Cita para el humor

Fotos: Luis Mario Rodríguez Suñol
La V edición del Festival de Humor para Jóvenes Satiricón que este 4 de marzo concluye en Holguín, trajo “humor de bueno” para cumplir con su premisa de brindar al público referentes de lo mejor del género en Cuba. En ese catálogo, una de las propuestas más elaboradas e integrales desde el punto de vista de los elementos que conforman una puesta en escena, fue “La cita”, dirigida por Osvaldo Doimeadiós sobre el guión de su hija Andrea.
Con esta comedia la joven actriz se estrenó en el coro de mujeres en el humor, del cual forma parte la popular y laureada Venecia Feria, quien resultó la contraparte en el espectáculo.
Fotos: Luis Mario Rodríguez Suñol

Sobre la incursión de Andrea en el género Osvaldo Doimeadiós comentó que, “en un principio ella negaba a sí misma el hecho de hacer humor, porque eso forma parte de la juventud, de querer trascender a través de la épica, la fibra más dramática. Sin embargo, en un punto de la maduración de su carrera como actriz, Andrea se ha dado cuenta de que tiene potencial en su histrión para la comedia. Eso no llega por la imposición de nadie. Tiene que ver con la maduración del ser humano”.

Antes de llegar simultáneamente a “La cita” las dos actrices y el director de la puesta, pasó mucho tiempo, rememora Osvaldo Doimeadiós:
“Los tres estábamos muy complicados con otros compromisos. Andrea estaba haciendo una novela, Venecia trabajaba con su grupo humorístico Etcétera y yo grababa la serie Lucha Contra Bandidos. Nos demoramos un poco. Empezábamos a montar y teníamos que esperar dos meses para volvernos a ver y arrancar de nuevo. Sin embargo, gracias a esa distancia creativa, el proyecto fue madurando y ganamos en objetividad sobre él. Al final tuvimos un mes de trabajo intenso y coordiné la presencia de un gran equipo de especialistas, personas muy capaces e imaginativas”.
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Aunque en carácter de reposición, pues ya La cita había ocurrido en el “Suñol” en el mes de agosto, valió la pena el reencuentro con una puesta donde el humor se nutre de la sátira social y se hacen disímiles referencias e intertextos a personalidades y hechos de la historia y la cultura universal. Explícitamente aparecen en escena Marilyn Monroe, y Frida Khalo, aunque en los textos el espectador avezado podrá descubrir a escritores como Kafka, Shakespearem Cirilo Villaverde; filósofos cubanos del siglo XIX como Félix Varela y José Antonio Saco; obras de la literatura cubana como “Espejo de Paciencia” y “Las impuras”, entre otras interminables citas que revelan el background cognoscitivo de la escritora.
Varias escenas, que pudieran presentarse de modo independiente, se sucedieron de forma orgánica, con un exquisito diseño de vestuario. Sorprende al público cómo el vestuarista aparece en escena durante las transiciones entre cada sketch para ayudar a las actrices en su cambio de look que ocurre ante los ojos de los espectadores.
Entre las situaciones más hilarantes destaca el monólogo interpretado por Venecia Feria en su rol de loca y fea. Menor impacto tuvo en la audiencia el unipersonal de Andrea que asumió el papel de predicadora del Señor, aunque en sentido general, la propuesta tuvo una excelente acogida del público.
En “La cita”, el chiste más explícito se une al humor más elegante que conduce a la reflexión al público más avezado. La sátira mordaz, la parodia y la ironía nutren un guión inteligente.
Sobre la acogida de la propuesta, Osvaldo Doimeadiós precisó: “Estrenamos el espectáculo y sucedió una cosa muy hermosa: la aceptación por los distintos públicos a los que hemos presentado la obra y por la crítica especializada. Ha sido el espectáculo que más críticas y reseñas positivas he tenido en el humor”.
Holguín no ha sido la excepción.
Por Rosana Rivero Ricardo
Tomado de www.ahora.cu/es

