Detrás de todo esto debe haber un demonio

Por Jorge Suñol Robles

“Usted está muerto, completamente muerto”. Jerusalén desaparece, como si nunca hubiera existido. Ellos, los otros, los poderosos, intentaron crear un mundo justo, pero fracasó, fracasó el experimento. “Todo acto de poder es un acto de violencia hacia los hombres”, grita Voland, espíritu del mal. La puerta del fondo, única salida, permanece cerrada. Un espacio lleno de dudas. Los límites se cruzan, se pierden, nadie los pone. El hombre se vuelve efímero. El tiempo se va agotando.

El Maestro quemó los manuscritos, los quemó por miedo, por cobarde, quizá por eso fue decapitado. “Mi cabeza, dónde está mi cabeza”. Todos tienen culpa y quieren escapar, escapar de su soledad, de ese infierno, de ese manicomio que los ha encarcelado. Testigos, cómplices, por eso están allí. Detrás de todo esto debe haber un demonio. La ciudad parece estar vacía. Pero el loco Desamparado insiste en que todas las mujeres se han ido a los mercados y comenzaron a desnudarse. Alucina.

Teatro Espacio viene desde La Habana con la propuesta Desamparado, dirigida por Alfredo Reyes. Una guerra entre la vida y la muerte, guerra de espíritus buenos y malos, una batalla constante; la pieza es eso: una fuerte lucha entre cuatro seres perturbados, que acaban por desesperarse, culparse, arriesgarse… pero que les queda la esperanza, la utopía de creer, creer en algo, aunque sea irracional. “Yo no estoy loco”.

La puesta, con texto original de Alberto Pedro y versión para la compañía del propio Alfredo Reyes, a lo que se le agrega, además, una reformulación de El Maestro y Margarita, de Mijaíl Bulgakov, obra que está inspirada en el Fausto, de Johann Wolfgang von Goethe, intenta arrancarnos de la silla para abrir la dichosa puerta, cruzarla y conectar con el otro mundo, incierto.

Desamparado, propuesta habanera dirigida por Alfredo Reyes en el Festival de Teatro Joven (foto Ernesto Herrera).

Actuada de manera correcta y precisa, aunque no todos los actores estuvieron en un mismo nivel, claro está, ya sea por la naturaleza de su personaje y su carga interpretativa, a la obra le hace falta convencimiento, pero no convencimiento escenográfico, porque ese es un aspecto a destacar, sino más fuerza y seguridad en los actores; trabajar con su expresión corporal. El elenco puede hacerlo. Sobresale, en ese sentido, el personaje del Desamparado, por Raysman Leyet, a mi entender, el mejor concebido de todos.

Debo referirme, asimismo, al excelente diseño de luces: intrigan, desafían, aportan, comunican, nos trasladan de escena a escena; un gran acierto, sin duda. Es plausible, también, lo medido de su escenografía y su diseño de vestuario, que ambientan y reafirman: eso es un manicomio y allí todo el mundo cree en los espíritus.

Momentos de canto y rezo tuvo Desamparado, que van marcando un ritmo, canciones de esperanza, represión y soledad, deseos de libertad. La puesta acaba así. Entierran al Maestro, que nunca le gustaron las flores amarillas. Un mar de saliva sin sentido obliga a los hombres, sangre y saliva. Se abre la puerta. Están enfermos, algunos vivos, otros muertos. Pero Margarita dice que está viva y que quiere ser feliz. Por eso están allí, por los demonios.

“Uruguachos”

Por Edgar Ariel &Katherine Pérez

Hay dos hombres sentados en el banco, dos hombres que aguardan el tren. Un tren. Metáfora del viaje. Un tren que se espera, pasa, y no para. Les hicimos recordar a la escritora ¿francesa, Katherine? Katherine no, que belga. A la Yourcenar. Todo se nos va, incluso todos, y hasta nosotros mismos. Ellos, Amares Social Clown, que se fundaron para el viaje, en el viaje mismo, con el viaje a cuestas, han visto pasar tantos trenes. Tantos trenes que pasan, y no paran, y siguen, y nos dejan… completamente tristes. Acaso no es la tristeza el humo violeta del tren. Y si no hubiera pitado el tren. Y si no… Un tren más, otro de tantos.

Un techo de bombillas colgantes que titilan sobre el escenario como soles encapsulados. Pleno solsticio. Fragmentos de luz. Copos de otoño. Vienen del Uruguay, de la Pampa, con las máscaras curtidas por la espera. ¿Pasará el tren? Preguntala voz del público. Claro que pasará, basta pintar con tiza raíles sobre el escenario.

  • No, no choi de acá.
  • ¿De dónde es, señor?
  • ¿Hace mucho está?
  • Hace tanto, tanto tiempo.
  • Desde siempre.
  • Es que es un tren que nunca, nunca pasa.

