En verano a La Luz se lee mejor

Por Erian Peña Pupo

Con la presentación de Laminarios, primer poemario de Camilo Noa, Ediciones La Luz, sello holguinero de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), retoma una amplia jornada de actividades en la etapa de normalidad, que incluye lanzamientos de novedades, conversatorios y recitales poéticos, como parte de una jornada que rinde homenaje al 20 aniversario del Sistema de Ediciones Territoriales (SET), al Día Mundial de la Juventud, al natalicio de Fidel Castro y a la AHS.

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

“Tu libro no debe ser entendido como un compendio de poemas que la vida azarosa dejó a su paso. Es, más bien, un cúmulo de oscuras verdades que ese mismo azar congeló casi fotográficamente en tu memoria. Pero una memoria viva, actuante, simultánea al proceso mismo de escritura. Un congelamiento para el corte progresivo y escrutador del tejido anatómico que te sostiene a la que vez que te abandona por momentos”, comentó Luis Yuseff, editor jefe de La Luz, en la presentación del libro, realizada en el salón Abrirse las constelaciones.

“Siento ahora una extraña paz cuando retomo estas páginas tuyas. Has querido titularlas Laminarios. Seguramente te preguntas por qué paz, cuando los dos sabemos que tus poemas no son espacios de reconciliación. Y no te falta razón. Los cuestionamientos que te haces, tus temblores sostenidos son para encarar tu tiempo, el siglo que nos alcanza hasta el día de hoy y más, seguramente; pero son –también– el modo que has encontrado de hallar las respuestas que tu malacabeza necesita para sobrevivirle, y que te han hecho ese muchacho que piensa, habla y besa como un niño, igual que otro inocente que escribía en la arena (de Gibara). Ya te adivino inquieto, por momentos desleal a una vocación que nos nace sin mostrarles a los nuestros que en sus simientes hay un germen de peculiar sensibilidad”, añadió.

La programación –que se extiende todo agosto y que se mantendrá los restantes meses–incluye la apertura de la exposición La joven luz: entrada de emergencia, que combina versos y fotografías de los autores, como parte de la campaña de promoción a la selección de jóvenes poetas en Holguín bajo el mismo título, publicada por la editorial en formato ebook y audiolibro.

La muestra, con las palabras de inauguración de Moisés Mayán, tendrá como invitados a los jóvenes escritores que integran la antología: Alejandro Batista, Andrés Cabrera, Frank A. Cuesta, Ana García, Norge L. Labrada, Karina Mora, José L. Laguarda, Erian Peña, Camilo Noa, Liset Prego, José Alberto Pérez, Elizabeth Soto, Idania Salazar, Roberto Ráez y Reynaldo Zaldívar.

Entre las novedades que se presentarán se encuentran: Mis rejas y mis rosales, de Mayda Pérez Gallego, conmemorando el cumpleaños 75 de esta escritora holguinera fallecida el año pasado; Poses, de Norge Luis Labrada; Carne roja, de Reynaldo Zaldívar, e Indicaciones para divorciar a un hombre, de Juan Siam; este último presentado libro por Mariela Varona y Erian Peña.

Por su parte, la peña “Oda a la joven luz” estará dedicada a la AHS y al natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro y contará con lecturas de Andrés Cabrera, Miguel Montero, Liset Prego, Elizabeth Soto, Idania Salazar, Roberto Ráez, José A. Velázquez, Norge Luis Labrada, Lilian Sarmiento y Armando Ochoa (publicado inicialmente en la revista cultural La Jiribilla).

Con Sigfredo Ariel en la memoria

Por Erian Peña Pupo

La obra del poeta cubano Sigfredo Ariel, prematuramente fallecido el pasado 26 de julio, fue recodada en un conversatorio con Lourdes González y Zenobio Hernández, en Ediciones Holguín.

Fotos del autor

Entre anécdotas y poemas, Lourdes, directora de este sello editorial, rememoró momentos de la amistad entre ambos y facetas de su quehacer literario. Mientras el investigador Zenobio Hernández destacó el trabajo de Sigfredo Ariel como conocedor de la música tradicional y popular cubana, productor de discos y autor de notas discográficas y artículos sobre artistas como Roberto Faz, Celeste Mendoza, Celia Cruz y María Teresa Vera, por los que fue premiado.

Entre amigos fue recordado Sigfredo, nacido en Santa Clara en 1962, asesor de la película Buena Vista Social Club (1998) del realizador alemán Wim Wenders, y autor de los poemarios Algunos pocos conocidos, Hotel Central, El cielo imaginario, Manos de obra y Born in Santa Clara.

Fue presentado, además, el libro El amor es una cosa esplendorosa, obra de teatro del narrador y dramaturgo holguinero José Luis García, bajo el sello de Ediciones Holguín, por su editor, Fidel Fidalgo. “El autor hace un guiño cómplice a Charles Chaplin y piensa en grandes figuras de la escena, en ellas se inspira y surge un sainete que trae de vuelta un tema recurrente en la literatura cubana de estos tiempos: Una joven de 17 años vuelve de Alemania y comunica a la familia su decisión irrevocable de no regresar. A partir de ahí, José Luis García urde una trama hilarante que mantendrá a los espectadores en vilo hasta la caída del telón”, leemos.

Saltar la valla en la poesía holguinera

Por Abel Castro Sablón

Holguín siempre ha sido una tierra fructífera en cuanto a literatura se refiere; especialmente la poesía florece y se esparce fecundamente gracias a un número significativo de cultores quienes, con inmensísimo talento, retratan épocas a través de sus versos.