De Doime son los aplausos

Osvaldo Doimeadiós se presentó en el Teatro Eddy Suñol de la ciudad de Holguín durante el V Festival de Humor para Jóvenes Satiricón.Fotos: Carlos Rafael y Torralbas
Lejos de las tablas y las cámaras Osvaldo Doimeadiós parece estar de “mal humor”. Definitivamente, no es un hombre cómico. Al contrario. Es más serio que Serrano leyendo una nota oficial en el Noticiero Estelar. Y eso que nos fuimos a conversar al Bar Pliska del Hotel Pernik y ni “pliska” de sonrisa.
Quizá notó la sorpresa y la contrariedad en mi rostro cuando me dijo: “A veces la gente me pregunta si estoy triste o bravo. Parce que tengo un rictus de ultra seriedad que no es tal. Lo que pasa es que soy extremadamente tímido. Me da pena exponerme delante de alguien. Sin embargo, el escenario es la mejor vía para exorcizar esos demonios”.
Fue en el Teatro “Eddy Suñol” que compartió humor del bueno durante sus presentaciones en el V Festival de Humor para Jóvenes Satiricón que se desarrolla entre el 25 de febrero y el 4 de marzo. Entre una y otra actuación conversó con ¡ahora! digital “del humor y otros demonios”.
Hacía casi cuatro años que no regresaba a Holguín, su ciudad natal. Le Doi-me-adiós, digo, la bienvenida, antes de preguntarle sobre sus orígenes holguineros y su vocación por la actuación:
“Nací aquí en 1964, en la otrora Clínica de Frexes y Morales Lemus. Nunca estuve en Las Calabazas, pero hay gente que afirma que soy de allí. Sucedió que en un programa Sabadazo me preguntaron de dónde era mi personaje de Margot e improvisadamente le dije que del Cruce de Las Calabazas, ‘mire mi cuerpo de calabaza’, concluí. Realmente yo vivía en el reparto Alex Urquiola hasta el ’82.
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“Desde los cuatro años decía que iba a ser actor, pero mi madre deseaba que estudiara música. A los seis me hicieron pruebas de aptitud. Todo iba bien hasta que la profesora me preguntó si quería ser músico. Le dije que la música me gustaba mucho, pero quería ser actor. Ahí mi madre comprendió que tenía condiciones, pero no vocación.
“En el local que hoy ocupa Tele Cristal, me vinculé a un taller de actuación para niños donde se hacían programas en la CMKO Radio Angulo . La radio fue el bautizo. Lo primero que hice fue un personaje en una versión de Cumbres Borrascosas.
“Luego vino la etapa del Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas (IPVCE) José Martí que fue muy simpática. Entré en séptimo grado y ya había un grupo de teatro creado por alumnos de años superiores. Me presentaba todos los años con tremendos deseos y no me daban ningún personaje. Seguí insistiendo hasta que ellos se graduaron y formé mi propio grupo. Por eso digo que en la vida uno debe persistir. “Luego entré en el Instituto Superior de Arte (Isa)  en el año ‘82 y me gradué en el ‘87. Contrariamente a lo que se hace, no me quedé en La Habana. Un grupo de graduados, voluntariamente, decidimos venir a Moa y fundamos Teatro del Este. No le interesó el proyecto a las autoridades de Cultura de aquel momento y se disolvió. Regresé a La Habana y retomé mi trabajo en el humor que había comenzado en la universidad con la creación del grupo Salamanca”.
No estudiaste música, sin embargo el humor musical se inserta en buena parte de tus espectáculos…
“Quizá debí escuchar el consejo de mi mamá y estudiar algo de música. Después la vida me ha llevado a trabajar con músicos y cantantes y me ha encantado.
“Todo en la vida es música. Me gusta incluirla en mis espectáculos, porque forma parte de la belleza de la vida y nuestra cultura, pues somos un pueblo tremendamente musical”.
¿Por qué crees que el humor sigue considerándose como un género menor dentro de las artes escénicas?
“Es un criterio simplista relacionado con la modorra intelectual o no ahondar en la naturaleza del arte. A veces las cosas se pueden simplificar al actor, pero todo no puede ser eso. Hay que reinventarse todos los días, superar lo que uno hace desde el guión y todos los elementos que conforman una puesta en escena, si no perderíamos posibilidades estéticas.
“En los años que estudié en el Isa empecé a hacer humor y todo el mundo se divertía. Sin embargo, si decías en los predios académicos que en eso centrarías tu carrera, los intelectuales entre comillas, porque los verdaderos sí disfrutan y comprende el género, manifestaban: ‘!ay!, ¡qué pena!. Entonces por rebeldía empecé a hacer humor. Además, este forma parte de nuestra identidad y el sentido más raigal de cubanía. Por eso lo defiendo por encima de todas las cosas”.
Existe el criterio de que el humor cubano está en crisis…
“El humor de calidad no es mayoría. Así ocurre en el resto de las expresiones artísticas donde hay una vanguardia y cosas no tan buenas. Lamentablemente, al humor se juzga por el lado más malo.
Quizás en la capital estamos más expuestos a las leyes del mercado y hay que optar por otras vías para comercializar lo que hacemos. Tal vez eso distraiga la atención de la verdadera creación. No obstante, hay grupos y solistas que siguen apostando por un trabajo de calidad como el Dúo Caricare, desde Holguín y Komotú en Guantánamo.
“Existen zonas muy notorias que no apuestan a lo grosero, sino a lo mejor del género humano que tiene que ver con el humor blanco, pero también con la sátira social, tan útil y necesaria, aunque algunos enemigos del género traten de borrarla”.
¿El transformismo para un personaje tan popular como Margot, demanda de ti un esfuerzo especial?
“Empecé a hacer Margot años antes de que saliera en televisión. En las fiestas asumía el personaje y, sin quererlo, lo ensayé y pulí. Un día en Sabadazo, Pulido me propuso hacer un personaje y le sugerí a Margot.
“Feliciano también nació así. Llegan como un juego hasta que decido confrontarlos con el público. Lo que es un juego se disfruta y sale orgánicamente, aunque la interpretación tiene su grado de dificultad”.
Tu hija, Andrea, es actriz y se inició recientemente en el humor. ¿Cómo es esa relación personal y profesional al mismo tiempo?
“Nos criticamos mutuamente. Así ha sido siempre en el hogar. Mi familia ha participado críticamente de todo el desarrollo de mi carrera como actor. A Andrea la tuve como alumna en su último año en la Escuela Nacional de Arte, pero con el mismo tratamiento que a los demás actores jóvenes. “Ahora soy director de un espectáculo humorístico, La cita, que ella escribió y en el que actúa junto a Venecia Feria, y estamos muy satisfechos con el resultado”.
Después de una carrera tan versátil con qué te quedas, ¿el drama o la comedia?
“Me quedo con lo que me ponga la vara alta y no me aburra, ya sea humor, drama u otra cosa. Me gusta meterme en personajes y cosas difíciles. Vale la pena correr el riesgo, porque también esta es una carrera de equivocarse y eso forma parte del proceso.
Un actor tan camaleónico, que ha probado casi todos los medios y géneros, desde el humor hasta el horror sicológico, ¿qué le queda para el futuro?
“Me gustaría seguir apostando por el humor. Hago unipersonales y es un reto, pero quisiera realizar espectáculos con muchas personas, pues me gusta trabajar en escena con varias energías.
“Vivo el presente. Me enamoraré de los proyectos y los sacaré adelante en la medida que se puedan hacer. Seguiré trabajando en lo que la vida me ponga en el camino”.
Por Rosana Rivero Ricardo
Tomado de www.ahora.cu/es

