Raúl Prieto entre la trova y el rock

Por Erian Peña Pupo

Fotos Adrián Aguilera y Oscar Gordillo

Raúl Prieto asegura que es esencialmente un cantautor que se mueve entre la trova y el rock, aunque se siente cercano a géneros como el pop rock, la balada, el bolero, el son… Su obra viene a ser el resultado de múltiples referencias: “Trato de interactuar con todos estos géneros, defendiendo determinados valores estéticos, un cuidado por las letras, las armonías”. Por eso asegura que su “música no es necesariamente trovadoresca al estilo de los viejos juglares”, aunque durante varios años se trasladara desde su natal Báguanos con el instrumento al hombro, interpretando sus temas a guitarra limpia.

Este año Raúl Prieto celebra su 41 aniversario de vida artística, pues marca el inicio de su carrera con la entrada al Movimiento de la Nueva Trova, en 1979, con el grupo Latinoamérica. Surgida después de un concierto de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola, en Casa de Las Américas, en 1968, y constituida en Manzanillo, en diciembre de 1972, la Nueva Trova tenía entonces varios exponentes en Holguín: Ramiro Gutiérrez, Aramís Mojena, Yaguajay… “En 1979 yo estaba en noveno grado y tocábamos música folclórica latinoamericana, desde Báguanos, un municipio con un potencial fuerte en la trova, aunque también hacíamos temas de la Nueva Trova y algo de son”.

“Estando en Latinoamérica formé parte de un grupo de pop rock llamado Kontakt, perteneciente al movimiento de aficionados, que tributaría después a la entonces Brigada Hermanos Saíz. Tocábamos esencialmente rock: Aguas claras, The Beatles, The Rolling Stones… Ahí no creábamos una obra propia, era más músico que cantautor”, dice.

“Al lado de mi casa en Báguanos vivía un marinero y crecí escuchando a Queen, The Beatles, The Rolling Stones, The Jackson 5, y de esa música es imposible no influenciarse. Además, parte de la trova tradicional cubana: Sindo Garay, Manuel Corona; la Nueva Trova desde el Grupo de Experimentación Sonora del Icaic para acá, principalmente Silvio, Pablo, Carlos Varela y Santiago Feliú, que me han influido mucho. Y Fito Páez, Miguel Ríos, Víctor Manuel, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Queen, Toto, Tierra, Viento y Fuego; la generación de los 80, que realmente marcó la vida de muchos músicos. Me gusta también la música clásica, y los temas de Alejandro Sanz”.

Otro giro en su carrera llegaría con la fundación en 1986 de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) que agrupó a jóvenes escritores, artistas y promotores. Además, se vinculó al surgimiento en Holguín de las Romerías de Mayo, Festival Mundial de las Juventudes Artísticas.

“Cuando empecé a componer me moví más por la trova, pero siempre tuve el incentivo de crear un grupo musical”, asegura el autor de temas como “Sin tanta filosofía”, “Para darte más”, “A esta hora”, “En las alturas de la tarde”, “Capitán en tierra” y “Un disparo de amor”. Por eso, entrado el nuevo milenio, crea “Raúl Prieto y su grupo”, su agrupación acompañante profesional que pertenece a la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos “Faustino Oramas”. “Estamos cumpliendo 20 años”, subraya, y destaca que su hijo, Raulito Prieto, excelente bajista y uno de los jóvenes representantes de la trova en la ciudad, está al frente de la dirección musical del mismo, “compuesto principalmente por piano, teclado, batería, bajo, guitarra eléctrica, guitarra electroacústica, coro, percusión menor y trompeta”, añade.

Además de la música, Raúl Prieto se ha desempeñado como constante promotor de la trova: “He centrado mi trabajo en los últimos años en el desarrollo de peñas destinadas a proteger y promover la nueva trova cubana, con un poco de énfasis en el trabajo de los jóvenes. Siempre he tenido como inquietud abrirle espacio a las nuevas generaciones”.

En el Hotel Brisas Guardalavaca, con el dramaturgo Carlos Jesús García, realizó la peña “De John Lennon a la trova cubana”, “en la que queríamos mostrar la herencia de The Beatles en la música cubana, pues muchos trovadores tenemos influencia de ellos, de Bob Dylan”. Protagonizaría, además, “Tocando fondo”, en el patio de la Empresa de la Música, y “A esta hora”, espacio característico en la Casa de la Trova “Faustino Oramas”.

A partir de esta peña, fundada en 2006, nacería su primer disco: A esta hora, licenciado por Bis Music en 2008. “Es un disco bien variado, que tiene trova, son, bolero, rock… Ahora acabo de grabar mi segunda producción, que será patentada por la Egrem: Rostro de nadie. Es un disco con una sonoridad mucho más amplia, un formato de agrupación grande, pues contiene baladas, boleros, algo de flamenco, country…”, asegura.

Ahora sus empeños están encaminados al desarrollo de la Feria de los Trovadores, “una especie de cofradía, un gremio que incluye a trovadores de las nuevas generaciones. Así surgió la Feria: una plataforma donde podemos interactuar todos los trovadores, con una agrupación que funciona como el Grupo de Experimentación y acompaña a todos los artistas, para que puedan tener la posibilidad de enriquecer su espectro armónico, darse a conocer desde el inicio con una propuesta musical más amplia. Pusimos mi grupo en función de eso y empezamos a llamar a los creadores que profesionalmente estaban en la Empresa de la Música con la idea de que se fueran sumando”.

