Hay Metal en Holguín

Los amantes del Rock and roll en Holguín se encuentran de plácemes durante este fin de semana con la realización del XXI Festival Nacional de Rock Metal HG.

Dos jornadas de festejos marcaron la actual cita que despunta como uno de los principales eventos de su tipo en el país, aglutinando en un mismo evento conciertos, exposiciones de artes visuales y sesiones de tatuaje.

Dos jornadas de festejos marcaron la actual cita que despunta como uno de los principales eventos de su tipo en el país. Foto: Cartel Oficial del Evento

De varias regiones de la Isla se suman los amantes del fuerte ritmo musical, para la ocasión destacan agrupaciones como Metástasis, Spermak y Tormentor, entre otras que arriban a la Ciudad de los Parques desde Camagüey, a las que se suma el talento habitual del patio como Mephisto, Claim y Jeffrey Dahmer.

Las veladas encuentran escenario habitual en el bohemio Gabinete Caligary, ubicado en una de las esquinas del céntrico Parque Calixto García.

Para quienes también prefieren dibujar su piel y admirar este arte se realiza el esperado Tatuarte, al tiempo que la propia Casa del Joven Creador exhibe por estos días una exposición colectiva de artistas holguineros, miembros de la Sección de Artes Visuales de la Asociación Hermanos Saíz (AHS).

Bajo el auspicio de la propia Asociación en la provincia holguinera, el Metal HG tiene como objetivo principal difundir y promover la cultura musical, despertar la reflexión y valoración del rock al patrimonio cultural mundial, así como estimular el interés por conocer los principales exponentes y tendencias de un género que se distingue por su riqueza y variedad. Este Festival de Rock constituye el segundo evento de música más longevo de la provincia, precedido por el Encuentro Nacional de Agrupaciones Soneras, que se realiza en el municipio de Mayarí.

A la luz de la luna y acariciados por la brisa fresca se congregan los fanáticos del género musical que encuentra fuerte plaza en la región nororiental, sobreponiéndose al consumo del resto de los géneros populares y bailables.

ONU pone en circulación edición filatélica sobre Cuba

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Sellos sobre seis lugares identificativos de Cuba puestos en circulación por la ONU. Foto: Cubasí

Lugares icónicos de seis ciudades cubanas, Patrimonio de la Humanidad, son el motivo de una nueva serie de sellos lanzada por la Administración Postal de Naciones Unidas.

Estos sellos, que pueden adquirirse hoy en sedes del organismo multilateral, han sido realizados conjuntamente con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), y forman parte de una colección dedicada a lugares declarados Patrimonio de la Humanidad en todo el orbe.

Las seis estampillas sobre Cuba muestran al Castillo del Morro, en La Habana Vieja; el Valle de Viñales, en Pinar del Río; el Valle de los Ingenios, en Trinidad, Sancti Spíritus; el Palacio de Valle, en Cienfuegos; la ciudad de Camagüey; y el Castillo de San Pedro de la Roca, en Santiago de Cuba.

Todos esos sellos evocan el estilo filatélico de inicios del siglo XX cubano y reflejan también la riqueza natural y cultural de la Mayor de las Antillas, desde sus monumentos históricos hasta sus paisajes prominentes, según indican los creadores de las estampillas.

Esta edición filatélica, que coincide con el 500 aniversario de La Habana, capital de Cuba, va acompañada de un folleto o manual (disponible en idioma inglés, francés y alemán), en el cual se explica a coleccionistas y público en general la significación de cada lugar.

Los sellos de Naciones Unidas son de circulación mundial y pueden ser usados para el envío de postales, cartas y todo tipo de mensajería.

Según lo establecido, esos envíos deben realizarse desde los buzones de las sedes de la ONU en Nueva York, Ginebra y Viena; en cuyas tiendas postales pueden adquirirse las estampillas.

Además, la colección filatélica dedicada a Cuba puede ser adquirida a través del sitio web de la Administración Postal de Naciones Unidas.

Con información de la agencia Prensa Latina

Buenas propuestas teatrales llegan a Holguín con Teatro del Viento

Por Yudit Almeida

 

Después de muchos años de ausencia la compañía de Camagüey, Teatro del Viento regresa a Holguín con buenas propuestas que son acogidas en el Teatro Comandante Eddy Suñol a partir de este jueves.

Freddys Núñez Estenoz, director de la compañía, explicó en conferencia de prensa que «Hombre en el Horizonte» es la obra que acaban de montar y escogieron a la Ciudad de los Parques para su primera presentación porque el aniversario 80 del Teatro y el público holguinero lo merecen.

