Holguín en Jornada de la Cultura Cubana

Por Vanessa Pernía Arias

Foto cartel Jornada de la Cultura Cubana

Diversos paneles, conversatorios, exposiciones de artes plásticas y presentaciones musicales, escénicas, literarias y audiovisuales centran en Holguín el extenso programa de actividades que se realiza con motivo de la Jornada de la Cultura Cubana y se desarrolla hasta el próximo día 20.

Entre las momentos más sobresalientes se encuentra el Concierto para Familia, proyecto dirigido el maestro Oreste Saavedra con la actuación de la Orquesta Sinfónica de Holguín, la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento, el dúo de guitarras Sabaret, la Orquesta de Guitarras, y estudiantes del Conservatorio de Música José María Ochoa y de la Escuela Vocacional de Arte Raúl Gómez García, en la Biblioteca Provincial Alex Urquiola.

Otro momento significativo resulta la exposición fotográfica Arquitectura patrimonial holguinera en tres siglos de Historia, del realizador audiovisual Frank Batista, la cual muestra las construcciones de la ciudad que han marcado una pauta en el devenir local.

En este sentido destacan las conferencias y conversatorios dedicados a las guerras de liberación, como el panel “Guerras independentistas cubanas y literatura”, desarrollado en Ediciones Holguín, con el historiador José Abreu Cardet, Premio Nacional de Historia, y los escritores Eugenio Marrón y Kenia Leyva.

Durante los próximos días se desarrollarán otras actividades que incluye un encuentro de repentismo online auspiciado por el Centro Provincial de Casas de Cultura; la muestra “Lalita Curbelo como expresión de la mujer dentro de la cultura cubana”; la retreta en saludo al Día de la Cubanía, a cargo de la Banda Provincial de Conciertos; una exposición colectiva de artistas holguineros, organizada por la filial del Fondo Cubano de Bienes Culturales y el Centro de Artes Plásticas; y la Feria de los Trovadores.

También la Brigada de Instructores de Arte José Martí tendrá su protagonismo en las comunidades, además de las presentaciones escénicas de los grupos del territorio; mientras el día 23 se celebrará el 27 aniversario de la Casa de Iberoamérica, y el 24 iniciarán las sesiones y cursos del Congreso Iberoamericano de Pensamiento.

Por su parte las editoriales holguineras mantienen un amplio programa de presentaciones de libros, lecturas y paneles, donde destaca la propuesta de Ediciones La Luz, mientras que Centro Provincial del Cine propone, entre otras novedades, la premiére del cortometraje Confinamiento, del realizador holguinero Jimmy Ochoa, obra que participó en la muestra online InAcción del Festival Internacional de Cine de Gibara.

Esta Jornada, que se dedica en la provincia a los 300 años del pueblo de Holguín, al 150 aniversario de creado el Himno que identifica a la ciudad, al 115 del natalicio de la escritora María Dolores Suárez, al 90 del nacimiento de la reconocida autora Lalita Curbelo Barberán, al 125 de la Invasión a Occidente de las tropas del Ejército Libertados y al 20 del Sistema de Ediciones Territoriales, culminará el día 20 con una gala en el Teatro Eddy Suñol (Con información de la Agencia Cubana de Noticias, ACN).

Ediciones Holguín, 34 años al pie de la letra

Por Erian Peña Pupo

El escritor Eugenio Marrón asegura que cinco acontecimientos culturales pueden sintetizar los años 80 en Holguín: la creación de Ediciones Holguín y del Premio de la Ciudad; la constitución de la Uneac; el surgimiento del suplemento Ámbito; la exposición La estampa gráfica latinoamericana, auspiciada por la Casa de las Américas en los salones de la Biblioteca Provincial; y la presentación de la ópera La Traviata, realizada por el Teatro Lírico Rodrigo Prats.

“Cada una de ellas, como los dedos de una mano, descubre las huellas de un quehacer que ya constituía, para decirlo a la manera de un título lezamiano, imagen y posibilidad”, añadeMarrón.

