Pienso el humor, luego río

Por Erian Peña Pupo

Partiendo del tema de la política cultural y su relación –ineludible por demás– con el teatro cubano y el humor en general, la sede provincial de la Uneac en Holguín acogió el programa teórico Pienso luego río, que dentro del VII Festival de Humor para Jóvenes Satiricón analiza los antecedentes, derroteros y convergencias del género humorístico.

Un análisis histórico de la política cultural cubana, conferencia del actor Kike Quiñones, director del Centro Promotor del Humor, donde abordó la necesidad de una jerarquización adecuada y el diálogo sistemático con la vanguardia creativa, abrió el debate. Por su parte, Jorge Sánchez, caricaturista de Palante, periodista de Juventud Rebelde y colaborador del semanario ¡ahora!, abordó en su presentación “el humor en la cubanía”, desde “una visión holística”, donde partió, a manera de recorrido, de las primeras publicaciones humorísticas en la colonia, destacando la obra del español Víctor Patricio Landaluce, hasta la República y el trabajo de Torriente, Abela, Juan David, De la Nuez, Chago Armada, entre otros, mediante un abordaje a las principales revistas y periódicos en que personajes emblemáticos como el Bobo y Loquito aparecieron. Además, publicaciones como Palante y Melaíto surgidas después de la Revolución.

El profesor Lino Ernesto Verdecia realizó en “El humor en la balanza, o ¿una balanza para el humor?” un análisis de tres cuentos de autores destacados a partir del boom literario de los años sesenta, que no son precisamente humoristas, pero donde el humor está presente: “¡No hay Dios que resista esto!” (Jesús Díaz Rodríguez, 1941- 2002), “Hasta revolucionario” (Julio Travieso, 1940) y “Asamblea de efectos electrodomésticos” (Eduardo Heras León, 1940). Después de realizar un abordaje de estos cuentos, que considera “emblemáticos de la narrativa humorística cubana”, con la peculiaridad de que “sus autores no eran ni han sido asiduos a esa vertiente”, Lino asegura que es válido observar que “los personajes protagónicos de esas diégesis son palmariamente representativos de actitudes consideradas negativas, en especial si esta negatividad proviene de un desafecto al sistema político imperante. Es por ello que se nos hacen simpáticos, tolerables o admisibles aquellos donde podríamos calificar de pícaros –con toda la carga semántica que de esos prototipos nos legó la literatura española–, porque aun cuando el “machetero” Kiki Fresneda ha ido a cumplir una tarea para la cual carecía realmente de convicción, y que el obrero fabril es un mal trabajador autoconvencido de lo contrario –y ambos no son precisamente escasos en el contexto nacional ni antes ni ahora– tienen a su favor algo importante: son verosímiles”.

Ariel Zaldívar, profesor del Departamento de Filosofía de la Universidad de Holguín, en la última ponencia del programa, abordó “la praxis humorística ante los desafíos históricos de la época actual y el contexto nacional”, donde subraya que la relación praxis humorística y época histórica cultural presenta determinaciones concretas como: su mediatividad dialéctica, lo que implica que entre ambos fenómenos existe un complejo de relaciones contradictorias, dinámicas y fluidas donde se suceden momentos de diferencia, oposición, antagonismo y complementariedad sistémico estructural; la historicidad concreta y la sociologicidad, donde época y humor existen y se realizan históricamente a través de la praxis creadora de las diversas clases sociales, grupos y colectividades; la estructuralidad: humor y época asumen una variedad histórica de formas de organización en el espacio y el tiempo; y la linguisticidad: época y humor precisan para su eficacia praxiológica y comunicativa de determinados lenguajes que codifiquen y transmitan sus contenidos y mensajes en la totalidad socio cultural.

Así, añade Ariel, “praxis humorística y época histórica tienen entre otras más, una cualidad histórica estructural común y constante en el tiempo: la ambivalencia dialéctica. Lo que implica que amen de las afinidades que comparten, también posean diferencias específicas que le permiten cumplir funciones opuestas como las que Mijaíl Bajtín y Gilles Lipovetsky desde sus contextos históricos ideológicos le atribuyen al humor”. Además, como preámbulo del evento teórico Pienso luego Río, quedó inaugurada en la galería Fausto Cristo de la Uneac, la exposición de humor gráfico Gracias por el mamut amarillo, de Jorge A. Carmenate, reconocido caricaturista y pintor original de Nicaro, Mayarí.

Papiro y Ediciones Holguín con nuevos títulos para FIL Habana 2020

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos portadas cortesía de Ediciones Holguín

Una atractiva propuesta presentará Ediciones Holguín y la Casa Editora Papiros en la XXIX Feria Internacional del Libro de La Habana, a realizarse entre el 7 y el 17 de este mes.

