Tremendo toque

Como el mejor regalo musical para celebrar el Día de los Padres en Holguín se presentó la agrupación “Toques del Río”.

Agrupación Toques del Río. Foto: Adrián Aguilera

El Callejón de los Milagros, perteneciente al Centro Cultural Plaza de la Marqueta, devino una vez más en el mejor escenario para acoger el arte de alta factura.

La descarga nocturna se desarrolló a través de temas populares del repertorio nacional e internacional, demostrando así la versatilidad interpretativa de estos creadores provenientes de la provincia Pinar del Río.

“Esta es la primera gira nacional que realiza el grupo, iniciada ayer sábado en Santiago de Cuba, y para la ocasión presentamos el disco Pa’que te sosiegues, el cual grabamos de conjunto con la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM)”, resaltó Abel Juliá, representante de “Toques del Río”.

Perteneciente al Centro de la Música Miguelito Cuní, la agrupación vueltabajerase fundó en marzo de 2002 en la ciudad de Pinar del Río, perteneciente a la más occidental de las provincias cubanas que lleva el mismo nombre.

Como fiel defensor de la música alternativa cubana se cataloga este grupo musical que en su disco Pa´ que te sosiegues incluye 10 temas, en su mayoría originales del vocalista líder, Jesús Puentes.

El cantautorLuis Barbería se encarga de apostar, a través de la tutela de Toques…”, por hacer la música cubana desde Cuba, combina el mambo, la rumba, el son y el guaguancó con el rock, el fonkie, el blues, el bossa nova y otros ritmos conocidos a nivel mundial.

Con seguidores preferentemente jóvenes en su localidad de origen, la agrupación también cuenta con un público heterogéneo que lo vitorea en espacios como la Casa de las Promociones Musicales La Sitiera y el Centro de Artes Visuales, ambos en la urbe pinareña.

Así se empeñan en continuar la obra de grandes figuras como Benny Moré, Rita Montaner y Bola de Nieve, entre relevantes personalidades que mucho aportaron al pentagrama popular en la isla.

La Ciudad de los Parques los recibió en esta velada especial, un excelente regalo para los padres holguineros que decidieron abandonar el sofocante calor del hogar para refrescar con la buena música.

Por Julio César

Arte joven al debate

La promoción del arte joven, el cumplimiento de la política cultural frente al avance de manifestaciones foráneas ajenas a nuestra identidad y valores, y la visibilización de los creadores de la vanguardia artística holguinera en diferentes circuitos, eventos y espacios fueron algunos de los temas debatidos en la Asamblea Provincial de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) realizada el pasado 14 de junio en el Recinto Ferial Expoholguín.

La relación con los medios de prensa en el territorio; la necesidad de una crítica especializada enfocada al hecho cultural y su impronta en la población; el fomento del trabajo teatral, con énfasis en el titiritero, frente al déficit de actores; el burocratismo que en ocasiones lastra la actividad cultural; la consolidación de locales para ensayos y presentaciones musicales; y la necesidad de potenciar investigaciones de corte sociohistórico fueron también temas debatidos en un encuentro en el que estuvieron presentes Luis Antonio Torres Iríbar, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y su primer secretario en Holguín; Julio Cesar Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular en la provincia; Abel Acosta, viceministro de Cultura y Rubiel García González, presidente nacional de la AHS, entre otros directivos del Partido, el Gobierno, Cultura y demás instituciones en la provincia.

Los jóvenes artistas plantearon sus principales dudas y preocupaciones (foto Adrián Aguilera).

Previo a su tercer Congreso, que se realizará en octubre de este año, la Asociación que agrupa a la joven vanguardia artística e intelectual cubana hasta los 35 años, resaltó como parte de lo más sobresaliente del trabajo en el último período, las buenas relaciones de cooperación con el sistema institucional de la cultura en Holguín; los relevantes premios obtenidos por sus miembros en manifestaciones como artes escénicas y literatura; la apertura de la Casa del Joven Creador, y la reinauguración de Ediciones La Luz, prestigioso sello de la provincia y uno de los más importantes del país.

Intercambio y debate en la Asamblea Provincial de la AHS (foto Adrián Aguilera).