El Premio de la Ciudad –que en sus primeras ediciones tuvo jurados del renombre de César López, Pablo Armando, Miguel Barnet, Manuel Díaz Martínez, Abelardo Estorino, Pepe Rodríguez Feo, Carilda Oliver Labra, Reynaldo González, Emilio de Armas, entre otros– abrió en 1986 las puertas a un fuerte movimiento literario que se venía gestando décadas atrás en Holguín. Ese mismo año –nos recuerda la profesora y ensayista Maricela Masseguer–, se realizó la grabación del disco Un lugar para la poesía, con las voces de los bardos de la ciudad. Este hecho impulsó la celebración del Premio de la Ciudad, donde fueron galardonados los poemarios Tenaces como el fuego, de Lourdes González, y Bajo un cielo tan amplio, de Alejandro Fonseca; Primer encuentro, libro de cuentos de Pedro Ortiz; La consagración de los contextos, ensayo de Manuel García Verdecia; y el testimonio Salto al Ogaden, de Mario Nieves. Estos textos fueron los primeros en aparecer bajo el sello de Ediciones Holguín en el propio 1986.

En la entonces Imprenta Provincial de Cultura –logro también de aquella década– se editaron los libros premiados, génesis de lo que es hoy Ediciones Holguín, uno de los sellos más prestigiosos de nuestro país. En las presentaciones, el olor a plomo y tinta aun reinaba en las portadas. En ellas predominaban grabados de artistas holguineros. Tanto escritores como artistas gráficos eran muy jóvenes y concretaban por primera vez el sueño editorial. La hechura final era modesta, reconocen todos, pero aquellas impresiones materializaban un sueño y al mismo tiempo se abría una nueva etapa en el ámbito editorial y literario en la provincia.

Después de la impresión directa llegaría la revolución de la máquina Risográfica en el año 2000 y Ediciones Holguín ampliaría colecciones, logrando un impresionante catálogo, donde encontramos reconocidos nombres de las letras universales e importantes autores cubanos, muchos de ellos reconocidos con el Premio Nacional de Literatura: Paul Celan, Alejandra Pizarnik, Sylvia Plath, Eugenio Montale, Harold Hart Crane, Virginia Woolf, Fina García Marruz, Roberto Fernández Retamar, Antón Arrufat, Reynaldo González, Miguel Barnet, entre muchos otros.

Ediciones Holguín seguiría publicando, cada año, los ganadores del Premio de la Ciudad, certamen que ampliaría su espectro competitivo, para sumar autores y textos al plan editorial. Los ganadores del Premio Nacional de Poesía Adelaida del Mármol también salen a la luz.

Protagonista de espacios culturales en eventos como la Feria del Libro y la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, entre otros, Ediciones Holguín es la simiente de otros prestigiosos sellos en la provincia, como Ediciones La Luz, La Mezquita, Cuadernos Papiro y Conciencia Ediciones. Por eso cada septiembre –esta vez del 15 al 18– la editorial celebra y festeja “Al pie de la letra”.

Con la peculiaridad de trasladarse hasta el patio interior del Museo Provincial La Periquera, en busca del espacio propicio para el distanciamiento físico y la prevención de la Covid-19, la Jornada realizó un conversatorio sobre la fundación y desarrollo de una de las primeras casas del Sistema de Ediciones Territoriales (SET), con Lourdes González, directora de este sello, el investigador Eduardo Puente y el diseñador Roddier Mouso. Además el programa contó con un homenaje a los títulos que arriban este 2020 a su 30 aniversario, con palabras de elogio a cargo del poeta y promotor cultural Gilberto González Seik: Navegaciones al filo del alba, de Eugenio Marrón; Memorias del espejo, de Jorge Hidalgo, y Por toda la luz, de Belkis Méndez Rodríguez.

El programa, en los próximos días, dedicará un espacio a los 30 años de la Antología mínima, una pequeña colección pequeña en su hechura, de confección casi artesanal, pero que lanzó, a inicios de la década del 90, al panorama literario cubano libros de autores hoy reconocidos como Ronel González, Daer Pozo, Juan Siam, Gilberto Cruz, Fernando Cabreja y José Poveda Cruz.

