«Conexión ambiental», una nueva opción audiovisual para chicos y jóvenes desde Gibara

Por Vanessa Pernía Arias

Foto tomada de Internet

El proyecto Cámara Chica Voces del Audiovisual de Gibara, de este municipio costero de Holguín, lanzó la convocatoria del concurso “Conexión ambiental”, con la finalidad de rescatar los espacios naturales de la localidad y su preservación.

Lázaro García Gómez, miembro de Voces y comunicador del Sectorial Municipal de Cultura en Gibara, comentó que en este certamen pueden participar niños, adolescentes y jóvenes hasta 21 años de edad en la modalidades de fotografía y audiovisuales.

En el caso de los audiovisuales, los materiales deben poseer un límite de extensión de dos minutos; y abordarán principalmente la temática de los espacios naturales de la localidad donde vive, o la denuncia de los maltratos a la naturaleza, causados por la acción del hombre.

Las obras, explicó, de conjunto con los datos personales del autor, se recepcionarán de manera digital a través de WhatsApp en “Conexión Ambiental”, o por Messenger a CCh Voces del Audiovisual.

Además los interesados pueden consultar los datos generales del evento en la página oficial del concurso “Conexión Ambiental plus”, en el perfil del Museo de Historia Natural Joaquín Fernández de la Vara Pi, y en Cámara Chica Voces del Audiovisual de Gibara, añadió Lázaro.

Surgido el 19 de abril de 2010, en el Festival de Cine Pobre Humberto Solás, el proyecto Voces del audiovisual, insertado en la Federación Nacional de Cineclubes y la red Cámara Chica, es un espacio de confluencias artísticas y de encuentro con las diferentes técnicas de esta modalidad de la creación para lograr un empoderamiento de la niñez y la adolescencia de cara al futuro.

 

 

La isla imaginada: Conversación con Rubén Ricardo Infante en la noche insular de la poesía

Por Erian Peña Pupo

Fotos cortesía del entrevistado

La insularidad se desprende de la condición de vivir en una isla. Su génesis parte de lo geográfico, pero ocupa posiciones simbólicas, culturales y en el imaginario de quienes las habitan,asegura Rubén Ricardo Infante (Holguín, 1986)en“La isla imaginada. Aproximaciones a una década de poesía (2000-2010)”, libro que recibió Mención en el Premio Calendario de Ensayo 2021 que organiza la Asociación Hermanos Saíz (AHS), con un jurado integrado por Ana Vera Estrada, Virgilio López Lemus y Yaíma Martínez Alemán.

El hecho de ser seres de islas, la insularidad en sí, distingue nuestra identidad y “ha motivado en la literatura cubana, específicamente en la poesía, una historia que se remonta a los textos iniciales y se sucede en la obra de las jóvenes generaciones y promociones”, asegura Rubén, periodista, profesor de la Universidad de las Artes-ISA e investigador, licenciado en Periodismo en la Universidad de Oriente y Master en Historia y Cultura en Cuba por el Centro de Estudios de Cultura e Identidad (CECI) de la Universidad de Holguín con la génesis de esta investigación convertida en proyecto de libro.

A esta obra, específicamente la de diez autores con libros publicados en la primera década del siglo XXI, se acerca Rubén Ricardo con el andamiaje crítico que le permite no solo ahondar en la hipótesis de que un amplio número de jóvenes poetas cubanos tratan en sus textos el tema de la insularidad a través de tópicos como el mar, la naturaleza, la vida político-social y la emigración, sino realizar un abordaje investigativo del tema “isla” en la literatura cubana desde sus propios albores hasta las principales voces del siglo XIX y los baluartes –esos que prefiere, que le apasionan y sin los cuales la investigación carecería de esa pasión tan poco objetiva pero al mismo tiempo tan necesaria– del pasado siglo: Dulce María Loynaz, Eliseo Diego, Lezama Lima, Gastón Baquero y Virgilio Piñera.

Pocos poetas, dice, se han resistido a escribirle un poema a la isla: la isla como refugio o como negación, como continuidad o como virgiliana circunstancia maldita, la isla como continuidad y ruptura operando a la tradición literaria, específicamente poética, de la Isla.