Obra: Otoño. Teatro del Viento. Fotos: Tomadas de Internet

 

 

 

 

 

 

 

En tanto, viernes y sábado, presentarán el espectáculo «No tengo Saldo», obra que tiene un toque humorístico pero que reflexiona en torno a la añoranza por épocas pasada y el amor por la familia.

Para la presentación del domingo escogieron «Otoño», una obra que tendrá ese día su función número 95, con una gran acogida de diferentes públicos.

«Otoño» es una pieza que muestra a un artista cubano en el paisaje otoñal austriaco y llama a reflexionar sobre el ciclo de la vida, como las estaciones del año.

Con 20 años de creada, la compañía camagüeyana Teatro del Viento es uno de los grupos más atractivos en el teatro cubano pues mantiene en escena un vínculo real con el espectador.

En sus obras recrea los problemas sociales contemporáneos al representar la sociedad cubana desde el arte con un proceso de investigación, lo cual permite que en cada una de sus piezas la realidad sea dibujada.

Tomado de www.radioangulo.cu

Dos realidades, una estación

Por Julio César

Los cubanos somos únicos en muchos aspectos, uno de los más singulares es en el de enamorarse. El clima frío, tonos grisáceos, o el típico ambiente de esta estación del año en  Europa, se mezclan en «Otoño: un melodrama del amor» para regalarnos una pieza que nos dibuja en plenitud de la manera más intrínseca.

Obra: Otoño. Teatro del Viento. Fotos: Tomadas de Internet

En una hora y veinte minutos el grupo Teatro del viento resume varios dilemas sociales a través de este melodrama que se centra en varias historias cotidianas en Austria para unir dos realidades, culturas, en igual número de estaciones del año: nuestro eterno verano y su peculiar otoño.

Sutilmente se entrecruzan las historias, los sueños de ambas naciones: Austria y Cuba, para recrear este puente donde el arte es la vía más oportuna para concretar el periplo.

Saldada su deuda por ausencia ha dejado la compañía de Camagüey, Teatro del Viento quien retorna a la Ciudad de los parques y que acaparan la atención de los asiduos visitantes al Teatro Eddy Suñol. «Hombre en el Horizonte», «No tengo Saldo», y «Otoño…» fueron las tres obras que para la ocasión cautivaron a los presentes.

Como digno homenaje al 80 aniversario del principal escenario holguinero se presentaron las piezas, al decir de Freddys Núñez Estenoz, director de la compañía.

Para este domingo 3, escogieron «Otoño…», una obra que goza de gran acogida por los diferentes públicos, donde se muestra además a un artista cubano en el paisaje otoñal austriaco, al tiempo que llama a reflexionar sobre el ciclo de la vida, como las estaciones del año.

Veinte años sobre la escena cumple la compañía camagüeyana Teatro del Viento, uno de los grupos más atractivos de las tablas cubanas, quienes poseen además dentro de su estilo un vínculo real con el espectador.

Sus obras ahondan problemáticas sociales contemporáneas, al representar la sociedad cubana desde el arte, con un proceso de investigación que permite en cada una de sus piezas la realidad dibujada a plenitud.

“Porque oxigena, nos refresca, emprende los caminos más empinados y azarosos, pero siempre llega a su destino, y porque es también irreverente en sus formas», así define su líder Freddys Núñez Estenoz, el apelativo que da nombre a la agrupación.

Teatro del Viento sin saldo en Holguín

Por Rosana Rivero Ricardo

Sin “barniz” sobre las tablas, solo a través del arte y la investigación social, representan los conflictos de la Cuba contemporánea. Esa ha sido la fórmula de éxito de Teatro del Viento, de Camagüey, uno de los grupos escénicos más atractivos, allende la capital, que logra realizar en su ciudad temporadas de tres meses con entradas agotadas con un mes de antelación.

A ello se suma la estabilidad de varios de sus integrantes, quienes se han mantenidos nucleados en torno al director, Freddys Núñez, desde la fundación misma de este colectivo, hace 20 años. Los más jóvenes tienen al menos cinco años de experiencia de correr al favor del “Viento”.

Lícito destacar este particular como otro ingrediente imprescindible de la valiosa fórmula, en tiempos en que la emigración de artistas, al menos hacia la capital de Cuba, es más constante que Pi. Mantenerse haciendo buen teatro desde una capital de provincia “del interior del país” es toda una proeza, imputable, sobre todo, a Núñez.

