Noche de Gala en la ciudad de la Cruz

 

Con una gala cultural realizada frente al Mural Orígenes –síntesis de la historia local– los holguineros celebramos el 473 aniversario de la fundación del Hato de San Isidoro de Holguín.

Bajo el lema “La ciudad que queremos” y como parte del programa de actividades para conmemorar el nacimiento del Hato, el 4 de abril de 1545, por el capitán Francisco García Holguín, la gala resultó un agradable paseo por el origen de nuestras raíces: los aborígenes; la llegada ibérica a las costas de la región, nombrada “la Tierra más hermosa que ojos humanos han visto” por el Almirante Cristóbal Colón; la cultura africana con su mixtura de aportes; la influencia campesina, criolla; el siglo XIX y las luchas independentistas con nombres ilustres como Calixto García; el XX y la época de cambio… como matices que conforman nuestra identidad, y aquello que llamamos holguineralidad.

Con una gala cultural realizada frente al Mural Orígenes –síntesis de la historia local– los holguineros celebramos el 473 aniversario de la fundación del Hato de San Isidoro de Holguín (foto Ernesto Herrera).

Con dirección artística y producción de Odelta Álvarez y Richard Ronda, la gala contó con la actuación de Lanceros Holguineros, Vocal en serio, Tolerancia, Compañía La Campana, Palabras al viento, Vidanza, Club del Danzón José María Ochoa, el Teatro Lírico Rodrigo Prats, entre otros. Con conducción de los niños María Caridad, Jennifer, Diana Rosa y David Alejandro –sin dudas uno de sus puntos a favor– y la participación del Maestro William Delgado, la gala destacó por una adecuada dramaturgia que permitió al público interactuar con la historia de una ciudad en movimiento y evolución, mientras era narrada por los pequeños. Historia y arte de la mano en una adecuada y sencilla trama con matiz didáctico.

Compañía La Campana en la Gala por el 473 aniversario del Hato de Holguín (foto Ernesto Herrera).

Uno de los momentos memorables fue la improvisación del pequeño David Miguel y posteriormente su padre, Ricardo Cardoza. Además, la participación, con un tema de su autoría, del joven Yaliesky Zaldívar, participante holguinero en el exitoso programa Sonando en Cuba.

Contó además con la participación, con un tema de su autoría, del joven Yaliesky Zaldívar, participante holguinero en el exitoso programa Sonando en Cuba (foto Ernesto Herrera).

La gala, a la que asistieron Luis Antonio Torres Iríbar, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y su primer secretario en Holguín; Julio Cesar Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular en la provincia; entre otros directivos del Partido, el Gobierno y otras organizaciones de masa de la provincia, concluyó con la actuación de los solistas Lucrecia Marín, Yamila Rodríguez y Wister Cobas en compañía de la agrupación Los Guayaberos.

Lucrecia Marín, Yamila Rodríguez y Wister Cobas en compañía de la agrupación Los Guayaberos (foto Ernesto Herrera).

Así concluye la ciudad y sus habitantes las actividades por el 473 aniversario de la fundación del Hato de San Isidoro de Holguín, allá por el lejano 1545 cuando un español se asentó en las tierras que tiempo después, escudadas por el santo protector, llevarían su apellido.

A dos años, celebración por Centro Cultural Plaza de la Marqueta

Con la tradicional ceremonia del pastel festejaron Lizandra Lafuente, directora del proyecto Plaza de la Marqueta y Yanet Ronda, directora de la Empresa Servicios al Arte junto a las autoridades invitadas. Foto: Herrera Pelegrino.

Como digno complejo cultural, las instituciones aledañas al entorno de la Plaza se sumaron a la celebración acontecida en los alrededores, entre ellos, el Álbum Café de la Egrem reservó su espacio “Trovando conmigo” a los juglares de los municipios, junto a la  especial acogida de la solista Patricia Fonseca.

Hubo feria comercial desde los exteriores de las tiendas La Cohoba y Artex para gusto de los clientes con ofertas de sus productos insignes mientras otra de las propuestas que unifica la gestión estatal  y privada cristalizó en los bares Plaza, Gato Negro y Shambalá, en los que se procuró una gran feria durante el día a todo lo largo y ancho del afamado Callejón de los Milagros. Por su parte, la Imprenta Lugones preparó una presentación de libros dedicados al público infantil a cargo del sello Ediciones Holguín.

Lo mejor de la velada se dio cita en el escenario interior. Artesanos, trabajadores y representantes del Club de Vinicultores, la Dirección Provincial de Cultura, la Egrem, Caracol, entre otros,  disfrutaron de una gala amena, muy colorida. Aderezada por la iniciativa de los propios trabajadores que, por este aniversario, optaron por celebrar con disfraces incluidos, en tanto, Ángel Batista y Marta Aguilera fueron seleccionados como mejor trabajador y artesana.

