Jorge Hidalgo y su nganga llamada Cuba

Por Erian Peña Pupo

En una entrevista con la crítica de arte canadiense Noella Neslody, el pintor, grabador, dibujante y escritor Jorge Hidalgo Pimentel (Obbá Oguniré) aseguró que él pinta “recuerdos y presagios”. Además, que su trabajo lo hacía sentirse “un esclavo representante de Dios”. Casi dieciocho años después de aquella afirmación, Hidalgo (Santiago de Cuba, 1941) dejó inaugurada el pasado 15 de diciembre, en el Centro Provincial de Arte (CPA) de Holguín, una amplia antología por sus 60 años de vida artística con el nombre de Visiones y presagios, exposición clausurada dentro de las actividades de la XXXVII Semana de la Cultura holguinera con un conversatorio con el propio artista.

Fotos del autor

Visiones y presagios, más que mostrar un amplio itinerario creativo –el principal y más ostensible logro en la curaduría, realizada por Bertha Beltrán Ordoñez y Lisset del Carmen Creagh Frómeta–, resulta un signo de vida, de cambios y permanencias, principalmente estas últimas, en la obra de un creador. Aquellos “presagios” visionados por Hidalgo Pimentel lo acompañan desde que nació en Santiago; él insiste en recordárnoslo en sus últimas muestras, como si sus orígenes fueran su mejor blasón, su santo y seña. Todo en su obra de más de seis décadas parte de ese momento inicial en que Hidalgo aprehende la luz y se entrega a ella como un aprendiz, y también como un deudor.

Las primeras obras en el tiempo, firmadas a fines de la década de 1950, dejan entrever las potencialidades artísticas de aquel joven que unos años después, en 1962, entraría deslumbrado al estudio habanero del pintor Esteban Valderrama. Aquellos fueron también los años de la efímera revista Jigüe –en su duración, no en resonancias, asegura Alejandro Querejeta Barceló, uno de sus creadores–, donde publicaron autores como Eliseo Diego, Cintio Vitier, Fina García Marruz y Nancy Morejón, y donde Hidalgo ilustró muchas de sus páginas, junto a Armando Gómez y Roger Salas. Aquellos fueron los años de la exposición Hacer ver, título tomado de un poema del surrealista Paul Eluard y que reunió en una pequeña sala del Colegio de Arquitectos de Holguín la obra de Hidalgo, Salas, Julio Méndez, Jorge González y Nelson García. Como palabras al catálogo, el poema “Felices los normales”, de Roberto Fernández Retamar. Aquellos fueron además los años en que Hidalgo se encontró frente a los grabados de Francisco de Goya –Los caprichos, las Tauromaquias y los Desastres de la guerra– y mientras buscaba encontrarse a sí mismo y desentrañar su lenguaje, sus potencialidades creativas, iba poblando su obra de esos personajes “perplejos”, palpitantes, desvalidos…

 

La paleta de Hidalgo se volvió cada vez más austera, y desde esa época mantiene su recurrencia a los ocres, a las tierras tutelares, a las fulguraciones del magenta, los negros, a los chispazos de colores puros, a sus sorprendentes iluminaciones visuales. Y el dibujo se hizo gestual, espontáneo, sometido al sentimiento y a la intuición. Una gestualidad que permite una actitud desprejuiciada. El pincel ancho, casi seco, la espátula, los dedos y ocasionalmente la plumilla, le sirven de instrumentos. Y si Goya fue un deslumbramiento para Hidalgo, casi enseguida encontró la obra de Antonia Eiriz, Tapies, Saura, Schiele, Cuevas… De la mano también de Blake, Velázquez, Rembrandt…

Cuando se funda el casi mítico Taller de Grabados de Holguín, encabezado por Nelson García y Julio Méndez, Hidalgo empieza a trabajar la xilografía, mostrándose como un grabador preciso, imaginativo: la expresión –¿acaso americana?– dura visualmente, dramática en su esencia, goyesca, incluso grotesca y desatinada en el sentido de lo esperpéntico, el aparente desaliño que nos muestran sus xilografías, es capaz de trasmitir la intensa poesía del ser, que también nos entrega el Hidalgo escritor en sus poemarios. No es el suyo un traslado mecánico de su obra en tintas y dibujos a la madera, sino un ajuste de un estilo a la riqueza de texturas que la madera ofrece, con influencias del grabado japonés, Durero, y el expresionismo y neoexpresionismo alemán.