Nos fuimos al Pernik a entrevistarlos. Tienenrostros del sur. Hermosos rostros del sur. Daba cierta paz escucharlos, la paz de los monasterios. Pudiéramos decir que son actores nómadas.Hoy en Argentina, mañana en México, el sábado acaso en Perú.

Permítame elogiarle el colgante, ¿tiene una piedra, lapislázuli?, le dice Edgar. Betina sonríe, responde con el nombre revelado de la piedra, un nombre extraño, casi impronunciable, no lo recordamos, pero aunque estaba partida la piedra –es más linda quebrada– supimos que era de las que no se pueden comprar ni con todo el oro del Perú. Una piedra del Perú.

Llegar a Cuba fue como entrar en una peli vieja, dice con cara de asombro, con ojos como violetas empapadas, Federico. ¿Cómo Lorca?, lo interpela Katherine. Sí, pero Rodríguez, mientras sonreía y se enrolaba el “cabecho”. Soy de un pueblo del Uruguay, más pequeño que Holguín, donde en invierno muere todo, y vamos hacia adentro. En primavera es diferente. Flor es vida.

Andrés Fagiolino tiene cara de zarévich y sonrisa de Shelmerdine. Quisiéramos describirlos, a los tres, pero cómo se puede, en solo dos horas de conversación, de palabras, conservar en la memoria el suave declinar deun mentón.

Amares Social Clown de Uruguay llega ahsta Holguin (foto Ernesto Herrera).

¿Cuál fue el inicio?

Betina: Este grupo fue hecho para el viaje. Éramos cuatro integrantes. Desde niña hago tela acrobática; conocí a Andrés en las clases de acrobacia, y me invitó a viajar y yo tenías esas ansias de viaje y me uní. Y así hemos conocido varios países de América. Hicimos Lucidez para el viaje.

Más allá de Stanislavski, Brecht o Artaud, cuáles son sus paradigmas en el teatro.

Andrés: Nuestro paradigma, simple, es mostrar la autenticidad. Cada uno propone y pregunta qué piensa el otro de la propuesta y, sobre todo, atendemos aquello de seguir abriéndonos y seguir buscando. La forma está en el hacer. Y somos payasos, artistas escénicos, tenemos diversas corrientes que nos han marcado en el plano teatral. Creemos que no existe la teoría ni el maestro, sino que las claves van a tener que ser encontradas por uno mismo.

Lucidez…

Federico: En la obra tratamos de buscar otras posibilidades escénicas. El acercamiento a la luz es el acercamiento a la verdad. Es una propuesta para considerar las leyes de la sociedad, las leyes que impone. Si no cumples esas leyes te pueden tildar de loco. En la obra la frontera entre lucidez y locura es difusa, brumosa. Tiene que ver con un estado general de esquizofrenia en la actualidad.Personajes que tienen que ver sicológicamente con la anomia; en este caso nosotros lo que tratamos es de ver cómo vamos a otra verdad, nuestra verdad.

Andrés­: Nosotros clown más que ocuparnos de la estupidez nos centramos en la incoherencia. Y en la incoherencia –diría un amigo– muere el sentido. Tenemos que permitirnos ver distinto. Hay algo que necesita quebrarse.

Repetimos.

¡Hay algo que necesita quebrarse!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Condesa descalza: Esta tierra es una enfermedad

Por Jorge Suñol Robles

No es una ciudad. Es un monstruo lleno de árboles. Una condesa con cara de burla, puta y descalza, arruinada, es el testimonio vivo de la destrucción, la indecencia. Su hija, Miri, es una niña llena de miedos, quiere escapar, escapar con su linterna. Mercedes es la que trae más ilusión, la lluvia la inspira y por eso sube a la azotea y se baña desnuda mientras un aguacero la encarcela. Lucio se adueña de su sexo e intenta mirarse al espejo, para descubrirse; nadie creería que ese macho trabaja en una fábrica de vinagre, pero es así.

Un espacio con cuatro estatuas, cuatro seres perturbados y “masturbados” por la vida, cuatro almas inquietas, confusas, contradictorias, necesitadas. “Es preciso vivir aquí”, por eso nos quedamos y contamos esta historia, por eso, a veces, no decimos nada, queriendo decirlo todo. Es una promesa. “Deberíamos olvidar, olvidarlo todo”. Pero no, hay que creer y recordar todavía.

Desde Sancti Spíritus llega por vez primera a este Festival la compañía Agon Teatro, con la obra Condesa descalza, pieza inspirada en la novela Tuyo es el reino, de Abilio Estévez. Bajo de la dirección de Kiusbell Rodríguez Castiñeira se nos entrega un puesta sencilla, pero cargada de matices y reflexiones, a pesar de la recurrencia de los temas y la manera cómo son tratados.