La Feria, realizada por la Dirección Provincial de Cultura de Holguín, “que la ha sostenido de forma ininterrumpida, con creces”, y con el apoyo de otras instituciones, ha consolidado espacios en El Callejón de los Milagros, del Complejo Cultural Plaza de La Marqueta, la Casa de la Trova “Faustino Oramas”, de Artex, y el Álbum-Café “El Chorrito”, de la Egrem, donde trovadores como Fernando Cabreja, Manuel Leandro Ibarra, Lainier Verdecia, Raulito Prieto, y Tony Fuentes, intercambian con un público cada vez más creciente. La Feria realizó, además, el concurso para trovadores noveles “Para una imaginaria María del Carmen”, ganado en esa ocasión por Oscar Sánchez.

La Feria, añade Raúl Prieto, quien es miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), “ha sido una especie de cantera, una plataforma interactiva para darles la posibilidad a los jóvenes y además, retroalimentarnos con las nuevas tendencias, porque creo que quien no se sume a las nuevas generaciones y a las tendencias contemporáneas, retrocede. Uno mantiene su estilo, su escencia, su concepto, pero aprende”.

Mientras espera la salida al mercado por la Egrem de su disco Rostro de nadie, Raúl Prieto explota su línea de autor, escribiendo para varias voces interesadas en interpretar sus textos. Además, ve elevarse a sus hijos, también en el mundo del arte, y se sabe un cantautor –además de un creador tremendamente sencillo y talentoso– que desde la trova y las raíces encuentra amplios horizontes donde crecer como músico (entrevista publicada originalmente en la web de la Asociación Hermanos Saíz, AHS).

 

 

 

Hacer Memoria Nuestra también desde las redes

Por Erian Peña Pupo

Fotos Archivos Centro de Comunicación Cultural La Luz – Holguín

El 300 aniversario de la fundación del pueblo de Holguín y sus aportes al corpus cultural e histórico del país abrió temáticamente las sesiones del Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra, columna vertebral de las Romerías de Mayo, que este año se realiza a través de forodebates e intercambios online en las plataformas digitales.

Alejandro Torres Gómez de Cádiz y José Fernando Novoa Betancourt, profesores de la Universidad de Holguín, reflexionaron sobre el sentimiento de holguineridad que distingue a los habitantes de esta ciudad del oriente cubano, los elementos que la peculiarizan y definen, así como la comprensión de la historia y la cultura nacional a partir de la aprehensión de las identidades locales. “¿Podemos hablar de una cultura holguinera o un sentimiento de holguineralidad? Cuándo definimos al holguinero de hoy: ¿Son los del municipio Holguín y zonas aledañas o todos los que viven en la provincia? Es necesario recordar que la identidad local es un proceso complejo y lento. La perseverancia de rasgos identitarios locales diferenciados dentro de la actual provincia de Holguín es persistente aun y se expresa no solo en características somatotípicas sino también en tradiciones, las formas lingüísticas y otras. Se está celebrando el 300 aniversario de la fundación del pueblo de Holguín, fecha que en su exaltación no debe generar una absolutización en la definición cultural de estas zonas fundacionales en detrimento del holguinero actual como provincia”, comentó Alejandro.

Como parte de esta edición del Memoria Nuestra en las redes se realizó también el forodebate Nación y Socialismo, en donde se reflexionó y debatió sobre “el proyecto socialista cubano y sus espeficidades, sobre las formas en que se ha entendido este socialismo, sobre el significado que deben tener en un proyecto nacional socialista conceptos como democracia o soberanía nacional, sobre la relación de esta práctica con la herencia liberal y libertaria que nos legara el siglo XIX” y muchos otros temas afines, moderados por los profesores Frank José Soler, de la Universidad de La Habana, y Daniel Rafulls, de la Universidad de Oriente, ambos miembros de la sección de crítica de la AHS.

Hasta el próximo día siete de mayo, jóvenes investigadores, historiadores y estudiosos de varias provincias del país abordarán temas variados del acontecer sociocultural cubano en estos foros, que se realizan en el sitio web de la AHS, con la participación también de importantes catedráticos e investigadores cubanos, como la historiadora Mildred de la Torre, Mely González Aróstegui, de la Universidad Central en Villa Clara, y Fernando Luis Rojas, del Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, en La Habana.

Además, varios trabajos concursantes, entre investigaciones y proyectos socioculturales, serán analizados en las sesiones de la tarde por los participantes de este certamen, con el objetivo de socializar cada uno de los estudios, en un grupo creado en WhatsApp, aprovechando las posibilidades de diálogo permanente de las redes, sin perder el espacio de retroalimentación que ofrece cada año un espacio como este.

El Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra se erige como uno de los principales eventos que se desarrollan cada año en Holguín durante las Romerías de Mayo, por sus aportes a la creación investigativa joven y el desarrollo de proyectos socioculturales en el país.