Generosos aplausos para las agrupaciones Zenda, Los Beltas, Poder Cubano y la queridísima solista Gladys María, quienes protagonizan varias peñas fijas en la Plaza, atrajeron a un auditorio selecto, amante de la buena música cubana y de la década prodigiosa. Estos artistas representativos merecieron el reconocimiento de la institución por su despliegue artístico durante 2 años.

Al agasajo no faltaron nuestras autoridades, entre ellos, Luis Antonio Torres Iríbar, Julio César Estupiñán y Julio Caballero; primer secretario del PCC en Holguín, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular y presidente de la Asamblea Municipal, respectivamente. En palabras de Ricardo Suárez Martínez, presidente del Gobierno Municipal, felicitó al colectivo y  subrayó que:

“Es un honor celebrar este nuevo aniversario de la Plaza de la Marqueta, uno de los proyectos de iniciativa local que ha evolucionado, y que conmemora su apertura justo un 4 de abril, en ocasión de los aniversarios  de la Unión de Jóvenes Comunistas y la Organización de Pioneros José Martí.”

Con la tradicional ceremonia del pastel y el acompañamiento musical, la institución despidió su jornada de celebración con mayores compromisos y retos por entregar un servicio integral a cuanto cliente llegue hasta sus instalaciones en busca de la variedad gastronómica, artística y artesanal de nuestra Ciudad de los Parques.

 

Mirar al futuro desde la historia local

 

El evento aunó a varios estudiosos del patrimonio local. Foto: Herrera Pelegrino

Por Juan Pablo Aguilera Torralbas

Preservar las historia de la localidad, mirando al futuro, fue el objetivo de la XVII edición del Taller La ciudad que queremos, que se celebró en la Ciudad de los Parques, a propósito del aniversario 473 de la fundación del Hato de Holguín.

Organizado por la Unión de Historiadores de Cuba  en el territorio y  la Oficina de Monumentos y Sitios Históricos, este espacio reunió a historiadores, urbanistas, investigadores y arquitectos de esta ciudad, para intercambiar y reflexionar sobre cómo mejorar nuestra ciudad.

El evento que se realizó del 3 al 4 de abril, tuvo como escenario la Sala 3D, y se desarrollaron paneles con diferentes temáticas como: Los orígenes de la ciudad, su desarrollo histórico, las acciones que se deben realizar para mejorar su arquitectura, así como el debate sobre las proyecciones de la ciudad para el futuro.

La cita resultó muy fructífera para los participantes. Foto: Herrera Pelegrino

Interesantes debates abordaron temas sobre las acciones para mejorar el urbanismo, evidencias arqueológicas, versiones sobre la fundación de la ciudad; así como proyectos comunitarios, entre ellos las Verbenas de Güirabito que rescatan las tradiciones de esta localidad holguinera.

“Me parece que tiene que haber un espacio para la reflexión y el intercambio, aunque no quiere decir que todos estemos de acuerdo con todo lo que se dice. Un evento como este resulta necesario para la ciudad y para la provincia”.

El historiador holguinero expuso además que se debe “conservar nuestro patrimonio y cuidar lo que se está haciendo a partir de los esfuerzos convocados”. Tambien insistió en la educación patrimonial tanto desde las escuelas, el hogar, las instituciones, como desde los medios de comunicación.

El evento cerró sus puertas en la Casa del Teniente Gobernador, edificación del siglo XVIII y más antigua de Holguín. Lugar que recuerda el origen de la ciudad. Allí tuvo lugar el tradicional brindis de vino y casabe, símbolo del encuentro entre las culturas aborígenes y españolas; y se lanzó la convocatoria a la décimoctava edición del taller.

La realización de este espacio anualmente permite la reflexión, el intercambio y el aprendizaje, por eso permanece abierto para todo tipo de público.

 

Hasta siempre Fidel: libro hecho de pueblo

Interesantes momentos transcurrieron en Holguín al calor de la 27 Edición de la Feria de Libro, concluida este 1 de abril, pero ninguno igualó en trascendencia a la presentación del volumen Hasta siempre Fidel, realizada en el Museo de Historia La Periquera, el mismo lugar donde 59 años atrás el Comandante en Jefe habló al pueblo holguinero y entre ambos se estableció un vínculo indisoluble.
Foto: Juan Pablo Aguilera Torralbas/ Ahora.cu

Con alrededor de 200 invitados y la presencia de las principales autoridades políticas y gubernamentales del territorio, se realizó la emotiva actividad, en la cual se pormenorizaron las características del libro, que contiene 529 imágenes del sentido homenaje póstumo brindado por el pueblo de Cuba al Líder Histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz.

