Holguín a 61 años del discurso de Fidel desde los balcones de La Periquera

Por Vanessa Pernía Arias

Foto tomada de Internet

“Tengo un sentimiento que no había podido demostrar, tenía un deseo que no había podido cumplir, el deseo de visitar y reunirme con el pueblo de Holguín”, fueron las primeras palabras del histórico discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en los balcones de La Periquera, el 26 de febrero de 1959.

A solo 56 días del triunfo de la Revolución cubana, Fidel hablaba por primera vez a los holguineros, bajo un sol de mediodía y en medio de un pueblo enardecido y jubiloso en las inmediaciones del parque Calixto García; mientras los participantes portaban carteles en apoyo al nuevo proceso revolucionario que se experimentaba en la isla mayor del Caribe.

Fidel Castro quería conocer, en voz del pueblo, cuáles eran sus necesidades fundamentales, las mismas carencias que cientos de pueblos en Cuba sufrían en esa época producto a los desmanes de la tiranía batistiana: centros escolares, hospitales, pavimentación, alcantarillado, acueductos, filtros de agua, escuelas, y muchos otros servicios públicos que durante tanto tiempo habían estado esperando inútilmente.

Otra de las grandes preocupaciones de los holguineros era la existencia de una universidad para la formación de los profesionales en el oriental territorio, entre las cuestiones más difíciles de resolver en esos momentos; aunque aseguró el Comandante en Jefe que podían tener la confianza de que iban a contar con la casa de altos estudios propia en la ciudad.

Sus palabras se confirmaron al inaugurarse la Universidad de Holguín en 1973 como Filial de la Universidad de Oriente, en Santiago, y a partir de noviembre de 1995, por los resultados alcanzados en la docencia, el postgrado y la investigación científica, se transformó en Universidad propia.

A esta le seguirían en próximos años la Facultad de Ciencias Médicas, la de Cultura Física, el Instituto Superior Pedagógico y el Superior Minero Metalúrgico, en Moa, así como las diferentes sedes universitarias municipales, como parte de la universalización de la enseñanza en la provincia.

Siempre apasionado y realista, Fidel les respondió a los holguineros presentes que no se resolverían todos los problemas de inmediato, pero que Holguín como las otras ciudades recibiría todos los beneficios de la Revolución.

A partir del año 1959 se abrieron en la isla múltiples posibilidades para el pueblo cubano, se establecieron al alcance de una sociedad igualitaria todos los servicios públicos, a muchos de los cuales no tenía acceso la mayoría de sus habitantes, entre ellos la salud primaria y la educación gratuitas.

Los holguineros presenciaron además el nacimiento de los hospitales Vladimir Ilich Lenin, el más importante de la región, el pediátrico Octavio de la Concepción y de la Pedraja, y el Clínico Quirúrgico Lucía Íñiguez.

Se convirtieron los cuarteles en escuelas y se abrieron, a su vez, varias instituciones educacionales, entre ellas la Vocacional José Martí, y culturales como la Biblioteca Provincial Alex Urquiola y la Casa de Cultura Manuel Dositeo Aguilera; mientras La Periquera devino Museo Provincial.

El tiempo transcurrido desde el primer discurso de Fidel en Holguín, aquel 26 de febrero de 1959, ha sido testigo del cambio social que se ha implementado en cada rincón de este territorio, ofreciendo las múltiples posibilidades de una sociedad más justa “con todos y para el bien de todos” (Con información de la Agencia Cubana de Noticias ACN).

Visitas virtuales versus Covid-19: una opción de cultura y salud

 

Por Abel Castro Sablón

Imagine desde la comodidad de su casa poder visitar lugares de interés histórico y cultural, conocer sobre nuestros antepasados y sobre el desarrollo social, científico, artístico de Holguín.

Pues esa opción ya no es una utopía, porque existe una plataforma desde la cual usted puede realizar visitas virtuales a los principales museos y galerías de arte de nuestra provincia.

