La comodidad es fatal para un poeta

El poeta Moisés Mayán, premio Regino Boti 2018.

El jueves 7 de junio, durante la jornada de clausura de la XL edición del Premio Regino E. Boti, volvimos a escuchar el nombre de Moisés Mayán, pues su libro Carga al machete acababa de obtener el galardón en el apartado de poesía. Entonces me propuse llevarme la primicia y entrevistarlo antes de que tuviera tiempo de rumiar sus respuestas, algo que no pude hacer el pasado febrero cuando el poeta conquistó el Premio Calendario.

Con El factor discriminante le aplicaste un violento “golpe de timón” a tu obra que inició un desmarque dentro del lirismo que caracteriza buena parte de la poesía holguinera, de momento nos sorprendes con un nuevo cuaderno que también conquista un premio nacional, ¿qué está cociéndose ahora mismo en las calderas donde generas tus versos?

“En ocasiones uno se siente confiado sobre determinada plataforma, y no quiere abandonar su zona de confort, pero esa comodidad es fatal para un poeta. Si la poesía no te importuna ten por seguro que no moverá un solo nervio en el lector. Entonces abrí las ventanas y entró un poco de aire. Eso fue lo que hice con El factor discriminante. Los autores trabajamos con lenguaje vivo, el problema está en que muchos nos esforzamos para maniatar la movilidad de la palabra y terminamos convirtiéndola en una estructura sedentaria. Ahora bien, clausurar un espacio de tu creación personal y aventurarte a lo desconocido es un riesgo que no todos están dispuestos a asumir. Ni siquiera lo recomiendo”.

¿Qué pueden esperar los lectores de Carga al machete?

“Hasta ahora Carga al machete cuenta solo con el criterio de tres pares de ojos. Me refiero a los miembros del jurado que lo premiaron: José Luis Serrano, Mireya Piñero y José Ramón Sánchez. Desde mis días de estudiante de Historia, estaba un poco conmocionado por la brutalidad de las cargas al machete, por la forma en la que una vulgar herramienta de trabajo se transformó en un arma implacable, y quería escribir sobre eso. Solo hacia el final de la escritura me percaté que estábamos celebrando el 150 aniversario del inicio de las guerras de independencia. Carga al machete es un cuaderno que pretende hacer al lector partícipe de mis inquietudes y por eso fabrico el texto como si se tratara de un tren bala. Necesito transmitir un mensaje alto y claro. No puedo andarme con circunloquios”.

Mayán ha sido galardonado con el Premio Calendario, igualmente, en este 2018. Foto: cortesía del entrevistado.

Recibes el Premio Calendario en la Feria de La Habana y solo unos meses después el Boti, una pregunta se impone ¿qué papel juegan los premios en la formación del escritor?

“Alguien ha dicho que la literatura es algo así como un deporte de alto rendimiento. Me parece que hay mucho de razón en esa frase, porque a veces te llegas a sentir presionado. Conozco de autores que se fijan cuotas de por lo menos un libro al año. Publicar es absolutamente necesario, esa es nuestra razón de ser. Y ahí están los premios, con la disyuntiva de poner a competir tu obra, como si entrenaras perros de pelea. Tu libro contra los libros de otros poetas. Ganar o no ganar, pero en fin jugárselo todo. Los concursos son una vía legítima, el camino más rápido al texto impreso. Cada vez que surge un premio en nuestro panorama literario festejo ese nacimiento”.

El nuevo estado en el que se ubican El factor discriminante y Carga al machete podría entenderse como un nivel definitivo en tu poesía.

“Ni siquiera considero que estos dos libros puedan compartir el mismo estado, pero de algo si estoy seguro, no pienso que se trate de un período definitivo. Yo quería retornar a la prosa, a los ejercicios que había inaugurado con el El monte de los transfigurados, donde por momentos los textos padecían una hibridez inter-genérica que les aportaba cierto dinamismo. Pero además necesitaba desprenderme de algunas herramientas que se habían oxidado en mi taquilla, y eso significa una vuelta al lenguaje palmario, a la idea en sí, a la capacidad comunicativa del poema”.

¿Qué opinión te merece la joven poesía cubana?

“Ya cumplí 35 años. Ha iniciado mi cuenta regresiva dentro de la AHS, una organización que para mí no ha sido ningún fantasma, pues tengo mucho que agradecerle. Así que prefiero hablar de los más jóvenes. Dentro de las pasadas Romerías de mayo participé como jurado del Premio Nuevas Voces de la Poesía Cubana, y pude echarles un vistazo a fondo a 40 autores inéditos de casi todo el país. Mi opinión es que no tenemos de qué preocuparnos, hay modos y maneras bastante válidos, quizás les falte un poco de constancia para transitar de los poemas sueltos al libro, pero eso se aprende sobre la marcha”.

 

 

 

Fulgor de empuñadura de sable

 

Por Moisés Mayán

Nos han propuesto olvidar nuestra Historia. De golpe y porrazo. Sustituir una tradición de más de un siglo por un futuro importado. Como si fuera una simple maniobra informática. Enviar la Historia de Cuba a la papelera de reciclaje, y acto seguido, vaciar esa papelera. ¿Está seguro que desea eliminar 150 años de forma permanente? La propuesta encandila o enardece, depende del combustible que transportes en tu depósito. Uno necesita armas reales. Herramientas que no se afinquen en la arenga vacía, ni el ademán sobreactuado. El apacible tono del diálogo, el arte perdido de la conversación, la lectura en medio del necesario silencio, son capaces de demoler los discursos más eufóricos.

