Cuba en Estados Unidos por Emilio Cueto

Por Erian Peña Pupo

Fotos Kevin Manuel Noya

Emilio Cuetoasegura que nada cubano le es ajeno. Ese es el lema que ha decidido enarbolar. Nacido en La Habana en 1994 y radicado en Estados Unidos desde 1961, Cueto es considerado el mayor coleccionista privado de artículos cubanos en el mundo.

En su casa de Washington DC –a tres kilómetros de la Casa Blanca y cerca de la sede de la Oficina de Intereses de La Habana en esa ciudad–, Cueto ha ido conformando, durante casi 40 años, una extensión de Cuba en la propia capital de los Estados Unidos. Una isla de repuesto, podríamos pensar. Un apretado museo donde Cuba asalta a la vista por todos lados: periódicos, libros, mapas, monedas, anuarios, cucharas, corbatas, latas de tabaco, películas, libros, piezas rescatadas del Acorazado Maine, botellas de perfume y cuernos donde los ingleses que invadieron La Habana guardaban la pólvora.Todo está en su apartamento y en el colindante, del cual se hizo cargo desde la década del 90 para ampliar el espacio de su colección conocida como La Emilioteca.

Buena parte de esta colección puede apreciarse en el amplio libro Cuba en USA, presentado por el propio Emilio Cueto en la Biblioteca Provincial de Holguín Alex Urquiola.

Cueto no es solo un coleccionista, pues se ha dedicado a investigar minuciosamente las piezas de su colección y a recogerlas en libros como este, comentó José Abreu Cardet, Premio Nacional de Historia, en las palabras introductorias a la presentación holguinera.

Cuba en USA aborda, a partir de la colección de Cueto, la influencia cubana en Estados Unidos en importantesáreas como las artes visuales, la literatura, la música, el teatro, la danza, el cine y la televisión. Más de mil fotografías del también cubano Julio Larramendi documentan las piezas, que recorren aspectos como la educación, los juegos y los deportes, la religión, la masonería, la gastronomía, el tabaco y la moda cubanas.

En la presentación, Cueto realizó un recorrido por los capítulos del libro, compartiendo datos históricos y curiosidades, a la manera de una amplia conferencia. “La huella principal de Cuba está en las bibliotecas norteamericanas, porque la isla es parte de la historia estadounidense, como Estados Unidos está unido a la historia cubana”, comentó. Existen, añadió, tres acontecimientos vinculados a Cuba que aparecen en los libros estadounidenses de historia: la guerra hispano-cubano-norteamericana, en 1898, la invasión de Bahía de Cochinos o Playa Girón, de 1961, y la Crisis de Octubre, en 1962.

Cuba en USA, publicado por la guatemalteca Ediciones Polymita S. A., “aborda la parte cultural, humana, y sobre todo eso que podríamos llamar la vida cotidiana y su influencia cubana en los Estados Unidos.La política es atemporal, lo que no lo es son los vínculos entre los dos países: José Martí fundó el Partido Revolucionario Cubano en Estados Unidos; el himno nuestro se grabó allí; la bandera también se pintó en ese país; eso es para siempre, resulta parte de nuestra relación de vecindad que debemos cultivar”.

Cueto donó a Holguín tres ejemplares de Cuba en USA: uno a la Biblioteca Provincial Alex Urquiola, otro a la Biblioteca Diocesana y un tercer volumen a la Universidad de Holguín.

Ávido coleccionista de memorabilia cubana, Emilio Cueto ha realizado notables estudios sobre diversos aspectos de la cultura nacional, especialmente la música y los grabados coloniales.Ha preparado exposiciones en prestigiosos museos de Estados Unidos y de Cuba, así como los catálogos que acompañan lasmuestras: Grabados coloniales de Mialhe en Cuba (1994), Cuba en los mapas antiguos (1999) y La flora y fauna cubanas (2002).

Abogado actualmente jubilado (Columbia University, Universidad de Fordham, Universidad del Salvador, Buenos Aires, y la Academia de Derecho Internacional de La Haya, Holanda), trabajó para el Banco Interamericano de Desarrollo, Washington DC, y ha publicado, entre otros, La Cuba pintoresca de Frédéric Mialhe (2010) y La Virgen de la Caridad del Cobre en el alma del pueblo cubano, considerados joyas de la cultura nacional.