En la sede de Ediciones Holguín, se dieron cita varios de los mejores exponentes de esta manifestación literaria en el territorio, para compartir textos añejos y recientes, además de  reflexionar sobre la salud de la poesía holguinera en la actualidad.

Entre los principales autores que se reunieron para leer sus creaciones se destacan Delfín Prats, Lourdes González, Belkis Méndez, José Luis Serrano, Kenia Leyva y Ronel González, entre otros.

Más que un recital de poesía, fue un encuentro para celebrar la amistad, recordar momentos vividos, contar anécdotas y resaltar los valores literarios de la Ciudad de los Parques en materia poética.

En el encuentro se hizo un aparte para recordar al recientemente fallecido poeta Sigfredo Ariel, de quien se elogiaron sus excelentes dotes, tanto con la pluma y aguzada mente, como un ser humano extraordinario.

A pesar de la situación que ha generado la pandemia de la Covid-19, el movimiento poético holguinero no se detiene y marca espacios como este para compartir, reflexionar y, como dijera Lourdes González, “saltar la valla” y lograr un alcance mayor hacia otros ámbitos de la ciudad.

Música y poesía junto a la Orquesta de Cámara de Holguín

Por Erian Peña Pupo

“No se trata de musicalizar poemas, sino un diálogo de iguales entre música y poesía”, así define el maestro Oreste Saavedra el Recital del Música y Poesía, proyecto que ha realizado al frente de la Orquesta de Cámara de Holguín y que este fin de semana unió en el Teatro Eddy Suñol a jóvenes poetas de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) aunados por Ediciones La Luz.

Fotos: Carlos Parra

“Los artistas nos pasamos mucho tiempo potenciando cada cual su faceta, pero desde la Orquesta de Cámara hemos estado abriendo las puertas para hacer programas colaborativos, donde se puedan mezclar algunas de estas manifestaciones artísticas en función de un hecho”, comenta Oreste, y añade que “revisando informaciones de las más importantes orquestas del mundo, como la de Berlín, San Francisco y Nueva York, he notado que se utiliza mucho sacarlas de su zona de confort, lo mismo a conciertos para niños, hogares de ancianos, que en la comunidad. Se invita a cantantes, deportistas, figuras públicas, y eso me dio esta idea”.

Así surgió este Recital del Música y Poesía, realizado en otras ocasiones y espacios, con sus particularidades. “He querido aunar fuerzas, voluntades y discursos en función de una especie de programa concierto. Incluso, los poetas se sientan dentro de la orquesta como un miembro más de ella. En el programa se inserta la poesía como una pieza”, añade. Los primeros, realizados en la Biblioteca Provincial Alex Urquiola, en la sede provincial de la Uneac y en la ciudad de Mayarí, contaron con la poesía de Lourdes González, Delfín Prats, Luis Yuseff, Manuel García Verdecia, Belkis Méndez, José Manuel Poveda, Ronel González y Moisés Mayán.


Ahora, por primera vez, nuevas voces líricas de la provincia se unieron a este Recital de Música y Poesía. Y es la primera, además, que el Teatro Eddy Suñol, en su sala Raúl Camayd,acoge las presentaciones (aun con las medidas de distanciamiento necesarias a causa de la Covid-19).

En esta ocasión –la primera de una serie de colaboraciones entre la Orquesta de Cámara y La Luz, que fructificará en otros recitales con jóvenes escritores y proyectos similares– compartieron sus textos los poetas Elizabeth Soto, Liset Prego, Norge Luis Labrada y Erian Peña (incluidos en el ebook y audiolibro La joven luz. Entrada de emergencia, publicado en 2019).

Por su parte, la Orquesta interpretó, en un programa de aproximadamente una hora, donde ambas manifestaciones dialogaron armónicamente, “La bella cubana”, de José White;“Son sencillo 4” y “Son sencillo 6”, de Carlos Fariñas;“Brevis bolero”, del propio Saavedra; “Canción de la mañana”, de Frank Fernández; “La lista de Schindler”, de John Williams; “Bésame mucho”, de Consuelo Velázquez;“Quizás, quizás, quizás”, de Osvaldo Farrés; “Cómo fue”, de Ernesto Duarte; “Soneando”, de Rebeca Mauleón-Santana, y“El manisero”, de Moisés Simons.

Los músicos alistan sus instrumentos. El público espera en la sala, que se ha ido llenando. Saavedra levanta la batuta. Da la orden de inicio. Y arrancan los sonidos compuestos por el matancero White como preludio de la noche. Los poetas, sentados junto a los músicos, esperan nerviosos el momento de leer. Es la primera vez que lo hacen en la inmensidad de un teatro. Música y poesía, en un concierto memorable, van ocupando los espacios de la memoria.

Por una sonrisa en cada niño

Por Erian Peña Pupo y Vanessa Pernía Arias

Una sonrisa todo lo puede y más si es la sonrisa de un niño. Una sonrisa que destruya los miedos, haga crecer la esperanza y nos deje ser también un poquito más felices y soñadores.

Las celebraciones por el Día de los Niños hicieron posible en los infantes y sus familias muchas de estas sonrisas espontáneas. Y aunque la provincia está en fase dos de la etapa de recuperación pos Covid-19, se han organizado, con las precauciones necesarias, varias actividades para que la fecha no pase desapercibida y disfruten los pequeños.

