Días de Ciencia Ficción en la UNEAC

Conferencias, paneles y proyección de filmes convergieron en el VII Encuentro de Cine y Literatura de Ciencia Ficción, realizado como parte de la IX Edición Nacional del Ciclo de Arte de Ciencia Ficción por la Filial de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la UNEAC en Holguín, entre el 8 y el 11 de noviembre.

Promoción del Encuentro de Cine y Literatura de Ciencia Ficción en la UNEAC holguinera. Foto del autor

La Sala Taguabo de la UNEAC holguinera –sede de la productora audiovisual del mismo nombre– acogió las conferencias “Límites entre la ciencia ficción y la realidad”, por Bruno Henríquez y José Rojas Bez; “La ciencia ficción en la radio. Su importancia en la enseñanza de las ciencias, por Bruno Henríquez, Bárbara Sánchez y Gabino Gil Molina; “La ciencia ficción en Cuba”, a cargo de Bruno Henríquez y Humberto González Carro, y “El espacio entre nosotros”, por Bruno Henríquez, Humberto González y José Rojas Bez.

Asimismo, las sedes Celia Sánchez Manduley y Oscar Lucero Moya de la Universidad de Holguín acogieron, respectivamente, las conferencias “Ciencia y comunicación” y “La dimensión del tiempo. Importancia de la ciencia ficción en la enseñanza de las ciencias”, por Bruno Henríquez, José Rojas Bez, Humberto González Carro y Lino Ernesto Verdecia.

Mientras el Café Literario que cada tarde de jueves conduce el escritor Manuel García Verdecia se sumó al Encuentro dedicando el espacio al tema “Obras literarias llevadas al cine de ciencia ficción”. Estuvieron invitados al Café Literario, Bruno Henríquez y Humberto González Carro.

La proyección de filmes de temática de ciencia ficción, luego de las conferencias y en el espacio Cine Portal de la UNEAC, fue otro de los momentos que caracterizó el Encuentro. Entre las películas proyectadas en esta edición se encuentran las norteamericanas Pasajero (2016) de Morten Tyldum; Aliens en el ático (2009) de John Schultz; Arrival (2016) de Denis Villeneuve; Life (2017) de Daniel Espinosa; Plus 1 (+1) (2016) de Dennis Iliadis; Project Almanac (2015) de Dean Israelite; El espacio entre nosotros (2017) de Peter Chelsom, y Lazer Team (2015) de Matt Hullum. Además, las rusas El tiempo de los primeros (2016) de Dmitry Kiselev y Attraction (2017) de Fyodor Bondarchuk.

El VII Encuentro de Cine y Literatura de Ciencia Ficción fue clausurado en la peña “Arte y Amor para Elisa”. En esta ocasión el espacio estuvo dedicado al 30 aniversario de la UNEAC en Holguín y al XIV de la propia peña. Además, fue momento idóneo para la graduación del Diplomado de Dirección Artística convocado recientemente en la UNEAC holguinera. En la peña, que contó con la conducción de Vivian García, producción de Gonzalo Martínez Cuba y dirección de Alfonso Banderas Tamayo, estuvieron presentes los artistas Dulce María Rodríguez, Yuri Hernández, Betsy Remedios, Anabel Bandera, Julio Avilés, Joel Rodríguez Millord, Dúo Sabaret, Grupo Modas Fantasía, Neón Teatro, Ronel González, Ballet de Cámara y el Quinteto de la Escuela Vocacional de Arte (EVA).

El mundo de “Yiki”

Fotos: Carlos Rafael

Catorce piezas conforman la exposición personal “El cuerpo (des)controlado” del artista y también tatuador George González, “Yiki”, que se exhibe desde ayer y por espacio de un mes en la galería de la Casa del Joven Creador de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) de la ciudad de Holguín, en la oriental provincia cubana de igual nombre.

En las muestras, que se insertan dentro de las actividades de la II Edición del Proyecto de Arte Corporal TatuArte, su autor encontró en la tinta de tatuaje en cartulina con plumilla y pincel, un modo de expresión. Temáticamente “son figuras pop vinculadas con la representación de los objetos y el cuerpo. Me inspiré en la década del 90, pues me identifico mucho con acontecimientos culturales de esta época, como su musica y artes visuales”, explica.