Otro momento particular en la jornada Al pie de la letra –que cuenta, además, con la presentación de reconocidos artistas como Yuri Hernández, Fernando Cabreja, Dúo Vértice y Nadiel Mejías–, será la presentación de novedades editoriales de este sello: Ediciones Holguín. Más allá de una quimera, de Maricela Messeguer, por Manuel García Verdecia; y Mi casa está en el sur, poemas del Premio Nacional de Literatura Luis Álvarez, por su editor Eugenio Marrón.

La Jornada por el aniversario 34 de Ediciones Holguín concluirá con una lectura de poetas holguineros, entre ellos Delfín Prats, Kenia Leyva, José L. Serrano, Yunior F. Figueroa y Moisés Mayán.

Ediciones Holguín: literatura para la historia

Por Abel Castro Sablón

Como parte de las actividades por el aniversario 34 de Ediciones Holguín, en el patio del Museo Provincial La Periquera se desarrolló una suerte de tertulia, en la que se hizo un recuento sobre estas más de tres décadas de vida de la principal editorial del territorio.

Fotos: Wilker López

El encuentro contó con la participación, en su mayoría, de figuras relevantes de las letras holguineras. El reconocido Manuel García Verdecia realizó una breve introducción al conversatorio con los presentes, sobre experiencias vividas durante estos 34 años.

Esta suerte de parnaso sirvió como coyuntura para la presentación de dos libros de esa editorial: “Ediciones Holguín: Más allá de una quimera”, de Maricela Messeguer Mercadé, quien se encargó de la presentación y “Mi casa en el sur”, de Luis Álvarez, cuyos comentarios corrieron de la voz del escritor Eugenio Marrón Casanova.

En el encuentro se recordaron varias etapas de la trayectoria de Ediciones Holguín y se planteó la idea de retomar antiguos proyectos, como la traducción y publicación de autores locales en otras lenguas, así como la colección de bolsillo Mínima, opción económica y práctica, en tiempos donde no abundan recursos.

El talentoso cantautor local Nadiel Mejías regaló a los asistentes diversas interpretaciones de canciones cubanas y extranjeras, con la característica excelencia de su voz.

A manera de cierre, se unieron fraternalmente varios poetas, entre ellos Delfín Prats, Kenia Leyva, Moisés Mayán y José Luis Serrano, quienes ofrecieron un recital de poesía para el deleite del público presente.

Según las palabras de Manuel García Verdecia, el trabajo de Ediciones Holguín son obras que quedarán para la Historia, para que en el futuro se pueda contar la historia de la literatura holguinera.

Eusebio para la historia

Por Abel Castro Sablón

Los historiadores holguineros se reunieron en el Museo Provincial “La Periquera” para rememorar y compartir experiencias vinculadas al recientemente fallecido Eusebio Leal Spengler, con motivo de celebrarse el aniversario 78 de su natalicio.

En un panel encabezado por Hiram Pérez Concepción, presidente de la Unión de Historiadores de Holguín, donde además estuvieron invitados los destacados investigadores José Abréu Cardet y Ángela Peña Obregón, se recordaron momentos vividos junto a Leal Spengler, quien fuera un constante colaborador y promotor de la historia holguinera y nacional.

En el encuentro se develó la figura de quien fuera durante muchos años Historiador de La Habana,como un amante de la tierra holguinera, especialmente de Gibara, ciudad por la cual sintiósiempre una profunda admiración.

Varios de los presentes intercambiaron y compartieron anécdotas que recordaron el casi medio siglo de relación de Eusebio con los historiadores holguineros, desde que en la década de los ´70 del pasado siglo comenzara a realizar donaciones a la Casa Natal de Calixto García y el Museo Provincial “La Periquera”, fundamentalmente.

Además, se recordó su incesante labor por la celebración de los 500 años del encuentro entre dos culturas, acontecido en Cayo Bariay, municipio de Rafael Freyre, al igual que su apoyo a la restauración del sitio histórico de Birán, lugar natal del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, entre otras acciones.

