Regalo para encontrarnos aquí…

Polito y Raúl acompañados por el mar de Gibara. Foto: Adrián Aguilera

Por Vanessa Pernía Arias

Dos importantes exponentes de la cancionística cubana contemporánea llegaron hasta el escenario gibareño para mezclar con el salitre y la brisa marina de este poblado costero, surrealista y soñador, sus excelentes composiciones y regalarnos una noche inolvidable: Polito Ibáñez y Raúl Paz.

Buscando sombras en el mar…

Polito Ibáñez, una de las figuras de la generación de trovadores pertenecientes a la llamada novísima trova, aunque abre su diapasón musical a géneros musicales como el pop, el rock y el jazz, ha conformado un corpus único a partir de una poética ya implantada desde sus primeras composiciones. Su peculiar timbre, con marcada intencionalidad, no deja indiferentes a quienes lo escuchamos. Por lo general, es el público joven quien llega hasta Gibara y esta vez fue cómplice de su manera de decir.

Foto: Adrián Aguilera

Polito incluyó en este concierto canciones que son parte de una amplia discografía que ha cautivado a un público que buscaba horizontes con la llamada Nueva Canción Cubana. Con El swing de Raúl Paz

El segundo momento de la noche estuvo a cargo de Raúl Paz, quien ha sabido traspasar la cubanidad de su música para convertirla en universal. Este multipremiado cantautor, cuyos discos son descritos como un conglomerado de siete estilos que incluyen trova, salsa, electro, pop, funk, timba y fusión, ha sido calificado como poeta del punk cercano al rap.

La cubanía es uno de los elementos que distinguen las interpretaciones de Raúl, quien nos hizo disfrutar, bailar, gritar, saltar, estremecer, reflexionar… porque canta canciones “a su manera” para que el público “se enamore”, “lo quiera”… y se sienta, como él mismo expresó, orgulloso de haber nacido en Cuba.

 

Pancho y Síntesis, como un remolino

Sin temor a la adulación producto de lo que pudiese parecer fanatismo me aventuro a escribir estas letras, pues desde hace un tiempo eran una deuda pendiente.

“Es como una maldición, este tiempo sin tu amor…” Foto: AA

La primera vez que le vi-iluso ignorante-, no sabía que era él, o no podía imaginarme que esa personalidad que acababa de saludar como a cualquier otro ser común, fuese el mismo del que conocía más por comentarios de amigos que por medio de la radio y la televisión.

Fue un pichón de periodista quien le gritó en plena calle: “¡Pancho, ven acá!”, como si llamase a un conocido, a lo que este respondió con el mismo tono de cercanía. Esa fue una entrevista simple, en un modesto espacio, sin tantos adornos ni preparativos, pero de allí salió un trabajo a la altura de la personalidad que respondió gustoso cada pregunta con una sencillez impresionante.

Un invitado sorpresa, compinche de mil madrugadas: Bárbaro Marín, le acompañó en un hermoso tema. Foto: AA

Todavía lamento haberme perdido su concierto ese año, por motivos que no vienen al caso, pero la ausencia a su primera presentación en Gibara, en Holguín, me motivó a seguir su obra y esperar con ansias su regreso.

Fue en 2017, durante una nueva edición del Festival Internacional de Cine que se realiza en la Villa Blanca, cuando disfruté de una noche excepcional, no solo porque fue bajo un constante aguacero, sino porque pude entender con sus canciones Dónde está la vida. Dios lo ofreció y San Pedro lo bendijo, así, en consonancia con el dicho popular, se desarrolló aquel concierto, donde el apóstol cristiano ofreció su veniaala velada. Pancho, comprendiendo el regalo divino, se consagró en interpretaciones a capella para deleitar a los fieles presentes que junto a él se bañaron bajo la lluvia.

Así, como un remolino en el escenario, le dedicóa Victoria Abril, más que una canción, un apasionante beso, y nos hizo sentir una amalgama de sentimientos que van desde las pasiones más ocultas hasta las más transparentes intenciones.