Sus piezas pictóricas independientes son además propuestas para tatuaje in situ, pues los presentes en TatuArte pueden “picarse”, como también se le conoce a esta acción, alguna de las obras expuestas, sin costo alguno.

González valora mucho la influencia de su formación en las artes plásticas y su vínculo con el tatoo, tanto que prefiere hacerlo “a muleta”, es decir sin máquinas, dibujando cada punto, de un modo que considera “artesanal”.

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Por Yaneidis Ojeda Aguilera

Tomado de www.ahora.cu

Holguín: la capital cubana del tatuaje

Proyecto Tatuarte. Foto: Carlos Rafel

La inauguración de la exposición personal “El cuerpo (des)controlado” del artista George González, “Yiki”, y el concierto de la banda Claim, iniciaron este miércoles la II Edición del Proyecto de Arte Corporal TatuArte, único de su tipo en el país, que hasta el 11 de noviembre tiene como sede la Casa del Joven Creador de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), de la Ciudad de los Parques.

Con la presencia de investigadores, especialistas, defensores del Body-art, artistas plásticos, jóvenes creadores, y más de una decena de tatuadores de toda Cuba, como el Proyecto Cultural La Marca y Zenit Tatoo Studio, ambos de La Habana, en la mañana acontecerá uno de los espacios más disfrutados principalmente por los jóvenes: la posibilidad de realizarse un tatuaje, sin costo alguno.

La defensa de los valores estéticos y artísticos del tatuaje y el Body-art como manifestaciones de las artes plásticas y como modo de expresión, es el objetivo principal del evento, que en la tarde del jueves acogió la presentación teórica del Proyecto Cultural La Marca, y su similar del viernes presentará la ponencia “El tatuaje ritualístico. Las políticas del cuerpo escrito”, a cargo de Vladimir Hechavarría y Danilo Guerrero.

El sábado, se efectuará un taller de creación infantil de serigrafía y papel reciclado, un evento teórico sobre tatuaje “a muleta”, y en la clausura, descarga de trova con los artistas Raulito Prieto, Manuel Leandro y Lainer Verdecia.

Por Yaneidis Ojeda Aguilera

Tomado de www.ahora.cu

Más cerca de Irlanda

Los pies descalzos, extenuados caminan por los dientes de perro en busca de la playa, allí le espera un personaje temerario, una leyenda de los mares. La pequeña tropa de mambises avizora las velas que se acercan desde el intenso azul, a bordo de la embarcación un aliciente para continuar en su empeño, la lucha por la independencia de Cuba.

El grupo Senda realizó la bienvenida a los visitantes. Foto Carlos Rafael

Desde el siglo XIX regresa a Holguín la historia de “Johnny Dinamita”, una suerte de pirata amante de las causas latinoamericanas. El irlandés no conocía el miedo, y se enfrentó a la metrópoli tanto en tierra como en el océano, pero en este caso su ayuda consistía en armas para continuar la lucha en la Isla caribeña.

En Cienfuegos aún retumban los cañonazos con que se enfrentaran los buques de guerra españoles y una nave mambisa en 1896, la llamada Three Friends, bajo el mando del estadounidense de padres irlandeses Jhon O´Brien.

Como espacio idóneo para el acercamiento a la cultura y tradiciones de Irlanda se desarrolla en Holguín la Jornada de intercambio cultural “De Irlanda y América hasta Cuba”, entre los días 11 y 19 de noviembre.

“La música es el lenguaje universal que nos une a todos”. Foto Carlos Rafael

Intercambio con estudiantes de diferentes enseñanzas artísticas, conciertos, paneles y visitas a lugares de interés de la provincia, comprenden el programa que tiene como centro de las actividades a la Casa de Iberoamérica.

La música tradicional cubana ofreció la bienvenida a los más de 10 visitantes entre los que se encuentran artistas estadounidenses que defienden su herencia paterna de Irlanda, así como jóvenes músicos cubanos que se dedican a cultivar las tradiciones de este nórdico país. Durante la tarde de este 11 de noviembre se escucharon temas representativos del repertorio nacional en la interpretación del grupo Senda, entre ellos de la autoría de nuestro Compay Segundo.

Por primera vez en Holguín se escuchará la música celta que para la ocasión será interpretada por el conjunto Green Fields of América, que junto a su director Michael Moloney, pretenden acercarnos sus tradiciones a través de “ese lenguaje universal que nos une a todos”.

