Teorizar sobre las tablas

Por Vanessa Pernía Arias

En el arte, como en la vida, no deben existir fronteras: se deben asumir determinados riesgos, atrevimientos, confrontaciones… El arte debe estar abierto como una casa con todas sus ventanas abiertas, no “entornadas”, porque se corre el riesgo de cerrarse al mundo, a lo hermoso del mundo. Y precisamente el teatro joven no debe cerrar sus ventanas a la creación renovadora. El Café del Arte Joven de la AHS en Holguín presta su ambiente al diálogo sugerente, innovador: un acercamiento polivalente a la creación joven actoral en Cuba.

A los jóvenes amateurs del teatro en la isla se dedica un aparte en el X Festival Nacional de Teatro Joven. Esta fue razón para desarrollar la primera propuesta teórica del evento: el taller “Aproximaciones al teatro de aficionados en Cuba”. Tres grupos amateurs: Sendas, Títeres Eclipse –ambos de Holguín– y Agon Teatro, de Santi Spíritus, intercambiaron sobre sus modos teatrales, sus aciertos y desaciertos, sus maneras de concebir el teatro en la actualidad. Jóvenes que impulsados por la vocación teatral demuestran la solidez de sus conocimientos, de sus puestas en escena, como es el caso de Jirivo Jiribilla… ¡El Güije!, de Títeres Eclipse, escrita y dirigida por Leandro R. Peña Hernández, y Condeza descalza, de Agon Teatro.

La ventana entornada…

Los Hermanos Camejo encontraron un camino que luego no fue retomado. Un camino artístico multidisciplinario que recorrieron grandes figuras de las artes en Cuba: Raúl Martínez, Abelardo Estorino, Leo Brower, Rogelio Martínez Furé, Iván Tenorio, Martha Valdés… que han enriquecido el mundo del teatro, el mundo de las figuras. Fueron ellos quienes dinamitaron el mundo titiritero en la isla, este arte milenario que surgió con las primeras sombras del hombre en las cavernas, luego en las sombras asiáticas, hindúes… hasta nuestros días.

Rubén Darío Salazar, es un “joven” díscolo que “aún donde innova quiere sentirse como un continuador”, un continuador de la obra de los grandes titiriteros: de los Hermanos Camejo, de Stanislavski, maestro de la actuación en vivo, del teatro lorquiano, pero que siente esa necesidad de “compartir, porque también te hace crecer”. Por estas razones ha compartido sus saberes con los jóvenes participantes del X Festival Nacional de Teatro Joven en el Taller “La ventana entornada: una mirada cómplice a la actualidad del teatro de figurasen el mundo”, en la Casa del Joven Creador.

Rubén Darío Salazar es un “joven” díscolo que “aún donde innova quiere sentirse como un continuador” (foto Ernesto Herrera).

Este panel profundizó en las complejidades, aciertos y desaciertos del teatro de figuras en la actualidad, asimismo demostró la multiplicidad poética sobre el escenario, la fusión de todas las artes porque un espectáculo titiritero debe ser más que eso, debe ser musical, circo, artes plásticas, literatura, cine… A su vez, discernió sobre las posibilidades tecnológicas que ofrece la era digital, la tecnología que nos podemos dejar de lado y que, actualmente, brinda al teatro de figuras, en muchos casos, espectáculos surrealistas y renovadores. Escenografía, luces, mecanismos, máscaras se convierten en un desafío total a la convención del títere como cosa de niños, como cosa sencilla, constituyen puestas tecnológicas titiriteras que rompen todos los esquemas.

Rubén Darío reparó en puestas mundialmente conocidas, llevadas al mundo del espectáculo, al mundo de las figuras. Una de ellas fue El Rey León realizada en Broadway por la cineasta, diseñadora y titiritera Julie Taymor. Según Rubén Darío, hasta ese momento en Broadway el títere no había tenido tanta democracia, “esta fue una puesta que revolucionó el musical, con un fuerte componente titiritero”. Julie, también fue contratada para la producción de la obra La flauta mágica, basada en la original de Mozart, en el Metropolitan Opera House, asimismo para La Isla Encantada; estas, según Rubén Darío, “son propuestas espectaculares, con un derroche tecnológico increíble y que insertan al títere en el mundo de la ópera”.

Se habló de otro de los grandes maestros del teatro estadounidense, el director, dramaturgo y diseñador Robert (Bob) Wilson y de obras titiriteras extraordinarias como Odisea, Polifemo, y de un homenaje suyo al bailarín ruso Vaslav Nijinsky, una obra que integra, el teatro, el ballet y el musical, “el mundo de las ensoñaciones de Nijinsky”. Nos acerca a la obra de Victoria Chaplin y James Thiérrée, descendientes del gran Charlot que revolucionó la escena del cine mudo a través del mimo, y que llegan a actualidad con un espectáculo fabuloso El Circo Increíble, “una galería de personajes titiriteros, una fusión de elementos circenses y de teatro de figuras”.

