Intensa vida cultural durante el 2017 en Holguín

Pasacalle de la Fiesta de la Cultura Ibeoamericana en Holguín. Foto: Cubadebate (Archivo)

El 2017 fue otro año de logros para la cultura holguinera que continúa consolidándose como una importante plaza en el país.

La casa editorial de los escritores holguineros: Ediciones Holguín, tuvo una amplia participación en el programa literario de la Feria Internacional del Libro, esta editorial celebró además sus 30 años de fundada y la labor promocional para el desarrollo de la literatura en todos los géneros.

Ediciones La Luz, sello editorial de la Asociación Hermanos Saíz en Holguín mereció el premio La Puerta de Papel, reconocimiento que otorga el Instituto Cubano del Libro a editoriales, editores, diseñadores y escritores.

Festival de Cine de Gibara, Premio Humberto Solas. Foto: Lisandra Cardoso
Si de cine se trata la cultura holguinera se precia este año de realizar el Primer Festival Internacional de Gibara que rindió homenaje a dos grandes actores de todos los tiempos: Mario Limonta y Mario Balmaseda.

Por su parte el popular dúo Buena Fe, el grupo Moncada y el Proyecto de Música Electrónica Casabe, se presentaron en la plaza del estadio Mayor General Calixto García, como parte de una gira nacional en saludo a los aniversarios de la OPJM y la UJC.

El aniversario 472 de la ciudad de Holguín fue celebrado con velada cultural muy cerca del restaurado parque Calixto García, mientras que integrantes del prestigioso Teatro Lírico, junto a artistas holguineros de diferentes generaciones, regalaron frente al Mural Orígenes, en el parque Julio Grave de Peralta, un momento especial para cerrar la jornada.

Mayo trajo la 24 edición Romerías esta vez con una Fiesta de los Abrazos que se convirtió en protagonista de la campaña Cuba contra el Bloqueo con la FEU, el movimiento juvenil martiano y el MINREX al frente, también llegó hasta la Ciudad de los Parques Kcho con los originales de Wilfredo Lam y Aleida Guevara, la hija del Che, así como sus espacios habituales: el Premio Memoria Nuestra, Cámara Azul, las Electroromerías y el hacha en lo más alto de la Loma de la Cruz porque no hay hoy sin ayer, y para reafirmar ese sueño de hace 24 años de convertir a Holguín en un festival mundial único del arte y la cultura.

Con un gran concierto apto para todas las edades y gustos musicales, bautizado como Fiesta Sinfónica, cerró la Orquesta Sinfónica de Holguín su temporada de presentaciones.

La etapa estival además de sus habituales actividades de verano para el disfrute de la familia trajo la 27 Edición del Salón Provincial de Artes Visuales “Making On”, fue inaugurada en su sede habitual del Centro de Arte de la ciudad. En esta ocasión acogió obras de varios artistas plásticos, la mayoría de ellos jóvenes, y en la jornada inaugural se premiaron los mejores trabajos.

El Festival Estéreo G, idea promovida y llevada adelante por el Proyecto Electrozona, celebró su sexta edición en la playa Caletones, este es el único festival de su tipo en Cuba que convierte las arenas de una playa en el escenario principal de sus actividades.

Las Fiestas Populares del 2017 llegaron con diversas opciones en varios puntos de la ciudad, El Carnaval Holguín 2017 dispuso de más de 80 kioskos para el expendio de alimentos y bebidas, con la participación las orquestas Sur Caribe, Los Karachi y el siempre aclamado Cándido Fabré, la obra “Arroyando el Carnaval” de la agrupación holguinera Arará fue tema central de esta edición.

El Club Bariay fue sede de la gala cultural “De nueve a once”, dedicada al aniversario 95 de la radio cubana, y el carnaval contó también con el tradicional desfile de carrozas y comparsas a lo largo de toda la avenida de Los Libertadores.

Como cada año, en el mes de agosto, la filial provincial de la Asociación Hermanos Saíz organizó una brigada artística que se dirigió hacia comunidades del municipio de Banes, para presentar allí una muestra de lo que realiza la organización de los jóvenes escritores y artistas de Cuba. En los lugares más intrincados de municipio los habitantes agradecieron todo acto hecho con el corazón.

Los 25 años de la compañía Codanza, fueron celebrados junto a los 50 del Ballet de Camagüey y los 30 de la Compañía Danza Espiral, de Matanzas, en la IV edición del Concurso de Danza del Atlántico Norte y el Grand Prix Vladimir Malakhov.

Holguín agradeció una vez más la presencia de la estrella del Ballet Mundial Vladimir Malakhov en Holguín un concurso que crece y se tanto en cantidad de participantes como en calidad de las obras presentadas al certamen.

Entre tanto, el Festival, “La Ronda del Pintorcillo, cumplió su objetivo de estimular la creación de canciones infantiles recibió a inicios de octubre a pequeños de diferentes escuelas de enseñanza primaria y secundaria, para que disfrutaran de las canciones concursantes.

Concierto de Luna Manzanares en el teatro Comandante Eddy Suñol. Foto: Lisandra Cardoso (Archivo)
La reconocida cantante cubana Luna Manzanares regaló al público holguinero uno de sus conciertos, como parte de la Gira Nacional que promueve su primer material fonográfico y audiovisual Luna Manzanares en Vivo.

En el Teatro Comandante Eddy Suñol, de la denominada Ciudad de los Parques, la popular intérprete expresó su satisfacción por cantarle a los holguineros en coincidencia con las actividades desarrolladas a propósito del Día de la Cultura Cubana.

Octubre cerró con XXIII Edición de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana que se convirtió en un canto a la capacidad de resistencia del pueblo cubano la cual fue clausurada con un gran concierto Lucrecia Marín acompañada de la Orquesta Sinfónica de Holguín y Nolberto y su grupo.

Una veintena de distintos formatos musicales asistieron al vigésimo séptimo encuentro de agrupaciones de Mayarí. Giraldo Piloto y su grupo Klímax, Paulo FG con la Elite, Pupi y los que Son Son, Original de Manzanillo, Cubanía Son y el Changüí de Guantánamo, Rumbatá , la orquesta Hermanos Avilés, el septeto Cristal, Vocal en serio, Guayabero, Los Tanameños, Brisas de Nipe y Tainos de Mayarí.