Posteriormente el acrílico se incorpora a su quehacer, así como el gran formato, el lienzo y el collage. Sus códigos visuales se tornan complejos, y aparecen figuras que aluden a elementos de la cultura nacional –lo afrocubano, específicamente– y su alcance mítico-religioso. Esta zona creativa quizá sea la más conocida del trabajo de Hidalgo Pimentel, lo que lo ha llevado a ser, varias veces, encasillado en la pintura de tema afrocubano. Pero en él no es pose, mucho menos propensión a modas; es asunción, después de una evolución que podemos palpar en toda la muestra; es gracia, luz.

En sus cuadros viven los orishas del monte: Elegguá, Oggún, Ochosí, Oko, Ayé, Changó, Allágguna… Y los Eggun: Eléko, Ikús, Ibbayés… Pero también habita Fernando Ortiz; Lydia Cabrera; Cristo; Artemisia Gentileschi en cofradía con Teresa Centella Oyá, seduciendo a Olofin Changó; la Virgen de Barajagua; Mackandal; José Martí; San Lázaro; Ícaro; Santa Bárbara… Hay cubanía en cada obra, pero sin perder su proyección universal.

Hidalgo ha ido al monte, ha buscado sabiamente, encontrado. Estas “divinidades ancestrales” que menciona Lydia Cabrera en El monte han acompañado a Jorge Hidalgo en un vía crucis creativo y espiritual a lo largo de seis décadas creativas. Cuba es su nganga, nos dice y como si no bastara, titula así uno de los cuadros de Visiones y presagios. “Nganga quiere decir muerto, espíritu”. Y además, “misterio”. Y ese misterio lo acompaña, lo protege y nos lo devuelve como uno de nuestros creadores más originales.

Si de nuestra historia se trata

Plataforma propicia para debatir sobre la historia de nuestra localidad es la Semana de la Cultura Holguinera, que por estos días alcanza su edición 37. Dentro de esta importante celebración en la Ciudad de los Parques un evento se torna habitual e indispensable, El Taller “El historiador y la Historia”.

José Manuel Guarch fue una de las figuras reconocidas en el Taller. Foto: Internet

Con gran acogida en sus ediciones anteriores y una amplia participación, en el taller se han abordado temas como nuestra historia económica, la educación, la industria azucarera, o incluso para reconocer y socializar la obra de historiadores como Ángela Peña y José Abreu.

Para la edición de 2019 la propuesta de este miércoles 16 fue “Estudio sobre la historiografía holguinera”, el cual se centró en figuras destacadas dentro de este acápite en nuestra localidad como es el caso de José Manuel Guarch del Monte, Rigoberto Segreo y Francisco -“Paquito”- García Benítez.

La impronta de los prominentes investigadores fue analizada en profundidad a través de los diferentes especialistas, entre ellos Mayra San Miguel, quien habló sobre “Paquito”, personalidad que ha sido objeto de investigación suyo; Elena Guarch, hija del connotado arqueólogo, quien además la sucedió frente al Departamento de Arqueología del CITMA; y Minerbín Ochoa fue el encargado de analizar la obra de Segreo.

La obra de Rigoberto Segreo fue analizada durante la mañana. Foto: Internet

“Este local conocido como el Colegio Médico de Holguín, que además de ser un lugar céntrico y de fácil ubicación, reviste gran relevancia para la localidad, es el que ha acogido en ediciones anteriores la realización del taller. En cada ocasión escogemos un tema sobre la historia, historiografía o personalidades de Holguín, y hasta la fecha contamos con resultados favorables y una buena asistencia de varios organismos, centros de educación superior, la Escuela del Partido, e instituciones de patrimonio”, destacó Hirám Pérez Concepción, presidente de la Unión de Historiadores de Cuba en Holguín.

Como una plataforma para el debate y preponderancia de nuestra historia local se erige este encuentro, que anualmente se realiza en el marco de la Semana de la Cultura holguinera y donde se dan cita varias generaciones de hijos de esta tierra empeñados en salvaguardar el legado de nuestros predecesores.

Reconocen a Cosme Proenza con Distinción Casa de Iberoamérica

Por Rosana Rivero Ricardo

El artista de la plástica holguinero Cosme Proenza fue reconocido con la Distinción Casa de Iberoamérica este 15 de enero, como parte de la jornada de actividades de la XXXVII Semana de la Cultura Holguinera y en el año de la celebración de la XXV Fiesta de la Cultura Iberoamericana que auspicia dicha institución.