La obra de Fabrizzio Montecchi, maestro del teatro de sombras, propuso una nueva mirada a la obra de Shakespeare con Sueño de una noche de verano, “un espectáculo de danza moderna y sombras que integra elementos propios del títere”. Expuso la obra de Phillip Genty, “quien revolucionó el teatro de títeres en los años 80–90 con propuestas surrealistas a través de un arte conceptual, con un lenguaje escénico espectacular, propuestas que echan mano al subconsciente humano”.

Además, abordó la obra de grupos de teatro callejeros que son continuadores del teatro de títeres, con versiones sugerentes desde el punto de vista de los elementos y la estética que utilizan. Grupos que defienden “la otra belleza”, esa belleza que no es visible ante el ojo humano, pero que debe ser entendida y asimilada, disfrutada. Muestras expresionistas, satíricas, grotescas hasta cierto punto, pero sobre todo muy inteligentes y acertadas.

La creación titiritera hoy no puede estar con las ventanas “entornadas” al desarrollo y a la multidisciplinariedad artística, porque, nos dice Rubén Darío, “el mundo del títere hoy provoca, asombra, dialoga, se vende bien caro; el mundo del títere hoy está donde tiene que estar”.

Detrás de todo esto debe haber un demonio

Por Jorge Suñol Robles

“Usted está muerto, completamente muerto”. Jerusalén desaparece, como si nunca hubiera existido. Ellos, los otros, los poderosos, intentaron crear un mundo justo, pero fracasó, fracasó el experimento. “Todo acto de poder es un acto de violencia hacia los hombres”, grita Voland, espíritu del mal. La puerta del fondo, única salida, permanece cerrada. Un espacio lleno de dudas. Los límites se cruzan, se pierden, nadie los pone. El hombre se vuelve efímero. El tiempo se va agotando.

El Maestro quemó los manuscritos, los quemó por miedo, por cobarde, quizá por eso fue decapitado. “Mi cabeza, dónde está mi cabeza”. Todos tienen culpa y quieren escapar, escapar de su soledad, de ese infierno, de ese manicomio que los ha encarcelado. Testigos, cómplices, por eso están allí. Detrás de todo esto debe haber un demonio. La ciudad parece estar vacía. Pero el loco Desamparado insiste en que todas las mujeres se han ido a los mercados y comenzaron a desnudarse. Alucina.

Teatro Espacio viene desde La Habana con la propuesta Desamparado, dirigida por Alfredo Reyes. Una guerra entre la vida y la muerte, guerra de espíritus buenos y malos, una batalla constante; la pieza es eso: una fuerte lucha entre cuatro seres perturbados, que acaban por desesperarse, culparse, arriesgarse… pero que les queda la esperanza, la utopía de creer, creer en algo, aunque sea irracional. “Yo no estoy loco”.

La puesta, con texto original de Alberto Pedro y versión para la compañía del propio Alfredo Reyes, a lo que se le agrega, además, una reformulación de El Maestro y Margarita, de Mijaíl Bulgakov, obra que está inspirada en el Fausto, de Johann Wolfgang von Goethe, intenta arrancarnos de la silla para abrir la dichosa puerta, cruzarla y conectar con el otro mundo, incierto.

Desamparado, propuesta habanera dirigida por Alfredo Reyes en el Festival de Teatro Joven (foto Ernesto Herrera).

Actuada de manera correcta y precisa, aunque no todos los actores estuvieron en un mismo nivel, claro está, ya sea por la naturaleza de su personaje y su carga interpretativa, a la obra le hace falta convencimiento, pero no convencimiento escenográfico, porque ese es un aspecto a destacar, sino más fuerza y seguridad en los actores; trabajar con su expresión corporal. El elenco puede hacerlo. Sobresale, en ese sentido, el personaje del Desamparado, por Raysman Leyet, a mi entender, el mejor concebido de todos.

Debo referirme, asimismo, al excelente diseño de luces: intrigan, desafían, aportan, comunican, nos trasladan de escena a escena; un gran acierto, sin duda. Es plausible, también, lo medido de su escenografía y su diseño de vestuario, que ambientan y reafirman: eso es un manicomio y allí todo el mundo cree en los espíritus.

Momentos de canto y rezo tuvo Desamparado, que van marcando un ritmo, canciones de esperanza, represión y soledad, deseos de libertad. La puesta acaba así. Entierran al Maestro, que nunca le gustaron las flores amarillas. Un mar de saliva sin sentido obliga a los hombres, sangre y saliva. Se abre la puerta. Están enfermos, algunos vivos, otros muertos. Pero Margarita dice que está viva y que quiere ser feliz. Por eso están allí, por los demonios.

“Uruguachos”

Por Edgar Ariel &Katherine Pérez

Hay dos hombres sentados en el banco, dos hombres que aguardan el tren. Un tren. Metáfora del viaje. Un tren que se espera, pasa, y no para. Les hicimos recordar a la escritora ¿francesa, Katherine? Katherine no, que belga. A la Yourcenar. Todo se nos va, incluso todos, y hasta nosotros mismos. Ellos, Amares Social Clown, que se fundaron para el viaje, en el viaje mismo, con el viaje a cuestas, han visto pasar tantos trenes. Tantos trenes que pasan, y no paran, y siguen, y nos dejan… completamente tristes. Acaso no es la tristeza el humo violeta del tren. Y si no hubiera pitado el tren. Y si no… Un tren más, otro de tantos.

