Secretos que Gibara invita a descubrir

Tanque Azul posee salones con dimensiones considerables para la práctica del buceo. Foto: Cortesía de la Cruz Roja de Gibara

Cada año, la costa norte de Holguín es el destino de miles de turistas extranjeros. La belleza de sus playas y otros paisajes tropicales llama la atención de sus visitantes. El municipio de Gibara, declarado como destino turístico en la Feria Internacional de Turismo fitCuba 2017, es una de las principales atracciones.

Referirse a la Villa Blanca hace pensar en su parque eólico, su gran bahía y las delicias de sus mariscos y crustáceos, así como en el estilo colonial de sus inmuebles. Pero Gibara «esconde» varios secretos, muchas veces cubiertos de una vegetación exuberante o bajo el suelo de sus calles.

Llanura Cársica Güirito-Punta de Mangle

Se extiende desde el oeste de la bahía de Gibara hasta la provincia de Las Tunas, por espacio de 23 km. El área es de unos 141 km2 y constituye una de las zonas más secas de Cuba. Por tener un ancho de tres kilómetros se considera la mayor faja de terrazas de seboruco (tipo de arbusto) del archipiélago cubano.
En este lugar crece un bosque con abundantes ejemplares de avellanos de costa, jijira, boniatos de playa, espuela de caballero; además de zonas con uverales, hicacos y matorrales, en las cuales vive el guao de costa. Como parte de la flora introducida se observan, con relativa abundancia, los pinos de nueva Holanda.
Dentro de este tipo de vegetación habitan el seudoescorpión, el cangrejo azul y el rojo, además de otras poblaciones abundantes de macaos (maquey).

Tierra adentro, se desarrolla una llanura cársica compuesta por rocas de la formación Jaimanitas, donde se acentúan las dolinas, campos de lapiaz (pavimentos de calizas) y el hogar de numerosos murciélagos: las cavernas. Estas condiciones han contribuido a la existencia de plantas endémicas como los cactus columnares.

A consecuencia de este tipo de relieve no existen ríos superficiales, el agua de lluvia se infiltra hacia el subsuelo por las innumerables formas absorbentes, motivo de la existencia de un importante manto freático en toda la región a poca profundidad.

Tanque Azul: el sistema cavernario más inundado de Cuba

Se encuentra en medio de la llanura costera Güirito-Punta de Mangle. Ha sido explorada por espeleólogos cubanos y de otras latitudes, quienes se han asomado en sus impresionantes galerías ahogadas, sumidas en la más absoluta oscuridad.

Se han descubierto las inconfundibles estalactitas (rocas alargadas que cuelgan en los techos) y las estalagmitas (rocas alargadas desde el piso), las cuales al unirse forman columnas que decoran algunos salones.

Tanque Azul no es un accidente cársico aislado, forma parte de un impresionante sistema subterráneo con más de 30 cavidades internas, que conservan las mismas características morfogenéticas.

Posee una espeleometría de 3 335 m, esto quiere decir que es la medida explorada hasta ahora por los científicos que se han sumergido en sus aguas. Según estas investigaciones, el sistema cavernario alcanza una profundidad máxima de 21 m. En el fondo aparecen grandes calizas originadas por el desplome de la bóveda.

En sus galerías habitan los peces ciegos (endémicos) y las anguilas del género Rostrata, más algunas especies de agua salobre aún por estudiar. El techo es elevado, esto permite que se pueda practicar el buceo a través de salones con dimensiones considerables.

Pese a la oscuridad, es válido enfatizar la transparencia de sus aguas interiores, que permite una visibilidad superior a los 20 metros de distancia con el empleo de luces.

Alturas cársicas Cupeicillo-Candelaria

Detrás de la llanura, al oeste de Gibara, el relieve se transforma en un paisaje dominado por grandes elevaciones cársicas, orientadas de este a oeste en forma de herradura. La altitud mayor la constituye el grupo meridional compuesto por la sierra de Candelaria, que alcanza su punto máximo en la loma de Abelardo con 242 m de altura.

Cupeicillo llega hasta muy cerca de la bahía, en la parte meridional, lugar conocido como loma El Catuco, con 91 m de altura. En estos lugares existen accidentes propios del relieve cársico como las dolinas, sistemas de grietas, simas y las sorprendentes cavernas. Un tipo de morfología digna de elogiar son los campos de lapiaz, que alcanzan en algunas zonas magnitudes enormes.