El elenco es muy joven, sin embargo logra “desmenuzar” un texto cargado de lirismo y fuertes emociones, que impone una intensa carga interpretativa, aunque hay que reconocer que en todos no es plausible. Es un texto hecho para sentir, vibrar, sofocarnos, mordernos los labios si es necesario; hay sexo, manipulación. Llega, por momentos, a la agresividad, pero sin duda es, a mi entender, el mayor acierto de la obra.

Hay que destacar que es una pieza recién estrenada, cuanto más escenarios pise madurará el concepto de la puesta en escena y la fuerza de los personajes. Pero es evidente, Condesa… tiene potencial para hacerlo y su elenco es capaz de ello. Tiempo al tiempo.

La compañía Agon Teatro presento la obra Condesa descalza, pieza inspirada en la novela Tuyo es el reino, de Abilio Estévez (foto Ernesto Herrera).

Utilizar pocos recursos escenográficos: solo una banqueta, unos tacones, un pato, un abanico, supone dejarle todo el protagonismo al actor y al diseño de luces. Este aspecto es algo que está bien concebido. Los actores no necesitan más que eso. Y la Condesa, con sus tetas al aire, abre la boca y hay que mirarla, aunque odie la lluvia, aunque el sol la achicharre, aunque obligue a su hija a ser puta. “Que entre bien esa pinga. Apriétala un poquito”.

La banda sonora es el espacio para transitar, para que los actores se miren por dentro, estén en escena o no. Ron, cigarro, un delicioso Nosotros, apoyan el discurso, aportan al ambiente. Al fondo, Miri (Odainy Fernández) masturba a Lucio (Alejandro Menéndez); la Condesa (Dorellys Torres) abochorna a su hija, la obliga. Mercedes (Anabelkys Pérez), la católica, se perturba, grita. Un quinto personaje, Gaby, que nunca aparece, transforma en figuras de exposición a todos, menos a la Condesa, regia y firme, con el sellito del Fondo Cubano de Bienes Culturales.

La escena comenzó con tronco de aguacero… No se supo si escampó alguna vez. Tal vez porque el final nunca fue un final. “Sé que es el destino de quien viene a decir la verdad”. Tuvimos que creerle, ya con la sala oscura: esperábamos que la Condesa saliera y se encaramara otra vez en su banqueta y dijera algo, con esa cara de burla, o no dijera nada, pero que se encaramara.

 

 

¡Caliente que quema!

¿Son realmente malas las segundas partes?

A un cabaret muy sui generis, donde su staff siempre dice lo que piensa, sin importar el tema ni la perspectiva, asistimos la noche de este 17 de marzo. El Centro Cultural “Plaza de la Marqueta”, devino en escenario para tal espectáculo que se ubica dentro de la X Edición del Festival de Teatro Joven Holguín 2018.

El montaje de cada pieza es cuidado en detalle para adherirse al conjunto semiótico. Foto: Ernesto Herrera

“CCPC: La República Light”, denominado así en alusión a la célebre obra de Platón y a la Coca Cola, es una versión de la obra original “Cuban Cofee by Portazo Cooperative”. De Matanzas nos llega esta visión desgarradora sobre el panorama cubano, que se auxilia de diálogos y textos crudos, vulgares, populares al estilo del solar: una agresividad fonética con creatividad poética”, como se justifica durante la puesta.

“Donde si pequeña es la patria, grande se sueña”, es el slogan del que se valen los integrantes del grupo de teatro “El Portazo” para recrear disímiles emociones y estados de ánimo-a veces sobredimensionados-, que en definitiva aluden a diversas problemáticas de nuestro entorno.

En esta suerte de cabaret donde el travestismo y la prostitución hacen gala de las más talentosas dotes, los presentes “disfrutan” de un café bien amargo al tiempo que escuchan historias cercanas o no.

“Donde si pequeña es la patria, grande se sueña”, es el slogan de esta versión. Foto: Ernesto Herrera

Monólogos y temas musicales doblados por los artistas escenifican determinados problemas sociales, a través de una rima constante donde para esta ocasión-y estar a tono con lo que les circunda-, se emplean etiquetas como #laviveslaamas, #somosputas, #bellezalatina, en dependencia del número que se interprete.

Todo el montaje es cuidado en detalle, en cada pieza nada está de más, cada elemento se adhiere al conjunto semiótico de elevada carga política, cultural, social. El público no es solo un espectador, se convierte en bailarín, en protagonista de la noche cuando los artistas interactúan con él, eso si ya con anterioridad no se sentía así, al verse reflejado de lleno en la obra: y es que precisamente esa es una característica esencial en este montaje interactivo que ya se veía desde la versión inicial “CCPC”.