Pancho nos hace sentir una amalgama de sentimientos en cada concierto. Foto: AA

En este 2018 regresa, una vez más, quizás el momento indicado para declararlo hijo de Gibara por su fidelidad y constancia en estas citas a las que ya se ha vuelto habitual, pero no en el sentidotedioso, pues con Pancho Céspedes cada noche es única.Hoy fue el solo de su pianista, o su dueto con Bárbaro Marín, e incluso su invitado especial, Fito Páez, algunos de los momentos que junto a su presencia transformaron una simple madrugadaen un momento tan especial.

Acto seguido, una de las agrupaciones más reconocidas y populares del panorama sonoro de la música cubana: “Síntesis”, ofreció continuidad a la velada.Caracterizados por un estilo único en la integración de fuentes ancestrales y contemporáneas de los géneros populares de nuestro país, esta agrupación se enfoca en mezclar los antecedentes africanos con los procedimientos creativos tomados de estilos como el jazz, el rock, el pop y la música internacional.

Síntesis es una de las agrupaciones más reconocidas y populares del panorama sonoro cubano. Foto: AA

Sin dudas una noche sui géneris fue la de este miércoles, donde encontraron complicidad ambos referentes del pentagrama nacional para contagiar a los presentes con arte de elevada factura.

En esta vida loca que llevamos, momentos así nos ayudan a seguir, a creer en sentimientos casi perdidos, a encarnar pasiones imperecederas. Pancho, si te vas a marchar, llévate antes estas letras que tenía dentro.

 

Cinéfilos y Rockanroleros

Foto: Adrián Aguilera

Por Richard Driggs

Un cambio en el aspecto físico no significa una pérdida identitaria o una evolución de las virtudes artísticas, pues el arte pasa por diversos tamices y aunque es la mayor expresividad del vínculo entre nuestro sistema sensorial y las emociones, muchas veces nuestra ánima hace caso omiso a lo que simplemente mira, porque reconoce lo que existe un poco más allá. Athanai ya no tiene dreadlocks, y ahora porta un look más cercano a las expresiones trovadorescas. Pero ¿por qué hacerle juego a los códigos estéticos que encasillan el arte más por su forma que por su contenido?

Athanai sigue siendo Athanai,”el blanco rapero” que no cree en las fronteras de los géneros musicales y solo apuesta por la música, su música. Quizá por ello se vislumbra en la conexión de sus líneas melódicas, sus progresiones armónicas y su sección rítmica las influencias, entre otras, de la música española, la irlandesa, la norteamericana, la africana y por supuesto la cubana. Estas características expresivas pudieron ser percibidas por todos aquellos que acudieron al concierto ofrecido por Athanai durante el cierre de la tercera jornada de la 14 edición del festival internacional de cine pobre, suceso cultural que pretende lograr la concatenación de las artes para logra una diégesis más compacta y con ello generar cultura, costumbres, tradiciones.

Foto: Adrián Aguilera

Por eso Athanai viene como anillo al dedo a este festival. Disfrutar de su arte, es para los diversos públicos, interpolar los sentimientos en el reconocimiento de la autenticidad de quien hace gozar a rastas, freakys, repas, mickey, funkies, y a cuantas tribus urbanas existan, pues lo renovador de su musica conquista a todos los que aman el arte de bien combinar los sonidos y silencios en un tiempo determinado.

Esto es algo que también logro Zeus, banda insignia del rock cubano, que por más de treinta años ha proyectado la consagración de los metaleros del Patio de María, aún cuando este es un género musical que a ratos se traduce como “contracultural”. Pero no en Gibara; no en su Festival Internacional de Cine. Allí la gloria de la banda rozó con las referencias épicas al dios rey del Olimpo.

Foto: Adrián Aguilera

Su público así lo sintió, también las personalidades y artistas que acudieron al brutal suceso, exacerbado sobremanera, cuando se escucharon temas tan mitológicos como “El renacer de los muertos”, uno de esos temas que condensa toda la energía de la banda, expresada en escena cuando las espectrales líneas de bajo, acompañan los ya aclamados y tarareados riff, que enriquecen su contagioso sonido con los martillazos remarcados de la batería, y los guturales gritos que rajan las dimensiones para llevar a quienes escuchan a Zeus a un Parnaso psicodélico.