Además, se resaltó el sostenido trabajo en la realización de eventos de carácter nacional como las Romerías de Mayo, el Festival Nacional de Teatro Joven, el Premio Celestino de Cuento, el Festival de Música Electrónica Stereo G, entre otros cuyo principal objetivo es realizar una “actividad cultural que cautive a los públicos sin facilismos”.

El trabajo de los talleres en los centros educacionales; la comercialización de las obras de arte; la mejora de la conectividad de la Casa del Joven Creador, la ausencia de conexión en La Luz y la pertinencia del proyecto Conéctate a la Luz; la creación de espacios culturales en los municipios; y la necesidad de pertenencia de los asociados, estuvieron entre los temas tratados por los miembros pertenecientes a las células de Calixto García, Gibara, Banes, Báguanos, Moa y la Casa del Joven Creador de la cabecera provincial.

Intercambio y reflexión en torno a la cultura en la Asamblea Provincial de la AHS (foto Adrián Aguilera).

En su intervención, Rubiel García resaltó la necesidad de una aplicación coherente de la política cultural de la Revolución Cubana y un diálogo respetuoso pero crítico con las instituciones, además subrayó el trabajo de La Luz en el panorama de los sellos editoriales en el país.

“Si no existiera la AHS habría que inventarla y ustedes los holguineros deben sentir mucho orgullo por su Asociación, pues apostar por la cultura es apostar por el futuro”, subrayó.

Lilién Aguilera fue ratificada como presidenta de la AHS en Holguín, acompañada por los vicepresidentes Ernesto (Tiko) Hidalgo y el joven escritor y diseñador Frank Alejandro Cuesta.

Los jóvenes artistas plantearon sus principales dudas y preocupaciones (foto Adrián Aguilera).

Asimismo, fueron ratificados los jefes de las secciones de Literatura, Música, Artes Visuales, Crítica e Investigación, Audiovisuales y Artes Escénicas, y de las células municipales. También quedaron seleccionados las propuestas a la presidencia nacional de la Asociación y los delegados al Congreso. Entre estos últimos, además de los mencionados, se encuentran Armando Ruiz, Carlos Manuel Rojas, Karel Fernández Molina, Gabriel Cabrera y Raúl Damián Prieto. Además, fue reconocido el trabajo de Faustino Fonseca como director provincial de Cultura en el período analizado en la Asamblea.

En su intervención, el primer secretario del PCC en la provincia, Luis A. Torres Iríbar, comentó: “Yo he ido adquiriendo un orgullo de la AHS en Holguín. Por eso les digo que sigan haciendo, soñando, realizando esos sueños… y cuenten con nosotros para seguir avanzando”.

Fueron seleccionados los delegados al 3er Congreso de la AHS (foto Adrián Aguilera).

En tiempos donde se multiplica la banalidad y el mal gusto, urge escuchar a los jóvenes escritores, artistas e investigadores, y potenciar por todas las vías posibles el arte de vanguardia que realizan. Luis Saíz Montes de Oca escribió: No tenemos más que nuestras vidas y una obra inmensa que realizar. Esa obra que el joven pinareño no pudo concretar crece hoy en el eco inconfundible que irradia la creación joven desde la AHS.

Fotos Adrián Aguilera

Vuelve María la O

A 87 años de estrenada María la O, una de las obras fundamentales del género lírico en Cuba, específicamente de la zarzuela, el Teatro Lírico de Holguín Rodrigo Prats repuso una versión operática de la misma bajo el nombre Es esta María la O, en homenaje al aniversario 79 del Teatro Eddy Suñol.

El Teatro Lírico de Holguín Rodrigo Prats presentó la versión operática Es esta María la O. Foto: Carlos Rafael

Con música original del maestro Ernesto Lecuona (1895–1963) y libreto de Gustavo Sánchez Galarraga, María la O tuvo su primera puesta en marzo de 1930: entonces subieron a escena, entre otros reconocidos intérpretes, Conchita Bañuls, Miguel de Grandy, Julio Gallo y Natalia Gentil, para representar una historia de amor, celos, traición y muerte, ambientada en La Habana de 1830 y que, en sus inicios, tuvo como referente fundamental la clásica novela Cecilia Valdés o la Loma del Ángel, de Cirilo Villaverde, obra que un año más tarde el maestro Gonzalo Roig (1890–1970) convirtió en otra conocida zarzuela.