La reinauguración de la sala Revolución en el Museo Provincial de Historia La Periquera, Monumento Nacional, y la gala “Fidel es Patria”, para conmemorar el primer aniversario de la desaparición Física del Líder Histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro constituyó un especial momento para la cultura holguinera.

Público aprecia obra de Cosme Proenza en el Centro de Arte de Holguín. Foto: Germán Veloz (Archivo)
Con un cierre de año de lujo en este diciembre los holguineros disfrutaron de la temporada en saludo al aniversario 55 de teatro Lírico Rodrigo Prats, así como la gran exposición del reconocido pintor holguinero Cosme Proenza que acoge el Centro de Arte hasta el mes de enero bajo el título “Variaciones sobre temas de Matisse”.
Por Yudit Almeida Pérez
Tomado de www.radioangulo.cu

La geometría de Lobachevski según José Luis Serrano

Por Erian Peña Pupo

¿Qué obsesiona a un escritor contemporáneo? ¿Qué ideas pueblan su psiquis y cuáles convierte luego en imágenes, metáforas y finalmente en literatura? ¿Acaso pueden ser cognoscibles sus pensamientos, miedos, pasiones, mediante la lectura y posible interpretación de sus libros? Y más si añadimos que este creador, digámoslo así, es un escritor que se arriesga doblemente (ser escritor ya es de por sí un riesgo con cierto mérito) con el arte de la versificación clásica: el soneto como género que exige ciertos rigores y pertrechos idiomáticos y técnicos no siempre fáciles de dominar y usar en su justa medida.

¿Qué obsesiona a un escritor contemporáneo? es una de las interrogantes que evoca este título. Foto cortesía de Ediciones Holguín

Eso pienso cuando leo Geometría de Lobachevski, poemario publicado por Ediciones Holguín en 2016, con el cual el poeta holguinero José Luis Serrano (Estancia Lejos, 1971) obtuvo el Premio Adelaida del Mármol en 2015, con un jurado integrado por Daniel Díaz Mantilla, Lourdes González Herrero y Luis Yuseff Reyes, y además el valorado Premio de la Crítica 2016.

Instrumentos de explotan en redondo. / Incursiones al centro de la Tierra. / El edredón que el moribundo aferra. / La soledad del corredor de fondo. / Lo mismo da Comala que Macondo. / Valles de Irlanda. Costas de Inglaterra. / Cae el telón. El círculo se cierra. / Acaban de ajustar el tirafondo. / El criminal ha revelado el móvil. / Los átomos colapsan en Chernóbil. / Hay mil vacas paridas en Holguín. / ¿Campos de fresas? ¿Campos de exterminio/ donde la muerte no tendrá dominio? / Led Zeppelin or Yellow Submarine? (“Átomos”).

¿Qué pasa por la cabeza de J. L. Serrano cuando escribe sus poemas? Poemas estiletes, podríamos decir. Poemas revólveres (para jugar a la ruleta rusa). Poemas AK–47, bazucas, T–34. Amnésico. Poemas botellas de ron, varias cervezas largas. Alcohol en sangre. Poemas tragos ríspidos, cortantes. Aritmética. Matemática. Poemas insurgentes y peliagudos. Indóciles. Pero también gentiles, delirantes. Eso difícilmente lo sabremos, pues quizá ni el mismo poeta haya llegado a conjeturar (a pensar seriamente en ello) la cantidad de flashazos poéticos que visitan/atraviesan/surcan cada segundo su mente. Flashazos inevitables como los que surcaban la cabeza –la cabeza de un creador es cosa compleja sin dudas– de aquel saxofonista de jazz llamado Johnny Carter, inspirado en Charlie Parker, adicto a la marihuana y con una percepción del mundo y del espacio–tiempo muy particular, aquel saxofonista que Julio Cortázar nos entregó magistralmente en su conocido cuento “El perseguidor”.

Como Johnny Carter, J. L. Serrano escribe él mismo su biografía, que sin dudas está en su obra, como si escribiera variando las estructuras y los acordes del jazz más experimental, rompiendo las improvisaciones, insolventes, eléctricas, furiosas, del bebop tradicional.

Blanco país de la anestesia. Limbo/ de los pacientes operables. Aspa/ vertiginosa (helicoidal) que raspa/ los cirros, los estratos y los nimbos. / Nervios de acero. Músculos de mármol. / Imperio epidural de la raquídea. / El tumor se transforma en una orquídea/ que con cuidado se le extirpa al árbol./ ¿Labrar bisontes en la piedra pómez?/ Acaba de morir Máximo Gómez. / Harta la Toga del veneno tirio. / Hacia país inaccesible. Blanco/ país de la anestesia. Hay un barranco: / ¿saltar o proseguir en el martirio? (“Cirros”).

Este es un libro diferente, han dicho muchos, en el panorama de la mecánica clásica en Cuba y probablemente en el ámbito hispanoamericano. Y no es menos cierto, pero es al mismo tiempo un “cuaderno total” que viene a resumir (aunar en su medida si es posible usar el término) el trabajo de J. L. Serrano como versificador en un género que domina como pocos desde que publicara en 1997 Bufón de Dios, libro prístino de la naciente Ediciones La Luz. “José Luis Serrano es un arquitecto que conoce a la perfección de las reglas para construir edificios a partir de un dominio técnico, razón por la cual suele jugar desde la provocación. (…) Geometría de Lobachevski es un libro estremecedor. Su esencia está en aprovechar al máximo las posibilidades que ofrecen las lecturas acumuladas a lo largo de su carrera por un campo minado y con sus poemas como brújula para asumir tamaña empresa. Su extraordinaria capacidad para convertir frustraciones, caídas y raros silencios en sonetos demoledores le permite estar fuera de toda clasificación en Cuba”, escribe a propósito el poeta tunero Frank Castell.

Serrano incorpora en su poesía temas, contextos y situaciones que afectan (centrífugamente podríamos decir) al hombre contemporáneo, donde se inscribe el ser cubano de hoy. En ocasiones es como si delante de nosotros, de nuestros asombrados ojos, pasaran múltiples titulares periodísticos o breves leads de agencias de prensa (actuales y antiguos) que terminan siendo pura poesía a quemarropa, sin contención. Es, apoyándome en Frank Castell, como si nos encontrarnos ante un vertiginoso y violento zapping donde “mientras más avanzan los textos es mayor la velocidad de imágenes ofrecida a través de múltiples canales”.