La semana más alegre de Holguín

Todavía no termina la noche y ya siento nostalgia por estas horas de intensas carcajadas que provocaron “medicinales” dolores de mandíbula y hasta de cabeza, de sonrisas para aliviar el estrés cotidiano.

Versatilidad en la escena demostraron los jóvenes del Lírico holguinero. Foto: Ernesto Herrera

La V Edición del Festival de Humor Joven Satiricón se despidió este 4 de marzo con una velada de lujo donde los presentes disfrutaron de lo mejor de la escena humorística en Cuba.

Entre signos de exclamación y con asteriscos queda una obra, La Cita, quizás lo mejor que pudo presenciarse en cuanto a calidad interpretativa de las actrices Venecia Feria y Andrea Doimeadios, así como por la elevada factura del guión, del puño y letra de Osvaldo Doimeadios, quien impregnó perspicacia y talento sobrados para concebir una obra que hace reír y a la vez pensar, asombrarse y disfrutar mientras nos analizamos por dentro.

Para iniciar la noche de despedidas fue Kike Quiñones, quien se aventuró a interpretar un fragmento de la ópera “La hija de Escipión”, obra de los icónicos “Les Luthiers”, pero esta vez en versión cubana donde destacaron las interpretaciones de tres jóvenes pupilos del Teatro Lírico “Rodrigo Prats”, quienes además de ser talentosos cantantes exhibieron dotes de humoristas, al acoplarse perfectamente al montaje.

Mirellita es un pilar del humor y la actuación holguinera. Foto: Ernesto Herrera

Para este año, y producto de la presidencia de Kike frente al Centro Promotor, fueron tres las directrices para “depurar” el humor que se ofrece en estos espacios -según Maikel, director de la Leña del Humor-: “no hacer chistes sobre pinareños, porque el Presidente es de allá; tampoco sobre las personas de color, y mucho menos sobre los gueys”, y los cómicos han intentado respetar las posturas de su líder.

Santa es una mujer que vulgarmente se conoce como “luchadora”, y a través de Mirellita Abreu conocemos las interioridades de este personaje interpretado por esta actriz de modo tal que no dejas dudas a quienes creen que ella es solo una integrante del Dúo Caricare, por el contrario, es todo un pilar de la escena humorística holguinera.

Un salvaje oeste totalmente dislocado nos propone “Etcétera”. Foto: Ernesto Herrera

En un salvaje oeste muy sui generis nos encontramos con dos vaqueros de preferencias sexuales atípicas para este escenario, quienes asaltan bancos- pero de series y películas-, y donde además compran las balas a través de la libreta de abastecimientos; esta es la propuesta de los muchachos de “Etcétera”, para la ocasión cabalgando “como yeguas en su caballo”, ¿o era al revés?

Un logro de la medicina cubana, Michel “El Flaco”-exintegrante de “La oveja negra”-, se empeñó en su monólogo sobre los feos, sketch donde sobran las palabras cuando con solo ver a su protagonista nos damos cuenta que él, en sí mismo, es una obra humorística. Aún así el talentoso joven realiza un bosquejo por la vida de sus similares, del cual estoy seguro que Ernesto-nuestro fotógrafo-, siempre recordará.

Michel se vale de sus “cualidades” físicas para hacer de sus sketchs todo un espectáculo. Foto: Ernesto Herrera

Y un “ex” antecedió a su antiguo grupo humorístico, pues fue “La oveja negra” quien se encargó de proseguir con la descarga nocturna, esta vez con una versión de “El prisionero de la máscara de hierro” donde los dos mosqueteros y D´artagnan, mas que un historia de aventura, por su fisionomía podrían interpretar el cuento infantil de “Los tres cerditos”.

La sorpresa de la noche fue con un invitado especial, Ramón Mustelier, quien logró el clímax a través de su repertorio cargado de imitaciones a personajes populares como los de la novela Tierra brava, o con chistes cortos, incisivos, que recaen en temas y situaciones comunes como el matrimonio u otros, todo ello logrado a través de la picardía que caracteriza al cubano.

Momento especial durante la gala fueron los reconocimientos entregados por la Dirección Provincial de Cultura al Centro Promotor, el grupo “Etcétera” y a “Pagola…”. Para Kike y Eider-director de Etcétera-, los agasajos devinieron en par de reproducciones del Maestro Cosme Proenza, en este caso del cuadro “Fidel, como una espada reluciente”, y para homenajear los 30 años del referente humorístico cubano-“Pagola…”-, le fue entregado a su director una obra de las que compone la serie “Los dioses escuchan”, del propio creador holguinero.

