De tal padre, tal Cobiella

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Cobiellas (padre) junto a sus esculturas de la Aldea Taína del Chorro de Maíta. Fotos:Juan Pablo Carreras (ACN) y Argelio Cobiella Jr

Argelio Cobiellas Cadenas ya tiene 81 años.Es Hijo Ilustre de la ciudad de Holguín. Usa bastón, pero sus manos continúan fuertes, son las mismas que han logrado romper las leyes del tiempo. Sus obras escultóricas de la Aldea Taína en el Chorro de Maíta (Banes, Holguín) transmiten una espiritualidad tan valiosa, que son capaces de incentivar tu imaginación hasta remontarte a la comunidad primitiva.

Este señor recuerda cómo su padre lo enseñó a pintar. Siempre estuvo junto a él, para indicarle las imprecisiones de una estatua. Le contó sobre los comienzos del arte, relatos que quiso profundizar. Su interés por el pasado creció y terminó estudios universitarios con el título de Licenciado en Historia Universal.

“Después continúe como alumno en la Academia de Artes Plásticas. Amplié mis conocimientos sobre la escultura y descubrí mis deseos de ser profesor. No tardé mucho en convertirme en director de la Escuela Vocacional de Arte, aquí en la Ciudad de los Parques, mi tierra”, expresó Argelio, quien estuvo activo en el ejercicio del magisterio cerca de 30 años.

Le pregunté acerca de sus obras en el Chorro de Maíta y me aclaró: “No todas son mías, es cierto que soy el autor principal, pero conté con el apoyo de artistas amigos, además de mi hijo, por supuesto. Realizamos 40 piezas alegóricas a la cultura aborigen, fue un trabajo difícil, porque tuvimos percances con el cuidado del proyecto en proceso”.

“Nos demoramos aproximadamente un año, terminamos en 1997. Luego vino el huracán Ike y restauramos las figuras dañadas. Nuestro primer objetivo fue fomentar el turismo en ese lugar; pienso que se ha cumplido y, cada vez, van más extranjeros a observar a estos indios simbólicos.

Siempre defendimos que los cubanos debían ser invitados habituales, nuestra propuesta se cumplió y estamos agradecidos”, agregó.

Argelio tuvo la oportunidad de compartir labores con Electa Arenal y Huerta, artista mexicana que desempeñó una amplia obra en la provincia nororiental. Canto a la Revolución es un ejemplo de ello, se trata de un mural escultórico ubicado en Puerto Padre (Las Tunas), que representa la explotación que existía en Cuba en la etapa neocolonial y cómo los rebeldes defendían la Patria.

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Argelio Cobiellas (hijo) en plena faena.

Es coautor de las populares esculturas en la Plaza de la Marqueta, estatuas que representan al holguinero común del siglo XX. Esta y otras creaciones le valieron significativos premios como el Angelote y el Aldabón de la Ciudad.

Desde que me dispuse a entrevistarlo, quise aclarar una duda: el significado de las estatuas ecuestres. Y quedé despejado: “Si el caballo tiene dos patas en el aire, la persona murió en combate; si tiene una de las patas frontales en el aire, la persona murió de heridas recibidas en combate y, si tiene las cuatro patas en el suelo, la persona murió de causas naturales”, me dijo.

Antes de esta conversación, creía que la representación simbólica de Ernesto Guevara en Moa, así como la de Camilo Cienfuegos, en Gibara, y la escultura de El Guayabero en la ciudad holguinera, habían sido construidas por Argelio. Cuando le pregunté, me dijo que sí, “fueron construidas por Argelio, pero de apellidos Cobiellas Rodríguez, y es mi hijo”.

Las obras responden

De nombre artístico “Cobi”, es graduado de la Academia de Artes Plásticas José Joaquín Tejada, en Santiago de Cuba. Fue seleccionado como el joven más destacado de la cultura holguinera en 1984, por la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) nacional, condecorado por el entonces ministro de Cultura, Armando Hart Dávalos.

No le gusta que lo entrevisten, prefiere que observen sus obras: “Ellas tienen todas sus respuestas”. Tampoco firma sus esculturas, porque se le olvida y todavía no concibe que Miguel Ángel haya podido hacer el David, pues le parece imposible que un humano, sin contar con las herramientas actuales, haya realizado tal hazaña.