Publicado en la colección Ítaca de Ediciones Holguín, con edición de Lourdes González Herrero y un atractivo diseño a cargo de Roddier Mouso Bahr, a partir de la obra Nido (Land Art, 2015) de Rubén Tomás Hechavarría Salvia, Geometría de Lobachevski es parte de un proyecto mayor llamado “Trilogía acéfala”, que cuenta con el poemario Más allá de Nietzsche y de Marx, editado por la santiaguera Editorial Oriente, en 2016, además del inédito “Los perros de Amundsen”.

En Geometría… J. L. Serrano apoya sus “conjeturas poéticas”, sus “carreteras, cadalsos, calabozos”, en la figura y la obra del matemático ruso Nikolái I. Lobachevski (1792–1856) para articular un “libro de alguien que sin artificios ni figuras planas establece un diálogo muy atractivo con(tra) el lector. Ha contaminado ritmos, recupera contornos culteranos saludables; voces que no entenderíamos propias de la mecánica clásica germinan aquí. La poesía hay que entenderla de modo imperfecto, como creía Coleridge; por tanto, el pervertido y ardiente deseo de imperfección que asoma en los textos de J. L. Serrano, concierne a una manera de asumir un nuevo territorio: la apuesta radical a creer que no existen tradiciones porque todas se convocan en el espectáculo de la ruptura, o tal vez, esa misma ruptura, esa experimentación, no sean otra cosa que la más importante tradición creada”, añade el tunero Carlos Esquivel en el prólogo del libro.

Como un libro diferente lo han catalogado muchos en el panorama de la mecánica clásica en Cuba. Foto cortesía de Ediciones Holguín

¿Cuerpos astrales? ¿Cuerpos cavernosos? / ¿Desproporción? ¿Arritmia? ¿Desmesura? / ¿Contrarrevolución? ¿Contracultura? / ¿Alcanzar el nirvana o el reposo? / Perdona, Lobachevski, es tan morboso/ confiar en tus precarias herramientas. / Hiperbólicas bestias fraudulentas/ vendrán a cercenarnos los testículos. / Ya están muy cerca. A dos o tres cubículos. / ¿En qué oprobios sumirnos? ¿En qué afrentas/ desvanecernos, Nikolái? Ridículos/ axiomas y sofismas argumentas. / En la bandeja están los adminículos. / Las manos entran en el látex, lentas. (“Látex”).

Quizá con ese diálogo lírico y trasgresor, acumulativo, logrado también consigo mismo, diálogo perturbador y contaminante en los terrenos expansibles de la mecánica clásica, como si pensáramos en la expansión del universo y sus contornos a través del propio verso y sus múltiples posibilidades, el holguinero J. L. Serrano nos entrega en Geometría de Lobachevski sin dudas uno de sus mejores poemarios. Poemas que vienen a ser estiletes. Poemas revólveres (cargados) para jugar a la ruleta rusa. Amnésico. Poemas AK–47, bazucas, T–34. Poemas botellas de ron para empatar los días y las noches. Poemas acordes de jazz. Poemas alcohol en sangre. “Otra cerveza, por favor”, amigo Lobachevski. Pero antes dime qué debo hacer: “¿Cortar el cable azul o el cable rojo?”

Cosme Proenza y sus aproximaciones pictóricas a Henri Matisse

El artista holguinero Cosme Proenza se aproxima a la obra de Henri Matisse en su más reciente exposición (foto Erian Peña Pupo)

Cuando a finales de 2015 visité la casa del pintor Cosme Proenza Almaguer, con el objetivo de realizarle una entrevista al creador de las conocidas series Los dioses escuchan, Boscomanías y Manipulaciones, en compañía de mi amigo, el periodista y crítico Rubén Ricardo Infante, el artista holguinero nos mostró algunos de los cuadros en los que trabajaba entonces.

Recién había concluido una serie donde incursionaba en la obra del francés Henri Matisse (1869–1954) y varios de aquellos cuadros colgaban, aun frescos, elegantes y coloridos, en las paredes de su casa, contrastando con el resto de las piezas, también formando parte de la decoración del hogar, en donde Cosme evoca la pintura del Renacimiento y la obra, entre otros, de Jheronimus Bosch, El Bosco, y Pieter Brueghel, el Viejo. En su taller, aun sobre el caballete y sin terminar, descansaba “Otoño”, un cuadro trabajado desde la óptica de Pieter Brueghel, que mostró recientemente en la sede provincial de la UNEAC.

Estos cuadros aún no han sido expuestos, nos dijo Cosme. Notamos que teníamos entonces el exquisito privilegio de estar entre los pocos que observábamos aquellas nuevas figuraciones casi recién nacidas de la mano y la mente del reconocido artista holguinero. Además, nos comentó que había finalizado unos cuadros abstractos titulados Tetris, precisamente como el videojuego de puzzle creado en la Unión Soviética por el ingeniero informático Alekséi Pázhitnov. A simple vista aquellos cuadros que recordaban la obra de Matisse –los de Tetris no formaban parte de decoración del lugar– parecían estar ajenos e integrarse al mismo tiempo a la cosmovisión amplia, profunda, investigativa, que ha caracterizado la obra de Cosme Proenza Almaguer (Holguín, 1948).

Actualmente estas piezas –las relacionadas al famoso pintor francés, los cuadros abstractos que desarrollan las posibilidades geométricas del juego Tetris y varias obras análogas a esta última, tituladas Pintura– se exponen bajo el título Variaciones sobre temas de Matisse en el Centro Provincial de Arte de Holguín, con curaduría de Ángel San Juan, Josvel Vázquez y Daile Escalona.

La Sala principal de la institución holguinera expone las piezas relacionadas con Matisse, 31 obras en total, en óleo sobre tela, además de “Ventana azul” y “Estudio rojo”, copias que Cosme realizara en 1976 y 1978, respectivamente, a los conocidos cuadros del artista francés. Entonces el pintor (aunque también ha trabajado el grabado, los murales y la cerámica) trababa de democratizar sus conocimientos del arte occidental y según nos contó en aquella entrevista: “Cuando regresé de Ucrania hice una exposición en la biblioteca provincial de Holguín, Alex Urquiola. Se hicieron unos paneles y ahí hice mi exposición del regreso. Esa fue una etapa importante porque hice dos exposiciones de copias de grandes pintores. A ese tamaño, como podía hacerlas, ese fue el primer paso hacia una estructura de análisis de lo que iba a trabajar en el futuro. Ya estaba trabajando, democratizando esas cosas, las estaba exhibiendo y dando conferencias de qué se trataba, quién era este pintor, quién era el otro; esa es una manera muy pública de aportarle a la gente”.