Un techo de bombillas colgantes que titilan sobre el escenario como soles encapsulados. Pleno solsticio. Fragmentos de luz. Copos de otoño. Vienen del Uruguay, de la Pampa, con las máscaras curtidas por la espera. ¿Pasará el tren? Preguntala voz del público. Claro que pasará, basta pintar con tiza raíles sobre el escenario.

  • No, no choi de acá.
  • ¿De dónde es, señor?
  • ¿Hace mucho está?
  • Hace tanto, tanto tiempo.
  • Desde siempre.
  • Es que es un tren que nunca, nunca pasa.

Nos fuimos al Pernik a entrevistarlos. Tienenrostros del sur. Hermosos rostros del sur. Daba cierta paz escucharlos, la paz de los monasterios. Pudiéramos decir que son actores nómadas.Hoy en Argentina, mañana en México, el sábado acaso en Perú.

Permítame elogiarle el colgante, ¿tiene una piedra, lapislázuli?, le dice Edgar. Betina sonríe, responde con el nombre revelado de la piedra, un nombre extraño, casi impronunciable, no lo recordamos, pero aunque estaba partida la piedra –es más linda quebrada– supimos que era de las que no se pueden comprar ni con todo el oro del Perú. Una piedra del Perú.

Llegar a Cuba fue como entrar en una peli vieja, dice con cara de asombro, con ojos como violetas empapadas, Federico. ¿Cómo Lorca?, lo interpela Katherine. Sí, pero Rodríguez, mientras sonreía y se enrolaba el “cabecho”. Soy de un pueblo del Uruguay, más pequeño que Holguín, donde en invierno muere todo, y vamos hacia adentro. En primavera es diferente. Flor es vida.

Andrés Fagiolino tiene cara de zarévich y sonrisa de Shelmerdine. Quisiéramos describirlos, a los tres, pero cómo se puede, en solo dos horas de conversación, de palabras, conservar en la memoria el suave declinar deun mentón.

Amares Social Clown de Uruguay llega ahsta Holguin (foto Ernesto Herrera).

¿Cuál fue el inicio?

Betina: Este grupo fue hecho para el viaje. Éramos cuatro integrantes. Desde niña hago tela acrobática; conocí a Andrés en las clases de acrobacia, y me invitó a viajar y yo tenías esas ansias de viaje y me uní. Y así hemos conocido varios países de América. Hicimos Lucidez para el viaje.

Más allá de Stanislavski, Brecht o Artaud, cuáles son sus paradigmas en el teatro.

Andrés: Nuestro paradigma, simple, es mostrar la autenticidad. Cada uno propone y pregunta qué piensa el otro de la propuesta y, sobre todo, atendemos aquello de seguir abriéndonos y seguir buscando. La forma está en el hacer. Y somos payasos, artistas escénicos, tenemos diversas corrientes que nos han marcado en el plano teatral. Creemos que no existe la teoría ni el maestro, sino que las claves van a tener que ser encontradas por uno mismo.

Lucidez…

Federico: En la obra tratamos de buscar otras posibilidades escénicas. El acercamiento a la luz es el acercamiento a la verdad. Es una propuesta para considerar las leyes de la sociedad, las leyes que impone. Si no cumples esas leyes te pueden tildar de loco. En la obra la frontera entre lucidez y locura es difusa, brumosa. Tiene que ver con un estado general de esquizofrenia en la actualidad.Personajes que tienen que ver sicológicamente con la anomia; en este caso nosotros lo que tratamos es de ver cómo vamos a otra verdad, nuestra verdad.

Andrés­: Nosotros clown más que ocuparnos de la estupidez nos centramos en la incoherencia. Y en la incoherencia –diría un amigo– muere el sentido. Tenemos que permitirnos ver distinto. Hay algo que necesita quebrarse.

Repetimos.

¡Hay algo que necesita quebrarse!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Condesa descalza: Esta tierra es una enfermedad

Por Jorge Suñol Robles

No es una ciudad. Es un monstruo lleno de árboles. Una condesa con cara de burla, puta y descalza, arruinada, es el testimonio vivo de la destrucción, la indecencia. Su hija, Miri, es una niña llena de miedos, quiere escapar, escapar con su linterna. Mercedes es la que trae más ilusión, la lluvia la inspira y por eso sube a la azotea y se baña desnuda mientras un aguacero la encarcela. Lucio se adueña de su sexo e intenta mirarse al espejo, para descubrirse; nadie creería que ese macho trabaja en una fábrica de vinagre, pero es así.

Un espacio con cuatro estatuas, cuatro seres perturbados y “masturbados” por la vida, cuatro almas inquietas, confusas, contradictorias, necesitadas. “Es preciso vivir aquí”, por eso nos quedamos y contamos esta historia, por eso, a veces, no decimos nada, queriendo decirlo todo. Es una promesa. “Deberíamos olvidar, olvidarlo todo”. Pero no, hay que creer y recordar todavía.