Entre las nuevas propuestas de Ediciones Holguín, explicó su directora Lourdes González, se encuentra Memoria de los 80. Una década cultural, “compilación de testimonios de periodistas, intelectuales, poetas y pintores holguineros hoy íconos en el tejido de la cultura cubana, que asistieron en los ochenta a una suerte de apoteosis, a un estado germinal que gracias a estas páginas se ha convertido en historia del territorio”.

Se presentará Patria, espíritu y modernidad en José Martí, ensayos de varios autores que ofrecen una visión contemporánea, desde una profunda vocación martiana, del más universal de todos los cubanos; así como Holguineros en la música cubana, proyecto de investigación cultural de los investigadores Zenovio Hernández y Carmen Mora, y Quien bien te quiere te hará reír, un libro que compila varios textos de humor de Onelio Escalona Vargas, integrante, junto a Mireya Abreu, del dúo humorístico Caricare.

En cuanto a la literatura infantil la prestigiosa editorial propone El talismán y otros cuentos, una selección de relatos del danés Hans Christian Andersen, y Balgamel y el reino de las Fábulas, de la escritora holguinera Kenia Leyva, “una obra de fantasías y peripecias de un mago que logra llevar a la sensatez a otros personajes”, puntualizó Lourdes.

Por su parte, Cuadernos Papiro, peculiar sello que, similar a Ediciones Vigía en Matanzas, trabaja con el papel reciclado y máquinas de impresión del siglo XIX, expondrá cinco títulos en la Feria, que refuerzan la utilidad y el preciosismo del libro impreso, precisó su director Manuel Arias Silveira, entre ellos Orishas. Leyendas y tradiciones, compilación de varios autores sobre la religión afrocubana y sus distintas variantes.

También se ofertarán al público Dos Patrias, una edición bilingüe de versos libres de José Martí, el cancionero Alta Marea, del trovador holguinero Fernando Cabreja, y el poemario La Casa que habla, de la escritora colombiana Denise Montiel. Se mostrará al público, además, de manera especial el libro-arte Holguín, ínsula embrujada, compilación poética de varios autores de la provincia que integran esta edición especial con motivo del 300 aniversario del pueblo de Holguín, que se celebrará en abril próximo.

A estas propuestas se suman las presentadas por otras tres más reconocidas editoriales: La Luz, sello de la Asociación hermanos Saíz (AHS) en la provincia, La Mezquita, perteneciente a la Unión de Historiadores de Cuba (Unhic) y Ediciones Conciencia, la más reciente de los casas creadas, perteneciente a la Universidad de Holguín.

 

 

 

 

Amplio catálogo de Ediciones La Luz en FIL Habana 2020

 

Por Erian Peña Pupo

Fotos portadas cortesía de Ediciones La Luz

Ediciones La Luz, sello de la AHS en Holguín, presentará más de una veintena de novedades en la Feria Internacional del Libro de La Habana, a realizarse del 7 al 17 de febrero.

Entre las novedades editoriales de este sello se encuentran: Complexidad de la poesía, ensayos del poeta e investigador Virgilio López Lemus, un texto que aborda temas complejos en la expresión lírica, desde la reflexión y el diálogo. “Rememorando vivencias, defendiendo criterios, ofreciendo la posibilidad del asombro ante lo que resulta cotidiano… López Lemus ha conseguido un libro variado y a la vez firme, que destaca por su franqueza y su incuestionable amenidad. Aquí el autor nos confiesa sus lecturas y revela interesantes informaciones sobre la obra de escritores célebres, pero jamás agotados, como José Martí, María Zambrano y José Ángel Buesa. También retoma los vínculos entre poesía y cosmos, demostrando que al poeta la concierne todo”, leemos en la contracubierta del libro. Se presentará, además, la obra Destino Cuba, del dramaturgo y director de Teatro del viento, Freddys Núñez Estenoz, que narra la espera de seis personajes que abordarán un vuelo retrasado en el aeropuerto de Frankfurt con destino a La Habana, comentó el poeta Luis Yuseff, editor jefe de La Luz.

Asimismo, La máquina de los recuerdos, Premio Celestino de Cuento 2018, de la joven narradora camagüeyana Evelin Queipo, un cuaderno, explicó Yuseff, que trasciende el marco de los simple y lo cotidiano con miras hacia lo universal y predominio de diálogos bien construidos y giros psicológicos. Mientras para los más pequeños la editorial propone Un trío y la fama, de Johan Balón, y La voz cuasi, de Mildre Hernández, que continúa la saga de la pequeña Cuasi y que tiene antecedentes en otros textos como Es raro ser niño, Una niña estadísticamente feliz y Mamá está en la cocina.