Los coloridos paisajes de Matisse, caracterizados por el uso original y fluido del dibujo –cercano en los inicios al fauvismo hasta que desarrolló un lenguaje propio a comienzos de la década del 20 del pasado siglo, poética de una impronta innegable por demás dentro del arte moderno– se mezclan con otras apropiaciones del arte occidental, entre ellas los desnudos de “La gran odalisca” y “La bañista de Valpinçon”, conocida también como “La gran bañista”, ambas de Dominique Ingres, y “El nacimiento de Venus”, de Sandro Botticelli. Aquí esas obras, clásicas dentro de la Historia del Arte occidental, como otras de las que se apropia Cosme, se “corporizan” dentro de las figuraciones planas y distorsionadas respecto a la perspectiva, de Henri Matisse, y se integran, por tanto, a un paisaje alucinante, hermoso, colorido y por extensión, posible.

“Yo tenía una cuenta pendiente con la obra de Henri Matisse. Había hecho unas copias de su obra, lo dejé y luego lo retomé. En 2014 pinté uno detrás del otro, porque me divertí como si estuviera en la mejor fiesta del mundo, fui feliz, sin presión, sin momentos tortuosos, cada cuadro era una fiesta. Estudié lo que me faltaba de Matisse, luego empecé a aplicarlo de una manera más abstracta y después, retorné al concepto de mi trabajo, es decir, la representación de los grandes íconos de la Historia del Arte, como el Renacimiento y el Barroco”, explicó Cosme a los medios a propósito de Variaciones sobre temas de Matisse.

“Lo más interesante fue la batalla entre contrarios. Por un lado, la representación con luces y sombras, y volúmenes, y por otro, llevar eso a la obra plana de Matisse, donde él rompía con la perspectiva y las posibilidades de representación que no fuera la superficie del cuadro. Entonces, me vi en la disyuntiva de cómo hacerlo sin que perdiera su belleza primigenia, y el resultado en conjunto es muy feliz”, expresó al artista holguinero.

Otra de las salas del Centro de Arte acoge las piezas de la serie Tetris, óleo y acrílico sobre tela, basada, como refería anteriormente, en el juego de igual nombre que, al decir del artista, representan las relaciones espaciales entre una forma y el resto del cuadro. Y además, las firmadas con el nombre Pintura, entre ellas “Natividad”, “Pietá” y “Resurrección”, donde el artista explora los mitos cristianos, temas recurrentes en la trayectoria artística del autor. “Hay cuatro piezas relacionadas con la historia de la religión cristiana, que tiene una raíz tradicional, pero en estas obras no hay nada de ello, pues es un espacio donde se adivina el personaje y puedes ver, poco a poco, lo que abordan. Son obras de alto cálculo, que requieren de mucha exactitud, pero la observación humana necesita de tiempo y cierto conocimiento. La pintura si la ves y te hace feliz el color, ya cumplió su objetivo”, subrayó al respecto el reconocido artista que ostenta, entre otros, la Medalla Alejo Carpentier, la Distinción por la Cultura Nacional y el Premio Maestro de Juventudes, entregado por la Asociación Hermanos Saíz.

Estas obras, sobre todo para quien “encasille” el trabajo de Cosme dentro del “preciosismo visual” y el “detallismo” de sus anteriores series, por las que es conocido, y donde el artista holguinero ha forjado reconocibles “mitologías individuales”, y donde lo simbólico y lo mítico, mediante el uso de diferentes signos e intertextualidades, acompañan al ser humano en un vía crucis artístico a través del estudio de los códigos del arte europeo, pueden parecer alejadas de su poética, aunque no del amplio proceso investigativo que corona su quehacer creativo. Él lo ha dicho en más de una ocasión: “Yo más que un pintor soy un investigador, y eso es lo que quiero que el público interprete”. Aquella tarde de inicios de diciembre en que conversamos en su casa y ante la última pregunta del cuestionario: “Cosme, puedo decir entonces que su pintura es investigación”, no vaciló en responder: “Es eso, es pura investigación”. Y así me parece después de recorrer más de una vez Variaciones sobre temas de Matisse.

Escrito por Erian Peña Pupo. Fotos: Cortesía del autor.

 

 

 

 

 

 

 

 

Es esta María la O

 

Momentos finales de Es esta María La O, por el Teatro Lírico de Holguín (foto Carlos Rafael)

A 87 años de estrenada María la O en el habanero Teatro Payret, una de las obras fundamentales del género lírico en Cuba, específicamente de la zarzuela, el Teatro Lírico de Holguín Rodrigo Prats realizó una versión operática de la misma bajo el nombre Es esta María la O.

 

Con música original del maestro Ernesto Lecuona (1895–1963) y libreto de Gustavo Sánchez Galarraga, María la O tuvo su primera puesta en marzo de 1930: entonces subieron a escena, entre otros reconocidos intérpretes, Conchita Bañuls, Miguel de Grandy, Julio Gallo y Natalia Gentil, para representar una historia de amor, celos, traición y muerte, ambientada en La Habana de 1830 y que, en sus inicios, tuvo como referente fundamental la clásica novela Cecilia Valdés o la Loma del Ángel, de Cirilo Villaverde, obra que un año más tarde el maestro Gonzalo Roig (1890–1970) convirtió en otra conocida zarzuela.

Desde el inicio, y además, desde el propio nombre de la obra, sabemos que no estamos en presencia de una versión clásica del también sainete lírico María La O, sino de una recreación a partir de la música de Lecuona y los textos de Galarraga –más de la música que de los textos, pues muchos de estos fueron sustituidos por canciones del propio Lecuona– de una de las más importantes obras de la escena lírica cubana. El argumento es bastante conocido y podría resumirse en algunas líneas: María la O es una bella mulata con varios pretendientes, entre ellos el aristócrata español Fernando de Alcázar, el Niño Fernando, y el mulato José Inocente, un curro del Manglar que ama intensamente a María sin ser correspondido y que ha jurado quitarle la vida a aquel que dañe a su amada. María la O se enamora de Fernando sin saber que está prometido con la Niña Tula, hija del Marqués del Palmar. María, traicionada, se propone vengarse, pero José Inocencio mata a Fernando en mismo día de su boda, cumpliendo así su promesa de proteger el honor de María La O.