Creo que la poesía puede desmantelar un acorazado, porque el hombre que vive bajo palabra es en sí mismo un ejército. Apuntar que Ronel González ha publicado un libro más, sería incurrir en un lugar común dentro del panorama literario cubano, pero corroborar que este autor ha construido un arma estratégica, me convierte en cómplice de las estructuras que manifiesta Teoría del fulgor accesorio (Ediciones Ácana, 2016). El resurgir de la novela histórica en un puñado de narradores cubanos, y la asimilación de esas propuestas por el público lector, demuestra quizás la necesidad de escalar nuevas alturas.

La poesía que amplifica la Historia y la revisita desde la devoción, constituye un nivel ascendente en el conocimiento de los cauces que desaguan en nuestra inmediatez, pues posibilita la apropiación de figuras y hechos afincándolos en el plano de la sensibilidad, en la raíz misma de la sangre. Estos poemas que conmueven a vuelta de página, no han sido generados por un compromiso artificial, no son despojos de las intensas contiendas de lectura, ni mucho menos producto del oficio de quien conoce el serpenteo de la décima en la manigua del lenguaje. El hombre que escribe los textos de Teoría del fulgor accesorio fue haciendo a pie su historia, rumiándola al margen de todos los discursos, de los argumentos encartonados que la pedagogía nos insufla desde las mesas de las aulas.

Desprendido de cualquier dogma, Ronel González tuvo también su 10 de octubre; el grito del poeta y el Grito de Yara se superponen en las páginas de aire, las que anteceden a la tinta impresa. En las arenas de Playitas de Cajobabo, el 11 de abril de 2015, dos hombres escudriñan la negrura con los ojos fijos en el brillo de la marea, uno de ellos es Ronel González. Dicen que se escucha el chapotear de unos remos. Él sabe que no son pescadores. El 19 de mayo de ese propio año, al pie del monumento en Dos Ríos, un poeta lee bajo el sol del mediodía El peso de la cruz. Las aguas turbias y crecidas del Contramaestre le aventajan. Antes de escribir vive, no quiere que nada apeste a plantilla, a molde, a expresión falsificada. Su casa en La Aduana, cerca del río Miradero, se transforma en campamento. Allí anuda la hamaca de los héroes, a la sombra de parapeto donde sus libros le proporcionan una vibración acompañante, casi vegetal.

La décima que cuajó como plomo en sus primeras estrofas, vuelve a borbotear. Balas, balas es lo que necesita el lector, y si no, machete. Siente un relincho, pero es solo el carretonero que recoge la basura. No sabría explicar por qué se le parece tanto al general Quintín Banderas. En ocasiones, cuando chapea el patio en las mañanas de domingo surge frente a sus ojos un barranco, la destentada boca de un barranco. Inequívoco recordatorio de su peregrinación a San Lorenzo. Solo 98 páginas, como combates, como cargas al machete, y un estremecimiento me despabila, no soy yo quien lee, es el libro quien me escudriña. Estoy mirándome al espejo de la patria en un poema de Ronel González.

Nunca había aflorado en mí semejante tironeo ¿tiroteo? El rompecabezas de la Historia no puede completarse de un modo preestablecido, el tiempo no es lineal. Hablan Céspedes, Bernabé Boza, Antonio Maceo, Agramonte, Vicente García, Perucho Figueredo, y también Lezama, Zenea y Martí. Las armas de la guerra y las armas de la palabra nos vuelven invencibles. Me reconozco en la lectura, asomo detrás de alguna guardarraya, me ubico entre un dagame y un fustete para que me abrase la frente el sol de Cuba libre. Una mano invisible arranca las páginas del 6 de mayo. El Diario de campaña del Apóstol se transforma en otro mutilado. Pero Ronel no condesciende a ese desarraigo. Hay que conocerlo para saber que no va a tolerar la omisión de un día cardinal en la marcha de Martí hacia la muerte.

Amanezco enfermo: dolencia del espíritu que detiene el pulso y vuelve hosca la escritura“. Se nos pone la piel de gallina, como si alguien hubiera removido la losa de un sepulcro. Nos quedamos interrogándonos ¿acaso no son esas las auténticas páginas del diario? ¿Quiso Martí quebrar el mármol de los tiempos para que el santo grial de los historiadores cubanos terminara en manos de Ronel? No sería la primera vez que sucede algo semejante. Él dice que no, que es solo una recreación, la forma de sacarse las púas de esa dolorosa ausencia. ¿Y si hubo alguien que interceptó al poeta en sus expediciones por la Historia, un pescador que atrapaba sus carnadas bajo la noche bella de abril, o una anciana que escuchó la lectura de El peso de la cruz, y luego agradecida, le trajo aquellas hojas como mariposas sucias, o fue el mismo Martí sentado frente a él en la sala de La Aduana? No lo sé, Ronel repite que no, que es solo una mimetización del estilo martiano, un apócrifo, algo que pudo suceder pero que nadie sabe… Sin embargo los poetas mienten, y aunque este es un libro sincero, entre sus páginas 64 y 67 un insondable mecanismo se activa, un fulgor de empuñadura de sable, un misterio que acompaña.