A modo de recordatorio, estos investigadores hablaron de la constante vinculación epistolar que muchos de ellos tuvieron con Eusebio Leal, así como el apoyo a diversas investigaciones que tuvieron de su mano, las cuales siempre hizo desinteresadamente y en favor de una de sus mayores pasiones: la historia.

Exponen objetos personales del Comandante en Jefe en La periquera

Por Bernardo Cabrera

En homenaje al aniversario 94 del natalicio de Fidel Castro Ruz, los trabajadores del museo provincial La periquera, de la provincia de Holguín, inauguraron una muestra con objetos personales del Comandante en Jefe.

Fotos: Wilker López

La especialista de la institución Yaimina Morales, explicó en exclusiva para este espacio que todos fueron donados por el historiador Eusebio Leal, fallecido recientemente, y consisten en obsequios entregados al Comandante en distintos momentos de su vida, por su condición de jefe de Estado.

Un centro de mesa ruso, un plato decorativo holandés y un búcaro, un florero y un joyero húngaros, son algunas de las piezas de la exhibición, que se erige como patrimonio cultural en la sala Revolución.

Durante la inauguración el historiador Alexander Abreu ofreció una conferencia magistral en la cual relató momentos de la vida de Fidel poco conocidos, que demuestran su excepcionalidad como hombre y líder de la Revolución cubana y la necesidad de que las nuevas generaciones conozcan su legado y sigan su ejemplo.

La Periquera: un reencuentro con el pasado

Por Abel Castro Sablón

Los pasos en el interior del edificio parecen extraviarse hasta mediados del siglo XIX y desembocar en un caudal de historia y cultura. Tal es la sensación que se lleva el visitante al adentrarse en el Museo Provincial de Holguín “La Periquera”, el cual está celebrando su aniversario 44.

Con motivo de este festejo, la institución inauguró la exposición “La Periquera: lugar de encuentros”, en la que se muestran fotos históricas de Holguín, así como diversos artículos relacionados con el mundo cultural y el pasado de este territorio nororiental cubano.

Aparejado a esta exposición, también se realizó un panel entre visitantes y especialistas de la institución, quienes explicaron interioridades del centro, así como las diferentes actividades que realizan en las comunidades y diversos centros, como Casas para Niños sin Amparo Filial, Hogares de Ancianos y centros penitenciarios, entre otros.

Uno de los aspectos tratados en el panel fue la restauración capital a la que se somete el edificio hace 4 años, desde la cubierta hasta el primer nivel. Actualmente se repara la carpintería del segundo nivel, se sustituyó toda la cubierta y se resanaron muros y otros elementos constructivos.

Además, un restaurador del  Fondo Cubano de Bienes Culturales ha trabajado para recuperar cañones y otros objetos que se incluirán en el montaje de futuras exposiciones. Aunque no hay una fecha de culminación determinada, se hacen importantes esfuerzos y se cree que para el segundo semestre de 2021 pueda reabrir el segundo nivel y allí montar varias salas expositivas.

Además, el centro cuenta con una sala anexa, el Museo de Lucha Clandestina donde, además de la restauración, se acomete una nueva exposición que pronto podrá ser apreciada, pues solo falta el montaje del sistema de iluminación de la muestra.

El Museo Provincial de Holguín “La Periquera”, abrió sus puertas al público el 25 de julio de 1976 y desde entonces se erigido como un símbolo cultural e histórico de la Ciudad de los Parques. Su edificio, construido en 1860, se enseñorea en el corazón mismo de la urbe holguinera, desde donde lanza un guiño furtivo a todo aquel que transita por sus cercanías y le invita a un reencuentro con el pasado.

Listo el mobiliario del Museo Provincial La Periquera tras su restauración en medio de la Covid-19

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos tomadas de Internet

En el Museo Provincial La Periquera de Holguín, Monumento Nacional, se encuentra listo el mobiliario de sus áreas expositivas para su exhibición al público próximamente, luego de una restauración capital en ambos niveles de la edificación, rescatando sus valores originales.