El periódico ¡ahora! dio a conocer, en conversación con Julio Laguna Cruz, presidente de la comisión de verano en la provincia, que la intención es llegar a la mayor cantidad posible de infantes, a través de encuentros, en las comunidades, salas de video e instalaciones educativas y culturales. Así como los Joven Club de Computación presentarán la Mochila Especial, con audiovisuales especialmente dirigidos a los pequeños.

Fotos Wilker López y Erian Peña

La programación cultural también fue amplia en la jornada. El Teatro Guiñol de Holguín presentó en la sala Alberto Dávalos la obra Los tres cerditos, con las debidas acciones de protección y a la mitad del público habitual; así como compartió con los infantes reunidos en la peña de la Casa de la Trova. Mientras en la Casa de Iberoamérica, a partir de las 10 y 30 de la mañana, actuó la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento, y Ernesto Angulo,anfitrión del encuentro, conversó con Yurisnel Infante Feria, funcionario de la UJC en Holguín, y Náyade Smart García, subdirectora provincial de Cultura.

Por su parte, el Centro provincial del Libro y la Promotora Literaria Pedro Ortiz, presentaron, en la Biblioteca Provincial Alex Urquiola, varios títulos para niños, a cargo de la joven escritora holguinera Zulema Gutiérrez. En la actividad también se realizaron juegos de participación, venta de libros y materiales escolares y un pequeño concierto protagonizado por la trovadora Edelis Loyola, donde los niños compartieron varios de sus temas.

Además, la Casa de Cultura Manuel Dositeo Aguilera realizó una actividad con la participación de los talleres de canto y danza de la propia institución. Asimismo, nos informan desde la Dirección Municipal de Cultura, que el Cuarteto Resplandor se presentó en el parque Rubén Bravo, mientas en el parque 1ro de enero compartieron con los pequeños los malabaristas Eulises Marrero y Oreste Calzadilla. Además, en el Valle de Mayabe (parque de diversiones El mambisito) estuvo presente el proyecto infantil Magia e Ilusiones. También magos, payasos y malabaristas, de la Brigada José Martí, compartieron con los pequeños de las casas sin amparo familiar de la ciudad de Holguín.

Con anterioridad, el sábado, en la sala transitoria del Centro Provincial de Arte, fue inaugurada la exposición colectiva Aventureros de sábado, con obras del taller de creación infantil Antes del Alba, impartido por la artista Leticia Leyva Azze. Mientras en la Casa de la Trova, de Artex, se realizó la peña infantil Dibujando una sonrisa, de Edelis Loyola, con juegos de participación, canciones y venta de artículos varios. Estas y otras acciones distinguieron la celebración del Día de los Niños en la provincia de Holguín.

Lourdes Mazorra: La literatura es un encuentro con uno mismo

Por Erian Peña Pupo

En menos de un año, la joven escritora camagüeyana Lourdes Mazorra obtuvo dos de los principales galardones disputados por los jóvenes narradores cubanos: el Premio Celestino de Cuento, organizado por Ediciones La Luz, sello de la AHS en Holguín, y el Pinos Nuevos, el pasado mayo. El primero por Las fauces, el segundo por Versiones de la sed.

De esta manera su nombre ha empezado a visibilizarse en el panorama literario cubano, con la fuerza del primer empuje, exitoso además. En ambos casos el jurado subrayó el aliento poético de sus cuentos, la atmósfera, el ritmo y la fluidez de sus historiasEl del Celestino estuvo integrado por Félix Sánchez, María Liliana Celorrio y Rubén Rodríguez; y el del Premio Pinos Nuevos, por Julio Travieso, Dazra Novak y Raúl FloresIriarte. Licenciada en Periodismo y graduada recientemente del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, donde obtuvo la beca Caballo de coral, Lourdes asegura que la literatura, sobre todas las cosas, es un encuentro con uno mismo.

Fotos cortesía de la entrevistada

Con ella nos encontramos, a través de las redes, con la excusa del Celestino de por medio.

Recibiste con Las fauces el XX Premio Celestino de Cuento, uno de los galardones más disputados por los jóvenes narradores cubanos. Este será tu primer libro… Y nada menos que con el Celestino. ¿Qué ha significado para ti haber obtenido este Premio?

Siempre he dicho que, de manera general, los premios tienen dos ventajas: comienzan a visibilizarte en un panorama bastante complejo y te alientan a seguir trabajando, más fuerte que antes. El Celestino, al ser el primer premio y también la primera publicación, me deja esa sensación de descubrimiento del mundo del libro en Cuba, iniciación en un proceso editorial desde la autoría y sobre todo reafirmación de certezas que ya venían acompañándome. Pero la razón de escribir no puede ser los premios; sigo convencida de que la escritura es un encuentro con uno mismo, por tanto, del Celestino agradezco formar parte de la familia de Ediciones La Luz.

El jurado destacó “la buena construcción de sus personajes, las atmósferas de los relatos, el aliento poético que embellece las historias, lo que influye positivamente en el ritmo y la fluidez de las narraciones, así́ como la adecuada selección del narrador”. ¿Qué encontrará el lector cuando, ya publicado, se adentre en esas páginas?

No puedo decirte qué encontrará el lector, cuando uno pública hace una ofrenda al público, la obra deja de pertenecerte. Espero que cada lector encuentre sus propias respuestas, sus propias dudas y también sus propias batallas.

¿Existe un hilo conductor en estos cuentos, algo que de alguna manera los una?

Este es un libro que indaga en las significaciones para el ser humano de la pérdida y el dolor. No creo que deba decirte más, por aquello de la ofrenda y de que el lector se acerque a Las fauces buscando sus propios caminos.