Tras varios años sin actuar en la provincia de Holguín, regresan estos vientos de teatro para actualizar al público del territorio sobre su labor,al presentar tres de sus piezas en el Teatro “Suñol”. Con dichas actuaciones en el coloso de la cultura holguinera, el colectivo camagüeyano se suma al homenaje por los 80 años de esta institución, celebrados el pasado 2 de junio, fecha de onomástico que comparte el grupo, el cual arribó a su aniversario 20 en 2019.

No tengo saldo fue la pieza que este 1 y 2 de noviembre propuso Teatro del Viento. La obra resulta atractiva por su discurso y el trabajo actoral, aunque a muchos les asuste su argumento, porque no evoca una visión paternalista o conformista de la sociedad. Los monólogos de los personajes, dichos por los actores mirando fijo a los ojos del público como recurso expresivo, invitan a continuar pujando por un mejor futuro para la Isla.Es un espectáculo que conmueve y de fuerte carga patriótica.

Seis actores asumen disímiles personajes fácilmente reconocibles en la Cuba de hoy. Sus miedos y frustraciones son expuestos en la escena, donde resaltan el tema de la emigración y la consecuente mutilación de las familias cubanas.

Obra: No tengo saldo, Teatro del Viento. Foto: Tomada de Internet

También se aborda la manipulación de los símbolos y héroes, a través de la develación de un suceso protagonizado por el propio Núñez en la capital de Alemania: la imagen más conocida del Che, surgida del lente de Alberto Korda, impresa sobre la lata de una bebida energizante que costaba poco más de cinco euros, con el eslogan La energía de la libertad.

El público que llegó al “Suñol”, al cual Freddys agradeció su presencia en tiempos en que las personas no dejan que les dé el viento, siempre pegadas a las pantallas del celular, rió, lloró y largamente aplaudió la puesta, tras sentirse reflejado en alguna de las historias.

La UNHIC desde una mirada introspectiva

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Facebook de Rachel García

Con un homenaje a la recién fallecida historiadora camagüeyana Elda Cento, Premio Nacional de Historia 2015, se desarrolló en Holguín la reunión extraordinaria del ejecutivo nacional de la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC) para debatir los asuntos internos de la organización y los derroteros en los que se enrumba la investigación historiográfica en nuestro país.

Este encuentro, dirigido por Jorge Luis Aneiros, presidente nacional de la UNHIC y subdirector de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, centró sus objetivos de trabajo sobre los acuerdos tomados en pasadas citas y el trabajo previsto para el próximo año.

Entre los puntos más sobresalientes de esta agenda se destacan: el cumplimiento del presupuesto de la Unión, así como la aprobación de la modificación del presupuesto del 2019 a partir del incremento salarial y el ajuste de otros gastos; la aprobación del proyecto de subvención nacional para el 2020; la situación de la conectividad en cada una de las filiales de la organización y el trabajo con las redes sociales; la revisión del cumplimiento de las tareas del Plan Anual de Actividades del 2019, y un análisis del Plan de Actividades para el 2020.

En este último punto sobresale la filial holguinera, al ser una de las que mayor cantidad de actividades organiza en el año. Dentro de las acciones previstas para el 2020, precisó Hiram Pérez Concepción, presidente provincial de la UNHIC, se encuentra el Evento de Jóvenes Historiadores, el Encuentro de Historiografía, la Jornada por el Bicentenario de Lucía Íñiguez Landín, el Evento Nacional de Guerras de Independencia, Jornadas arqueológicas, entre otras.

Asistieron, entre otros directivos, Rachel García Heredia, directora provincial de Cultura, y Nilser Batista, funcionario del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Holguín.

 

Teatro del viento: Hombre en el horizonte se estrena en Holguín

Por Erian Peña Pupo

Fotos José Fornet Lezcano (cortesía de Teatro del viento)

Toda experiencia teatral es un descubrimiento, un hallazgo a partir de una búsqueda. O varios hallazgos, varias búsquedas… Tanto para el espectador como para el dramaturgo, el director, los actores… el hecho teatral se convierte en una epifanía de sentidos; en una tabla de salvación a la deriva, en el medio del océano, cosida al horizonte.