El poeta y narrador holguinero Moisés Mayán, a cargo de la presentación, expuso que en Hasta siempre Fidel, de la Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, “cada una de las fotografías establece de manera incuestionable la pertenencia de la figura de Fidel al patrimonio de la nación cubana, porque Fidel es un país”.

“Esas lágrimas ardientes como de plomo fundido, esos rostros crispados por el dolor, esa zozobra como de herida que aflora en el pecho, no pueden construirse artificialmente. La despedida al Líder Histórico fue una alianza solemne para que Fidel no muera nunca, como tampoco murió el Apóstol en el año de su centenario”, expuso Mayán, refiriéndose al alto valor del testimonio gráfico que comprende el libro.

Manifestó también que “la potencia arrolladora de Hasta siempre Fidel no radica solo en el certero empleo de la palabra ni en el flujo proceloso del lenguaje, son las imágenes las que se alzan como pedestales, como irreducibles argumentos, como estacas de acero que hincan la retina de los lectores. Este no es un libro convencional, este no es un libro hecho de palabras, este es un libro hecho de pueblo”.

Al finalizar el evento, que fue en sí mismo un homenaje al Comandante, los presentes pudieron adquirir el volumen, que es ya un libro imprescindible para el buen lector y, sobre todo, para el buen cubano.

Por Lianne Fonseca Diéguez

Tomado de www.trabajadores.cu

La fiebre de la Feria

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“Había otra vez…” una Feria del Libro que llegó a Holguín un día 28 de marzo y, casi al anochecer, retomó por segunda ocasión como casa la Plaza de la Marqueta. Cuentan que la ciudad se llenó de magia, pues en los bolsillos debieron multiplicarse los panes y los pesos, sobre todo los pesos, para llevar algún buen amigo a casa.

La Feria se convirtió en toda una aventura. A esas alturas del mes, se quiere hallar “La Isla del tesoro” para batir los molinos de los precios como “El Quijote”. Hubo que hacer más peripecias que Tom Sawyer para “fugarse” del trabajo. (El fin justifica los medios cuando de alcanzar la novedad literaria se trata). Hay quien incluso viajó “De la tierra a la luna” para encontrar, entre tan pocos ejemplares, el libro que esperó por un año.

La fiesta de la lectura terminó el primero de abril y ha dejado a algunos holguineros con la sensación de llegar al “Paradiso” literario, mientras otros siguieron con “Los pasos perdidos” entre los puntos de venta.

A muchos asombró la poca afluencia de público, hecho que puede imputarse a la escasa presencia de novedades editoriales, la lejanía de la fecha habitual de cobro de salario o la ya corrosiva poca motivación por la lectura.

En la última jornada de la Feria, “Tesoro de Papel” dejó de ser una metáfora para denominar al Pabellón Infantil con sede en el Museo Provincial de Historia La Periquera. Los padres buscaban demasiado exaltados su “tesoro”, alias el libro “Había una vez”.

Cierto que en la edición pasada de la Feria, no llegó este codiciado cuaderno de cuentos clásicos compilados para Herminio Almendros. Sin embargo, 250 ejemplares son francamente insuficientes para una ciudad tan populosa como Holguín.

La distribución del texto parecía justa y equitativa: a libro por niño. Si no traías un infante no podrías adquirirlo. Ni aún así pudo evitarse que el paraíso de las colas breves y las cero “matasones” que caracterizaron estas jornadas, culminaran en escenas dantescas.

Garantizar tiradas más amplias de un libro tan demandado debe ser prioridad para lograr que de “Había una vez…” hayan otra vez y otra vez, suficientes ejemplares destinados al mejor y más sensible de los públicos.

Por suerte, los lectores infantiles fueron de los más beneficiados. Hubo hermosos libros, con lujosas impresiones y lujosos precios, no apto para todos los bolsillos de los “mapás”. No obstante, hubo propuestas alternativas, no menos atractivas.

Ediciones La Luz, sello se la Asociación Hermanos Saíz en Holguín, propuso su Colección Espejo. Por una portada el cuaderno anuncia un cuento infantil de un escritor consagrado. Al reverso se convierte en otro libro que contiene una historia de un narrador joven. Además el libro tiene ilustraciones para colorear. Con esta propuesta llevas a casa un tres en uno por el módico precio de cinco pesos en moneda nacional.

Para los adultos, nuevamente la promoción de los espacios de presentaciones fue insuficiente. Casi no hay público en estos escenarios numerosos y diversos en Holguín. El auditorio se reduce a los propios escritores, editores, invitados a la feria y organizadores del evento.

Es una lástima, porque se pierde la oportunidad de crecer al leer y aprender en el Pabellón de Ciencias Sociales, o en los paneles del programa profesionales en la sede de Ediciones Holguín o en el espacio “El reino de este mundo” que se estrenó este año en la Casa de la Música, donde coincidieron prestigiosas personalidades que han obtenido premios nacionales de Literatura e Historia. En términos gastronómicos, seguimos cocinándonos en nuestra propia salsa.