Arrasado, como el texto de Valeriano Weyler, desemboco en la última página. No vamos a olvidar la Historia. No vamos a suprimir tantos ríos de sangre desaguando en el presente. ¿Está seguro que desea eliminar 150 años de forma permanente? Jamás. La teoría de Ronel es irrebatible. Llegue a los lectores su fulgor.

 

Prefectura de La Quinta,

entre dos arroyos sin nombre.

El pan del deseo de Jorge Luis Darcy

Cubierta de El pan del deseo del poeta mexicano Jorge Luis Darcy (foto cortesía del autor).

Por Ronel González Sánchez, poeta y crítico literario

Debido al azar concurrente, como gustaba de afirmar al grande José Lezama Lima, llegó a mis manos El pan del deseo del poeta mexicano Jorge Luis Darcy, publicado en 2017 por la Universidad Autónoma de Nuevo León y prologado por el destacado intelectual cubano Manuel García Verdecia.

Nacido en 1969 en Monterrey, Darcy es un autor que posee en su currículo títulos como Ese es el sitio (1998), El fruto y la espada (2005), Después vendrá el silencio (2009), entre otras elecciones y antologías dadas a conocer en su país y en Colombia, Perú y Nueva Zelanda.

Preocupado por las esencias y la unidad cósmica de la poesía, para Jorge Luis la poesía de algún modo posibilita el ordenamiento de la desmesura, de lo caótico primigenio a través de la supresión de lo antinómico sin prescindir de los equivalentes, en la semejanza de las pausas y las respuestas”, de ese universo que existe más allá de las palabras o de los versos, que persigue el creador y que, sin embargo, permanece oculto, enigmático ante los ojos del lector.

La obra de Darcy persigue inobjetablemente una posibilidad significacional mayor, algo que está y que no vemos, aunque es inevitable lo existente ante lo cual nos mantenemos escépticos porque puede ser una abierta referencia a lo invisible, al Misterio.

Lo simbólico inmanente del poema es, por lo tanto, una preocupación del que lo escribe, lo que no permanece en la ataraxia. Confabularse con lo imposible es, entonces, la tarea del poeta para acceder a la posibilidad. O sea, para explicarlo con términos utilizados por el poeta en numerosas oportunidades: a partir de una sustancia de donde proceden todas las cosas, según Anaximandro el apeiron, y del caos como instancia necesitada de orden, esa imposibilidad moviéndose en la infinitud, aspecto reiterado por el autor que constituye todo un concepto en ese cuerpo de ideas desarrollado sobre y desde su obra poética, como una creación que contiene su propia crítica, como una crítica que es también creación.

La “oscuridad” que pudiera verse como escudo o “disfraz” de esta poética para ocultar esencias y su intención de develar sin desnudar totalmente la obra, pudiera ser resultado de su asunción de la literatura como modo de vida y del traslado de las especificidades de la realidad circundante, de los rasgos de su personalidad y del cosmos intelectual que posee.

Su gusto por la imagen y lo hiperbólico, como si constantemente hablara en parábolas, es el rasgo fundamental de su estilo. A pesar del desconcierto inicial que pudiera dejarnos la lectura de su poesía, si desbrozamos y comprendemos el bosque conceptual de sus textos nos aproximaremos desprejuiciadamente a lo sensual recurrente en su lenguaje.

El autor de El pan del deseo no reduce los símbolos a un esquema frío de lo erótico. Cuando aparece la concupiscible fauna de su obra, sabe el poeta, por ejemplo, que entre los mitos antiguos la serpiente era considerada como la orgía de Baco y como uno de los símbolos principales, que el caballo era un animal lascivo y el perro significaba el impudor, que los latinos consagraban a Venus diversos animales marinos donde el delfín era llamado venerous, entre otras criaturas relacionadas con el andrógino que era visto también como un monstruo y del que Cicerón escribió: ¿no es un lamentable prodigio enviado por los destinos?

La unificación amatoria y sensual del objeto deseado con el encanto telúrico del paisaje conforma un mosaico de sedimentación, de esencialidad en esta poética. La superposición de imágenes para retener al otro, la memoria del otro que satura el trayecto de la poesía y emprende un viaje que comienza en el cuerpo y concluye en sus límites, es el trance espinoso de la obra donde el sujeto lírico parece desconocer otra posibilidad que no sea la pluralidad y desintegración continua de esos elementos.

En el ciclo orgánico que es el conjunto de la obra, la congregación de piezas, unidades coherentes con la sensualidad discursiva a las que el poeta accede sin instrumentales preconcebidos, edifican un ámbito otro que se complejiza a medida que penetramos en la infinitud propuesta. O sea, vista integralmente, la obra poética contenida en este libro, pese a las heterogéneas intenciones con que fue gestada, implica una ética en el personal modo de asumir la construcción y reconstrucción de sus límites, en el dominio de la racional como conjuro del deseo raigal articulado por el hablante y, por consiguiente, el engendro de ese islote-promontorio, que se diferencia entre las islillas más próximas y distantes, asiduamente arrasado por las ráfagas del huracán del deseo.

Aquí el sujeto lírico da continuidad a su asunción estremecedora y desprejuiciada de lo voluptuoso, representa una implacable búsqueda ordenada por lo recóndito que ocurre en el lenguaje.