Importantes intelectuales y artistas han sido miembros de su jurado y han impartido conferencias magistrales, como Eusebio Leal, Pedro Pablo Rodríguez, Fernando Martínez Heredia, Graziella Pogolotti, Adelaida de Juan, Luis Álvarez y Virgilio López Lemus.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La geometría de Lobachevski según José Luis Serrano

Por Erian Peña Pupo

Fotos archivos de La Luz y portada cortesía de Ediciones Holguín

¿Qué obsesiona a un escritor contemporáneo? ¿Qué ideas pueblan su psiquis y cuáles convierte luego en imágenes, metáforas, y finalmente en literatura? ¿Acaso pueden ser cognoscibles sus pensamientos, miedos, pasiones, mediante la lectura y posible interpretación de sus libros? Y más si añadimos que este creador, digámoslo así, es un escritor que se arriesga doblemente (ser escritor ya es de por sí un riesgo con cierto mérito) con el arte de la versificación clásica: el soneto como género que exige ciertos rigores y pertrechos idiomáticos y técnicos no siempre fáciles de dominar y usar en su justa medida.

Eso pienso cuando leo Geometría de Lobachevski, poemario publicado por Ediciones Holguín en 2016, con el cual el poeta holguinero José Luis Serrano (Estancia Lejos, 1971) obtuvo el Premio Adelaida del Mármol en 2015, con un jurado integrado por Daniel Díaz Mantilla, Lourdes González Herrero y Luis Yuseff, y además, el valorado Premio de la Crítica 2016.

Instrumentos de explotan en redondo. / Incursiones al centro de la Tierra. / El edredón que el moribundo aferra. / La soledad del corredor de fondo. / Lo mismo da Comala que Macondo. / Valles de Irlanda. Costas de Inglaterra. / Cae el telón. El círculo se cierra. / Acaban de ajustar el tirafondo. / El criminal ha revelado el móvil. / Los átomos colapsan en Chernóbil. / Hay mil vacas paridas en Holguín. / ¿Campos de fresas? ¿Campos de exterminio/ donde la muerte no tendrá dominio? / Led Zeppelin or Yellow Submarine? (“Átomos”).

¿Qué pasa por la cabeza de J. L. Serrano cuando escribe sus poemas? Poemas estiletes, podríamos decir. Poemas revólveres (para jugar a la ruleta rusa). Poemas AK–47, bazucas, T–34. Amnésico. Poemas botellas de ron, varias cervezas largas. Alcohol en sangre. Poemas tragos ríspidos, cortantes. Aritmética. Matemática. Poemas insurgentes y peliagudos. Indóciles. Pero también gentiles, delirantes. Eso difícilmente lo sabremos, pues quizá ni el mismo poeta haya llegado a conjeturar (a pensar seriamente en ello) la cantidad de flashazos poéticos que visitan/atraviesan/surcan cada segundo su mente. Flashazos inevitables como los que surcaban la cabeza –la cabeza de un creador es cosa compleja sin dudas– de aquel saxofonista de jazz llamado Johnny Carter, inspirado en Charlie Parker, adicto a la marihuana y con una percepción del mundo y del espacio–tiempo muy particular, aquel saxofonista que Julio Cortázar nos entregó magistralmente en su conocido cuento “El perseguidor”.

Como Johnny Carter, J. L. Serrano escribe él mismo su biografía, que sin dudas está en su obra, como si escribiera variando las estructuras y los acordes del jazz más experimental, rompiendo las improvisaciones, insolventes, eléctricas, furiosas, del bebop tradicional.

Blanco país de la anestesia. Limbo/ de los pacientes operables. Aspa/ vertiginosa (helicoidal) que raspa/ los cirros, los estratos y los nimbos. / Nervios de acero. Músculos de mármol. / Imperio epidural de la raquídea. / El tumor se transforma en una orquídea/ que con cuidado se le extirpa al árbol. / ¿Labrar bisontes en la piedra pómez?/ Acaba de morir Máximo Gómez. / Harta la Toga del veneno tirio. / Hacia país inaccesible. Blanco/ país de la anestesia. Hay un barranco: / ¿saltar o proseguir en el martirio? (“Cirros”).

Este es un libro diferente, han dicho muchos, en el panorama de la mecánica clásica en Cuba y probablemente en el ámbito hispanoamericano. Y no es menos cierto, pero es al mismo tiempo un “cuaderno total” que viene a resumir (aunar en su medida si es posible usar el término) el trabajo de J. L. Serrano como versificador en un género que domina como pocos desde que publicara en 1997 Bufón de Dios, libro prístino de la naciente Ediciones La Luz. “José Luis Serrano es un arquitecto que conoce a la perfección de las reglas para construir edificios a partir de un dominio técnico, razón por la cual suele jugar desde la provocación. (…) Geometría de Lobachevski es un libro estremecedor. Su esencia está en aprovechar al máximo las posibilidades que ofrecen las lecturas acumuladas a lo largo de su carrera por un campo minado y con sus poemas como brújula para asumir tamaña empresa. Su extraordinaria capacidad para convertir frustraciones, caídas y raros silencios en sonetos demoledores le permite estar fuera de toda clasificación en Cuba”, escribe a propósito el poeta tunero Frank Castell.

Serrano incorpora en su poesía temas, contextos y situaciones que afectan (centrífugamente, podríamos decir) al hombre contemporáneo, donde se inscribe el ser cubano de hoy. En ocasiones es como si delante de nosotros, de nuestros asombrados ojos, pasaran múltiples titulares periodísticos o breves leads de agencias de prensa (actuales y antiguos) que terminan siendo pura poesía a quemarropa, sin contención. Es, apoyándome en Frank Castell, como si nos encontrarnos ante un vertiginoso y violento zapping donde “mientras más avanzan los textos es mayor la velocidad de imágenes ofrecida a través de múltiples canales”.