Una propuesta desenfrenada y sin estigmas, despojada de prejuicios, es la que nos propone “El Portazo”, quienes con ánimos de criticar lúdicamente, de reír o burlarse de nuestros problemas, crean una suerte de sátira que constituye la esencia del cubano, ese mismo que se sufre y a la vez se mofa de sus desgracias con la mordacidad que da la espinita clavada por un tiempo en un molesto sitio.

Temas de diversa índole aborda la obra a través de una perspectiva descarnante. Foto: Ernesto Herrera

Un travesti canta “Bésame mucho”, las provocativas bailarinas resaltan con su “Te lo doy” (Aé la chambelona), para la foto digan “crisis”-en busca de una sonrisa instantánea en la última sílaba-; todos estos son solo momentos sutiles dentro de una propuesta bien atrevida donde los curados de espanto no se dejan sorprender con lo que ven, no así de asombrarse por este juego que muchos han anhelado pero que pocos se han atrevido siquiera a empezar, y del que muchos menos cuentan un “final feliz”, pero donde solo resalta una palabra: valentía.

Visa Libre para Amares Social Clown en el Festival de Teatro Joven

Por Juan Pablo Aguilera Torralbas

Una vía. Esperan un tren. Ya están listos para comenzar el viaje. La espera es necesaria, no importa la hora de salida, no importa el destino, al final todos salen de la misma estación y llegan al mismo lugar. Esa es la metáfora que defiende, en la obra “Lucidez”, al grupo de clown teatral uruguayo Amares Social Clown, quienes llegaron hasta Holguín para participar en el Décimo Festival de teatro Joven.

Grupo de clown teatral uruguayo Amares Social Clown. Obra: “Lucidez”. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Motivados por la posibilidad de intercambiar y conocer más sobre el arte en las tablas que se hace por jóvenes en Cuba, los charrúas, llegan por primera vez a la Ciudad de los Parques, tras haber participado en la cruzada teatral Guantánamo-Baracoa.

“Estar en Holguín es un placer. Nosotros vinimos a Cuba para la cruzada, y allí conocimos a unas compañías de Holguín: El Güiñol y Palabras al viento. Nos ha ido súper bien y la obra que traemos, es un espectáculo que se basa en el Clown teatral como punto de partida. El texto y dramaturgia es nuestra, trata un poco de nuestras vidas y lleva un proceso de investigación grande. Es una foto en el tiempo, de lo que nos está pasando: la muerte, el destino, la libertad, las raíces.” Expresó Andrés Fachorino, director del elenco.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Por su parte Federico Rodríguez, integrante del grupo plantea que la línea de trabajo de Amares “es una creación nuestra personal a partir de los procesos de vida y de mucha experimentación. No tenemos cerrada nunca la obra hace dos años que está girando y ha sido parte del proceso creativo estos dos años de presentación casi por toda Latinoamérica.”

La metáfora del viaje de la vida es el centro de la trama. “Lucidez”sucede en una estación de tren abandonada, donde lo único que queda es esperar a que llegue el tren. La espera de algo que mueva la vida hacia un destino incierto.

Obra “Lucidez”.Grupo de clown teatral uruguayo Amares Social Clown. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

En dicha espera los personajes confunden la realidad con ilusión. Va desde las acciones más ridículas, como mugir y establecer un diálogo con una vaca, hasta las reflexiones más profundas de la vida, haciéndose valer de cambios brucos de actitud en escena que hacen al público sorprenderse.

Producto a la constante creación de “Amares”, esta obra se sale un poco del teatro clown y mezcla, en escena, técnicas acrobáticas que funciona como transición en la historia. En pos de lograr una función más contemporánea, Social Clown no duda en romper la cuarta pared y hacer parte de su función al público presente en la sala.

La obra se sale un poco del teatro clown y mezcla, en escena, técnicas acrobáticas que funciona como transición en la historia. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Gran destreza demuestran Andrés y Federico, actores del grupo, a la hora de crear sonidos a veces ininteligibles, en escena, que demuestran al público las diversas situaciones por las que pasan los personajes en acción. La obra utiliza poca banda sonora, elemento característico en la estética clownesca de “Amares”.

La escenografía con un alto valor minimalista, se basa en un banco y luces colgantes donde los actores hacen valer la imaginación del público para recrear la estación del tren, lo mismo son pasajeros que se transforman en locomotora, mientras que filosofan sobre eclipses, la vida, y la muerte.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Amares Social Clown es una compañía de teatro que investiga y genera propuestas escénicas teniendo como punto de partida la técnica de clown. Desde diciembre de 2015 se han presentado en gran parte de América Latina. Obras como “Lucidez”, “Río al Cielo”, “Camino a casa” y en la “Orilla” ha sido presentados en festivales, teatros y espacios no convencionales.