Desde Sancti Spíritus llega por vez primera a este Festival la compañía Agon Teatro, con la obra Condesa descalza, pieza inspirada en la novela Tuyo es el reino, de Abilio Estévez. Bajo de la dirección de Kiusbell Rodríguez Castiñeira se nos entrega un puesta sencilla, pero cargada de matices y reflexiones, a pesar de la recurrencia de los temas y la manera cómo son tratados.

El elenco es muy joven, sin embargo logra “desmenuzar” un texto cargado de lirismo y fuertes emociones, que impone una intensa carga interpretativa, aunque hay que reconocer que en todos no es plausible. Es un texto hecho para sentir, vibrar, sofocarnos, mordernos los labios si es necesario; hay sexo, manipulación. Llega, por momentos, a la agresividad, pero sin duda es, a mi entender, el mayor acierto de la obra.

Hay que destacar que es una pieza recién estrenada, cuanto más escenarios pise madurará el concepto de la puesta en escena y la fuerza de los personajes. Pero es evidente, Condesa… tiene potencial para hacerlo y su elenco es capaz de ello. Tiempo al tiempo.

La compañía Agon Teatro presento la obra Condesa descalza, pieza inspirada en la novela Tuyo es el reino, de Abilio Estévez (foto Ernesto Herrera).

Utilizar pocos recursos escenográficos: solo una banqueta, unos tacones, un pato, un abanico, supone dejarle todo el protagonismo al actor y al diseño de luces. Este aspecto es algo que está bien concebido. Los actores no necesitan más que eso. Y la Condesa, con sus tetas al aire, abre la boca y hay que mirarla, aunque odie la lluvia, aunque el sol la achicharre, aunque obligue a su hija a ser puta. “Que entre bien esa pinga. Apriétala un poquito”.

La banda sonora es el espacio para transitar, para que los actores se miren por dentro, estén en escena o no. Ron, cigarro, un delicioso Nosotros, apoyan el discurso, aportan al ambiente. Al fondo, Miri (Odainy Fernández) masturba a Lucio (Alejandro Menéndez); la Condesa (Dorellys Torres) abochorna a su hija, la obliga. Mercedes (Anabelkys Pérez), la católica, se perturba, grita. Un quinto personaje, Gaby, que nunca aparece, transforma en figuras de exposición a todos, menos a la Condesa, regia y firme, con el sellito del Fondo Cubano de Bienes Culturales.

La escena comenzó con tronco de aguacero… No se supo si escampó alguna vez. Tal vez porque el final nunca fue un final. “Sé que es el destino de quien viene a decir la verdad”. Tuvimos que creerle, ya con la sala oscura: esperábamos que la Condesa saliera y se encaramara otra vez en su banqueta y dijera algo, con esa cara de burla, o no dijera nada, pero que se encaramara.

 

 

¡Caliente que quema!

¿Son realmente malas las segundas partes?

A un cabaret muy sui generis, donde su staff siempre dice lo que piensa, sin importar el tema ni la perspectiva, asistimos la noche de este 17 de marzo. El Centro Cultural “Plaza de la Marqueta”, devino en escenario para tal espectáculo que se ubica dentro de la X Edición del Festival de Teatro Joven Holguín 2018.

El montaje de cada pieza es cuidado en detalle para adherirse al conjunto semiótico. Foto: Ernesto Herrera

“CCPC: La República Light”, denominado así en alusión a la célebre obra de Platón y a la Coca Cola, es una versión de la obra original “Cuban Cofee by Portazo Cooperative”. De Matanzas nos llega esta visión desgarradora sobre el panorama cubano, que se auxilia de diálogos y textos crudos, vulgares, populares al estilo del solar: una agresividad fonética con creatividad poética”, como se justifica durante la puesta.

“Donde si pequeña es la patria, grande se sueña”, es el slogan del que se valen los integrantes del grupo de teatro “El Portazo” para recrear disímiles emociones y estados de ánimo-a veces sobredimensionados-, que en definitiva aluden a diversas problemáticas de nuestro entorno.

En esta suerte de cabaret donde el travestismo y la prostitución hacen gala de las más talentosas dotes, los presentes “disfrutan” de un café bien amargo al tiempo que escuchan historias cercanas o no.

“Donde si pequeña es la patria, grande se sueña”, es el slogan de esta versión. Foto: Ernesto Herrera

Monólogos y temas musicales doblados por los artistas escenifican determinados problemas sociales, a través de una rima constante donde para esta ocasión-y estar a tono con lo que les circunda-, se emplean etiquetas como #laviveslaamas, #somosputas, #bellezalatina, en dependencia del número que se interprete.

Todo el montaje es cuidado en detalle, en cada pieza nada está de más, cada elemento se adhiere al conjunto semiótico de elevada carga política, cultural, social. El público no es solo un espectador, se convierte en bailarín, en protagonista de la noche cuando los artistas interactúan con él, eso si ya con anterioridad no se sentía así, al verse reflejado de lleno en la obra: y es que precisamente esa es una característica esencial en este montaje interactivo que ya se veía desde la versión inicial “CCPC”.

Una propuesta desenfrenada y sin estigmas, despojada de prejuicios, es la que nos propone “El Portazo”, quienes con ánimos de criticar lúdicamente, de reír o burlarse de nuestros problemas, crean una suerte de sátira que constituye la esencia del cubano, ese mismo que se sufre y a la vez se mofa de sus desgracias con la mordacidad que da la espinita clavada por un tiempo en un molesto sitio.