 

La Emilioteca: Toda Cuba en el corazón de Washington

 

Universidad de las Artes de Holguín celebra su graduación

Por Jorge Suñol Robles

Fotos Kevin Manuel Noya

Ocho estudiantes de la Facultad de Medios de Comunicación Audiovisual y tres de la Facultad de Música, perfil Canto, recibieron sus títulos de Licenciados, en el acto de graduación de la Filial del Isa de Holguín, celebrado este lunes en la sede la UNEAC.
En la velada se expusieron los temas y los proyectos de investigación con que los graduados culminaron sus estudios, enmarcados en cada una de las especialidades por la que cada uno optó.
De ellos, ocho alcanzaron ser Título de Oro y por tanto, recibieron el anillo que los acredita como tal. La mejor graduada resultó ser Diana Iglesias Aguilar, con el más alto índice académico, que en el perfil de Producción desarrolló su trabajo de diploma sobre la Gestión de la producción en la realización audiovisual de bien público.
“El título es, quizás, un escalón con descanso, pero es un nuevo momento para comenzar otra vida en la profesión, no pienso que he llegado a una meta, tengo muchos sueños y proyectos por realizar, el título puede ayudar con la legalidad de lo que voy a hacer en lo adelante. Esta carrera tiene mucho de sacrificio y de autopreparación, pero nuesta Facultad tiene una cantera de profesores envidiables, son muy preparados y, además , seres humanos especiales, eso te hace crecerte, prepararte”, comentó la recién graduada.
En la celebración estuvo presente el rector de la Universidad de las Artes Alexis Seijo García, quien afirmó: “El estudiante de Arte en la Educación Superior debe disponer de nuevas herramientas, que le permitan modos de acercamiento a la realidad con un carácter histórico, cultural, artístico y antropológico y puede estar en capacidad de responder a los problemas teóricos-prácticos de la cultura y el arte; potenciar la creación y la investigación artística; así como utilizar los diferentes recursos que le ofrece el entorno en función de la creación, con un carácter inter y transdisciplinario desde una visión crítica, problematizadora y comprometida con la realidad de ser humano”.
Yelen Beatriz Montero Rodríguez, graduada integral de esta promoción, habló en nombre los nuevos licenciados y agradeció el apoyo de los profesores y la formación durante estos cinco años de intenso estudio.
Al encuentro acudieron dirigentes del Partido, de Cultura, la Uneac y la Unión de Historiadores, así como la directora de la filial holguinera Isabel García Granado, quien reconoció el apoyo de las autoridades y las instituciones culturales, las cuales se nutren con la enseñanza artística

Crecí entre ensayos y funciones

Por Yuri Hernández

Fotos Carlos Parra

He tenido desde muy pequeño una gran cercanía, una hermosa y estrecha relación con el coliseo principal de mi ciudad, el Teatro Comandante Eddy Suñol, debido a que mi padre Arnulfo Hernández (Chichi) fue por más de 25 años el estilista principal de la Compañía de Teatro Lírico Rodrigo Prats. Además, tuve el privilegio de que el gran maestro Raúl Camayd me obsequiara su cariño y amistad, a pesar de ser un niño. Camayd tuvo una linda relación con mi familia y conmigo. Con su inteligencia visionaria lanzó al universo increíblemente la profecía de que yo iba a ser un gran cantante, sin jamás haberme podido escuchar una nota debido a mi tremendo pánico escénico. Me quiso mucho hasta su muerte en julio de 1991 cuando yo contaba con 13 años de edad.