El artista de la plástica holguinero Cosme Proenza fue reconocido con la Distinción Casa de Iberoamérica. foto de la autora

En el acto de entrega, el profesor e historiador José Novoa Betancourt, quien fuera presidente de la Casa de Iberoamérica, resaltó los vínculos del artista con la institución desde su creación y recordó la presencia de uno de sus cuadros en el edificio.

“Todas las instituciones culturales de la provincia somos deudores de la obra y la persona de Cosme”, destacó Eduardo Ávila Rumayor, presidente actual de la Casa, antes de hacer oficial el reconocimiento.

El Maestro de Juventudes agradeció a la institución por acogerlo siempre y añadió que “permanecer en este barrio nuestro que es Holguín, supone muchos sacrificios, pero tiene sus expresiones bondadosas que ya están dando sus frutos”.

Previo al reconocimiento al dibujante, ilustrador y muralista holguinero, cubano y universal se presentó la investigación “El retrato en la pintura de Cosme Proenza en los años ´70”, donde su atora, la maestrante Anette Rodríguez, analizó el período formativo y de ascenso del creador, cuando ya eran apreciables sus posibilidades técnicas  y su espíritu creativo e investigativo.

La Distinción Casa de Iberoamérica fue instituida en 2005 para reconocer a personalidades e instituciones por la trayectoria de su obra en el rescate y conservación de las tradiciones culturales en la región. La han merecido, entre otros, el Historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal; el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y la familia Guarch.

Holguín: Raíces, cultura, identidad…

“Así es mi linda ciudad holguinera”

Holguín celebra sus raíces, su cultura, su identidad… Lo hace desde la tradición y el respeto hacia la historia y el pasado, pero siempre camino hacia una modernidad necesaria. En esta ocasión, el desfile inaugural de la XXXVII edición de la Semana de la Cultura Holguinera arrancó en el Museo Casa Teniente Gobernador –la construcción más antigua de la urbe– y se detuvo en las inmediaciones del parque Calixto García, donde, poco después, tuvo lugar la gala inaugural, frente a la Casa de Cultura “Manuel Dositeo Aguilera”.

Con conducción de Yamilka Arredondo, el ameno y colorido desfile mostró segmentos importantes del desarrollo artístico y social del territorio holguinero, custodiados por dos símbolos de la ciudad: el Hacha aborigen y el Aldabón de los portones de La Periquera.

Además del tradicional coche con las personalidades a las que está dedicada la Semana, la historiadora Georgelina Miranda, y el realizador audiovisual Alfonso Bandera, junto al 267 aniversario del otorgamiento a Holguín del título de ciudad y tenencia de gobierno, al 55 aniversario del Orfeón Holguín y al 60 de la Biblioteca Provincial “Alex Urquiola”, participaron en el desfile el Ballet Español de Holguín y la compañía Monik Dance, mostrando las raíces hispanas del holguinero; el grupo de modas Fantasía; el Proyecto de Narración Oral Palabras al viento; el Club del danzón “José María Ochoa”, dirigido por América Garmendia; el Club “Amigos para siempre”; miembros del movimiento de artistas aficionados (MAA) e instructores de arte en diferentes especialidades, junto a la instructora Grisel Medina; el colectivo del programa “Fiesta de colores”, de la emisora provincial Radio Angulo; el Teatro Guiñol de Holguín, con su proyecto Escaleras, dirigido por Dania Agüero; la Colonia China, portando su hermoso dragón y los lazos que hermanan al Gigante Asiático con la comunidad holguinera; estudiantes de la Escuela Vocacional de Arte, la Academia Profesional de Artes Plásticas “El Alba”, el Conservatorio de Música “José María Ochoa”, el INDER y otros centros educacionales de la ciudad; miembros de la FAR; el Club de Vinicultores Bayado; el proyecto de modelaje ReciclArte, pertenecientes al MAA en la provincia; la Escuela Cubana de Wushu; trabajadores de Servicios Comunales; las compañías infantiles Voces de Ángeles y Pulgarcito; integrantes de la Feria Agropecuaria de Holguín, la Banda rítmica del seminternado Simón Bolívar, la Compañía La Campana…

El desfile también recordó la celebración este año del 80 aniversario del Teatro “Eddy Suñol”, coloso holguinero fundado en 1939 y uno de los principales ejemplos del art decó cubano.

Gala para un inicio…

Casi al finalizar la tarde, los holguineros reunidos frente a la Casa de Cultura “Manuel Dositeo Aguilera”, fueron partícipes de la gala que dio inicio a las actividades de la XXXVII edición de la Semana de la Cultura Holguinera, a desarrollarse entre el 14 y el 20 de enero.