Publicado en la colección Ítaca de Ediciones Holguín, con edición de Lourdes González Herrero y un atractivo diseño a cargo de Roddier Mouso Bahr, a partir de la obra Nido (Land Art, 2015) de Rubén Tomás Hechavarría Salvia, Geometría de Lobachevski es parte de un proyecto mayor llamado “Trilogía acéfala”, que cuenta con el poemario Más allá de Nietzsche y de Marx, editado por la santiaguera Editorial Oriente, en 2016, además del inédito “Los perros de Amundsen”.

En Geometría… J. L. Serrano apoya sus “conjeturas poéticas”, sus “carreteras, cadalsos, calabozos”, en la figura y la obra del matemático ruso Nikolái I. Lobachevski (1792–1856) para articular un “libro de alguien que sin artificios ni figuras planas establece un diálogo muy atractivo con(tra) el lector. Ha contaminado ritmos, recupera contornos culteranos saludables; voces que no entenderíamos propias de la mecánica clásica germinan aquí. La poesía hay que entenderla de modo imperfecto, como creía Coleridge; por tanto, el pervertido y ardiente deseo de imperfección que asoma en los textos de J. L. Serrano, concierne a una manera de asumir un nuevo territorio: la apuesta radical a creer que no existen tradiciones porque todas se convocan en el espectáculo de la ruptura, o tal vez, esa misma ruptura, esa experimentación, no sean otra cosa que la más importante tradición creada”, añade el tunero Carlos Esquivel en el prólogo del libro.

¿Cuerpos astrales? ¿Cuerpos cavernosos? / ¿Desproporción? ¿Arritmia? ¿Desmesura? / ¿Contrarrevolución? ¿Contracultura? / ¿Alcanzar el nirvana o el reposo? / Perdona, Lobachevski, es tan morboso/ confiar en tus precarias herramientas. / Hiperbólicas bestias fraudulentas/ vendrán a cercenarnos los testículos. / Ya están muy cerca. A dos o tres cubículos. / ¿En qué oprobios sumirnos? ¿En qué afrentas/ desvanecernos, Nikolái? Ridículos/ axiomas y sofismas argumentas. / En la bandeja están los adminículos. / Las manos entran en el látex, lentas (“Látex”).

Quizá con ese diálogo lírico y trasgresor, acumulativo, logrado también consigo mismo, diálogo perturbador y contaminante en los terrenos expansibles de la mecánica clásica, como si pensáramos en la expansión del universo y sus contornos a través del propio verso y sus múltiples posibilidades, el holguinero J. L. Serrano nos entrega en Geometría de Lobachevski sin dudas uno de sus mejores poemarios. Poemas que vienen a ser estiletes. Poemas revólveres (cargados) para jugar a la ruleta rusa. Amnésico. Poemas AK–47, bazucas, T–34. Poemas botellas de ron para empatar los días y las noches. Poemas acordes de jazz. Poemas alcohol en sangre. “Otra cerveza, por favor”, amigo Lobachevski. Pero antes dime qué debo hacer: “¿Cortar el cable azul o el cable rojo?” (Publicado originalmente en el sitio web de la Asociación Hermanos Saíz).

 

 

 

Los monstruos concurren en el café

Por Abelardo Leyva

Con la llegada del coronavirus al país, este jueves doce en el café literario de la UNEAC, por boca de Manuel García Verdecia nos enteramos de que un día como hoy, de 1945, muere Ana Frank víctima del nazismo.

Como una respuesta a los males del mundo asistimos a la poesía y a una ciencia que practicada por un poeta pudiera ser arte.

Moisés Mayán, además de poeta es criptozoólogo, disciplina que estudia animales considerados extintos o desconocidos por la Ciencia. Agradece la oportunidad de poder hablar en público por primera vez sobre el tema, en su joven carrera de cuatro años como investigador.

Y lo primero que conocemos es que los dos críptidos cubanos son, el carpintero real y el almiquí, se piensa que este último evolucionó hace 78 millones de años. Mayán narra el encuentro que tuvo con un carpintero jabado (muerto al pie de un tronco), mientras paseaba con sus hijas por un parque. En ese minuto, su cuerpo se conservaba aún caliente y las hormigas no asistían a devorarlo, expresa. Si el carpintero real se había extinguido por causa de la ambición del hombre, cuando los cazaban y los vendían a coleccionistas a finales del siglo XIX, o por derribar árboles para la obtención de madera en el año 1986, hoy el hombre amenaza al carpintero jabado y los mata por puro placer, concluye.

Cuando Moisés comienza a hablar del Yeti del Himalaya, del Nessie del lago Ness, en Escocia, y del chupacabras aparecido por primera vez en Puerto Rico al encontrarse rebaños de ovejas muertas con marcas de colmillos en el pecho, varios rostros oponen resistencia a creer semejantes historias.

Mayán termina la conferencia leyendo un fragmento del libro Cuevas de Cuba, curiosidades, anécdotas y exploraciones, de Manuel Iturralde Vinet, Doctor en Ciencias Geológicas, donde se narra el testimonio del propio autor cuando visita en 1962 a un campesino de la zona de Pinar del Río y oye de su boca sobre la existencia de un Yeti. Y cómo llegada la noche sufrió una experiencia única e irrepetible cuando en la madrugada el silencio fue roto por un aullido agudo que provenía, según el campesino, del monstruo. Después de eso Iturralde no pudo conciliar el sueño hasta el amanecer.