Yovivía metido en el Suñol, entre ensayos y funciones, correteando de manera hiperquinética y comiendo sin parar por todos los rincones de ese teatro y vi la mayoría de las puestas en escena más memorables de toda una época dorada irrefutablemente irrepetible.En enero del año 1995 debuté como artista aficionado en el Festival de la FEEM ganando el Gran Premio en la especialidad de Canto. Ese mismo año, aun estudiando en el IPVCE José Martí, fui invitado por el Teatro Lírico a participar en el estreno de la opereta Lola Cruz, de Ernesto Lecuona, bajo la dirección del maestro Armando Suárez del Villar. En 1996 canté el estreno en Holguín de la ópera de cámara cubana El sueño de los Carballos, con textos del poeta Jesús Orta Ruíz (El Indio Naborí) y música del maestro Norman Milanés. Ya en 1997 debuté profesionalmente como solista en la zarzuela española Los Gavilanes, de Jacinto Guerrero, bajo la dirección escénica de Alberto Dávalos.

Seguidamente canté el rol del Niño Fernando en la zarzuela cubana María la O, de Ernesto Lecuona. En el año 2000 gané el Gran Premio Raúl Camayd in Memoriam, en el Concurso Rodrigo Prats para jóvenes cantantes líricos en su 7ma. edición. He actuado en innumerables galas y conciertos, Romerías de Mayo, Fiestas de la Cultura Iberoamericana… Tuve el honor de cantar en la reinauguración del Teatro Suñol, que se produjo el 20 de julio de 2011, acompañado por el maestro Frank Fernández y la Orquesta Sinfónica de Holguín. Fui invitado especial en la Gala por los 75 de la emisora Radio Angulo. El 9 de Octubre del 2013 organicé, canté y dirigí artísticamente la Gala por el Bicentenario del Natalicio del genio Giuseppe Verdi, con la Orquesta Sinfónica de Holguín, dirigida por el maestro italiano Walter Themel.

Esta Gala se alzó con el Premio al mejor Suceso Cultural del Año y con el Premio del Público. En el año 2014 fui invitado especial del maestro Frank Fernández a la Gala Homenaje por sus 70 años de vida. El 24 de Mayo de 2014 realicé el concierto En un rincón del alma, homenaje al argentino Alberto Cortez con la Orquesta de Cámara de Holguín y músicos invitados. El 24 de Julio de ese mismo año debuté el rol de Turiddu en el estreno en Holguín de la ópera Cavalleria Rusticana, de Pietro Mascagni, después de 25 años sin hacerse una ópera en Holguín, acompañado por la Sinfónica de Holguín bajo la batuta del Italiano Walter Themel y la dirección escénica del maestro alemán Andreas Baesler. En el 2015 realicé el Concierto Digan lo que digan, homenaje al 76 aniversario del Teatro Suñol.

En abril de ese año fui invitado por la Banda Provincial de Música a realizar un Concierto con el director uruguayo-argentino Pablo dell’Oca. El 1ro de marzo de ese año recibí el Premio Alberto Dávalos, por una vida consagrada a las Artes Escénicas. El 26 de Junio de 2016 realicé el Concierto Italia per sempre, homenaje al 77 aniversario del Teatro Suñol. En Julio canté en el Concierto de Celebración de los 15 años de la Fundación de la OrquestaSinfónica de Holguín y el 55 Aniversario de la UNEAC.

En el 2016 fui invitado nuevamente por el maestro Frank Fernández al Concierto de clausura de la Fiesta Iberoamericana con la Sinfónicaholguinera, bajo la dirección de Oreste Saavedra. En 2017 realicé el concierto Canciones que enamoran, homenaje al mexicano Armando Manzanero con la Orquesta de Cámara de Holguín, bajo la dirección de Saavedra. El 2 de abril de 2017 canté la Sinfonía Coral No. 9 de Ludwig van Beethoven con el Teatro Lírico y laSinfónica de Holguín. El 21 de diciembre canté el estreno de la puesta Es esta María la O, una nueva versión de la zarzuela de Ernesto Lecuona. El 22 de Junio de 2018 realicé el concierto Para vivir, homenaje a la Fundación de la Casa de Iberoamérica. Y recientemente canté en la Gala Homenaje por los 80 años del Suñol.

 

 

Una gran noche para cantarle a Raphael

Dedicado al Teatro Eddy Suñol en su 80 aniversario, el reconocido tenor Yuri Hernández regaló al pueblo holguinero el concierto Mi gran noche, interpretando éxitos del cantante español Raphael.