La curaduría artística, en la cual predominó principalmente la música, mostró el espíritu de un evento territorial en su esencia pero con miras hacia lo universal. Participaron en ella artistas como Gladis María, Yamila Rodríguez, el Proyecto de Narración Oral Palabras al Viento, Vocal en serio, la charanga Soy Cuba, Anabel Banderas… y entre ellos primó la picaresca en recordación a Faustino Oramas, El Guayabero.

Invitada al escenario, Georgelina Miranda rememoró importantes momentos de la Biblioteca Provincial “Alex Urquiola”, primera institución cultural inaugurada en Holguín después del triunfo revolucionario. “Sus puertas se abrieron no para los burgueses, sino para el pueblo holguinero aquel el 28 de enero de 1959. La Biblioteca nos ha entregado amor cada día, servicio y conocimiento”, añadió la reconocida historiadora.

Por su parte, Alfonso Bandera, después de compartir un texto poético, subrayó: “Agradezco a la ciudad no que se haya acordado de mí, sino de mi obra, unida a un grupo de compañeros del cine, la radio, la televisión… Mi obra no me pertenece, pues está relacionada, además, a mis maestros: Antonio Lloga, Enrique Molina, Marta Jiménez Oropesa…”

Bien podría sugerirse, como sí sucedió en ediciones anteriores, ampliar el diapasón para enfatizar artísticamente en las raíces culturales que conforman la identidad del holguinero: las tradiciones afrocubanas, el son, el repentismo y el punto cubano, la herencia ibérica, el teatro lírico, la danza contemporánea, el humor costumbrista, entre otros. Y además, mencionar el nombre de los artistas, pues no todo el pueblo está relacionado con ellos.

En la gala estuvieron presentes Ernesto Santiesteban Velázquez, primer secretario en Holguín del Partido Comunista de Cuba (PCC); Julio Cesar Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular en la provincia; Rachel Heredia, director provincial de Cultura, entre otras autoridades políticas y gubernamentales del territorio.

Por su parte, Ricardo Suárez Martínez, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, dejó oficialmente inaugurada la Semana y recordó la entrega del Premio Nacional de Historia a José Abreu Cardet, y el Vasconcelos, en México, a José Novoa Betancourt.

Comienza así la XXXVII Semana de la Cultura Holguinera. Quedan por delante días de fiesta, homenajes, celebraciones, encuentros, pensamiento, pero quedan también desafíos, empeños, caminos por delante, para seguir construyendo la ciudad que queremos.

Por Erian Peña Pupo

Fotos Adrián Aguilera

 

Se estrena en Holguín filme cubano El Regreso

Por Jorge Suñol Robles

Patricia regresa. Vuelve a Matanzas y remueve el pasado.  Insiste en hacer justicia y lo hace. Aquellas cuevas le  recuerdan las heridas, los sucesos, la sangre. Aquel sitio abandonado se tatuó en su vida como Oficial. Un inocente murió en la carcel. Y por él regresa.

Película El Regreso dirigida y protagonizada por Blanca Rosa Blanco. Foto: Lester Pérez

Quince años después, ella cumple su promesa de acabar el caso de aquel violador, aquel enfermo mental, aquel profesor de música que se ha puesto, como coartada, ser insigine, ejemplar, puro. Nadie se cree su cuento. Máximo del Pino esconde en el sótano de su casa algunas pruebas que lo culpan. Esconde, también, esa mirada perversa y criminal.

Llega a Holguín, como parte de las actividades de la Semana de la Cultura, el estreno del largometraje cubano El Regreso, ópera prima de Blanca Rosa Blanco,  reconocida por su trabajo como actriz durante 28 años, tanto en el teatro, el cine como en la televisión.

El filme, que se sostiene en el género policíaco, esta vez desde el discurso de una mujer, tiene como  una de sus fortalezas el trabajo actoral, donde Blanca Rosa asume, además, el  rol protágónico, acompañada de rostros conocidos como Yadier Fernández, Rafael Lahera, Yazmín Gómez y Carlos Enrique Almirante y el debut en el cine de Yaité Ruiz, quien asume uno de los personajes con mayor carga dramática y lo hace de una manera plausible.

Como actuaciones especiales tenemos al trío de Verónica Lyn, Jorge Martínez y Osvaldo Doimeadiós, nombres ya con una larga trayectoria en la pantalla grande, y que vuelven a conquistar con su seguridad y proyección.