Conversamos con Rubén,miembro de la Sección de Crítica e Investigación de la AHS y de la Sección Cuba de Latin American Studies Association (LASA) y colaborador asiduo de importantes revistas y sitios culturales,a propósito de los temas que aborda en “La isla imaginada”, como si lo hiciéramos en las infinitas honduras de la noche insular de la poesía.

¿Puede considerarse la insularidad como el tema central –o uno de ellos– de la poesía cubana?

En Lo cubano en la poesía, Cintio Vitier caracteriza la poesía cubana desde la identidad, esos rasgos que identifican la cubanía, los elementos de nuestra isla expresados en la creación poética. Aunque el propósito de Vitier se basó en sus conocidas “lecciones”, considero que su obra abarca el proceso de la identidad desde un ámbito mayor; quizás mi propuesta proviene de (con)centrar ese análisis solo desde el tema de la insularidad. Creo que podemos extraer del discurso sobre la identidad en la poesía cubana, el tema de la insularidad, y entonces erigirse este como principal línea del discurso poético en Cuba.

Creo que esa circunstancia, maldita, según Piñera, es la génesis de todo el canto al paisaje, al campo cubano, al mar…, en cada uno de esos elementos podemos extraer una conformación de la expresión insular de nuestra condición. Esa poderosa frontera que Cuba sostiene con el mar hace que nuestra cosmovisión esté marcada por el deseo de traspasar esos límites que el mar impone. Ese hecho geográfico se interioriza de distintas maneras en cada uno de los habitantes de las islas, pero el poeta, ser sensible, es capaz de exponer sus sentimientos, sus apreciaciones sobre este hecho.

Hasta el momento, he intentado trazar un mapa de toda la creación poética cubana sobre este tema, y al hacerlo voy descubriendo cada vez una mayor presencia. Son pocos los poetas que no le han cantado a la isla, incluso desde la negación, desde la crítica o el deseo más extremo por romper los vínculos o marcas que ese sentimiento ha dejado en alguno de ellos… Si apreciamos ese hecho, entonces sí puedo afirmarte que la insularidad es uno de los principales temas de la poesía cubana.

Quizás dentro de unos años, cuando haya logrado concluir este catálogo de voces, cuando haya logrado establecer las coincidencias y diferencias que se manifiestan entre un grupo o generación poética y otra, pueda decirte que sí, que es el principal tema de nuestra expresión poética; mientras esperamos por esos resultados, por esos “espacios de definición mejor”, para citar al poeta Lezama, hoy puedo decirte que es uno de los tres principales temas; tiempo al tiempo.

Nuestra isla comienza su historia por la poesía, decía Lezama; sin embargo, para Virgilio Piñera la insularidad representaba “la maldita circunstancia del agua por todas partes”. Isla poética/poesía en forma de isla/lírica insular y la isla como imposibilidad, prisión, refugio (en Virgilio incluso el hombre que termina convirtiéndose en isla). ¿Crees que estos son los dos grandes puntos complementarios y diferenciadores del tema?

Quizás no son los dos puntos más importantes, pero si son dos visiones muy relevantes dentro de la diversidad de planteamientos poéticos sobre el tema. Porque Lezama, como voz líder de toda esa generación alrededor de Orígenes, establece una perspectiva que sobresale dentro de sus coetáneos: la isla como espacio de plenitud. Este enfoque se plantea también en la obra de Eliseo Diego, y un poco también en la de Gastón Baquero (aunque este constituye un mundo poético de una significación extraordinaria en el corpus de toda la poesía cubana). Mientras que Piñera establece en su discurso un sentimiento de denuncia, de manifiesto, es como el ser que se revela ante esa circunstancia que él sabe lo absorbe, las criaturas de isla apresadas en sus límites.

Como te decía, son las dos perspectivas más sobresalientes del asunto, pero tanto Diego, Baquero o la propia Dulce María Loynaz, son capaces de concebir otros aportes al tema de la insularidad en el siglo XX. Casi me atrevería a asegurar que estos cinco autores (Piñera, Lezama, Diego, Baquero y Loynaz) son dueños de una concepción propia e identificativa del sentimiento insular en la centuria.