Estos grupos orográficos están separados por un gran poljé (depresión caliza) de 12 km de largo por tres kilómetros de ancho. Otro tipo de cueva regional son las directas corrosivas, originadas en el nivel superior de las aguas subterráneas, caracterizadas por varios niveles de galerías.

Cuevas más que encantadoras

Estudios realizados por Antonio Núñez Jiménez, destacado científico cubano y fundador de la Sociedad Espeleológica de Cuba, demuestran que estas ramificaciones cársicas de la Villa Blanca son de las mejores desarrolladas en el continente. Por lo visto, las cavernas freáticas son las más abundantes en la región.

Los Panaderos es una de las más populares en el municipio por ser cada año escenario de su festival de cine; una forma peculiar de apreciar el séptimo arte.

Un sitio arqueológico importante a nivel nacional es la cueva la Masanga, de 285 m de desarrollo. En 1982, esta cavidad fue testigo de excavaciones dirigidas por el doctor José M. Guarch tras un reporte de José Corella Varona, actual presidente del grupo espeleológico Felipe Poey, de Gibara. Se encontraron en el interior de la espelunca artefactos prehistóricos y restos fósiles del gran perezoso cubano, animal que solo vivió en Cuba hace 6 000 años.

Otras exploraciones en estos sitios han conseguido descubrir pinturas aborígenes. Estas manifestaciones del arte rupestre se determinan como pictogramas hechos con arcilla roja del propio piso, aplicada al parecer con los dedos, y en uno de los casos se estimó que fue confeccionada con un mineral llamado hematita, disuelto en agua.

Además de los hallazgos, estas cuevas han servido de refugio a los pobladores de la costa ante cualquier fenómeno meteorológico, como lo fueron durante el azote del huracán Irma. En estos momentos se labora en algunas de ellas, para el enfrentamiento de nuevos desafíos.

Por Livan Espinosa Hidalgo y Lázaro García Gómez

Tomado de www.granma.cu

Organizan nueva edición del Festival Internacional de Cine de Gibara

Festival Internacional de Cine de Gibara

Los organizadores de la muestra, a celebrarse en el verano de 2019, convocaron desde ahora a toda la producción cinematográfica y audiovisual para que presenten sus propuestas en las diferentes secciones competitivas y paralelas.

Tras este llamado, pueden presentarse a concurso obras audiovisuales en idioma original, con subtítulos en español cuyo término abarque desde 2017 hasta la fecha.

Algunas de las categorías son Largometraje de ficción, Cortometraje documental, Guiones inéditos y Cine en construcción (películas de ficción y documental).

En este último apartado se otorgará el premio Humberto Solás a la obra que más honre el Manifiesto del Cine Pobre, defendido por el reconocido cineasta y realizador de importantes filmes cubanos como Lucía (1968), Cecilia (1981) y Un hombre de éxito (1986).

Relevantes figuras nacionales e internacionales del cine y la cultura en general integrarán el jurado que otorgará un Premio Lucía, inspirado en la icónica cinta de Solás, en cada categoría competitiva.

El Ministerio de Cultura, el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, el Gobierno de la provincia de Holguín y las autoridades de Gibara lanzaron esta convocatoria que cierra el plazo en marzo.

Tomado de www.radioangulo.cu
(Con información de Prensa Latina)

La música electrónica en Festival desde Holguín

cartel 2018

“La magia de Stereo-G no puede describirse, sino descubrirse”. Es la mejor invitación que Ernesto Jorge Hidalgo Mariño (Tico), presidente del Festival Nacional de Música Electrónica Stereo -G, puede hacer a los seguidores y exponentes del género, que del 3 al 5 de este mes de agosto se reunirán en la comunidad costera de Caletones, del municipio holguinero de Gibara, para vivir la experiencia única de esta fiesta del género en Cuba.

Auspiciado por la filial de música de la Asociación Hermanos Saiz (AHS) en Holguín y el proyecto Electrozona, la séptima edición del festival se realiza con la asistencia de unas 15 agrupaciones y Dj productores de varias provincias cubanas. Por primera vez tendrá representación extranjera en las actuaciones del alemán Markus Knauth.