Otra de las excusas para realizar el recorrido por la provincia, conjuntamente con la jornada de intercambios, lo constituye la presentación del documental que aborda la vida del temerario pirata antes mencionado. Charles O´Brien, realizador del material, destacó que en aproximadamente 1 hora y 30 minutos intenta resumir la historia de este peculiar personaje, con énfasis en el temor que este provocaba en sus adversarios.

“Un pequeño país que como el nuestro sabe luchar por su independencia”. Foto Carlos Rafael

Por su parte, John McAuliff, artífice de este intercambio entre ambas regiones, excusó sus ganas de realizar la Jornada en la atracción que siente por la música tradicional cubana, y específicamente en esta provincia por una vez en que escuchó a la Orquesta Sinfónica de Holguín: “He venido varias veces a Cuba atraído por su belleza, su sentido de libertad y alegría, este es un pequeño país que como el nuestro sabe luchar por su independencia”.

Lucrecia: sinfónica y cubana

Por Erian Peña Pupo

Fotos Kevin Manuel Noya y Carlos Parra

Lucrecia Marín es una de las voces más auténticas de la música popular cubana. Raigal, potente y única, su voz es sinónimo de cubanía, mientras su registro vocal y el variado repertorio que es capaz de asumir sobre los escenarios, auténticamente cubano por demás, son pruebas ineludibles de su talento.

Concierto homenaje a la artista Lucrecia Marín

Lucrecia, quien recibió recientemente la Distinción por la Cultura Nacional, junto a otros artistas holguineros, ha recorrido con su arte los escenarios de Cuba y otras partes del mundo, llevando lo mejor de la canción cubana en su potente voz. Lo hace desde Holguín, ha decidido quedarse aquí al lado de su pueblo, aquel que la vio crecer poco a poco, y no alejarse en busca de otros horizontes, “el pueblo que quiero y seguiré queriendo porque de aquí no me voy a ir”, aseguró. Su perspectiva siempre fue llegar al corazón del público holguinero y mediante él, al cubano, y lo ha logrado con creces.

Versátil, extrovertida y sincera, Lucrecia nos sobrecogió intensamente, y más a quienes conocemos parte de su trabajo, con el concierto “A lo cubano”, junto a la Orquesta Sinfónica de Holguín, dirigida por el Maestro Oreste Saavedra, como colofón de la XXIII Fiesta de la Cultura Iberoamericana.

Lucrecia Marín junto a la Orquesta Sinfónica de Holguín

Además de la Sinfónica, con quien la intérprete ha compartido en otros momentos, entre ellos, el concierto por los 15 años del colectivo holguinero en 2016, Lucrecia se hizo acompañar, en el Teatro Eddy Suñol, con el grupo de Norberto Leyva y artistas invitados como Joel Rodríguez Millord, Alberto Zaldívar, Nadiel Mejías, Betsy Remedios, entre otros.

El repertorio fue variado y mostró la destreza de Lucrecia al abordar diferentes géneros de la música popular cubana. En su conjunto primó en “A lo cubano”, como su propio nombre lo indica, la arraigada cubanía como hilo conductor, mediante temas como “El breve espacio en que no estás”, de Pablo Milanés; “Qué lástima”, del holguinero Koko Leyva; “Alma con alma”, de otro holguinero inmortal, Juanito Márquez; “Longina”, de Manuel Corona, en compañía en la guitarra de Alberto Zaldívar; “Añorado encuentro”, del dúo autoral Piloto y Vera; “La gloria eres tú” y “Me faltabas tú”, de José Antonio Méndez, estos junto a Nadiel Mejías y Betsy Remedios; “Pequeña serenata diurna”, de Silvio Rodríguez, entre otros.

Lucrecia recibe de manos de Ernesto Angulo, miembro del comité organizador de la XXIII Fiesta de la Cultura Iberoamericana, la Distinción Casa de Iberoamérica

Al término del concierto, Lucrecia recibió de manos de Ernesto Angulo, miembro del comité organizador de la XXIII Fiesta de la Cultura Iberoamericana, la Distinción Casa de Iberoamérica, por sus aportes a la cancionística y a la cultura holguinera y cubana en general, además de su vinculación con la Casa. Asimismo, fue reconocida por el Centro Provincial de la Música y la Gerencia de Artex en Holguín.