Junto Alberto Luberta, coguionista, Blanca decidió llevar esta historia al cine, de la que pudiera pensarse es “extensión” del  personaje de la Mayor Mónica, en la popular serie televisiva “Tras la huella”. Pero el reto y el sueño es mucho mayor. Los caminos son distintos. El final es otro.

En la sala Raúl Camayd del Teatro Eddy Suñol se proyectó la película. Allí, en presencia de las máximas autoridades del territorio, la destacada actriz fue reconocida por el Consejo Provincial de las Artes Escénicas y el Centro Provincial del Cine.

“Lo más difícil fue lanzarnos, teníamos una primera idea, muchas ilusiones y entusiamo, y todo eso surgió después de mi partida del programa “Tras la huella”, que dejó muchos espacios vacíos. El Ministerio de Cultura me preguntó que quería hacer después de eso y yo dije ´a mí me encantaría hacer una película policíaca´.

“Había dirigido pequeñas cosas en el ISA como profesora, sobre todo teatro, pero los audiovisuales eran una novedad. A pesar de que llevo 28 años en este mundo, siempre fue un reto.  Casi todos somos nuevos en el proyecto. El director de fotografía es la primera vez que hace un largometraje; el editor, y el músico, también.  Lo que queríamos era un grupo de personas jóvenes, pero no tan jóvenes, que quisieran correr el riesgo y no tenerle miedo”, comentó Blanca Rosa.

El rodaje de El Regreso duró siete semanas. Catorce días en Matanzas y el resto en La Habana. “Queríamos hacer una película que no tuviera un concepto de la Ciudad de la Habana,  locaciones que se han saturado mucho. Matanzas no dio esa posibilidad de construir un escenario de ficción”. Y al filme, fotográficamente, estas locaciones le aportan mucho, trasmiten emociones, provocan al espectador.

Para la realizadora, actriz y guionista fue todo un compromiso enfrescarse en el proyecto: “El poder estar detrás, estar delante, de tener al actor con un plano y miralo a los ojos, y saber si en ese momento estaba bien o mal,  saber la inconformidad, la repetición, fue muy agotador, pero a la vez satisfactorio”.

“Estás hablando con alguien que lo que más le gusta es trabajar, esa es mi prioridad. No sé cuando volveré a ser otra película, por eso quieres hacerlo todo, quieres tener a los mejores actores, tener los mejor planos, la mejor luz. Todo eso pasa la primera vez. He aprendido mucho en el proceso y seguiré aprendiendo”, agrega.

El Regreso ha tenido buena acogida por el público. Su estreno oficial en la 40 edición del Festival de Nuevo Cine Latinoamericano, celebrado el pasado diciembre, abarrotó varios salas. “Lo más importante es, que hasta hoy las personas se mantienen en la sala y ven la película hasta el final, y si eso sucede, ya hay una parte de nosotros que está bastante contenta”.

Dice Blanca que su filme esta hecho para un público que consume el policíaco. Yo diría que trasciende esa frontera. El espectador, como la protagonista, busca siempre que se haga justicia, aunque sea por insistencia. Alguien viola a una muchacha de 17 años porque se siente un fantasma, él existe, enloquece. La muchacha muere.  La abuela le habla a la nieta. Ojalá no sea la última vez que se vean. Máximo se condena, no tiene otra salida. Hay cosas a las que uno nunca se acostumbra. Por eso Patricia regresó, por una carta que le dejó el inocente.

“Lo Mío”

Uno de los festejos más importantes de la Ciudad de los parques es la Semana de la Cultura, que por estos días alcanza su edición 37, por lo que no es de extrañar que sus hijos orgullosos se sumen de disímiles formas a estos días de júbilo.

Habituales en estas jornadas son ya los integrantes del Colectivo Plástico Municipal “Bayado”, esta vez con la apertura de la exposición “Lo Mío”, en la noche de este lunes 14 de enero.

En esa búsqueda de lo propio, particular, auténtico, se enrumbaron los artistas de esta agrupación holguinera que posee la categoría de Nacional. Paisajística o retrato se fusionan en la muestra marcada por la diversidad de temas y técnicas, entre las que destacan la cerámica, la colografía, la talla en madera, el óleo sobre lienzo, o la plumilla sobre cartulina, entre otras que conforman más de una veintena de obras.

Cartel oficial de la Semana de la Cultura

De igual forma la diversidad de dimensiones y formatos destacan en esa búsqueda del espíritu que emprendieron Marlene Coba, Enrique Díaz, Vladimir Sánchez, Rogelio Ricardo y Raimundo Sosa, quienes intentan resumir desde su prisma personal la riqueza de la cubanía y su imaginario social, sin dejar a un lado el sincretismo religioso que nos identifica.