Obra de madurez tempestuosa, la de Jorge Luis Darcy, más que habitual diálogo o pregunta sin respuesta posible, nos ofrece la posibilidad de acceder a códigos de universalidad nombrados una y otra vez por el poeta con la intención de que la obra perdure más allá de la comunión que establecen sus páginas con el lector. Pan del deseo ofrecido y aceptado como cotidiano aullido entre los buscadores a toda costa del Poema.

Noche del 30 de mayo de 2018

 

A las puertas las Romerías de Mayo

 

La 25 edición de las Romerías de Mayo, a celebrarse en Holguín del 2 al 8 de mayo, estará dedicada a los 150 años del inicio de las Guerras de Independencia y al 200 aniversario del natalicio de Carlos Marx, según aseguró parte de su Comité Organizador en conferencia de prensa realizada en el Café del Arte Joven de la Casa del Joven Creador, en la Asociación Hermanos Saíz (AHS) de Holguín.

El Festival Mundial de las Juventudes Artísticas continúa siendo, en su primer cuarto de siglo, el principal encuentro de los jóvenes escritores, artistas y promotores culturales en Cuba, aseguró Lilién Aguilera, presidenta de la AHS en Holguín, quien presidió, junto a Rachel García Heredia, subdirectora técnica de la Dirección Provincial de Cultura, la conferencia de prensa donde los jefes de los diferentes eventos dieron a conocer sus principales particularidades.

El Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra, columna vertebral de las Romerías, iniciará sus sesiones con la conferencia magistral que inaugurará el evento, a cargo de Alexis Triana, fundador y presidente de Honor de las Romerías. Memoria Nuestra se trasladará al Salón Solemne de La Periquera y el Centro de Superación de la Cultura y entre sus principales momentos cuenta con el lanzamiento de la revista Guayza y la presentación por Ernesto Limia –en conjunto con el evento Palabras compartidas, dedicado a la literatura– del libro Apuntes en torno a la Guerra Cultura, del narrador y ensayista Abel Prieto Jiménez, Ministro de Cultura de Cuba, publicado por Ediciones La Luz.

La trova recordará los 50 años del primer concierto de la Nueva Trova, realizado en Casa de las Américas por Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola. Para eso estarán en Holguín músicos como Nelson Valdés, Eduardo Sosa, Pancho Amat, Pedro Luis Ferrer, Caña Santa, Oscar Sánchez, Alberto Tosca, Pablo Menéndez y Mezcla. Se suman los jóvenes jazzistas Héctor Quintana y Rodrigo Sosa, además de Buena Fe, Alain Pérez y los Djs invitados a Electromerías. Por su parte Rockmerías, entre otros invitados, contará con la presencia de la reconocida banda estadounidense de rock Tendencia Suicida.

Babel, evento dedicado a las artes visuales en las Romerías, estará d edicado a la pedagogía en el arte y los 200 años de la Academia de San Alejandro. Entre las muestras que se expondrán se encuentran Paisajes cotidianos, de profesores de San Alejandro; Estado sólido, de Armando Ruiz; Del Caribe Ming: Imagen, caligrafía, verso, de la reconocida creadora Flora Fong, y Los recursos intocables del aire, de Héctor Villalobos. Por su parte el Teatro callejero tendrá como invitados, entre otros, a Morón Teatro, Teatro de la Trinidad, Teatro de Luz, Etcétera, Teatro Tuyo, Teatro Danza Tiempos, Médula, Polichinela, Armando Morales, Premio Nacional de Teatro 2017, Omar Valiño y Pedro Franco.

Además Cámara Azul, evento del audiovisual en Romerías, estará dedicado a la producción audiovisual en Cuba y sesionará en la UNEAC con la presencia, entre otros, de Mario Masvidal, Marta Orozco, Ana Luisa Samper y el ejecutivo de la Muestra Joven del ICAIC. También se homenajeará a los fundadores de las Romerías en estos primeros 25 años, mientras las Bloguerías, desde la Biblioteca Provincial Alex Urquiola, subrayarán la lucha contra el bloqueo.

Aleida Guevara inaugura exposición sobre el Che en Holguín

Fotos: Del autor

La doctora Aleida Quevara March inauguró la exposición “Querida presencia huellas del Che en el oriente cubano, en la galería Fausto, de la UNEAC, en saludo al 90 cumpleaños del Guerrillero Heroico.

La exhibición es auspiciada por los jóvenes de la organización nacional de Bufetes Colectivos con la colaboración del Centro de Estudio Ernesto Che Guevara.

La muestra fotográfica recuerda el tránsito del Che por el oriente cubano, donde cada imagen refleja las huellas por este territorio, tanto en la Sierra Maestra , como en las Minas del oriente holguinero .

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La actividad contó con la actuación de los niños de la Escuela Elemental de Arte, quienes interpretaron un repertorio de canciones para homenajear al Che en su aniversario.

Quienes deseen acercarse al legado del Che tienen la oportunidad de visitar la exposición hasta el 16 del mes en curso.

Por Elder Leyva. Fotos: Del autor

Tomado de www.ahora.cu

Humor gráfico en el Satiricón: ¿quién dibuja al sátiro?

Por Erian Peña Pupo

Expo de caricaturas. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Como parte del V Festival de Humor para Jóvenes Satiricón y dedicada al desaparecido caricaturista, diseñador gráfico y periodista holguinero Ángel Quintana Bermúdez (1934–2018) la sede provincial de la Uneac en Holguín exhibe la exposición de caricaturas Humor Gráfico. Satiricón V.