No son las únicas voces, pero si son las que prefiero, y todos sabemos, que cada enfoque, cada estudio o investigación está permeado siempre por los gustos y preferencias de quien lo realiza. La objetividad en un proceso tan subjetivo como la poesía, es casi imposible, y pocos son capaces de salvarse de eso. Hasta el momento, no he sido capaz de hacerlo yo: creo que tiene que apasionarte lo que haces para poderlo hacer con total entrega, y la pasión está siempre relacionada con los gustos y las obsesiones de cada uno de nosotros.

¿Cuán importante –y necesaria– crees haya sido la antología La isla en versos. Cien
poetas cubanos (2011) compilación de Luis Yuseff y Yannier H. Palao, de Ediciones La Luz?

Esa antología nació con un propósito doble: por un lado celebrar los 25 años de la AHS y qué mejor manera de hacerlo que concebir una muestra que agrupara a una parte considerable de los poetas que integran o integraban su membresía en ese momento; y por el otro, celebrar el centenario de Virgilio Piñera, quien con La isla en peso (1943) logró resumir en un breve espacio un potente discurso sobre la insularidad. Esa fue la génesis de esta antología, y mientras Luis Yuseff y Yannier H. Palao esperaban los textos que formarían parte de la selección, muchas tardes íbamos conversando a ritmo de largas “cafetadas” sobre cómo el tema de la insularidad lograba expresarse de diferentes maneras en los poemas de estas generaciones.

Cuando ya el libro estuvo listo, fui uno de sus promotores en espacios de diversa índole; mi reseña sobre este volumen me abrió las páginas de La Gaceta de Cuba, por ejemplo. Esas lecturas constantes y mis manías de marcar, señalar, todo lo que resulta interesante, me permitió percatarme la cercanía de muchos enfoques con la tesis virgiliana. Ese resultó el punto de partida para una ponencia que se presentó en el Coloquio Homenaje al Centenario de Virgilio Piñera en el Centro Dulce María Loynaz. El título de ese texto fue “La isla en peso: resonancias de un poema”, está publicado en La Letra del Escriba y ha sido un verdadero descubrimiento, pues me ofreció la oportunidad de iniciarme en un estudio que me ha consumido horas de lectura, de búsqueda, de conversaciones, pero también me ha ofrecido la alegría al presentarla como informe de investigación en la Maestría de Historia y Cultura en Cuba, defendida como parte de la convocatoria del Centro de Estudios de Cultura e Identidad (CECI) de la Universidad de Holguín, mi primer centro de trabajo y espacio que me abrió las puertas a la investigación en el nivel de posgrado.

La tesis fue defendida el 12 de marzo de 2019, precisamente en el Salón “Abrirse las constelaciones” de la sede de Ediciones La Luz, un espacio desde el cual puedes apreciar que la ciudad de Holguín se sigue pareciendo a la descripción areniana de que la urbeparece un cementerio, plana, blanca y con una cruz que la preside; eso también es una manera muy peculiar de notar el paisaje como parte de la identidad.

La segunda alegría es que los resultados, orientados de una mejor manera y sin los enfoques metodológicos que requería el ejercicio investigativo se hayan convertido en un proyecto de libro y que ya esté caminando con buen paso. El hecho que “La isla imaginada…” haya merecido mención en el Premio Calendario de este año me ofrece una gran alegría, pues creo que es el inicio de su verdadero recorrido, y por otra parte, es casi el cierre de mi etapa como miembro de esta organización a la cual le dediqué mucho tiempo, aunque algunos traten de olvidarlo; lo bueno es que el tiempo siempre pone las cosas en su lugar.

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Cuáles autores seleccionaste para tu estudio y por qué…

Como todo proceso investigativo, este proyecto se enfoca en la promoción de autores que hace sus obra entre los años 2000 y 2010; debido a la amplitud de autores que están desarrollando su obra en el periodo fue necesario seleccionar a diez de ellos, para poder realizar con mayor precisión un análisis de su obra desde la perspectiva del enfoque trazado.