Fueron reparadas las antiguas piezas de carpintería, como las escaleras y sus respectivas barandillas con adornos propios de la época, los pisos de la galería de arqueología y la recepción, a base de cerámica, luego de un proceso realizado por el Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) y que comenzó hace cuatro años, explicó su directora Nélida Peña Rodríguez.

A las obras museables que se exponen en las diferentes salas del museo también se les aplicó un proceso de restauración, pues el tiempo las ha ido deteriorando, por lo que se prevé para la reapertura abrir 15 salas de exposiciones con estas muestras históricas, entre ellas las relacionadas a las guerras de independencia, arqueología, cultura, revolución e historia en general.

Desde septiembre se labora en la restauración de las piezas y el mobiliario, y para ello primeramente se realizó un levantamiento de todos los objetos de la institución, para verificar el estado de conservación y evaluar el trabajo que debe llevar cada uno de ellos, asegura Jorge Luis Betancourt Sánchez, restaurador del inmueble y miembro de FCBC en la provincia.

Un equipo de trabajo pequeño, pero entrenado en la restauración, colaboró en el proceso para ir moldeando las piezas hasta devolverlas a su estado original, con el rigor y la paciencia que se requiere, así laboramos en trabajos especializados en distintas líneas, como la madera y el metal, añadió.

Cientos de objetos, incluidos lo que se encontraban en los almacenes, fueron restaurados, destacó Betancourt, pues se encontraban afectados por el polvo, la humedad, los traslados y las piezas de madera estaban severamente dañados por insectos.

Entre las más importantes sobresalen lámparas antiguas, colecciones de relojes, cajas de música, sillones, mecedoras y dos viejos cañones de campaña, utilizados durante las guerras de independencia cubanas que volvieron a recuperar el espacio original donde se encontraban dispuestos, comentó Jorge Luis.

Se trabajó en las salas de cultura, etnología, el salón-barbería, de independencia, los dormitorios, los espacios con la colección de muebles estilo medallón y perilla, y la recepción, considerada sala porque se encuentra ambientada con piezas museables.

 

También se sumaron en este empeño trabajadores del Museo, la Dirección Provincial de Patrimonio y el FCBC en este territorio, donde además fueron repuestas las puertas y el piso, así como se trabaja en la construcción del Salón de la Ciudad, un nuevo espacio adaptado a la modernidad para la realización de eventos locales, nacionales e internacionales, puntualizó Peña. El Museo Provincial La Periquera es uno de los sitios que distingue esta urbe por los bienes patrimoniales que atesora, como el Aldabón de la Ciudad y el Hacha de Holguín, y por el meritorio trabajo de identificación, conservación y promoción de estos valores que muestran los procesos históricos, culturales y sociales característicos de esta región del oriente de Cuba (con información de la Agencia Cubana de Noticias, ACN).

 

 

 

 

Encuentro con Maceo y el Che en La Periquera

Por Vanessa Pernía Arias

La exposición Dos hombres de todos los tiempos, dedicada al natalicio –este 14 de junio– de los patriotas Antonio Maceo Grajales y Ernesto (Che) Guevara quedó inaugurada hoy en el Museo Provincial La Periquera de Holguín; y exhibe importantes objetos que pertenecieron a estos dos héroes de la Patria.

Fotos: Wilker López

Alrededor de 36 piezas componen esta muestra inspirada en el legado, el pensamiento y la acción de ambos libertadores, que a pesar de estar lejanos en el tiempo, coincidieron en el amor patrio y en el pensamiento independentista hacia la nación cubana, comentó la museóloga Iliana Donatién Vega, curadora de la exposición.

Sobresalen en el conjunto 14 fotografías, realizadas por los artistas mexicanos Nelia Torres y Eduardo Aguilera, que recrean la memoria del Che en los movimientos de liberación en varios países de América Latina, explicó.

También se exponen cinco cartas de gran valor histórico firmadas por Maceo, vinculadas al proceso de iniciación de la logia masónica del Gran Oriente Cubano y las Antillas, y otras con los ascensos y nombramientos del Ejército Libertador a partir del año 1895.