Como periodista he escuchado sobre esta feria más “Confesiones” que las escritas por El Diablo Ilustrado. Demoras en el inicio de las actividades, la coincidencia en horario de los sucesos más prominentes y la pobre presencia de novedades editoriales están entre los hechos que más han empañado la Feria.

Desde 2016 la falta de insumos en la poligrafía para cumplir con los planes editoriales anuales ha retrasado la publicación de las novedades. No obstante, es pertinente reconocer la actitud del director provincial de Cultura en Holguín, Faustino Fonseca, quien adoptó diversas medidas en el territorio para atenuar dicha situación.

En los días de la Feria los teléfonos móviles, tablets y computadoras “se toman un diez”. Está de moda sentarse en el parque para conectarse con un libro y no con la Wifi.

A pesar de querer, invertir en libros es una cuestión tan difícil de resolver como el “Ser o no ser” de Hamlet. Pero la verdadera cuestión está en conseguir y mantener buenos hábitos de lectura ya sea con libros comprados en la Feria, prestados de amigos o bibliotecas, o en formato digital.
Comprar un ejemplar o una montaña de libros no marca la diferencia. Lo que vale es leerlos, para que no mueran tres pies bajo polvo cuando se acabe la fiebre de la feria. Solo así lograremos que esta fiesta literaria sea más que un suceso comercial, para mantenerse siempre como el evento cultural más importante de Cuba.

Por Rosana Rivero Ricardo

Tomado de www.ahora.cu

Poemario Escrito sin Rabia en Feria del Libro

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El poemario Escritos sin rabia, de la joven escritora holguinera Elizabeth Soto Pérez, fue una de las obras que presentó Ediciones La Luz durante la Feria del Libro en Holguín , que concluyó este domingo en Holguín.

El cuaderno, publicado por el sello de la Asociación Hermanos Saíz en la oriental provincia cubana, tuvo su primera presentación el pasado 21 de marzo, a propósito del Día Mundial de la Poesía (3), en la tertulia mensual en la Casa del Joven Creador.

Soto (Holguín, 1985) es egresada de la carrera de Estudios Socioculturales, resultó mención en los concursos nacionales de poesía Adelaida del Mármol (2012) (4) y América Bobia (2013) y textos suyos aparecen en antologías dedicadas a jóvenes cultores del género.

Sobre su primer libro, la joven autora comenta:

Este libro nace de ejercicios de literatura, pero nace también de la observación hacia la sociedad, hacia las mujeres, los hombres, hacia el amor y hacia todo lo que nos rodea; hacia la rutina. Tomo el tema erótico en un discurso feminista, pero para hacer pensar que no todo lo que nos rodea es sexo pujante y mal logrado, sino que debemos amar intensamente. Supone una esperanza, más que cualquier otra cosa; Escritos sin rabia es precisamente una ironía a todo lo que nos rodea y que no estamos complacidos con ello.

En relación con la intertextualidad (5) presente en el poemario, aclara:

-Quizá también por mi formación, pero soy amante de las artes plásticas y sobre todo de la poesía. Mi poesía les debe mucho a autores cubanos y extranjeros; le debe mucho a Alejandra Pizarnik , a Carilda Oliver Labra y a otras escritoras. En los retratos, cuando hablo en el poema “Acepciones” sobre Eugene Delacroix … bebo de todas estas reminiscencias.

Pero junto a estas figuras está también la terrible condesa Erzsébet Báthory

-Es un juego también con mi nombre; me gusta investigar mi nombre en todas las lenguas, porque en todas las lenguas tiene otra historia. Quizás por mi carácter soy bastante delicada, pasiva, tolerante; entonces he descubierto que casi todas las mujeres que se llaman como yo, no lo han sido, y han tenido vidas muy activas. Este poema habla también de esto.

Acerca de su labor como diagramadora y, en ocasiones, editora en La Luz, la escritora afirma:

-Por mi formación lingüística muchas veces y en el trabajo, esto reduce la libertad de expresión a la hora de escribir poesía, pero al mismo tiempo la nutre, porque vas o te aproximas a lo seguro. Creo que repaso más las estructuras lingüísticas a la hora de escribir y esto, más que alejarme, me acerca a la construcción lingüística del poema propiamente dicho.

¿Esclavitud de las estructuras o autoconciencia de estilo?

-Autoconciencia. Porque creo que la buena literatura se debe a la lingüística. La lingüística aporta las herramientas para un buen discurso.

¿Qué aporta el trabajo de traducción a tu formación como artista?