Desde el inicio, y además, desde el propio nombre de la obra, sabemos que no estamos en presencia de una versión clásica del también sainete lírico María La O, sino de una recreación a partir de la música de Lecuona y los textos de Galarraga –más de la música que de los textos, pues muchos de estos fueron sustituidos por canciones del propio Lecuona– de una de las más importantes obras de la escena lírica cubana. El argumento es bastante conocido y podría resumirse en algunas líneas: María la O es una bella mulata con varios pretendientes, entre ellos el aristócrata español Fernando de Alcázar, el Niño Fernando, y el mulato José Inocente, un curro del Manglar que ama intensamente a María sin ser correspondido y que ha jurado quitarle la vida a aquel que dañe a su amada. María la O se enamora de Fernando sin saber que está prometido con la Niña Tula, hija del Marqués del Palmar. María, traicionada, se propone vengarse, pero José Inocencio mata a Fernando en mismo día de su boda, cumpliendo así su promesa de proteger el honor de María La O.

Reponer María La O –después de añadirle cambios en su estructura, entre ellos llevarla a dos actos y sustituir varios parlamentos originales por canciones de Lecuona y temas afines que mantienen cierta asociación con la obra, entre ellas: “Aquí va”, “La conga se va”, “Faisán”, “El Jardinero y la rosa”, “Recordar”, “Te vas juventud”, “Al fin”, “Dónde está el amor”, “Canto Karabalí”, además de las “Danzas para piano”, varias de ellas con versión en los textos de Alfredo Mas y versión orquestal del maestro Oreste Saavedra– es bastante arriesgado en cualquier circunstancia: esta es una obra conocida y representada en el escenario cubano, y es además, la zarzuela más representativa, junto a Rosa la China, del amplio quehacer musical de Ernesto Lecuona. Aun así, el Lírico holguinero llevó a escena una puesta dinámica, atractiva, cubana y de una calidad distinguible, armónica, dentro del repertorio del conjunto dirigido por María Dolores Rodríguez: demostró con creces que podía asumir una obra de este tipo.

En la puesta, con versión y dirección artística de Dulce María Rodríguez, presentada en la sala Raúl Camayd del Teatro Eddy Suñol, uno de los principales atractivos es la interpretación de los cantantes que asumen los papeles protagónicos. Más allá de las cualidades actorales de los mismos, el desempeño vocal de los cantantes convierte al Lírico holguinero en una de las compañías mejor formadas de la escena cubana. El elenco fue variable en las diferentes noches del programa: Liudmila Pérez, Yulianni Sánchez, Betsy Remedios y Maylin Cruz, como María La O; Yuri Hernández y Camilo Hijuelos, como el Niño Fernando; Alfredo Mas, Abel Carballosa y Jorge Nelson Martínez, como José Inocencio, y Dianelis Torres, Loreta Rodríguez y Dania López, como la Niña Tula.

Quiero, asimismo, subrayar las interpretaciones en sus respectivos roles protagónicos –pertenecientes a la noche en que presencié la puesta– de Betsy Remedios, quien entregó una de las bellas apropiaciones de la célebre romanza de María La O; el experimentado Yuri Hernández; Jorge Nelson Martínez y Dianelis Torres, además de Isabel Torres y Alfredo Calzadilla, como la Condesa Gertrudis y Marques del Palmar, respectivamente. Además, es necesario subrayar la calidad, en buena medida, del resto de los intérpretes, el coro y el ballet. También el diseño de escenografía de Alejandro de la Torre y el de vestuario, del reconocido Sergio Ochoa, quienes nos trasladaron a La Habana variada y criolla de inicios del siglo XIX; la coreografía de Alejandro Millán; el diseño de luces de Dulce María Rodríguez y la dirección coral de Damaris Hernández.

Foto: Carlos Rafael

Otro de los valores imprescindibles de Es esta María la O es la presencia en vivo, desde el foso del teatro, de la Orquesta Sinfónica de Holguín, con arreglo orquestal del maestro Felix Guerrero y dirección orquestal y arreglos de la música adicionada del reconocido Oreste Saavedra. La Orquesta, como pocas veces sucede en la presentación de una zarzuela y obras similares, le aportó el aire primigenio, señorial y cubano, engrandecido por la calidad del colectivo holguinero, de la puesta creada por Lecuona y Sánchez Galarraga en 1930.