Luego de concluido “A lo cubano”, y tras escenarios, Lucrecia nos comentó sobre este concierto sinfónico: “Esta experiencia es única. En realidad no estaba completa la Sinfónica, Oreste ha hecho un reparto con la Orquesta de Cámara que fue quien estuvo en pleno hoy y hemos logrado un concierto único. Cada día uno aprende mucho más, a pesar de la cantidad de años que lleves en la escena. Cada momento es uno nuevo y más si uno está acompañada de una orquesta maravillosa como esta, eso no se da todos los días. Esto es único e irrepetible.”

Orquesta Sinfónica de Holguín junto a la artista Lucrecia Marín

Al concierto, que despidió hasta la próxima edición la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, asistieron, Luis Antonio Torres Iríbar, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y su primer secretario en Holguín; Julio Cesar Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular en la provincia, y Faustino Fonseca, director provincial de Cultura, entre otros dirigentes del Partido, el Gobierno y demás organizaciones de masa en la provincia.

Un mexicano enamorado de Holguín

Por Milena García García

El artista sonorense Avelino Vega ofreció varios conciertos en la ciudad de Holguín durante la Fiesta de la Cultura Iberoamericana. El mexicano cantó además para un público heterogéneo de artistas procedentes de una veintena de países, ofreciéndoles una música reconocida a nivel mundial.

Avelino Vega, se ha convertido en una presencia necesaria en la Fiesta. Foto de la autora

Al ser entrevistado por La Luz acerca de su presencia en el evento expresó: “Esta es la cuarta ocasión en que participo en el multitudinario encuentro y siempre vuelvo porque son muchas y variadas las experiencias. No sé cuál será la última canción que cantaré en esta tierra. Por si fuera poco, está la posibilidad de compartir con numerosos creadores provenientes de distintos países, y uno siempre aprende de su cultura, y eso es bastante provechoso, pues no todos los días se tiene la suerte de intercambiar de esa manera.

¿Cómo lo acoge cada año el público cubano?

“Yo regreso porque el público es muy cálido, para mí es un auditorio sensible, inteligente, capaz de despertar la admiración y el respeto. Todos me saludan y me preguntan: ¿Maestro, dónde va a cantar? Me identifico mucho con las personas, porque son muy campechanas, naturales, y por eso hago hasta lo imposible por estar aquí cada año.

¿Cuáles son las interpretaciones  que más le solicitan?

Todos los cubanos me piden que les cante El rey, ellos lo tararean, lo disfrutan.  Yo soy un cantor de la música del estado de Sonora, al norte de México. Me gusta hacer un popurrí de vez en cuando. Me encanta el romanticismo y a la gente también le gusta; pero nunca puedo dejar el escenario sin cantarles algo bravío mexicano. ¡Y ahí hay que echarle ganas!

Además de traer mis pistas durante las presentaciones, me acompaña el Mariachi Holguín. Juntos nos acoplamos y hacemos Si nos dejan, De qué manera te olvido, La media vuelta, y sacamos chispas en la muchedumbre.

Al maestro Avelino Vega Pérez le gusta el calor del pueblo por eso cada octubre, desde que conoció el evento vuelve con energías renovadas a la Fiesta para regalarnos su música bien mexicana.

A ritmo de tambor

Por Milena García García

A ritmo de tambor el espacio cultural Casa del Taita, fue protagonista de uno de los momentos más significativos de la fiesta. Además de llevar a feliz término las presentaciones de la compañía anfitriona La Campana, el proyecto Los Reyes de la Rumba, las presentaciones del Ballet Folklórico de Oriente y la exposición de audiovisuales, se realizó el Tambor por la Reconstrucción Ambiental en el parque Carlos Manuel de Céspedes, más conocido como San José.

El toque de tambor, despertó una contagiosa curiosidad en el público asistente. Foto de la autora

El mencionado toque estuvo presidido por una intervención de los miembros de la Asociación Yoruba en Holguín. El babalawo Arturo Pablo Sánchez, presidente de la Sociedad en el territorio, pronunció las palabras de inicio del encuentro, en las cuales agradeció a la Casa de Iberoamérica por la invitación y a la Dirección Provincial de Cultura. Explicó a los presentes, pertenecientes o no a la misma creencia religiosa, que el tambor se le ofrecía a Otutuwa, que se hacía también como agradecimiento a los ancestros, y que durante el ritual, se pediría por la salud de los pobladores de la urbe, la derogación del Bloqueo y la paz mundial.