-Estudié en la Alianza Francesa de La Habana y me fascinó el idioma, quizás porque había estudiado Inglés de manera autodidacta y también en escuelas. Por ser el Francés una lengua romance me fue más fácil a la hora de aprenderlo y me interesé muchísimo. Como escribía y estaba cerca de las letras, me atreví a hacer algunas traducciones. Las principales traducciones que he hecho han sido de poemas, todavía no me atrevo a traducir un texto científico. Ahora trabajo una traducción al Francés con una gran amiga. Es algo que me nutre mucho y me pone muchas metas.

Dentro de la traducción descubro otras maneras de ver porque cuando uno traduce quisiera estar en la piel de ese escritor, y no se puede del todo. Los textos que estamos traduciendo están llenos de una belleza lírica que aparece en el otro idioma, y no puede llevarse; eso frustra pero resulta interesante que puedas entenderlo en otra voz. Cuando traduce, uno es la voz del poeta, es la piel del poeta en ese momento. Es un placer inmenso.

Buscando fuentes nutricias y vasos comunicantes, ¿cómo influye el hecho de la maternidad en su integralidad como creadora?

-No es tan fácil. El hecho de ser madre joven y tener un trabajo que amerite tanta concentración y un proceso creativo, primeramente precisa del apoyo de la familia. Yo agradezco infinitamente a mis padres y a mi esposo,; sin ellos no pudiera escribir ni dedicarme a mi trabajo de la manera que lo hago. Después del parto pensaba cómo voy escribir sin abordar el tema de la maternidad, porque todo lo que surgía en mi mente era relacionado con ella. Al final, vi que era imposible esquivarla y le saqué provecho. Han salido cuentos infantiles y cosas muy lindas, que no son infantiles. Me siento complacida porque provienen de ese amor tan grande y ese placer inmenso que es la maternidad.

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¿Cuánto tributan los libros reconocidos anteriormente a la estructura de tu primer poemario?

-Siempre he sido bastante tímida a la hora de enviar a los concursos, quizás por el hecho de que, cuando uno no gana, muchas personas piensan que no está bien escrito o que no alcanzaste lo que querías. Eso no es un fracaso. Me ha hecho crecer bastante. La mención del “Adelaida” la agradezco muchísimo, porque me dio la oportunidad de conocer al premiado de ese año, Eliécer Almaguer (17) que se convirtió en amigo y me dio la alegría inmensa de conocer sus versos, y así mismo conocer a una serie de escritores que apoyaron para continuar escribiendo. El “América Bobia”, que fue un solo poema, me dio la posibilidad de conocer a muchas personas y ver qué estaban escribiendo los jóvenes de mi generación. Escritos sin rabia tiene muchos textos de esa primera mención en el “Adelaida del Mármol” y otros que fueron incorporados después, pero es un cuaderno que lleva el mismo nombre que en ese certamen.

Libro llama libro, la creación se reproduce y la aparición del primer texto es un detonante creativo…

-Terminé un libro. Cuando terminé, dije “Dios mío, ¿qué escribí: narrativa o poesía?”. Como estaba en esa dicotomía, les pregunté a varios amigos y me dijeron que podía ser poesía, que es narrativa pero tiene la voz poética. Creo que estoy iniciándome en la narrativa, siento la voz de la narrativa pero nunca lo había hecho. Quizás todavía tenga reminiscencias poéticas pero estoy iniciándome en la narrativa. Es un cuaderno que he terminado con mucha alegría y sueños de que pueda ser publicado por alguna editorial; El arte de la fuga lo nombré. Tengo también inicios de cuentos infantiles.

¿Qué significa, para ti, Escritos sin rabia?

-Ese libro, más que una respuesta y un sentir, significa un sacrificio. Es un gran sacrificio, es el resultado de varios años de estudio, de varios desvelos; de traducir esos desvelos. Es mi empatía con la vida.

Por Rubén Rodríguez González

Fotos y artículo tomados de www.ahora.cu

Hasta siempre Fidel

“La despedida al líder fue una alianza para que Fidel no muera nunca”, resaltó Mayán. Foto: Juan Pablo Torralbas.

El 26 de febrero de 1959 desde el balcón del Museo Provincial de Historia “La Periquera” se estableció el compromiso indisoluble de mutuo afecto de los holguineros a Fidel, y en el mismo sitio donde se congregara hace unas décadas su pueblo, este 31 de marzo de 2018 se produjo un hecho que reafirma el carácter histórico de esa cita: la presentación del libro Hasta siempre Fidel.

Los preámbulos del solemne momento estuvieron a cargo del solista Nadiel Mejías, quien interpretó regalo musical al líder histórico de la Revolución cubana, así como posteriormente, el poema “Canto a Fidel”, de Carilda Oliver Labra, dedicado al Comandante, pero esta vez acompañado por las muchachas de Golden Voices.