Eso nos lo reafirma Hombre en el horizonte, estreno mundial de Teatro del viento, compañía camagüeyana dirigida por el también dramaturgo Freddys Núñez Estenoz. Freddys estrenó en el Teatro Eddy Suñol de Holguín la obra, pero nos advierte que, además de estreno mundial, es el work in progress. O sea, que es una obra en proceso que puede –y lo irá haciendo– sufrir variaciones, cambios… en pos de un crecimiento lógico. En dependencia de estas primeras puestas, Hombre en el horizonte irá limando sus detalles, perfeccionando el trabajo actoral, la puesta en escena, aprehendiendo en el acto…

Aun así la obra respira bocanadas de aire fresco ¿de mar? Tiende a robustecerse en el camino, en cuanto exploración constante de la psicología humana. Esa fuerza parte de la propia escritura dramática y la puesta en escena: Freddys nos ha dicho que le interesa buscar, desde la teatralidad, dentro de las causas y problemas sociales. A ellos se acerca, bisturí en mano, para representarlos en escena, como se representa a un país.

Creo que lo que sobrevuela –como los pájaros en la bahía– Hombre en el horizonte es la soledad. El miedo constante a quedarse solo, sin oportunidades, esperanzas, sueños… El miedo a que no haya otras oportunidades, a quedarnos como varados en la nada.

La escenografía es precisa, pero portentosamente visualizadora: un recuadro de arena que viene siendo un fragmento de playa; un pequeño muelle de tablas de madera; el mar, frente a los espectadores y también detrás, proyectado sobre una pantalla… En este espacio se desarrollan las tres historias que vienen a estar moldeadas por la soledad.

La primera de ellas: el encuentro de un pescador que prepara su carnada con una joven de ¿19 años? llamada Roberto-Marta-Carlos que quiere morir. Esta le pide que la lleve en el bote a la bahía para suicidarse poéticamente, como Alfonsina Storni, arrojándose al mar. “Una marimacho que quería una muerte poética”, diría después el pescador.

La segunda: dos jóvenes que se encuentran en el mismo pedazo de playa y que han venido a pescar en la costa. A pescar sin instrumentos, en el sentido marcadamente sexual que el término “pescar” pudiera tener hoy día. “Solo veo un hombre que viene a pescar”, le dice uno a otro. Y ahí, en una tirantez que, desde el principio muestra una marcada tensión sexual, terminan partiendo juntos detrás de las uvas caletas de la costa.

La tercera: una señora ¿poetisa? se explayará en un interesante monólogo rozando la locura y el desvarío, mientras espera la llegada de la Pinta, la Niña y la Santa María, capitaneadas por el mismísimo Cristóbal Colón. Además del miedo a la soledad, casi palpamos el tiempo perdido, la frustración, la necesidad de perseguir los sueños, las vidas truncadas por las situaciones políticas; somos como un papagayo, que repite consignas, nos dice. La llegada de ¿su hija? incrementa ese desvarío en una especia de juego de roles valido, consensuado, pero que termina roto, rozando varias veces los lindes del absurdo. Ella es una mujer que espera una tabla de salvación, una opción que la libere.

Estas tres historias ocurren en un mismo lugar: el coto de playa, cerca de la bahía. Incluso los personajes más de una vez tienen cierta relación entre ellos. Aunque un elemento unifica la puesta: el anciano pescando sobre una goma en la bahía, con 500 metros debajo de sí, medio kilómetro. Pescando obstinadamente, pero sin llevar nada a casa, nos dice uno de los jóvenes de la segunda historia, su nieto; o llevando cuando más pomos vacíos que recoge en la orilla, para alimentar a su familia, como antaño lo hizo. El mismo viejo que la muchacha de la primera historia ve lejos, sin llevarla en su goma, y que es amigo del pescador. El viejo ¿existe o no existe? que la mujer de la última parte, en uno de sus poemas, lo describió como “cosido al horizonte”. El mismo que siempre ha estado allí, presente como personaje, pero no en escena. Esa quizá sea una de las metáforas más hermosas –por lo dura, por lo utópica– de esta obra de Freddys Núñez: la silueta de un pescador, anciano, persistiendo en medio de una había contaminada, aun con esperanzas de alimentar a los suyos, casi siempre sin lograrlo, pero sirviendo al mismo tiempo ¿lo sabrá acaso? como símbolo de anhelo, de utopía… Saberse allí, completamente solo en el medio del mar profundo, cosido al horizonte, siendo útil.