Así se vislumbró el escenario de la Plaza Da Silva, un verdadero monte de desenfreno y bestialismo musical, demostrado por esos metaleros pesados que agradecieron a Gibara acogerlos con el entusiasmo de un pueblo que sabe reconocer la excelencia artística de los mitológicos dioses del Olimpo rockero de Cuba.

 

 

 

 

 

 

Subiela por Montes

Foto: Adrián Aguilera

Por Erian Peña

Osvaldo Montes cree que su música le aportó solo “lo necesario” a El lado oscuro del corazón, el clásico filme de Eliseo Subiela (1944–2017) coproducido entre Argentina y Canadá en 1992 y que el Festival proyecta como homenaje al director argentino. “En este caso los porcentajes no cuentan, lo importante, cuando uno participa en una película, es tener claro que estamos haciendo algo en función de una idea y una obra que está vinculada al sueño de un director”, asegura el creador de las bandas sonoras de filmes como Tango feroz, la leyenda de Tanguito (1993), Pequeños milagros (1997), Plata quemada (2001), Bolívar soy yo (2001), Paisajes devorados (2012) y Yo soy así, Tita de Buenos Aires (2017).

En esta edición Montes regresó a Gibara como miembro del jurado de ficción y además para realizar un concierto homenaje a Subiela con la banda sonora del multipremiado filme.

Foto: Adrián Aguilera

Si Subiela hubiese conocido Gibara quizá se habría imantado por las poéticas locaciones que encarnan poesía y surrealismo, ese terreno donde todo es posible, palpable en los filmes del argentino: el concierto de Montes –la iglesia de San Idelfonso detrás, la luz tenue de una sucedánea estatua de la Libertad levantada por los gibareños– derrochó esa suerte de aquelarre de los sentidos que muestra El lado oscuro del corazón.

En una suerte de happening que al decir de Montes es “un espectáculo que, más que un concierto, es un multimedia y un homenaje a alguien revolucionario en este tipo de cosas”, el concierto conjugó la música del filme, fragmentos de la película en una pantalla editados en dependencia de cada tema y la actuación de la compañía holguinera Codanza, dirigida por Maricel Godoy, quienes se apropiaron del lirismo del filme.

Foto: Adrián Aguilera

El lado oscuro… fue un momento mágico para todos y un punto de partida para mí, esencial en mi carrera. Sobre todo a nivel musical pero también a nivel de amistad con una persona absolutamente bondadosa; fue realmente un privilegio trabajar con Eliseo. Por el filme regresé a Argentina después de muchos años fuera, al vínculo con ese tufo rioplatense, esas cosas, y fue de una libertad y complicidad absoluta trabajar con él; por eso aparecen temas bastantes particulares, como Happy tango, Casamiento y Las dos orillas…”, comenta el autor de la música de entrega de los premios Martín Fierro. “El baile del casamiento, añade, es bastante particular: en esa época, entes del reggaetón, se escuchaba mucho en lo que llamamos villas de emergencia, parecidas a las favelas de Brasil, la mal llamada cumbia villera, una música tropical muy popular que se bailaba como un fenómeno musical, entonces decidí incluirla en la banda sonora”.

Los bailarines de Codanza se apropian del escenario: en la pantalla el poeta Oliverio, en la piel de un joven Darío Grandinetti, le dice a Nacha Guevara que solo lo tendrá con la muerte. Ella, la muerte, lo ha observado “volar” junto a Sandra Ballesteros y cuando alguien vuela y entrega el corazón nada se puede hacer. Sobre el escenario, uno de los principales exponentes contemporáneos de la música para cine, desgrana notas que van a perderse en algún lugar cercano al gibareño mar de los sargazos o quizá mucho más al sur, en las inmediaciones del río La Plata y en la cercanía de Eliseo Subiela.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gran serenata nocturna

Eran las dos de la tarde, yo iba saliendo del Hotel Ordoño cuando la escuché, tenía un acento peculiar, muy argentino o uruguayo, nunca se sabe, y decía a alguien por el móvil que debía irse a no sé dónde y no iba a estar en el concierto de Silvio, que la perdonara.