Esta historia es como combustible para encender la polémica. Enseguida algunos toman la palabra y expresan su criterio, una señora declara con total seguridad que lo expuesto por Moisés es solo «Ciencia Ficción».

García Verdecia, oportunamente, insiste en que la diversidad de opinión es siempre provechosa cuando se respetan las del otro.

Al final, es invitada la escritora Zulema Gutiérrez, quien, para estar en armonía con el tema debatido, hace lectura de poemas donde menciona a demonios.

Si la poesía y la ciencia estudiada por hombres sensibles a los animales y al arte no salva del virus, al menos distrae la mente para no desmayar en tiempos convulsos.

¡El Premio al Suceso Cultural 2019 es para el Eddy Suñol!

Por Erian Peña Pupo

Fotos Carlos Parra

La amplia Jornada de celebraciones por el 80 aniversario del Teatro Comandante Eddy Suñol, con la presentación de importantes solistas, colectivos teatrales y danzarios locales y foráneos, mereció este sábado el Premio Suceso Cultural del 2019 en Holguín, prestigioso galardón que otorga el círculo de periodistas de la cultura en esta provincia.

Dentro del homenaje a esta institución, que inició el 2 de junio con una diversa gala y que concluye en igual fecha de este año, destacan propuestas como las presentaciones del Ballet Nacional de Cuba; el Ballet de Camagüey; la Compañía Rosario Cárdenas; Danza Contemporánea de Cuba; Teatro del Viento, de Camagüey; Ballet Español de Cuba, y los conciertos realizados por Yuri Hernández, Norberto Leyva y Nadiel Mejías, entre otros. El Premio lo recibieron, en la gala realizada en el escenario del propio Teatro, que cada año acoge la entrega del mismo, Yanet Pérez, directora del Consejo Provincial de las Artes Escénicas, y Roger Rodríguez, director de la institución reconocida.

El Premio de la Popularidad, otorgado por votación a través de boletas electrónicas e impresas, lo obtuvo el estreno de la opereta La viuda alegre por el Teatro Lírico Rodrigo Prats de Holguín, con una visión renovada de la exitosa obra con música de Franz Lehár.

El Premio es convocado por la Dirección Provincial de Cultura a través del Centro de Comunicación Cultural La Luz y el Círculo de la prensa cultural, representado por periodistas de Radio Holguín, Radio Angulo, semanario ¡ahora!, Tele Cristal, Agencia de Información Nacional, los corresponsales de medios nacionales, entre ellos, Radio Progreso, periódicos Granma, Juventud Rebelde y Trabajadores, y la emisora Radio Reloj, y periodistas de La Luz. Estos profesionales de la prensa valoraron la calidad y repercusión de las propuestas desarrolladas en el año 2019, y ese sentido decidió priorizar a los creadores holguineros con el fin de promover el movimiento artístico local.

En la gala, dirigida por Isabel García Granados fueron entregados los diplomas acreditativos a los diez nominados al Suceso Cultural del 2019, entre ellos el concierto inaugural de la XXV Fiesta de la Cultura Iberoamericana, realizado por el maestro Frank Fernández, la Orquesta de Cámara, con dirección de Oreste Saavedra, Codanza, el Orfeón Holguín y el solista Yuri Hernández, así como las puestas en escena de las obras Bodas de sangre y Confesiones, realizadas por la Compañía de Narración Oral Palabras del Viento.

También se reconoció el espacio La esquina del jazz, realizado en la XXV edición de las Romerías de Mayo; los estrenos de las piezas Imaginem, et Similitudinem de Yoel González Rodríguez, y Árbol de fuego de Pepe Hevia, por Codanza; las jornadas dedicadas a las artes visuales Buscando a Electa y 50 aniversario del Taller de Grabado, organizado por el Centro Provincial de Arte, y la impronta de la obra literaria de los escritores Rubén Rodríguez, Ronel González, Moisés Mayán y Erian Peña. Otros sucesos nominados por el jurado fueron las presentaciones de teatro dramático e infantil en el XV Festival Internacional de Cine de Gibara (Argos, Las Estaciones, Trébol) y los resultados e impacto de la Enseñanza Artística en diferentes festivales y eventos nacionales.

La gala artística, a la que asistió Rachel García Heredia, directora provincial de Cultura, y otros directivos, contó con las presentaciones del colectivo Palabras al viento, con un fragmento de la obra Confesiones, el Lírico holguinero, con una escena de La viuda alegre y el grupo Los Beltas. El Premio Suceso Cultural del Año se otorga en la ciudad de Holguín desde el 2012 y constituye, asimismo, un importante estímulo a la creación artística de la provincia, reconocida como una de las plazas culturales más importantes del país.

 

 

 

Quien bien te quiere te hará reír

Por Erian Peña Pupo

Fotos cortesía de Ediciones Holguín

El libro Quien bien te quiere te hará reír, de Onelio Escalona, miembro del popular dúo humorístico Caricare, bajo el sello de Ediciones Holguín, fue presentado en el Café literario de la Uneac como parte del programa del VII Festival de Humor para Jóvenes Satiricón.

“A través del absurdo, con manejo de una fina ironía, sin groseras alusiones morbosas o defectos físicos, Onelio nos invita a reír porque, hombre aferrado a sus orígenes, sabe que seremos salvados por la risa”, comentó el escritor Fidel Fidalgo, editor del mismo.