Amares llegó a Holguín una obra existencialista, profunda e inteligente, donde los personajes se cuestionan constantemente el objetivo de sus vidas. Aun cuando el destino es incierto tienen bien definido que para partir es vital coger el tren. “Lucidez” consigue emocionar al público, a la vez que incita a la reflexión sobre ¿Quiénes somos? ¿Qué esperamos? ¿A dónde vamos?

Las estaciones traen al “Bola” al Suñol de Holguín

Por: Juan Pablo Aguilera Torralbas

El Festival Nacional de Teatro Joven alzó el telón en Holguín, por décima ocasión; pretexto que utilizó el grupo, Las Estaciones, para presentar en el teatro Eddy Suñol de la Ciudad cubana de los Parques, la obra “Por el monte Carulé”.

La obra escrita por Norge Espinosa, diseñada por Zenén Caleroy coreografiada por Liliam Padrón, es actuada por Rubén Darío Salazar, director del grupo y encargado de la puesta en escena y por Iván García.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

La obra, desarrollada en dos planos paralelos, presenta a dos camareros del Restaurant Monseigneur que mientras montan la mesa son sorprendidos por el fantasma de Ignacio Villa, Bola de Nieve,quien deambula con su piano y su peculiar voz por el restaurante donde cantó sus últimas canciones.

La trama es un recorrido por la carrera musical y artística del “Bola”, con historias íntimas de su vida:su natal Guanabacoa, su relación con Rita Montaner, tanto en la infancia como los conflictos profesionales que vivieron en México, hasta que, con su peculiar voz y simpatía, cantó en las mejores plazas y conquistó el mundo.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

El trabajo escenográfico es minucioso a pesar de la austeridad escenográfica. “Estaciones”demuestra su versatilidad e ingenio pues solo con una mesa, un cartel, un atril, son capaces de transmitir al público presente, a través de simbologías, los más disímiles sentimientos; así como transportarlos a la Torre de Pisa, Machu Pichu, Nueva York o a Paris junto a Edith Piaf.

Con pinceladas de drama la obra se basa fundamentalmente en recursos del humor. Para el desarrollo de la misma es vital la coordinación de un trabajo preciso entre actores, sonidista y luminotécnico, aun cuando esta no fue la mejor presentación. No obstante, a partir de su formato de teatro arena, se puede “enmascarar” cualquier fallo a través de la interacción con el público.

La obra que fue estrenada el 19 de septiembre de 2009, en el Festival Mundial de Marionetas de Charleville-Mezieres, Francia; llega hasta Holguín con muy buena salud, y es bien recibida por un público conocedor ya familiarizado con el trabajo del grupo matancero, que encuentra en la nororiental provincia una excelente plaza para el desarrollo actoral del país.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

“Lo importante es estar aquí. En mi época, muy pocas veces se tenía la oportunidad de hacer, de estar, de crecer, de desarrollarse…Ojalá y cuando tuve la edad de ustedes, hubiese tenido un festival como este”, expresó Rubén Darío Salazar, inquieto director de la compañía, al finalizar la presentación.

“Por el Monte Carulé” es de las mejores obras de títeres para adultos del teatro contemporáneo cubano, y así lo demuestran los disímiles premios recibidos tanto nacionales como internacionales. Evidencia de ello son: el Premio Hola (Hispanic Organization of Latin Actors) al mejor diseño por el espectáculo; el premio a la mejor producción en teatro infantil, mejor interpretación y  mejor dirección, de la Asociación de Cronistas de Espectáculos de Nueva York (ACE); mientras que en Cuba entre otros lauros mereció el Premio Villanueva de la crítica a uno de los me­jores espectáculos del año en el 2010.

Tal es la magia transmitida por “Estaciones” que se siente la presencia del “Bola” quien tras aparecer en los delantales de los camareros, se convierte en el protagonista de una obra titiritera que permite conocer y reflexionar sobre la vida de uno de los más grandes músicos cubanos.

Obra : “Por el monte Carule”, grupo Teatro de las Estaciones. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

La obra termina donde mismo comienza: en el Monseigneur, que se transforma en el Chez Bola, donde siempre “El Bola” tocará su piano rojo.

Holguín: palco para el teatro joven en Cuba

La X edición del Festival Nacional de Teatro Joven –organizado por la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en la provincia y auspiciado por el Consejo Nacional de las Artes Escénicas, la Dirección Provincial de Cultura, la UNEAC y el Centro Provincial de las Artes Escénicas– reúne entre el 15 y el 18 de marzo en Holguín, a importantes colectivos teatrales del país y estará dedicado, en esta ocasión, al 3er Congreso de la AHS.

