Cobiellas, artista del tiempo

Argelio Cobiellas Cadenas tiene 81 años y asegura temerle a la pérdida de la memoria histórica. No a la pérdida en sí, sino a la lenta progresión que correo el pensamiento y la existencia. “No se puede dejar que la historia se volatilice, antes hay que ponerla en blanco y negro”, dice mientras se aglomeran en su mente muchos de los acontecimientos relacionados al acontecer cultural holguinero de los que ha sido protagonista y partícipe en las últimas décadas.

Argelio Cobiellas. Foto: Ernesto Herrera Peregrino

Es un hombre pequeño, canoso y medianamente robusto al que uno difícilmente puede imaginarse sobre andamios y piezas de concreto o mármol. Menos ahora que el caminar se le hace más difícil. Más bien lo imaginas sentado frente al caballete, rodeado de pinceles y alumnos. Pero sabemos que buena parte de la vida de Argelio Cobiellas (21 de diciembre de 1936) ha estado relacionada a la escultura monumentaria y además, a la pintura. Tiene sobre el rostro blanquísimo un semblante de patriarca cansado y luminoso: sí, el rostro le ilumina como a un sabio sencillo, pero al mismo tiempo como a un niño curioso.

Como estos días han sido de recuento y homenajes, Cobiellas ha contado mucho de su vida y obra de más de 60 años dedicados a las artes visuales y 30 a la pedagogía. Por eso, para evitar la pérdida de esa memoria que tanto preocupa al maestro, la Escuela Profesional de Artes Plásticas El Alba realizó un homenaje que resultó, además, una especie de conversatorio e intercambio con el reconocido artista, a quien se le dedica la XXXVI edición de la Semana de la Cultura holguinera, junto al promotor cultural Jesús Téllez Carrasedo.

Gilberto González Seik, moderador del espacio. Foto: Ernesto Herrera Peregrino

El escritor Gilberto González Seik, moderador del espacio, introdujo aspectos relacionados al amplio currículo de Cobiellas para un público formado mayormente por estudiantes y profesores del Alba. La música, en esta ocasión, vino de la mano del dúo integrado por Marilyn Aldana y Cheche Gutiérrez.

Cobiellas inició sus andanzas en el mundo de la escultura y las artes plásticas de la mano de su padre, Argelio Cobiellas Cables, en la década del 40 del pasado siglo. En 1948 varios creadores holguineros fundaron una escuela de Artes y Oficios con vida efímera, donde estudió Cobiellas e impartieron clases, entre otros, Mauro Avilés y Elio Pérez Nogales. Antes, nos dice el autor del Monumento a José Martí y el Escudo ubicado en la sede del Gobierno Provincial, en Holguín la escultura monumental apenas existía. Aquellas piezas que ambientaban espacios públicos habían sido encargadas a inicios de siglo a escultores europeos, aunque una notable excepción podría ser el holguinero José Santí: varias de sus obras se encontraban entonces –y aun hoy siguen perpetuando la memoria– ubicadas en plazas de la ciudad. “A los 12 años abandoné la escuela pública y mi padre me incorporó al taller como ayudante personal. Lejos de un castigo constituyó un premio, pues aprendí a hacer rótulos, retratos, pintura decorativa y comercial, afiches, serigrafía, escenografía, vallas, construcción de carrozas o atrezo en general”, comentó Cobiellas en entrevista a Roberto Ráez publicada en la revista Ámbito.

Foto: Ernesto Herrera Peregrino

Luego del triunfo revolucionario de enero de 1959, el accionar cultural en Holguín comenzó a cambiar considerablemente. El actor Raúl Pomares llegó a la ciudad para consolidar el movimiento artístico, creando así el Grupo Literario y la Asociación de Pintores de Holguín. “Estas instituciones nos complementaron como creadores en el plano teórico–conceptual: nos reuníamos en las noches para discutir sobre el oficio e impartir conferencias. Intercambiábamos conocimientos y con los trabajos que hacíamos se cubrían los gastos y el mantenimiento de la Asociación”, asegura Cobiellas y añade, además, que entonces participó en un concurso de cuentos organizado por Silvio Grave de Peralta, director del Departamento de Cultura en aquel momento, y para su sorpresa, luego de las lecturas de las obras en el antiguo Teatro Infante, le anunciaron que había ganado el primer y cuarto lugar con los dos cuentos que envió al concurso.

Luego la Asociación de Pintores se fusionó con la Escuela Municipal de Bellas Arte “Pepa Castañeda”, en 1962, para crear la Escuela Taller de Artes Plásticas “Juan José Fornet Piña”. En ella se formó buena parte de la vanguardia artística holguinera y Cobiellas fue primero alumno y después, en 1968, director del centro.

“Existen dos pilares de la escultura monumentaria en la provincia: la mexicana Electa Arenal y el historiador holguinero Irán Pérez Concepción, promotor de este tipo de escultura en la ciudad”, aseguró en el conversatorio uno de los exponentes más genuinos de la escultura monumental en Cuba. Recuerda que trabajó y aprendió mucho con “la mexicana”, discípula y sobrina del muralista mexicano David Alfaro Siqueiros, en varios monumentos y obras públicas, como el mural del Hospital de Puerto Padre, el monumento a las Pascuas Sangrientas y los bajo relieves del policlínico de Velasco, el Círculo Infantil de Puerto Padre y el policlínico Mario Pozo, entre otros. Electa fallecería en 1969 tras sufrir un accidente mientras pintaba en el Polyforum Cultural Siqueiros en Ciudad México. “Con ella aprendí a valorar la obra de arte como algo más que un producto artesanal”, añade. Cobiellas mencionó, además, la obra de Lauro Hechavarría, presente en el conversatorio, y Caridad Ramos Mosquera, importantes exponentes de este tipo de manifestación en una región donde “la escultura monumentaria es un plato fuerte”.