Otro de los géneros representativos del catálogo de la editorial en esta edición de la Feria Internacional del Libro, con sedes permanentes en el Pabellón Cuba, y el complejo Morro-Cabaña, es la poesía, puntualizó Yuseff, donde destacan los títulos Puentes de plata, del avileño Pedro Evelio Linares; El crematorio, de Juan Edilberto Sosa; Brújulas, de Elizabeth Reinosa, y El libro de la extraña felicidad, de Liliana Rodríguez.

En este compendio resaltan varias voces jóvenes de la poesía en Holguín con los textos: Laminarios, de Camilo Noa; Poses, de Norge L. Labrada; Yo es otro, de Frank Alejandro Cuesta, y Carne Roja, de Reynaldo Zaldívar, así como la colección Analekta que contiene los cuadernos Distintas formas de habitar el cuerpo, de Martha Acosta; Las contemplaciones, de Rubiel G. Labarta, y Cerrado por incapacidad, de Ricardo Acostarana.

Igualmente, destacó Yuseff, serán lanzados los audiolibros Dice el musgo que brota, Antología de poesía para niños. Jóvenes escritores cubanos y La joven luz. Entrada de emergencias. El primero es una selección de poemas de la antología homónima publicada por La Luz en voz de los versátiles actores de la Compañía de narración oral Palabras al viento. Entre los escritores reunidos en este audiolibro, que mereció la Beca de Creación El reino de este mundo, de la AHS, se encuentran: Ronel González, Diusmel Machado, Ailín García, Randoll Machado, Eduard Encina, Elaine Vilar, Elizabeth Lores, José Manuel Paredes y Sergio García Zamora. Por su parte, La joven luz. Entrada de emergencias, se desprende del eBook de igual nombre y reúne una selección de jóvenes poetas holguineros; ambos productos dirigidos por el joven realizador Héctor Ochoa.

 

Como parte de la iniciativa que promueve cada año la editorial, se presentará también la campaña de promoción de la lectura A la luz se lee mejor, dedicada esta vez al 20 aniversario del Sistema de Ediciones Territoriales (SET) y con la novedad del lanzamiento del eBook La joven luz: entrada de emergencias y su variante en audiolibro.

Jazz en Holguín, un Festival que se merece la ciudad

Por Erian Peña Pupo

Foto cartel cortesía del evento

La Dirección Provincial de Cultura y la Casa de Iberoamérica convocan al I Festival “Jazz en Holguín”, entre el 8 y 12 de abril, cita que incluye un Concurso con el objetivo de motivar la creación e interpretación de este género en jóvenes músicos menores de 35 años.

El Festival parte de una tradición jazzística en la provincia, con nombres imprescindibles como Pedro Nolasco Jústiz Rodríguez (Peruchín), Juanito Márquez, Ramón Valle, Julio Avilés, César Gutiérrez, Joel Milord y otros que son ya patrimonio de nuestro acervo; además en los últimos años se ha evidenciado un incremento de los exponentes de este género musical entre jóvenes estudiantes del Conservatorio José María Ochoa, comentó el promotor cultural Jimmy Ochoa Escalona, director del evento.

La cita, agregó en conferencia de prensa en la Casa de Iberoamérica, pretende asaltar el centro de la urbe con descargas, conferencias, conversatorios y proyecciones de audiovisuales, que crearán el ambiente propicio para el disfrute tanto del sonido tradicional como del contemporáneo. Se persigue, además, favorecer el diálogo necesario entre los estudiantes del sistema de escuelas artísticas, los músicos jóvenes y ya consagrados del género, mostrando a lo más relevante del jazz novel cubano y reviviendo el más de medio siglo de tradición de esta escena en la región, añadió Ochoa.

Este encuentro estará dedicado a Joel Rodríguez Milord y Julio Avilés, por el esfuerzo de mantener la tradición del género en la provincia, y a los 300 años del pueblo de Holguín.

En el Concurso que se realizará como parte del Festival podrán participar todos los jazzistas nacionales y extranjeros cuyas edades estén comprendidas entre los 16 y 35 años de edad en el momento que se realice el certamen, comentó Eduardo Ávila Rumayor, director de la reconocida institución holguinera. No es requisito indispensable el haber cursado academia o institución de la enseñanza artística, pero sí que los participantes cubanos pertenezcan al sistema de instituciones culturales del país: la enseñanza artística, la Asociación Hermanos Saíz (AHS) o el Instituto Cubano de la Música.

Se concursará en pequeño formato, que incluye el vocal, instrumental o la unión de ambos, con un estándar de jazz, un tema libre y otro perteneciente a un compositor cubano.

Jazz en Holguín, al que ya han confirmado músicos como Gerardo Piloto, Ramón Valle y Michael Herrera, pretende continuar y fortalecer una cultura del género en una ciudad que ha contado con espacios como el HolJazz y La esquina del Jazz, en Romerías de Mayo.