Los autores seleccionados provienen de distintas provincias del país, han iniciado su quehacer literario de diversas formas y actualmente algunos de ellosviven fuera de la Isla: Luis Yuseff (Holguín, 1975); Liudmila Quincoses (Sancti Spíritus, 1975); Leymen Pérez García (Matanzas, 1976); Isbel González González (Sancti Spíritus, 1976); Isván Álvarez (Villa Clara, 1976); Marcelo Morales (La Habana, 1977); Oscar Cruz (Santiago de Cuba, 1979); Yansy Sánchez (Santiago de Cuba, 1981); Yannier H. Palao (Holguín, 1981) y Legna Rodríguez Iglesias (Camagüey,1984).

En esta década los diez autores escogidos para el estudio alcanzan un estado de madurez, algunos se dan a conocer con un ímpetu realmente envidiable (mediante concursos) y otros consolidan el desarrollo de sus labores poéticas, iniciadas en los últimos años del pasado siglo.

Analizaste en tu libro el mar, la naturaleza, la vida político-social y la emigración. Háblame cómo está presente la insularidad a través de estos tópicos en la joven poesía cubana…

Estos tópicos se tomaron como fuente del análisis, pues no se puede hablar de la insularidad cubana sin tocar todo lo referente al mar, como frontera, como espacio de anhelo. La naturaleza está definida por esas constantes apreciaciones o descripciones de la isla y sus espacios; al mismo tiempo, los miembros de esta promoción de autores caracterizan de manera incisiva la vida política y social, factor que se relaciona casi de manera directa con la emigración, otra de las marcas dolorosas de todos los tópicos expresados anteriormente.

En función del estudio uno se concentra en ir desglosando cada uno de estos tópicos, pero creo que lo más interesante de un texto poético sería lograr extraer todas las conclusiones a partir de la estrecha relación que establecen estos tópicos y otros que de seguro irán surgiendo en el camino.

Utilizaré un fragmento para responderte: “El recorrido de la luz sobre la tierra insular se extiende desde la poesía romántica y atraviesa la creación lírica de los “origenistas” hasta asentarse en nuevos planteamientos, inspirados en otras perspectivas de lo insular. Una de estas perspectivas puede ejemplificarse a través de los fragmentos seleccionados de Yannier H. Palao (1981). “Sitio en que la memoria se pierde” es una evocación del ser amado desde el mar, lugar donde ocurre el encuentro: Alguna vez te he mirado frente al mar, / alguna vez he compartido el reducido azul del mar, / con el infinito y limpio azul de tus ojos”.

¿Cómo valoras el panorama actual poético y crítico/investigativo en Cuba?

Bueno, vayamos por partes. En primer lugar, presiento que el actual panorama poético es amplio y diverso. Esa amplitud y diversidad, hace que sea complejo encontrar puntos coincidentes, pero ese hecho configura que cada vez más esté presente un alto grado de experimentación. También podemos encontrar mayores posibilidades reales de publicación en espacios digitales (blogs, revistas…) y eso hace que un mayor número de personas interesadas, vinculadas o creadoras del hecho poético se inserten en el ámbito de escritura.

Sucede también que las promociones más actuales, digamos los que han hecho su obra a partir del año 2000, encuentran en la propia poesía cubana anterior un referente muy potente, pues si hacemos un breve repaso nos encontramos con otro hecho fácilmente comprobable: Nuestra isla comienza su historia con la poesía. Este punto es lo que me lleva a iniciar el estudio desde el mismo momento en que Cristóbal Colón describe el paisaje cubano a su llegada; sin ser un texto poético por la forma, la descripción alcanza a configurar el paisaje circundante, y a exponer la realidad que observa. Imagen de la isla.

Ahora, con respecto a la investigación y la crítica, hay que señalar aspectos que provienen de ámbitos muy diferentes, porque sucede que la investigación es una metodología y un hacer que se practica mucho en la academia (ejercicios de culminación de estudios o tesis de maestría o doctorados) y esos resultados articulan líneas de pensamiento que se asientan en la realidad, en la historia, en la cultura; pero falta el necesario engranaje para que se logre mayor visualización de esos resultados en ámbitos más allá de la academia.

De todas formas, aplaudo el hecho de que muchas personas están investigando, están buscando hechos que nos anteceden y revelando nuevos aspectos históricos de nuestra cultura.