Reproducciones del Maestro Cosme Proenza constituyeron el mejor agasajo durante la noche. Foto: Ernesto Herrera

En espera de que durante el año se realicen temporadas para presentar las diferentes obras que disfrutamos en este Festival-y que otros no pudieron presenciar por falta de capacidad-, los holguineros despedimos la V Edición del Satiricón, en un breve hasta pronto que ansía una nueva semana de risas, esa que es la más alegre de esta provincia.

Pagola: “¡¿otra vez con lo mismo?!”

Con las luces bajas aún y la música a la inversa aparecen los artistas en el escenario y el público, como si nada, se mantiene presto en su cotilleo; Pagola, herido por este recibimiento, organiza una espontánea ovación de la repleta sala Alberto Dávalos. ¿Quién conoce nuestro repertorio?-pregunta el director del grupo humorístico-, pocos confirman, a lo que Pagola replica: “Entonces podemos hacer lo mismo”.

La complicidad público-artista es más propicia en este escenario. Foto: Ernesto Herrera

Un humor amparado en la música y que tiene como esencia la crítica y mofa de determinadas situaciones sociales es al que nos tiene acostumbrado el grupo “Pagola la paga”, fiel participante al Festival holguinero Satiricón.

El primer tema de la tarde es para los “tembas”, quienes están muy de moda dentro de los espectáculos recientes con esto del envejecimiento poblacional, por ello nos regalan un popurrí de la “Década prodigiosa”, esta vez con variaciones en las rimas y letras, esencia de las propuestas de estos “muchachos”.

Aprovechando la cercanía del público con el escenario en la “Dávalos”-lo que no quiere decir que en espacios más grandes no lo hagan-, los artistas comienzan a mofarse de los presentes, sin importar sexo, edad o género critican al que llegó tarde o bromean con el “puro”, no es de extrañar entonces que en algún momento conviertan la Sala en un ómnibus nacional donde unos se tapan la nariz mientras otros alzan los brazos coreando un pegajoso estribillo.

Ni un suspiro podía entrar a la Sala Alberto Dávalos durante la presentación. Foto: Ernesto Herrera

Así analizan cada ámbito social del cubano, preferentemente con temas actuales como el restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, los viajes al extranjero, entre otros; todo ello a través de géneros tropicales como la salsa, el merengue, la conga, fusionados con otros en dependencia del tema original y la versión que se haga, por tal motivo el público puede disfrutar de un “Despacito”-popular canción de Luis Fonsi y Daddy Yankee-, dedicado a las medidas restrictivas de Donald Trump hacia nuestro país.

A los 30 años de vida artística de Pagola… se dedica esta edición del Festival, espacio propicio para homenajear con humor al longevo grupo, referentes imprescindible de nuestro país.

Treinta años de buen humor nos ha regalado “Pagola…”. Foto: Ernesto Herrera

Lo mismo se arma el relajo con un bolero del Benny, que con un punto cubano, y con él un típico aguacero cubano, pero de carcajadas, producto de ese humor criollo, auténtico, ese mismo al que nos tiene acostumbrados Pagola, que incluso pagándola o no, en cada función se reinventa y nos hace reír lo mismo con una nueva canción que con uno de sus primeros estribillos.

Humor entre holguineros: Doime y Caricare

Para los que pensaban que “nadie es profeta en su tierra”, el actor Osvaldo Doimeadios y la dupla de amor y humor Caricare dieron las señas de un espectáculo que vino a demostrar lo contrario, este 1 de marzo en la antepenúltima noche del Satiricón 2018.

Premiado por el carisma y sumo talento a la hora de divulgar con humor las temáticas más acuciantes de nuestro país, se presentó el querido Doimeadios. Tras una exitosa gira con el unipersonal “Aquicualquier@ roba”,Premio Villanueva 2007, presentado en Holguín hace cuatro años; el connotado actor, — suerte de gurú sobre cómo hacer reír “en serio” y curtido como pocos en las peculiaridades del arte, bien sea dramático o comedia, lo mismo — hizo suya la sala principal del Suñol para abordar en breves monólogos temas como el envejecimiento poblacional y los retos que, a largo plazo impondrá, o la nostalgia por los ” maravillosos e irresponsables años 80″, seguidos por ese “martillazo colectivo”, mejor explicable a su juicio como ” doble salto mortal con apagón” que bien definen los ’90 para la familia cubana.

Fragmento del unipersonal “Aquicualquier@ roba”,Premio Villanueva 2007. Foto: Herrera

La aventura del Doime, reconocido actor de las tablas y la pantalla chica generó, si no la mejor, una de las más exquisitas noches del Festival. Quizá solo superable por La Cita, precisamente, un texto dirigido por el también Premio Nacional del Humor, y que protagonizan las actrices Venecia Feria y Andrea Doimeadios, digna heredera de las dotes legadas por su padre.

La base de su humor es tan sencilla como eficaz: maleta en mano, dentro unos pocos vestuarios, una vis cómica inmensa, un amplio repertorio y una prolífica formación actoral resultan suficiente andamiaje para montar un espectáculo a tono, simpatiquísimo, que no tarda en sacar las mejores ovaciones del público coterráneo.

Nueva propuesta de Caricare acaparó ovaciones en el Suñol. Foto: Herrera

No quiso ser menos la hilarante pareja (Onelio Escalona- Mireyita Abreu) abriendo su presentación con un texto que plantea el diálogo entre la chimenea de un central Vanguardia Nacional y una cigueña, alérgica a los niños, que viaja desde París atendiendo las múltiples “solicitudes” de bebés, puntualizando en tópicos como la promiscuidad y diversidad sexual. La sátira y el doble sentido sobrevuelan esta obra, cuyas pinceladas dibujaron no pocas sonrisas y reflexiones en torno al codiciado aumento de la natalidad.