Guarda en su librero una foto junto al Comandante en Jefe Fidel Castro. Me contó que fue en la inauguración de su conjunto escultórico Guerrillero de América: cuyo elemento principal es la figura corpórea del Che en bronce, que tiene 5,60 metros de altura y está situado en el municipio de Moa.

Aquel día, fue interrogado por el Líder Histórico de la Revolución Cubana, acerca de si tuvo la intención de que la figura del monumento se pareciera al Che, y le respondió que sí y Fidel le dijo que lo había logrado. “Nos ha gustado mucho”, replicó el Comandante.

Para este artista, “holguinero de pura sangre que nunca abandonará su pueblo”, como él dice, lo que más le impresionó de Fidel fue su sencillez y ahora comprende por qué jamás construirá una estatua de su figura. “Su gran modestia no se puede impregnar en ningún material, se guarda en el corazón”, aseveró.

¿Qué otras esculturas importantes ha realizado y al verlas qué recuerdos vienen a su memoria?

–La mayoría aquí, en mi provincia natal. Por ejemplo, el monumento al Che en la Avenida de Los Libertadores, el cual fue inaugurado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, en junio de 1988. Debo aclarar, soy coautor de la obra, junto a Caridad Ramos, Oniel Sánchez y mi papá.

“La estatua de Camilo Cienfuegos, en Gibara. Como dato interesante, te digo que es la representación del Héroe de Yaguajay más cercana al mar en la Isla. Conté con la ayuda de los pobladores del municipio costero, muchos ofrecieron piezas de bronce para su fundición, algunas de ellas constituían obras de arte.

“Realicé la figura de José Martí en la Universidad de Holguín, específicamente se encuentra en la sede Celia Sánchez Manduley. Ella me hace recordar los elogios del ministro de Cultura, Abel Prieto; esos criterios me dieron la posibilidad de participar en la ejecución de una Plaza Martiana, en Honduras.

“Además, soy creador del John Lennon que se encuentra en la Caverna de Los Beatles, aquí en la ciudad; de otro Lennon en el Hotel Las Brisas de Guardalavaca; del monumento a José Miró Argenter, en el Poligráfico de Holguín; entre otros trabajos”.

Cuando usted construye la escultura de El Guayabero, es la primera vez que realiza una obra de este tipo a una persona que todavía estaba viva. ¿Cómo fue su relación con este notable músico cubano?

–Lo hice por petición de Cultura. Yo le pedí permiso. Conocía a Faustino Oramas desde que era niño. Cuando fui a tomarles las fotos, tenía dificultades para ponerse de pie, pero pidió que la escultura fuese erguida.

“Vio la obra por primera vez, ya terminada. El día de la inauguración estábamos rodeados de varias personas. Empezó a hacer chistes y contar sus amores, como de costumbre al final dijo: ¡Santa palabra!”.

Su papá…

–Ha sido mi guía eterno. Me gusta que me comparen con papi, no solo eso, nos han confundido.

Álvaro Torres cantará nuevamente en Holguín

Foto: Lázaro Wilson y La Demajagua
Foto: Lázaro Wilson y La Demajagua

El cantautor salvadoreño Álvaro Torres se presentará nuevamente en la provincia de Holguín el próximo 21 de julio como parte de la gira que realiza en Cuba, para promocionar su primer disco realizado con la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM).

El fonograma, el pionero con el que la empresa representa a un artista extranjero, aúna populares canciones del intérprete como Chiquita mía, Nada se compara contigo, Espacios vacíos, Mi verdadero amor, Yo te seguiré queriendo, y Todo se paga.

Los prestigiosos músicos cubanos Omara Portuondo, Eliades Ochoa, Pancho Céspedes, Isaac Delgado, el Septeto Santiaguero, Leoni Torres, el dúo Buena Fe y el Buena Vista Social Club se unieron al salvadoreño en esta producción. También los coros Diminuto y Entrevoces y la sección de cuerdas de la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba.

Varadero, Cienfuegos, Granma y Santiago de Cuba son otros territorios que recibirán la música del afamado intérprete, quien se hará acompañar en esta gira, auspiciada por la EGREM, del joven músico cubano Juan Guillermo (JG).

Andrés Cayón Inciarte, jefe de programación y ventas de la EGREM en Holguín, expuso en conferencia de prensa que aún no se ha precisado el escenario donde se presentará el artista.