De acuerdo con el testimonio de Hidalgo, el evento convoca anualmente a los mejores productores de música electrónica en el país caribeño con propósitos promocionales, objetivo que se logra pues cada año miles de “electro adictos” llegan hasta el acogedor escenario para absorber la sabia de la música cubana pensada desde los ritmos electrónicos.

El también vicepresidente de la AHS en la provincia de Holguín, significó que Stereo G es uno de los eventos más importantes de su tipo en la isla antillana y se establece como espacio de confluencia también para un público que consume una música, que habitualmente no se difunde en otros espacios.

Por Maribel Flamand Sánchez

Tomado www.ahora.cu

Proyecto audiovisual en Gibara defiende legado de Humberto Solás

Niños aprenden sobre la creación audiovisual. Foto: Radio Rebelde

El proyecto infanto-juvenil Voces del Audiovisual del municipio holguinero de Gibara homenajeó con su obra la continuidad del legado de Humberto Solás en el recién concluido Festival Internacional de Cine de Gibara.

Lázaro García, director de “Voces del Audiovisual”, explicó a la Agencia Cubana de Noticias que el proyecto surgió por iniciativa de la museóloga Bárbara López, quien en el 2010 logró materializar el sueño del cineasta Solás, fallecido el 18 de septiembre de 2008, de incentivar la creación audiovisual desde edades tempranas.

Precisó que en estos ocho años su objetivo fundamental es lograr una vía de esparcimiento y aprendizaje, donde ellos se adentran al mundo audiovisual pero lo hacen siempre desde el juego para no descuidar la esencia de la niñez.

Unos 20 niños y adolescentes entre nueve y 19 años de edad conforman este grupo de realización con más de 10 materiales realizados entre documentales, cortos de ficción y spots promocionales.

De estos productos sobresale el documental Niños del presente, señaló Lázaro, el cual recoge los testimonios de varios niños gibareños que cuentan desde su perspectiva las vivencias de ellos y sus familias ante los azotes del huracán Ike en el año 2008 y las alternativas que encontraron para mantener la alegría.

García argumentó que la obra fue dedicada especialmente a los niños de Haití, como mensaje de apoyo a quienes sufren de catástrofes naturales y epidemias como el cólera con mucha frecuencia.

Indicó a los talleres de creación audiovisual convocados por los coordinadores del proyecto como la vía de inserción de todos los interesados a partir de aptitudes demostradas en estos espacios que se desarrollan mayormente en las áreas que ocupa el Museo de Ciencias Naturales.

No obstante, aclaró, para la filmación de los productos siempre convocan al pueblo gibareño, los protagonistas por excelencia de sus obras y para ello realizan audiciones donde los niños desde su rol de productores, camarógrafos, directores o guionistas dirigen el proceso de selección.

Isaac García, joven de 15 años fundador del proyecto, agradeció la oportunidad de haberse vinculado a esta iniciativa desde que tenía siete años y afirmó que ha crecido no solo en conocimientos sino como ser humano a partir de la interacción con muchas otras personas.

El portal digital Lente Jibá es otro de los logros de “Voces del Audiovisual”, el cual gestionado por sus miembros informa todas sus actividades, las cuales insertan a la realización audiovisual otras relacionadas con la limpieza de playas a favor de la protección del medio ambiente.

Los festivales Yumurí en Matanzas, Cámara Chica en Pinar del Río, Rondando tu fantasía en Villa Clara, el espacio Fotoface en las Romerías de Mayo y el Festival Internacional de Cine de Gibara en Holguín son algunos de los eventos que anualmente acogen a estos muchachos inquietos que, cámara en mano, dan rienda suelta a la creación.

Con información de Claudia Patricia Domínguez del Río (ACN)

Tomado de www.radioangulo.cu

Fito

Por Erian Peña Pupo

Para mi generación, Fito Páez es casi un dios tardío, no un dios impoluto, sino uno mucho más desconcertante, que escuchábamos alelados como si debajo de nuestros pies se abriera la tierra y al lado del camino una voz ríspida, trashumante, con olor a cigarro y alcohol, nos dijera que sí, que a estas alturas del partido no todo estaba perdido.