Argelio Cobiellas, miembro además de la Uneac, recordó los orígenes de la Escuela Profesional de Artes Plásticas El Alba, institución docente a la que estuvo ligado en sus inicios, y la Escuela Vocacional de Arte Raúl Gómez García, de la cual fue su primer director y donde trabajó como profesor hasta su jubilación. Además, rememoró la creación del Monumento al Che en la intersección de las holguineras avenidas de los Internacionalistas y los Libertadores. Construido en 1988, por lo que este año arriba a su treinta aniversario, el Monumento está conformado por un tríptico de monolitos de hormigón armado: dos de ellos reflejan la silueta del Che en bajo y sobrerelieve, mientras el tercero, al centro, contiene, además, un relieve en bronce de la figura del Guerrillero Heroico vestido de campaña. En la confección del Monumento, que da sensación de movimiento, como si el Che caminara hacia el futuro, añade, participaron, además de Cobiellas, Caridad Ramos, Argelio Cobiellas Rodríguez, hijo, y el ingeniero Oniel Sánchez.

Cuando en 1989, el equipo liderado por el investigador y arqueólogo José Manuel Guarch Delmonte descubrió el asentamiento aborigen situado en Chorro de Maíta, Banes, le solicitaron a Argelio Cobiellas el diseño de la Aldea Taína. El complejo escultórico que acompaña al cementerio aborigen fue inaugurado en agosto de 1999: “Al principio eran 38 esculturas, pero luego la cifra ascendió a 40. Pretendíamos hacerlas en barro y, de hecho, hicimos una parte considerable de ellas en ese material; pero luego las transformamos con cemento policromado. La Aldea Taína es mi obra más importante, aunque fue la que más vicisitudes me dio”, añadió Cobiellas, quien ha merecido, entre otros, el Aldabón de la Ciudad, el Escudo de la Provincia, el Angelote, el Premio Electa Arenal, las medallas Raúl Gómez García, Octubre Rojo, Che Guevara, 28 de Septiembre y 150 Aniversario de Máximo Gómez.

Argelio Cobiellas es autor, además, de las esculturas a tamaño natural emplazadas en 2000 en el Complejo Cultural Plaza de La Marqueta, el Sendero Ecológico del Hotel Río de Mares, y como coautor, del monumento a Camilo Cienfuegos en Gibara y el de José Miró Argenter en el poligráfico de Holguín.

Por Erian Peña Pupo

Fotos Ernesto Herrera Peregrino

 

¿Qué sería de mí sin ti, Holguín?

Al fresco de la madrugada y acariciados por el rocío se reúnen en enero los amantes para celebrar su viejo amor, “que no se olvida ni muere”. Al pie de la Catedral de San Isidoro se recuerda una leyenda de pasiones y manigua entre los grises cerros que los han dormido.

La contradanza “Cecilia Valdés” fue la perfecta evocación de las raíces fundacionales. Foto: Carlos Rafael

Quiso la Historia que un 18 de enero de 1752, Alonso de Arco y Moreno, otorgara a este pedazo de tierra-el nuestro-, su título de Ciudad, desde esa fecha hasta hoy, los holguineros se congregan frente a la Catedral para festejar orgullosos tal concesión.

En una evocación de nuestras raíces más autóctonas, la campiña y su poesía, su música; entre boleros y tonadas, se congregaron los hijos de esta tierra durante la noche del 17 de enero a esperar un aniversario más de su Ciudad, el 266.

La buena música no podía faltar a tan promienente celebración. Foto: Carlos Rafael

En este terruño de aborígenes, negros y blancos cuando suena el Himno de Holguín y luego nuestro Himno Nacional junto con las campanas jubilosas, todos alzamos las copas y brindamos, por ella…mientras minutos antes una gala con lo mejor del talento artístico del patio deleitaba los sentidos. Con la dirección artística de Carlos López y la producción de Ledna Amel, el proyecto de narración oral “Palabras al viento”, solistas como Danae Collado, Anabel Bandera, Jorge Nelson y Ernesto Infante, se sumaron a instituciones de la cultura en la nororiental provincia, como el Teatro Lírico “Rodrigo Prats”, para regalar a los presentes una velada tradicional y a la vez diferente.

Las estampas criollas alegóricas a la etapa fundacional, a través de la contradanza “Cecilia Valdés”, y la buena música del Coro Orfeón, la Orquesta de Cámara, el Trío Sahorí, Holguín Forever, el Grupo Sabor Genuino y el trovador Fernando Cabreja, amenizaron la velada a la que asistieron las principales autoridades de la provincia, y que tuvo conclusión en las palabras del Club de vinicultores Bayado y el posterior brindis por la Ciudad, esa que queremos, de la que estamos orgullosos, y la que nos hace únicos: holguineros.

Teatro “A dos manos” en 36 Semana de la Cultura Holguinera

 Nuevamente el arte teatral se presentó en esta 36 Semana de la Cultura Holguinera, esta vez, desde la agudeza teatral que logra componerse “A dos manos,” elenco santiaguero invitado con una obra distintiva, “Mujer con flores… e ideas en la cabeza.” Vuelven a la carga sobre una temática actual, llena de múltiples matices por explotar: el entronizado mal del burocratismo y sus artífices. O, en su defecto, ¿cómo ser un sobrepeso en Cuba? Acudimos a la historia concebida por Nancy Campos y Dagoberto Gaínza, dos experimentados creadores de las tablas santiagueras, cuya impronta  impronta ha calado fuerte durante casi medio siglo.