Este concierto se suma a una serie de homenajes a importantes músicos realizados con anterioridad por Yuri: Armando Manzanero, Alberto Cortés, Manuel Alejandro, Pablo Milanés y ahora Raphael, entre los intérpretes hispanos más reconocidos, por su temperamento, su amplia trayectoria y la calidad de su música, recopilada en discos como Quisiera, El barco del amor, Volveré a nacer, El ángel, De que te quiero, te quiero, Más Raphael que nunca, Escándalo, entre otros.

Calidad en la interpretación y carisma, aseguran los presentes, caracterizó el esperado concierto.

Baibrama se complace en ofrecer al lector el siguiente texto escrito por Yuri Hernández a partir de su relación, desde muy joven, con el teatro Eddy Suñol, institución paradigmática de la cultura en Holguín.

Texto Baibrama

Foto Carlos Parra

La torre de marfil de Michael Johnson en la Uneac holguinera

Por Erian Peña Pupo

Expuesta en la Uneac de Holguín, la muestra fotográfica La Torre de Marfil, de Michael Johnson (1988) nos ofrece una “personal reflexión sobre el cuerpo humano y su relación con la danza, una especie de puesta en escena que no remite al cerrado universo del ballet, un espacio donde la luz, el movimiento y la música constituyen las coordenadas a partir de las cuales los bailarines hacen posible la magia fugaz de la representación”, asegura el crítico de arte Martín Garrido Gómez.

Muestra fotográfica La Torre de Marfil. Fotos: Kevin Manuel

Cuerpos de jóvenes bailarines –pertenecientes a Acosta Danza y en su mayoría al Ballet Nacional de Cuba– componen las piezas “de gran formato e impecable factura”que integran el fragmento de este ensayo fotográfico,con curaduría, museografía y dirección de Julio Méndez Rivero.Cuerpos –perfectos, formados por los ejercicios de la danza– en contraste con el fondo en negro de las fotos.Y lo que particulariza la muestra: cuerpos desnudos como si Perséfone los despejara de todas posibles vestimentas y los remitiera a las esencias mismas de una danza seductora y sutil.

 

Hay erotismo en las obras de La Torre de Marfil convocado por las líneas y los contornos de los propios cuerpos de estos bailarines que han accedido a posar desinhibidos para Michael Johnson: Javier Rojas (Egida), Daniela Gómez (Torre de Marfil), Diana Alonso (Invierno y Espejos, junto a Reyner Tapanes), Rafael Kenedit (Cronos, Capricornio y Universo, junto a Adaris Linares), Carlos Revé y Cinthya Villalonga (Encuentros), Adrián Sánchez (Duende) y Raúl Abreu y Cinthya Villalonga (Sin movimiento); pero no es un erotismo cualquiera, sino que parte, per se, de la esencia misma del ballet.

Dos referentes –imposibles de obviar en este caso– sobrevuelan estas obras delante del ojo acucioso del espectador: ciertas fotografías, invadidas por la mirada clásica y lírica, del estadounidense Robert Mapplethorpe, y las obras del cubano Gabriel Dávalos, donde los cuerpos de las bailarinas del BNC –desnudos también– se integran a paisajes exteriores, urbanos en su mayoría.

“El resultado final es, siempre, de una belleza distinta a la belleza que se encuentra en la naturaleza, porque es una belleza quintaesenciada, culta, depurada y, en resumen, intelectual. Tal vez sea por estas razones que el fotógrafo opta por colocar a sus modelos en un espacio neutro, distinto al del escenario decorado para la presentación, porque de este modo la atención del espectador se concentra en el cuerpo que posa para la cámara, modelado por la luz, revelador de una belleza singular, escultórica, que para algunos podrá tener resonancias eróticas pero que, a la larga, es como el arte al que remite, sensible, sí, pero cerebral y lógico”, añade Martín Garrido.