Temas de diversa índole aborda la obra a través de una perspectiva descarnante. Foto: Ernesto Herrera

Un travesti canta “Bésame mucho”, las provocativas bailarinas resaltan con su “Te lo doy” (Aé la chambelona), para la foto digan “crisis”-en busca de una sonrisa instantánea en la última sílaba-; todos estos son solo momentos sutiles dentro de una propuesta bien atrevida donde los curados de espanto no se dejan sorprender con lo que ven, no así de asombrarse por este juego que muchos han anhelado pero que pocos se han atrevido siquiera a empezar, y del que muchos menos cuentan un “final feliz”, pero donde solo resalta una palabra: valentía.

Visa Libre para Amares Social Clown en el Festival de Teatro Joven

Por Juan Pablo Aguilera Torralbas

Una vía. Esperan un tren. Ya están listos para comenzar el viaje. La espera es necesaria, no importa la hora de salida, no importa el destino, al final todos salen de la misma estación y llegan al mismo lugar. Esa es la metáfora que defiende, en la obra “Lucidez”, al grupo de clown teatral uruguayo Amares Social Clown, quienes llegaron hasta Holguín para participar en el Décimo Festival de teatro Joven.

Grupo de clown teatral uruguayo Amares Social Clown. Obra: “Lucidez”. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Motivados por la posibilidad de intercambiar y conocer más sobre el arte en las tablas que se hace por jóvenes en Cuba, los charrúas, llegan por primera vez a la Ciudad de los Parques, tras haber participado en la cruzada teatral Guantánamo-Baracoa.

“Estar en Holguín es un placer. Nosotros vinimos a Cuba para la cruzada, y allí conocimos a unas compañías de Holguín: El Güiñol y Palabras al viento. Nos ha ido súper bien y la obra que traemos, es un espectáculo que se basa en el Clown teatral como punto de partida. El texto y dramaturgia es nuestra, trata un poco de nuestras vidas y lleva un proceso de investigación grande. Es una foto en el tiempo, de lo que nos está pasando: la muerte, el destino, la libertad, las raíces.” Expresó Andrés Fachorino, director del elenco.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Por su parte Federico Rodríguez, integrante del grupo plantea que la línea de trabajo de Amares “es una creación nuestra personal a partir de los procesos de vida y de mucha experimentación. No tenemos cerrada nunca la obra hace dos años que está girando y ha sido parte del proceso creativo estos dos años de presentación casi por toda Latinoamérica.”

La metáfora del viaje de la vida es el centro de la trama. “Lucidez”sucede en una estación de tren abandonada, donde lo único que queda es esperar a que llegue el tren. La espera de algo que mueva la vida hacia un destino incierto.

Obra “Lucidez”.Grupo de clown teatral uruguayo Amares Social Clown. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

En dicha espera los personajes confunden la realidad con ilusión. Va desde las acciones más ridículas, como mugir y establecer un diálogo con una vaca, hasta las reflexiones más profundas de la vida, haciéndose valer de cambios brucos de actitud en escena que hacen al público sorprenderse.

Producto a la constante creación de “Amares”, esta obra se sale un poco del teatro clown y mezcla, en escena, técnicas acrobáticas que funciona como transición en la historia. En pos de lograr una función más contemporánea, Social Clown no duda en romper la cuarta pared y hacer parte de su función al público presente en la sala.

La obra se sale un poco del teatro clown y mezcla, en escena, técnicas acrobáticas que funciona como transición en la historia. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Gran destreza demuestran Andrés y Federico, actores del grupo, a la hora de crear sonidos a veces ininteligibles, en escena, que demuestran al público las diversas situaciones por las que pasan los personajes en acción. La obra utiliza poca banda sonora, elemento característico en la estética clownesca de “Amares”.

La escenografía con un alto valor minimalista, se basa en un banco y luces colgantes donde los actores hacen valer la imaginación del público para recrear la estación del tren, lo mismo son pasajeros que se transforman en locomotora, mientras que filosofan sobre eclipses, la vida, y la muerte.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Amares Social Clown es una compañía de teatro que investiga y genera propuestas escénicas teniendo como punto de partida la técnica de clown. Desde diciembre de 2015 se han presentado en gran parte de América Latina. Obras como “Lucidez”, “Río al Cielo”, “Camino a casa” y en la “Orilla” ha sido presentados en festivales, teatros y espacios no convencionales.

Amares llegó a Holguín una obra existencialista, profunda e inteligente, donde los personajes se cuestionan constantemente el objetivo de sus vidas. Aun cuando el destino es incierto tienen bien definido que para partir es vital coger el tren. “Lucidez” consigue emocionar al público, a la vez que incita a la reflexión sobre ¿Quiénes somos? ¿Qué esperamos? ¿A dónde vamos?

Las estaciones traen al “Bola” al Suñol de Holguín

Por: Juan Pablo Aguilera Torralbas

El Festival Nacional de Teatro Joven alzó el telón en Holguín, por décima ocasión; pretexto que utilizó el grupo, Las Estaciones, para presentar en el teatro Eddy Suñol de la Ciudad cubana de los Parques, la obra “Por el monte Carulé”.