Hablemos de tus influencias literarias ¿Qué autores incluiríasademás de Julio Cortázar, que sé te interesa bastante– en una especie de canon literario creado por ti?

Más que un canon literario, puedo decirte qué autores prefiero y no precisamente con algún tipo de jerarquía. La literatura argentina me encanta: Julio Cortázar (lo siento, no puedo dejar de mencionarlo), Abelardo Castillo, Jorge Luis Borges, Alejandra Pizarnik, Ernesto Sábato, Adolfo Bioy Casares…

También Gabriel García Márquez, Horacio Quiroga, Alejo Carpentier, Onelio Jorge Cardoso, Mario Vargas Llosa, Guillermo Cabrera Infante, Virginia Wolf, Antón Chéjov y Mario Benedetti. Ya ves, no es un canon, no suelo hacer estas listas porque leo bastante variado y cada vez que nombro autores, siento que me falta alguno y quedo en deuda.

Te menciono dos cuestiones que quisiera nos comentes… La primera sobre la relación del periodismo, pues eres periodista de formación, con la literatura y sus convergencias…

Yo siempre he defendido que el periodismo es el hijo moderno de la literatura y me disgusta que los vean escindidos. Siento que nos empeñamos en poner etiquetas cuando lo más importante es narrar y un periodista es también un narrador de hechos.

La diferencia entre un periodista y un escritor de ficción es principalmente de estilo, modalidades de trabajo y técnica. Esto no lo digo yo, sino Alejo Carpentier. Siempre que se habla de periodismo y literatura recomiendo la conferencia de Carpentier que se titula El periodista: un cronista de su tiempo, de 1975, en la cual queda zanjada excelentemente esta vieja polémica.

Hay escritores cuya obra periodística parece una antología de cuentos, por el manejo preciso de las técnicas narrativas en el ejercicio periodístico; en Cuba, por ejemplo, Onelio Jorge Cardoso. Muchos grandes escritores de ficción han sido periodistas, porque el periodismo es una escuela imprescindible para la síntesis, el manejo de los adjetivos, la inmediatez, las técnicas narrativas

Esto me hace pensar que el periodismo cubano hoy necesita retomar ese “estilo narrativo”, potenciándolo en la academia. Tenemos guías certeras en cuanto a todo lo que puede lograrse desde la escritura; Reynaldo Cedeño es uno de esos periodistas.

La segunda cuestión es sobre tu reciente paso por el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, donde obtuviste la beca Caballo de coral que otorgan al finalizar…

El Centro Onelio es una de las mejores experiencias que he tenido. Esta escuela te acorta y te alarga el camino,porque organiza tu manera de leer, recomienda autores, ofrece técnicas y herramientas; pero, al mismo tiempo, abre muchísimas puertas y comienzas a ver todo de manera distinta, a leer con otras pautas, a cuestionarte la realidad y a pensar en otros temas. El “Onelio” me regresó con muchas ganas de escribir; a mí no me dio el famoso bloqueo pos-Onelio. Además, fue la primera experiencia de leer algo en público y esto es muy importante a la hora de aceptar críticas, saber escuchar es una virtud. Yo estoy muy agradecida por la oportunidad de recibir clases de escritores como Eduardo Heras León, Raúl Aguiar y Sergio Cevedo.

Obtuviste también el Pinos Nuevos 2020 con Versiones de la sed… Hablemos un poco de un premio también importante que visibiliza la obra de los jóvenes escritores en Cuba

Sí, es un premio también importante. Es el segundo concurso en el que participo. Sigo diciendo que me niego a trabajar en base a concursos, pero reconozco que en el complejo panorama editorial del mundo y de la Isla, una de las formas más directas y rápidas de publicación es a través de estos premios, más allá de toda la carga subjetiva del proceso de selección y premiación o de las inconformidades que pudieran generar las decisiones finales. Son riesgos que se corren, por eso no se trata de que digas voy a escribir para tal concurso a ver si público. En mi caso, escribo y tengo proyectos terminados, luego aparecen estas oportunidades: la convocatoria del Celestino llegó por esos azares a los que Cortázar llama vida, y la del Pinos Nuevos por una recomendación de otra escritora. Lo que sí tengo claro es que solo presento cuando estoy dispuesta a que un libro tome su propio camino y yo humildemente lo deje ir.

Ambos jurados –el del Celestino y el Pinos Nuevos– han subrayado el “aliento poético” de los cuentos…

Lo dije para el periódico Adelante, “a mí este tipo de elogio me deja sin aliento”. Como autora tengo más posibilidades de enmascarar mi voz a través de la narrativa, pero la poesía me resulta más dolorosa, es un desnudo literario y tiene muchos riesgos, para empezar el lector te ve descubierta en los versos. Ahora recuerdo que mis compañeros y profesores del Onelio también comentaron ese “aliento poético” en el texto que leí en clases. Que mis cuentos me salgan con aliento poético no es un propósito explícito, ellos salen y al parecer me estoy quedando también desnuda en la narrativa.

¿Qué crees caracteriza tu generación, si acaso crees pertenecer a una generación literaria?

No me siento capaz de caracterizar una generación literaria, para ello tendría que haber leído muchísimo a los escritores de esta generación y no lo he hecho con la amplitud que me gustaría, y también creo que deberían pasar unos años más, mirar con la perspectiva que el tiempo te concede.

¿Cómo valoras el panorama literario cubano desde tu perspectiva como joven escritora?