El Teatro Lírico de Holguín Rodrigo Prats presentó la versión operática Es esta María la O (foto Carlos Rafael)

Reponer María La O –después de añadirle cambios en su estructura, entre ellos llevarla a dos actos y sustituir varios parlamentos originales por canciones de Lecuona y temas afines que mantienen cierta asociación con la obra, entre ellas: “Aquí va”, “La conga se va”, “Faisán”, “El Jardinero y la rosa”, “Recordar”, “Te vas juventud”, “Al fin”, “Dónde está el amor”, “Canto Karabalí”, además de las “Danzas para piano”, varias de ellas con versión en los textos de Alfredo Mas y versión orquestal del maestro Oreste Saavedra– es bastante arriesgado en cualquier circunstancia: esta es una obra conocida y representada en el escenario cubano, y es además, la zarzuela más representativa, junto a Rosa la China, del amplio quehacer musical de Ernesto Lecuona. Aun así, el Lírico holguinero llevó a escena una puesta dinámica, atractiva, cubana y de una calidad distinguible, armónica, dentro del repertorio del conjunto dirigido por María Dolores Rodríguez: demostró con creces que podía asumir una obra de este tipo.

En la puesta, con versión y dirección artística de Dulce María Rodríguez, uno de los principales atractivos es la interpretación de los cantantes que asumen los papeles protagónicos. Más allá de las cualidades actorales de los mismos, el desempeño vocal de los cantantes convierte al Lírico holguinero en una de las compañías mejor formadas de la escena cubana. El elenco fue variable en las diferentes noches del programa: Liudmila Pérez, Yulianni Sánchez, Betsy Remedios y Maylin Cruz, como María La O; Yuri Hernández y Camilo Hijuelos, como el Niño Fernando; Alfredo Mas, Abel Carballosa y Jorge Nelson Martínez, como José Inocencio, y Dianelis Torres, Loreta Rodríguez y Dania López, como la Niña Tula.

El Teatro Lírico de Holguín Rodrigo Prats presentó la versión operática Es esta María la O en el Teatro Eddy Suñol (foto Carlos Rafael)

Quiero, asimismo, subrayar las interpretaciones en sus respectivos roles protagónicos –pertenecientes a la noche en que presencié la puesta– de Betsy Remedios, quien entregó una de las bellas apropiaciones de la célebre romanza de María La O; el experimentado Yuri Hernández; Jorge Nelson Martínez y Dianelis Torres, además de Isabel Torres y Alfredo Calzadilla, como la Condesa Gertrudis y Marques del Palmar, respectivamente. Además, es necesario subrayar la calidad, en buena medida, del resto de los intérpretes, el coro y el ballet. También el diseño de escenografía de Alejandro de la Torre y el de vestuario, del reconocido Sergio Ochoa, quienes nos trasladaron a La Habana variada y criolla de inicios del siglo XIX; la coreografía de Alejandro Millán; el diseño de luces de Dulce María Rodríguez y la dirección coral de Damaris Hernández.

Otro de los valores imprescindibles de Es esta María la O es la presencia en vivo, desde el foso del teatro, de la Orquesta Sinfónica de Holguín, con arreglo orquestal del maestro Felix Guerrero y dirección orquestal y arreglos de la música adicionada del reconocido Oreste Saavedra. La Orquesta, como pocas veces sucede en la presentación de una zarzuela y obras similares, le aportó el aire primigenio, señorial y cubano, engrandecido por la calidad del colectivo holguinero, de la puesta creada por Lecuona y Sánchez Galarraga en 1930.

La Orquesta Sinfónica dirigida por el Maestro Oreste Saavedra junto al Teatro Lírico Rodrigo Pats de Holguín (foto Carlos Rafael)

Asimismo, en el intermedio de la obra –auspiciada, además, por la Dirección Provincial de Cultura, el Consejo Provincial de las Artes Escénicas y el Complejo Cultural Eddy Suñol– fueron reconocidos varios miembros y artistas relacionados al Teatro Lírico de Holguín Rodrigo Prats, entre ellos Bertha Hernández, Julio Proenza, Alejandro Millán, Jorge Luis Velázquez, Eduardo Vidal, Andrés Rubio, Yuri Hernández, Liudmila López, María Elena Rodríguez, Yunio Gallano, Rosario Aguilera, Martín Arranz, Sergio Ochoa, María Luisa Clark, Alejandro de la Torre, Oreste Saavedra, Marcos Fuentes y Ernesto Infante.

Además, en nombre del Sectorial Provincial de Cultura y el Consejo Provincial de las Artes Escénicas, Rachel Heredia y Yanet Pérez, respectivamente, reconocieron al colectivo holguinero que este año celebra su 55 aniversario de fundado por el barítono Raúl Camayd, el 16 de noviembre de 1962, momento que marcó ineludiblemente un antes y un después en la vida cultural holguinera.

 

El último recurso de los hijos del director

Como parte de una gira nacional que los ha llevado también a las ciudades de Santa Clara y Camagüey, el grupo danzario Los hijos del director, dirigido por el coreógrafo y bailarín George Céspedes, presentó, en el Complejo Teatral Eddy Suñol, la obra El último recurso.

Los Hijos del Director, colectivo danzario dirigido por el coreógrafo George Céspedes, presentó en gira nacional la obra El último recurso. Foto tomada de internet

Según George Céspedes –en entrevista a propósito del estreno habanero en El Ciervo Encantado–, El último recurso surgió con el objetivo de asistir al Colors International Dance Festival, en Stuttgart, Alemania. La pieza, compuesta de tres cuadros coreográficos y los solos de los seis bailarines, nació como un “último recurso” con el cual aunar a un colectivo disperso debido a problemas logísticos e incluso motivacionales, según añade el coreógrafo. “Yo trabajo por impulsos, digamos que por motivación. Tenía una imagen, una idea, un sentir, y a partir de ese sentimiento empecé a separar, y esas cosas que separaba las iba desfragmentando cada vez más. Así desarrollé herramientas, sistemas… hasta llegar a movimientos. Todo eso fue trabajado en conjunto, pues sin los bailarines no soy nada. Casi todo sale de los bailarines, yo únicamente los guio, busco cualquier recurso para lograr un resultado”, asegura el autor de reconocidas coreografías, entre ellas La ecuación, Mambo 3XXI, Matria Etnocentra, Identidad a la menos uno, Dejando el cascarón y Mekniksmo, creadas por Céspedes para Danza Contemporánea de Cuba, colectivo dirigido por el maestro Miguel Iglesias.