Sobre la crítica hay que decir que es un ejercicio cada vez más ausente. La desaparición silenciosa de espacios habituales para mostrar la crítica; la separación, a veces remarcada entre instituciones, entre espacios, ha hecho que a nivel social la crítica haya ido perdiendo su sentido, justamente cuando debía ocupar un espacio necesario y preponderante en la Cuba actual. Y quizás estoy exponiendo una realidad que es de todo el quehacer crítico, no únicamente de la crítica sobre arte y literatura.

Creo que la ciudad letrada está cada vez más despoblada. Hacen falta hechos objetivos que potencien ese ejercicio que caracteriza al cubano como ser social: es capaz de ser director de un equipo de béisbol, ser cirujano, periodista…, lo digo por esa habilidad constante de cuestionar otras profesiones y proponer soluciones desde su visión enteramente personal.

Un libro de ensayo para comprendernos como cubanos en la poesía…

Ojalá y este primer acercamiento al tema de la insularidad desde nuestra poesía sirviera para comprender a Cuba desde la circunstancia que la define. Pero no creo poder llegar a esa magnitud. Insisto en que Lo cubano en la poesía, ayuda a entender el proceso histórico de nuestra tradición poética, ese es un valor que habrá que reconocerle. Pero también debe ser un proceso en construcción, porque considero que la creación –no solo poética— sino toda la que se está generando en este nuevo siglo, requiere ser revisada a la luz de nuevas visiones. Esa podría ser una de las motivaciones para los que nos dedicamos a investigar sobre arte, sobre cultura, sobre la historia, la estética…

Y un poemario…

Últimos días de una casa.

Un autor…

Dulce María Loynaz.

Acaso un verso…

Rodeada de mar por todas partes, / soy isla asilada al tallo de los vientos. Del poema “Isla”, de Juegos de agua, también de Dulce María Loynaz.

Nota: Publicada originalmente en La Jiribilla: http://www.lajiribilla.cu/noticias/la-isla-imaginada-conversacion-con-ruben-ricardo-infante-en-la-noche-insular-de-la-poesia

Holguín a 61 años del discurso de Fidel desde los balcones de La Periquera

Por Vanessa Pernía Arias

Foto tomada de Internet

“Tengo un sentimiento que no había podido demostrar, tenía un deseo que no había podido cumplir, el deseo de visitar y reunirme con el pueblo de Holguín”, fueron las primeras palabras del histórico discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en los balcones de La Periquera, el 26 de febrero de 1959.

A solo 56 días del triunfo de la Revolución cubana, Fidel hablaba por primera vez a los holguineros, bajo un sol de mediodía y en medio de un pueblo enardecido y jubiloso en las inmediaciones del parque Calixto García; mientras los participantes portaban carteles en apoyo al nuevo proceso revolucionario que se experimentaba en la isla mayor del Caribe.

Fidel Castro quería conocer, en voz del pueblo, cuáles eran sus necesidades fundamentales, las mismas carencias que cientos de pueblos en Cuba sufrían en esa época producto a los desmanes de la tiranía batistiana: centros escolares, hospitales, pavimentación, alcantarillado, acueductos, filtros de agua, escuelas, y muchos otros servicios públicos que durante tanto tiempo habían estado esperando inútilmente.

Otra de las grandes preocupaciones de los holguineros era la existencia de una universidad para la formación de los profesionales en el oriental territorio, entre las cuestiones más difíciles de resolver en esos momentos; aunque aseguró el Comandante en Jefe que podían tener la confianza de que iban a contar con la casa de altos estudios propia en la ciudad.

Sus palabras se confirmaron al inaugurarse la Universidad de Holguín en 1973 como Filial de la Universidad de Oriente, en Santiago, y a partir de noviembre de 1995, por los resultados alcanzados en la docencia, el postgrado y la investigación científica, se transformó en Universidad propia.

A esta le seguirían en próximos años la Facultad de Ciencias Médicas, la de Cultura Física, el Instituto Superior Pedagógico y el Superior Minero Metalúrgico, en Moa, así como las diferentes sedes universitarias municipales, como parte de la universalización de la enseñanza en la provincia.