El cuerpo del otro

Por Erian Peña Pupo

Organizado por el Proyecto Audiovisual Taguabo de la Uneac en Holguín, la Jornada de Arte y Cine Eróticos El cuerpo del Otro se realizará del 14 al 17 de enero para posibilitar la convergencia entre cine y erotismo, como parte de la XXXVIII la Semana de la Cultura holguinera.

Este es “un evento de género focalizado en el erotismo en el arte cubano e internacional que hace hincapié en la creación cinematográfica”, asegura el realizador audiovisual y coordinador general de la Jornada, Alfonso Bandera Tamayo. Añade, además, el también presidente de la sección de Cine, Radio y Televisión de la Uneac en Holguín, que la Jornada de Arte y Cine Eróticos tiene como finalidad mostrar el desarrollo del cine erótico en el país y el mundo y a su vez, de las otras artes dedicadas a hablar desde la perspectiva del “cuerpo del otro”, constituyendo un nuevo espacio de muestras cinematográficas, reflexión seria y profunda.

Fotos: Wilker López

La Jornada fue inaugurada en la Uneac, con las palabras del crítico y profesor universitario José Rojas Bez. Y como invitado especial contó con la presencia en Holguín del actor y director teatral Alexis Díaz de Villegas, conocido por su trabajo –además de en la televisión y el teatro– en importantes filmes como Entre ciclones, de Enrique Colina, de 2003; Tres veces dos, de Pavel Giroud, Lester Hamlet y Esteban Insausti, 2003; Cangamba, Rogelio París, de 2008; Larga distancia, de Esteban Insausti, de 2010, y Juan de los muertos, de Alejandro Brugués, 2011.

En diferentes escenarios de la ciudad –entre ellos el espacio Cine portal de la Uneac, los teatros de las sedes universitarias José de la Luz y Caballero, Oscar Lucero Moya y Mariana Grajales–, críticos, investigadores y realizadores como Humberto González Carro, José Rojas Bez, Alfonso Bandera, Pedro Frank Gutiérrez y Jorge Gómez, presentarán, entre otros, los filmes: Nine, una vida de pasión, de Rob Marshall, de 2009; Viva, de Paddy Breathnach, de 2015; Danish Girl, de Tom Hooper, de 2015;Lucía y el sexo, de Julio Medem, de 2001;Diario de una ninfómana, de Christian Molina, de 2008; y las cubanas Juan de los muertos, y Larga distancia.

La Jornada también realizará conversatorios y encuentros teóricos:“El erotismo ¿ingrediente indispensable en el cine y la radio actual?”, con Alexis Díaz de Villegas, Pedro Frank Gutiérrez, Jorge Gómez y Humberto González Carro; “Cine comercial. Sexo real o ficticio. Los actores y el director”, con Alfonso Bandera, Pedro Gutiérrez, Jorge Gómez y Humberto González Carro; “El erotismo como modo de expresión estética”, y “El erotismo en medios. Tientos y diferencias”, con Díaz de Villegas, Gutiérrez, Jorge Gómez y Rojas Bez, en la sala Taguabo de la Uneac.

Asimismo, el Café Literario de la Uneac, que conduce el intelectual Manuel García Verdecia se inserta a la Jornada y tendrá como invitados a Díaz de Villegas, Pedro F. Gutiérrez y Jorge Gómez.

Analizan resultados y proyecciones del Fondo de Bienes Culturales en Holguín

Por Darianna Mendoza Lobaina

La filial holguinera del Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC), una de las más destacadas a nivel nacional, definió las proyecciones de trabajo para el actual año, luego de analizar los resultados del 2019 en correspondencia con su Estrategia Comercial.

Manuel Hernández Ramos, director del FCBC en Holguín, significó que durante el período terminado superaron los records históricos, lo cual incluye alrededor de un 124 por ciento de cumplimiento del plan de exportaciones.

Fotos: Wilker López

Roberto Leyva Serrano, subdirector comercial, explicó que la empresa está lista para desarrollar las tres ferias, la Feria Iberoamericana de Artesanía Iberoarte, Arte para Mamá y Arte para Papá, con el fin de sobrepasar los 40 millones de pesos en ingresos.

Por su parte, Hernández Ramos insistió en la necesidad de buscar aristas novedosas que permitan consolidar el trabajo y ampliar los proyectos del Fondo.

Al respecto, se refirieron a las labores que realizan en el creciente Polo Turístico ubicado en la zona del Ramón de Antilla y las principales acciones de restauración que desarrollan, vinculados a otras entidades de la provincia, entre otros, el Museo Provincial La Periquera, el Teatro Colonial de Gibara, el Hotel Saratoga, el lácteo de Levisa, la Terminal de Ferrocarril Holguín y varios inmuebles en Guamuta, comunidad del Plan Turquino.