Sostuvo que hasta el momento es el Centro Cultural Bariay el escenario previsto, mas se valoran otras opciones de instalaciones que puedan acoger a más personas debido al alto nivel de convocatoria del intérprete.

Esta es la segunda vez que Álvaro Torres se presenta en Holguín, pues el 16 de julio de 2015 ofreció el primero de los dos conciertos realizados en el Estadio Mayor General Calixto García, con el que concluyó su primera gira por Cuba iniciada en La Habana en diciembre de 2013.

Por Rosana Rivero Ricardo

Tomado de www.ahora.cu

7 motivos para regresar a Gibara

Esta no es una lista de las cosas por las cuales debemos ir a Gibara, por mucho que esté de moda resumir en determinado número de elementos la esencia de algo, prefiero conocerlo en magnitud y no prescindir de alguna característica por encima de otra.

“Aunque los gibareños son los protagonistas, todavía debemos incitarlos a que vengan más al cine”. Foto: Carlos Rafael

“Noche de alegría y tristezas la este sábado 7 de julio, la primera porque es nuestro último encuentro de esta cita y estaremos un año sin vernos, sin embargo en 2019 estaremos otra vez aquí, en Gibara, y no hay suerte como esa”.

Con nostalgia y altas expectativas para volver inició Renecito de la Cruz, director artístico del Festival, la Gala de premiaciones de la XIV Edición Festival Internacional de Cine de la Villa Blanca. En la velada fueron los infantes, centro de la cita de 2018, quienes presentaron su trabajo “Mi mejor yo”, hecho por integrantes del Proyecto “Voces del audiovisual”, residentes en la Villa Blanca, y donde los protagonistas son los propios infantes, pero esta vez del Proyecto “Con la magia de una sonrisa”, del municipio Urbano Noris.

Como en la típica noche de alegrías, los lauros no se hicieron esperar. El Premio ex aequo “Hacia una cultura de la naturaleza”, otorgado por la Fundación Antonio Núñez-Jiménez, fue para los cortometrajes documentales cubanos El monte (Claudia Claremi, 2017) y Mujeres de la basura (Lizette Vila e Ingrid León, 2018). Por su parte, el “Espectador más asiduo” fue para la gibareña Elaine González y para el Viceministro de Cultura, Fernando Rojas.

Eslinda Núñez junto con la ganadora del lauro principal, el Premio Lucía al “Mejor largometraje de ficción”. Foto: Carlos Rafael

En “Documental, animación y videoarte” se entregaron dos menciones especiales a Los dos príncipes (Yemelí Cruz y Adanoe Lima, 2017) y El monte; a su vez, el Premio Lucía al “Mejor largometraje documental” fue para Kumu Hina (Dean Hamer y Joe Wilson, 2015), de Hawai; y el Premio al “Mejor cortometraje documental” fue para Out a About (Koen Suidgeest, 2016).

Sergio y Serguei (Ernesto Daranas, 2017) impresionaron más a quienes disfrutaron de esta cita y por ello alcanzaron el “Premio especial del público al mejor largometraje de ficción”. Por su parte la Prensa premió a Vivir y otras ficciones (Jo Sol, 2016), de España, así como a Casting (Nicolas Wackerbarth, 2017), de Alemania.

Los agasajos de “Cine en construcción y guiones inéditos” fueron conferidos a: en la categoría de “Mejor guión inédito”, Guanajay, de Carlos E. Lechuga-uno de los guiones que Humberto hubiese querido hacer, al decir de Sergio Benvenuto Solás, sobrino y continuador de su legado-; así mismo, el Premio “Humberto Solás de cine en construcción-largometraje documental” fue para Órgano, al ritmo del son molío, con guion y dirección de la también cubana Rosa María Rodríguez Pupo.

En Ficción los lauros se repartieron en la categoría de “Mejor corto” a La suerte del salao (Felipe Holguin, 2017), de Colombia; el  “Mejor estilo visual” lo obtuvo Paso a paso (Grand Corps Malade y Mehdi Mir, 2016), de Francia; y el “Mejor actor” fue para Peter Paul Muller, protagonista de Bram Fisher (Jean van de Velde, 2017), coproducido entre Sudáfrica y los Países Bajos; en el apartado de Mejor actriz, el galardón recayó en Noelia Campos, una de las protagonistas del largo Los modernos (Mauro Sarser y Marcela Matta, 2016), de Uruguay.