Tal es el caso de la opción que brinda la sección Orígenes en el portal del ciudadano del gobierno holguinero donde, entre las disímiles oportunidades que allí se alojan, usted puede acceder desde su PC o dispositivo móvil a estas variantes, especialmente tan útiles en tiempos de restricción de movimiento a causa de la Covid-19.

Por ello, en la dirección electrónica https://ciudadholguin.gob.cu/ se podían encontrar visitas a el Museo Baní, el Jardín Botánico, el Museo de Historia Natural, el Centro de Arte, la Plaza de la Revolución Calixto García, la Sala Revolución de La Periquera y la Casa Natal de Calixto García.

 

Con visión de los lugares en 360 grados y una plataforma dinámica y sencilla, es posible apreciar gran parte del patrimonio histórico y cultural, con etiquetas de información que permiten al visitante tener más detalles sobre los objetos que allí se encuentran.

Esta es una manera sana, sencilla y entretenida de compartir en familia, en tiempos tan complejos como los que atraviesa el planeta.  Una mejor opción para el disfrute, la salud colectiva y la vida, desde la comodidad del hogar.

Martí, huellas holguineras de su devenir en la historia

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Internet

A lo largo del tiempo y por causas del azar o el destino, varios objetos relacionados con distintas facetas de la vida del Héroe Nacional cubano José Martí (1853-1895), encontraron lugar en la ciudad de Holguín, y hoy se conservan como huellas tangibles de su devenir en la historia patria.

Después de la vida y la obra misma de Martí, casi ningún suceso se concibe prodigioso, apuntó el escritor y ensayista Cintio Vitier en el prólogo del libro “Martí a flor de labios”; sin embargo aún resulta curioso y extraordinario que lleguen a nuestros días vestigios palpables del paso del Apóstol por la vida, peregrino a su vez como las huellas de su “Diario de campaña”.

Uno de los objetos que orgullosamente exhibe la Casa Natal de Calixto García resulta la bandera cubana, de costuras manuales de mediano tamaño, que Martí regalara a Rosa Torres, hija del general holguinero Mariano Torres, en 1893, por su participación en un acto patriótico en Kingston, Jamaica, mientras la familia sufría el exilio del padre en esta isla del Caribe.

Consta en los documentos museables que la muchacha guardó la insignia nacional hasta los últimos tiempos de su vejez, cuando la regaló a la holguinera Carmen Mayo Zaldívar, quien la cuidó con celo y orgullo, hasta que en 2003 la donó a este Museo.

La existencia de esta pieza, que también abrazó los restos de un joven revolucionario caído durante la dictadura de Batista, se conoció a través de una exhausta investigación realizada por las historiadoras holguineras María Julia Guerra y Ángela Peña Obregón.

Por otra parte, en La Periquera se reafirma una vez más la amistad y las continuas visitas de José Martí a la casa de los Torres en Jamaica mientras preparaba las acciones para la Guerra del 95, al exponer una pequeña mesa donde firmó documentos relacionados con la gesta en una de sus estadías en 1984.

También se conserva en este lugar el velo utilizado para cubrir el rostro del Héroe Nacional desde el Cementerio de Remanganagua hasta su inhumación en el cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba; justo al lado de esta pieza se encuentra un libro de firmas donde los veteranos que entregaron el pequeño pedazo de tela blanca, dan fe de la veracidad del manto que acompaño a Martí hasta su sepulcro final.

Salvaguardar estos objetos es cuidar el alma de la nación, conservarla intacta para revelarla a las generaciones futuras como patrimonio tangible de una historia donde Martí es faro y guía.

Como dice Cintio en uno de sus textos: “Nosotros concurrimos a desparecer, pero Martí, no. Mientras haya cubanos Martí va a existir”.