Hernández Ramos explicó que deben buscar mecanismos económicos para disminuir el precio de las mercancías a través de opciones concretas.

Fernando Morgan, de la Dirección de Desarrollo de la Casa Matriz del FCBC, destacó que el encadenamiento productivo va a potenciar la sustitución de importaciones y el desarrollo local sostenible, lo cual constituye una prioridad.

El impacto en los territorios, agregó Morgan, no será solamente económico, también reconocerán su labor en la esfera sociocultural y unirlo a la introducción de la ciencia y la técnica en función de la innovación.

El espacio fue propicio, además, para la entrega de reconocimientos a artistas y trabajadores destacados por sus méritos en el año 2019.

La filial del FCBC en la provincia de Holguín se propone para el 2020 continuar con la defensa de los valores estéticos y patrimoniales del territorio, elevar el trabajo de las comisiones técnico-artística en cuanto a la calidad y su relación con los precios, así como fortalecer la disciplina y reforzar el control interno.

Deberán, además, insertarse en la comercialización de obras y servicios mediante la Tienda Virtual del Fondo, disminuir el costo de las producciones, sin violar los principios básicos de oferta y demanda, y fortalecer el cumplimiento de la Ley de Símbolos patrios.

Caisses se queda con nosotros

Por Mavel Ponce de León

Tomado de la web de Radio Holguín La Nueva

Foto tomada de Internet

Le conocí en los años que trabajé como especialista de Teatro en el Consejo Provincial de las Artes Escénicas, él se desempeñaba también como especialista de teatro para niños. Luis Caisses ha partido de esta tierra con el Pintorcillo, una de sus obras cumbres leída por varias generaciones de cubanos, de holguineros que crecieron entre sus historias mágicas.

Un escritor querido por sus lectores y cada persona que tuvo la dicha de estar alguna vez cerca de su halo de poesía, lirismo y una humildad desbordada de amor por el ser humano.

Entre los más reconocidos de la literatura cubana con la distinción por la Cultura Cubana, el Premio Nacional de Literatura infantil la Rosa Blanca, Hijo destacado de Holguín, el Aldabón de la Ciudad,  entre otras condecoraciones, mas su modestia y humildad permanecían intactas.

Conversar con Caisses era sumergirse en las historias de una infancia con raíces campesinas, los dulces de leche y cuanto el arte de crear en la repostería le llegará a su mente lúcida y fructífera, abierta al conocimiento.

Se marchó el autor de Cantos de Caminos, Poesía para adolescentes, publicada en 1993 por Ediciones Holguín. O De pan y canela en 2010, editada por editorial Gente Nueva en 2010. Se ha marchado el novelista, el poeta de pasos suaves en el andar lento por su parque central. Caisses se queda con nosotros.

Estreno en Holguín de Árbol de fuego, coreografía del maestro Pepe Hevia

Por Vanessa Pernía Arias (ACN)

Fotos Wilker López

La Compañía de Danza Contemporánea Codanza, bajo la dirección general de la maestra Maricel Godoy, estrenó la noche de este miércoles Árbol de fuego, obra del coreógrafo cubano Pepe Hevia, en la sala Raúl Camayd del Teatro Eddy Suñol de esta urbe oriental, como parte de la jornada de actividades por el 80 aniversario del coliseo holguinero.

Entre otros temas, Hevia expresa  mediante una arquitectura grupal en los cuerpos versátiles y jóvenes de la compañía holguinera, las influencias del retorno a las raíces, el regreso a la isla, al hogar como sitio para el rencuentro.

La pieza está creada a partir de códigos abstractos del coreógrafo y denotan la influencia de experiencias autobiográficas, tomando como punto de partida referentes cinematográficos.

Árbol de fuego resalta la figura metafórica del bosque, precisó el coreógrafo, como simbología de un espacio sagrado, apoyado en una dramaturgia sonora singular donde destacan acordes clásicos, barrocos, sinfónicos y electrónicos, ensamblados por sonidos contemporáneos que incluye voces.

Luego de intensas jornadas de trabajo con Codanza, Pepe Hevia muestra una obra única concebida desde lo visceral y lo emotivo, alejada de determinados circuitos de moda que pudieran acercarse a una poética vanguardista que toma de la coreógrafa alemana Pina Bausch, pionera de la danza contemporánea.

Esta es una pieza donde resaltan sobre el escenario las cualidades expresivas de los jóvenes bailarines holguineros, quienes demuestran la versatilidad, la fuerza y la vitalidad artística de una compañía que ha sabido mantener un estilo propio a más de 27 años de fundada, que los distingue en medio de un amplio movimiento danzario en el país.