En saludo al 267 Aniversario de la Ciudad de Holguín fueron develadas estas piezas en un espacio ya habitual para sus creadores, la galería “Marcos Pavón”, perteneciente a una de las instituciones más importantes en la promoción del talento artístico autodidacta, la Casa de Cultura “Manuel Dositeo Aguilera”.

“Lo Mío”, que puede ser lo suyo, lo de ellos, pero en definitiva lo nuestro, es una excelente propuesta para disfrutar del buen arte de factura local, ese mismo que se suma a las celebraciones por su ciudad, las cuales se extenderán desde el 14 al 20 de enero próximo.

Con Cerdo en casa

 

Por Erian Peña Pupo

Fotos del autor y cortesía de los realizadores

Después de alcanzar Mención especial en la categoría Corto de Ficción en el 40 Festival Internacional de Cine de La Habana, la Casa de Iberoamérica y la sede de la Uneac provincial acogieron la presentación en Holguín del corto Cerdo, dirigido por Yunior García.

Dramaturgo, actor y director del colectivo holguinero Trébol Teatro, conocido además por obras como Cierra la boca, Asco, Pasaporte, y Jacuzzi, entre otras, Yunior García se adentra con meritorios resultados en los terrenos de la producción audiovisual: “No quiero hacer el mismo cine que está realizando todo el mundo, pues en algún momento me saturé del cine cubano que estaba viendo: cine de La Habana, donde el paisaje es azoteas habaneras, atardeceres, palomas, el ambiente capitalino… Yo quiero reflejar el paisaje que no se ve en nuestro cine, lo que ocurre fuera de la capital, en extramuros, en nuestras provincias, en los campos… donde no siempre el color es tan esperanzador”.

Yunior, director también del corto Fuga, sabe que los lenguajes son diferentes: “Vengo del teatro, no estudié cine. En ese sentido soy un aficionado del cine, pero hay historias que el teatro no me permite contarlas, por la misma forma en que se hace el teatro… y la mejor manera de hacerlo es a través del cine, porque no soy narrador. Este era un cuento y decidí que el cine era la mejor manera de expresarlo… A partir de ahí vino el trabajo investigativo y la relación con la palabra cerdo, de ahí los pequeños símbolos en el corto”.

Abarrotado como pocas veces, el patio de la Uneac acogió buena parte del equipo de Cerdo, principalmente holguinero, cuestión que subrayó Dayana Prieto, productora general: “Esta presentación en Holguín, la primera después del Festival, es muy importante, pues es una obra que debemos a muchas personas que la hicieron posible”.

Con guion de Yunior, la dirección de fotografía estuvo a cargo del experimentado Frank Batista; el joven Oscar Gordillo en la edición; Onelio Escalona al frente de la dirección de arte; Rubén Batista en foto fija; Raulito Prieto, en diseño de sonido y el sonido directo, entre otros.

Delante de las cámaras, el multipremiado actor Jorge Perugorría, reconocido por filmes como Fresa y chocolate, Bámbola, Lista de espera, Miel para Oshún, Barrio Cuba, Che y Boleto al paraíso, y los holguineros Marcos Antonio Torres, Ileana Casanellas, Jorge Tito Bruzón, Esteben Quintana, entre otros. “Estamos muy agradecidos de que Jorge Perugorría, el actor más internacional de Cuba, haya trabajado con nosotros, haya venido a Holguín… Además, Cerdo permitió que los actores holguineros interactuaran en escena con él”, añadió Yunior.

Respecto al corto, cuya historia se desarrolla en locaciones rurales, Yunior asegura: “Me parecía mucho más interesante que como producto artístico presentara una historia, una situación y que fuera el espectador quien hiciera sus propias lecturas, valorara”.

Compitiendo con alrededor de veinte cortos de ficción, con un jurado principalmente compuesto por realizadores extranjeros, Cerdo se alzó con una Mención especial en el Festival habanero. Para Yunior, quien tiene en mente varios proyectos audiovisuales: “Lo más interesante no fue siquiera la Mención especial en el Festival, sino ver la sensación que provocó en el público que estaba allí, ver que fuera de Holguín, de nuestro espacio de confort, funciona, gusta, mueve a pensar como espectadores inteligentes…”

 

En Holguín: Encuentro Nacional sobre Guerras de Independencia

Por Jorge Suñol Robles

Hace treinta años surgió en Holguín el Encuentro Nacional de Estudios sobre Guerras de Independencia, espacio oportuno para el intercambio y la promoción  del accionar de los diferentes próceres que participaron en estas luchas, así como para motivar a las nuevas generaciones al estudio de la historia local y nacional.