Lo que no se sabe sobre la Caravana de la Victoria

Al profe siempre le brillaron los ojos cuando hablaba de su materia, de hecho, no solo a él, sino a todos los buenos que me inculcaron el amor por el conocimiento en la Universidad, aún cuando parecía indescifrable cada contenido, pero con Historia era diferente, el bichito que venía de antes se desató para convertirse en ganas de aprender e investigar, así como de cuestionarme todo cuanto me rodea.

“Los historiadores y la prensa cubana han hecho algo epopéyico, lo que no es real”. Foto: Internet

“Los historiadores y la prensa cubana han hecho algo epopéyico, lo que no es real: era como que Fidel iba para pedir un aplauso por toda Cuba, y no hay nada más incierto que eso”.

Bajo esta sentencia nos invitó a un ameno e interesante encuentro con la Historia de Cuba el Ms. C Víctor Aguilera Nonell profesor, durante su conferencia “La Caravana de la Libertad y la unidad del pensamiento revolucionario”.

Como cierre de la Jornada de actividades por el Triunfo de la Revolución devino este encuentro en el Museo Provincial La Periquera, uno de esos sitios históricos donde el Comandante en Jefe se dirigió por primera vez a los holguineros.

“La Caravana fue una organización militar bien definida para entrar en combate en el regimiento que no se pusiera bajo las órdenes del Movimiento 26 de Julio (M-26-7), con el objetivo de que triunfara la Revolución y para que no se pudiera dar el golpe militar que se gestaba en La Habana para los primeros días de enero de 1959. Sesenta y dos años después seguimos haciendo esa caravana totalmente victoriosa, por eso las personas no entienden lo que realmente pasó, y le baja el nivel político militar del momento histórico”, apuntó Aguilera durante el encuentro matutino.

“La Caravana fue la que realmente propició el Triunfo de la Revolución, pero no pensemos que fue tan fácil, fue magnífico que no hubiese muertos en el camino, que el pueblo saliera a recibir a la calles a recibir y vitorear a Fidel”. Foto: Wilker López

En su recorrido Fidel habló en casi todas las provincias, lo devino en el primer encuentro que tuvo con el pueblo cubano: las personas le conocían por los hechos del Cuartel Moncada, lo que leían de él en la Revista Bohemia, y por Radio Rebelde; pero es a través de este intercambio directo donde se nutrió de la sensación del pueblo y le transmitió lo que iba a suceder durante el periodo mediato posterior al triunfo.

“El primer momento de la Caravana no es-como se piensa-, en la salida desde Santiago de Cuba, sino durante el día primero de enero, con las acciones para tomar definitivamente esta Ciudad, e incluso, su conclusión-contrario a lo que las posiciones habanocentristas quieren resaltar-, no fue el 8 de enero, sino el día 17, con el arribo del Comandante a Pinar del Río: los pinareños querían que no entrara a la capital primero, sino que la bordeara hacia el extremo occidental de la Isla y luego terminara el recorrido en ella, pero la necesidad histórico del arribo a La Habana no le permitieron realizar el recorrido de esta forma. Incluso hay tres momentos importantes luego de que esta termina y es las visitas a Guantánamo, Holguín y La Isla de Pinos, lo que concluye ese intercambio con sus coterráneos”, destacó el profesor de la Universidad de Holguín.

Contradictoriamente, el Triunfo es visto además como algo epopéyico, pero todo el periodo desde el día primero de enero hasta el día 8 devino en este periplo de pacificación por toda la Isla, en medio de la difícil situación que constituía un posible golpe de estado o las posturas ansiosas de poder del Partido Socialista Popular, o el Segundo Frente Nacional del Escambray, por solo citar los más importantes para impedir que el Movimiento llegase al poder.

Como cierre de la Jornada de actividades por el Triunfo de la Revolución devino este encuentro en el Museo Provincial La Periquera, uno de esos sitios históricos donde el Comandante en Jefe se dirigió por primera vez a los holguineros. Foto: Internet

“La Caravana fue la que realmente propició el Triunfo de la Revolución, pero no pensemos que fue tan fácil, fue magnífico que no hubiese muertos en el camino, que el pueblo saliera a recibir a la calles a recibir y vitorear a Fidel, que le permitiera el diálogo, pero no es solo epopéyico, es una acción militar de suma importancia que tuvo el triunfo definitivo planeado por Fidel en enero de 1959”.