La presentación fue presidida por Luis Torres, primer secretario del Partido en la provincia, Julio Estupiñan, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, y Faustino Fonseca, director provincial de Cultura.

Hasta siempre Fidel, compilación a cargo de la periodista Rosa Miriam Elizalde, perteneciente a la Editorial Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, intenta resumir en 477 páginas los sentimientos del pueblo cubano durante el recorrido de la Caravana Fúnebre, la cual catalogara el ministro de cultura Abel Prieto como “un viaje de la amargura a la esperanza”.

Mayán recibió de manos de las principales autoridades de la provincia el cuadro “Fidel: como una espada reluciente”, del Maestro Cosme Proenza. Foto: Juan Pablo Torralbas.

“La potencia arrolladora del texto no radica en la palabra sino en las imágenes: no es un libro convencional, no es de palabras, sino de imágenes, de pueblo”, destacó el escritor holguinero Moisés Mayán, presentador del texto.

En reconocimiento a la conmovedora introducción del  libro y como agasajo al talento creativo del joven intelectual holguinero, Mayán recibió de manos de las principales autoridades de la provincia el cuadro “Fidel: como una espada reluciente”, del Maestro Cosme Proenza, obra pictórica que sirve de portada al texto de igual nombre, y que además se ha convertido en un símbolo tan exquisito en su concepción como solemne.

“La despedida al líder fue una alianza para que Fidel no muera nunca”, resaltó Mayán, quien durante la presentación recordó la pregunta del periodista Ignacio Ramonet al propio líder: “¿Después de Fidel qué?”, el compromiso es solo nuestro, esa es la respuesta.

Por Julio César

Entregan Premio a la Mejor Edición

 

El Callejón de los Milagros, perteneciente al Centro Cultural Plaza de la Marqueta, acogió durante la noche de este 31 de marzo de 2018 la Entrega del Premio a la Mejor Edición de la 27 Feria del Libro.

La velada fue presidida por Luis Torres Iríbar, primer secretario del Partido en la provincia, Julio Estupiñan, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, y Faustino Fonseca, director provincial de Cultura.

Convocado por el Instituto Cubano del Libro para las casas editoriales de las diferentes provincias, el premio de este año contó con Jamila Medina, Víctor Malagán y Rogelio Riverón, reconocidos editores en calidad de miembros del jurado.

Para la ocasión se confirieron una Mención y el Premio: la Mención fue para el texto Imposeída, selección de poemas de Mercedes Acosta, editado por Lourdes González, perteneciente a Ediciones Holguín. Por su parte el Premio a la Mejor Edición fue para Nadie se va del todo. Músicos de Cuba y del mundo, texto de Joaquín Borges-Triana, editado por Irela Casañas y bajo el sello de Ediciones La Luz.

Las muchachas de Golden Voices se convirtieron en las protagonistas musicales de la noche, regalando temas que van desde este terruño como la Oda a Holguín o de Faustino Oramas, el “Guayabero”, a otros icónicos del repertorio nacional como “Bésame mucho” y Capullito de alelí”, así como otros del ámbito internacional que han sido populares en la Isla.

Por Julio César

Fotos: Juan Pablo Torralbas

 

La miel más dulce del Naranjo Agrio

Las abejas cuentacuentos de la Colmenita de Naranjo Agrio llegaron hasta Holguín, en los días de la fiesta literaria. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Las abejas cuentacuentos de la Colmenita de Naranjo Agrio llegaron hasta Holguín, en los días de la fiesta literaria, para contagiarnos con lo más dulce de su miel, esa que se fabrica al pie de la serranía, en el municipio holguinero de Sagua de Tánamo. Nos hicieron cómplices de una historia que sus amigos los cocuyos les contaron: la de una cucarachita que vive al pie de una ceiba rodeada de flores, olores, mariposas y mira por la ventana como las abejas fabrican la miel por las mañanas. Una cucarachita muy diferente a las demás por díscola y coqueta.

La versión de La Cucarachita Martina relatada desde la perspicacia infantil de las abejas de Naranjo Agrio, parte esencial del Proyecto Voluntad, es, sobre todas las cosas, demostración de la “cubanía” que nos hace únicos en cualquier lugar, de ese parecer que nos distingue por encima de cualquier ciudadano del resto del mundo: lo que parecemos y no somos, lo que decimos y de la forma que lo hacemos, lo bello de nuestra gente, de nuestro paisajes, la vida cotidiana del cubano de a pie…

Es un espectáculo infantil que se ambienta pertinentemente en los campos cubanos y que va contando la historia de “una cucarachita cubana” y por demás “guajira”, en el mejor sentido de la palabra. Una cucarachita muy presumida que barriendo su pequeña casa se encontró una moneda, pero “hoy día con una moneda no se resuelve mucho” y pensó en comprar polvos de arroz para “maquillarse” y sentarse a la ventana para encontrar pretendiente con quien casarse. Para lograrlo propone, algo ingenioso y actual, “un concurso de talentos”, incluso con vías para para localizarla: e–mail y celular, elementos que se insertan dentro de las propuestas televisivas cubanas actuales.