“Mi trabajo gira alrededor del hombre y su existencia en este mundo: cómo vive, cuál es su cultura, su forma de ser, qué le preocupa, qué le hace sufrir. La obra habla de la vida diaria de cada ser humano en cualquier parte del mundo, de problemas que afrontamos, y de la resistencia que hacemos. Trabajamos a nivel sensorial y todos los bailarines tuvieron el noventa por ciento de libertad para crear. Yo soy más bien el conceptualizador”, añade el joven coreógrafo al frente de un colectivo integrado por los bailarines Aymara Vila, Álvaro Torres, Odelis Mederos, Rafael Doimeadios, Arianna Nuñez y Thais Doimeadios. “Cada uno de ellos se creó una historia que no quise conocer, quería verla con mis propios ojos en cada puesta en escena”, subrayó George Céspedes.

Los Hijos del Director, colectivo danzario dirigido por el coreógrafo George Céspedes, presentó en gira nacional la obra El último recurso. Foto tomada de Internet

El último recurso –definida, además, por su joven creador como “una obra existencialista” y en eso radica parte de su esencia cosmopolita y universal– deviene muestra de resistencia y al mismo tiempo de reconciliación, mientras ratifica a George Céspedes como uno de los coreógrafos cubanos más reconocidos y dueño, al mismo tiempo, de una estética distintiva dentro del panorama coreográfico nacional; una estética marcada, al decir de la crítica especializada, por el juego con la ruptura, el hieratismo de la proyección escénica, el entramado geométrico y por potenciar la técnica de los bailarines en una unidad plural de música, vestuario, escenografía y significación. Además, destaca en la puesta el diseño de vestuario de Paula Fernández y el de luces, perteneciente a Guido Gali. Por su parte, la banda sonora –entre lo metafórico y lo cotidiano– facilita los solos de los bailarines y las partes en conjunto de manera imprescindible, maleable, apoyado en temas, entre otros, de System of a Down, Autechre, Scott Matthew, Polito Ibáñez, Marilyn Manson, Muse y Ludovico Einaudi. “Estuve casi dos meses para seleccionar la música. Los solos, sobre todo, fueron acorde con los bailarines y las letras de las canciones”, explica Céspedes.

Al respecto subrayó Leonardo Estrada al reseñar El último recurso en La Jiribilla: “En efecto, la coda que por adelantado auguramos es la profunda conexión entre los bailarines y la coreografía, entre el mundo tejido en escena con el mundo interior del espectador. Sin lugar a dudas, durante la presentación se rendirán ante el desasosiego y la incertidumbre que provocan los pasos dinámicos ejecutados por los bailarines. Inclusive, desde el punto de vista interpretativo, de sus expresiones faciales rígidas, agónicas, las cuales se conectarán, trasmutarán y cuestionarán la verdad más íntima del público con los demás seres sociales, pero sobre todo, de su esencia”.

Graduado de la Escuela Nacional de Danza, el coreógrafo y bailarín George Céspedes decidió crear un proyecto personal llamado Los hijos del director, cuyo primer estreno tuvo lugar en el 2015 bajo el nombre La Tribulación de Anaximandro (Hombre, Arché, Ápeiron) y que ahora recorre algunos escenarios de la Isla con la puesta El último recurso.

 

Adelante la cultura en Holguín

Recién celebrado el Día del Trabajador de la Cultura, este 14 de diciembre, mucho alienta el reconocimiento del Sindicato Provincial del sector a una veintena de instituciones y unos 93 trabajadores, quienes se han consagrado durante  más de cuatro décadas como artífices del desarrollo cultural en esta  Ciudad de los Parques.

La direccion de cultura homenajeo a la centenaria de cuba. Foto: Carlos Rafael

En tiempos de superficialidad patente, no ha opacado el tiempo implacable,  el valor y la vigencia del legado del Comandante en Jefe o las palabras del poeta del Centenario y mártir del sector Raúl Gómez, cuyo natalicio 89 también fuese rememorado en la gala honorífica. Una velada donde la tradición musical de la Centenaria Orquesta Avilés hizo la diferencia. Junto a ella, la joven generación de Golden Voices, el talento del solista Nadiel Mejías y el Club del Danzón “Miguel Cuní”.

Golden voices en gala por dia del trabajador de la cultura. Foto: Carlos Rafael

A la celebración, suscita en el Centro Cultural Bariay, se sumó el Partido y Gobierno provincial con la presencia de de Luis Antonio Torres Iríbar, miembro del Comité Central y Primer secretario del Partido y Julio César Estupiñán, presidente de la Asamblea del Poder Popular en Holguín. Ambas autoridades entregaron la Condición “40 aniversario” al historiador Hiram Pérez Concepción, director de Oficina de Sitios Históricos y Monumentos, así como al músico  Jorge Tito Cabreja, director de la Orquesta Taínos de Mayarí.

Reconocimiento especial al director de los tainos de mayari. Foto: Carlos Rafael

Próxima a celebrar la I Conferencia Nacional del sector, los trabajadores del Sindicato Provincial en la voz de la secretaria general Graziella González reafirmaron su aporte en los diversos ámbitos de la cultura, donde “este ejército de la ideología y el pensamiento sigue en combate, como nos llamó el poeta de la Generación del Centenario. Ante el llamado de la Patria, mantenemos fresca en nuestra memoria la heroicidad de trabajadores, artistas y directivos que respondieron a las tareas más urgentes como el paso del huracán Irma, que demandó nuestra presencia allí donde la espiritualidad del arte supo sanar las “heridas” materiales.”

Orquesta aviles celebra su 135 aniversario. Foto: Carlos Rafael

En el acto, se ponderó la labor de varias personalidades de la música, las artes escénicas, la literatura y el cine. De igual modo, fueron galardonados investigadores culturales y representantes de la Unión Nacional  de Escritores y Artistas,  del  Fondo Cubano de Bienes Culturales, la Asociación Cubana de Artesanos y Artistas, la Casa de la Prensa y el sistema de medios locales.