Siempre apasionado y realista, Fidel les respondió a los holguineros presentes que no se resolverían todos los problemas de inmediato, pero que Holguín como las otras ciudades recibiría todos los beneficios de la Revolución.

A partir del año 1959 se abrieron en la isla múltiples posibilidades para el pueblo cubano, se establecieron al alcance de una sociedad igualitaria todos los servicios públicos, a muchos de los cuales no tenía acceso la mayoría de sus habitantes, entre ellos la salud primaria y la educación gratuitas.

Los holguineros presenciaron además el nacimiento de los hospitales Vladimir Ilich Lenin, el más importante de la región, el pediátrico Octavio de la Concepción y de la Pedraja, y el Clínico Quirúrgico Lucía Íñiguez.

Se convirtieron los cuarteles en escuelas y se abrieron, a su vez, varias instituciones educacionales, entre ellas la Vocacional José Martí, y culturales como la Biblioteca Provincial Alex Urquiola y la Casa de Cultura Manuel Dositeo Aguilera; mientras La Periquera devino Museo Provincial.

El tiempo transcurrido desde el primer discurso de Fidel en Holguín, aquel 26 de febrero de 1959, ha sido testigo del cambio social que se ha implementado en cada rincón de este territorio, ofreciendo las múltiples posibilidades de una sociedad más justa “con todos y para el bien de todos” (Con información de la Agencia Cubana de Noticias ACN).

Inicia el Centro Provincial de Artes Plásticas de Holguín jornada por su 30 aniversario

Por Vanessa Pernía Arias

Foto Carlos Rafael

Con una exposición virtual el Centro Provincial de Artes Plásticas de Holguín inicia hoy una amplia jornada de celebraciones desde las plataformas digitales a propósito de su 30 aniversario de fundación que se extenderá todo el año.

Para conmemorar las primeras tres décadas de esta importante institución se pretende promocionar materiales audiovisuales sobre la plástica en la provincia y realizar pequeñas cápsulas con entrevistas a un grupo de creadores y promotores que han formado parte de la historia del mismo, explicó su directora, Yuricel Moreno.

Además se realizarán homenajes a proyectos que han trascendido, otras exposiciones virtuales y la socialización de su colección, que recientemente han comenzado a digitalizar, desde la plataforma Ciudad Nuestra.

El Centro Provincial de Arte, ubicado en una de las esquinas del céntrico parque Calixto García, constituye una de las instituciones más importantes en devenir cultural de Holguín, relacionada con eventos como las Romerías de Mayo y su espacio Babel, que ha reunido en sus salas las obra de artistas cubanos como Alexis Leyva (Kcho), Joel Jover, Nelson Domínguez, Esterio Segura, Flora Fong, Zaida del Río, Arturo Montoto, Rocío García, Eduardo Ponjuán, entre otros.

Por otra parte, ha ayudado a visibilizar la obra de los artistas holguineros, tanto noveles como consagrados, fuera del circuito galérico de la provincia, así como ha realizado exposiciones antológicas de reconocidos pintores del territorio como Cosme Proenza, Jorge Hidalgo, Armando Gómez, Julio Breff, Magalys Reyes, Julio Méndez, Ernesto Ferriol, Daniel Santos y Miguel Ángel Salvó.

Esta institución permite recopilar la memoria de las artes visuales en el Centro de Información del mismo, donde se pueden apreciar la mayoría de las exposiciones y proyectos que se han gestado no solo desde allí, además prevalece el esfuerzo de potenciar el trabajo que acerca al público a través de visitas y convenios, añadió Yuricel Moreno.

Fundado el 2 de marzo de 1992, el Centro de Artes Plásticas de Holguín concentra una sostenida proyección de trabajo para el cuidado y la promoción de la plástica en una región que tiene una fuerte tradición, tanto en la creación como en la enseñanza artística (Con información de la ACN).