Una obra en la cual subyace, de manera metafórica, la tecnología, esa que no podemos dejar de lado en estos tiempos porque sería ir contra el propio desarrollo. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino.

A dicho concurso se presenta primeramente Don Lagartijo, pero este queda descartado porque ella no quiere un marido vicioso “que fume y tome ron”. El segundo pretendiente es el chivo Antonio que cree ser más inteligente que ella, le formula adivinanzas que para ella ya estaban vencidas, pero la Cucarachita le dice: “Tumba Antonio”. El tercer pretendiente era el sapo Suárez, que era muy cobarde, y a nuestra protagonista le gustaban los “maridos valientes”.

El último postulante era el ratón Pérez, un ratón repentista que presume ser el más capaz de los pretendientes de la Cucarachita, y así le improvisa dos o tres versos y esta queda perdidamente enamorada de él. Lograron finalmente casarse. Pero lo que no sabía Martina era que el ratón era muy goloso y un día fue al mercado por unas viandas y dejó a su cuidado la olla con sopa y el ratoncito, siempre goloso, “no quería que le tocaran la puerta” porque estaba “cocinando”. Finalmente, como en el cuento original, el ratón termina metido en la sopa, pero logra salvarse gracias a la Cucarachita.

Este es un espectáculo que alterna entre la música el baile, la actuación, el canto y la interacción con el público. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino.

Este es un espectáculo que alterna entre la música el baile, la actuación, el canto y la interacción con el público. Integra de manera efectiva elementos del repertorio musical cubano: infantil (Don Lagartijo, de Lidis Lamorú), campesino (Tumba Antonio y el repentismo) y música popular bailable (El negro está cocinando, de Pedrito Calvo). Además, es una obra de tiene un fuerte matiz didáctico con un hallazgo positivo y es que mueve un universo que no es común en la escena para niños, porque los niños de hoy tienen un universo de preocupación nada lejano de la realidad de los adultos, preocupaciones reales y que va más allá de lo cotidiano. Asimismo, la estructura del cuento hace adecuada la personalización y adaptación a los oídos infantiles, es también utilizable para enseñar a los pequeños acerca de animales y sus diferentes sonidos, o para hacerlos participar imitando estos. Finalmente, algunos sentidos de peligro pueden ser percibidos por la audiencia, al mencionar objetos que pueden dañarlos o cosas con las que no deberían jugar los más pequeños.

Una obra en la cual subyace, de manera metafórica, la tecnología, esa que no podemos dejar de lado en estos tiempos porque sería ir contra el propio desarrollo. Es prudente resaltar la actuación de la pequeña Cucarachita, que lo entrega “todo” espontáneamente en la escena y no por ser la protagonista, asimismo el vestuario empleado, acorde al contexto en que es narrada la historia. Un espectáculo que demuestra que las mejores cosas, las esenciales, son esas que se hacen desde el corazón y la voluntad humana, desde el talento infantil, que es un talento original sin muchos rebuscamientos ni poses, porque los más pequeños tienen un talento innato que los hace especiales y siempre nos tocan las fibras más humanas, las fibras del corazón.

Por Vanessa Pernía Arias

 

El Maestro Choy habla de Wushu en Holguín

 

Pablo Choy Peña es uno de los maestros de la academia holguinera de Wushu. Foto: Cortesía del entrevistado

La Escuela Cubana de Wushu está insertada en la 27 edición de la Feria Internacional del Libro, evento que este año escogió a la República Popular China como país invitado de honor. El colorido, la maestría y gracia de sus integrantes son una muestra de la entrega de sus maestros en la ciudad cubana de los parques.

Pablo Choy Peña es uno de los maestros de la academia holguinera de Wushu. A propósito del evento que transcurre por estos días tuvimos la oportunidad de conversar y ofreció valiosos detalles de este arte marcial y sus practicantes en la nororiental provincia de Cuba.

“La escuela de Wushu ha estado realizando demostraciones de ejercicios de Qigon de salud y ejercicios de TaijiQuang durante esta edición de la Feria Internacional del Libro”, comenta el maestro Choy. Durante las dos primeras jornadas de la fiesta de los libros, sus practicantes realizaron ejercicios marciales que dejaron una grata impresión en el público holguinero.