La velada fue propicia para homenajear al prestigioso Teatro Lírico Rodrigo Prats con motivo de sus 55 años de fundación junto a la  Orquesta Hermanos Avilés por su 135 años en defensa de la identidad musical del territorio y la Isla. Otros importantes lauros se concedieron a las instituciones municipales: la Biblioteca “Enrique Hart” y la emisora La Voz del Azúcar, sitas en  Báguanos y “Urbano Noris”, respectivamente.

Entrega colectivo distinguido nacional a emisora de san german. Foto: Carlos Rafael

Por su notorio aporte cultural, le fue otorgadas distinciones a importantes centros de la enseñanza artística, entre ellos: la Escuela Elemental de Artes “Raúl Gómez García”,

Academia Profesional de Artes Plásticas “El Alba” y la Escuela Profesional de Música “José María Ochoa Correa.”

Merecido reconocimiento al verdadero  ejército de formadores, elencos artísticos, creadores e instituciones, que componen los que crean y fundan, hombres y mujeres entregados, por y para la cultura en Holguín.

 

Falleció el destacado repentista holguinero Felo García

Senovio Rafael García Rodríguez, conocido en el ámbito artístico como Felo García, falleció en la madrugada de este sábado 16 de diciembre de 2017. Foto: Amauris Betancourt (Archivo)
En la madrugada de este sábado 16 falleció en esta ciudad de Holguín, a la edad de 79 años, el poeta campesino y repentista holguinero Senovio Rafael García Rodríguez, conocido en el ámbito artístico como Felo García. 

Felo nació el 29 de octubre de 1938 en la zona rural de La Gegira, municipio de Gibara, y dedicó más de cinco décadas a cultivar la décima campesina, labor que le hizo merecedor de diversas condecoraciones, entre ellas las distinciones Raúl Gómez García, Antero Regalado y 28 de Septiembre.

El bardo le cantó a la vida, al amor, al ensueño, las tareas cotidianas, en ocasiones acompañado por el grupo Cacoyugüín y también por su propio tres, según reseña el periodista Astor Hernández Sánchez.

Genuino en su cantar y profundo en el decir, legítimo intérprete de lo que produjo se mantuvo, hasta que la salud se lo permitió, trasmitiendo su arte a través del programa Fiesta en el Campo (La Carreta de Valero) por la emisora provincial Cmko, Radio Ángulo. Cantó también en actos y actividades de las organizaciones políticas y de masas, en cooperativas y albergues cañeros.

Felo García participó en programas de la Televisión y Radio nacionales como Palmas y Cañas y Fiesta Guajira, junto a los famosos cultivadores de este arte Justo Vega y Adolfo Alfonso.

En el patio compartió su quehacer con reconocidos juglares como Eugenio Escobar “Escobarito”, Rafael Félix Obregón, Ramón Acosta, Norge Paz, Mariano Hernández y Amalia Rosa Rivero.

Felo llevó aparejado a su compromiso con el arte el de importantes tareas de la Revolución Cubana como la participación en siete zafras azucareras del pueblo machetero permanente; estuvo movilizado en distintas ocasiones como soldado reservista en unidades militares y en 1975 cumplió misiones internacionalistas en la República Popular de Angola con las armas en la mano y también desgranando décimas.

Participó en las populares Fiestas Cucalambeanas de Las Tunas, en 1970 resultó ganador del Primer Premio en décimas en el concurso convocado por la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (Anap) y los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), tomó parte de Congresos Campesinos como delegado y poeta y en los Festivales de Aficionados Campesinos.

Su cadáver está expuesto en la capilla de ceremonia de Los Álamos y el sepelio serás a las 04:30 pm en el cementerio de la ciudad de Holguín. A familiares y amistades del querido Felo García llegue las más sentidas condolencias.

Por Noire Aguilera Montaña
Tomado de www.radioangulo.cu

Cosme Proenza desnuda su alma en exposición en Centro de Artes en Holguín

El maestro Cosme Proenza (izq) junto a Luis Antonio Torres Iribar, primer secretario del Comité Provincial de Partido Comunista de Cuba en Holguín (der), en la apertura oficial de la exposición nombrado “Variaciones sobre tema de Matisse” en el Centro Provincial del Arte en la ciudad de Holguín. Foto: Germán Veloz
Justo en el corazón de la ciudad cubana de los parques se expone, desde la noche de este viernes y hasta mediados del mes de enero de 2018, la obra del imprescindible Cosme Proenza, un regalo de navidad para los holguineros. 

Variaciones sobre tema de Matisse es la propuesta del artista que recoge 51 piezas agrupadas en dos series que muestran la Sala Principal y la Sala Pequeña del Centro Provincial de las Artes Plástica.

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Con la presencia de Luis Antonio Torres Iribar, primer secretario del Comité Provincial de Partido Comunista de Cuba en Holguín y Julio Cesar Estupiñan Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, así como autoridades de cultura, personalidades, amigos y seguidores del artista, abrió sus puertas la exposición.

En la serie sobre el pintor francés Henri Matisse sobresale el desnudo y la naturaleza muerta. De ella el artista refiere que a través de su carrera siempre ha trabajado desde el siglo XV hasta el siglo XX con los grandes temas de los grandes artistas de esa época, pues más que un pintor él se ve como un investigador y eso es lo que quiere que el público vea.

“Tenía pendiente trabajar con la obra de Henri Matisse, que es uno de los grandes pintores que cerraron el siglo XX, con discursos y aportes pictóricos importantes. En los años 70 había hecho unas copias de su obra, lo dejé, estaban ahí y luego en el 2014 pinté uno detrás del otro, porque disfruté pintarlo como no se imaginan”.

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“Dicen que los pintores cuando envejecen son más alegres y son más sueltos, porque ya tu miras las cosas desde un ángulo diferente sin compromiso, entonces el compromiso es con el alma de uno, con el disfrute de lo que uno hace. Ya a estas altura yo creo que domino mi oficio y ese dominio te hace disfrutar enormemente lo que haces”.