Hablamos de verdaderos entregados, para quienes el teatro ha sido vida, alimento. Lo afirma toda una trayectoria desplegada en el Conjunto Dramático de Oriente, que luego de la división político administrativa adopta el nombre de Cabildo Teatral Santiago. Le seguirían los años fundacionales del Grupo Calibán teatro devendido en A Dos Manos, en 2002.

Privilegiada por ser una de las dos propuestas reservadas para el Teatro Suñol,  podemos afirmar que la pieza constituía un momento único para el arte teatral. Lástima que la pequeña sala Alberto Dávalos contara con un reducido, pero selecto grupo de espectadores, entre ellos, Frank Padrón, Félix Beatón, Renecito de la Cruz, René Bruzón.

Protagonizada por la joven actriz Arisleidis Reyes, quien encarna a una mujer honesta, trabajadora  disciplinada, “un simple bacalao aspirante a sobrepeso”, que roza las fronteras de la alucinación transformada por el oportunismo y los muchos beneficios aparejados a ese frecuente suceso de ascender, por obra y gracia, de ser jefe. (O congraciarse con él, lo mismo da).

Poco andamiaje, vestuario a tono, gestualidad acentuada caracterizan la pieza que ha sido representada en un supuesto basural. Lo que bien pude denominarse como una función divertida, considerando los avatares de la entonces humilde trabajadora, hoy una “sobrepeso” consagrada, transcurre a un nivel de lectura más profundo; evidenciando males como el favoritismo, la actitud condescendiente y las prebendas.

Enunciando el programa de mano, presenciamos cómo “un acto de confesión nos lleva de la mano por su historia de vida, como ciudadana ejemplar y portadora de paradigmas o arquetipos, que le dan cuerpo y energía para vivir.”

Una realidad queda constatada: no resulta fácil salir del laberinto y las trampas que suponen la burocracia. Autora de un libro inexistente, construye su propio universo en torno a la frustración y extravagancia, respaldada por una dulce locura.  Inopia y grandeza. Alucinación y miedo. Crisis y pensamientos profundos lideran esta puesta que revisita un texto de Carlos Leyva Bonaga, asumiendo con reto y mejorables destrezas, para incitar la reflexión, y de paso, rememorar no pocas vivencias del día a día.

Cuando canta Gladys María

Pocos artistas tienen el don de unificar aplausos de una actuación pasada en el tiempo con una reciente. Cuando todavía retumbaba la ovasión de los holguineros en el Teatro Eddy Suñol a Gladys María y Omara Portuondo por su interpretación de “Alma con alma”, se acrecentaron los vítores con motivo del Gran concierto ofrecido por nuestra coterránea “Cuando canta una mujer”.

Compartir escenario con la Diva del Buenavista Social Club consta como uno de los méritos de Gladys. Foto: Ernesto Herrera Pelegrín

Centelleante como la noche más estrellada lució Gladys en su glamoroso vestido, con esa facultad que tienen pocos de revivir pasiones y sembrar otras en su público, que la celebra, la corea, la adora.

La velada de este 16 de enero estremeció a los presentes en nuestro teatro principal, más allá de por la calidad de las interpretaciones, por el lujoso programa musical que incluyó joyas del repertorio nacional.

La reina de la canción en Holguín acudió a su público para celebrar junto a ellos sus 25 años de vida artística, regalandoles “la música que todos queremos escuchar”. En reciprocidad, las principales autoridades en a provincia, junto con otras instituciones de la cultura y de masas homenajearon tan impontante aniversario con flores y reconcimientos, entre ellos la Dirección Provincial y Municipal de Cultura, el Partido y el Gobierno, la FMC y hasta el Ejército Oriental; todos de conjunto para celebrar la trayectoria de Gladys en defensa de la música cubana.

El Mariachi Holguín fue uno d elos invitados de la noche. Foto: Ernesto Herrera Pelegrín

Como una mujer que vuela cuando canta se nos presentó esta orgullosa holguinera, quien vino a ofrecer su corazón, como Fito Páez, en un canto a la solidaridad y por un mundo mejor posible.

Sus pequeños alumnos, integrantes de la Canturía Infantil Dir. Aldana, obsequiaron a su maestra “Mi caballero”, poema de José Martí, un doble homenaje al Maestro, en este mes de su natalicio, y a Gladys, donde intervino por primera vez y notoriamente en la trompeta, con un solo, Gastón Allen, director de la Orquesta Avilés. La Centenaria y Mambisa agrupación holguinera se encargó de acompañar musicalmente durante todo el concierto a la cantautora, quien eligió para la Dirección artística y general a Carlos López Asencio.

Momentos de elevado clímax durante la noche lo constituyeron la interpretación de “Amigas”, de Alberto Vera, para el cual Gladys se hizo acompañar de Kenia Allen, directora de Golden Voices, y Marilín Aldana, directora del Orfeón Holguín; y cuando subió al escenario su invitado especial Rafael Espín, quien regaló par de temas a su “gran amiga”: “Para el nuevo año” y “Amémonos”; a su vez Gladys le regaló a Espín un tema de la autoría de este último: “Te necesito”.

La Plaza de la Marqueta fue una de las instituciones que agasajó a Gladys en sus 25 años de vida artísitca. Foto: Ernesto Herrera Pelegrín

Fundadora de los Festivales Boleros de Oro, en su discografía cuenta con un CD grabado con la EGREM, cuatro videoclips, y múltiples actuaciones donde ha contribuido a mantener latente ese género tan nuestro que es el bolero, en su mayoría posibilitado por su peña que cumple 15 años “Alma con alma”, auspiciada por la UNEAC.