Para Onelio, más que sketch, pues no se ajustan a sus requerimientos, lo que encontraremos al leer Quien bien te quiere te hará reír son “pequeños juguetes cómicos”, piezas que escribió para ser llevadas a escenas por Caricare, junto a Mireya Abreu, y en los que se apoya en recursos que como humorista disfruta: la ironía y el absurdo.

“De los beneficios sanadores de la risa mucho se ha teorizado y encontrar una razón para reír a veces cuesta. Sin embargo, Onelio Escalona ha hecho de su trabajo un serio ejercicio para hacernos reír, y ha escrito estas siete piezas humorísticas que, jugando con las más absurdas situaciones, fustigan conductas y males latentes en nuestra realidad más próxima. Que lo consigue, no hay dudas. El lector agradecerá las hilarantes propuestas que tal vez ya haya visto representadas en el escenario por el proyecto artístico Caricare que comparte con la actriz Mireya Abreu”, leemos en la contracubierta.

Como parte del Café, conducido por el intelectual Manuel García Verdecia, Onelio abordó también el cantinfleo, término aprobado por la Real Academia de la Lengua Española a propósito del actor y humorista mexicano Mario Moreno, Cantinflas, quien para el escritor Carlos Monsiváis “es el iletrado que toma control del lenguaje como puede”. Además, Gilberto Cruz Rodríguez, Pucho, compartió varias décimas de perfil humorístico.

Onelio, además de haber escrito guiones para la televisión, entre los que destacan “Caricare en clave de 2”, “Zooterapia” y “Deja que yo te cuente”, tiene publicados Caricare en clave de 2, por Ediciones Alarcos, y El chiste sí tiene vuelto, por Ediciones La Luz.

Pienso el humor, luego río

Por Erian Peña Pupo

Partiendo del tema de la política cultural y su relación –ineludible por demás– con el teatro cubano y el humor en general, la sede provincial de la Uneac en Holguín acogió el programa teórico Pienso luego río, que dentro del VII Festival de Humor para Jóvenes Satiricón analiza los antecedentes, derroteros y convergencias del género humorístico.

Un análisis histórico de la política cultural cubana, conferencia del actor Kike Quiñones, director del Centro Promotor del Humor, donde abordó la necesidad de una jerarquización adecuada y el diálogo sistemático con la vanguardia creativa, abrió el debate. Por su parte, Jorge Sánchez, caricaturista de Palante, periodista de Juventud Rebelde y colaborador del semanario ¡ahora!, abordó en su presentación “el humor en la cubanía”, desde “una visión holística”, donde partió, a manera de recorrido, de las primeras publicaciones humorísticas en la colonia, destacando la obra del español Víctor Patricio Landaluce, hasta la República y el trabajo de Torriente, Abela, Juan David, De la Nuez, Chago Armada, entre otros, mediante un abordaje a las principales revistas y periódicos en que personajes emblemáticos como el Bobo y Loquito aparecieron. Además, publicaciones como Palante y Melaíto surgidas después de la Revolución.

El profesor Lino Ernesto Verdecia realizó en “El humor en la balanza, o ¿una balanza para el humor?” un análisis de tres cuentos de autores destacados a partir del boom literario de los años sesenta, que no son precisamente humoristas, pero donde el humor está presente: “¡No hay Dios que resista esto!” (Jesús Díaz Rodríguez, 1941- 2002), “Hasta revolucionario” (Julio Travieso, 1940) y “Asamblea de efectos electrodomésticos” (Eduardo Heras León, 1940). Después de realizar un abordaje de estos cuentos, que considera “emblemáticos de la narrativa humorística cubana”, con la peculiaridad de que “sus autores no eran ni han sido asiduos a esa vertiente”, Lino asegura que es válido observar que “los personajes protagónicos de esas diégesis son palmariamente representativos de actitudes consideradas negativas, en especial si esta negatividad proviene de un desafecto al sistema político imperante. Es por ello que se nos hacen simpáticos, tolerables o admisibles aquellos donde podríamos calificar de pícaros –con toda la carga semántica que de esos prototipos nos legó la literatura española–, porque aun cuando el “machetero” Kiki Fresneda ha ido a cumplir una tarea para la cual carecía realmente de convicción, y que el obrero fabril es un mal trabajador autoconvencido de lo contrario –y ambos no son precisamente escasos en el contexto nacional ni antes ni ahora– tienen a su favor algo importante: son verosímiles”.

Ariel Zaldívar, profesor del Departamento de Filosofía de la Universidad de Holguín, en la última ponencia del programa, abordó “la praxis humorística ante los desafíos históricos de la época actual y el contexto nacional”, donde subraya que la relación praxis humorística y época histórica cultural presenta determinaciones concretas como: su mediatividad dialéctica, lo que implica que entre ambos fenómenos existe un complejo de relaciones contradictorias, dinámicas y fluidas donde se suceden momentos de diferencia, oposición, antagonismo y complementariedad sistémico estructural; la historicidad concreta y la sociologicidad, donde época y humor existen y se realizan históricamente a través de la praxis creadora de las diversas clases sociales, grupos y colectividades; la estructuralidad: humor y época asumen una variedad histórica de formas de organización en el espacio y el tiempo; y la linguisticidad: época y humor precisan para su eficacia praxiológica y comunicativa de determinados lenguajes que codifiquen y transmitan sus contenidos y mensajes en la totalidad socio cultural.