Entre las obras anunciadas, programadas mayormente en el Teatro Eddy Suñol y el Complejo Cultural Plaza de La Marqueta, según comenta el actor y dramaturgo Yunior García Aguilera, miembro del comité organizador del Festival de Teatro Joven, destaca Por el Monte Carule, multipremiada puesta de Teatro de las Estaciones (Matanzas) con dirección de Rubén Darío Salazar y texto del dramaturgo, investigador y poeta Norge Espinosa Mendoza, que aborda la figura del reconocido intérprete cubano Ignacio Villa, Bola de Nieve.

Asimismo, CCPC La República Light, de El Portazo (Matanzas) con dirección artística de los jóvenes Pedro Franco, María Laura Germán y Luis Toledo; Lucidez, del colectivo Amares Social Clown, de Uruguay; La Condesa descalza, de Agon Teatro (Sancti Spíritus) con puesta en escena y dirección general de Kiusbell Rodríguez Castiñeira; Lucas y Lucía, de Teatro Alasbuenas (Holguín) con puesta de Manuel Rodríguez Moreno y texto de Yunior García; Desamparado, de Teatro Espacio (La Habana) con puesta en escena de Alfredo Reyes; Las bebidas son por Pearl, de Teatro sobre el camino (Villa Clara) con texto y puesta en escena de Elizabeth Aguilera Fariñas y dirección general de Rafael Martínez Rodríguez; y Ruandy, del Teatro Guiñol de Holguín, texto del reconocido Gerardo Fulleda León, Premio Nacional de Teatro, con puesta de Miguel Santiesteban y dirección general de Dania Agüero. Además, se repondrá la premiada Jacuzzi, de los anfitriones Trébol Teatro (Holguín) con texto y puesta en escena de Yunior García.

El Festival de Teatro Joven Holguín 2018 realizará su acostumbrado espacio teórico, esta vez en la Casa del Joven Creador de la AHS: paneles, conferencias y presentaciones de textos, además de la presencia, entre otros, de los reconocidos críticos e investigadores teatrales Vivian Martínez Tabares, Eberto García Abreu y Omar Valiño, caracterizarán esta edición, añade Yunior García.

Además del taller itinerante de la crítica, se abordará el teatro de aficionados en Cuba y Rubén Darío Salazar, director de Teatro de Las Estaciones, impartirá la conferencia “La ventana entornada: una mirada cómplice a la actualidad del teatro de figuras en el mundo”. También se editará diariamente el boletín impreso Palco 13, con comentarios, entrevistas y reseñas críticas de las obras presentadas, a cargo de jóvenes periodistas e investigadores.

Por Vanessa Pernía Arias

Tomado de www.ahs.cu

Por primera vez editorial de Bufetes Colectivos en Holguín

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La editorial de la Organización Nacional de BufetesColectivos (ONBC) se presentará por primera vez en la Feria del Libro en Holguín que tendrá lugar entre los días 28 de marzo al primero de abril próximo.

Una veintena de textos estarán a disposición no solo de un público especializado en la rama del Derecho, sino de todo el interesado en obtener una cultura jurídica.

Saimí Guerra Velázquez, subdirectora técnica de los Bufetes Colectivos en el oriental territorio cubano precisó que la mayor parte de los volúmenes son legislaciones de gran importancia para elevar la cultura jurídica de la población:

“En nuestro stand se encontrará la Constitución de la República de Cuba, la Ley de Navegación, la Ley de Inversión Extranjera, la Ley de procedimiento Civil, la Ley de Procedimiento Penal, la Ley General de la Vivienda, el Código de Familia y la Ley del Sistema Tributario.

feria del libro bufetes 2

“Además están a la venta otros libros para estudiantes de Derecho, profesionales del ramo y la población que tenga interés en estos temas jurídicos, como Introducción al Derecho Probatorio, del doctor Ariel Mantecón Ramos, presidente de nuestra organización, y los Estudios varios de derecho notarial, del doctor Leonardo Pérez Gallardo”.

Guerra Velázquez añadió que habrá títulos relacionados con el Derecho de Autor, la Medicina Legal y otros de cultura general como Elogio a los Jueces y El alma de la toga.

La asequibilidad de estos ejemplares a todos lectores responde al interés de la editorial de la ONBC:

“Nuestra organización se ha preocupado por que los títulos que se venden no sean solo para profesionales. Creamos la Colección para todos que incluye textos donde se hacen comentarios y se explican las leyes a la población”, señaló la especialista.

Desde su fundación en 1995, ediciones ONBC participa en la Feria Internacional del Libro, pero siempre en La Habana y Santiago de Cuba.

En la versión holguinera del mayor suceso cultural que ocurre en Cuba, se prevé que estén a disposición de los lectores alrededor de 80 mil ejemplares de más de mil 400 títulos.