Con curaduría del caricaturista y actor Onelio Escalona, integrante del conocido dúo Caricare, la exposición reúne obras –en diferentes formatos y técnicas– de artistas gráficos como Alfredo Hernández, Martirena, José Antonio Fulguerias, Roland, Panchito y Pedro Méndez, integrantes del conocido suplemento humorístico santaclareño Melaíto, además Jorge A. Carmenate, Lauro Echavarría, Quintana, Mayedo, Bermúdez, Leyva, entre otros.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Con una peculiar curaduría, utilizando palillos o presillas para sostener las obras en los cordeles, estas caricaturas –creadas desde la indagación personal y muchas veces autodidacta en los amplios terrenos del género y sus posibilidades expresivas– exploran temas como la muerte, las indisciplinas sociales, el arte, el deporte, la guerra, la homofobia, la religión… desde la sátira social y el humor criollo, esa peculiar manera de subrayar la cubanidad que tan bien definiera Jorge Mañach en su Indagación del choteo (1928).

Según el reconocido intelectual Manuel García Verdecia, vicepresidente de la Uneac en Holguín, quien tuvo a su cargo las palabras de presentación de la muestra: “El humor gráfico en Holguín es tan antiguo como el desarrollo de la propia prensa, si bien es después del triunfo de la Revolución que toma auge: sobre todo a partir de la realización de pancartas o afiches que no solamente tenían un sentido político, y también de suplementos: el periódico ¡ahora! siempre tuvo una sección dedicada a las caricaturas y se creó un suplemento llamado Almiquí, donde diferentes caricaturistas tuvieron ocasión de desarrollarse”.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Precisamente en estas secciones y suplementos, varios artistas holguineros Quintana y Lauro, entre los presentes en la muestrainiciaron su camino en la caricatura, expresión que, según los estudios de Arístides Hernández, Ares, en su Diccionario de la caricatura cubana, comenzó en Cuba hacia 1833, cuando Luis Merlín o Marsillón firmó la que se considera la caricatura primigenia en la Isla, aunque de ella solo tenemos referencias.

“El hecho de que hoy tengamos un diario y no un semanario reduce un tanto las posibilidades de los humoristas. Ya no existe el movimiento que hubo en los años 70 y 80. Creo que es interesante que los medios tengan en cuenta el hecho de explotar con más asiduidad e inteligencia las nuevas tecnologías de la comunicación: puede haber perfectamente un blog de caricaturas humorísticas. Pienso que si se fortalece el Satiricón, si se utilizan las técnicas del periodismo digital y logramos que el diario holguinero se rescate y haya mayor presencia dentro de sus páginas de la caricatura, podemos rescatar buena parte de este movimiento. El humor gráfico es un humor que queda para la historia y que la gente visualiza e interioriza muy rápidamente, pues no tiene ningún tema lejano. Es, además, una manera de visualizar cómo somos, cómo pensamos, cómo actuamos…. y criticar aquellas cosas humanas que todavía nos quedan por salvar para mejorar la sociedad”, subraya, además, Manuel García Verdecia.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Las caricaturas reunidas en Humor Gráfico. Satiricón V nos ofrecen diferentes puntos de vista –desde el ingenio y la jocosidad, pero también desde la picardía, la hilaridad y un poco de ironía– a la realidad cubana e internacional, aquellas cuestiones que median y particularizan nuestra cotidianidad y la hacen única. Con una caricatura se puede decir tanto como con un comentario de varias cuartillas, con un ingrediente añadido, visualmente eficaz por demás: despertar una sincera sonrisa en quien la observa.

 

Realizarán en Granma Festival Nacional de Música de Concierto

El programa de actividades clausurará con un concierto de la Orquesta de Guitarras Lira Bayamesa./Foto ARCHIVO. 

El Festival Nacional de Música de Concierto para pequeños formatos “La Mi Si Fa” tendrá lugar en esta ciudad del 23 al 25 del actual mes, con el objetivo de estimular el intercambio entre las agrupaciones y fomentar ese género.

Dayron Fonseca Escobar, especialista en comunicación de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) en Granma, precisó a la Agencia Cubana de Noticias que en el certamen participará la musicóloga Heidy Cepero Recoder quien impartirá una conferencia magistral el día 24.

Destacó que, en su sexta edición, el Festival está dedicado a la Música de Cámara, al  aniversario 18 del quinteto Metales en Concierto, y al bicentenario del natalicio de Perucho Figueredo, compositor de La Bayamesa, marcha patriótica de las luchas independentistas y actual Himno Nacional.

Entre las propuestas musicales, Fonseca Escobar resaltó la presentación de ICTUS y un cuarteto de trombones de Camagüey,  así como la Orquesta de Cámara Bayamo, Metales en Concierto, el Quinteto Contraste, Entre Cuerdas, y el Conjunto de Música Antigua Exulten.

El evento, creado con el objetivo de potencia la tradición histórica y la vida cultural de la provincia, cuenta con el auspicio de la filial provincial de la Uneac, la Escuela Profesional de Arte Manuel Muñoz Cedeño, la Asociación Hermanos Saiz y el sectorial provincial de Cultura en Granma.

Fonseca Escobar agregó que el principal espacio de conciertos será el cine-teatro 10 de Octubre, en el cual se efectuarán las presentaciones cada día a partir de las ocho de la noche, bajo la dirección artística de Juan Cedeño Oro.