Nerviosa, ansiosa como la primera vez que se subió a un escenario, se presentó este martes Gladys María para robar aplausos y con ellos cada corazón presente.

Abre sus puertas la Semana de la Cultura holguinera

El desfile mostró segmentos importantes del desarrollo artístico y social del territorio. Foto: Ernesto Herrera Peregrino

Arrancó el desfile…

Holguín celebra una vez más sus raíces y su cultura. Lo hace desde la tradición y el respeto hacia la historia y el pasado, pero siempre camino hacia una modernidad necesaria. En esta ocasión, el desfile inaugural de la XXXVI Edición de la Semana de la Cultura Holguinera arrancó en el Museo Casa Teniente Gobernador –la construcción más antigua de la urbe– y se detuvo en las inmediaciones del parque Calixto García, donde, poco después, tuvo lugar la gala inaugural frente a la Casa de Cultura Manuel Dositeo Aguilera.

Con dirección artística de Carlos López y amena conducción de Yamilka Arredondo, el desfile mostró segmentos importantes del desarrollo artístico y social del territorio. Participaron, entre otros, los miembros de la Banda de conciertos de Cacocum, Compañía Fantasía y Ángeles negros, Neón Teatro, el Ballet Español de Holguín, Palabras al viento, Club del danzón José María Ochoa, Orlando Silverio, Monik Dance, miembros del movimiento de artistas aficionados e instructores de arte en diferentes especialidades, el colectivo del programa radial Fiesta de colores, Karel Dance, el Teatro Guiñol de Holguín, la Colonia China, estudiantes de la Escuela Vocacional de Arte, la Academia Profesional de Artes Plásticas El Alba, el Conservatorio de Música José María Ochoa, el INDER, la FAR y el seminternado Simón Bolívar. En las cercanías observamos, además, un órgano oriental, cuya música fue recientemente declarada patrimonio de la nación cubana.

Estudiantes de la Escuela Vocacional de Arte presentes en la inauguración de la Semana de la Cultura. Foto: Ernesto Herrera Peregrino

Estuvieron presentes en el desfile, que en comparación con años anteriores mostró mejor organización y atractivo visual, los homenajeados de esta edición de la Semana de la Cultura: el artista plástico Argelio Cobiellas Cadenas y el promotor cultural Jesús Téllez Carrasedo; una jornada dedicada, además, al 266 aniversario del otorgamiento a Holguín del título de ciudad y tenencia de gobierno, el 120 aniversario de muerte del Mayor General Calixto García Íñiguez y al 40 aniversario del sistema de Casas de Cultura.

Continúa la gala…

Casi al finalizar la tarde, los holguineros reunidos frente a la Casa de Cultura Manuel Dositeo Aguilera, fueron partícipes de la gala que dio inicio a las actividades de la XXXVI edición de la Semana de la Cultura Holguinera, a desarrollarse entre el 15 y el 21 de enero.

Aunque la lluvia obligó a posponerla para el segundo día del evento, la gala inaugural estuvo mejor estructurada que en otras ediciones de la Semana de la Cultura, pero bien hubiese podido ganar en concisión y tiempo en aras de síntesis. La curaduría artística, con dirección de Víctor Osorio Zaldívar y conducción de Idalmis Castellanos, logró atrapar el espíritu de un evento como este, territorial en su esencia pero con miras hacia lo universal, apoyado también en una decoración que, aunque artesanal en su estructura, mostró varias de las principales construcciones y sitios de la urbe y con ello, el espíritu de sus habitantes.

Además, el espectáculo mostró parte de lo más genuino de las raíces culturales que conforman al holguinero, enfatizando en variados elementos identitarios, como las tradiciones afrocubanas, el son, el repentismo y el punto cubano, la herencia ibérica, el teatro lírico, la danza contemporánea, el humor costumbrista, entre otros. Para ello, la gala contó con las interpretaciones de los artistas y colectivos holguineros Nadiel Mejías, Codanza, el grupo Cristal, William y Wilson Delgado, Norma Arencibia, Yamila Rodríguez, Ernesto Infante, Alfredo Mas, César Gutiérrez, la conga de Pueblo Nuevo, Palabras al viento, Golden Voices, Tío Accordo, Teatro Guiñol, cuarteto Cubamar y los decimistas Radomir Ferrer y Armel Perdomo. Además, la participación del locutor y realizador radial César Hidalgo Torres, quien agradeció a quienes mantienen “fidelidad a esta geografía nuestra” y enfatizó que ser holguinero es una “forma de ser, creer y pensar”.

Por su parte, Ricardo Suárez Martínez, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, dejó oficialmente inaugurada la Semana después de enfatizar en los fundamentos históricos de Holguín y en la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro en el accionar diario del pueblo holguinero.

En la gala estuvieron presentes, además, Luis Antonio Torres Iríbar, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y su primer secretario en Holguín; Julio Cesar Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular en la provincia; Faustino Fonseca, director provincial de Cultura, entre otras autoridades políticas y gubernamentales del territorio. Además, los homenajeados en esta edición, Argelio Cobiellas y Jesús Téllez, y otras personalidades de la cultura holguinera.

Comienza así la XXXVI edición de la Semana de la Cultura Holguinera. Quedan por delante días de fiesta, homenajes, celebraciones, encuentros y pensamiento, pero quedan también retos, trabajo y caminos por delante, para seguir construyendo, entre todos, la ciudad que queremos.