Foto: Adrián Aguilera

Más afectiva que epocal, y a la deriva entre finales del siglo e inicios del nuevo milenio, mi generación confió en Fito Páez y su aliento sureño y descabezado, donde el folclore y la canción latinoamericana (Mercedes Sola, Víctor Jara, Violeta Parra), de la que bebió como integrante de la llamada trova rosarina, se mezclaba con los sonidos rockeros del piano y la guitarra eléctrica que conocimos en otros importantes músicos argentinos como Juan Carlos Baglietto, Charly García, Andrés Calamaro, Luis Alberto Spinetta, Gustavo Cerati, Litto Nebia, León Gieco, Gustavo Santaolalla y Pedro Aznar. Nosotros, que escuchábamos a Silvio, Pablo y Noel, pero también a Sabina, el otro dios tutelar, Serrat, Aute, Ana Belén, Caetano Veloso, percibimos que su música se esparcía y cobraba resonancias en la obra de muchos compositores cubanos, y principalmente en la llamada generación de los topos: Santiago Feliú, Carlos Varela, Frank Delgado y Gerardo Alfonso.

Ahora que Fito cierra el Festival Internacional de Cine de Gibara, recuerdo como nos pasábamos sus discos, como si diéramos algo preciado, y además, como coreábamos en improvisadas reuniones de amigos, donde su música era la banda sonora perfecta, aquellos temas que ahora el argentino desgranó en el escenario: “Un vestido y un amor”, “Giros”, “Mariposa Tecknicolor”, “11 y 6”, “Al lado del Camino”, “Ciudad de pobres corazones”, “Dar es dar”, y claro, el insustituible himno “Yo vengo a ofrecer mi corazón”.

Foto: Adrián Aguilera

Pienso en los amigos esparcidos por varias partes del mundo que hubieran dado cualquier cosa por estar en la Plaza da Silva y corear los temas de un Fito enérgico, improvisador y vital. En aquel que me dice: acuérdate de mí cuando Fito cante “Al lado del camino”, y en aquellos que han venido de varias provincias solo por verlo cantar en vivo.

¿Cómo describir con inmediatez periodística algo que parte de la emoción? Aquello que uno sabe, sino irrepetible, al menos sí único, pues en Gibara y en Festival nada es imposible.

Fito Páez, el autor de veintiún álbumes de estudio, cuatro en directo y doce recopilatorios, el ganador de cinco Grammy Latinos, y uno de los más importantes y premiados exponentes del rock argentino, estaba allí, a unos metros de todos nosotros: subió al escenario, lo vimos pegarse al piano y destripar notas: “Esta canción es para el Santí Feliú”, y junto a Haydée Milanés tiramos el “Cable a tierra” en uno de los hitos de su música. Luego vino un “tangazo” y después “Desarma y sangra”, “una de las canciones más bellas que se hayan escrito”, casualmente por otro argentino, Charly García. Junto a Pancho Céspedes, Fito nos recordó que “El breve espacio en que no estás”, de Pablo Milanés, es la “canción de amor más hermosa que se ha escrito en la historia”, y “Sueño con serpientes”, de Silvio Rodríguez, “una manera de mirar la época y el tiempo”.

Fito Paez en concierto de clausura de FICG 2018. Foto: Adrián Aguilera

Después de “Giros”, Fito invitó a Cimafunk a que cantara “Yo vengo a ofrecer mi corazón”. Del público le pedían a gritos “Al lado del camino”… Los muchachos de Nube roja lo acompañaron en los temas “Circo beat”, “Dar es dar”, “Ciudad de pobres corazones”, y otro himno, “Mariposa tecknicolor”, ese que estaba dejando para un final que el público pedía distender.

Pero el final del concierto se acercaba y Fito pidió a Kelvis Ochoa, Haydée y Cimafunk cantar juntos “Y dale alegría”, ese tema que pide: “Dale alegría, alegría a mi corazón, es lo único que te pido, al menos hoy. Dale alegría, alegría a mi corazón…” Del público seguían pidiéndole “Al lado del camino”…

Fito se despidió, dejándonos alelados, hipnotizados, sin haber comprendido bien lo que allí ocurría, pero sabiendo que aquello fue real y palpable: Fito Páez cantó en Gibara para todos nosotros…

Pero el público le pedía otro tema: otra de sus canciones descabezadas y descorazonadas, vivas…

Y el músico y director argentino, agradecido, volvió al escenario, se sentó al piano, desgranó unas notas, y el público supo: “Esta canción la escribí cuando creí en la palabra, pero cada vez creo menos en las palabras y más en el polvo, los abrazos, el amor…”

“Al lado del camino”… se esparció por aquella noche gibareña con olor a mar y esperanza.