 

 

30 años acompañando a las artes visuales en Holguín

Por Bernardo Cabrera

Varias fotografías inmortalizan el momento en que un grupo de talentosos jóvenes, impulsaron la creación del Centro Provincial de Artes Plásticas de Holguín. Tres décadas han transcurrido desde entonces y la institución cultural continúa acompañando el desarrollo de una localidad fecunda en artistas visuales y amantes de las galerías. Continuar leyendo «30 años acompañando a las artes visuales en Holguín»

Taíno: cuando la tinta llega a la tierra

No es la primera ni la última historia de esta índole, cuando llama la musa quedan detrás cifras, ecuaciones, teorías.

De su natal San Germán, allá por marzo de 1954, emprendió viaje hacia otros lares producto de una profesión-Ingeniería geóloga-, que más temprano que tarde terminó dominada por su pasión: la literatura.

Edilberto Rodríguez Tamayo es un periodista, narrador y poeta holguinero que actualmente radica en el municipio Moa, donde siempre encontró tiempo para organizar círculos de lectores que leían y luego debatían obras suyas y de otros autores (moenses y holguineros), fundamentalmente en horario de descanso ante el arduo trabajo en los contingentes de la construcción.

A la derecha Edilberto, acompañado de Osvaldo Doimeadios, otro de los ilustres holguineros. Foto: tomada del blog Taíno

Este escritor, por cuyas manos ha pasado prácticamente todo lo que se ha escrito en Moa, ha publicado varios títulos como Berenice que estas por los cielos,  libro de cuentos con el que alcanzó el Premio Abril en el año 1994, y que fuera publicado por esa editorial en 1996; El tiempo de tu ciudad, poemario que vio la luz gracias a los auspicios de Ediciones Holguín en el año 2002, al que se suma, en la propia casa de las letras cubanas, su segundo libro de cuentos, Tristes caballos azules (2006).

Su obra aparece en cerca de diez antologías de ambos géneros-lirica y narrativa-, en Cuba y el extranjero, entre ellos El valle de las delicias (Mejores cuentistas holguineros), Puente del tiempo (poesía), por los veinte años de Ediciones Holguín, y El sitio que habitamos, igualmente de poética. Destaca además, en el año 2000, su inclusión, de conjunto con autores de veinte países de Hispanoamérica, en el texto Poemas y relatos desde el sur, de la Editorial Carena, radicada en Barcelona.

Miembro fundador y presidente de la AHS en el municipio de Moa a principios de los años 90, así como Director Municipal del Sectorial de Cultura en ese territorio desde 1995 hasta 1998, y miembro además de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, destacan en el currículo del prominente intelectual holguinero.

Al decir de Edilberto, en la actualidad disfruta de su jubilación entre la lectura de un buen libro, la pasión de escribir en su blog y la dicha de tener una hermosa familia. Llegue a «Taíno», seudónimo con el que se le conoce, nuestras más sinceras felicitaciones cuando se acerca, el próximo día 4, a un año más de vida.

Pilares de la música en Moa

Imprescindible en cada escenario popular del municipio más al Este holguinero, Moa, así como reconocidos en el panorama provincial y nacional, la Orquesta Hermanos Neyra y su nueva imagen celebra casi media centuria de intenso bregar artístico.

Imprescindible en cada escenario popular es la Orquesta Hermanos Neyra. Foto: ahora.cu

El 26 de Febrero de 1972 fue fundada esta agrupación que defiende la música popular bailable en todas sus vertientes, logrado gracias a un amplio y variado repertorio.

Su prestigio en el panorama musical le ha propiciado compartir escenario con destacadas agrupaciones del país como Cándido Fabre, Taínos de Mayarí, Orquesta Hermanos Avilés, Odelquis  Revé y la Original Manzanillo, entre otras, presentándose en diferentes escenarios de la provincia y el país con elevada aceptación del público.

La agrupación, que cuenta con el distintivo de Vanguardia Nacional del Sindicato de los Trabajadores de la Cultura, incluye entre su discografía más reciente el fonograma lanzado en 2014, “Pa volverse loco”, realizado en Santiago de Cuba con la Egrem. “Mi mecánica”, “Pa´ Volverte Loco”, “La Frigolina”,  “Cantinero de Cuba”, “La viejita de mi barrio”, “Me engañaste” y “Mi estrella”, cuentan entre los temas de mucho agrado para los bailadores.