Por Rosana Rivero Ricardo

Fotos y artículo tomados de www.ahora.cu

Propuestas de Conciencia Ediciones para la XXVII Feria del Libro en Holguín

Sede Oscar Lucero Moya de la Universidad de Holguín. Foto: Juventud Rebelde

Conciencia Ediciones, sello editorial perteneciente a la Universidad de Holguín, estará presente en la vigésimo séptima Feria del Libro que se desarrollará en esta ciudad de Holguín del 28 de marzo al primero de abril próximos.

El Pabellón Universitario, dedicado en esta ocasión al 50 aniversario de la Educación Superior en el territorio y al cuarto cumpleaños de fundado este sello editorial holguinero, radicará en la Casa de la Prensa y tendrá como subsede a la Universidad de Holguín y sus distintas dependencias.

Dentro del programa de la fiesta del libro y la lectura se contemplan conferencias magistrales, paneles, la descarga de materiales y libros en formato digital así como la presentación de diversos textos publicados bajo este sello editorial, entre los que se encuentran Arte y restauración, Testigos de una pasión compartida. Memorias del periódico ¡ahora! y Auditoría ambiental en la dirección empresarial, este último del Doctor Roberto Rodríguez Córdova, primer libro nacido del seno de Conciencia Ediciones.

Según comentó la MSc. Yané Álvarez Rómulo, directora del Pabellón Universitario, los visitantes podrán disfrutar además de la exposición de títulos y productos de Conciencia Ediciones y Ediciones Futuro, la expo-venta de discos con videojuegos educativos y la descarga de aplicaciones móviles.

Por Betsy Segura Oro
Tomado de www.radioangulo.cu

Las invasiones de Moisés Mayán

La vida de Moisés Mayán gira en torno a la literatura. Foto: Carlos Rafael

Parece como si Moisés Mayán, al filo de sus 35 años —cuando el almanaque y los estereotipos empiezan a descontar juventud—, hubiese montado a la carga en una suerte de invasión. Primero hacia el interior de sí mismo, en la búsqueda de contradicciones, miedos y pasiones de su ser; para luego irrumpir en la mentalidad del lector y provocarle los mismos cuestionamientos que le surgieron a él.

Tanto fue así, que de esas intrusiones resultó el dictamen del jurado del Premio Calendario 2018, otorgado por la AHS, a su libro El factor discriminante, donde prima la prosa poética.

Con seis libros publicados (Fábula del cazador tardío, El monte de los transfigurados, Cuando septiembre acabe, El cielo intemporal, Raíz de yerba mate y Estética de la derrota), Mayán es licenciado en Historia por la Universidad de Holguín, pero nunca ha ejercido su profesión, al menos conscientemente, pues toda su vida gira en torno a la literatura: trabaja como divulgador del Centro Provincial del Libro, dirige un taller literario y es corrector en el periódico La Luz, de la Dirección Provincial de Cultura.

—¿Cómo descubres esa afinidad por la literatura?

—En la secundaria comencé a escribir cartas por encargo para las novias de mis amigos y como les dio tanto resultado, entendí que mis aptitudes podían ir más allá de aquellos ejercicios de escritura. Fue por eso que en el 2000 llegué al taller literario Pablo de la Torriente Brau, el cual tenía su sede en la Casa de la Cultura, todos los domingos a las cuatro de la tarde. Lo dirigía Marlenis Londres, una especialista con una gran agudeza crítica. Ella nos ayudó a poner las primeras piezas en el rompecabezas de los textos.

«Después llegó a nuestras vidas Joaquín Osorio, piedra angular en el movimiento de la joven poesía holguinera, porque era la primera persona que confiaba en los más inexpertos y se arriesgaba a ponernos a leer en público. Nunca olvidaré que de su propio librero nos prestaba ejemplares y nos indicaba las lecturas. Nosotros, que solamente teníamos la formación de la secundaria o del preuniversitario, empezábamos a encontrar otras poéticas y poco a poco íbamos descubriendo otro tipo de literatura».

—¿Qué hacía un aprendiz de poeta en el curso de técnicas narrativas del Centro Onelio Jorge Cardoso?

—Cuando me enfrenté a la poesía postmoderna, experimenté un choque muy fuerte, porque yo venía de los clásicos que estudiamos en la escuela: Martí, Guillén, Dulce María Loynaz… Entonces me hice la promesa de que nunca iba a escribir poesía, aunque no dejé de frecuentar los lugares donde se leían poemas. Así llegó el 2003 y entré al Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, siendo un narrador muy primario. Un día me quedé en el albergue escribiendo y el profesor Eduardo Heras León tocó a la puerta y me dijo: «No vengo a regañarte por no ir a clases, sino a decirte que no dejes de escribir». Por eso, una vez le confesé que el «Onelio» me llevó a la poesía, porque ese centro me provocó el deseo de escribir, pero poesía.