La clarividencia de la pupila

Por Erian Peña Pupo

Diana Balboa cataloga Pupila como el “anticipo” de una exposición que realizará en el habanero Taller Experimental de Gráfica, en conjunto con la Fototeca de Cuba.

Exposición “Pupila” de la artista Diana Balboa. Foto: Carlos Rafael

Una selección de fotografías intervenidas de diferentes maneras compone la muestra abierta al público en el Hotel Arsenita, como parte del Festival Internacional de Cine de Gibara.

En Pupila, Diana interviene las fotos tomadas por amigos o por ella misma y le aporta nuevos matices e interpretaciones a las obras originales: “Estoy trabajando con las fotografías desde el 2017: primero trabajé en la Bienal de La Habana con una fotógrafa norteamericana que hace unos abstractos de paisajes; nos pusimos de acuerdo y yo intervine sus fotos directamente…, no es trabajar digitalmente las fotos después que están hechas, sino trabajar directamente sobre ellas a modo de dibujo, a veces con técnicas mixtas, pues no discrimino una manera de intervenir las fotos”, asegura la pintora.

Diana Balboa cataloga Pupila como el “anticipo” de una exposición que realizará en el habanero Taller Experimental de Gráfica, en conjunto con la Fototeca de Cuba. Foto: Carlos Rafael

Después –nos cuenta la también reconocida grabadora y ceramista–, una amiga española hizo una serie de gatos arrabaleros de Madrid y La Habana que intervino. Como ella trabaja frecuentemente el tema de la música, hizo una exposición llamada Gatos en solfa, mostrada en el Ministerio de Cultura en La Habana y después en Madrid.

“Claudia Rojas, la actriz de La vida es silbar y Una novia para David, entre otras, se acercó pidiéndome que le hiciera unas fotos con la estatua que está en Avenida de los Presidentes y Calzada, la estatua de Clío, que es la Historia, pues ella tiene una empatía con esa obra… Yo le hice las fotos y cuando vi los resultados me entusiasmé, pues no había cogido la cámara como artista, solo intervenido fotos de otros. Entonces me decidí y le pedí autorización para utilizar la imagen en algún momento y eso dio pie a una serie que se llama Rodilla en tierra, que versa sobre la repatriación, los que regresan a Cuba, y tiene un poema creado por Marilyn Bobes para esa exposición, además un videoarte, pues es un proyecto que hemos hecho itinerante en espacios no convencionales, el Mejunje, la Casa de Dulce María Loynaz, donde último estuvo, pues no es una exposición comercial, ni de espacios convencionales”, nos dice la autora de la muestra Gracias por la música, expuesta en 2003 en la galería del habanero Hotel Presidente.

Foto: Carlos Rafael

Algunas de las fotos las imprimió en blanco y negro y las intervino en similares tonos, “ya con otro concepto, ya no el de repatriación, sino un poco más intimista, del mundo interior”.

En las expresionistas piezas de Pupila, la reinterpretación de la realidad y sus atmósferas van de la mano del trazo vigoroso y al mismo tiempo delicado y sencillo que moldea ideas y formas, en una sugerencia visual que nos lleva también por los senderos de la música.

Además, Diana Balboa, miembro de la Uneac y poseedora de la distinción Por la Cultura Nacional, creó uno de los telones que tradicionalmente realizan los artistas para un Festival al que llega por primera vez y al que le ha regalado la clarividencia de sus pupilas.

Música: En dos tiempos

Por Jorge Suñol Robles

Para sentir, amar, para vivir…

Pupila alerta. Esta vez los secretos no se guardan. No hay excusas. Llega la nostalgia, el recuerdo, los amores viejos, los ríos que se alejan, llegan las ausencias y los breves espacios, llega el muro del Malecón, La Habana intacta, llegan las palabras, la poesía.

Haydée Milanés en concierto

Corre la madrugada, buscando más cómplices que un piano y un par de guitarras, desafiando los misterios de la música. De fondo, como lo imaginé siempre, surge una voz que envuelve, hipnotiza. Surge Haydée Milanés, que ha emprendido un vuelo infinito, como libélula, como el sentimiento más profundo, como un abrazo irrepetible. Canta y  cierra los ojos, casi con la piel partida, profunda. Quiere seducirnos, claro está.