La Casa Cultural del Taita, proyecto perteneciente a la Casa de Iberoamérica tiene como fin defender la diversidad cultural y religiosa existente en la provincia.  Los encuentros teóricos y las danzas tuvieron como sede el Ilé de la Rumba, donde las agrupaciones invitadas defendieron los cantos y bailes de tradición haitiana como el gagá, el vudú, y los coros de los orishas, entre otras tradiciones folklóricas.

A toque de tambor en Iberoamérica. Foto de la autora

Francisco Griñán Sánchez, (Chichío) director de la compañía folklórica La Campana declaró que el Ilé de la Rumba acogía las presentaciones de las delegaciones invitadas y a todos los delegados al evento amantes de esta peculiar manifestación artística.

Gibara en movimiento

Por Erian Peña Pupo y Vanessa Pernía Arias

Según nos cuenta Fray Bartolomé de las Casas, el Almirante Cristóbal Colón luego de observar el enigmático paisaje desde las aguas de la Bahía de Gibara, escribió en su bitácora el 29 de octubre de 1492: “Este otro río y puerto en que agora estaba tiene de la parte del sueste dos montañas así redondas”. Esta es la primera descripción de Gibara que conoce la historia occidental: una ciudad que celebró en enero sus primeros 200 años de fundada, luego se abrió al mundo como destino turístico en mayo de este año, con motivo de la Feria Internacional de Turismo, y sufrió, en septiembre, los vientos obstinados del huracán Irma en su paso por la costa norte del país.

Gibara en movimiento. Foto: Kevin Manuel Noya

Una ciudad que cada 29 de octubre acoge a buena parte de los delegados que asisten a la Fiesta de la Cultura Iberoamericana para protagonizar “Gibara, ciudad en movimiento”, y reanimar así las calles principales de una urbe que bien conoce el arte y los artistas, pues es anfitriona desde hace varios años del Festival Internacional de Cine de Gibara.

Varios carteles esparcidos por las principales arterias de la ciudad anunciaban que la Villa Blanca sería una vez más “ciudad en movimiento” como parte de la 23 Fiesta Iberoamericana. En esta ocasión la llovizna levemente invernal –que mantuvo el cielo nublado buena parte del día– no impidió que los narradores orales de Palabras al viento regalaran sus historias al público gibareño. Tampoco que el colorido desfile inundara literalmente la calle Independencia, desde la Plaza de la Cultura hasta las inmediaciones del cine Giba. Poco antes, en la Casa de Cultura, actuó la compañía Estilo Criollo, de Río Negro, Argentina. Hieráticos, gallardos, regios, sus integrantes demostraron ser genuinos exponentes de las raíces autóctonas y el rescate del folclor del sur del país latinoamericano. Como bailar tango es sinónimo de seducción y maestría, además de identidad argentina, la pareja integrada por Natalia Matoso y Sandro Pérez, miembros del proyecto Patagonia Tango, se sumaron a Estilo Criollo y entregaron su arte en el escenario gibareño.

Rescate del folclor del sur del país latinoamericano. Foto: Kevin Manuel Noya

Por su parte, el Proyecto Ojos, de Santiago de Cuba, y Estilo Propio, protagonizaron el pasacalle que desembarcó en el parque Calixto García de la urbe costera. Todos quisieron tomarse fotos con las “estatuas vivientes” de Ojos, liderados por Alcides Carlos González Díaz (Tití), quienes ya se habían apoderado de buena porción del parque y sus inmediaciones.

Proyecto Ojos, de Santiago de Cuba. Foto: Kevin Manuel Noya

La Fiesta aunó numeroso público al ritmo del Ballet Folklórico de Oriente, la Compañía Ecos, de La Habana, y el Mariachi Holguín junto al maestro Avelino Vega Pérez, de Sonora, México, para quien “es un placer exquisito volver por cuarta vez a Gibara”. Avelino interpretó, además de otros temas clásicos del repertorio mexicano, su canción “Canto a la ciudad de Holguín”, donde asegura que “de estar viniendo seguido yo me quiero aquí quedar”. Finamente, la conocida Steel Band de El Cobre, puso a bailar al público asistente con temas como “Bacalao con pan” y “Despacito”.