 

Por Erian Peña Pupo

Fotos Carlos Rafael

Todos quieren venir a Gibara

 

La Villa Blanca de los Cangrejos se erige como la propuesta más interesante para iniciar el Verano 2018, con la realización del Festival Internacional de Cine.

A la niñez y la adolescencia se dedica la 14 Edición del atractivo evento que se desarrollará entre los días 1ro y 7 de julio próximo.

El Festival eleva el atractivo turístico de Gibara resaltó Pichi. Foto: Torralbas

Jorge Perugorría-“Pichi”-, presidente del Festival, adelantó como invitados especiales al actor y director Benicio del Toro, quien repite a esta cita para participar en un homenaje a los 20 años del film “Miedo y asco en las Vegas”, el cual coprotagonizó junto con Johnny Depp. A el se le suma Félix Viscarret, prestigioso actor y director español que cuenta dentro de su obra con la realización de la serie “Cuatro estaciones en La Habana”

En el plano musical se hace casi habitual la presencia de Pancho Céspedes, quien regresa una vez más para regalarnos esas noches bajo su auténtico sello. Por su parte Silvio Rodríguez se encargará de realizar el concierto de apertura, y para el cierre serán Fito Paéz y Elaín Pérez quienes despidan la cercana cita.

Este año los Premios “Lucía” se entregarán a tres “instituciones” de la cultura cubana: el director de cine Enrique Pineda Barnet, y los actores Salvador Word y Mirtha Ibarra.

“Como elemento novedoso de la 14 Edición realizaremos una actividad de conjunto con la Fundación Antonio Núñez-Jiménez para limpiar la playa que está cerca de la comunidad “El güirito”-en la propia Villa Blanca-, todo ello como forma de incentivar la necesaria conciencia medioambiental para el futuro”, resaltó Pichi.

Las veladas musicales prometen desafiar la madrugada cuando se inserte el proyecto de Suylín Milanés que incluye Djs para “pinchar” temas luego de concluidos los conciertos.

Sergio Benvenuto Solás, miembro del Comité Organizador del evento, explicó que la cercana edición coincide con los 10 años de la desaparición física de Humberto Solás– creador del Festival- por tal motivo se realizarán varias actividades dedicadas a esta figura, pero no solo circunscribiendo el homenaje a la personalidad del notable creador, sino también a Tomás Gutiérrez Alea-Titón-, y al cine cubano en general.

“En esta ocasión se inserta un evento culinario en el marco del Festival, así como un taller dedicado a la niñez de conjunto con la Uneac, al que se sumarán el proyecto de infantes creadores ´Voces del audiovisual´, con motivo de esto la UNICEF realizará además una muestra dedicada a este público”, agregó Benvenuto.

René de la Cruz, director artísitico del Festival, destacó el estreno, en el apartado escénico, de la obra “Humo”, escrita por Yunior García y protagonizada por Félix Beatón y el propio Renecito. Como la venidera edición girará en torno al público más joven, entre las actividades dedicadas a los niños y adolescentes destaca la participación de la cantautora Lidis Lamorú.

La tarde fue propicia para que Perugorría enfatizara además en la mezcla entre el encanto de la ciudad nororiental y el impacto del evento a nivel nacional e internacional en el interés por asistir a cada cita: “El Festival es el principal aliado de Gibara en el apartado turísitico, su realización genera gran expectativa y cada año tenemos una discusión constante porque todo el mundo quiere venir”.

Por Julio César

Entregan Distinción Juan Albanés

Cada 7 de mayo se celebra el Día del Bibliotecario Cubano en recordación a la obra del historiador, profesor universitario, periodista, bibliógrafo y americanista Antonio Bachiller y Morales (1812–1889) considerado, además, el padre de la bibliografía cubana.

Entrega de la distinción Juan Albanés. Foto del autor

Como parte de la jornada de actividades por la fecha fueron entregados en la Biblioteca Provincial Alex Urquiola de Holguín la Distinción Juan Albanés Martínez a un grupo de profesionales del sector de la bibliotecología y las ciencias de la información cuyo trabajo y recorrido profesional –tanto en lo docente, la investigación y los méritos laborales– han sido destacados a lo largo de su trayectoria: María Caridad Esmol Chapman, Mirna Margarita Olaz González, Lourdes Pérez Barceló y Beatriz Reyes Chapman.