Árbol de fuego ha sido un gran reto y un lujo para la compañía holguinera, puntualizó Maricel Godoy, pues esta es una obra hermosa y compleja que unifica en escena 21 cuerpos dentro de un grupo no homogéneo, mediante una rigurosa fusión de las técnicas danzarias.

Pepe Hevia, con esta coreografía, logra una textura personal sin artificios, capaz de traducir al idioma de la danza cualquier expresión desde la sensibilidad en estado puro, logrando una poética personal de marcado acento lírico que profundiza en las raíces del lenguaje contemporáneo.

En este espacio fueron presentadas, además, las obras Imaginem, et Similitudinem, de Codanza y El fruto, de la compañía guantanamera Médula; ambas coreografías del Yoel González, bailarín y director de esta última.

Hevia, importante maestro y bailarín, ha logrado una reconocida trayectoria artística nacional e internacional, siendo artífice de más de 60 composiciones coreográficas, tanto para su compañía Hevia Dance Company, como para elencos y conservatorios de gran parte de América Latina y Europa.

Como artista, Pepe Hevia ha recibido numerosos premios y reconocimientos que avalan un trabajo sólido y constante, como el Premio Nacional de la Danza Costa Rica 2013, el Primer Premio de Coreografía en el Certamen Internacional de Burgos, Nueva York 2009, y varios galardones en los Concursos Nacionales de Danza en Camagüey y de la UNEAC.

 

Taller de Grabado, conocer la historia para preservar el legado

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López y Kevin Manuel Noya

Un amplio abordaje por la historia del grabado en la provincia –que en buena medida es la historia del Taller de Grabado– realizó el historiador del arte Ernesto Galbán en una conferencia en la Sala Electa Arenal del Centro Provincial de Arte como parte de Taller 50, evento dedicado a las cinco décadas de la fundación del mítico Taller de holguinero.

Creado el 12 de noviembre de 1969, bajo el empeño fundador de los artistas Nelson García, Julio Méndez, Jorge Hidalgo y Roger Salas, el Taller “ha sido un lugar donde ha trascurrido parte de la vida cultural del municipio, pues ha proyectado una importante labor dentro y fuera de la localidad a través de la práctica artística, la promoción y la colaboración en la docencia (…) Durante años el Taller ha sido para muchos, lugar imprescindible de reunión, de intercambio entre profesores y alumnos de la Escuela de Arte, así como sitio de confluencias de artistas y de promotores culturales”, escribe Galbán en las palabras del catálogo de la exposición Bajo presión, inaugurada en el Centro.

Galbán subraya la existencia de un antecedente concreto del grabado en Holguín: la pieza La bailarina, xilografía realizada por Rafael Meláneo Aguilera en los años 50 del pasado siglo, a partir de cuyo taco se realizó una obra que se exhibe en Bajo presión, así como Quijote, pieza de Jorge Hidalgo, el primer grabado realizado en el Taller y que ilustró la revista Jigüe, mito cultural que posibilitó la unión de la literatura y las artes visuales.

Aunque se conservan pocas piezas de la década del 70, destaca Galbán en sus palabras, la concreción de exposiciones en el decenio siguiente como Taller 84 y Taller 85, que mostraban la pujanza de las máquinas y los artistas holguineros, permitió un florecimiento del grabado en la provincia y que artistas de otras regiones del país vinieran a Holguín a trabajar en el Taller. “Este intercambio fue muy provechoso –añade en el catálogo–, pues los grabadores holguineros formados sobre la marcha tuvieron la oportunidad de incorporar técnicas que antes no conocían con profundidad y de esta forma también se evidenció que los estudiantes de la Escuela Profesional de Artes Plásticas formaban en aquel entonces una simbiosis interesante con los talleristas”.

Asimismo, Galbán destacó el auge de la colografía en años 90, “un hecho dentro del grabado holguinero y no podemos soslayar su existencia pues la misma fue encontrando importantes espacios, sumó a nuevos creadores así como despertó inquietudes”.

“La situación del Taller ya en el siglo XXI se ha tornado compleja y desventajosa, pues ha habido una especie de sostenida involución de las estrategias creativas que se daban en años anteriores y que ahora lleva a los artistas a replantearse otros modos y maneras para poder rescatar el espíritu y el ánimo de colectividad. Si se salvara el Taller como centro de creación gráfica, el mismo puede abrir un nuevo camino como natural reacción contra la situación de esterilidad en la que se ha visto inmerso en los últimos años”.

El espacio –y las intervenciones por parte de protagonistas y participantes– sirvió para recalcar la necesidad del rescate urgente y necesario “para la cultura cubana, no solo holguinera”, como aseguró Jorge Hidalgo, del Taller y su vínculo con la Academia El Alba.