Historiadores holguineros analizaron los retos y perspectivas de la Unhic en 2020

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Wilker López

Con la presencia de Jorge Luis Aneiros Alonso, presidente de la Unión de Historiadores de Cuba (Unhic), se evaluó este sábado en Holguín el trabajo, retos y perspectivas de la filial provincial, que cuenta con más de 300 asociados, distribuidos en 22 secciones de base. 

Aneiros Alonso precisó objetivos prácticos que centran el trabajo de la filial y destacó el quehacer de los asociados locales, vinculados a la promoción del ideario revolucionario desde múltiples perspectivas. 

Además, en este espacio se ratificó la Declaración de apoyo a la Revolución y en defensa de la soberanía ante los que pretenden subvertir la sociedad cubana, firmada por el secretariado nacional de la Unhic, a la cual se sumaron los historiadores holguineros presentes. 

Se destacó el repudio a la postura injerencista del imperio estadounidense y la de aquellos que en Cuba y fuera de su patria le rinden pleitesía y se enrolan en acciones desestabilizadoras y campañas mediáticas, así como la posición del Ministerio de Cultura de no dialogar con los que se sirven y benefician del gobierno de Estados Unidos.

En este sentido, puntualizó Aneiros Alonso, no se pueden librar batallas con instrumentos vencidos, pues se debe poner la comunicación en función de los intereses de la patria, a partir de una política acertada e inteligente, destacando el potencial intelectual y el crecimiento tecnológico de Holguín en estos aspectos.

Durante la Asamblea Provincial de Balance, donde también estuvieron presentes Hiram Pérez Concepción, presidente de la Unhic en Holguín; Rosa María Ráez Abigantú, miembro del Buró Provincial del PCC; Rachel García Heredia, directora del sectorial de Cultura, y más de 60 delegados, se analizó la labor de la filial en el 2020.

Pérez Concepción resaltó el trabajo unido de cada base en los municipios, reconociendo las acciones de socialización histórica y científica, el impulso de los programas investigativos, la participación en eventos de relevancia nacional, y la gestión del conocimiento en otros espacios de debate y publicaciones digitales e impresas.

También puntualizó las relaciones profesionales y los convenios que se han logrado con instituciones culturales y académicas, como la Universidad de Holguín, la Uneac, la Casa de Iberoamérica y la Sociedad Cultural José Martí, además del trabajo sostenido de la editorial La Mezquita, con más de 15 títulos publicados durante el año, y sus iniciativas hacia la profesionalización, demostrando sus resultados en eventos como la Feria Internacional del Libro de este año. 

Durante este espacio de diálogo también fueron reconocidos aquellos historiadores que con su obra han contribuido al desarrollo de las ciencias historiográficas y a la preservación del patrimonio local.

Fundada el 7 de diciembre de 1981, la Unión de Historiadores de Cuba agrupa a los profesionales cubanos que trabajan relacionados con la investigación, la docencia y la divulgación de la historia nacional, así como la conservación del patrimonio histórico y cultural.

 

 

 

Eduardo Torres Cuevas: Cuba fue construida sobre la base de un pensamiento cultural

“Cuba no solo fue soñada, fue pensada; Cuba fue construida sobre la base de un pensamiento cultural basado, al mismo tiempo, en otro principio: la relación ciencia y conciencia”, aseguró el historiador e investigador Eduardo Torres Cuevas, presidente de la Sociedad Cultural José Martí y director de la Oficina del Programa Martiano, en un intercambio realizado en el Salón Solemne del Museo Provincial La Periquera de Holguín.