 

Por  Erian Peña Pupo y Vanessa Pernía Arias

Fotos: Ernesto Herrera Peregrino

Identidad local en III Taller Provincial Arte-Cult

Al III Taller Provincial Arte-Cult le sobran razones para celebrar el cumpleaños 266 de la Ciudad durante esta 36 Semana de la Cultura Holguinera. Intercambio, debate y reflexiones en torno a la identidad y revitalización del sector que atañen e involucran a todos: profesionales y actores comunitarios, artistas y decisores del territorio.

No por gusto una bebida típica como el café carretero hizo las delicias de los participantes, atraídos por el sabor y entusiasmo del promotor Juan Carlos Vega, artífice del Proyecto Sociocultural Comunitario “Ángel Augier, perteneciente al municipio Freyre.

Con brasas, caldero y jícara de güira se pudo degustar el elixir negro acompañado por el trío Caribe, Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Tal iniciativa es digna de réplica, bien por salvaguardar las costumbres de la tierra santaluceña, bien por sus múltiples logros obtenidos en certámenes a nivel local — Premio Provincial de Cultura Comunitaria y Memoria Nuestra 2017 en la categoría proyecto, Jornada Cucalambeana, 37 Festival del Caribe, XII Congreso Iberoamericano, — que reafirman su valía como exponente de la tradición campesina holguinera.

Desde el espacio acogedor del Centro Provincial de Superación para la Cultura todo emprendimiento y análisis sobre el futuro del sector marca pauta.A este  empeño se consagra el comité organizador liderado por la presidenta Lic. María Elena Grey. Lo afirma la conferencia de apertura en torno al “Turismo Cultural, los productos culturales y la oferta turística”, ofrecida por el MSc. José Antonio Torres Brizuela, de la agencia Paradiso, una de las dos existentes en la Isla especializada en esta tipología de la industria del ocio.

¿Cómo convertir un producto cultural en un atractivo turístico? Puntual interrogante que ocupa las recientes agendas del desarrollo local y no pocas instituciones culturales enfrascadas en mostrarse al mundo, al tiempo que discurre entre la variedad de elementos que no pueden perderse de vista para, en resumen, concretar un turismo cultural sostenible en Holguín.

“No basta con poseer todos los elementos que propicien el desarrollo de la actividad turística y, con ella, la generación de dividendos a la región donde se ejerza. Hay que ser consumible, o sea, satisfacer la demanda de un mercado que no es el autóctono. Hay que ser comercializable. Deben crearse las facilidades de comunicación. Brindar una oferta que se deduzca de la más estrecha relación entre sectores.”

Abolir el culturalismo rígido. Ser accesible a los mercados potenciales en tiempo, espacio y economía. Ubicar en el amplio panorama al turista directo —con su marcado interés por el arte, y por el otro, captar la atención de aquellos seducidos por el sol y playa, quienes pueden disfrutar en la misma medida nuestra cultura. Todas prerrogativas necesarias para dar el salto cualitativo que nuestra Ciudad se ha propuesto.

Todas las pistas dadas, se prosiguió al trabajo en las comisiones donde se socializaron experiencias en torno a la “Identidad y el patrimonio cultural en la programación cultural” así como “El desarrollo local y comunitario.” En las postrimerías, no hubo mejor conclusión que el brindis por la identidad nacional a base de la cubanísima canchánchara.

 

Los múltiples imaginarios de Cosme Proenza

Conferencia sobre la obra del maestro Cosme Proenza Almaguer en el Centro Provincial de Arte de Holguín por el investigador y curador Ángel Sanjuán (fotos Erian Peña Pupo).

“Mi obra cobra sentido a través de esta zona geográfica del país: por aquí entró el idioma, la cultura, la religión, la imagen de la Patrona de Cuba…”, aseguró el maestro Cosme Proenza Almaguer (Holguín, 1948) en el conversatorio que sobre su obra realizó, en el Centro Provincial de Artes Plásticas, el investigador y curador Ángel Sanjuán Paneque.

El conversatorio dio inicio a las actividades de la XXXVI Semana de la Cultura holguinera en el Centro de Arte y fue, asimismo, cierre idóneo de la exposición Variaciones sobre temas de Matisse, inaugurada el pasado diciembre y compuesta por 31 obras en óleo sobre tela que exploran la creación del importante artista francés Henri Matisse (1869–1954). Además, forman parte de Variaciones… las piezas “Ventana azul” y “Estudio rojo”, copias realizadas por Cosme en 1976 y 1978, respectivamente, a los cuadros Matisse, las obras recogidas en la serie Tetris y otras análogas a esta última tituladas Pintura. Entonces el artista holguinero trataba de democratizar sus conocimientos sobre el arte occidental haciendo partícipes a los espectadores de muchos de sus conocimientos adquiridos en Cubanacán y Ucrania, haciendo énfasis en el “sentido pedagógico” y la “cuestión dialógica” propia de una exposición como esta, aseguró Sanjuán en el conversatorio.

Conferencia sobre la obra del maestro Cosme Proenza Almaguer en el Centro Provincial de Arte de Holguín por el investigador y curador Ángel Sanjuán (fotos Erian Peña Pupo).

Ángel Sanjuán, curador de la amplia muestra “Paralelos. Cosme Proenza: Historia y Tradición del Arte Universal”, expuesta en la misma institución en 2011, recorrió la obra creativa del maestro holguinero apoyándose en imágenes de piezas menos conocidas de Cosme, incluso varias firmadas en la década del 60, fotografías y libros que influyeron en su formación académica, entre ellos la obra de los teóricos José Ortega y Gasset, Jean–François Lyotard y Roman Jakobson, entre muchos otros que comenzaron a formar parte del corpus teórico de la creación nacional a partir de la década del 60 del pasado siglo. Cosme, asegura, desarrolla una obra que está en sintonía con los principales planteamientos que se hacen en la década del 80, marcada aún por la existencia del realismo socialista en la Unión Soviética y los países bajo su influencia, y el llamado renacimiento de las artes cubanas en ese período.