Si me preguntas por la literatura cubana de manera general, pues es indiscutible que Cuba constituye uno de los paradigmas literarios en el continente y en el mundo. Si se trata de cómo una joven escritora se inserta en el panorama literario cubano, eso es ya un proceso más complicado, que el solo hecho de publicar no garantiza, porque entraña niveles de calidad, compromiso y responsabilidad no siempre presentes y esto me lleva a una preocupación: en ocasiones, lamentablemente, la calidad literaria de la obra no está entre los primeros parámetros a la hora de decidir publicar o no un libro. Pero, de manera general y desde mi corta experiencia, considero que el panorama literario cubano es un prolífico paisaje de autores, temáticas y estilos.

¿Expectativas con Las fauces? ¿Con el trabajo de Ediciones La Luz?

Las expectativas con Las fauces han ido cumpliéndose poco a poco. Me quedan algunas que corresponden al proceso en el cual se encuentra el libro. La edición es otro momento de suma creatividad y entendimiento con la obra, que además implica a muchas más personas que el autor. En ese trayecto estamos. Ediciones La Luz ha tenido mucha paciencia conmigo, una autora que se inicia, y por eso le agradezco a su equipo la profesionalidad. Han sido además una escuela y una familia.

Wichy Nogueras y el cine, otro modo de jugar

Por Erian Peña Pupo

Foto tomada de Internet

“El cine cubano de ficción se ha nutrido hasta hoy, básicamente, de guiones originales más que de obras literarias. Ello se ha debido, en parte, a la urgente necesidad de elaborar un lenguaje propio que tenían –en los primeros años de poder revolucionario– los jóvenes cineastas de la Isla; pero también –es justo reconocerlo– a que la narrativa, que debía haber aportado una especie de “reserva” (en la cual nuestros realizadores cinematográficos encontraran temas para sus filmes) era y en cierta medida es aun relativamente escasa en un país que, como Cuba, ha tenido siempre una más sólida y sostenida tradición poética”, escribió el escritor, guionista y periodista Luis Rogelio (Wichy) Nogueras (La Habana, 1944-1985) en un textoescrito probablemente como una ponencia para una de las ediciones del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano y hoy recogido en el libroDe nube en nube.

Autor de las novelas Y si muero mañana, Nosotros los sobrevivientes y El cuarto círculo, esta última en colaboración con Guillermo Rodríguez Rivera, y los poemarios Cabeza de zanahoria, Las quince mil vidas del caminante, Imitación de la vida, El último caso del inspector y Nada del otro mundo, además de la antología poética Hay muchos modos de jugar, publicada póstumamente, Wichy, uno de los autores cubanos más reconocidos y prolíficos de su generación, incursionó notablemente en ese cine al que se refería, como realizador y guionista.

Su trabajo más reconocido es el guion de El brigadista, largometraje estrenado en 1977 por Octavio Cortázar sobre la campaña de alfabetización realizada en Cuba en 1961 yprotagonizada por miles de jóvenes; en este caso, la historia de uno de ellos, de procedencia urbana, y su llegada a un pequeño pueblo cercano a Playa Girón, donde deberá vencer la resistencia de varios de sus pobladores, debido a su juventud, y habituarse a un medio extraño. El filme, protagonizado por Salvador y Patricio Wood, René de la Cruz, Luis A. Ramírez y Mario Balmaseda, obtuvo importantes galardones, como el Oso de Plata a la Mejor ópera prima en el XXVII Festival Internacional de Cine, en Berlín Occidental, Alemania, 1977; el Catalina de Oro, en el XVIII Festival Internacional de Cine de Cartagena, Colombia; Premio Pelayo, máximo galardón en el XVII Certamen Internacional de Cine para la infancia y la juventud, en Gijón, España, 1977 y el Premio al filme cubano que mejor sirve a la promoción humana y al desarrollo, en el III Festival de Cine, Radio y Televisión de la Uneac, en La Habana, 1986.

El brigadista (1977), filme de Octavio Cortázar con guion de Wichy Ngueras (foto tomada de Internet).

En el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) “trabajó la mayor parte de su vida”, desde que ingresó en mayo de 1961, y además, “nos dejó una obra extensa e intensa en los terrenos donde siempre brilló su imaginación, su talento, su don como creador autentico que todos recordamos, sin nostalgia, como un gran amigo y un notable intelectual cuya presencia nos resulta cotidiana por el impacto de su personalidad, por su gracia, por su simpatía y por su obra perdurable y vigente”, comentó Pablo Pacheco en la apertura de la exposición Juegos de manos… juegos villanos…, en el Centro Cultural Cinematográfico, en 2010.

Entre 1961 y 1964, Wichy trabajó en la Enciclopedia Popular, con Octavio Cortázar,realizando cortos de diez minutos de duración que apoyarían la Campaña Nacional de Alfabetización, y más tarde en el Departamento de Dibujos Animados, donde fue dibujante, auxiliar, asistente de cámaray director de cortometrajes.También escribió guiones, realizó diseños para los dibujos animados, y trabajó como asistente de cámara en Macroti, un Noe cubano y en la animación de Gallito de papel,corto que se exhibió en 1964 en el Festival de Leipzig, Alemania, y en el Festival de Annecy, Francia. Inicia, además, la filmación de Sueño en el parque, cortometraje en colores de ocho minutos de duración, conocido también como La raya, que se presentó en varios festivales de cine de animación, entre ellos en Mamaia, Rumanía.

En 1968 colaboró nuevamente con Octavio Cortázar en el cortometraje Acerca de un personaje que algunos llaman San Lázaro y otros Babalú, y en 1975, poco antes de Elbrigadista, fue coguionista de Las Marianas, documental del mismo realizador. En 1979 trabajó con Miguel Torres en el proyecto del libro Historia de una batalla, que recogería 20 años de cine cubano a partir de la fundación del ICAIC, y nuevamente con Octavio, en 1980, realiza la escritura del guion del filme Guardafronteras, que obtuvo varios premios en festivales.