“Trabajamos el miércoles en la gala inaugural con una demostración de abanicos de TaijiQuang y bueno hicimos el pasacalle que quedó muy bonito”, dijo también.
La Universidad de Holguín, El Museo Casa Natal del Mayor General Calixto García, la Plaza de la Marqueta y la Biblioteca entre otros espacios han resultado los escenarios para que este arte milenario chino evolucione por estos lares.

A propósito del grupo de holguineros que integra la escuela el maestro Pablo apuntó: “El grupo que integra la Escuela de Wushu de Holguín es bastante heterogéneo, tenemos jóvenes y niños de 13 a 25 años y otro grupo en el que sus integrantes sobrepasan los 60 años”.

La Escuela de Wushu de Holguín se mantiene prácticamente todo el año en activo. “Nosotros generalmente comenzamos en septiembre y hasta julio del año entrante. Preparamos los ejercicios montados en la línea Qigon de salud y tenemos los ejercicios de Taiji Quang con niños y jóvenes que son los que imparten la parte marcial. Revisamos los ejercicios todos los años cuando vienen los maestros chinos a La Habana y ahí nos ponemos al día. Ellos nos ofrecen sugerencias y eso entonces lo aplicamos a nuestra escuela”, dijo el maestro.

La escuela tiene una matrícula en Holguín con alrededor de 100 a 120 practicantes entre jóvenes y adultos. La mayoría son adultos y cuenta con filiales en Banes, Moa y en Gibara. “En Banes hay un grupo de 60 practicantes, no tienen mucha matrícula todavía pero están trabajando. Moa es la escuela más reciente y aun tiene a sus maestros en formación, sus integrantes son en mayoría obreros de la industria niquelífera pues por su trabajo requieren este tipo de ejercicios terapéuticos”, aseguró Choy Peña.

Para el maestro holguinero descendiente de chinos “la Feria del Libro este año da la posibilidad de hacer una especie de divulgación del trabajo que llevamos a cabo pues siempre que hacemos una demostración hay muchas personas que se interesan por nosotros y eso nos ayuda a incrementar seguidores, eventos como este son puertas abiertas que tenemos para sumar gente”.

“Hay muy poca divulgación y mucho desconocimiento, no hay que ser descendientes de chinos para practicar esto, no hay una regulación para nadie ni distinción de edad, raza o género”, dijo también.

“Desde que comienza el año estamos vinculados a los eventos, empezando con la Semana de la Cultura holguinera, la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, los carnavales, Romerías de Mayo y así sucesivamente. El Inder (Instituto Nacional de Deporte y Recreación Física) nos invita a sus actividades, la Universidad está interesada en nuestro trabajo y tenemos demostraciones permanentes en la Sociedad China. Es válido decir que celebramos todo lo relacionado con la cultura china como el comienzo de la primavera, el festival del papalote, la fiesta de los faroles, el inicio del año nuevo chino y así vamos”.

El maestro de Wushu Pablo Choy rememoró que cada septiembre en la Colonia China de Holguín se desarrolla un evento científico teórico en el que la escuela participa con una pequeña gala. Además se insertan en otros eventos que tienen que ver netamente con el arte marcial en Santiago de Cuba y en La Habana todos los años. “Este 2018 tenemos el evento regional en el mes de julio, con sede en Camagüey”, agregó Choy.

Llama particularmente la atención la exquisitez del vestuario y los implementos como abanicos entre otros que utilizan los practicantes de la Escuela de Wushu de Holguín. No es un secreto lo difícil que resulta en Cuba conseguir los recursos para un fin similar, sin embargo, cuando hay interés todo conspira. Respecto a este particular el Maestro Choy también quiso comentar.

“Estos vestuarios han sido elaborados por muestras prestadas por otras persona. Muchos tienen familiares en el extranjero y se los facilitan, aquí en Cuba no hay una tienda especializada por lo cual tenemos que comprar las telas en los comercios en CUC, aunque sean un poco caras y signifique un sacrificio lo hecho. Entre nosotros mismos hay miembros que son costureras y artesanos, de esa forma lo logramos”.

“Los accesorios e implementes son elaborados por nosotros y con muy buena calidad. Una alumna de la escuela viajó al exterior y nos donó unos abanicos y así vamos resolviendo. De las donaciones que dan los maestros chinos cuando vienen siempre nos ofrecen para cada provincia y por ahí elaboramos los nuestros, porque no siempre alcanza para todos”.

La armonía que manifiesta el maestro Pablo Choy es contagiosa y de sus aspiraciones, antes de despedirnos, también me quiso hablar. “¡Tengo muchas aspiraciones! Quiero que mi escuela crezca, que los practicantes sigan mejorando y la práctica les ayude a mejorar su salud, su defensa personal y consigan prepararse para la vida con mejor calidad”.

Con una sonrisa salió a prepararse para la demostración que tuvo lugar un rato después.

Por Arlene Gómez Palacios

Tomado de www.radioangulo.cu