La torre de Marfil fue inaugurada en la habanera Fábrica de Arte, con sponsor de la Real Embajada de Noruega en Cuba. Posteriormente la muestra se expuso en la Casa Estudiantil de la Federación Estudiantil Universitaria (Feu) de la Universidad de La Habana y fue incluida como parte del programa del XXVI Festival Internacional de Ballet de La Habana Alicia Alonso. Ahora Michael Johnson –además de fotógrafo, poeta– prepara una novela lírica a partir de poemas suyos y fotografías con bailarines del Ballet Nacional de Cuba, que tendrá el mismo título que este ensayo fotográfico.

Sus fotos han ilustrado importantes programas de la televisión cubana, como De la gran escena, y publicaciones de la UNEAC, entre ellas Eróticos, Más eróticas, Más eróticos y Cuentos eróticos.Una de sus obras integra la colección del Museo Nacional de la Danza, único de su tipo en América. Está expuesta también en el Teatro Solís y documentada por el Centro de Investigación y Difusión de las Artes Escénicas CIDDAE, que compone el registro Memoria del mundo de la Unesco.

La torre de Marfil, expuesta en la sala Fausto Cristo de la Uneac holguinera y organizada en conjunto con el Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) en la provincia, nos acerca a la sutileza del cuerpo en la danza –o de la danza en el cuerpo– mediante la obra fotográfica de Michael Johnson.

Comparten delegados al Congreso de la Uneac con autoridades gubernamentales en Holguín

Por Yudit Almeida

Los delegados e invitados holguineros al IX Congreso de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, Uneac, intercambian con autoridades gubernamentales de la provincia de Holguín.

uneac logo

En el encuentro, que aconteció en el Recinto Ferial holguinero, debatieron acerca de las preocupaciones del sector, temáticas que han sido centro del debate en los procesos de base como es el futuro del arte a través de la enseñanza artística, las pocas posibilidades de giras nacionales para los artista de provincia y sobre el convenio cultura-turismo.

Humberto Pino, director de la Banda Provincial de Concierto, agradeció la oportunidad de este intercambio, a la vez que demandó la necesidad, en medio de la difícil situación económica, de potenciar el desarrollo cultural en los individuos, para continuar defendiendo nuestra Revolución y nuestra identidad cultural.

En tanto, el trovador Raúl Prieto, destacó: “desde el sistema de la Cultura tenemos que autocriticarnos y ver nuestras debilidades como sector, para estar en mejores condiciones de enfrentar esa guerra mediática”.

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Isabel García Granados, directora de la filial holguinera de la Universidad de las Artes. Foto: Yudit Almeida

Isabel García Granados, directora de la filial holguinera de la Universidad de las Artes, planteó: “la cultura forma parte de un comportamiento social, llamar a un orden social, porque hay indisciplinas sociales que forman parte de la cultura o de la incultura y no podemos aceptarlos, los tiempos cambian lo que si siguen siendo los mismos son los valores”.

Frank Batista, destacado camarógrafo y realizador audiovisual, afirmó: “con los pocos recursos que tenemos, nos toca resistir a esta guerra que se nos hace y defender nuestra cultura teniendo en cuenta la calidad del producto cultural sin temerle a la diversidad”.

Por su parte, Julio César Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, informó a los delegados sobre la situación económica y desarrollo local de la provincia.

El Congreso Nacional de la Uneac tendrá lugar del 28 al 30 del presente mes en La Habana.

A la cita, asistirán delegados de todas las provincias cubanas y nueve de ellos son holguineros.

 

Tomado de www.radioangulo.cu

Cortázar, un cronopio en Celestino

 

Por Erian Peña Pupo

Fotos Kevin Manuel Noya

El 105 aniversario del natalicio del escritor argentino Julio Cortázar (1914-1984) fue recordado con la realización de una mesa panel durante el XX Premio Celestino de Cuento, en Ediciones La Luz.

El salón “Abrirse las constelaciones” de esta importante casa editorial de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) recordó la obra del autor de Rayuela y Las armas secretas, en un panel moderado por el escritor y periodista Erian Peña Pupo e integrado por los reconocidos escritores Lourdes González, Mariela Varona, Eugenio Marrón y Félix Sánchez, este último jurado de la XX edición del Premio.