Ese año Wichy Nogueras se reincorpora al ICAIC como guionista, es nombrado jefe de redacción de la revista Cine cubano, de la que edita 10 números (del 101 al 111) y participa en festivales internacionales y seminarios relacionados con el cine. Con Miguel Torres, en 1981, escribió el guion del filme Leyenda y viajó a Vietnam, por segunda vez, ahora con el documentalista Bernabé Hernández, para participar en la semana de cine cubano en Hanoi. En Canadá y Dinamarca participaría también en las semanas de las realizaciones cubanas en estos países, y en Italia, en 1984, asistió al Festival de Cine de Pesaro. Escribe con Víctor Casaus el guion del documental Que levante la mano la guitarra, dirigido por este último, sobre la vida y obra de Silvio Rodríguez; y trabaja junto con el escritor venezolano Ednodio Quintero y el cineasta Michael New en el guion de la coproducción cubano-venezolana Cubagua.

En estos años, desde las páginas de publicaciones como El Caimán Barbudo, Cuba Internacional y Cine cubano, así como en congresos, eventos y festivales realizados en Cuba y en otros países, Wichy Nogueras compartió artículos, críticas y ponencias, principalmente enfocadas a los filmes cubanos. Su fallecimiento, ocurrido prematuramente el 6 de julio de 1985, lo encontró trabajando en un guion, con Eduardo Heras León, para un filme de Manuel Pérez (artículo tomado de Cubacine, sitio web del Icaic).

 

 

Eliseo Diego en la inmensidad de las pequeñas cosas

Por Erian Peña Pupo

Fotos tomadas de Internet

Este año celebramos el centenario deEliseo Diego,uno los autores más importantes del corpus literario cubano y, añaden los investigadores, entre los grandespoetas en lengua española.

Eliseo, quien nació en La Habana el 2 de julio de 1920 y falleció en México, el 1 de marzo de 1994, supo calar profusamente lo que Cintio Vitier llamó “lo cubano en la poesía”, y como pocos, su obra ha ganado, según pasan los años, en vigencia y actualidad, al punto de influir en hornadas de jóvenes escritores que ven en el autor de Por los extraños pueblos, Inventario de asombros y El oscuro esplendor una de los altas cimas de la literatura cubana de todos los tiempos.

La obra de Eliseo Diego está influida, de una parte, por el mundo de su infancia, experimentado como paraíso perdido –ausencia que viene a sumarse para este escritor católico a aquella primera del Edén–, y de otra parte, a su temprana y total participación en el grupo Orígenes, esa familia que formaron en torno a la figura paterna, absoluta, de José Lezama Lima: Eliseo Diego y Cintio Vitier y sus respectivas esposas Bella y Fina García Marruz, Octavio Smith, Agustín Pi, el padre Ángel Gaztelu, Cleva Solís, Gastón Baquero, Lorenzo García Vega, los músicos Julián Orbón y José Ardevol, los pintores Roberto Diago, Mariano Rodríguez y René Portocarrero, el escultor Alfredo Lozano, y el mecenas y coeditor de la revista Orígenes, José (Pepe) Rodríguez Feo (revista en la que colaborara en sus inicios Virgilio Piñera).

Sus primeros libros fueron en prosa: En las oscuras manos del olvido (1942) y Divertimentos (1946). Este último destila su apasionada lectura a los cuentos de Perrault, Andersen, los hermanos Grimm, Dickens, Stevenson y Lewis Carroll, entre otros,libros que lo acompañaron asiduamente desde su niñez; y está integrado por pequeños textos de temas diversos que forman, según Vitier, “un encaje, postales de viejas playas mordidas de irrealidad, miniaturas de aire y terror”. Con estas narraciones de carácter alegórico o sobrenatural, Eliseo exorciza los miedos de la infancia, mientras hace volar la fantasía por los reinos de la magia y la ensoñación.

Sin embargo, se consideró, sobre todo, poeta: “Soy de oficio, poeta, es decir, un pobre diablo a quien no le queda más remedio que escribir en versos. Y lo hago, no por vanidad, ni por el deseo de brillar o qué se yo, sino por necesidad, porque no me queda más remedio que escribir estas cosas que se llaman poemas”, dijo en una ocasión.Después de Divertimentos, publicó en 1949, también por Ediciones Orígenes, su primer libro de poesía, En la Calzada de Jesús del Monte, texto decisivo de su trayectoria poética, que representó el deseo de Eliseo por acercarse, con sus propios y diría él, pobres medios, y desde una perspectiva estética muy diferente, a esa “rauda cetrería de metáforas” que, según el padre Gaztelu, era “Muerte de Narciso”, de Lezama Lima. Si Lezama en el primer verso de ese poema (“Dánae teje el tiempo dorado por el Nilo”) se transportaba al mítico pasado de la estirpe humana, y abrió la “otra escena del orden simbólico”, Eliseo Diego, desde el primer verso de su libro (“En la Calzada más bien enorme de Jesús del Monte donde la demasiada luz forma otras paredes con el polvo”) sacaba del anonimato a aquella vía habanera que le servía habitualmente de trampolín para saltar al paraíso perdido de la infancia y de la historia de sus antepasados, situándose en un no-tiempo compuesto de un pretéritodonde predomina la añoranza y la memoria.