Steel Band de El Cobre, puso a bailar al público. Foto: Kevin Manuel Noya

Una vez más la apacible Gibara, escenario obligado del reencuentro y la historia, donde confluyen e interactúan pasado, cultura y desarrollo, se convirtió en una ciudad en constante movimiento en días de Fiesta de la Cultura Iberoamericana.

Antídotos artísticos en la Villa Blanca

Por Claudia Hernández Maden

Ya en las postrimerías de esta Fiesta de la Cultura Iberoamericana, partió la última IX Brigada Artística Internacional de Solidaridad. Llevan nuestra música tradicional, el buen arte de los titiriteros, la alegría de los juegos infantiles. No hubo malos tiempos ni sustos hipoglucémicos que la detuvieran.

El arte es una excelente herramienta para reconstruir el corazón de una comunidad. Foto de la autora

¿Su empeño? Marcar rumbo hacia Gibara, la Villa Blanca de los Cangrejos, donde el azote ciclónico dejó huellas, aun indelebles.  Lo saben bien los vecinos de la comunidad El Güirito, quienes ya han recibido la visita de personalidades, entre ellos, los actores Corina Mestre y Jorge Perugorría, el dúo Buena Fe o el popular grupo Gente de Zona, también los pequeños de La Colmenita, quienes demostraron que tener talento es sinónimo de tener buen corazón.

A la humilde localidad han arribado otras brigadas que han aportado su granito de arena como la “Marta Machado”, la “Compay Segundo” y la Cuadrilla de Teatreros. Igualmente, han brindado su presencia los vicepresidentes de los Consejos de Estado, José Ramón Machado Ventura y Miguel Díaz-Canel Bermúdez, así como otras autoridades.

Brigada artística de solidaridad en Gibara. Foto de la autora

El centro cultural “El Coral” se colmó de sonrisas infantiles y caras de asombro, pues precisamente allí, apareció la Brigada de Arte Rebelde de la Asociación Hermanos Saíz. La queridísima Francisca, siempre dispuesta a participar en estos compromisos de amor y solidaridad, declaró su reverencia hecha poesía al Bárbaro del Ritmo.

Su hija, la joven instructora de arte Adriana, no deseó quedarse atrás. Se las agenció para movilizar corazones y números con sus poemas y juegos didácticos Al puerto de Casigua ha llegado un barco cargado de grupos… A Cuba,  “la Patria de los hermanos, del Nuevo mundo una estrella, en fin, la tierra más bella que vieron ojos humanos”, dedicó su último poema.

El arte es una excelente herramienta para reconstruir el corazón de una comunidad. Foto de la autora

Quizá la sorpresa más emocionante sería la entrada de los payasos de Rompetacones, pertenecientes al Guiñol holguinero. Su propuesta causó júbilo y alguna que otra lagrimita cuando comenzaron a interactuar con el auditorio, que por su ingenuidad y  edad candorosa, se deja impresionar fácilmente ante los efectos sonoros, los peleles coloridos o las travesuras graciosas. La despedida se concretó con la sonoridad tradicional del Septeto Zenda, de Holguín.

Payasos de Rompetacones, pertenecientes al Guiñol holguinero. Foto de la autora

Válido esparcimiento para los padres y niños residentes en El Güirito, donde como aun las imágenes advierten, se requieren mayores esfuerzos para revertir el panorama, en tanto, se trabaja por la total recuperación en la zona próxima al malecón.

Solidaridad se considera aquella adhesión circunstancial a la causa de otros. O, como la conocemos en Holguín, el consabido abrazo entre las comunidades locales y los pueblos iberoamericanos que sobrepasan cualquier obstáculo o coyuntura para ofrecer los mejores antídotos artísticos, esta vez,  contra los estragos causados por el huracán Irma.

Bariay: una cita multicultural

Por Claudia Hernández y Jorge Suñol

Es Cayo Bariay. Donde todo comenzó. Aquí volvemos durante la XXIII Fiesta de la Cultura Iberoamericana. ¿Cómo revivir el encuentro? Me pregunta una amiga debutante en estos lares iberoamericanos. Acontece el regreso al Monumento Nacional, a la Aldea taína que ella ha descubierto, como el mismísimo Cristóbal Colón, pero a pie.