La obra escrita por Norge Espinosa, diseñada por Zenén Caleroy coreografiada por Liliam Padrón, es actuada por Rubén Darío Salazar, director del grupo y encargado de la puesta en escena y por Iván García.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

La obra, desarrollada en dos planos paralelos, presenta a dos camareros del Restaurant Monseigneur que mientras montan la mesa son sorprendidos por el fantasma de Ignacio Villa, Bola de Nieve,quien deambula con su piano y su peculiar voz por el restaurante donde cantó sus últimas canciones.

La trama es un recorrido por la carrera musical y artística del “Bola”, con historias íntimas de su vida:su natal Guanabacoa, su relación con Rita Montaner, tanto en la infancia como los conflictos profesionales que vivieron en México, hasta que, con su peculiar voz y simpatía, cantó en las mejores plazas y conquistó el mundo.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

El trabajo escenográfico es minucioso a pesar de la austeridad escenográfica. “Estaciones”demuestra su versatilidad e ingenio pues solo con una mesa, un cartel, un atril, son capaces de transmitir al público presente, a través de simbologías, los más disímiles sentimientos; así como transportarlos a la Torre de Pisa, Machu Pichu, Nueva York o a Paris junto a Edith Piaf.

Con pinceladas de drama la obra se basa fundamentalmente en recursos del humor. Para el desarrollo de la misma es vital la coordinación de un trabajo preciso entre actores, sonidista y luminotécnico, aun cuando esta no fue la mejor presentación. No obstante, a partir de su formato de teatro arena, se puede “enmascarar” cualquier fallo a través de la interacción con el público.

La obra que fue estrenada el 19 de septiembre de 2009, en el Festival Mundial de Marionetas de Charleville-Mezieres, Francia; llega hasta Holguín con muy buena salud, y es bien recibida por un público conocedor ya familiarizado con el trabajo del grupo matancero, que encuentra en la nororiental provincia una excelente plaza para el desarrollo actoral del país.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

“Lo importante es estar aquí. En mi época, muy pocas veces se tenía la oportunidad de hacer, de estar, de crecer, de desarrollarse…Ojalá y cuando tuve la edad de ustedes, hubiese tenido un festival como este”, expresó Rubén Darío Salazar, inquieto director de la compañía, al finalizar la presentación.

“Por el Monte Carulé” es de las mejores obras de títeres para adultos del teatro contemporáneo cubano, y así lo demuestran los disímiles premios recibidos tanto nacionales como internacionales. Evidencia de ello son: el Premio Hola (Hispanic Organization of Latin Actors) al mejor diseño por el espectáculo; el premio a la mejor producción en teatro infantil, mejor interpretación y  mejor dirección, de la Asociación de Cronistas de Espectáculos de Nueva York (ACE); mientras que en Cuba entre otros lauros mereció el Premio Villanueva de la crítica a uno de los me­jores espectáculos del año en el 2010.

Tal es la magia transmitida por “Estaciones” que se siente la presencia del “Bola” quien tras aparecer en los delantales de los camareros, se convierte en el protagonista de una obra titiritera que permite conocer y reflexionar sobre la vida de uno de los más grandes músicos cubanos.

Obra : “Por el monte Carule”, grupo Teatro de las Estaciones. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

La obra termina donde mismo comienza: en el Monseigneur, que se transforma en el Chez Bola, donde siempre “El Bola” tocará su piano rojo.

Recuerdan en Holguín a Hugo Chávez Frías

Por Erian Peña Pupo

Con una gala político–cultural realizada en el Teatro Eddy Suñol, los holguineros recordaron el V aniversario de la desaparición física del Comandante Hugo Rafael Chávez Frías.

La gala contó con dirección artística de Carlos López y articuló su propuesta con danzas, instrumentos y ritmos musicales típicos, como el joropo, del hermano país venezolano y contó con la actuación de reconocidos exponentes de la música y la danza en Holguín, entre ellos las intérpretes Gladis María y Yamila Rodríguez, el trovador Ramón Silverio, el proyecto infantil Ronda de los sueños, dirigido por Grisel Velázquez, además de estudiantes de la enseñanza artística en la provincia y varias generaciones de instructores de arte.

Foto tomada de Internet

“Nos reúne el cariño, el aprecio, la admiración, el amor y por sobre todas las cosas, la gratitud a esa persona con la que en vida tuve la oportunidad de compartir unas pocas horas, pero fueron suficientes para terminar de cultivar aquel sentimiento, a tal punto que el día de su partida física lo lloré como si fuera mi padre biológico. Gracias a su política este hijo de campesinos pudo hacerse médico, con su pensamiento claro y visionario diseñó el proyecto al cual pertenezco y a cinco años de su partida sigue rindiendo frutos convertidos en conquistas de la medicina bolivariana”, subrayó Asaú Díaz, médico venezolano graduado en Cuba, en sus palabras de agradecimiento al líder venezolano, nacido en Sabaneta, Barinas, el 28 de julio de 1954, y fallecido en Caracas, el 5 de marzo de 2013.