Sin desprenderse de su línea de trabajo habitual, encontramos al par de humoristas cantando y riéndose de ellos mismos y de todo lo que les rodea, interpretando personajes pintorescos, que alternan con una divertida mezcla de concierto, monólogos y “gamberradas” en las que las conversaciones se intercambian con ingeniosas canciones propias, llenas de humor irreverente y provocador, como la interpretada al jurado que los premió en un Aquelarre u otra tarareada por el Chinito que ha gustado de desmontar, semánticamente, una canción de la cantante española Sarita Montiel, describiendo su idilio con un cubano, almirante y embajador, que cada día desde La Habana le envía un barco con una flor.

Mireyita y Onelio hacen una dupla ejemplar,tanto en el amor como el humor. Foto: Herrera

Sobre una peculiar colección de pitos, de los cuales impartió Onelio una jocosa conferencia donde no faltaron los ejemplares de todos tipos, nacionalidades y colores. Mireyita no quedó atrás, representando a una gitana con un don sobrenatural para resolver asuntos de pareja. Y en su ayuda el árabe Mustafa, hijo de un jeque y nieto de un rajá que, en materia de féminas, era hombre muerto a causa de su desencuentro con la preciosa Hanny.

Tras el cierre del telón, fuimos en busca de las consideraciones de estos tres holguineros que han hecho de su experiencia escénico- humorística una verdadero modo de vivir en torno a un certamen como Satiricón donde  Caricare se reconoce como fundador en este certamen que ya toma vuelo:  “Estamos honrados por haber compartido la escena con nuestro profesor Doimeadios, alguien que siempre hemos admirado muchísimo. Felices porque el público apreció nuestras últimas propuestas de estreno.“Ya estamos en la quinta edición, fuimos fundadores desde el primero, y esperamos que se siga realizando para salud del humor cubano y porque los holguineros lo merecen.

As{i mismo el Doime adviertió que el evento  “aporta muchísimo, por presentarse buenos espectáculos, muchos de ellos de grupos que están afincados en las provincias y, desde allí, han potenciado un humor de primer nivel, sea el caso de Caricare, Komotú o La Leña…”

“El hecho de ir a las universidades activa nuevos mecanismos, volver a lo que hacíamos en los años ´80. Se habla de pérdida de valores, de chabacanería, etc. Creo que hay que apelar a la inteligencia del humor. Hacer un evento de este tipo es muy saludable y, en Holguín, mucho más.”

 

Humor a primera vista

Fotos: Carlos Rafael

Acercar al público a lo que ha sido el Festival de Humor para Jóvenes Satiricón en sus cinco años de existencia fue el objetivo del espectáculo inaugural del evento, acaecido en la noche del 26 de febrero en el Teatro Eddy Suñol de la ciudad de Holguín.

En la velada se presentaron grandes exponentes del género como Osvaldo Doimeadiós, Kike Quiñones y Carlos Gonzalvo (Mentepollo) , quienes defendieron desde el stand up comedy la premisa que desde sus inicios mantiene el Festival: brindar al público referentes de lo mejor del humor escénico en Cuba y desarrollar en la audiencia niveles de apreciación.
Foto: Carlos Rafael

Intervinieron además en la jornada de apertura los grupos Etcétera, Caricare y La leña del humor, este último proveniente de Villa Clara y asistente a cada una de las ediciones del Satiricón.

El absurdo, la ironía y la metáfora fueron algunos recursos que emplearon los humoristas para mantener al público riendo por casi dos horas. El bloqueo, la internet en Cuba y el envejecimiento poblacional estuvieron entre los temas seleccionados para provocar situaciones hilarantes.
SATIRICON 2018

Eider Luis Pérez, fundador del Festival y presidente de su Comité Organizador aprovechó la jornada para reconocer a varias instituciones que han contribuido con el nacimiento y desarrollo del evento como la Asociación Hermanos Saíz, la Dirección Provincial de Cultura, el Centro Provincial de las Artes Escénicas, Ediciones la Luz, el Teatro Eddy Suñol, el Departamento de Extensión Universitaria de la Universidad de Holguín y el Centro de Comunicación Cultural.

Osvaldo Doimeadios. Satiricón 2018

Además de las presentaciones nocturnas en ambas salas del Teatro Eddy Suñol a partir de las 7 de la noche, el festival propone conferencias y actuaciones de los humoristas en las universidades del territorio, así como en los municipios de “Calixto García”, Báguano y Gibara.

La sede de la Uneac presenta su habitual programa colateral, que incluye una exposición de humor gráfico, el evento teórico que se desarrollará el próximo 28 de febrero y el Café Literario dedicado al humor.
Por Rosana Rivero Ricardo
Tomado de www.ahora.cu/es

Komotú nos reúne y nos hace reír

Por Erian Peña Pupo

Grupo Komotú. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Komotú reafirmó en el Teatro Suñol que es uno de los mejores grupos humorísticos cubanos. Viven todavía en la ciudad de Guantánamo –donde surgieron en septiembre de 1994– y desde allí han hecho una obra que trasciende todo determinismo geográfico, pues buscan coordenadas humorísticas comunes para explotar y abordar la realidad nacional.