—Aunque no has ejercido como historiador, esa formación ha suscitado indagaciones dentro de tu propio ser…

—Sobre todo en este último libro, porque ha sido la base de parte de las búsquedas que he realizado como persona, fundamentalmente sobre la discriminación hacia la mujer, la racial, la de culturas que se creen dominantes con respecto a otras. De pronto, empiezo a analizar lo que llamaba Frantz Fanon «la relación del colonizado y el colonizador», viéndolo desde el punto de vista del blanco por el negro. Como resultado de esas investigaciones, se va gestando el libro El factor discriminante.

—Además del tema, el jurado del Calendario resaltó el «limpio ejercicio del lenguaje que permite ir de la ironía al dolor». ¿El texto te pedía una voz diferente a la que habías usado anteriormente o te lo impusiste como ejercicio escritural?

—En mis seis libros anteriores yo había construido un discurso que se caracterizaba por la plasticidad de las imágenes, la utilización de una palabra pulida, un lenguaje enfocado hacia la búsqueda de la belleza, el cual se convirtió en un poco hermético para el lector común. Pero cuando escribo El factor discriminante es como si hubiera desarmado todo mi discurso anterior y entonces empiezo a hacer los ejercicios de escritura de este libro.

«Primero lo hacía sin estar muy seguro de que pudiese insertarse en el género poesía, pues está formado por pequeños cuerpos que pueden funcionar como microrrelatos y viñetas. Empecé a moverme en ese espacio y a construir los textos basado en las inquietudes que tenía sobre la racialidad, las parejas interraciales, pero desde la perspectiva del blanco. En el libro, es el blanco de ascendencia hispana quien se levanta en defensa del color de la piel, de la negritud, porque desde Cecilia Valdés estamos viendo que el problema negro es un problema blanco. Y cuando son los propios discriminados los que se defienden, le resta verosimilitud a la protesta. Por ejemplo, si las mujeres saltan a defender sus derechos, a los hombres siempre les provoca escozor».

—¿Pero no es discriminatoria esa postura que asumes así, desde el blanco?

—Cuando uno escribe sobre ese tema desde la perspectiva del blanco, se mueve en un filo muy estrecho. De momento, yo me cuestionaba cada texto, pero trataba siempre de colocarme en el plano del discriminado. Hay un poema que habla del día en el cual el sexo débil se asocie con testículos y no con las mujeres, porque considero que ellas son los grandes seres de la creación. Eso es lo que hago: colocarme del lado de los discriminados, de los colonizados —porque el libro parte de la esclavitud histórica y revisita la colonia—. Por eso me salvo de asumir posturas discriminatorias.

—¿De dónde nace esa inquietud por la discriminación racial?

—Hace algunos años me casé con una mujer negra y, al principio, cuando comencé a acercarme a ella, empecé a sentir las asperezas y los cuestionamientos de la gente que nos rodeaba. Ella me decía que nunca había experimentado la discriminación, pero yo escuchaba términos como «quemapetróleo», por ejemplo, y me di cuenta de que esos gérmenes estaban vivos en nuestra sociedad. Por eso el libro es muy íntimo, honesto, porque partió de mi propia experiencia.

—¿Confías entonces en el poder de la poesía para transformar esas actitudes y pensamientos?

—Uno de mis grandes lectores es un bicitaxista. Cada vez que tengo algo nuevo se lo doy para que me haga una crítica, porque la opinión de la gente común me interesa mucho. Creo que este se convertirá en el libro del carretillero, de la ama de casa, del mecánico y de todo el que se acerque a la primera página.

«En mis libros anteriores había puesto una barrera lingüística porque como poeta yo me decía: “que escalen, que suban los peldaños que yo he tenido que ascender para escribir”. Pero ahora destruí esas estructuras y construí este libro herramienta, instrumento, arma… que puede ayudar a demoler falsos conceptos, a crear una conciencia de no discriminación racial y hacia la mujer.

—¿Fue ese agradecimiento del cual hablas el que te motivó a formar el taller literario Ángel Augier?

—La creación del taller fue mi manera de agradecer a todas las personas que se tomaron el tiempo de orientarme. Por eso quise ayudar a quienes se adentran en el mundo de la literatura. Hoy tengo la satisfacción de que tres autores de mi taller ya tienen libros publicados, incluyendo a Hernán Quintana, quien se acercó al grupo a los 59 años y publicó su primer libro a los 60. Me siento un hombre muy agradecido, no solamente de la AHS, sino también de la Uneac y de todos mis antecesores. En momentos en que muchos jóvenes en Cuba niegan la obra que les precedió para llegar a una especie de punto cero o de generación cero, yo introduzco mis raíces en la lírica holguinera, la respeto y soy un lector de los autores cubanos que publican hoy, pero también de los inéditos que van a mi taller.

Por Liudmila Peña

Tomado de www.juventudrebelde.cu