Sanjuán subraya cuestiones como la reproductividad técnica en la obra de Cosme y el camino de la tradición (en series como Boscomanías y Los dioses escuchan) a la vanguardia, como en la mencionada Variaciones sobre temas de Matisse. Cosme no fetichiza las formas, pero en piezas como las pertenecientes a Manipulaciones, encontramos la yuxtaposición de una obra del renacimiento y una de la modernidad, añade el curador, quien enfatiza que “esa es la manera en que la tradición vive”. Por ejemplo, en las obras que componen Variaciones sobre temas… los coloridos paisajes de Matisse, caracterizados por el uso original y fluido del dibujo, se mezclan con otras apropiaciones del arte occidental, entre ellas los sugestivos desnudos de “La gran odalisca” y “La bañista de Valpinçon”, ambas del francés Dominique Ingres, y “El nacimiento de Venus”, del florentino Sandro Botticelli. Esas obras, clásicas dentro de la Historia del Arte, como otras de las que se apropia también Cosme, se “corporizan” dentro de las figuraciones planas y distorsionadas respecto a la perspectiva, de Henri Matisse, y se integran, por tanto, a un paisaje alucinante, colorido y por extensión, posible.

Conferencia sobre la obra del maestro Cosme Proenza Almaguer en el Centro Provincial de Arte de Holguín por el investigador y curador Ángel Sanjuán (fotos Erian Peña Pupo).

Al finalizar el conversatorio, Cosme Proenza –quien fue reconocido por la Dirección Provincial de Cultura, dados los aportes ineludibles a la cultura nacional de uno de los artistas hispanoamericanos más reconocidos y dueño al mismo tiempo de una de las cosmovisiones más enigmáticas y originales en los últimos tiempos– añadió: “Estoy realmente feliz de haber hecho una obra creo que compleja, en un medio complejo también”.

 

Una expo, mil Caminos

Las encrucijadas que se le presentan al creador no constituyen una barrera para enrumbar su obra y por ello convierte en arte lo que para otro sería el fin de un proyecto. La Galería “Marcos Pavón” de la Casa de Cultura “Manuel Dositeo Aguilera” acoge en el marco de la 36 Semana de la Cultura Holguinera la exposición colectiva de pintura y escultura “Caminos”.

Los acordes del violín amenizaron la velada. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Con sutiles acordes de violín se inició la velada de este 15 de enero a través de la maestría interpretativa del concertista Yoan Rafael González, quien deleitó a los presentes con par de piezas entre las que incluyó la popular “Flor pálida”, de Polo Montañez, nuestro “Guajiro natural”.

Bajo el sello del “grupo más representativo” de la Casa de Cultura holguinera, el Colectivo Plástico Ballado, y en homenaje a Argelio Cobiellas, surge esta muestra que se auxilia de la creación como medio de escape de la realidad, pero sin mantenerse al margen de esta.

Evidenciando consagración y amor por su trabajo, más allá del interés económico y comercial, se exponen alrededor de una quincena de obras que abarcan diversas técnicas como el óleo sobre lienzo, la talabartería y la mixta, en dimensiones que van desde los 20 centímetros hasta sobrepasar en algunos casos el metro.

Una sui géneris máquina de coser propone la muestra. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Paisajes, retratos, desnudos: espacios recurrentes, cotidianos para los autores son centro de cada pieza, donde resalta una máquina de coser confeccionada en cuero y que tiene como base la suela de un zapato, una alusión bastante peculiar y jocosa de este oficio tan antiguo como popular.

Leticia Leyva, Rodolfo Leyva, Daniel Mora Leyva, Guillermo Esquivel, Enrique Cáceres, Enrique Díaz, Yeison García y Arley Caballero son algunos d elos autores que integran este Colectivo de renombre nacional, y para la ocasión nos hacen transitar por “Caminos” de la inocencia infantil hasta el erotismo lésbico.

El Colectivo Bayado goza del reconocimiento a nivel provincial y nacional. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

La formación autodidacta de los 15 artistas de la plástica que integran el Grupo Bayado no constituye una barrera para su creatividad, sino que los impulsa a continuar, hecho que se demuestra durante años han mantenido una participación activa y meritoria como parte de la vanguardia plástica del territorio, así como para ser reconocidos a nivel nacional en los eventos que han participado.

Colores llamativos, con prominencia de tonalidades cálidas, propias de un creador del trópico que intenta representar su entorno, resaltan en la expo. La campiña,el mar, los juegos de mesa, la sensualidad femenina o las flores, estas últimas con marcado énfasis en los girasoles, quizás un guiño a la obra del “holandés loco”, Vincent Van Gogh, son algunos de los temas que saltan a la apreciación del espectador, pero sin prescindir de segundas, terceras y más connotaciones, al final de cuentas los creadores no proponen una sola ruta, sino “Caminos”.

 

Los reversos fotográficos de Oscar Gordillo

Inauguración de la exposición Reverso de Oscar Gordillo (foto Carlos Rafael).

Por Erian Peña Pupo

La exposición Reverso, del joven fotógrafo y diseñador holguinero Oscar Gordillo Gómez –inaugurada en la pasada edición de la Feria de Trovadores en el bar Rino del Callejón de los Milagros– me hizo repasar una vez más algunos de los ensayos más conocidos de la reconocida escritora, novelista y ensayista estadounidense Susan Sontag (Nueva York, 1933–2004).