Otra sección está dedicada a la numismática, con billetes de la segunda edición de 1960, donde aparece plasmada la firma del Che, cuando ejercía como presidente del Banco Nacional de Cuba, de conjunto con una circular con orientaciones desde su presidencia en esta importante institución económica del país, durante los primeros años de la Revolución Cubana.

Un objeto excepcional que compone la exhibición es la canana, especie de cinturón dispuesto para llevar cartuchos o balas, que utilizó el Guerrillero Heroico antes de la lucha insurreccional en Las Villas, con la carta que prueba que le perteneció, y que fue donada al Museo en 1966, precisó Donatién.

Expuesta hasta el próximo 5 de julio, la muestra rinde merecido homenaje a estos dos grandes patriotas de la historia de Cuba, que casualmente nacieron el mismo día, Antonio Maceo en 1845 y el Che en 1928, y que coincidieron en el mismo ideal de justicia e independencia para la isla (con información de la Agencia Cubana de Noticias).

Historias tras las columnas de La Periquera

Por Erian Peña Pupo

Imponente y señorial, mirando de frente al visitante que insiste en fotografiarse junto a las arcadas de su fachada neoclásica, se levanta en la calle Frexes No. 190, frente al parque Calixto García, entre Libertad y Maceo, el Museo Provincial de Holguín La Periquera.

La famosa construcción levantada en la segunda mitad del siglo XIX, fue sede del gobierno provincial, Casa Consistorial, durante 106 años, entre 1878 y 1984ha sido testigo silencioso de la ciudad, su paso en el tiempo, sus avances, retrocesos, cambios…

 

En las viejas fotos en sepia, con calles de tierra y campesinos a caballo, siempre está presente La Periquera. Desde sus balcones observó crecer la urbe desde la vieja Plaza de Armas, también llamada Plaza de Isabel II, levantarse las principales edificaciones y erguirse, justo frente a sí, al cine-teatro Wenceslao Infante, hoy Teatro Eddy Suñol, muestra del mejor art decó cubano.

 

En su patio interior morisco transcurrió la primera función de cine en la ciudad, el 25 de noviembre de 1895. Desde esos mismos balcones habló al pueblo cubano, por primera vez, luego de desembarcar por Gibara proveniente de Nueva York, el primer presidente de la Cuba republicana, Don Tomás Estrada Palma. Pocos años después, el 20 de mayo de 1902, como parte de la ceremonia de constitución de la alcaldía, el edificio vivió uno de sus grandes momentos de nacionalismo cuando desplegó desde su balcón central, por primera vez, la bandera cubana. Luego la lluvia mágicamente bautizó la ciudad… Más de medio siglo después hablaría desde allí a los holguineros el Comandante Fidel Castro, luego del triunfo revolucionario de 1959… Y además, cada año se inauguran, desde esos mismos balcones, las Romerías de Mayo.

La Periquera, constituida como museo provincial el 25 de julio de 1976, y además Monumento Nacional, el 10 de octubre de 1978, muestra en sus salas la historia holguinera desde las culturas precolombinas hasta los momentos actuales, además piezas decorativas, armas, documentos, numismática, filatelia, objetos curiosos, victrolas, relojes, y obras de arte de pintores y artistas de prestigio internacional, como el holguinero Cosme Proenza. Entre ellas, obras de singular significación como el Hacha de Holguín, objeto aborigen de evidente uso ceremonial, que se ha convertido en el símbolo de la provincia; la mortaja que cubrió el rostro del cadáver del Apóstol José Martí en uno de sus múltiples entierros; el Aldabón original de La Periquera, obra que se entrega a personalidades cubanas y extranjeras que han cooperado en el desarrollo cultural, científico o económico de la localidad, entre otras piezas históricas…

Pero cada construcción tiene su origen en el tiempo, e historias que pueblan imperecederamente sus columnas y ladrillos. El de la Periquera se vincula a un terreno perteneciente a Pepa Cardet, quien lo utilizaba como valla de gallos, actividad de gran popularidad en aquellos tiempos. Luego fue vendido al español Francisco Rondán para la construcción de un verdadero palacete, una casa diferente a todas las de la época en una ciudad modesta arquitectónicamente, si la comparamos con sus vecinas Santiago de Cuba y Camagüey.