Así lo comprobamos quienes asistimos a su propuesta en esta V edición del Festival Satiricón. Si bien es cierto que el pasado año la obra El muro, merecedora de los principales premios de su tipo en el país, estuvo mejor estructurada conceptual y dramatúrgicamente, siendo uno de los momentos más recordados en esa edición del Satiricón, la nueva propuesta de Komotú sienta sus bases en uno de los principales y peores rezagos de la burocracia: las reuniones y en su efecto, el “reunionismo” en todos los sentidos.

Grupo Komotú. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

¿Quién no ha sufrido o incluso protagonizado una reunión? Eso parecen decirnos los actores de Komotú: Miguel Moreno Rodríguez, Alexis Ayala Wilson, Yasnai Ricardo Pérez y la más joven en el grupo, Anachelis Matos Toirac, a través de los diferentes sketchs que articulan la propuesta humorística.

Repasemos algunos de estos sketchs en que utilizan la ironía, el chiste conceptual, la parodia y el absurdo: Ñico es un jefe de mantenimiento que repara un buró para efectuar una reunión, mientras la actriz Lucía Bustamante –el momento cultural no puede faltar en ninguna reunión que se respete– recita uno de sus poemas con un elevado tono épico. En lo que resulta ser una parodia a ciertos seriales policiacos cubanos, presenciamos el interrogatorio a Armando del Toro por la desaparición de la vaca Dionisia y la existencia de “picadillo enriquecido” en su menguado refrigerador. En otro sketch somos partícipes de la espera en un hospital de dos hijas –totalmente diferentes e hilarantes por esto mismo, por la concepción de sus personajes, una de ellas incluso perdió las expectativas cuando niña– mientras el padre, un viejo burócrata amante de las reuniones y los diplomas, es operado de demagogia. En otro, una profesora –excelente la caracterización de la misma, no solo por caricaturesca sino por cercana– organiza una de las típicas reuniones de padres para recordarles a aquellos la importancia de organizarse en vistas del día del educador y no repetir así los regalos y claro, mejorar la calidad y el valor de estos. Finalmente nos encontramos en una atípica reunión de ladrones y del robo de un botín entre ellos mismos, reafirmando la calidad de los actores de Komotú: un excelente, extrovertido y conocido Miguel Moreno que lidera la puesta; un Alexis Ayala, conocido también por su Maestro Angelito en Un fraude celestial, al que solo de mirar nos produce carcajadas, y las muy coherentes e hilarantes Yasnai Ricardo y Anachelis Matos.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Para Komotú nada escapa a su mirada crítica: los problemas sociales, políticos, culturales… son llevados a escena con una inteligencia y sutileza que en ocasiones resulta rara avis en los terrenos del humorismo cubano, evadiendo las alusiones directas pero empleando, al mismo tiempo, con naturalidad y aire fresco, los sucesos más emblemáticos y comunes del acontecer diario del cubano. Si fuera a sugerir algo, que no empaña para nada la puesta en sí, su acertada dramaturgia y la concepción del espectáculo, fuera el cuidado en cierto moralismo didáctico que en ocasiones se asoma en algunos de los sketchs y nos reafirman que esto no es necesario, que el buen chiste basta de por sí para hacernos pensar y al mismo tiempo reírnos de las situaciones reales o no de la vida.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Sabemos que su principal divisa, mantenida por varios años, casi 24 para ser exactos, es lograr con un humor agudo y reflexivo que el público disfrute de un espectáculo que lo haga divertir y pensar al mismo tiempo. Komotú lo ha logrado con creces: las salas llenas y los aplausos apabullantes en el Teatro Suñol confirman su ganada jerarquía en el humor insular.

El Plan y Etc…

El grupo humorístico Etcétera, fenómeno de popularidad desde sus inicios en el mundo de la sátira, vive hoy un intenso idilio con nuestra Ciudad de los parques— obligada plaza.  “Siempre he considerado al público holguinero muy agradecido.  Ha sido, de una forma u otra, el medidor de nuestro trabajo,” reconoce Eider Luis Pérez, director del grupo.

Y el dato no es gratuito, porque Etcétera nunca ha desaparecido del “radar” escénico de Holguín, a la que regresan continuadamente valorizando nuevos espacios dedicados al humor, aunque su actual residencia conste en la capital de todos los cubanos.  Son anfitriones, por quinta ocasión consecutiva, del evento que sostiene como imagen al sátiro, esta vez, astronauta. (Cualquier semejanza con uno de sus integrantes ha sido pura coincidencia), advierten. Y lo hacen para ofrecer su más reciente producto creativo: El Plan.

Las peripecias de un grupo de espías que siguen un ambicioso plan marcó la novedad del espectáculo. Foto: Herrera

Escudado por las actuaciones de Venecia Feria, Yasser Velázquez, Luis Ángel Batista y el propio Eider Pérez, encadena las peripecias de un grupo de espías que siguen un ambicioso plan, lleno de matices y guiños a nuestra realidad como el ahorro energético o el Período Especial.

Similares cotas supuso el encuentro entre un maestro samurái y su discípulo, o los esfuerzos de un grupo de actores durante la filmación de la que será la primera cinta del Icaic ganadora de un Oscar.  Diríase casi una saga de su anterior número sobre el director Salpinguitis. Perfectible, y sin tantas alusiones a su acostumbrada sátira. Lo propio se desarrolla durante la invasión a la Tierra que hace unir fuerzas a Elpidio Valdés y Superman.  Con una clara resonancia en el ámbito del humor, Etcétera anuncia nuevos itinerarios creativos. Bien afincado y reconocido por su trabajo con la sátira, ahora enfoca su atención hacia otras maneras de hacer como el humor blanco y  situacional ¿Su centro de mira? La actuación.