“Cuba no solo fue soñada, fue pensada”. Fotos Wilker López

Muchos años después –añadió el Premio Nacional de Ciencias Sociales 2000 y de Historia 2005– “Don Fernando Ortiz lo dice en otros términos cuando se pregunta qué es ser cubano: ser cubano, se respondió, es la conciencia de creerlo, y la voluntad de serlo”.

En la conferencia, que abordó la relación entre ciencia y cultura, “la complementariedad de ambas”, Torres Cuevas añadió que es necesario no “ver la cultura solo como las manifestaciones elaboradas, sino como el modo de ser, hacer y pensar de un pueblo: sus costumbres, tradiciones, hábitos, todos esos elementos juntos”.

“Es imposible entender a nuestros grandes pensadores, los que se consagraron a la elaboración de un pensamiento científico cubano, a crear una ciencia cubana, sin partir que fueron parte del pueblo: Félix Varela, José de la Luz y Caballero, José Antonio Saco, José Agustín Caballero, tenían, independientemente de sus orígenes, un compromiso con Cuba, con la elaboración de una sociedad cubana más justa”, asegura y destaca la necesidad de las ciencias en la construcción de la sociedad y la cultura cubanas: “Había que crear una sabiduría cubana tan nacional como había sido la griega para aquellos, una escuela cubana que no fuera de eruditos y expectantes, sino de activos y pensadores. De esa escuela sale José M.Mendive, y de la escuela de Mendive sale José Martí. “Ellos crearon un sentimiento cubano, un método cubano, y un modo de pensar nuestro”.

Cuestiones como la identidad nacional, el pensamiento social y cultural cubano del siglo XIX y su relación con los procesos independentistas iniciados el 10 de octubre de 1868, fueron abordadas por el reconocido intelectual cubano, miembro de Número la Academia Cubana de la Lengua, de la Uneac y de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba.

En la conferencia se abordó la relación entre ciencia y cultura. Fotos Wilker López

“Lo que se debatió en esos siglos no es un pedazo de tierra y a quién pertenece, lo que se estaba defendiendo es una cultura elaborada como pocas: científica, literaria, política, con vasos comunicantes en el interior de la identidad. Ser cubano es una decisión individual, de entendimiento de lo que soy y lo que quiero ser”, recalcó Torres Cuevas.

La conferencia –que contó con la presencia de Rachel García Heredia, directora provincial de Cultura, Carlos Álvarez, jefe del Departamento Ideológico del Comité Provincial del PCC, Nilser Batista, funcionario del PCC que atienden el sector cultural en Holguín, entre otros representantes de instituciones, investigadores e historiadores holguineros– fue el momento propicio para la presentación de varios títulos y su donación a instituciones, como la Biblioteca Provincial Alex Urquiola y la Universidad de Holguín.

Entre estos se encuentran El Libro de las Constituciones, en coautoría de Torres Cuevas con Reinaldo Suárez, que recorre la historia constitucionalista en Cuba desde 1812 y posee las versiones facsimilares de las mismas; la Historia Universal en cuatro volúmenes; el libro Felipe Poey y Aloy en su letra y espíritu, de Torres Cuevas con Patricia González-Díaz; Memorias y catálogo de la Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz, y el número más reciente de la Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí.

“Es imposible entender a nuestros grandes pensadores sin partir que fueron parte del pueblo”. Fotos Wilker López

Por Erian Peña Pupo

Holguín en Jornada de la Cultura Cubana

Por Vanessa Pernía Arias

Foto cartel Jornada de la Cultura Cubana

Diversos paneles, conversatorios, exposiciones de artes plásticas y presentaciones musicales, escénicas, literarias y audiovisuales centran en Holguín el extenso programa de actividades que se realiza con motivo de la Jornada de la Cultura Cubana y se desarrolla hasta el próximo día 20.

Entre las momentos más sobresalientes se encuentra el Concierto para Familia, proyecto dirigido el maestro Oreste Saavedra con la actuación de la Orquesta Sinfónica de Holguín, la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento, el dúo de guitarras Sabaret, la Orquesta de Guitarras, y estudiantes del Conservatorio de Música José María Ochoa y de la Escuela Vocacional de Arte Raúl Gómez García, en la Biblioteca Provincial Alex Urquiola.