Con estos mismos objetivos, los días 17 y 18 enero, dentro de las actividades de la Semana de la Cultura Holguinera, se desarrollará el Encuentro. En el Museo Casa Natal de Calixto García Íñiguez, su escenario habitual, se reunirán importantes historiadores e investigadores del patio y de otros territorios.

Interior de la Casa Natal de Calixto García. Foto: Archivo

En esta ocasión, llega desde Camagüey, la Premio Nacional de Historia Elda Cento, para impartir una conferencia sobre el Abolicionismo mambí y el destacado historiador Ángel Cabrera, de Ciego de Ávila, con un estudio en torno a la presencia de Máximo Gómez en este central territorio y la relación que sostuvo con los avileños.

Los historiadores holguineros Hernel Pérez Concepción, Maricelis Torres Guerrero y José Abreu Cardet, sostendrán un panel que indagará en la figura de Calixto García en los tres tiempos (Guerra de los 10 años, Guerra Chiquita y  Guerra Necesaria o del 95) como homenaje al 180 aniversario del natalicio del insigne patriota.

Calixto García Íñiguez. Foto: Archivo

El espacio se dedicará, además, al 200 aniversario del natalicio de Lucía Íñiguez,  que la Casa Natal tiene prevista, a lo largo de este año, diversas actividades para conmemorar ambas fechas históricas, así como para celebrar los 40 años de la fundación del Museo.

El investigador y profesor de la Universidad de Holguín Paul Sarmiento, compartirá un estudio sobre la amistad entre Calixto García y Cosme de la Torriente y Peraza.  Margarita Mora, también profesora de la Casa de Altos Estudios, traerá al encuentro una investigación, con un carácter novedoso, centrada en algunas técnicas para el estudio de la historiografía a nivel nacional, fundamentalmente para estudiantes de la carrera de Marxismo- Historia.

Yanilaisy Ortiz Aguilera, directora del Museo Casa Natal de Calixto García, asegura que participarán otros investigadores de Santiago de Cuba, Granma y  Guantánamo: “Es un altísimo orgullo desarrollar este evento,  es único de su tipo en el país. En enero de 1989 sus fundadores dijeron que Holguín tenía que ser sede. Eso demuestra el alto potencial científico y la calidad en las investigaciones, el apego de este territorio hacia la historia de Cuba”.

 

Que suene el tumbao

Por Jorge Suñol Robles

Una variada programación organizó el Complejo Cultural Plaza de la Marqueta, para despedir este 2018 y dar la bienvenida al 60 Aniversario del Triunfo de la Revolución Cubana, celebrado el pasado el primero de enero.

Grupo Los Guayaberos. Foto: Adrián Aguilera

Para este 2 enero se reservó, en la mañana, el proyecto Jácara,  y en la tarde noche, llegó el rico tumbao de la agrupación Los Guayaberos, que por primera vez se presentaron en el Callejón de los Milagros, convertido en un espacio ideal para el disfrute de los diveros géneros de la música tradicional cubana.

Richard Ronda, representante de este grupo musical, habla del quehacer artístico de más de 35 años de historia: “No sostenemos, tanto como dentro como fuera de la provincia, haciendo esa música anténtica de El Guayabero, el gran Faustino Oramas,  esta música que le dio la vuelta al mundo, y que hoy se sigue disfrutando.

“Según los reportes de la Asociación Internacional del Derecho de Autor, nos escuchamos en más de 56 países como Israel, Checoslovaquia, Japón, España, Latinomérica”. Los Guayaberos, dice Ronda,  han sumado alrededor de 25 giras internacionales.

En 1994, cuenta el también promotor cultural, Fastino introdujo el son picaresco y el tres como intrumento, al son flamenco, eso fue una de las cosas más grandes que hizo en Europa,  y  es algo que hay que defender, contando con el apoyo de las principales autoridades del Partido, el Gobierno y de la Cultura.

“Los géneros musicales quedan la imagen Cuba en el mundo tienen que prevalecer. Yo creo que hemos apartado los valores de la música tradicional cubana, del son, el bolero, el danzón, y le hemos dado valor y espacio a otros tipos de intérprete. Desde esa óptica, Faustino Oramas nos dio la oportunidad de sostener esa obra emblemática y patrimonial que es la defensa del tumbao como un género nuevo, que él hizo del son picaresco”.