Doce años después sube al escenario de La Villa Blanca, se suma al sueño de Solás y nos regala parte de su repertorio musical. Haydée, sin temer a las caras desconocidas y los corazones inquietos, y a las multitudes que atrae el Festival, nos entregó de manera íntima una Cuba llena de boleros y feeling. Que nadie lo dude, fue un concierto para recordar, para homenajear a íconos de la canción.

Temas emblemáticos como Ámame como soy y Cómo fue, los trasladó a su registro de una rica manera. El público, entonces, cantaba y recordaba. Fue evidente la herencia y el legado de su padre, de Pablo Milanés fue también el concierto, con su firma fueron la mayoría de las canciones interpretadas. Para vivir, Yolanda, De qué callada manera “merodearon” la noche.

Pero cuando llegó el tema Una palabra, conocida pieza de Carlos Varela, a muchos los dejó mudos. “Abandonó” a su grupo acompañante, y sola se adueñó de su voz. Silencio, que esto se oye a capella.  Fue, sin dudas, unos de los momentos más hermosos  y cumbres de la presentación. Vinieron, luego, otras canciones, llenas de historias y caminos. Haydée las hizo suyas, se paseaba en el escenario.

Terapias para enfermos de funk

Este segundo tiempo es apto solo para los que necesiten “terapia”, para gozar de verdad. Dicen que están inyectando funk, y la gente baila, desmedidamente. Dicen que es Erik, el negro Erik, con sus lentejuelas y su rico tumbao.  Es Cimafunk, desde La Habana hasta Gibara, en un gran espectáculo.

Soltó fuego el escenario, “criollizando” todo género, toda forma de hacer y sentir la música. Cimafunk todavía es un proyecto joven y vino a mostrarnos su primer álbum: una Terapia rica y pegajosa. Es indudable, Erik Alejandro Iglesias se desplaza por varios registros con una facilidad increíble,  y lo mezcla siempre con sabores cubanos.

En solo un año la agrupación ha ganado seguidores en el público. Qué  bueno que su música haya llegado hasta el Oriente y se conozca, más allá de plazas habaneras. Hubo en este concierto una conexión magnífica con la gente, pacientes enfermos de funk. El proyecto empieza con fuerzas, ojalá mantengan ese impulso y las ganas de hacer canciones. Sigue la noche,  y Gibara todavía despierta.

Género, niñez y adolescencia

Por Claudia Hernández Maden

Gibara lo ha vuelto a hacer. La idea de Solás, que redimensionó el cine  pensado desde los cánones del bajo presupuesto, hoy se catapulta con nuevos bríos internacionales y, con ello, reaparece la preocupación por la formación/educación de las nuevas generaciones.

Mientras antiguas ediciones del Cine Pobre asomaron su mirada al género desde lo teórico, en esta edición “posee un valor simbólico enorme tener este panel de género porque conecta al Festival con una preocupación, sin dudas, no podemos salir de ella,” afirmó Sergio Benvenuto, miembro del Comité organizador.

Lizette Vila, directora del proyecto Palomas. Foto: Carlos Rafael

A los que saben querer dedica FIC Gibara una mirada perentoria desde el ámbito audiovisual, gracias al debate, franco y necesario, propiciado en el  panel “Género y audiovisual en la niñez y adolescencia.” Una iniciativa altamente acogida por las activistas a favor de la temática de género, Lizzete Vila, directora del proyecto Palomas, y Rochy Ameneiro, cantante y gestora del proyecto Todas Contracorriente.

Acompañada por la muestra audiovisual de la Unicef, su representante, María Machicado, abordó la importancia de impulsar el rol de los niños en tanto protagonistas y consumidores del arte, y del cine en específico.

María Machicado abordó la importancia de impulsar el rol de los niños en el cine. Foto: Carlos Rafael

Desde su experiencia, el trabajo con los niños debe constituirse no solo desde los acuerdos internacionales, se trata de un compromiso que debe asumir la sociedad toda para desarrollar políticas y acciones concretas. Son claves los medios de comunicación y las artes para romper estigmas y estereotipos que, muchas veces, solo los refuerzan.