El Festival, denominado La-Mi-Si-Fa en alusión a las cuerdas del contrabajo de concierto, fue creado con la finalidad de dignificar a la ciudad de Bayamo, en la cual nació el himno de la Patria, y se forjó la nacionalidad cubana.

Tomado de http://www.cnctv.icrt.cu

Un Ángel de apellido Quintana

Hace aproximadamente un mes conversé con Ángel Quintana Bermúdez. Fue el 16 de enero y lejos estaba de suponer que aquella sería la última vez que intercambiaba con el reconocido periodista, diseñador gráfico y caricaturista holguinero. Nos encontramos en la sede provincial de la UNEAC frente a una de sus obras: se inauguraba entonces la exposición Tolerancia vs. Homofobia como parte de la Jornada de Arte y Cine Eróticos El cuerpo del Otro, organizada por la institución durante la XXXVI Semana de la Cultura holguinera.

Quintana aludía en sus características caricaturas –muchas de ellas tridimensionales y trabajadas en técnica mixta– al típico machismo cubano y hacía énfasis, además, en la tolerancia frente a una homofobia que aún permanece como rezago de ese machismo isleño y enraizado. Muchas de ellas eran “interactivas”, como él mismo las llamaba. O sea, si uno quería conocer un mensaje oculto o darle otra lectura al asunto planteado, necesitaba levantar un pedazo de papel o de cartón, un fragmento del ensamblaje que llegaba a ser la obra, y así darle otro sentido al mensaje, casi siempre jocoso o con un matiz instructivo.

Estas caricaturas le hicieron ser un colaborador asiduo de medios como el diario Juventud Rebelde, el semanario humorístico Palante, y las revistas Bohemia, Verde Olivo y Opina, según la información que nos ofrece el narrador y también periodista holguinero Rubén Rodríguez. Incluso, expuso sus obras en Polonia, Hungría y la antigua Unión Soviética, y logró con ellas premios en el evento internacional de Humorismo de San Antonio de los Baños. Pero Quintana –nacido en Banes en 1936– inició sus andanzas periodísticas mucho antes: primero en La Verdad y Antorcha, de Banes; luego en Sierra Maestra, de Santiago de Cuba, y finalmente en el semanario ¡ahora! (1976–1992) de Holguín, donde se desempeñó como periodista, diseñador gráfico y caricaturista. Ahí creó, en 1987, el tabloide Ámbito, suplemento cultural entre los más reconocidos del país.

Ángel Quintana Bermúdez (1936–2018) fue un reconocido periodista, diseñador gráfico y caricaturista holguinero (foto 2 archivos del semanario ¡ahora!)

Fue el periodismo, además de la caricatura, la faceta por la que Quintana fue reconocido y sus textos, especies de betseller del periodismo holguinero, harían que se vendieran miles de aquellos periódicos que contenían sus historias. Tenía un peculiar olfato para encontrar el suceso irrepetible, hurgaba como pocos en la historia y hallaba el “palo” periodístico –ese que en la Academia siempre quisimos encontrar los “pichones” de periodistas– ante la mirada incrédula de otros colegas que habían mirado antes de él en el mismo lugar pero no habían observado con ojos de detective, de investigador nato, de Sherlock Holmes del periodismo, como lo hacía Ángel Quintana Bermúdez.

Muchas de aquellas historias son hitos periodísticos y hoy, cuando las leemos después de varias décadas de publicadas, tienen esa extraña vigencia olorosa a literatura que se alejada del periodismo diarista y las asemeja en esto, salvando, claro, estilos y contextos, a las crónicas de Alejo Carpentier, García Márquez, Eduardo Galeano, Leonardo Padura…

Quintana, miembro de la UNEAC y de la Upec, escribió sobre la gibareña Copa del Amor, hoy conocida por muchos pero entonces olvidada en el cementerio de aquella villa; sobre el submarino nazi que afloró durante la Segunda Guerra Mundial también en la bahía gibareña ante los ojos expectantes y asombrados de sus habitantes; sobre tesoros, hallazgo y leyendas en varias partes de la geografía oriental; sobre una peculiar pagadora de promesas y sobre muchachas muertas y lloradas que aún vivían sin sus familiares saberlo. A propósito, este texto fue publicado nuevamente por el semanario ¡ahora! como parte de una serie de textos que habían calado en la memoria colectiva por los 55 años del órgano de prensa holguinero.

“Un par de veces –escribe Rubén Rodríguez– logró Premio de la Ciudad de Holguín: con el libro de testimonios Gente de leyenda (1988) y con el reportaje Norte desarmó la mentira (2014), junto a María Julia Guerra. También le correspondieron honores del sector, como la Distinción Félix Elmusa y el premio por la Obra de la Vida, de la Upec en Holguín; la condición de Hijo Ilustre de Banes y Medallas conmemorativas por aniversarios de las FAR”.

Portada de la edición española de El águila negra y otras historias (tomada de la web de la editorial Guantanamera).