Así, añade Ariel, “praxis humorística y época histórica tienen entre otras más, una cualidad histórica estructural común y constante en el tiempo: la ambivalencia dialéctica. Lo que implica que amen de las afinidades que comparten, también posean diferencias específicas que le permiten cumplir funciones opuestas como las que Mijaíl Bajtín y Gilles Lipovetsky desde sus contextos históricos ideológicos le atribuyen al humor”. Además, como preámbulo del evento teórico Pienso luego Río, quedó inaugurada en la galería Fausto Cristo de la Uneac, la exposición de humor gráfico Gracias por el mamut amarillo, de Jorge A. Carmenate, reconocido caricaturista y pintor original de Nicaro, Mayarí.

Papiro y Ediciones Holguín con nuevos títulos para FIL Habana 2020

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos portadas cortesía de Ediciones Holguín

Una atractiva propuesta presentará Ediciones Holguín y la Casa Editora Papiros en la XXIX Feria Internacional del Libro de La Habana, a realizarse entre el 7 y el 17 de este mes.

Entre las nuevas propuestas de Ediciones Holguín, explicó su directora Lourdes González, se encuentra Memoria de los 80. Una década cultural, “compilación de testimonios de periodistas, intelectuales, poetas y pintores holguineros hoy íconos en el tejido de la cultura cubana, que asistieron en los ochenta a una suerte de apoteosis, a un estado germinal que gracias a estas páginas se ha convertido en historia del territorio”.

Se presentará Patria, espíritu y modernidad en José Martí, ensayos de varios autores que ofrecen una visión contemporánea, desde una profunda vocación martiana, del más universal de todos los cubanos; así como Holguineros en la música cubana, proyecto de investigación cultural de los investigadores Zenovio Hernández y Carmen Mora, y Quien bien te quiere te hará reír, un libro que compila varios textos de humor de Onelio Escalona Vargas, integrante, junto a Mireya Abreu, del dúo humorístico Caricare.

En cuanto a la literatura infantil la prestigiosa editorial propone El talismán y otros cuentos, una selección de relatos del danés Hans Christian Andersen, y Balgamel y el reino de las Fábulas, de la escritora holguinera Kenia Leyva, “una obra de fantasías y peripecias de un mago que logra llevar a la sensatez a otros personajes”, puntualizó Lourdes.

Por su parte, Cuadernos Papiro, peculiar sello que, similar a Ediciones Vigía en Matanzas, trabaja con el papel reciclado y máquinas de impresión del siglo XIX, expondrá cinco títulos en la Feria, que refuerzan la utilidad y el preciosismo del libro impreso, precisó su director Manuel Arias Silveira, entre ellos Orishas. Leyendas y tradiciones, compilación de varios autores sobre la religión afrocubana y sus distintas variantes.

También se ofertarán al público Dos Patrias, una edición bilingüe de versos libres de José Martí, el cancionero Alta Marea, del trovador holguinero Fernando Cabreja, y el poemario La Casa que habla, de la escritora colombiana Denise Montiel. Se mostrará al público, además, de manera especial el libro-arte Holguín, ínsula embrujada, compilación poética de varios autores de la provincia que integran esta edición especial con motivo del 300 aniversario del pueblo de Holguín, que se celebrará en abril próximo.

A estas propuestas se suman las presentadas por otras tres más reconocidas editoriales: La Luz, sello de la Asociación hermanos Saíz (AHS) en la provincia, La Mezquita, perteneciente a la Unión de Historiadores de Cuba (Unhic) y Ediciones Conciencia, la más reciente de los casas creadas, perteneciente a la Universidad de Holguín.

 

 

 

 

Amplio catálogo de Ediciones La Luz en FIL Habana 2020

 

Por Erian Peña Pupo

Fotos portadas cortesía de Ediciones La Luz

Ediciones La Luz, sello de la AHS en Holguín, presentará más de una veintena de novedades en la Feria Internacional del Libro de La Habana, a realizarse del 7 al 17 de febrero.

Entre las novedades editoriales de este sello se encuentran: Complexidad de la poesía, ensayos del poeta e investigador Virgilio López Lemus, un texto que aborda temas complejos en la expresión lírica, desde la reflexión y el diálogo. “Rememorando vivencias, defendiendo criterios, ofreciendo la posibilidad del asombro ante lo que resulta cotidiano… López Lemus ha conseguido un libro variado y a la vez firme, que destaca por su franqueza y su incuestionable amenidad. Aquí el autor nos confiesa sus lecturas y revela interesantes informaciones sobre la obra de escritores célebres, pero jamás agotados, como José Martí, María Zambrano y José Ángel Buesa. También retoma los vínculos entre poesía y cosmos, demostrando que al poeta la concierne todo”, leemos en la contracubierta del libro. Se presentará, además, la obra Destino Cuba, del dramaturgo y director de Teatro del viento, Freddys Núñez Estenoz, que narra la espera de seis personajes que abordarán un vuelo retrasado en el aeropuerto de Frankfurt con destino a La Habana, comentó el poeta Luis Yuseff, editor jefe de La Luz.