Aunque no era una mujer bella, lo que se dice bella, me impresionaron de su totalidad los ojos de un azul electrizante y el sombrero de cuero que usaba, haciéndose ver como una cowboy perdida en las imprevistas voluptuosidades caribeñas de un festival de cine…

Qué nos perdonen por ese concierto los muertos de nuestra felicidad. O no. Qué más da si era apenas inicio de lacanícula y Gibara ostentaba en su mar todo el verde turquesa del Caribe, y las calles estaban titilando arte, gente que venía con el pecho lleno de fotogramas y guiones y cada joven pedía gardenias con los ojos.

Silvio Rodríguez sentado al frente, junto a una hermosa y excelente flautista,quien tocó de lado el más antiguo de los instrumentos musicales como nunca escuché a nadie hacerlo. La Plaza Da Silva estaba repleta de gibareños y venidos de todas partes y pronto comenzamos a soñar con serpientes y fuimos tomados por los ramilletes de buganvilias, amapolas y geranios que crecían entre los acordes-y cantábamos a coro de corazón…Ocasi nada que no es lo mismo pero es igualOjalá que tu nombre se le olvide a esa vozYo me muero como viví…

No fue como dirían los ridículos una noche mágica, No. Fue una noche real, tan real que todavía podemos estar allí escuchando a ese gran trovador que es Silvio Rodríguez y sintiendo los sempiternos coros del pueblo y ver como las trovas se empinan ante nuestros ojos como cientos de papalotes, y nadie o nada puede cortarlos, porque sus rabos sin fin los hacen, justamente, llegar al blanco palco de las nubes.

Silvio canta otra, otra, otra y no sé por qué cuando se despide, yo recuerdo aquella mujer con sombrero y siento una pena enorme por que se haya ido y se perdiera conocer el delirio y el polvo, esta bella locura y sublime forma de amar.

Por Katherine Pérez

Música y magia en La ronda del Pintorcillo

Por Erian Peña Pupo

Magia, sueños, colores y música, sobre todo mucha música, reinaron en el Festival de la Canción Infantil La ronda del Pintorcillo, realizado en el Centro Cultural Bariay el 29 y el 30 de junio, bajo el auspicio del Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos Faustino Oramas Osorio.

Festival de la Canción infantil La ronda del pintorcillo. Foto: Torralbas

El Bariay –adecuadamente embellecido para una cita infantil liderada por las excelentes actuaciones de los niños pertenecientes a la Compañía infantil Ronda de los sueños, dirigida por Grisel Velázquez Fonseca y con dirección musical Ana Margarita Torres– fue escenario de las rondas de competencia y finalmente de la entrega de los premios, otorgado por un jurado de reconocidos músicos y especialistas holguineros, entre ellos Ernesto Infante, quien destacó la calidad de las obras en concurso y lo complejo que resultó para el jurado entregar los premios.

Foto: Torralbas

El Primer Lugar del Festival de la Canción Infantil y Gran Premio lo obtuvo la obra “Sueños de un niño”, de Diego Santiago, del municipio Calixto García. Con arreglos de Joel Rodríguez Millor, la hermosa canción fue interpretada por Daniela del Rosario Serrano.

El municipio Banes recibió el Segundo y Tercer lugar: “Fiesta de animales”, de Salvador López, con arreglos de Gustavo Márquez e interpretación de Dayanet Chacón González, y “Mágicas palabras”, del Armando Castro, con arreglo musical de Manuel Puentes, respectivamente. Esta última obra, en la voz de Ana Carla Martínez Romero, obtuvo también el Premio de Interpretación.

Por su parte el Premio de la Popularidad, también de Banes, fue para “Esas cosas lindas”, de Ramón Blas Cruz, con arreglos de Víctor Trasobares y voz de Jennifer Rodríguez Matos.

En la clausura del Festival de la Canción Infantil La ronda del Pintorcillo, nombre tomado de un libro del escritor holguinero Luis Caisés, estuvieron presentes, entre otros, Nilser Batista Pérez, funcionario del Departamento ideológico del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Holguín, y Rachel García Heredia, directora del Sectorial Provincial de Cultura.