“Los actores hacen una interpretación bastante sólida de un texto que, prácticamente,  esta contradiciendo todo el tiempo lo que se dice. Se construye toda una historia cómica a través de pequeños momentos, o sea, pequeños cuadros dentro de un gran sketch.”

Resulta una línea poco explorada por el elenco, lo cual impulsa la idea de Movies de humor, espectáculo temático que incluirá en su puesta a Bollywood— en alusión a la mega industria del cine indio donde priman baile y canto—,  donde los actores demostrarán sus aptitudes para las múltiples peripecias que conlleva. “Creo que a los festivales deben llegar obras maduras y no solo estrenos”. Casi siempre apuesta por una combinación de ambas, incluyendo lo nuevo con “otras  que ya tengan un recorrido en el repertorio del grupo”,  afirma.

Y si de novedades se trata, Etcétera ha integrado otro miembro a su dinámica.

El actor Luis Ángel Batista figura como nueva adquisición del grupo Etcétera. Foto: Herrera

“Sigo creyendo que los actores son eso, no los encasillo en la comedia o el drama. Hay algunos con mayores o menores condiciones histriónicas para asumir el humor. Con Etcétera sucede que la dinámica de trabajo se complejiza para quienes no entiendan también la actuación.  Hemos trabajado con varios integrantes, algunos graduados de actuación y otros con esas posibilidades citadas.”

“Siempre pensamos la escena para actuarla y no, simplemente, para hacer el chiste. Creemos más en la situación, en sí misma, que en la broma exclusiva, la que no ofrece la significación real de la estética de Etcétera.” Con la inclusión de Luis Ángel Batista logra el grupo el codiciado equilibrio. Posee versatilidad, una vis cómica muy buena, va en camino a descifrar los códigos del manual etceteriano.

“Me recuerda mucho a lo que tuvimos, en un momento determinado, Nelson Osorio y yo en la escena. Estudioso. Puede hacer lo que se proponga en el campo de la actuación. Sus características me han permitido recuperar los números que no tenía en repertorio activo a falta de un actor con sus cualidades,” reconoce el también escritor.

Si antes la formación (Yasser, Venecia, Eider) lograba captar atenciones con el siempre asistido “triangulo amoroso” llevado al humor. Ahora el trabajo se complementa con mejores interacciones, pueden desdoblarse y sacar sustancia, tanto por la “química”  Yasser- Luis Ángel como la incorporación de Venecia que viene a configurar una imagen casi perfecta.

En la variación está la clave, advierte Eider. “Los grupos tienen que oxigenarse cada cierta época. Tanto la repetición de textos, actores e intención llegan a aburrir al público. Eso supone un reto, como director y escritor, para  mí.”

Responsable de la “ola” humorística que embate al Teatro Suñol cada febrero,  tras la concepción del Festival de Humor para jóvenes Satiricón, Etcétera apuesta sin tirar la toalla,  por conjugar gracejo e ingenio en un  acto teatral. Acá han encontrado su plaza y parecen dispuestos a aprovecharla como es debido.

Humor gráfico en el Satiricón: ¿quién dibuja al sátiro?

Por Erian Peña Pupo

Expo de caricaturas. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Como parte del V Festival de Humor para Jóvenes Satiricón y dedicada al desaparecido caricaturista, diseñador gráfico y periodista holguinero Ángel Quintana Bermúdez (1934–2018) la sede provincial de la Uneac en Holguín exhibe la exposición de caricaturas Humor Gráfico. Satiricón V.

Con curaduría del caricaturista y actor Onelio Escalona, integrante del conocido dúo Caricare, la exposición reúne obras –en diferentes formatos y técnicas– de artistas gráficos como Alfredo Hernández, Martirena, José Antonio Fulguerias, Roland, Panchito y Pedro Méndez, integrantes del conocido suplemento humorístico santaclareño Melaíto, además Jorge A. Carmenate, Lauro Echavarría, Quintana, Mayedo, Bermúdez, Leyva, entre otros.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Con una peculiar curaduría, utilizando palillos o presillas para sostener las obras en los cordeles, estas caricaturas –creadas desde la indagación personal y muchas veces autodidacta en los amplios terrenos del género y sus posibilidades expresivas– exploran temas como la muerte, las indisciplinas sociales, el arte, el deporte, la guerra, la homofobia, la religión… desde la sátira social y el humor criollo, esa peculiar manera de subrayar la cubanidad que tan bien definiera Jorge Mañach en su Indagación del choteo (1928).

Según el reconocido intelectual Manuel García Verdecia, vicepresidente de la Uneac en Holguín, quien tuvo a su cargo las palabras de presentación de la muestra: “El humor gráfico en Holguín es tan antiguo como el desarrollo de la propia prensa, si bien es después del triunfo de la Revolución que toma auge: sobre todo a partir de la realización de pancartas o afiches que no solamente tenían un sentido político, y también de suplementos: el periódico ¡ahora! siempre tuvo una sección dedicada a las caricaturas y se creó un suplemento llamado Almiquí, donde diferentes caricaturistas tuvieron ocasión de desarrollarse”.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Precisamente en estas secciones y suplementos, varios artistas holguineros Quintana y Lauro, entre los presentes en la muestrainiciaron su camino en la caricatura, expresión que, según los estudios de Arístides Hernández, Ares, en su Diccionario de la caricatura cubana, comenzó en Cuba hacia 1833, cuando Luis Merlín o Marsillón firmó la que se considera la caricatura primigenia en la Isla, aunque de ella solo tenemos referencias.