Pero quizá la historia más conocida de Ángel Quintana fue la de El águila negra: un peculiar ladrón y estafador, una especie de Robin Hood local, que habitó los predios holguineros a inicios del pasado siglo, dejando la marca de su leyenda en varias zonas de la región. Primero nacieron algunos reportajes y después el libro El águila negra y otras historias, publicado entonces por Ediciones Holguín, creo que con más de una edición, y recientemente editada por la editorial española Guantanamera. El libro fue presentado en la reciente edición de la Feria Internacional del Libro de La Habana, aunque –como nos recuerda Rubén Rodríguez– al fallecer el pasado viernes 9 de febrero, Ángel Quintana Bermúdez, el inquieto conversador, el humorista, el detective tras viejas y vitales hazañas, el recopilador de las historias del águila negra, no pudo ver el libro impreso. Ahora descansa en su Banes natal, tierra de músicos y poetas, y también de otros tantos misterios a los que seguro ahora Quintana desentrañará las pistas.

 

Cuenteros Pico de oro: el arte de contar

Auspiciado por la UNEAC y el Consejo Provincial de las Artes Escénicas en Holguín se desarrolló el Encuentro de narración oral Cuenteros Pico de oro, que reunió a narradores orales de varias partes del país y extendió sus actividades a la localidad de Velazco, en Gibara.

Coordinado por la reconocida actriz, narradora oral y promotora cultural Norma Arencibia, Cuenteros Pico de oro inició su XV edición en la Sede Pedagógica José de la Luz y Caballero de la Universidad de Holguín.

“Pico de Oro nace a fines de 2002, con una visita de Elvia Pérez y un norteamericano amigo de Cuba, Joe Hayes. Hago este proyecto primero con las Artes Escénicas, pero después me di cuenta que era mucho mejor un movimiento para todo el que se acercara, sin límites de edad, culturas ni formación y solo con la intención de querer hacer un cuento. Eso me da la posibilidad de escuchar cuentos que son absolutamente originales y de hacer, entonces, el trabajo con los muchachos que más se familiaricen con la idea de contar. En el Pedagógico me pidieron impartir de manera opcional, por el departamento de Artes, voz, dicción y narración oral, y también aprovecho esa oportunidad, pues de ahí van saliendo muchos jóvenes con potencialidades”, asegura Norma.

La destacada actriz holguinera añade que “la UNEAC es la que propicia desde siempre el movimiento de narración oral a nivel nacional. Ya en 2003 fundo a través de las Artes Escénicas y la UNEAC el primer evento, pues es esta última la cabecera del movimiento de cuenteros en Cuba”.

Además, el Encuentro extendió sus actividades al poblado de Velazco, en el municipio de Gibara. Allí se realizó el acto central y los narradores visitaron para ofrecer su arte, la tabaquería y la escuela especial del lugar, asimismo las primerias y secundarias básicas.

Norma Arencibia, anfitriona del evento, durante el pasado encuentro en la Casa de Cultura de Velazco (Luis Ernesto Ruiz Martínez).

En Velazco se encuentra una de las más hermosas casas de Cultura en Cuba, obra del arquitecto norteamericano Walter Betancourt Fernández (1932–1978) y actual Centro Cultural Felix Varona Sicilia. Allí realizó su trabajo el promotor cultural Félix Varona (1927–1997). “Yo quise primero hacer un evento en Velazco que fuera de teatro, porque Felix Varona era eminentemente teatrista, y ya veía el deterioro de la Casa de Cultura y los problemas económicos golpeándonos en todos los sentidos. No se podía soñar que habiendo tantas necesidades materiales para sobrevivir como pueblo, nosotros tuviéramos dinero para arreglar la Casa. Quise siempre, y lo sigo queriendo, dar vida, sangre, que es llevar el hecho cultural a ese edificio”, subraya Norma Arencibia.

Asimismo añade que “el principal logro que hemos tenido es el trabajo con el Pedagógico de Holguín y su vinculación a las actividades en Velazco, para usar esos espacios como soñaron Walter y Félix: un teatro que acoja cualquier nivel profesional, pero por el que pasen miles y miles de aficionados”.

Otro de los momentos especiales del Encuentro fue la conferencia “José Martí y las artes”, impartida por el escritor, investigador, periodista y profesor Luis Toledo Sande (Velazco, Holguín, 1950), uno de los más importantes investigadores de la obra y la figura del Apóstol José Martí.

Conferencia “José Martí y las artes”, impartida por el escritor, investigador, periodista y profesor Luis Toledo Sande (foto Erian Peña Pupo).

El Encuentro de narración oral Cuenteros Pico de oro –al que asistieron reconocidos narradores orales de varias partes de la provincia y el país, y otros aficionados al arte de contar– finalizó con la realización de una peña infantil en la Sala principal de la UNEAC holguinera.

 

 

 

Claroscuros de una jornada intensa… Semana de la Cultura holguinera

Por Frank Padrón Nodarse

La 36 edición de la Semana de la Cultura en esta ciudad oriental finalizó como lo que siempre ha sido: una fiesta donde no solo salen a escena los muchos valores locales en todas las manifestaciones artísticas, sino de otros rincones de la isla que encuentran en esta hermosa villa oportunidad para el contacto y la confrontación.

Dedicada este año al aniversario 120 del fallecimiento del Mayor General Calixto García; al aniversario 40 de la creación del sistema de Casas de cultura (que como se sabe, tanto han aportado a la democratización y actualización de los valores culturales); a Argelio Cobiellas, destacado artista de la plástica y al promotor Jesús Téllez,entre otros homenajes, la jornada que también premia lo mejor del talento lugareño en las diversas disciplinas (literatura, artes escénicas, música…) permite al visitante comprobar, sino conocer, de primerísima mano, lo mucho que vale y brilla en Holguín, tanto entre nuevos como respecto a los veteranos.