Asimismo, Gelquis Ricardo del Toro Pérez, primer secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) en la provincia, expresó: “Esta tarde ha estado cargada de emociones porque la hemos vivido junto a nuestro amigo. Es impresionante todo lo que uno puede ver a través del arte, la cultura; este teatro está hablando de Chávez, lo vemos en todas partes, en las banderas, los carteles, en los ojos, las palabras, en el corazón nos vibra Chávez”.

Foto tomada de Internet

La gala político–cultural, a la que asistieron las principales autoridades políticas y gubernamentales en la provincia, desbordó el Teatro Eddy Suñol con la asistencia del público y finalizó entre himnos y canciones revolucionarias, danzas tradicionales, banderas latinoamericanas y la imagen de ambos líderes imborrables de la izquierda continental: el cubano Fidel Castro y el venezolano Hugo Chávez, hermanados por la historia.

 

Distinguida Orquesta Sinfónica de Holguín con Suceso Cultural 2017

La Orquesta Sinfónica de Holguín, institución con una labor sostenida dentro del quehacer artístico del territorio y destacada por su trabajo con directores invitados, recibió el Premio Suceso Cultural del Año 2017, en Holguín.

Con múltiples nominaciones en este mismo evento, la Sinfónica mereció el galardón por la prolífica temporada de presentaciones que protagonizó junto a músicos y directores extranjeros (España, Australia, Estados Unidos) y copartícipe con elencos cubanos como la banda de rock  Zeus, el Teatro Lírico “Rodrigo Prats” y la solista holguinera  Lucrecia Marín.

El maestro Orestes Saavedra, director de la Orquesta Sinfónica de Holguín, afirmó que este premio “resulta un reconocimiento al trabajo que, durante mucho tiempo, ha estado realizado esa orquesta maravillosa que tiene los holguineros y que tiene este país, que es la Sinfónica de Holguín. Pienso que el mayor reconocimiento es para ellos porque sin ellos no hay institución.”

Ineludiblemente, una motivación para seguir haciendo desde la formación y talento de este elenco que ya pronostica nuevas sorpresas, entre ellas, la presentación junto a uno de los ganadores del último Concurso Internacional de Guitarra de La Habana, el esperado Concierto de Aranjuez para las Romerías de Mayo, así como un proyecto con el excepcional panista y compositor de jazz Ramón Valle, con quien esperan poder ofrecer, por primera vez, un concierto de jazz sinfónico en Holguín.

Vladimir Breff,programador del proyecto Voluntad, recibió el Premio del Público a manos de Faustino Fonseca, director provincial de Cultura. Foto: Herrera Pelegrino

Por sexta ocasión fue entregado el Premio del Público que, con más de siete mil votos emitidos por espectadores holguineros y diferentes latitudes geográficas (España, México, Francia y Ecuador) lideradas por Cuba, recayó en el proyecto Voluntad que, desde el lomerío de Naranjo Agrio, en el municipio de Sagua de Tánamo, trasciende con su trabajo comunitario hacia otras regiones de la geografía montañosa del oriente cubano.

“Esto es un motivo de orgullo muy grande para nosotros. Por una parte, demuestra el sacrificio que hacemos a diario. Nuestra premisa fundamental es voluntad, por eso el proyecto se nombra así. Trabajamos con el corazón y todo lo que realizamos va dedicado al público montañés”, subrayó Vladimir Breff,  programador de Voluntad, quien recibiera el lauro.

La velada, efectuada en el Teatro Eddy Suñol, este 6 de marzo, contó con las actuaciones de los propios nominados como la solista Lucrecia Marín. Foto: Herrera Pelegrino

La velada, efectuada en el Teatro Eddy Suñol, este 6 de marzo, contó con las actuaciones de los propios nominados como la solista Lucrecia Marín, los trovadores Fernando Cabreja, Raúl Prieto y Manuel Leandro, además del Teatro Lírico Rodrigo Prats; cada uno seleccionados por el concierto A lo cubano, durante la XXIII Fiesta de la Cultura Iberoamericana, el espacio de la Feria de los Trovadores en la Plaza de la Marqueta;  y el estreno de la obra “Es esta María la O”, respectivamente.

El jurado, compuesto por profesionales de los medios de prensa del territorio, al valorar la calidad y repercusión social de los acontecimientos, sumó a la lista de nominaciones la actuación de grandes exponentes de la música cubana durante el Festival Internacional de Cine de Gibara, entre los que estuvieron Pablo Milanés, Eliades Ochoa, Pancho Céspedes, Descemer Bueno e Isaac Delgado.

Igualmente,  los premios alcanzados por los holguineros Yaliesky Zaldívar y Osmani Montero en los shows televisivos de Sonando y Bailando en Cuba; la gran exposición “Variaciones sobre temas de Matisse” del reconocido pintor Cosme Proenza; los lauros obtenidos por el grupo Trébol Teatro con la obra Jacuzzi y la temporada de estrenos protagonizada por la compañía Codanza con motivo de su aniversario 25.

El premio al Suceso Cultural del año, otorgado por la Dirección Provincial de Cultura a través del Centro de Comunicación Cultural La Luz, y el círculo especializado de la prensa cultural de la Unión de Periodistas de Cuba, se entrega anualmente al acontecimiento o artista que por su magnitud y calidad resultan merecedores de esa distinción en Holguín.