Otro momento significativo resulta la exposición fotográfica Arquitectura patrimonial holguinera en tres siglos de Historia, del realizador audiovisual Frank Batista, la cual muestra las construcciones de la ciudad que han marcado una pauta en el devenir local.

En este sentido destacan las conferencias y conversatorios dedicados a las guerras de liberación, como el panel “Guerras independentistas cubanas y literatura”, desarrollado en Ediciones Holguín, con el historiador José Abreu Cardet, Premio Nacional de Historia, y los escritores Eugenio Marrón y Kenia Leyva.

Durante los próximos días se desarrollarán otras actividades que incluye un encuentro de repentismo online auspiciado por el Centro Provincial de Casas de Cultura; la muestra “Lalita Curbelo como expresión de la mujer dentro de la cultura cubana”; la retreta en saludo al Día de la Cubanía, a cargo de la Banda Provincial de Conciertos; una exposición colectiva de artistas holguineros, organizada por la filial del Fondo Cubano de Bienes Culturales y el Centro de Artes Plásticas; y la Feria de los Trovadores.

También la Brigada de Instructores de Arte José Martí tendrá su protagonismo en las comunidades, además de las presentaciones escénicas de los grupos del territorio; mientras el día 23 se celebrará el 27 aniversario de la Casa de Iberoamérica, y el 24 iniciarán las sesiones y cursos del Congreso Iberoamericano de Pensamiento.

Por su parte las editoriales holguineras mantienen un amplio programa de presentaciones de libros, lecturas y paneles, donde destaca la propuesta de Ediciones La Luz, mientras que Centro Provincial del Cine propone, entre otras novedades, la premiére del cortometraje Confinamiento, del realizador holguinero Jimmy Ochoa, obra que participó en la muestra online InAcción del Festival Internacional de Cine de Gibara.

Esta Jornada, que se dedica en la provincia a los 300 años del pueblo de Holguín, al 150 aniversario de creado el Himno que identifica a la ciudad, al 115 del natalicio de la escritora María Dolores Suárez, al 90 del nacimiento de la reconocida autora Lalita Curbelo Barberán, al 125 de la Invasión a Occidente de las tropas del Ejército Libertados y al 20 del Sistema de Ediciones Territoriales, culminará el día 20 con una gala en el Teatro Eddy Suñol (Con información de la Agencia Cubana de Noticias, ACN).

Ediciones Holguín, 34 años al pie de la letra

Por Erian Peña Pupo

El escritor Eugenio Marrón asegura que cinco acontecimientos culturales pueden sintetizar los años 80 en Holguín: la creación de Ediciones Holguín y del Premio de la Ciudad; la constitución de la Uneac; el surgimiento del suplemento Ámbito; la exposición La estampa gráfica latinoamericana, auspiciada por la Casa de las Américas en los salones de la Biblioteca Provincial; y la presentación de la ópera La Traviata, realizada por el Teatro Lírico Rodrigo Prats.

“Cada una de ellas, como los dedos de una mano, descubre las huellas de un quehacer que ya constituía, para decirlo a la manera de un título lezamiano, imagen y posibilidad”, añadeMarrón.

El Premio de la Ciudad –que en sus primeras ediciones tuvo jurados del renombre de César López, Pablo Armando, Miguel Barnet, Manuel Díaz Martínez, Abelardo Estorino, Pepe Rodríguez Feo, Carilda Oliver Labra, Reynaldo González, Emilio de Armas, entre otros– abrió en 1986 las puertas a un fuerte movimiento literario que se venía gestando décadas atrás en Holguín. Ese mismo año –nos recuerda la profesora y ensayista Maricela Masseguer–, se realizó la grabación del disco Un lugar para la poesía, con las voces de los bardos de la ciudad. Este hecho impulsó la celebración del Premio de la Ciudad, donde fueron galardonados los poemarios Tenaces como el fuego, de Lourdes González, y Bajo un cielo tan amplio, de Alejandro Fonseca; Primer encuentro, libro de cuentos de Pedro Ortiz; La consagración de los contextos, ensayo de Manuel García Verdecia; y el testimonio Salto al Ogaden, de Mario Nieves. Estos textos fueron los primeros en aparecer bajo el sello de Ediciones Holguín en el propio 1986.