Bajo el legado de la madre de los Neyra, se cultiva la música nacional para todas las generaciones de cubanos manteniéndose fieles a sus raíces, al tiempo que se conjuga experiencia y juventud, en simbiosis de amplios conocimientos con las nuevas generaciones de artistas que completan la plantilla.

Tristemente, hace casi un año ya, la noche del lunes 2 de marzo, la cultura holguinera estaba de luto, al fallecer a los 69 años, Jorge Antonio Neyra Marrero, insigne músico, arreglista y compositor que desde Moa y durante casi cinco décadas dirigió la insigne agrupación.

Este artista, de profundo apego a los valores de la música popular bailable y tradicional cubana, fue autor de alrededor de 30 piezas musicales grabadas junto a su agrupación en los estudios Siboney en Santiago de Cuba y Benny Moré de Radio Progreso.

Este artista fue autor de alrededor de 30 piezas musicales grabadas junto a su agrupación. Foto: ahora.cu

Al tiempo que recordamos la impronta de esta personalidad de la música cubana, agasajamos a su orquesta que está próxima a alcanzar la media centuria. Los seguidores de Antonio Neyra, fieles a este legado, se aferran al compromiso de mantener en alto el nombre de uno de los pilares de la música moense.

Un colectivo de Vanguardia en Holguín

Por Bernardo Cabrera

La filial holguinera del Fondo Cubano de Bienes Culturales ratificó por tercer año consecutivo la condición de Vanguardia Nacional, como reconocimiento a la labor sostenida y certera de los trabajadores de la institución. Continuar leyendo «Un colectivo de Vanguardia en Holguín»

Arte joven por la Patria

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Carlos Rafael y Facebook AHS Holguín

Jóvenes artistas de la AHS en Holguín rindieron homenaje con sus creaciones al 126 aniversario del reinicio de las guerras por la independencia, bajo la guía de José Martí, el 24 de febrero de 1895, como parte de la jornada de actividades para recordar tan importante fecha.

Tomando las medidas sanitarias y de distanciamiento físico para evitar la propagación de la Covid-19 y sin público asistente, se presentaron agrupaciones de la AHS, como la banda de rock Claim, en el Gabinete Galigari, espacio mítico de la música alternativa en la ciudad de Holguín.

La trova vino de la guitarra del joven Manuel Leandro, esta vez en la azotea de la Casa del Joven Creador, y en este mismo sitio se presentó el proyecto Electrozona, liderado por Tiko Dj.

Diversas actividades fueron realizadas durante la jornada en la provincia como homenaje a esta fecha, en las cuales participaron miembros de la AHS holguinera, como las presentaciones literarias realizadas en la librería Ateneo Villena Botev como parte del proyecto “Literatura con cordel”, y las presentaciones de integrantes de la Compañía de Narración Oral Palabras al viento, el Orfeón Holguín, la Orquesta de Cámara de la provincia dirigida por el maestro Oreste Saavedra y el reconocido Teatro Lírico Rodrigo Prats de Holguín.

Por otra parte, el poeta y promotor Moisés Mayán participó en el foro de pensamiento “La Patria vista desde lo artístico-literario”, realizado en la sede de la Uneac en el territorio, junto con los intelectuales Zenovio Hernández, Hernel Pérez Concepción y Lino Ernesto Verdecia.

Mayán, quien recientemente recibió el Premio de la Crítica Literaria por su poemario Carga al machete, comentó que “aun cuando se dice que los poetas no tienen más patria que la lengua y la literatura, existe una pertenencia que va más allá por el arraigo nacional, vínculos emocionales y afectivos que muchas veces se descubren cuando se está fuera de Cuba”.

Su obra poética se nutre de “los deseos de construir un punto convergente entre las gestas independentistas del siglo XIX y las guerras que tenemos hoy, en el plano personal y colectivo, en el siglo XXI; hecho por el que eligió un símbolo cardinal en este período: el machete”.

Fueron próceres aquellos patriotas que lo cargaron, subrayó Moisés. “Tenían que serlo para blandir machetes superiores incluso a los 130 centímetros, y hoy a cada uno nos asiste también un machete que es el que nos va a ayudar a abrirnos paso en una manigua simbólica” (Publicado inicialmente en el sitio web de la AHS).