Si el Taller fue punto de partida para el inicio de lo que Nelson García llamó “la gran cultura holguinera” y nunca ha muerto del todo, como evidencia la obra de los jóvenes artistas, entre ellos los estudiantes de El Alba, e insiste en recalcar el propio Nelson, su preservación natural como epicentro de la creación colectiva, como hervidero del arte, sería un hermoso homenaje a la ciudad en el 300 aniversario que celebraremos en 2020.

El arte de Nelson García en las páginas de Diéresis

Como parte de Taller 50 fue presentada además en la Uneac el número 29 de la revista de arte y literatura Diéresis, ilustrada con la obra del pintor y grabador Nelson García Miranda.

En sus palabras de presentación, la escritora y editora de Ediciones Holguín, Lourdes González Herrero calificó al Taller de Grabado como una “zona irradiante en el mapa ya histórico de las sucesivas fundaciones espontáneamente forjadas en la década del ochenta. Un sitio de labores creativas donde se mezclaron las artes plásticas, la trova, la literatura, y se dialogaba a cualquier hora sobre el acontecer universal de la cultura”.

Justamente Nelson, nacido en Holguín en 1947, fue artífice de la fundación del Taller en 1969. Diéresis rememora el Taller, pues “nuestra Casa Editora –sostiene Lourdes– se benefició plenamente con los grabados que surgían de esas piedras litográficas, ya que pasaron a anunciar nuestros libros desde sus cubiertas, utilizando a menudo gamas de colores que en esos años significaron un alcance mayor para nuestras letras”.

Las obras de Nelson –“Ángeles en el tejado” y “Mascotas”, en la portada y contraportada, respectivamente, además de otras piezas en el interior– acompañan los textos de Diéresis. Nelson, quien reside en Estados Unidos desde 1999, es graduado de la Escuela Nacional de Instructores de Arte, La Habana, en 1965; y durante años se desempeñó como profesor de grabado de la Escuela Profesional de Arte de Holguín. Ha realizado múltiples exposiciones colectivas y personales en Cuba y el extranjero, recibiendo premios y una crítica favorable. “Lo frondoso de una naturaleza tan seductora en sus formas como tan cautivante en sus colores, deslinda un diálogo de policromías que se erige cual perspectiva extrema de la naturaleza del trópico y sus más recónditos parajes; allí la avidez y el capricho de las vegetaciones podían encontrarse con el aliento y la exacerbación de los sentidos, en una dilatación que bien podría refrendarse con el mismísimo Alejo Carpentier en Los pasos perdidos”, escribe Eugenio Marrón en “Nelson García en los fulgores de su obra”, texto con que inicia la revista.

El número 29 de Diéresis (en su nueva época) contiene un acercamiento a la obra del recientemente fallecido poeta, ensayista y profesor Roberto Fernández Retamar, por el historiador y ensayista Félix Julio Alfonso López, texto que sirviera de prólogo a la edición holguinera del necesario libro de Fernández Retamar Caliban y otros ensayos, de 2016; poesía de la holguinera Dorca Ramírez y el importante escritor chileno Jorge Teillier, miembro de la llamada generación literaria de 1950 y fallecido en Viña del Mar, en 1996; y una entrevista de Lourdes González al dramaturgo y narrador holguinero José Luis García a propósito de su novela en proceso editorial “Ambiente de saxofón”, que obtuviera el Premio de la Ciudad este año y de la cual se reproduce un fragmento.

Incluye además el ensayo “La literatura y sus fantasmas más cercanos”, del Premio Cervantes nicaragüense Sergio Ramírez; un Dossier dedicado a los 20 años de Papeles de un naufragio, de Lourdes González, con textos de Mireya Piñeiro, Zaida Capote, Arístides Vega Chapú, Eugenio Marrón, Enrique Pineda Barnet, Atilio Caballero, Moisés Mayán, Kenia Leyva, entre otros; y la acostumbrada sección de crítica y reseñas literarias.

“Es fácil reconocer las obras que perduran, pero este casi es aún más intenso, ya que como todos sabemos, el imprescindible Taller de Grabado de Holguín ha quedado constreñido a nuestro amparo imaginativo y experiencial. Una obra fundada que necesita con urgencia ser rescatada y devuelta a su fulgor primero. De modo que esta celebración conduce al pasado y al futuro, doble vía para entender lo mucho que debemos a su desarrollo y lo mucho que necesitamos volver a escuchar el sonido de las máquinas y las conversaciones apoyadas en las curiosidades intelectuales. Y, claro, tocar con nuestras manos las piezas en las que nuestros creadores trazarán símbolos y signos de este tiempo”, añade Lourdes en la presentación de Diéresis en la Uneac holguinera, a la que asistió, entre otros, Rachel García Heredia, directora provincial de Cultura, momento propicio, además, para la remembranza por los protagonistas de los años de esplendor del Taller, como Nelson García y Julio Méndez, presidente de la Uneac.