Los personajes de Freddys –bien es un recurso poético suyo, y por demás permisible en la obra– parecen seres marginales (la otredad) a primera vista: un pescador; una joven lesbiana con un lenguaje un poco grosero, que refuerza más esta marginalidad; dos jóvenes de cualquier ciudad costera, buscando el placer de la carne pescada en la costa… Pero estos personajes –y ahí lo ambiguo en primer momento– poseen una fuerte carga cultural que los aleja al mismo tiempo de esa marginalidad pensada al inicio: escriben poemas, buscan muertes líricas, usan un suéters con la imagen de una representación de ¿Buda?, ven películas tan poco perseguidas por el espectador joven como Hombre mirando al sudeste, el clásico de 1986 del argentino Eliseo Subiela, conocen a Alfonsina Storni y su trágica muerte… entre otras intertextualidades que remiten más al dramaturgo que a la propia concepción de los personajes, pero como vimos, en el teatro, terreno de amplias posibilidades, estas licencias son más que bienvenidas. Y, claro, no podemos subestimar a ningún personaje de esta obra ni de otra.

Estos seres desasidos son reflejo de una época, de una sociedad. Hombre en el horizonte nos insiste en ello y nos da varias posibilidades para creerlo. Estreno en sí, es un work in progress –así lo definió el director al presentarla–, por lo que, vimos, muchos elementos pueden cambiar: en lo personal me desorientó un poco la concepción del espacio, pero no todo –agradecible, dinámico–, sino el mar: muchas veces los personajes lo mismo rozaban el agua con sus manos que caminaban sobre esa zona; la interpretación, sobre todo la dicción, de algunos actores, aunque el director nos ha dicho que solo llevan 9 días de preparación y las subsiguientes puestas limarán esto; algunos detalles que pueden pasar desapercibidos por el público, pero que refuerzan la veracidad de los diálogos y la historia: Alfonsina, por ejemplo, no se suicidó adentrándose en el mar lentamente como dicen las versiones románticas de la historia –como sí lo hizo, pero en un río y con los bolsillos llenos de piedra, la inglesa Virginia Wolf–, sino arrojándose de la escollera del Club Argentino de Mujeres, en Mar del Plata. Aunque, versión romántica harto explayada, se justifica en el diálogo de la primera historia. Los personajes no tienen que decirnos la verdad, sino su concepción de la verdad. Eso es teatralmente lo que importa en una puesta como esta de Teatro del viento.

Por lo demás, Hombre en el horizonte es una obra sugestiva, arriesgada, desde el texto, la concepción y puesta en escena, que se regodea en una elementalidad plástica, atractivamente visual, y que, aún más por eso, explora –como ha venido haciéndolo Freddys y Teatro del viento desde hace 20 años, aniversario que celebran en este 2019– los vericuetos humanos, tratando de reflejar y también exorcizar toda soledad posible.

 

 

 

Teatro del Viento de Camagüey actuará en Holguín

Por Rosana Rivero Ricardo

Fotos Radio Cadena Agramonte y Facebook de Freddy Núñez

El colectivo escénico Teatro del Viento, de Camagüey, tras varios años sin actuar en la provincia de Holguín, actualizará al público del territorio sobre su labor, con la puesta de tres piezas en el Teatro Suñol de la Ciudad Cubana de los Parques, en las noches del 31 de octubre al 3 de noviembre.

La agrupación que representa en escena los conflictos de la sociedad cubana contemporánea desde el arte y la investigación, realizará el día 31 en Holguín el estreno mundial de la obra Hombre en el horizonte, la cual se acerca a la realidad eminente del ser humano, aunque desde una perspectiva más metafórica, según anunció Freddy Núñez, director del colectivo.

El dramaturgo expuso además que No tengo saldo, pieza que se pondrá en el “Suñol” en las jornadas del 1 y 2 de noviembre, tuvo mucho éxito en sus puestas en las ciudades de Camagüey y Bayamo, al resultar un espectáculo atractivo por su discurso y el trabajo actoral.

Por su parte, Otoño (un melodrama), que tendrá su función número 95 en Holguín, es una obra dedicada a los conflictos que genera la ópera y a los personajes que se encuentran en las grandes urbes como Viena, capital de Austria, donde fue escrita por Núñez.

Las presentaciones de Teatro del Viento en el “Suñol” devienen homenaje por los 80 años de esta prestigiosa institución cultural holguinera, que celebró el pasado 2 de junio, fecha de cumpleaños, que comparte el colectivo camagüeyano, surgido en 1999.

 

La Cruzada, un puente teatral de Guantánamo a Baracoa

Por Vanessa Pernía Arias

Un espectáculo que explora las raíces de arte dramático, oral y titiritero inundó la noche del parque Calixto García de la mano del proyecto de narración oral “Palabras al viento”, artistas de la Cruzada Teatral Guantánamo-Baracoa, Teatro La Barca y Teatro Guiñol de Guantánamo.