En la entonces Imprenta Provincial de Cultura –logro también de aquella década– se editaron los libros premiados, génesis de lo que es hoy Ediciones Holguín, uno de los sellos más prestigiosos de nuestro país. En las presentaciones, el olor a plomo y tinta aun reinaba en las portadas. En ellas predominaban grabados de artistas holguineros. Tanto escritores como artistas gráficos eran muy jóvenes y concretaban por primera vez el sueño editorial. La hechura final era modesta, reconocen todos, pero aquellas impresiones materializaban un sueño y al mismo tiempo se abría una nueva etapa en el ámbito editorial y literario en la provincia.

Después de la impresión directa llegaría la revolución de la máquina Risográfica en el año 2000 y Ediciones Holguín ampliaría colecciones, logrando un impresionante catálogo, donde encontramos reconocidos nombres de las letras universales e importantes autores cubanos, muchos de ellos reconocidos con el Premio Nacional de Literatura: Paul Celan, Alejandra Pizarnik, Sylvia Plath, Eugenio Montale, Harold Hart Crane, Virginia Woolf, Fina García Marruz, Roberto Fernández Retamar, Antón Arrufat, Reynaldo González, Miguel Barnet, entre muchos otros.

Ediciones Holguín seguiría publicando, cada año, los ganadores del Premio de la Ciudad, certamen que ampliaría su espectro competitivo, para sumar autores y textos al plan editorial. Los ganadores del Premio Nacional de Poesía Adelaida del Mármol también salen a la luz.

Protagonista de espacios culturales en eventos como la Feria del Libro y la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, entre otros, Ediciones Holguín es la simiente de otros prestigiosos sellos en la provincia, como Ediciones La Luz, La Mezquita, Cuadernos Papiro y Conciencia Ediciones. Por eso cada septiembre –esta vez del 15 al 18– la editorial celebra y festeja “Al pie de la letra”.

Con la peculiaridad de trasladarse hasta el patio interior del Museo Provincial La Periquera, en busca del espacio propicio para el distanciamiento físico y la prevención de la Covid-19, la Jornada realizó un conversatorio sobre la fundación y desarrollo de una de las primeras casas del Sistema de Ediciones Territoriales (SET), con Lourdes González, directora de este sello, el investigador Eduardo Puente y el diseñador Roddier Mouso. Además el programa contó con un homenaje a los títulos que arriban este 2020 a su 30 aniversario, con palabras de elogio a cargo del poeta y promotor cultural Gilberto González Seik: Navegaciones al filo del alba, de Eugenio Marrón; Memorias del espejo, de Jorge Hidalgo, y Por toda la luz, de Belkis Méndez Rodríguez.

El programa, en los próximos días, dedicará un espacio a los 30 años de la Antología mínima, una pequeña colección pequeña en su hechura, de confección casi artesanal, pero que lanzó, a inicios de la década del 90, al panorama literario cubano libros de autores hoy reconocidos como Ronel González, Daer Pozo, Juan Siam, Gilberto Cruz, Fernando Cabreja y José Poveda Cruz.

Otro momento particular en la jornada Al pie de la letra –que cuenta, además, con la presentación de reconocidos artistas como Yuri Hernández, Fernando Cabreja, Dúo Vértice y Nadiel Mejías–, será la presentación de novedades editoriales de este sello: Ediciones Holguín. Más allá de una quimera, de Maricela Messeguer, por Manuel García Verdecia; y Mi casa está en el sur, poemas del Premio Nacional de Literatura Luis Álvarez, por su editor Eugenio Marrón.