 

 

Bajo presión se graba mejor

Por Erian Peña Pupo

Fotos Kevin Manuel Noya

“La fundación del Taller de Grabado de Holguín, un 12 de noviembre de 1969, marcó el inicio de una tradición de arte que no existía en nuestro contexto hasta esa fecha. Con él, se abría una senda de trabajo que conocería sus mejores momentos en la década de 1980, con la realización del Taller ´84 y el Taller ´86, que convertirían a Holguín en una plaza fuerte del grabado a nivel nacional”, asegura el crítico y curador Martín Garrido.

Precisamente un recorrido por la obra gestada en las prensas del Taller de Grabado de Holguín–variado en técnicas, desde la génesis hasta piezas de estudiantes de la Academia de Arles Plásticas El Alba– compone la exposición Bajo presión, inaugurada en el Centro Provincial de Arte como parte de la jornada por el aniversario 50 del Taller.

“Junto a sus fundadores –Nelson García, Julio Méndez, Roger Salas, Jorge Hidalgo, Alejandro Querejeta– y sobre sus huellas, se desarrollarían varias promociones de jóvenes creadores que ganarían, para orgullo del arte local, premios y reconocimientos dentro y fuera del país. Hoy, a medio siglo de su fundación, el Taller de Grabado de Holguín es ya una leyenda que palidece en el tiempo. El presente proyecto es, desde la institución, la expresión consiente de una voluntad encaminada a restaurar una memoria que merece perdurar”, añade Martín en un texto que integra la muestra expositiva.

Nelson García es homenajeado como fundador del Taller de Grabado de Holguín en 1969. Bárbara Yarruhs, subdirectora provincial de Cultura, entrega el reconocimiento al artista.

Encontramos diferentes técnicas del grabado, como la litografía (en piedra), la xilografía(en madera) y la linografía (en linóleo)en piezas de reconocidos creadores como Jorge Hidalgo, Nelson García Miranda, Daniel Santos, Eduardo Leyva, Ernesto Blanco Sanciprián, Freddy García Azze, Ramiro Ricardo, Leticia Leyva Azze, Ronald Guillén Campos… así como en jóvenes creadores y en artistas que, desde otras provincias del país, incluso naciones, encontraban en el Taller, un sitio seguro para la creación.

De Hidalgo se expone una pieza de colección: el primer grabado realizado en el Taller para ilustrar la revista Jigüe, otro mito cultural de esos años que posibilitó la unión de la literatura y las artes visuales. Así como un antecedente del grabado en Holguín –la pieza La bailarina–, xilografía realizada por Rafael Meláneo Aguilera en los años 50 del pasado siglo.

Además, encontramos la obra de artistas como Alexis Proenza, Arsenio Labrada, Alberto Lezcay, Cristina Escalona, Isidro Ricardo, Julio Alarcón, Joaquín Jorge Tornés, Juan José Ricardo Peña, Javier Erid Díaz Zaldívar, María de los Ángeles Vidal, Manuel Arenal…

“No es menos cierto que el Taller de Grabado de Holguín ha sido un lugar donde ha trascurrido parte de la vida cultural del municipio, pues ha proyectado una importante labor dentro y fuera de la localidad a través de la práctica artística, la promoción y la colaboración en la docencia (…) Durante años el Taller ha sido para muchos, lugar imprescindible de reunión, de intercambio entre profesores y alumnos de la Escuela de Arte, así como sitio de confluencias de artistas y de promotores culturales”, escribe en las palabras del catálogo de la exposición el historiador del Arte, Ernesto Galbán Peramo.

En el propio Centro de Arte, como parte de la jornada 50 Taller, quedaron inauguradas además dos exposiciones de artistas relacionados al Taller: Ambos lados, del fundador Nelson García Miranda, y Que no le toquen la puerta que el chino está cocinando, homenaje póstumo a Emilio Chiang Fernández, quien fuera maestro impresor del Taller.

García Miranda es pintor y grabador, graduado de la Escuela Nacional de Instructores de Arte, en La Habana, en 1965. Durante años se desempeñó como profesor de grabado en la Escuela Profesional de Arte de Holguín. Por su parte,Chiang Fernández, recientemente fallecido, graduado también en 1965 como instructor de arte, realizó estudios especializados sobre técnicas litográficas en el habanero Taller Experimental de Gráfica.

“El hecho de que esta noche concluyan en un mismo lugar del universo varias exposiciones, representa una suerte de entrecruzamiento de técnicas, conceptos y hasta emociones. El poder hacer coincidir estas sugerentes muestras precisamente a los 50 años de la fundación del Taller de Grabado y en vísperas del 300 aniversario del pueblo de Holguín, resulta un júbilo colectivo”, añade Ernesto Galván en las palabras al catálogo.