Silvio Rodríguez y la mágica velada en Gibara

Concierto de Silvio Rodríguez en la apertura del XIV Festival Internacional de Cine de Gibara. Foto: Lisandra Cardoso
Las emociones compartidas por el reconocido cantautor cubano Silvio Rodríguez, sus músicos acompañantes y el público asistente a la Plaza Da Silva, escenario de las noches de conciertos del XIV Festival Internacional de Cine de Gibara, hacen afirmar las virtudes de una presentación en las que las cualidades de los artistas se unen a las de aquellos a las que va dirigida sus letras.

Desde horas tempranas de la tarde de este domingo primero de julio comenzaron a ocupar espacios frente al escenario los seguidores del artista, que llegaron desde los diversos puntos geográficos de la mayor de las Antillas.

En cambio, otros, no tuvieron que salir de casa ya que desde su sala, azotea o balcón, contaron con un lugar privilegiado, para disfrutar del concierto en la también conocida internacionalmente como Villa Blanca de los Cangrejos.

Concierto de Silvio Rodríguez en la apertura del XIV Festival Internacional de Cine de Gibara. Foto: Lisandra Cardoso

La admiración de los espectadores por el artista quedó demostrada, desde el primer instante, cuando el trovador subió al escenario y fue inmensa la ovación.

“El reparador de sueños”, “La Maza”, “El Mayor”, “La gota de rocío”, “Quién fuera”, “Escaramujo”, “Rabo de Nube”, entre otros muchos temas fueron coreados en una noche de encantos donde Gibara, su pueblo, la brisa del mar junto a Silvio y su música hicieron posible una mágica velada.

Por Yudit Almeida Pérez
Tomado de www.radioangulo.cu

Elito Revé trajo su Changüí a Holguín

Foto: Torralbas

Cuando se escucha el clásico sonido del trombón y el timbales imposible no reconocer al príncipe del Changüí, Elito Reveé, que con su ritmo sin igual llegó este jueves hasta el Centro Cultural Bariay, de Holguín.

Patrocinado por Artex y como parte de su gira nacional, el Charangón puso a bailar a los holguineros que se dieron cita en el lugar, con las canciones más insignes de la agrupación, así como con temas antológicos de la música bailable cubana.

Foto: Torralbas

El concierto devino en homenaje Elio Revé Matos, figura relevante de la música cubana y fundador en 1956 de la orquesta. Esta agrupación musical es desde hace muchos años, una de las agrupaciones musicales de mayor prestigio en Cuba y en otras partes del mundo.

El Charangón es dirigido por Elito Revé, quien heredó esta responsabilidad tras el fallecimiento de  su padre en 1997. Con su trabajo sostenido ha dado continuidad al trabajo de su padre y ha logrado mantener la popularidad, la sonoridad y el sello que durante tantos años habían acompañado a esta agrupación.

Foto: Torralbas

La orquesta demostró su versatilidad en escena al interpretar diversos géneros de la música cubana, desde la salsa y el reguetón hasta su mítico Changüí.

La Orquesta Revé es  imprescindible en la música popular bailable y de sus filas salieron otras orquestas con propuestas musicales innovadoras y exitosas, que trascienden a nuestros días. Tales como Los Van Van, Dan Den, Pupy, Chucho Valdés, Yumury y muchos más. Elito Revé junto al  Charangón ha sabido consolidar hasta la actualidad una nueva etapa en la historia de esta orquesta dando muestras de profesionalidad, logrando mantenerse en el gusto del público amante de la buena música cubana.