Por otro parte, el Premio especial del jurado fue para Casting, y la “Mejor dirección” fue para Paso a paso. Finalmente, el lauro principal, Premio Lucía al “Mejor largometraje de ficción”, lo obtuvo Los modernos, filme que versa sobre la disyuntiva de tres parejas del Montevideo actual, ante la paternidad, la realización profesional y su libertad sexual.

El prestigioso actor mexicano Demian Bichir fue uno de los invitados especiales del FIC Gibara 2018. Foto: Carlos Rafael

“Para esta edición hemos ganado en calidad de las obras concursantes, más manifestaciones artísticas y mejores agrupaciones musicales. Aunque los gibareños son los protagonistas, todavía debemos incitarlos a que vengan más al cine”, resaltó Jorge Perugorría, presidente del Festival.

La velada, a la que asistieron las principales autoridades políticas y gubernamentales de la provincia, cerró esta cita XIV del FIC Gibara 2018 con la misma tónica mundialista que comenzó, pues fue el comentarista deportivo Héctor Billar, quien regaló otro pase “en vivo” desde Rusia donde varios entrevistados que asisten a ese magno evento, aseveraron que el equipo campeón de la cita futbolera sería Gibara, esa misma ciudad que en 2019 acogerá nuevamente su festival, pero para esa ocasión celebrando sus 15 primaveras.

¿Quieren siete motivos para ir a Gibara? Uno: la brisa, dos: el mar, tres: su gente, cuatro: su belleza arquitectónica, cinco: su sofocante calor característico, seis: el Festival, siete: ¡¿sigo?!

Un cuento y una canción

Insustituible en su memoria es el recuerdo de cuando se marchó. Era una tarde de esas en la que parece que el clima-gris-, es cómplice de lo que va a suceder. Miró la foto de su familia, en ella la sonrisa de su esposa y la ternura en los ojos de su hijo le decían “no te vayas”, pero la decisión estaba tomada y este era el primer paso hacia el abismo de la soledad.

Estrechos lazos de amistad unen a los dos prominentes actores. Foto: FIC Gibara

“Se fue el Ché y llegó Fidel”, así ofreció la bienvenida Jorge Perugorría, presidente del Festival Internacional de Cine de Gibara, a Demian Bichir, en alusión a la película que protagonizaran este actor mexicano junto al puertorriqueño Benicio del Toro: Ché.

Fue hace unos años cuando Steven Soderbergh los juntara para su largometraje sobre el revolucionario argentino que “Pichi” y Bichir entablaran una estrecha relación de amistad que los trajo hasta este Festival, el motivo: la presentación de la ópera prima como director del norteño Un cuento de circo & A love song.

Uno de los actores más prestigiosos de latinoamérica es Demian. Foto: FIC Gibara

Uno de los actores más prestigiosos de latinoamérica es Demian, de los pocos que ostentan nominación al Oscar como mejor actor, no es de extrañar entonces que su presencia en Gibara sea motivo de orgullo para la Villa Blanca y el evento cinematográfico que en ella se realiza.

“Nosotros en México queremos mucho a Pichi, desde la presentación de Fresa y chocolate en nuestro país, pero fue gracias a la película del Ché que finalmente nos conocimos. Cuando escribí esta historia-Un cuento…– lo llamé enseguida para que  nos acompañara, y este accedió sin poner condiciones e incluso leer el guión. Para mí este filme es muy querido, porque además de ser el primero en mi carrera como director, es rodada en locaciones muy bonitas de mi país y de Nueva Orleans”, expresó Demian.

A través de un viaje, luego de 30 años, padre e hijo se encuentran luego de tanta ausencia y sentimientos reprimidos. Un hogar vacío, abandonado por el padre, está marcado por la incertidumbre del reencuentro. Refugio, el niño que quedó atrás, pasará su vida en el circo hasta el impactante momento en que vuelva a ver a su padre.

“Desde que llegué me he sentido como en casa”. Foto: FIC Gibara

Demián Bichir, miembro de la conocida familia de artistas Bichir-Nájera, se convirtió en 2012, por su trabajo en el filme A better life, de Chris Weitz, en el segundo actor mexicano nominado al Óscar.