El “Primer discurso” de este poemario –escribe Lezama– “era un precioso y sorprendente regalo, suficiente para llenar la tarde con aquella palabra que nacía para uno de los más opulentamente sobrios destinos poéticos que hemos tenido. Fue más que suficiente para que todos nos diéramos cuenta del verbo que nacía y que se imponía por la necesidad de su escritura. (…) Desde los primeros versos ese más bien enorme, le daba una peculiar dimensión a la Calzada que la inundaba totalmente con las luces de un nacimiento”. Y más adelante añade Lezama Lima en las notas que sobre Eliseo incluyera en la antología Una fiesta innombrable: “Hoy la generación de Orígenes y la poesía cubana muestran como uno de sus esplendores En laCalzada de Jesús del Monte y a su autor como una de sus más logradas cimas poéticas”.

Mario Benedetti escribiría tiempo después que “En la Calzada…es un libro fundamental, ejemplar en más de un sentido, y considero que, en la irradiación a las más jóvenes promociones cubanas, su lección de autenticidad es verdaderamente inapreciable”. Mientras María Zambrano celebrara su poesía, que permite“prestar el alma, la propia y única alma, a las cosas para que en ellas se mantengan en un claro orden, para que encuentren la anchura del espacio y el tiempo, todo el tiempo que necesitan para ser y que en la vida no se les concede”.

Además de los mencionados, Eliseo Diego publicó otros textos, comoMuestrario del Mundo o Libro de las Maravillas de Boloña,A través de mi espejo, Soñar despierto, Cuatro de Oros,Poemas al margen, En otro reino frágil, Noticias de la Quimera, y Libro de quizás y de quién sabe.

Su labor intelectual lo llevó,además, por varios caminos: el ensayo, la pedagogía y las traducciones. En Conversación con los difuntos, reeditado por Ediciones Holguín, en 2016, Eliseo reunió sus diálogos poéticos con varios de sus amigos muertos, mediante la traducción literaria; esos que le hablaban desde las páginas de un libro, a través de la poesía. Así tradujo la obra doce poetas de habla inglesa que, en varios momentos de su vida, conversaron y acompañaron, como tutelares resguardos, su existir cotidiano: Andrew Marvell, Thomas Gray, Joseph Blanco White, Robert Browning, Coventry Patmore, Ernest Dowson, Rudyard Kipling, G. K. Chesterton, Walter de la Mare, Edna St. Vincent Millay, William Butler Yeats y Langston Hughes.

En las últimas décadas de su vida, Eliseo recibió numerosos reconocimientos y vio su poesía publicada y reditada: viajó a varios países, donde participó en encuentros y festivales, impartió conferencias, recibió reconocimientos y vio publicada su obra, como la Unión Soviética, Hungría, Suecia, Bulgaria, Nicaragua,Estados Unidos, España, México, Perú, Inglaterra, Colombia, entre otros. En Moscú le otorgan el Premio Máximo Gorki por sus versiones al español de poemas de grandes escritores rusos; devela una tarja dedicada a Heredia en las Cataratas del Niágara, Canadá; la Casa de las Américas edita un disco, en su colección Palabra de esta América, con veinte poemas leídos en su voz; recibe la Orden Félix Varela de Primer Grado que otorga el Consejo de Estado de la República de Cuba; obtiene varias veces el Premio de la Crítica; en Bogotá, recibe el Doctorado Honoris Causa de la Universidad del Valle en Cali,la Distinción Gaspar Melchor de Jovellanos que otorga la Federación de Asociaciones Asturianas de Cuba, y el Premio Internacional de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, otorgado con fallo unánime por diferentes instituciones económicas y culturales mexicanas, y que anteriormente recibieron Nicanor Parra y Juan José Arreola.En 1986 recibió el Premio Nacional de Literatura, junto a José Soler Puig y José Antonio Portuondo. Falleció a consecuencia de un infarto del miocardio vinculado a un edema pulmonar agudo. Al conocer la noticia, Octavio Paz dijo:“Solo faltaba la muerte a Eliseo Diego para convertirse en leyenda de la Literatura Latinoamericana”. Fue enterrado en el Cementerio de Colón, en su Habana natal, muy cerca de la tumba de su amigo Lezama Lima.

Eliseo Diego, “uno de los más grandes poetas de la lengua castellana”, nos recuerda Gabriel García Márquez, trasmitió en las formas breves –esos diminutos “fuegos vagabundos”, dijo Octavio Paz– la inexorable fugacidad de la vida y el carácter fragmentario de la memoria: la infancia, los antepasados, la ciudad y la familia, pero también el olvido, la pérdida, la muerte y su silencio final, que constituyen motores fundamentales de su escritura. Él insistió, como un padre prudente y sabio, que la poesía acompañara nuestros días. Dejémosle entrar entonces, conversemos con el necesario amigo Eliseo, bajo la luz eterna de la poesía y la mirada del poeta, con la seguridad de que “un poema no es más/que una conversación en la penumbra/ del horno viejo, cuando ya/ todos se han ido, y cruje/ afuera el hondo bosque; un poema/ no es más que unas palabras/ que uno ha querido, y cambian/ de sitio con el tiempo, y ya/ no son más que una mancha, una/ esperanza indecible;/ un poema no es más/ que la felicidad, que una conversación/ en la penumbra, que todo/ cuanto se ha ido, y ya/ es silencio” (artículo publicado originalmente en el sitio web de la Asociación Hermanos Saíz, AHS).