No es que la obra de Susan Sontag se relacione directamente con el trabajo fotográfico de Oscar Gordillo, las obsesiones de uno parecen estar alejadas de las del otro, al menos a simple vista, pero Susan nos da útiles herramientas conceptuales para la observación e interpretación –y esa es la palabra que presupone el acercamiento con la sugestiva y en ocasiones surrealista obra de Oscar– de la fotografía y de las artes en sentido general.

“La interpretación presupone una discrepancia entre el significado evidente del texto y las exigencias de (posteriores) lectores” y al mismo tiempo “pretende resolver esa discrepancia”, sabiendo que “comprender es interpretar” e “interpretar es volver a exponer el fenómeno con la intención de encontrar su equivalente”, nos dice Susan Sontag en su conocido ensayo Contra la interpretación (1964). En la ambivalencia de esta comprensión de la que habla Susan, ambigua como toda obra de arte y amplia en horizontes y visiones desde los recursos de la fotografía y en ocasiones, su posterior intervención, se mueven las doce piezas que componen la exposición personal Reverso.

Obra Discurso – Oscar Gordillo

Desde el mismo nombre –y la utilización del prefijo re en el título– las piezas de Reverso nos muestran la otra parte de una realidad medianamente cognoscible y también, por eso mismo, poética. Aunque no siempre veamos el fragmento opuesto al visible, ese otro lado de la moneda que apostamos más de una vez a la obra de artistas jóvenes en el panorama nacional, observar piezas como “Dos de ciudad”, “Conexión”, “Las aguas del mar” y “Colgado en el cielo”, nos demuestra que Oscar es un poeta de la cámara: un artífice de fotografías como estas debe estar poseído, necesariamente, por una sensibilidad poética –lírica en su esencia y en su amplitud– detrás del hecho aparentemente sencillo de obturar y atrapar una imagen cualquiera.

Inanimadas sí, pero no inamovibles, sin la presencia humana como protagonista fundamental –aunque su paso perdurable hasta cierto punto es presencia constante y lo que vemos es precisamente resultado de ese transitar humano–, las obras de Oscar Gordillo, muestran una sensibilidad urbana, minimal, detallista, como si en eso, en ese instante dúctilmente atrapado, y en ocasiones trabajado, superpuesto, mezclado, en el detalle mismo, en esa fuga apresada en su cámara fotográfica, en el ojo y en la mente del artista, le fuera la existencia.

Nos dice Sontag que los contextos, las intenciones y los resultados articulan la esencia de la fotografía, al menos en los grandes fotógrafos del siglo XX que estudia la ensayista norteamericana: Arbus, Cartier–Bresson, Evans, Avedon, Warhol… y añadiría, además, a Robert Mapplethorpe. En las fotos de Oscar Gordillo, en blanco y negro, muchas veces intervenidas, y ahí subrayo su trabajo como diseñador y además, como estudiante de dirección de fotografía en la Facultad de Medios de Comunicación Audiovisual (FAMCA) del ISA en Holguín, los contextos son variables, como deben serlo en una muestra pequeña pero abarcadora como esta: el mar, las costas de Gibara, el Cristo de La Habana, la ciudad en su amplitud, vista en ocasiones desde arriba en su amplia dimensión, algunos instrumentos musicales: la guitarra –las manos sobre las cuerdas–, el piano, la percusión, estos en piezas como “Alejandro”, “Dentro del foco”, “Caricia”, “Escudo”, “En partes”, “Te veo claramente” y “Touch”. Las intenciones, y claro que las tiene Oscar, tendríamos que preguntárselas al propio autor y seguro distaran un poco –como debe ser también en estos casos– de lo que podríamos nosotros interpretar, las necesarias “discrepancias” de las que hablaba Susan Sontag en su mencionado ensayo. Los resultados, en cambio, son apresables y distinguibles por todos los que visiten la muestra fotográfica Reverso y se adentren en un universo interrogativo y soñador y no por ello menos abierto a la multiplicidad de respuestas e interacciones.

 

Varias de las piezas funcionan como resortes semióticos abiertos a múltiples significados e interpretaciones –sí, en ninguna de ellas hay nada de ingenuidad–, entre ellas “Discurso”, una de las fotografías más interesantes de la muestra, al menos para mí y que recuerda, por momentos, aquella obra enigmática y cuestionadora de Antonia Eiriz (1929–1995) donde presenciamos/estamos frente a una tribuna: al Cristo de La Habana –sí, es el Cristo– el joven artista ha superpuesto un micrófono o la sombra de un micrófono cerca de una cabeza ausente pero no por ello menos interrogativa, inquietante. El Cristo, desde su prédica y su pedestal que funciona como tribuna y rodeado por verjas aislantes y levemente cortantes, aunque no lo parezcan, parece guiarnos en su discurso hacia una salvación distante y no por ello menos apreciable y necesaria.

“El verdadero arte tiene el poder de ponernos nerviosos”, nos recuerda la autora de Sobre la fotografía, Bajo el signo de Saturno y El amante del volcán, y estas fotografías –ajenas a sentimentalismos, destellos innecesarios y redundancias poéticas– nos inquietan, sí, y seguramente nos seguirán inquietando desde la belleza de las sencillas cosas, esas cuyas esencias con más difíciles de atrapar con el lente, mientras desentrañamos/interpretamos los reversos fotográficos que nos ofrece Oscar Gordillo Gómez.