Por Juan Pablo Torralbas

Fotos: Del autor

Comienza Festival de la Canción Infantil en Holguín

Fotos: Luis Ernesto Ruiz
El Festival de la Canción Infantil La Ronda del Pintorcillo. Cantándole al Sol se desarrollará en las tardes del 29 y 30 de junio en el Centro Cultural Bariay de la ciudad de Holguín, para reconocer la obra de los autores de temas infantiles, género con una extensa tradición en el territorio oriental cubano.
La gala, pospuesta desde el mes de abril por problemas de aseguramiento, abrirá su primera jornada a las seis de la tarde, cuando pequeños intérpretes de diversas compañías defiendan las 16 obras que compiten en el certamen.
Diversos géneros están representados en el Festival como la conga, la canción, la guajira, la guaracha y el danzón, subrayó Miguel Morales, especialista de la Empresa de la Música y los Espectáculos. Añadió que en esta edición participaron compositores de cinco municipios de la provincia: Holguín, Rafael Freyre, Banes, Calixto García y Báguanos.
Ronda del pintorcillo
A autores consagrados como Guillermo Almaguer, ganador en varias ocasiones del Cantándole al Sol a nivel nacional, se unen otros que participan por vez primera en el concurso que auspician la Dirección de Cultura Provincial, la Empresa de la Música y los Espectáculos, el Centro Provincial de Casas de Cultura, el Ministerio de Educación y la Unión de Jóvenes Comunistas.
Grisel Velázquez será la directora artística del espectáculo que conducirán y amenizarán los pequeños de la Compañía Infantil Ronda de los Sueños que ella dirige, y a la cual se unirán otras cantorías del territorio.
La gala de premiación se realizará a las cinco de la tarde del día 30. Los pequeños solo defenderán las canciones y no recibirán lauros de interpretación, pues el concurso está concebido para reconocer la composición en aras de incentivar la creación de música infantil.
pintorcillo 2
Morales precisó que se otorgarán tres primeros lugares y el Premio de la Popularidad, a los que se suman los galardones en las categorías de Mejor arreglo musical, cinco menciones y el Gran Premio.
La provincia de Holguín es pionera en la creación de concursos de este tipo, al desarrollarse en 1976 el I Festival Regional de la Música Infantil. Luego asumió el nombre La Ronda del Pintorcillo, pues alude a otras manifestaciones como la danza y las artes plásticas que se incluyeron después en el certamen. Al nacer a nivel nacional un concurso similar acotó el nombre de Cantándole al Sol.
Por Rosana Rivero Ricardo
Tomado de www.ahora.cu/es

¡A bailar changüí!

Elito Revé, Gran Premio Cubadisco, en el Salón de los Espejos de Tropicana. Foto: Yander Zamora
Guantánamo está de fiesta. Desde el pasado sábado 23 hasta el miércoles 27 de junio, se desarrolla en sus predios la novena edición del Festival del Changüí Elio Revé Matos, el cual tendrá entre sus actividades más importantes «el Changüí más largo del mundo», que llega 21 años después de que en La Habana tuviera lugar «El son más largo del mundo», coincidiendo con el Cubadisco, en 1997.  El evento se dedica, entre otros, a la memoria del insigne changüisero Arturo Latamblé, director fundador del grupo Changüí Guantánamo y al aniversario 115 del natalicio del investigador y músico Luis de Jesús Morlote Ruiz.

 

El reto del changüí más largo se iniciará el día 26 a las 6:00 p.m., en el exterior de la Casa del Changüí (Área de las Tradiciones), con las actuaciones consecutivas de Changüí Guantánamo, Changüí Santiago, Síncopa 1, Nengón Imías, El Guajiro y su changüí, Estrellas campesinas, Joyas del Caribe y Septeto universales del Son. El objetivo es alcanzar las 31 horas tocando changüí ininterrumpidamente para superar así el establecido ya de 30 horas, en este mismo certamen.

Organizado por el Centro Provincial de la Música Luis Martínez Griñán, bajo el auspicio de la Dirección Provincial de Cultura, la Asamblea Provincial del Poder Popular y el Instituto Cubano de la Música, la fiesta changüisera comprende además el Coloquio Rafael Inciarte: Simientes, paralelos y proyecciones del changüí, el concurso de creación changüisera Pedro Speck para compositores del género, así como las competencias de treseros, bongoseros y marimbuleros, y los certámenes de parejas de baile.

La ruta cultural «Por los caminos del changüí» recorrerá los municipios de El Salvador, Guantánamo y Yateras, con el objetivo de mostrar cómo el changüí ha ido penetrando en otros géneros musicales como el jazz, el rap o la música de conciertos. Bailables, peñas comunitarias, muestras de audiovisuales, homenajes a figuras del mundo changüisero y la cultura guantanamera, son otros de los atractivos de la jornada.

En el Festival participan junto a agrupaciones locales, varias orquestas de convocatoria nacional, como la de Elito Revé y su charangón, dirigida por el hijo del llamado «padre del changüí», el músico guantanamero Elio Revé Matos.

 

Por Ricardo Alonso Venero

Tomado de www.granma.cu