La Jornada por el aniversario 34 de Ediciones Holguín concluirá con una lectura de poetas holguineros, entre ellos Delfín Prats, Kenia Leyva, José L. Serrano, Yunior F. Figueroa y Moisés Mayán.

Ediciones Holguín: literatura para la historia

Por Abel Castro Sablón

Como parte de las actividades por el aniversario 34 de Ediciones Holguín, en el patio del Museo Provincial La Periquera se desarrolló una suerte de tertulia, en la que se hizo un recuento sobre estas más de tres décadas de vida de la principal editorial del territorio.

Fotos: Wilker López

El encuentro contó con la participación, en su mayoría, de figuras relevantes de las letras holguineras. El reconocido Manuel García Verdecia realizó una breve introducción al conversatorio con los presentes, sobre experiencias vividas durante estos 34 años.

Esta suerte de parnaso sirvió como coyuntura para la presentación de dos libros de esa editorial: “Ediciones Holguín: Más allá de una quimera”, de Maricela Messeguer Mercadé, quien se encargó de la presentación y “Mi casa en el sur”, de Luis Álvarez, cuyos comentarios corrieron de la voz del escritor Eugenio Marrón Casanova.

En el encuentro se recordaron varias etapas de la trayectoria de Ediciones Holguín y se planteó la idea de retomar antiguos proyectos, como la traducción y publicación de autores locales en otras lenguas, así como la colección de bolsillo Mínima, opción económica y práctica, en tiempos donde no abundan recursos.

El talentoso cantautor local Nadiel Mejías regaló a los asistentes diversas interpretaciones de canciones cubanas y extranjeras, con la característica excelencia de su voz.

A manera de cierre, se unieron fraternalmente varios poetas, entre ellos Delfín Prats, Kenia Leyva, Moisés Mayán y José Luis Serrano, quienes ofrecieron un recital de poesía para el deleite del público presente.

Según las palabras de Manuel García Verdecia, el trabajo de Ediciones Holguín son obras que quedarán para la Historia, para que en el futuro se pueda contar la historia de la literatura holguinera.

Eusebio para la historia

Por Abel Castro Sablón

Los historiadores holguineros se reunieron en el Museo Provincial “La Periquera” para rememorar y compartir experiencias vinculadas al recientemente fallecido Eusebio Leal Spengler, con motivo de celebrarse el aniversario 78 de su natalicio.

En un panel encabezado por Hiram Pérez Concepción, presidente de la Unión de Historiadores de Holguín, donde además estuvieron invitados los destacados investigadores José Abréu Cardet y Ángela Peña Obregón, se recordaron momentos vividos junto a Leal Spengler, quien fuera un constante colaborador y promotor de la historia holguinera y nacional.

En el encuentro se develó la figura de quien fuera durante muchos años Historiador de La Habana,como un amante de la tierra holguinera, especialmente de Gibara, ciudad por la cual sintiósiempre una profunda admiración.

Varios de los presentes intercambiaron y compartieron anécdotas que recordaron el casi medio siglo de relación de Eusebio con los historiadores holguineros, desde que en la década de los ´70 del pasado siglo comenzara a realizar donaciones a la Casa Natal de Calixto García y el Museo Provincial “La Periquera”, fundamentalmente.

Además, se recordó su incesante labor por la celebración de los 500 años del encuentro entre dos culturas, acontecido en Cayo Bariay, municipio de Rafael Freyre, al igual que su apoyo a la restauración del sitio histórico de Birán, lugar natal del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, entre otras acciones.

A modo de recordatorio, estos investigadores hablaron de la constante vinculación epistolar que muchos de ellos tuvieron con Eusebio Leal, así como el apoyo a diversas investigaciones que tuvieron de su mano, las cuales siempre hizo desinteresadamente y en favor de una de sus mayores pasiones: la historia.