Lourdes González recorrió su cercanía literaria con Cortázar, partiendo de la lectura en su juventud de la novela Rayuela, publicada en 1963; la edición de la poesía de la también argentina Alejandra Pizarnik, amiga de Cortázar; y la visita a su tumba en el cementerio de Montparnasse, en París.

Mariela Varona se enfocó en cuestiones como “lo fantástico” en la literatura de Cortázar, a partir de cuentos como Casa tomada, publicado en 1946 en Anales de Buenos Aires, revista dirigida por Jorge Luis Borges. Mientras Félix Sánchez comentó la cercanía de la obra del argentino con autores cubanos, su labor como traductor, el gusto por el jazz y el boxeo, entre otras cuestiones.

Finalmente Eugenio Marrón relacionó a Cortázar con la Revolución Cubana y su cercanía con ella, a partir de la visita en 1963 a La Habana, como parte del jurado del prestigioso Premio Casa de las Américas y la cercanía con intelectuales como Haydée Santamaría, Roberto Fernández Retamar, José Lezama Lima y Antón Arrufat. Precisamente un enjundioso prólogo de Lezama acompaña la edición cubana de Rayuela, realizada por Casa de las Américas en 1968 y reeditada en 2018.

Al panel siguió la presentación de Ventana al mar, cuentos de Ariel Fonseca publicados por Ediciones Luminaria, de Santi Spiritus, por Erian Peña Pupo, y la lectura de textos de narrativa por Marvelys Marrero, Rafael A. Inza, Luis Alfonso, Andrés Cabrera, Eduardo Pino, Robert Armas y Rey Neris.

En la noche la peña “Palabras compartidas”, en el Café del Arte Joven, en la Casa del Joven Creador de la AHS en Holguín, tuvo como invitado a Félix Sánchez, con conducción de Rubén Rodríguez.

 

 

El Celestino recuerda a Onelio Jorge Cardoso en su 105 aniversario

Por Erian Peña Pupo

Fotos Carlos Rafael

Como parte de la XX edición del Premio Celestino de Cuento, el salón “Abrirse las constelaciones” de Ediciones La Luz acogió la realización de una mesa panel dedicada al 105 aniversario del narrador Onelio Jorge Cardoso (Villa Clara, 1914–La Habana, 1986).

Moderado por el escritor y editor Adalberto Santos, el panel estuvo integrado por los narradores y poetas Manuel García Verdecia y Nelton Pérez, y el investigador, profesor universitario y crítico literario y de cine Lino Ernesto Verdecia Calunga, quienes abordaron aspectos de la obra de Onelio, autor de Taita, diga usted cómo y El hilo y la cuerda.

Para Verdecia, Onelio Jorge Cardoso “trabajó un lenguaje vernáculo a partir de un personaje y sus posibilidades, pero que no llega a un mero criollismo. En su obra hay elementos que se cruzan en el destino de la persona y que van más allá de lo anecdótico, pues se acercan a la condición humana, para hacernos ver cómo somos, con las pasiones, los sentimientos propias… La pérdida de la inocencia, la angustia del hombre cuando se enfrenta a ciertas situaciones… son cuestiones presentes en sus cuentos”.

“Nos es necesario leerlo y hacerlo sin prejuicio”, enfatizó el reconocido intelectual holguinero.

Por su parte, Nelton Pérez, ganador del Premio Carpentier de Novela por Infidente, lamentó que varias generaciones de cubanos, especialmente los más jóvenes, no hayan leído como es debido su obra, al solo existir viejas ediciones de sus cuentos y no reeditarse los mismos. “De alguna manera Onelio Jorge es nuestro Juan Rulfo”, subrayó.

Finalmente, Lino Verdecia recordó, entre anécdotas, el momento en que siendo estudiante, conoció a Cardoso y las demás veces que compartieron en Santiago de Cuba y La Habana. “Onelio era un orfebre de la palabra, de la conversación y lo que escribía, de la ética y el respeto. Alguien tan tímido, cordial y sencillo que no parecía lo grande que era”.

Con voz singular en el ámbito cubano e hispanoamericano, su obra no solo representa la dura y cotidiana existencia de los pescadores, campesinos y obreros agrícolas en la Cuba de entonces, sino es un reclamo al derecho y la necesidad de esos hombres al pleno disfrute de otras vertientes de la realidad gracias a las posibilidades de la imaginación.