“El hecho de que hoy tengamos un diario y no un semanario reduce un tanto las posibilidades de los humoristas. Ya no existe el movimiento que hubo en los años 70 y 80. Creo que es interesante que los medios tengan en cuenta el hecho de explotar con más asiduidad e inteligencia las nuevas tecnologías de la comunicación: puede haber perfectamente un blog de caricaturas humorísticas. Pienso que si se fortalece el Satiricón, si se utilizan las técnicas del periodismo digital y logramos que el diario holguinero se rescate y haya mayor presencia dentro de sus páginas de la caricatura, podemos rescatar buena parte de este movimiento. El humor gráfico es un humor que queda para la historia y que la gente visualiza e interioriza muy rápidamente, pues no tiene ningún tema lejano. Es, además, una manera de visualizar cómo somos, cómo pensamos, cómo actuamos…. y criticar aquellas cosas humanas que todavía nos quedan por salvar para mejorar la sociedad”, subraya, además, Manuel García Verdecia.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Las caricaturas reunidas en Humor Gráfico. Satiricón V nos ofrecen diferentes puntos de vista –desde el ingenio y la jocosidad, pero también desde la picardía, la hilaridad y un poco de ironía– a la realidad cubana e internacional, aquellas cuestiones que median y particularizan nuestra cotidianidad y la hacen única. Con una caricatura se puede decir tanto como con un comentario de varias cuartillas, con un ingrediente añadido, visualmente eficaz por demás: despertar una sincera sonrisa en quien la observa.

 

La mesa está servida

Quienes gustan del humor de alta factura se encuentran de plácemes por estos días con la realización del V Festival de Humor Joven Satiricón 2018.

Variedad de espectáculos con elevada factura se vislumbran para esta edición. Foto: Ernesto Herrera

Siete ofertas para gustos variados son los espectáculos que se incluyen en la presente cita, la cual convierte a Holguín durante una semana en capital del humor de Cuba.

La noche de este 26 de febrero fue para rememorar lo mejor de las pasadas ediciones, no es de extrañar entonces que a ella asistieran visitantes fieles a este evento como Carlos Gonzalvo (El profesor Mentepollo), Kike Quiñones, director del Centro Promotor del Humor, y “La leña del humor”; unidos a ellos, los representantes del patio, Etcétera y Caricare, se encargaron de sustraer carcajadas de los presentes.

La ovación de la noche fue para Doimeadios, versátil actor holguinero. Foto: Ernesto Herrera

En la gala inaugural, el análisis del panorama externo e interno estuvo a cargo del polifacético profesor Mentepollo, quien reconoce humildemente-ya no que nunca se le ha subido la fama para la cabeza-, sino que nunca se le ha subido el salario. Gonzalvo, “el único humorista extranjero que tiene el Centro…, por ser nativo de la Isla de la Juventud”, avizoró que como los cubanos son los únicos seres que se ríen de sus desgracias: “el 2018 será un año de mucha risa”.

Los muchachos de Etcétera remembraron números humorísticos que son como el vino, o como el buen chiste, que no importa las veces que se cuente siempre causa el mismo efecto. Desde esta premisa vivimos, una vez más, “El casting de Salpinguidis Trancón”, director de cine greco-vietnamita que busca talentos para su último proyecto pornográfico.

Para seguir con los de este terruño, Onelio y Caricare nos regalaron a este chino de Oriente que se encarga de analizar el panorama nacional a través del humor sagaz al que nos tienen acostumbrados estos referentes de la comedia cubana.

Artifice de festivales como el Satiricón para llevar el humor a todo el país es Kike Quiñones. Foto: Ernesto Herrera

La ovación mayor fue para recibir a otro de nuestra tierra que emigró hace unos añitos, ese maestro de generaciones y Premio Nacional del Humor, Osvaldo Doimeadios, quien expuso sus vivencias-comunes a todos-, sobre el Periodo Especial, etapa que podría definirse, según este actor, con una anécdota supuestamente cierta en la que una trapecista de un circo x realizaba su doble salto mortal y se fue la electricidad en ese momento del acto: un salto mortal en la oscuridad.

La velada, extensa y para nada aburrida, fue momento propicio para reconocer a una serie de instituciones holguineras que han apoyado la realización de este evento desde que era solo una simple idea: la AHS y dentro de esta Ediciones “La Luz”, la UNEAC, el Teatro Eddy Suñol, el Departamento de Extensión Universitaria de la Universidad de Holguín, la Dirección Provincial de Cultura y su Centro de Comunicación “La Luz”, este último, activo promotor del evento y encargado de perpetuar los espectáculos o actividades en un periódico espacial para cada edición. En estos agasajos no podía faltar el nombre del artífice de la idea de llevar el humor a todo el país, Kike Quiñones.

El principal gestor promocional de este Festival lo constituye el Centro de Comunicación “La Luz”. Foto: Ernesto Herrera

Satiricón es la semana más alegre de Holguín en todo el año, y para este 2018 las propuestas vaticinan jornadas de sonrisas y carcajadas a través del evento que mas repleta el principal escenario de la Ciudad de los Parques.