“Hay que plantearse desde el género, por ejemplo, cuántas historias se realizan por/para mujeres. Esa es la primera reflexión; así como pensar al niño como público. ¿Qué dinámicas incentivan el consumo audiovisual desde las edades tempranas? ¿Cómo se aprovechan espacios y productos tales como los Joven Club y Paquete Eduques?” Que las producciones audiovisuales para infantes visibilicen y difundan  una construcción de género inclusiva.

Lograr concienciar, no solo a niños y adolescente, sino también educar a los adultos sobre cómo emprender tales desafíos en su construcción audiovisual.

Yociel Marrero, experto en desarrollo y crecimiento de la Fundación Antonio Núñez. Foto: Carlos Rafael

Otra importante visión aportó Yociel Marrero, experto en desarrollo y crecimiento de la Fundación Antonio Núñez, en torno a la relación entre género y economía. A su juicio, el mito de la mujer “derrochadora” se abole cuando se evidencia que las féminas han demostrado su peso fundamental en la organización económica de la familia.

Marrero enfatizó en la redefinición femenina de los sistemas financieros y económicos. “Hoy, existen posibilidades reales que permiten afirman que son ellas las que poseen un mayor conocimiento de bienestar, ahorro y desarrollo. Para Marrero, “si se pregunta, ahora mismo, qué se entiende por bienestar, pueden surgir múltiples respuestas, pero seguramente la respuesta más responsable en cuanto a crecimiento y desarrollo vendrá de una mujer”.

Rochy Ameneiro, cantante y gestora del proyecto Todas Contracorriente. Foto: Carlos Rafael

Vocera del proyecto Todas Contracorriente, la cantante Rochy Ameneiro atribuye la estereotipación al consumo, cada vez mayor, de materiales enlatados que van sedimentándose en el imaginario infantil. Parte de su trabajo se centra, precisamente, en la sensibilización por la no violencia femenina. “Hemos realizado varias giras por provincias, reflexionando con padres y familias”. En ello son claves las alianzas institucionales para lograr iniciativas. Actualmente se enfoca en la capacitación desde la primera infancia en círculos infantiles, el método Educa a tu hijo y las educadoras del sector privado. ¿Cómo es posible que existan y aporten a la economía pero el Ministerio de Educación no las reconozca?

De Lizzette Vila quedan las enseñanzas, siendo toda una entendida en el empoderamiento femenino y su visibilización desde el audiovisual. “En Palomas tratamos de promover ese producto interno de la felicidad, estamos generando esa cadena de valor espiritual en Cuba. El audiovisual puede ser el escenario para expresarnos con pensamiento crítico. Nuestro cine continúa siendo masculinizado. Pero, fue la primera institución que dio acceso a los derechos culturales. Tomó las señas de la libertad, la justicia social y trató de hablar de la igualdad entre hombres y mujeres”.

Panel género y audiovisual en la niñez y adolescencia. Foto: Carlos Rafael

Bienvenida sea, en fin, la vuelta a la temática de género en FIC Gibara que, atinadamente, abre paso también a las nuevas generaciones y respalda proyectos reales como Voces del Audiovisual, junto a la red UNIAL, plataforma audiovisual latinoamericana y caribeña para la niñez y la adolescencia que presentó su experiencia en la Isla.

Teatrales, cinematográficas señales de humo

Por Katherine Pérez

Teatro del Sol y Trébol Teatro se fusionaron en este 14 Festival Internacional de Cine de Gibara para presentar Humo, una obra del ya no tan joven dramaturgo holguinero Yunior García.

La obra emplea, como dijera Juan Padrón, autor del programa para la puesta…cuadros enmarcados en películas cubanas que definen el rostro de nuestra producción (Los sobrevivientes, Memorias del subdesarrollo, Papeles secundarios, Adorables mentiras, Suite Habana…), y en la que, de un modo u otro  también se trazan sutiles nexos entre cine y teatro

Con René de la Cruz y Félix  Beatón como protagonistas, y puesta en escena del primero, esta obra pudo haber alcanzado otras dimensiones, sin embargo, como en entrevista admitiera García honestamente: Es un estreno mejorable. Yo creo que la obra todavía está en working progress y necesita más ensayos. O sea, más de 15 días que fue el tiempo que tuvimos, para que los actores realmente incorporen bien sus personajes y alcancen el ritmo preciso que lleva  la obra y técnicamente también funcione.