Sobre los espacios habituales que tiene el grupo, refiere: “En Holguín, trabajamos en la Casa de la Trova y en la Casa de la Música.Tenemos la posibilidad de contactar con dos públicos diferentes. En la Casa de la Trova, por ejemplo,  con aquel que va a escuchar música tradicional, a recrearse con esas cancionesde Faustino, que hemos tratado de adaptar para no perder esa cercanía con la juventud.

“En el caso de la Casa de la Música es más difícil.El público que accede allí va con otros intereses, sin embargo como es algo consecutivocada 15 días,  ya la gente se va adaptando y baila”.

Para este mes de enero Los Guayaberos tienen prevista dos presentaciones: “El día 16 estaremos en la gala por el décimo aniversario de los Estudios Anima, cuya obra está fuertemente relacionada con la obra musical de El Guayabero. El día 19,  frente Iglesia San Isidoro de Holguín, en el advenimiento del cumpleaños 267 de la fundación de laciudad y tenencia de gobierno, nos presentaremos con invitados como Betsy Remedios,una de las principales voces líricas de la provincia, y Maité Segura, cantante de son flamenco”.

En junio, añade Richard Ronda, se  celebrará una nueva edición del Festival “Música con Humor”, y participarán los cantautores Tony Ávila, Pancho Amaty Frank Delgado.

De fondo, Los Guayaberos hacen gozar a un público diverso. Pero Marieta hay en todas partes, y como bailan. Y eso a los músicos, al mismísimo Faustino le gustaba. Llega la noche, suena la agrupación MDV, con su rica fusión y versiones de clásicos del pentagrama musical cubano. El Callejón se ha vuelto una fiesta.

De Céspedes a Fidel, una sola Revolución

Gala por el 60 aniversario del Triunfo de la Revolución. Foto: Adrián Aguilera

Por Jorge Suñol Robles

Las campanas sonaron, volvieron a sonar. Recordando los inicios de una historia que formó nuestras raíces, marcó nuestra huella. Aquel 10 de octubre de 1868 en La Demajagua despertamos y conquistamos, poco a poco, el sueño de la independencia. Pasaron los años, vinieron combates, muertes, asaltos, contradicciones, obstáculos, guerras, tratados, pero resistimos,  y el 1ero de enero de 1959 los cubanos celebramos el triunfo de la libertad, la lucha constante.

Por eso, cuando se acerca la fecha, son muchos los homenajes. Por eso, Holguín  se suma y celebra estos 60 años de Revolución en una gala político-cultural frente a La Periquera, celebrada en la noche de este sábado. Allí, en los balcones de este histórico sitio, Fidel Castro, en febrero del 1959, pocos días después del suceso, se dirigía a los holguineros y los instaba a mantener este proyecto socialista. Su discurso fue recordado por el investigador y locutor César Hidalgo Torres.

Al homenaje patriótico, cargado de referencias históricas a hechos emblemáticos como los Asaltos a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el Desembarco del Granma y la Invasión a Playa Girón, acudieron Ernesto Santiesteban Velázquez, primer secretario del Comité Provincial del Partido en Holguín, Julio César Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, entre otros dirigentes del Partido, el Gobierno, la Unión de Jovénes Comunistas (UJC), la Fuerzas Armadas Revolucionarias (Far), el Ministerio del Interior (Minint) y del  sector de la cultura

Foto: Adrián Aguilera

En los inicios de gala “Revolución” se presentó el video clip, dirigido por Joseph Ros, del tema “La Bayamesa”, en una hermosa versión de los trovadores  Annie Garcés y Eduardo Sosa. Y siguiendo por estos primeros años históricos, se escucharon los versos del poeta holguinero Delfín Prats con su “Mañana en La Demajagua”.

El elenco artístico estuvo integrado por el sonido de las Golden Voices, el estilo de los solistas Nadiel Mejías, Ernesto Infante, Gladys María y Marien Hernández, el ritmo del septeto Kumbayá y Cubamar, la fuerza de las compañías danzarias D´ Okokán y Danza Evolución, la trova sincera de Lainier Verdecia así como acompañamiento de la Orquesta de Cámara de Holguín.

En la velada, bajo la dirección general de Víctor Osorio Zaldívar, se reconoció al destacado investigador José Abreu Cardet, quien obtuviera, recientemente, el Premio Nacional de Historia 2018. Ya en el final se sintió la tradicional conga, y todo los artistas se unieron en el escenario para celebrar y recordar la fecha, que da la bienvenida a un nuevo año y resume el esfuerzo de una Isla comprometida, culta y solidaria.