Su amplia producción está compuesta por: Taita, diga usted cómo, El cuentero, El caballo de Coral, Cuentos completos, Gente de pueblo, La otra muerte del gato, Iba caminando, Tres cuentos para niños, Abrir y cerrar los ojos, El hilo y la cuerda, Caballito blanco, Gente de un nuevo pueblo, La cabeza en la almohada, Negrita y Dos ranas y una flor.

El reconocido intelectual cubano Jaime Sarusky, Premio Nacional de Literatura en 2004, aseguró: “Digo que lo admirable en Onelio Jorge Cardoso, además de su reconocida maestría como narrador y cuentista, radica en su rara vez mencionada facultad de anticipador, de vaticinador, que ha tenido el raro privilegio de vivir para ver su concepto de lo imaginario abriéndose paso hasta insertarse en la memoria colectiva”.

 

La obra arquitectónica del Eddy Suñol

Por Ángela Peña Obregón
Foto tomada del periódico ¡ahora!
La mayor obra art decó construida en el Centro Histórico de Holguín es el Teatro Infante. Era un cine-teatro, un sitio costumbrista que exhibía películas todas las noches y matinée los domingos. A su vez, la Empresa Maldonado, Roca y Hnos., traía hasta él las más famosas compañías y artistas del ámbito nacional y extranjero que llegaban a Cuba.
El antiguo Teatro Wenceslao Infante, desde 1981 nombrado Comandante Eddy Suñol, es uno de los hitos culturales de Holguín. El propósito de sus propietarios, fue el de dotar a la ciudad de un teatro que respondiera a las exigencias de su cultura y su progreso. Contrataron el proyecto al arquitecto e ingeniero habanero Saturnino Mario Parajón. La ejecución fue encargada al ingeniero civil Francisco Pujals.
En el diseño del teatro predomina la línea vertical, 15,74 metros de altura máxima en fachada, dividida en cinco calles por medio de semipilastras, rematadas de forma escalonada, y jerarquizado el centro con una mayor decoración. Utilizó además paños decorativos con elementos florales, elaborados por la firma Silva & Co.
La planta general ocupa 1055 M², y tres niveles de pisos: platea, balcones de preferencia y tertulia, con una capacidad de 1200, 475 y 752 respectivamente,comunicados interiormente por amplias escaleras a ambos lados del edificio.
Tres balcones a nivel del segundo piso, precedidos por grandes ventanales de color caoba, armoniosamente complementaban la fachada. Los muros son de ladrillos, y la cubierta de planchas de asbesto cemento, sujetas a las estructuras de acero donde eran colocadas canales para la recogida de las aguas por medio de bajantes pluviales hasta la calle.
La climatización fue lograda por unos inductores que llevaban el aire puro al interior y quedaba distribuido por 14 salidas: 7 al cielo raso, 3 a cada balcón y 4 al resto de la sala.
Sobre la marquesina al centro de la fachada se colocó el nombre del teatro: “W. Infante”, iluminado en las noches con luz de neón, al igual que todaesa parte del edificio. El nombre aparece también en monogramas en el portal y vestíbulo del elegante edificio. Este último fue ambientado con un diseño art decó, y sirvió de galería fotográfica para colocar los retratos de artistas famosos.
El teatro fue inaugurado el viernes, 2 de junio del año 1939.Después de 1959 su función como cine fue desapareciendo al convertirse en sede del Teatro Lírico Rodrigo Prats, fundado por el barítono Raúl Camayd. En el 2000 cierra sus puertas, y diez años después, tras la consolidación estructural y restauración de sus elementos decorativos, regresa a su función cultural, el 20 de julio del 2011.

Días de Celestino en Holguín

Por Erian Peña Pupo

Foto cortesía de Ediciones La Luz

Organizado por Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín, y la sección de Literatura de la AHS en la provincia, el XX Premio Celestino de Cuento se realizará del 17 al 20 de junio y estará dedicado al aniversario 105 del natalicio de Onelio Jorge Cardoso y Julio Cortázar.