“Gibara se parece mucho a los pueblos mexicanos, y desde que llegué me he sentido como en casa. Este film es para ustedes, los gibareños”, destacó Demian.

Por la esperanza del mundo

Para los niños trabajamos, porque los niños son los que saben querer, porque los niños son la esperanza del mundo.

Bajo esta premisa del Héroe Nacional, José Martí, se desarrolla la XIV Edición del Festival Internacional de Cine de Gibara 2018, para esta ocasión dedicado a la niñez y la adolescencia. Varias son las actividades que se han desarrollado dentro del programa colateral de este evento para priorizar a los más pequeños de casa. Presentaciones de payasos, malabaristas u obras de teatro constan entre lo más sobresaliente para este público.

En esta ocasión destaca la presencia en el Festival del Proyecto de niños “Con la magia de una sonrisa”, del municipio Urbano Noris, quienes se suman a los intrépidos pequeños de “Voces del audiovisual”, pertenecientes a la Villa Blanca. Las vocaciones artísticas y profesionales se fusionan y, mientras unos actúan para un público heterogéneo, otros registran cada presentación. Así se convierten en protagonistas estos pequeños que incentivan sus dotes al tiempo que se preparan para un futuro como profesional.Sonrisas y carcajadas son el centro de cada espectáculo que reúne a toda la familiaen pos de refrescar durante estos días de sofocante verano.

Oda a un imprescindible

Aquí todo sigue igual. Así de pronto parece una escenografía, una ciudad de cartón (…) Sin embargo todo parece tan distinto. ¿He cambiado yo o ha cambiado la ciudad?

“¿He cambiado yo o ha cambiado la ciudad?”. Fotograma de la película por José Ángel

Entre la duda y la certeza Sergio nos expresa su dicotomía interior, esa que carcome su existencia en un periodo convulso de la Isla. Para la posteridad quedó este fragmento que evoca a un filme icónico de la cinematografía cubana: Memorias del subdesarrollo. ¿Y qué mejor homenaje a su creador?, esa institución de la cultura cubana, que a través de la proyección de una de sus más grandes obras.

Gibara, tomada por el séptimo arte que propone el Festival Internacional, se empeña en rendir tributo a los referentes del cine nacional, por tal motivo el cine Jiba se erige como escenariopropicio para dignificar la obra de Tomás Gutiérrez Alea con la reposición del clásico audiovisual antes mencionado.

EL FIC Gibara 2018 deviene en espacio propicio para homenajear a estos clásicos. Fotograma de la película por José Ángel

En 1968 vería la luz este largometraje de ficción producido por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfico (Icaic), que bajo la dirección de uno de los más notorios creadores de nuestro panorama, se basa en la novela homónima del escritor cubano Edmundo Desnoes.

Los vertiginosos días de la recién iniciada Revolución en Cuba dan pie a una historia personal envuelta entre las contradicciones del convulso periodo. Un monólogo interior nos propone la obra, con mirada a la calle, a La Habana de esos días, casi como la copia exacta del texto original.

Sergio, pequeñoburgués diletante, decide quedarse en el país cuando la familia se marcha hacia Estados Unidos, punto de partida para que se desarrolle la trama donde los recursos expresivos, el perfecto guión y las logradas caracterizaciones, hacen de este filme una obra maestra, emblemática del cine cubano.

Un elenco de lujo nos propone “Titón” cuando en el protagónico coloca a Sergio Corrieri, y lo hace acompañar de Daisy Granados, EslindaNuñez o René de la Cruz, por solo citar algunos. No es de extrañar entonces que el icónico largometraje ostente prestigiosos premios y reconocimientos en el plano nacional e internacional como el“Charles Chaplin, Agrupación de Jóvenes Críticos” de New York, en 1973, o haber sido escogida como la mejor película de Cine Iberoamericano, según la encuesta convocada por portal de información cinematográfica NOTICINE.com en 2009; a lo que se le suma que en 2011 fuera incluida en la segunda edición de la Guía de The New York Times sobre las 1 000 mejores películas de todos los tiempos.