 

 

La cultura como punta de lanza de la Revolución

Presidieron el inventario cultural del 2017 el viceministro de Cultura Abel Acosta, y Faustino Fonseca, director del sector. Foto: Carlos Rafael

La cultura en la Ciudad de los Parques mostró considerables valores en 2017. Más de 365 días dedicados al arte en todas sus manifestaciones: danza, teatro, plásticas, cine, música y más cultivaron los sentidos de unos miles de holguineros.

A “sostenerla como punta de lanza de la Revolución” llamó el viceministro Abel Acosta a promotores, artesanos, creadores y directivos del sector, en presencia de Luis Torres Iríbar, miembro del comité central y primer secretario del Partido, y demás autoridades invitadas durante el balance anual, realizado este 10 de enero.

Prevaleció el análisis en torno a las acciones de salvaguarda del patrimonio liderado por el Centro Provincial de Patrimonio y la Oficina de Monumentos. Todas encauzadas en la labor investigativa, y en especial, la intervención y recuperación de proyectos de restauración capitales, entre ellos, el Museo de Artes Decorativas y de Historia de Gibara. Por su parte, la Unión de Historiadores reconoció la voluntad y apoyo gubernamental a favor de las obras recuperadas.

Puntuales inquietudes puso sobre el tintero el maestro Oreste Saavedra, director de la Orquesta Sinfónica de Holguín, quien abogó, nuevamente, por una sede para este elenco y su homóloga Banda de Conciertos. Sobre su actual subordinación hacia una estructura empresarial centró otra importante preocupación.

“Ninguna escaramuza estructural puede alejar a nuestros artistas. La cultura amerita una especialísima atención, y eso deben entenderlo los directivos. Lo que no puede suceder que se caiga en falsos tecnicismos. No se trata la cultura como una fábrica generadora de ingresos. Hablamos del principal campo de batalla, que son las ideas. Hablamos de unidades artísticas vivas, en el caso de la Sinfónica, un organismo vital, construida a sangre y fuego, que constituye un indicador de desarrollo social a nivel mundial,” aseguró Acosta.

De lo que sí no puede prescindir la cultura en Holguín es de sus creadores, esclareció el  funcionario del ministerio de Cultura durante su intervención que exhortaba a “continuar desarrollando una comunicación más estrecha con ellos ”.  Porque “no puede favorecerse el desmembramiento del sistema institucional. Ese es el caldo de cultivo idóneo y centro de ataque del imperialismo norteamericano.”

De buenas interrogantes, y mejores soluciones, se permeó el debate en torno a la situación de los cines. Cuando varios se someten a inversiones, —  no poco costosas — la promesa se perfila en su concepción como salas- teatro. Válido razonamiento para su uso polivalente tanto en la proyección cinematográfica como las puestas escénicas. Actualmente, se encamina la reanimación de los cuatro recintos más importante de la ciudad (Ismaelillo, Martí, Frexes y Baría). Al unísono, los municipios de Gibara y Banes ya gozan de una instalación digna de aplauso.

En Holguín, es palpable la creciente voluntad del partido y el Gobierno por sacar adelante la abundancia de proyectos e instituciones artísticos. Fotos: Carlos Rafael

“Se trata de un asunto prioritario para el país. En Holguín la cultura es sinónimo de orgullo. Nos toca seguir potenciandola, ofrecerle una mirada diferente y esmerada, seguir trabajando en ella, pese a las limitaciones”, afirmaciones del primer secretario Torres Iríbar.

Esta capital oriental no ceja en su empeño de trascender en el ámbito del arte y la literatura, lo corroboran las más de 170 mil actividades concertadas en el marco de eventos locales, nacionales e internacionales. Más allá de los resultados cuantitativos, sobre la mesa de debate estuvo el trabajo cultural comunitario desplegado en el Plan Turquino.

Un caso loable se expuso en el proyecto Voluntad, merecedor del Premio de Cultura Comunitaria, junto a otras seis iniciativas, que repercuten directamente en los 10 427 habitantes, pertenecientes a Sagua de Tánamo.

Primó el debate, diáfano y abierto, sobre la enseñanza artística, que se favorece con algunos recursos, pero todavía urgida por la resolución de materiales carentes, mejoras en las infraestructura y condiciones de vida que garanticen el relevo. Entendida éste último como fuente y cantera del desarrollo cultural.

Del amplio prontuario de instituciones culturales que tributaron sus resultados, sobresalió el empuje significativo de la Asociación Hermanos Saíz, con 58 proyectos comunitarios, y la cincuentenaria Uneac, que ha movilizado el cultivo de un público cada vez más culto. A la misma altura estuvo nuestra Brigada de Instructores de Arte “José Martí”, ese verdadero ejército juvenil que, hoy por hoy, se alza como la mejor de la Isla y sede del pasado acto por el Día de la Cultura cubana.

En el ámbito literario se reconocieron a nuestros escritores más premiados durante el pasado año, en tanto, los promotores culturales abogaron por el rescate de las retretas y compartieron la encomiable labor que se lleva a cabo con pacientes de la sala de Oncología del Hospital Pediátrico.

Lo que hoy pareciera una hazaña para una Isla bloqueada se traduce en mucho empeño y voluntad. Muchos apuntarían a las más de 150 obras ejecutadas solo en 2017. Se trata del primordial objetivo de trabajo que rige esta numerosa legión de hombres y mujeres dedicados a la defensa de nuestra identidad y patrimonio, la creación artística y el gusto por el arte.

Que la salud, la educación y, en particular, la cultura, sigan posicionando a Cuba y su Ciudad de los Parques en lugares cimeros es y seguirá siendo meta, orgullo y ejemplo en cada rincón de la provincia nororiental.