Por primera vez, estas obras son expuestas al público, la curaduría de la muestra fue realizada por Ángel San Juan, Josvel Vázquez y Daile Escalona.
Según Ángel este pintor próximo a cumplir 70 años se muestra más reflexivo, joven y alegre.

La Sala Pequeña acoge la serie Tetris, nombre que se debe a un juego que Cosme practicaba con frecuencia, que al decir del artista, representan las relaciones espaciales entre una forma y el resto del cuadro. Esta serie cuenta también con cuatro piezas relacionadas con la religión cristiana, referencia recurrente en la obra del artista.

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Cosme Proenza Almaguer nació en 1948 en Tacajó, Holguín y estudió primero en la Escuela Nacional de Arte en La Habana y después en el Instituto de Bellas Artes de Kiev, donde se graduó de “Master of Fine Arts”. Sus obras forman parte de 23 colecciones de museos en 23 países, entre otros, el del Vaticano.

Pero más allá de todo reconocimiento en los ojos de Cosme todavía vemos reflejado al niño que creció en una finca en Tacajó, donde soñó muchísimas cosas, al profesor que viajaba diario de Tacajó a Holguín para enseñar a sus alumnos y al pintor que en un cuarto de la casa de campo con un bombillo encendido creó gran parte de su obra.

Pero también vemos al artista que al decir de Miguel Barnet: “… no conoce el pudor. Se enfrenta al lienzo, dueño y señor de su cabeza, de sus fantasías. Nadie se ha apoderado de la tradición como él, nadie con manos más firmes y ondulantes ha recreado al Bosco como él; no creo que en Cuba haya un pintor más excéntrico, más aparentemente ajeno. Pocas obras de arte cubanas muestran un virtuosismo tan inusual”.

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La obra de este holguinero universal que hoy se expone en el Centro Provincial de Artes Plásticas tiene la pretensión de quienes lleguen hasta allí vean más que a un pintor a un investigador. Más allá de las interpretaciones y los conocimientos de la historia del arte, el artista se da por satisfecho si su obra despierta sentimientos en el holguinero común, aun cuando no puedan expresar con palabras lo que sienten.expo cosme proenza f carlos parraexpo cosme proenza f carlos parra 01
Por Yudit Almeida Pérez
Tomado de www.radioangulo.cu

Festejan en Holguín Día del Trabajador de la Cultura

La Orquesta Hermanos Avilés durante la celebración en Holguín del Día del Trabajador de la Cultura en el Centro Cultural Bariay. Foto: Lisandra Cardoso
Un recorrido por los éxitos musicales de todos los tiempos de la centenaria Orquesta Hermanos Avilés fue el regalo de la cultura holguinera este 14 de diciembre, día del trabajador del sector en recordación al poeta de la Generación del Centenario, Raúl Gómez García. 

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El Centro Cultural Bariay fue el lugar escogido para rendir homenaje a los afiliados del sector. Con la presencia de Luis Antonio Torres Iríbar, primer secretario del Partido en la provincia y Julio César Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, se reconocieron a trabajadores con 40 años o más al servicio de la cultura y las artes, así como instituciones destacadas del territorio.

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Vimos pasar así por el escenario del Bariay a recibir su reconocimiento a las agrupaciones musicales Los Tanameños y Los Taínos de Mayarí; la Banda Provincial de Concierto, el Órgano de los Hermanos Ajo, la Academia El Alba, la Escuela Vocacional de Arte Raúl Gómez García, la Emisora Provincial Radio Angulo, el Periódico Ahora y el Teatro Guiñol, entre muchos otros colectivos de la cultura holguinera.

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Fueron distinguidas además la Biblioteca Municipal de Báguanos y la Emisora Radio SG con la condición de colectivo Distinguido por la Cultura Nacional.

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La condición 40 aniversario del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Cultura fue otorgada a Jorge “Tito” Cabreja Rondón, director de Los Taínos de Mayarí así como a Hiram Pérez Concepción, director de la Oficina de Monumentos y Sitios históricos de la ciudad de Holguín.

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La Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos entregó un reconocimiento especial a la llamada guarachera holguinera Irma Oramas, quien coincidentemente cumple años el 14 de diciembre, entre tanto la Dirección Provincial de Cultura junto a las autoridades del Partido y el Gobierno en la provincia, reconocieron al Teatro Lírico Holguinero por sus 55 años y a la orquesta más longeva de América Latina, la Hermanos Avilés, que celebrara en el 2017 su cumpleaños 135.
Por Yudit Alemida Pérez
Tomado de www.radioangulo.cu

Matisse de la mano de Cosme

Privilegio para los holguineros fue el de este 15 de diciembre cuando se produjo el estreno internacional de la muestra “Variaciones sobre temas de Matisse”.

Un afan del artista se evidencia por recrear la obra de Matisse. Foto: Carlos Parra

El artista plástico más universal de la nororiental provincia regaló a los presentes más de una treintena de obras que evocan su encuentro con ese exponente del postimpresionismo francés.

En técnicas como el óleo y el acrílico sobre tela o lienzo, Cosme Proenza se auxilia de géneros como el desnudo, el paisaje y la naturaleza muerta para evidenciar su interés por comprender a un periodo tan complejo como fecundo en la producción artística y que cautivó a tantos autores como la Modernidad.

Tres series de producción reciente componen la muestra que se exhibirá durante un mes en el Centro Provincial de Artes Plásticas, específicamente hasta el día 15 de enero de 2018: “Variaciones sobre temas de Matisse” (2014), “Tetris” (2015) y “Pintura” (2016).

A la velada asistieron las principales autoridades de la provincia. Foto: Carlos Parra

Una juventud alegre y a la vez autoreflexiva del artista holguinero se percibe en “Variaciones…”, donde “Cosme alcanza una síntesis privilegiada de la tradición figurativa occidental y cierra con ello un círculo creativo iniciado en sus primeros años de trabajo”, apuntó Dailé Escalona, curadora de la Expo.  

Como nada es ajeno a la perspectiva del creador, un juego practicado con frecuencia por Proenza, Tetris, se convierte en eje central de varias obras que juegan con el abstraccionismo pictórico.

Y por si fuera poco, para quienes no sacian sus ansias de disfrutar la obra del Maestro de Juventudes con esta muestra, queda la invitación para presenciar el último regalo de Cosme a su tierra, un trabajo del año en curso: cuatro pechinas que se alzan sobre el altar de la Catedral San Isidoro de Holguín.