Bajo este propósito, Rondán, uno de los terratenientes de mayor poder adquisitivo en el territorio y dueño de varias fincas ganaderas e ingenios, inició la obra alrededor de 1860, la cual se extendió unos ocho años, según investigaciones de José Agustín García Castañeda, destacado antropólogo holguinero. Con el estallido de la Guerra de Independencia en 1868, el inmueble comenzó a ser usado como fortaleza militar por el gobierno peninsular, mientras que algunas de las familias más influyentes del pueblo encontraron refugio allí. En los días sucesivos al estallido bélico, se produjo un ataque mambí bajo las órdenes del General Julio Grave de Peralta, del 29 al 30 de octubre de 1868. Era la Casa Rondán el único punto que faltaba por tomar en la ciudad y comenzó a ser atacada por los insurrectos desde la Plaza de Armas.

 

A la edificación habían sido llevados también todos los prisioneros, entre ellos la mambisa holguinera Juana de la Torre, a quien utilizaron para detener el ataque, petición a la que ella respondió sin miramientos asomada desde uno de los balcones: “Si debo morir bajo los escombros de este edificio para que triunfe la causa justa que no se detenga un momento el fuego del cañón”. Tras tal hecho nació el nombre de La Periquera, pues los mambises le gritaban a sus oponentes: “Salgan de la jaula, pericos”, en alusión a los colores de sus uniformes, los de la bandera española. Después del ataque mambí, la propiedad de Rondán sufrió docenas de impactos de proyectil de cañón; entonces su propietario reclamó al gobierno español las pérdidas infligidas a su hogar en unos 12 mil pesos oro, y se retiró a vivir a la fortificada ciudad de Gibara.

Desde entonces se estableció allí la Comandancia del ejército español, en un ala alquilada a los herederos de Roldán, y sirvió, además, de vivienda a varios gobernadores, entre ellos Agustín Peláez, quien –según cuentan las leyendas que pueblan el conocido edificio holguinero– estaba casado con una bella y joven mujer, quien se enamoró perdidamente de un joven capitán del cuerpo de voluntarios. Los pobladores fueron dándole vida a esta relación hasta convertirla en una leyenda de amor y muerte…

Dice el mito que los jóvenes Ana Sánchez Roblejo y Serafín Irioste vivieron su historia de amor en el túnel de La Periquera, el cual servía de aljibe a las Iglesias San José, San Isidoro, el Hospital Militar, el Cuartel del Ejército Español y los fortines ubicados en las estribaciones de la Loma de la Cruz. Hasta un día que una falsa alarma hizo que se cerraran las compuertas de hierro que separaban uno y otro departamento anegando de agua, en pocos minutos, todas sus secciones. Al normalizarse las actividades, fueron encontrados sin vida los cuerpos de los amantes.

Según otras versiones, el marido traicionado, cuando descubrió la infidelidad de su cónyuge, mandó a asesinar a la infortunada pareja. Hay también quienes aseguran que el asesinato ocurrió tapiando ambas entradas, entre gritos y lágrimas de los jóvenes amantes.

Él fue enterrado con todos los honores mientras que a ella le colocaron una lápida junto a su tumba en la falda de la Loma de la Cruz que rezaba: “A doña Ana Sánchez Roblejo que pudo morir en su lecho lleno de virtudes y murió sin honra en el túnel de La Periquera”. Tiempo después el párroco de la iglesia retiró la inscripción con la esperanza de que los pobladores olvidaran lo ocurrido. Sin embargo, la historia se perpetuó en la sugestión de varias generaciones, quienes aseguran que en las noches se escuchan las voces y risas de las almas de los enamorados que aún deambulan por el túnel.