Sobre el filme destacó Titón: “…a través de ese personaje, que en casi todos los sentidos nos inclinamos a rechazar, podemos descubrir nuevos aspectos de la realidad que nos rodea. A veces a través de él. Otras veces por contraste con él. Su actitud de espectador con un mínimo de lucidez nos mantiene despierto el sentido crítico. Al mismo tiempo sus apreciaciones, a veces hipertrofiadas y, en todos los casos, subjetivas de la realidad, serán objeto también de nuestra actitud crítica”.

Muy feliz por el trabajo de restauración que se realiza con estas obras maestras de la filmografía nacional expresó sentirse la actriz Martha Ibarra. Fotograma de la película por José Ángel

Muy feliz por el trabajo de restauración que se realiza con estas obras maestras de la filmografía nacional expresó sentirse la actriz Mirtha Ibarra, quien destacó además el doble efecto de identificación y posterior distanciamiento que tiene el espectador con el personaje principal de Memorias…

Solo durante el FIC Gibara 2018 y gracias a la reposición restaurada de estos clásicos el público tiene la oportunidad de compartir junto con los actores protagonistas en un mismo espacio, así los presentes sentados junto a Eslinda Núñez disfrutan de un desempeño a la altura de esta institución de la cultura cubana.

 

Pancho y Síntesis, como un remolino

Sin temor a la adulación producto de lo que pudiese parecer fanatismo me aventuro a escribir estas letras, pues desde hace un tiempo eran una deuda pendiente.

“Es como una maldición, este tiempo sin tu amor…” Foto: AA

La primera vez que le vi-iluso ignorante-, no sabía que era él, o no podía imaginarme que esa personalidad que acababa de saludar como a cualquier otro ser común, fuese el mismo del que conocía más por comentarios de amigos que por medio de la radio y la televisión.

Fue un pichón de periodista quien le gritó en plena calle: “¡Pancho, ven acá!”, como si llamase a un conocido, a lo que este respondió con el mismo tono de cercanía. Esa fue una entrevista simple, en un modesto espacio, sin tantos adornos ni preparativos, pero de allí salió un trabajo a la altura de la personalidad que respondió gustoso cada pregunta con una sencillez impresionante.

Un invitado sorpresa, compinche de mil madrugadas: Bárbaro Marín, le acompañó en un hermoso tema. Foto: AA

Todavía lamento haberme perdido su concierto ese año, por motivos que no vienen al caso, pero la ausencia a su primera presentación en Gibara, en Holguín, me motivó a seguir su obra y esperar con ansias su regreso.

Fue en 2017, durante una nueva edición del Festival Internacional de Cine que se realiza en la Villa Blanca, cuando disfruté de una noche excepcional, no solo porque fue bajo un constante aguacero, sino porque pude entender con sus canciones Dónde está la vida. Dios lo ofreció y San Pedro lo bendijo, así, en consonancia con el dicho popular, se desarrolló aquel concierto, donde el apóstol cristiano ofreció su veniaala velada. Pancho, comprendiendo el regalo divino, se consagró en interpretaciones a capella para deleitar a los fieles presentes que junto a él se bañaron bajo la lluvia.

Así, como un remolino en el escenario, le dedicóa Victoria Abril, más que una canción, un apasionante beso, y nos hizo sentir una amalgama de sentimientos que van desde las pasiones más ocultas hasta las más transparentes intenciones.

Pancho nos hace sentir una amalgama de sentimientos en cada concierto. Foto: AA

En este 2018 regresa, una vez más, quizás el momento indicado para declararlo hijo de Gibara por su fidelidad y constancia en estas citas a las que ya se ha vuelto habitual, pero no en el sentidotedioso, pues con Pancho Céspedes cada noche es única.Hoy fue el solo de su pianista, o su dueto con Bárbaro Marín, e incluso su invitado especial, Fito Páez, algunos de los momentos que junto a su presencia transformaron una simple madrugadaen un momento tan especial.

Acto seguido, una de las agrupaciones más reconocidas y populares del panorama sonoro de la música cubana: “Síntesis”, ofreció continuidad a la velada.Caracterizados por un estilo único en la integración de fuentes ancestrales y contemporáneas de los géneros populares de nuestro país, esta agrupación se enfoca en mezclar los antecedentes africanos con los procedimientos creativos tomados de estilos como el jazz, el rock, el pop y la música internacional.

Síntesis es una de las agrupaciones más reconocidas y populares del panorama sonoro cubano. Foto: AA

Sin dudas una noche sui géneris fue la de este miércoles, donde encontraron complicidad ambos referentes del pentagrama nacional para contagiar a los presentes con arte de elevada factura.