Además, precisó que la obra debía proponerse en otro lugar donde el calor no afectara el público y este pudiera escuchar, porque según el guionista, Humo es para escuchar. Hoy rompemos el hielo, explicó, pero era un compromiso que teníamos con Gibara y vamos a trabajar para que la obra alcance su punto necesario.

Lo esperamos, naturalmente.

Los múltiples imaginarios de Cosme Proenza

Por Erian Peña Pupo

Cosme Proenza ha forjado reconocibles “mitologías individuales”, donde lo simbólico y lo mítico, mediante el uso de diferentes signos e intertextualidades, acompañan al ser humano en un vía crucis artístico a través del estudio de los códigos del arte occidental.

Estilísticamente diverso y distinguido principalmente por las obras que integran las series Boscomanía y Los dioses escuchan, su trabajo deconstructivo en el ámbito de la historia no se puede conocer sin “las transformaciones acaecidas en el ámbito del arte y la cultura a partir de las tres últimas décadas del pasado siglo.

Transformaciones que se aprecian en su manera de ver la historia, con múltiples configuraciones que constituyen el paisaje cultural por excelencia”, asegura el curador Ángel San Juan Paneque.

Precisamente, el quehacer deconstructivo, el diapasón estilístico presente en su obra y el abordaje del cuerpo femenino distinguen la muestra Retrospectiva, inaugurada en la galería gibareña del creador, como parte del Festival Internacional de Cine de Gibara.

Foto: José Ángel

Dialogante con el arte occidental, pero unificada como resultado de un mismo trabajo, su obra se desmarca de las clasificaciones: “Clásico o barroco, romántico o realista, simbolista o expresionista fueron oposiciones para los historiadores; pero no para quien, además de aptitud para el dibujo y la pintura, poseía también la aptitud para salirse de lo programático y establecido en el anhelo de los mitos de la vanguardia. La variedad aquí reunida se cohesiona con la unidad temática en las obras seleccionadas: el desnudo como género pictórico y el cuerpo femenino como sujeto de abstracción; ambos han sido interdependientes desde tiempos inmemoriales”, subraya San Juan.

El cuerpo femenino unifica la muestra presidida por una Cecilia Valdés barroca, modernista y criolla, como el mítico personaje cumbre de nuestra novelística decimonónica. Mientras piezas como Juventud, Alba, Nostalgia, La noche y una de sus Mujeres con sombrero nos muestran la obra de un Cosme expresionista, hiperrealista, surrealista… y al mismo tiempo ajeno a todo tipo de clasificaciones que estrechen su creación.

Preciso tino curatorial –y excelente oportunidad para quienes seguimos su obra– resultó reunir en uno de los salones tres piezas que muestran como pocas el interés investigativo del multifacético creador, que también ha trabajado los murales, el grabado y la cerámica: una hermosa copia de La gran odalisca, pintada en 1814 por el francés Dominique Ingres; una apropiación de la misma obra perteneciente a su serie Manipulaciones, donde el pintor se añade a la misma, y finalmente el desnudo de Ingres “corporizado” dentro de las figuraciones planas y distorsionadas de otro francés, Henri Matisse. Perteneciente a la reciente serie Variaciones sobre temas de Matisse, la odalisca se integra a un paisaje alucinante y colorido.

 

Exposición “Retrospectiva”, del artista Cosme Proenza. Foto: Kevin Manuel Noya

En la inauguración, Jorge Perugorría comentó que esta exposición es un honor para el Festival por muchas razones: “Por lo que significa Cosme dentro de la pintura cubana, y por la relación que ha tenido con el Festival desde que Humberto lo inició. Digamos que la relación de Cosme es fundacional. Ha sido un gran privilegio que enseguida se estableciera esa complicidad entre dos grandes artistas cubanos. Cosme ha estado en las catorce ediciones. Está en Gibara, en Holguín, y sobre todo presente en la cultura cubana. Es un gran honor celebrar este aniversario y hacer esta exposición en su galería. Estamos muy felices y le doy las gracias, también en nombre de Humberto”.

En la exposición –a la que asistió la presidencia del Festival, invitados y las autoridades políticas y gubernamentales del municipio y la provincia–, Cosme, uno de los artistas hispanoamericanos con una de las cosmovisiones más enigmáticas y originales de los últimos tiempos, recordó su amistad con Humberto Solás, los años fundacionales de la cita y catalogó al FICG como “uno de los eventos culturales más importantes de este país”.