No está de más añadir, en honor a la verdad histórica, que entre ambos lugares, la Loma de la Cruz y La Periquera, existe más de un kilómetro de distancia: 200 años después un arriesgado buzo destejió la historia cuando penetró en la supuesta entrada del corredor secreto en La Periquera y comprobó la existencia solo de un aljibe rodeado de manantiales. Pero los pueblos y sus imaginarios sociales se alimentan de mitos y leyendas… Dicen que los holguineros –habitantes de una provincia del universo al fin y al cabo– aseguran ahora, quizá para proteger la leyenda, que toda aquella agua que manaba en el túnel era fruto de las lágrimas de aquel amor desafortunado… ¿Quién sabe?

Hacer Memoria Nuestra también desde las redes

Por Erian Peña Pupo

Fotos Archivos Centro de Comunicación Cultural La Luz – Holguín

El 300 aniversario de la fundación del pueblo de Holguín y sus aportes al corpus cultural e histórico del país abrió temáticamente las sesiones del Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra, columna vertebral de las Romerías de Mayo, que este año se realiza a través de forodebates e intercambios online en las plataformas digitales.

Alejandro Torres Gómez de Cádiz y José Fernando Novoa Betancourt, profesores de la Universidad de Holguín, reflexionaron sobre el sentimiento de holguineridad que distingue a los habitantes de esta ciudad del oriente cubano, los elementos que la peculiarizan y definen, así como la comprensión de la historia y la cultura nacional a partir de la aprehensión de las identidades locales. “¿Podemos hablar de una cultura holguinera o un sentimiento de holguineralidad? Cuándo definimos al holguinero de hoy: ¿Son los del municipio Holguín y zonas aledañas o todos los que viven en la provincia? Es necesario recordar que la identidad local es un proceso complejo y lento. La perseverancia de rasgos identitarios locales diferenciados dentro de la actual provincia de Holguín es persistente aun y se expresa no solo en características somatotípicas sino también en tradiciones, las formas lingüísticas y otras. Se está celebrando el 300 aniversario de la fundación del pueblo de Holguín, fecha que en su exaltación no debe generar una absolutización en la definición cultural de estas zonas fundacionales en detrimento del holguinero actual como provincia”, comentó Alejandro.

Como parte de esta edición del Memoria Nuestra en las redes se realizó también el forodebate Nación y Socialismo, en donde se reflexionó y debatió sobre “el proyecto socialista cubano y sus espeficidades, sobre las formas en que se ha entendido este socialismo, sobre el significado que deben tener en un proyecto nacional socialista conceptos como democracia o soberanía nacional, sobre la relación de esta práctica con la herencia liberal y libertaria que nos legara el siglo XIX” y muchos otros temas afines, moderados por los profesores Frank José Soler, de la Universidad de La Habana, y Daniel Rafulls, de la Universidad de Oriente, ambos miembros de la sección de crítica de la AHS.

Hasta el próximo día siete de mayo, jóvenes investigadores, historiadores y estudiosos de varias provincias del país abordarán temas variados del acontecer sociocultural cubano en estos foros, que se realizan en el sitio web de la AHS, con la participación también de importantes catedráticos e investigadores cubanos, como la historiadora Mildred de la Torre, Mely González Aróstegui, de la Universidad Central en Villa Clara, y Fernando Luis Rojas, del Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, en La Habana.

Además, varios trabajos concursantes, entre investigaciones y proyectos socioculturales, serán analizados en las sesiones de la tarde por los participantes de este certamen, con el objetivo de socializar cada uno de los estudios, en un grupo creado en WhatsApp, aprovechando las posibilidades de diálogo permanente de las redes, sin perder el espacio de retroalimentación que ofrece cada año un espacio como este.

El Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra se erige como uno de los principales eventos que se desarrollan cada año en Holguín durante las Romerías de Mayo, por sus aportes a la creación investigativa joven y el desarrollo de proyectos socioculturales en el país.

Importantes intelectuales y artistas han sido miembros de su jurado y han impartido conferencias magistrales, como Eusebio Leal, Pedro Pablo Rodríguez, Fernando Martínez Heredia, Graziella Pogolotti, Adelaida de Juan, Luis Álvarez y Virgilio López Lemus.