Fotos: Wilker López

Estos artistas, que sabiamente cultivan las diferentes manifestaciones teatrales, ofrecieron al público holguinero una mezcla del trabajo que desarrollan en las montañas guantanameras durante los días de Cruzada, pero esta vez con la peculiaridad de realizarse en las jornadas de Iberocuento 2019. Sinceras y bien logradas actuaciones matizaron este espacio que transitó por lo tradicional campesino, lo cotidiano, la fábula y el teatro vernáculo.

Ávido y complacido quedó nuestro público con este espectáculo; también puede decirse que es un público que necesita de espacios como estos, más apegados a lo informal, a lo “callejero”, hablando en términos teatrales, y un poco más alejado de las salas de teatro. Aunque en necesario reconocer que este es propicio para espacios más abiertos a todos los públicos.

También como parte de este encuentro se reconoció, por parte del proyecto “Palabras al viento”, el Consejo Provincial de las Artes Escénicas y la Dirección Provincial de Cultura, la fecunda trayectoria que en 30 años ha cultivado la Cruzada Teatral Guantánamo-Baracoa. Una reproducción del maestro Cosme Proenza, con la imagen de Fidel, y varios reconocimientos por su intensa labor fueron entregados a Emilio Vizcaíno, director de la Cruzada.

Por lo que se hace necesario reconocer también en estas páginas la necesaria labor de estos artistas, que entre el 28 de enero y el 3 marzo todos los años, alegran la cotidianidad de las montañas guantanameras, llevando así el arte dramático a cuanta persona quiera conocerlo.

Uniendo ciudades iberoamericanas

Por Thalia Ruiz Desdín

En el 25 aniversario de Fiesta de la Cultura Iberoamericana se reúnen artistas procedentes de ciudades cubanas y españolas como La Habana y Cádiz afianzando el proyecto Puente hacia La Habana realizadodesde hace alrededor de 10 años por la agrupación musical Karamba, quien invita por primera vez a Cuba, exclusivamente al territorio holguinero, al dúo Kiko y Shara.

Fotos: Wilker López

Karamba regresa a la Ciudad de los Parques tras cinco meses de su última visita durante la celebración de las Romerías de Mayo y retoma en su noche de concierto en el teatro Comandante Eddy Suñol algunos de los temas más gustados por el público como Karambera, Soldadito marinero, Vivir la vida, Se acabó el querer y Lágrimas sobre el café. También aprovecha los otros espacios de concierto que tiene en la fiesta iberoamericana para promocionar su más reciente producción discográfica Desahogos, dentro de la que cabe mencionar canciones como La resaca, Mi amor anda perdido por Madrid y Me voy del mundo.

A diferencia de Karamba, el dúo español Kiko y Shara llega por primera ocasión a Holguín, el cual constituye a la vez el primer escenario en Cuba donde comparten sus creaciones musicales. Dentro de los éxitos que interpretaron se encuentran Adolescentes, Si me amas y Niña piensa en ti, tema original del grupo Los Caños, al cual pertenecía Kiko, que alcanzó gran reconocimiento a nivel mundial.

El dúo español Kiko y Shara procedente de Cádiz se fundó en el 2005 y han producido dos discos de estudios y dos en directo. Entre sus canciones más reconocidas se pueden citar Adolescentes, que fue número uno en España y disco de platino; Le pido a Dios, Yo soy de mí, Yo quería, Ámame y Depende de mí, una de sus más recientes producciones.

Los hermanos Kiko y Shara están muy emocionados de su viaje a Holguín; “estar aquí representa el primer paso, esperamos volver y continuar promocionando nuestra música en esta y otras ciudades de la isla”.

Por otro lado Karamba también se propone retomar el vínculo cultural con Holguín. “Este año hemos estado en dos ocasiones y ya estamos planificando nuestro regreso en el mes de abril del año venidero durante nuestra gira nacional para la cual planificamos gratas sorpresas”, comentó Jorge Robaina, líder de la agrupación.

El proyecto Puente hacia La Habana con alrededor de 10 años de realización ha llegado hasta diferentes ciudades de países como Venezuela, Colombia, España y la misma Cuba; resultando de sus actividades un primer disco con cantantes nacionales e internacionales como Buena Fe, Raúl Paz y La Mari de Chambao. Actualmente se produce un segundo volumen con Karamba, David Blanco, Nasiri Lugo, Kiko &Shara, Andy & Lucas, Alex Ubago y otros artistas.