En esta vida loca que llevamos, momentos así nos ayudan a seguir, a creer en sentimientos casi perdidos, a encarnar pasiones imperecederas. Pancho, si te vas a marchar, llévate antes estas letras que tenía dentro.

 

Petra escupe a Kant

Por Edgar Ariel

…sabes una a una la brillantez de mis lágrimas.

Petra von Kant

Dos mujeres, con mucha galanura ellas, artistas(parecen)la cubren con un manto de libido del bueno. Cómo se diría: un manto negro, la noche que se come al día. A qué sabrá. A día. Libido al fin.Cubren (piensan bien si piensan en las gallinas) a una diseñadora de modas, Petra, en un su departamento avant-garde de allá, del país del norte europeo, donde hay fresas y manzanas y peras y frío y nieve y todo esos de lo que aquí no hay pero habrá. Todo tiempo futuro… verdad que sí.

Foto: AA

Verdad que sí pero parece mentira. La von Kant llega a Gibara en las fotografías de Nelson Gallardo. Hierática, naturalmente. En pose. Rígida, faraónica, tutankamónica (perdonen el neologismo) como debe ser. Dramática, como la quiso Rainer Werner Fassbinder. Y como la quiso, también, Carlos Díaz para El Público.

Digo que me parece mentira porque a ella, a Petra, hace unos días se le vio correteando por todo Washington con pieles de marta sobre los hombros y perlados zapatos Jimmy Choo. Con dos plumas de faisán en el sombrero de fieltro negro. Sencilla. Se le vio llorando. Recordemos que ya es una mujer cuarentona, y uno no puede escapar de la edad, como tampoco se puede escapar de la inocencia. Se le vio llorando recostada a una pared dela Nacional Gallery, por un amor. O por dos. Uno nunca sabe.

Foto: AA

Teatro El Público presentó Las amargas lágrimas de Petra von Kant en el Keneddy Center como parte del Festival Artes de Cuba, con versión del dramaturgo Norge Espinosa. Y ahora está en Gibara, en la Casa de la Cultura, en el XIV Festival Internacional de Cine. No-se-pier-de-u-na.

La puesta de Carlos Díaz emplea, como de costumbre, hombres en papeles femeninos, y no solo para romper la norma, porque aquí se rompen muchas cosas. Notable, nos recuerdan las fotografías, es el diseño de vestuario de Vladimir Cuenca y el diseño de espacio escénico de Roberto Ramos Mori.

Parece que vino a Gibara a llorar sus penas. ¿Lágrimas negras? No. Las lágrimas de Petra tienen el color de la sangre seca. Porque el tiempo pasa, y la sangre se seca. Lorca. Y uno se asombra. Cómo no asombrarse. Buen sitio para llorar las penas, y las glorias. Porque esas también se lloran, verdad que sí.

Foto: AA

La vemos distinta en cada imagen, cómo un cuadro que no termina de aclararse en nuestra mente. Vemos esas fotografías como si viéramos una panoplia desarmada. Descuartizada. Quizá esa sea la palabra. Descuartizada. ¿Será esta la palabra que la define?

A Petra, a la von Kant, no le interesa la razón pura. Decía Kant: “El hombre es celoso si ama; la mujer también, aunque no ame”. Pero Petra amaba. Y a dónde puede llegar una mujer que ame.

Quizá digo todo esto porque la Petra que vimos en Cuba tuvo el acento de Fernando Hechavarría. Trágico como pocos, como los antiguos. Esa Petra la vimos descuartizada… verdad que sí.

Las preguntas no respondidas de Saura(s)

Por Katherine Pérez

El documental Saura(s) de Félix Viscarret explora la vida del multipremiado cineasta español y favorito del Festival de Cannes Carlos Saura, valiéndose de un narrador colectivo, los hijos del propio cineasta. Esta narratividad le confirió al documentalista perspectivas íntimas sobre la vida de un Saura muy aragonés negado a exponer (en todo su derecho) sus sentimientos.

Fotos tomadas de Internet

El autor se inserta en el documental, se apropia en ocasiones del espacio y crea un contexto de posible espontaneidad, aunque el espectador inteligente lo sabe impuesto.