La semana más alegre de Holguín

Todavía no termina la noche y ya siento nostalgia por estas horas de intensas carcajadas que provocaron “medicinales” dolores de mandíbula y hasta de cabeza, de sonrisas para aliviar el estrés cotidiano.

Versatilidad en la escena demostraron los jóvenes del Lírico holguinero. Foto: Ernesto Herrera

La V Edición del Festival de Humor Joven Satiricón se despidió este 4 de marzo con una velada de lujo donde los presentes disfrutaron de lo mejor de la escena humorística en Cuba.

Entre signos de exclamación y con asteriscos queda una obra, La Cita, quizás lo mejor que pudo presenciarse en cuanto a calidad interpretativa de las actrices Venecia Feria y Andrea Doimeadios, así como por la elevada factura del guión, del puño y letra de Osvaldo Doimeadios, quien impregnó perspicacia y talento sobrados para concebir una obra que hace reír y a la vez pensar, asombrarse y disfrutar mientras nos analizamos por dentro.

Para iniciar la noche de despedidas fue Kike Quiñones, quien se aventuró a interpretar un fragmento de la ópera “La hija de Escipión”, obra de los icónicos “Les Luthiers”, pero esta vez en versión cubana donde destacaron las interpretaciones de tres jóvenes pupilos del Teatro Lírico “Rodrigo Prats”, quienes además de ser talentosos cantantes exhibieron dotes de humoristas, al acoplarse perfectamente al montaje.

Mirellita es un pilar del humor y la actuación holguinera. Foto: Ernesto Herrera

Para este año, y producto de la presidencia de Kike frente al Centro Promotor, fueron tres las directrices para “depurar” el humor que se ofrece en estos espacios -según Maikel, director de la Leña del Humor-: “no hacer chistes sobre pinareños, porque el Presidente es de allá; tampoco sobre las personas de color, y mucho menos sobre los gueys”, y los cómicos han intentado respetar las posturas de su líder.

Santa es una mujer que vulgarmente se conoce como “luchadora”, y a través de Mirellita Abreu conocemos las interioridades de este personaje interpretado por esta actriz de modo tal que no dejas dudas a quienes creen que ella es solo una integrante del Dúo Caricare, por el contrario, es todo un pilar de la escena humorística holguinera.

Un salvaje oeste totalmente dislocado nos propone “Etcétera”. Foto: Ernesto Herrera

En un salvaje oeste muy sui generis nos encontramos con dos vaqueros de preferencias sexuales atípicas para este escenario, quienes asaltan bancos- pero de series y películas-, y donde además compran las balas a través de la libreta de abastecimientos; esta es la propuesta de los muchachos de “Etcétera”, para la ocasión cabalgando “como yeguas en su caballo”, ¿o era al revés?

Un logro de la medicina cubana, Michel “El Flaco”-exintegrante de “La oveja negra”-, se empeñó en su monólogo sobre los feos, sketch donde sobran las palabras cuando con solo ver a su protagonista nos damos cuenta que él, en sí mismo, es una obra humorística. Aún así el talentoso joven realiza un bosquejo por la vida de sus similares, del cual estoy seguro que Ernesto-nuestro fotógrafo-, siempre recordará.

Michel se vale de sus “cualidades” físicas para hacer de sus sketchs todo un espectáculo. Foto: Ernesto Herrera

Y un “ex” antecedió a su antiguo grupo humorístico, pues fue “La oveja negra” quien se encargó de proseguir con la descarga nocturna, esta vez con una versión de “El prisionero de la máscara de hierro” donde los dos mosqueteros y D´artagnan, mas que un historia de aventura, por su fisionomía podrían interpretar el cuento infantil de “Los tres cerditos”.

La sorpresa de la noche fue con un invitado especial, Ramón Mustelier, quien logró el clímax a través de su repertorio cargado de imitaciones a personajes populares como los de la novela Tierra brava, o con chistes cortos, incisivos, que recaen en temas y situaciones comunes como el matrimonio u otros, todo ello logrado a través de la picardía que caracteriza al cubano.

Momento especial durante la gala fueron los reconocimientos entregados por la Dirección Provincial de Cultura al Centro Promotor, el grupo “Etcétera” y a “Pagola…”. Para Kike y Eider-director de Etcétera-, los agasajos devinieron en par de reproducciones del Maestro Cosme Proenza, en este caso del cuadro “Fidel, como una espada reluciente”, y para homenajear los 30 años del referente humorístico cubano-“Pagola…”-, le fue entregado a su director una obra de las que compone la serie “Los dioses escuchan”, del propio creador holguinero.

Reproducciones del Maestro Cosme Proenza constituyeron el mejor agasajo durante la noche. Foto: Ernesto Herrera

En espera de que durante el año se realicen temporadas para presentar las diferentes obras que disfrutamos en este Festival-y que otros no pudieron presenciar por falta de capacidad-, los holguineros despedimos la V Edición del Satiricón, en un breve hasta pronto que ansía una nueva semana de risas, esa que es la más alegre de esta provincia.