Dentro del programa de actividades –comenta Luis Yuseff, editor jefe de La Luz en conferencia de prensa– resaltan la realización de mesas paneles dedicados a estas dos importantes figuras de las letras latinoamericanas.El primero de ellos, alrededor de la obra del autor de libros comoTaita, diga usted cómoy El caballo de coral, estará integrado por Lino Ernesto Verdecia Calunga, Manuel García Verdecia, Nelton Pérez y Adalberto Santos. Mientras que el panel dedicado a Cortázar lo integrarán los escritoresFélix Sánchez, Lourdes González, Mariela Varona y Erian Peña.

Además, se realizará un conversatorio sobre los 120 años de la antropóloga y escritora cubana Lydia Cabrera, autora, entre otros, de Cuentos negros de Cuba, El monteyAyapá: Cuentos de Jicotea, realizado por Eugenio Marrón, Yasmani Castro y Pascual Díaz Fernández. Por su parte, la obra del narrador, guionista y periodista Guillermo Cabrera Infante en su 90 aniversario será recordada en un panel integrado por Rubén Rodríguez, Marvelys Marrero, Erian Peña y Mariela Varona.

El jurado, integrado por los reconocidos escritores Félix Sánchez, María Liliana Celorrio y Rubén Rodríguez, evaluará los libros en concurso, cuya premiación se realizará el viernes 21 en el Salón Abrirse las constelaciones del sello editorial holguinero. Ese mismo día se presentará La máquina de recuerdos, XVIII Premio Celestino, de la camagueyana Evelyn Queipo, por Adalberto Santos; y se realizará una mesa de lectura dedicada a autores ganadores del Celestino, entre ellosRubén Rodríguez, Luis Yuseff, Rafael A. Inza, Marvelys Marrero, José Alberto Velázquez, Yordis Monteserín, Ariel Fonseca, Evelyn Queipo, Martha Acosta y el fundador del certamen, Ghabriel Pérez.

Entre los libros que se presentarán durante el XX Premio Celestino de Cuento se encuentran: La retataranieta del vikingo y Los amores eternos duran solo el verano, de Rubén Rodríguez; Había una Bez, de Marvelys Marrero;El corazón desnudo, de Félix Sánchez;El olor de las cerezas y otros cuentos, de Martha Acosta; Adagio del ángel caído, de Yordis Monteserín; Mirando al mar, de Ariel Fonseca Rivero; Mar de invierno, de Alberto Garrandés; El ritual de las cabezas perpetuas, de Evelio Traba; y La mirada del ingenuo. Celestino antes del alba, de Yailén Campaña, entre otros títulos.

El programa también contempla el espacio Palabras compartidas, en el Café del Arte Joven, de la Casa del Joven Creador de la AHS holguinera, donde estarán invitados María Liliana Celorrio, Félix Sánchez y Nelton Pérez. Asimismo el Café literario de la Uneac acogerá lecturas de los miembros del jurado.

El Premio Celestino surgió en 1999 por iniciativa del narrador y poeta holguinero Ghabriel Pérez, como homenaje a la novela de Reinaldo Arenas, Celestino antes del alba. El primer Premio lo recibió, entonces, el narrador y periodista Rubén Rodríguez con el cuento “Flora y el ángel”, recientemente galardonado con el Premio Alejo Carpentier de Cuento 2019. El certamen es uno de los más cotizados por los jóvenes narradores cubanos, pues se prestigia por un jurado de excelencia, entre los que destacan Eduardo Heras León, Guillermo Vidal, Ana Lidia Vega Cerova, Nelton Pérez, Jorge Ángel Pérez, Lourdes González, Manuel García Verdecia, Eugenio Marrón, entre otros.

Entre los jóvenes narradores que lo han obtenido se encuentran Rafael A. Inza, Marvelys Marrero, Alcides Pereda, Serguei Martínez, José Alberto Velázquez, Yordis Monteserín, Liany Vento, Rafael de Jesús Ramírez, Abel Fernández-Larrea, Ariel Fonseca, Evelyn Quipo y Martha Acosta.