Encuentro de los dos mundos. Foto: Kevin Manuel Noya

Obligados a peregrinar, hallamos el paisaje costero que permanece hermoso —aun cuando ha sido trastocado por los vientos huracanados de Irma. Lo atestiguan las tantas fotografías y selfies tomadas al unísono. Los pies hundidos en la arena, listas las protecciones contra el ardiente sol, y el agua de coco hidratando nuestra presencia, que se moviliza ante la marea de sonido del Proyecto Electrozona.

Pronto, los buenos vinicultores del Club Bayado invitan a participar del Brindis por nuestra América. Hay vino de uvas, casabe y muchos amigos juntando sus manos en el escenario natural. “Brindemos por el encuentro y unión de las dos culturas, con casabe de los indios de América y el vino español”, anuncian.

Con Ojos Teatro, proyecto santiaguero habitual en esta celebración, no hay lente que se resista a captar su atrayente ritual de color, ahora representando al Conquistador genovés y su séquito de embarcaciones Niña, Pinta y Santa María, la flota descubridora más trascendental de la historia.

cantos afrocubanos del Ballet Folclórico de Oriente. Foto: Kevin Manuel Noya

Esta vez, se unirían en un culto sui géneris, acompañados por los cantos afrocubanos del Ballet Folclórico de Oriente. En un espectáculo sorprendente, sus bailarines emergen del mar, evocando cantos y danzas para Yemayá y Oshún, hijas de Olofin, la Reina de la superficie y la otra dueña de las Aguas Dulces.

Heredero de la tradición franco haitiana y la religión yoruba, el Ballet debutó en esta ceremonia, junto a Ojos Teatro. La música sonorense del maestro Avelino Vega, de México, conspira a favor de la representación musical. Si nos dejan o De qué manera te olvido suenan inmejorables en su voz. Con su Estilo Criollo, la Argentina se hace presente en los vestuarios típicos y pañuelos al aire. Comparecen el tango imprescindible, la música folclórica y No llores por mí, Argentina que recuerda a la imperecedera Evita.    

Foto: Kevin Manuel Noya

Las vibraciones de la Steel Band cierran la tarde, pero todavía se sienten los aires de esta fiesta. Subimos hasta el mirador, donde la vista es más hermosa, no por gusto el gran Almirante celebró esta Isla convertida en tesoro natural y cultural. Desde allí, el mar se ve diverso e inquieto, y el sol insistente lo acompaña, pero es la gente de todas partes y su andar quienes hacen de todo esto un paisaje digno de fotografiar y recordar.

Desde ese alto escenario del Parque Natural Cristóbal Colón actuaron varios artistas invitados a esta cita multicultural. La agrupación Carpacho y su Súpercombo llega desde Chicago, para regalarnos su música colombiana, sí, porque de eso se trata, de esa mezcla rica de culturas y tradiciones. Ellos se encargarían de cerrar las jornadas en Cayo Bariay.

La Argentina se hace presente en los vestuarios típicos . Foto: Kevin Manuel Noya

Quedaba entonces abierta la convocatoria para la edición 24 de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, algo que ya se sueña y que al decir de Eduardo Ávila Rumayor, director de la Casa de Iberoamérica, tiene que “seguir el concepto que nosotros defendemos, un nacimiento de pueblos nuevos que confluyen a partir del arribo a costas cubanas de la expedición de conquista”.

En esta edición se han organizado más de 250 actividades, donde intervienen alrededor de 15 instituciones culturales, y a pesar de que resulte muy difícil lograr que todo se presente tal y como se diseñó inicialmente en los programas; el evento, según Ávila, demuestra su viabilidad, pues ha logrado sostener los principales espacios con que cuenta, como el Congreso Iberoamericano de Pensamiento.

Bariay: una cita multicultural. Foto: Kevin Manuel Noya

También es importante resaltar la participación internacional, demostrada en la cantidad de países presentes, alrededor de 20 con más 150 delegados. “El balance es positivo, por supuesto, siempre se desprenden enseñanzas, cuestiones que no nos permiten conformarnos con lo que obtenemos, y ahí va un proceso de reflexión una vez terminado el evento, pero hay fiesta y debe haber continuidad”, valora Ávila.

Las jornadas continúan. La Fiesta todavía no acaba. Esta vez, viajaremos hasta Gibara, allí donde los cangrejos “hablan” y te dan la bienvenida. Allí donde los sueños, junto al mar, se hacen más eternos, allí donde la solidaridad de las Brigadas Artísticas Internacionales se escuchará como un fuerte grito.