Entre estos últimos, valga resaltar la lozanía y el vigor de que goza la orquesta Hermanos Avilés, decana entre las de su tipo; cultora tanto de ese rico son que florece en esta parte de la isla como de ritmos caribeños, muestra con orgullo también el cruce intergeneracional que une a la vieja guardia, jóvenesmúsicos.

No solo mediante todo un recital en ese sitio de festejo popular que es la zona del parque frente a la Casa de Cultura Manuel Dositeo Aguilera, sino acompañando a la destacada cantante Gladys María, quien celebró por todo lo alto sus 25 años de vida artística en el teatro Eddy Suñol, los Avilés derrocharon su clase.

Gala de artistas aficionados frente a la Casa de Cultura de Holguín (foto Carlos Parra).

Y hablando de esa cancionera, su recital fue una de las actividades esenciales de la Semana: plena en condiciones vocales, con un repertorio balanceado y de buen gusto, debe ella, sin embargo practicar más el diálogo escénico, recordar que hay muchos sinónimos del adjetivo “lindo” y no permitir (aunque esto va más bien con la dirección del espectáculo) que dentro de la fluidez del mismo se introduzca todo un ruido en el sistemapor el engolamiento y acartonamiento del locutor, como ocurrió.

Pero, sin lugar a dudas, la oportunidad óptima para apreciar los altos quilates del arte holguinero estriba tanto en la Gala de Apertura como en el Gran Concierto que en espera (esta vez) del 266 aniversario de laentrega del Título de Ciudad y Tenencia de Gobierno, tiene lugar frente a un sitio emblemático: la hermosa Catedral San Isidoro.

Si la primera, regida por Víctor O. Zaldívar,tuvo a bien privilegiar lo popular (notables solistas como Lucrecia Marín, Nadiel Mejías o Ernesto Infante, el teatro Guiñol, el cuarteto Cubamar, la actriz Norma Arencibia, decimistas y manifestaciones bailables de Codanza o el grupo Cristal) la segunda, a cargo de Carlos López, tuvo en lo lírico sus principales credenciales, y no extraña para nada cuando este es uno de los frentes donde Holguín sienta cátedra. Solistas del Teatro Lírico, acompañados de otros no menos excelentes artistas como el Dúo Encore, la Orquesta de Cámara, el coro Orfeón, el trovador Fernando Cabreja, Sabor Genuino o el proyecto Palabras al Viento, armaron un exquisito concierto, que culminó como es habitual con las campanadas y el brindis por otro año en la hermosa provincia.

La danza, menos presente que en años anteriores, lamentablemente, tuvo entre sus exponentes para agradecer el proyecto juvenil Mónica Dance, con su peña de flamenco. Varias de sus bailarinas requieren aun de mucho taller, muestran imprecisiones y suciedades en el baile, pero la indudable frescura de las coreografías y el no poco talento que se aprecia aun dentro de las limitaciones, merecen apoyo y aplauso.

El siempre esperado Salón de la Ciudad resultó este año, en su edición 32, cuanto menos desconcertante. Vigorosa son tambiénlas artes plásticas en Holguín, por tanto decepcionó toparnos esta vez con una exposición de…proyectos. Por mucho que los curadores justificaran el empeño, cuando tantas notables piezas de todas las manifestaciones en este arte hemos apreciado durante años, no fue precisamente motivador chocar con las paredes repletas de currículums, fotos de los expositores y bocetos, “Works in progres” (Sin título, como se le llamó al Salón todo) pero ausentes de lo que más se desea en este tipo de actividad:obras concretas. Ojalá esto no ocurra de nuevo.

Mujer con flores en la cabeza, de Teatro A dos manos, de Santiago de Cuba (foto Ernesto Herrera).

Entre lo que vino destacaríaelgrupo teatral A dos manos (Santiago de Cuba) dirigido por Dagoberto Gaínza con el monólogo Mujer con flor en la cabezaque montó su esposa, la también actrizNancy Campos; agudo texto de Carlos Leyva en torno al oportunismo y el pragmatismoque asume con fuerza y conocimiento de causa la actriz Arisleydis Reyes.

Respecto a los no pocos eventos dentro del grande que constituye la Semana merecen relieve el de Estudios sobre Guerras de Independencia y la Jornada deArte y Cine Eróticos, coordinada por la Asociación Audiovisual de la UNEAC.

La Semana de la Cultura debe reformular y corregir no pocos detalles: el hecho, por ejemplo, de seguir programando hechos importantes que coinciden en hora; la impuntualidad (como ocurrió con “Danzando para mi ciudad”, anunciado para las 7:00 p.m. y habiendo comenzado una hora después), fatal sobre todo en una jornada con tantas y tan importantesactividades.Merece un evento así reforzar la logística y el presupuesto; este año se notaron deficiencias en el hospedaje y la alimentación de los invitados.

Al sistema de casas de cultura también se dedicó esta edición de la Semana holguinera (foto Carlos Parra).

Pese a todo, pese a la pertinaz lluvia que amenazó con arruinarla (e incluso obligó a posponer más de un programa) la Semana de la Cultura Holguinera en su edición número 36 valió la pena: siempre lo valen estas enormes vitrinas donde se aprecia y disfruta el arte y la fuerza creadora de todo un pueblo.