Asimismo, La máquina de los recuerdos, Premio Celestino de Cuento 2018, de la joven narradora camagüeyana Evelin Queipo, un cuaderno, explicó Yuseff, que trasciende el marco de los simple y lo cotidiano con miras hacia lo universal y predominio de diálogos bien construidos y giros psicológicos. Mientras para los más pequeños la editorial propone Un trío y la fama, de Johan Balón, y La voz cuasi, de Mildre Hernández, que continúa la saga de la pequeña Cuasi y que tiene antecedentes en otros textos como Es raro ser niño, Una niña estadísticamente feliz y Mamá está en la cocina.

Otro de los géneros representativos del catálogo de la editorial en esta edición de la Feria Internacional del Libro, con sedes permanentes en el Pabellón Cuba, y el complejo Morro-Cabaña, es la poesía, puntualizó Yuseff, donde destacan los títulos Puentes de plata, del avileño Pedro Evelio Linares; El crematorio, de Juan Edilberto Sosa; Brújulas, de Elizabeth Reinosa, y El libro de la extraña felicidad, de Liliana Rodríguez.

En este compendio resaltan varias voces jóvenes de la poesía en Holguín con los textos: Laminarios, de Camilo Noa; Poses, de Norge L. Labrada; Yo es otro, de Frank Alejandro Cuesta, y Carne Roja, de Reynaldo Zaldívar, así como la colección Analekta que contiene los cuadernos Distintas formas de habitar el cuerpo, de Martha Acosta; Las contemplaciones, de Rubiel G. Labarta, y Cerrado por incapacidad, de Ricardo Acostarana.

Igualmente, destacó Yuseff, serán lanzados los audiolibros Dice el musgo que brota, Antología de poesía para niños. Jóvenes escritores cubanos y La joven luz. Entrada de emergencias. El primero es una selección de poemas de la antología homónima publicada por La Luz en voz de los versátiles actores de la Compañía de narración oral Palabras al viento. Entre los escritores reunidos en este audiolibro, que mereció la Beca de Creación El reino de este mundo, de la AHS, se encuentran: Ronel González, Diusmel Machado, Ailín García, Randoll Machado, Eduard Encina, Elaine Vilar, Elizabeth Lores, José Manuel Paredes y Sergio García Zamora. Por su parte, La joven luz. Entrada de emergencias, se desprende del eBook de igual nombre y reúne una selección de jóvenes poetas holguineros; ambos productos dirigidos por el joven realizador Héctor Ochoa.

 

Como parte de la iniciativa que promueve cada año la editorial, se presentará también la campaña de promoción de la lectura A la luz se lee mejor, dedicada esta vez al 20 aniversario del Sistema de Ediciones Territoriales (SET) y con la novedad del lanzamiento del eBook La joven luz: entrada de emergencias y su variante en audiolibro.

Jazz en Holguín, un Festival que se merece la ciudad

Por Erian Peña Pupo

Foto cartel cortesía del evento

La Dirección Provincial de Cultura y la Casa de Iberoamérica convocan al I Festival “Jazz en Holguín”, entre el 8 y 12 de abril, cita que incluye un Concurso con el objetivo de motivar la creación e interpretación de este género en jóvenes músicos menores de 35 años.

El Festival parte de una tradición jazzística en la provincia, con nombres imprescindibles como Pedro Nolasco Jústiz Rodríguez (Peruchín), Juanito Márquez, Ramón Valle, Julio Avilés, César Gutiérrez, Joel Milord y otros que son ya patrimonio de nuestro acervo; además en los últimos años se ha evidenciado un incremento de los exponentes de este género musical entre jóvenes estudiantes del Conservatorio José María Ochoa, comentó el promotor cultural Jimmy Ochoa Escalona, director del evento.

La cita, agregó en conferencia de prensa en la Casa de Iberoamérica, pretende asaltar el centro de la urbe con descargas, conferencias, conversatorios y proyecciones de audiovisuales, que crearán el ambiente propicio para el disfrute tanto del sonido tradicional como del contemporáneo. Se persigue, además, favorecer el diálogo necesario entre los estudiantes del sistema de escuelas artísticas, los músicos jóvenes y ya consagrados del género, mostrando a lo más relevante del jazz novel cubano y reviviendo el más de medio siglo de tradición de esta escena en la región, añadió Ochoa.

Este encuentro estará dedicado a Joel Rodríguez Milord y Julio Avilés, por el esfuerzo de mantener la tradición del género en la provincia, y a los 300 años del pueblo de Holguín.

En el Concurso que se realizará como parte del Festival podrán participar todos los jazzistas nacionales y extranjeros cuyas edades estén comprendidas entre los 16 y 35 años de edad en el momento que se realice el certamen, comentó Eduardo Ávila Rumayor, director de la reconocida institución holguinera. No es requisito indispensable el haber cursado academia o institución de la enseñanza artística, pero sí que los participantes cubanos pertenezcan al sistema de instituciones culturales del país: la enseñanza artística, la Asociación Hermanos Saíz (AHS) o el Instituto Cubano de la Música.

Se concursará en pequeño formato, que incluye el vocal, instrumental o la unión de ambos, con un estándar de jazz, un tema libre y otro perteneciente a un compositor cubano.

Jazz en Holguín, al que ya han confirmado músicos como Gerardo Piloto, Ramón Valle y Michael Herrera, pretende continuar y fortalecer una cultura del género en una ciudad que ha contado con espacios como el HolJazz y La esquina del Jazz, en Romerías de Mayo.