 

 

Nota de Prensa del Ministerio de Cultura a propósito del Centenario de Eliseo Diego

El Ministerio de Cultura ha concebido un programa de homenaje al gran poeta cubano Eliseo Diego por su centenario, a celebrarse el próximo 2 de julio.

Nacido en La Habana ese día de 1920, perteneció al grupo Orígenes y a su cobijo publicó En la Calzada de Jesús del Monte, un libro capital de la poesía cubana. Trabajó en la década del 60 en la Biblioteca Nacional José Martí y su entrega a favor de la literatura y la lectura para niños y jóvenes, es todavía algo vigente. Autor de una extensa bibliografía, cultivó la prosa y la traducción, pero destacó sobremanera como poeta. Recibió el Premio Nacional de Literatura en 1986 y en 1993 el Premio de Literatura Juan Rulfo, uno de los principales galardones literarios de la lengua española hasta su extinción.

A través de la Biblioteca Nacional José Martí y del Instituto Cubano del Libro, junto a la Asociación de Escritores de la Uneac y la Asociación Hermanos Saíz, más el proyecto Cubapoesía y su Colección Sur, así como la colaboración invaluable de Josefina de Diego, hija y
albacea del escritor cubano.

El Centro Cultural Dulce María Loynaz y la Biblioteca Nacional han trabajado en las redes la publicación de su obra, su bibliografía, fotos y documentos. Cubapoesía ha convocado un mitin poético en torno a Eliseo que estará en su página y que contará con aportaciones de poetas de distintas partes del mundo.

En las filiales provinciales de los escritores de la Uneac se organizan veladas para homenajearlo.

El sistema de la radio cubana difundirá las versiones musicalizadas de su poesía. El canal del Mincult y la Televisión transmitirán cápsulas promocionales con entrevistas a poetas y estudiosos de su obra. En la noche de este 2 de julio saldrá la emisión de La Pupila
Asombrada dedicada a su centenario.

Varias publicaciones tributarán acercamientos a su obra. En Italia, la distinguida Universidad de La Sapienza, en Roma, dará a conocer un libro de y sobre su obra. La Biblioteca Nacional su revista digital Librínsula y un dossier en la Revista de la BNJM. La Jiribilla dedicará su número de la semana próxima al poeta en la víspera de su aniversario.

El propio jueves 2 se colocará una tarja en su casa natal, en Compostela y Obrapía, con el concurso de la Oficina del Historiador de la Ciudad. Y en la BNJM se realizará un acto en el que intervendrán
poetas, actores, estudiosos de su obra y trovadores, en medio de una exposición bibliográfica y de proyección de audiovisuales.

El centenario puede extenderse todo el año, pues su obra no se reduce a un aniversario. Vale la pena renovar, en su primer centenario el conocimiento y la lectura de este grande de nuestras letras.

Ya en las redes, XXI Premio Celestino de Cuento

Por Vanessa Pernía Arias

 

El XXI Premio Celestino de Cuento, certamen nacional auspiciado por la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y Ediciones La Luz, fue inaugurado con el podcast “Antes que anochezca iremos repartiendo alas”, en la voz de la escritora Elizabeth Soto, que reúne las palabras de presentación al evento que se desarrollará hasta el próximo día 19 desde las plataformas digitales.

Durante esta jornada se presentó el jurado que avaluará las obras, integrado por Rubén Rodríguez González, Mariela Varona y Adalberto Santos, quienes protagonizaron una lectura de sus cuentos; así como se socializaron postales, en el perfil de Facebook de la editorial, con una muestra de su obra, comentó Luis Yuseff, editor jefe de La Luz y miembro del Comité Organizador del evento.

 

También desde las redes se compartió un fragmento de la novela Celestino antes del alba, de Reinaldo Arenas, artículos, audiovisuales y entrevistas, relacionados con el evento, además de una lectura, disponible en YouTube, de jóvenes narradores cubanos, añadió.

Adalberto Santos, editor de La Luz, presentó, por otra parte, el libro Ojos para no ver las cosas simples, de Martha Acosta, ganadora de la edición XIX del Premio, y compartió el cuento “Falsos genitales”, incluido en este texto.

En las próximas jornadas la periodista y escritora Lisett Prego presentará varios proyectos digitales de literatura surgidos durante el tiempo de cuarentena, como La Narrateka, una biblioteca sonora, colaborativa y virtual, así como la sesión de audición “Decamerónicos. Cuentos aislados”, una serie de podcast en voz de jóvenes narradores cubanos.

Se realizará también el panel “Los hombres del centenario”, un homenaje a los escritores a los cuales se dedica el eventoeste año, Isaac Asimov, Ray Bradbury y Charles Bukowski, coincidiendo, asimismo, con el centenario de sus nacimientos; este espacio contará con personalidades de las letras cubanas como Eugenio Marrón, Rubén Rodríguez, Lourdes González y Moisés Mayán, explicó. Diversos textos serán presentados, puntualizó Yuseff, entre ellos Instrucciones para divorciar a un Hombre, de Juan I. Siam, y Animal de otra raza, de Maribel Feliú.

En la peña Abrirse las constelaciones, el día 19, vía online, se dará a conocer el fallo del jurado para el XX Celestino, que incluye una amplia jornada de presentaciones, lecturas, conferencias y otras actividades.

Surgido en 1999 por iniciativa del narrador y poeta holguinero Ghabriel Pérez, el Premio Celestino de Cuento se ha convertido en uno de los certámenes más cotizados entre los jóvenes narradores cubanos, y se encuentra, asimismo, entrelos más importantes galardones del movimiento literario nacional (Con información de la Agencia Cubana de Noticias).