Viscarret intenta acercarse /conocer/descubrir nostalgias del Carlos Saura de 85 años pero no logra su propósito, porque ya al director de La caza,Elisa, vida mía y Cría cuervos no desea espigar el pasado sobre su presente o, por lo menos no tanto como dibujar brillantes trazos de creyones sobre fotografías. ¿Un intento de colorear ciertos fotogramas de esa película irrepetible que es la vida?

Fotos tomadas de Internet

Es cuestionable, Carlos Saura pese acceder a que Viscarret hiciese un documental sobre él no permite al director español conocer ciertos dramas personales que hubieran hecho del documental un producto más completo pero también de su vida una exposición. Quizá paradójicamente en este silencio, en estas preguntas sin contestarse encuentren, como sentenciara Saura en una entrevista, haciendo suyas palabras de Viscarret…las preguntas respondidas.

Un largo, dos cortos y otras ficciones…

Por Vanessa Pernía Arias

La proyección de tres obras de ficción abrió la muestra de este apartado en el XIV Festival Internacional de Cine de Gibara: Autumn Equinox (Equinoccio de Otoño), de Luis Felipe Moncada, Mauro y Olivia, de Eduardo Elli, y Vivir y otras ficciones, del español Jo Sol.

Foto: Carlos Rafael

Autumn Equinox (2017) se presenta como “homenaje” a un héroe desconocido, como tantos otros, llamado Petrov que, supuestamente, salva la humanidad durante la Guerra Fría al precipitarse un misil a la Tierra. Historia absurda y llena de símbolos que nos hace reflexionar sobre lo irracional, la guerra, los conflictos humanos… esta coproducción entre Colombia y Reino Unido hace prevalecer el “hombre” por encima del absurdo.

Por su parte el cortometraje argentino Mauro y Olivia (2016) sucede en la habitación de un hombre hipocondríaco, Mauro, quien además es médico, alejado de todo vínculo social y se reinventa un “mundo de cartón” con cajas de medicamento. Olivia es vecina de Mauro, vive en un tercer piso y es visitadora médica. Ella se interesa por Mauro y descubre que ambos están vinculados desde pequeños por una misma razón: siempre desearon sufrir algún tipo de accidente o enfermedad que llamara la atención de las personas a su alrededor.

Foto: Carlos Rafael

Al parecer, ambos encuentran en cada uno la atención que pretendían acaparar desde pequeños. Mauro y Olivia forma parte de la extensa soledad y la mejor forma de esquivar esa realidad, en muchas ocasiones, es inventarse otro mundo, quizás uno de cartón, reinventarse la vida desde lo lastimoso, la falsedad, las máscaras…

Con las actuaciones de Pepe Rovira y Antonio Centeno, el cineasta español Jo Sol nos presenta en Vivir y otras ficciones (2016) dos personajes complejos dentro de un ámbito social–familiar singular. Pepe es un taxista que acaba de salir del psiquiátrico tras pagar una condena. Gracias a la solidaridad de Antonio, un activista con diversidad funcional, puede construir una vida frágil sobre la que empieza a proyectar nuevos retos.

Sin embargo, la necesidad de Pepe de encajar en un mundo al que no encuentra sentido se convierte en una tarea desesperada y siente que el horizonte de su ansiada “normalidad” es por tanto inalcanzable. Pero la relación con Antonio cambia su mirada sobre la vida, invitándole a reconocerse socialmente e inventar una locura mayor para vivir.

Fotogramas del corto Autumn Equinox.Foto: Carlos Rafael

Estas tres obras en concurso no están ajenas a temas medulares que signan la existencia de las últimas generaciones y al mismo tiempo la cinematografía contemporánea: el aislamiento, los cambios sociales, las diferencias, los conflictos del hombre con la tecnología y consigo mismo, el absurdo, la subsistencia… Además, enfocan sus miradas a zonas arriesgadas (conceptual y estéticamente) y sobresalen por su fuerte impacto visual, su elevado poder de análisis y su apego a la utilización de signos y símbolos propios de la ficción.

En la presentación de los filmes sus realizadores enfatizaron en la importancia del Festival de Cine de Gibara, que articula y vuelca sus miradas a las distintas maneras de narrar el cine contemporáneo, sobre todo el realizado por jóvenes, pero además que reúna a grandes personalidades del cine y de todas las manifestaciones artísticas en general.