De manera particular, la Distinción Juan Albanés –obra escultórica del destacado artista holguinero Lauro Echavarría– fue entregada por acreedores de la misma en años anteriores, en una ceremonia, con moderación del profesor e investigador Eduardo Puente y música del cuarteto de clarinetes Camera y el grupo Retorno, realizada en la Sala Víctor Jara de la primera institución creada por la Revolución en Holguín.

Foto del autor

Además, los historiadores y profesores universitarios Paul Sarmiento y Víctor Aguilera, en nombre del Secretariado Provincial de la Unión de Historiadores de Cuba, entregaron un reconocimiento a la Biblioteca Provincial por el trabajo mantenido en el Pabellón de Ciencias Sociales José Agustín Castañeda en la pasada edición de la Feria del Libro en Holguín.

En la entrega de la Distinción Juan Albanés, que reconoce la obra del reconocido historiador y bibliotecario holguinero, estuvieron presentes, entre otros, Nilser Batista Pérez, funcionario del Departamento ideológico del Comité Provincial del PCC en Holguín, y Liudmila Peña, directora de la institución anfitriona, que celebrará el próximo año su aniversario 60.

Juan Rafael Albanés Martínez (1919–1981) se dedicó infatigablemente al estudio de la historia de Cuba y en particular de su ciudad natal, además de trabajar en la institución que atesora el acervo cultural bibliográfico en la provincia. Publicó, entre otros, Historia breve de la ciudad de Holguín y Holguín: reseña general en 1947 y 1950. Desde 1942 escribió temas históricos para los periódicos El Eco de Holguín, El Grito del Pueblo, Emancipación, Pueblo, Diario de Holguín, Semanario Chomba, Avisor, El Libertador, Norte, Surco, Ahora, Juventud Rebelde y el Boletín Histórico del Municipio de Holguín. Mantuvo una sección histórica en el periódico radial El Informador, y colaboró también, con el programa Buenas noches Holguín, ambos de la emisora CMKO Radio Angulo.

 

Por Erian Peña Pupo

Lenguas de marabú llega a Holguín

La autora Verónica Aranda, durante la presentación de Lenguas de marabú. Foto: del autor

Por Moisés Mayán

El  6 de junio la poeta española Verónica Aranda se convirtió en una amable silueta en las calles de Holguín. Nos habíamos conocido en La Habana durante el Encuentro Iberoamericano de Jóvenes Escritores en el pasado febrero. Fue allí, en el Centro Dulce María Loynaz, donde nos compartió a un grupo de autores su intención de conformar una antología dentro de la colección de literatura latinoamericana de la madrileña Editorial Polibea.

Verónica había acabado de presentar en la Feria del Libro de La Habana su libro Mapas (Ediciones Matanzas, 2017) y comenzaba a darse a conocer entre los poetas de la Isla. En España, premios como el Internacional Miguel Hernández, el Juan Goytisolo, y el Antonio Carvajal por citar unos pocos, avalaban la obra de esta joven autora nacida en Madrid en 1982, y licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Complutense. Pero el motivo de la visita de Verónica a esta ciudad era presentar Lenguas de marabú, una selección de 24 poetas cubanos (12 varones y 12 hembras), muchos de ellos desconocidos por los lectores españoles.

La autora junto a escritores holguineros durante la lectura en la sala Abrirse las constelaciones  de Ediciones La Luz    . Foto: del autor.

A las 10 de la mañana Verónica junto a Luis Yuseff ofrecieron una lectura en la sala Abrirse las constelaciones de Ediciones La Luz, donde la visitante nos ofreció muestras de sus libros más recientes Dibujar una isla y Épica de raíles. En la tarde, el ambiente mágico de la casa de Lalita Curbelo Barberán, acogió la presentación de la antología Lenguas de marabú y la lectura de los poetas holguineros Luis Yuseff, Zulema Gutiérrez, Moisés Mayán y la capitalina Margarita (Ketty) Blanco. Los holguineros son mayoría en Lenguas de marabú, pues además de estos autores que concurrieron a la lectura, integran el volumen las poéticas de Jamila Medina, Yanier H. Palao y Antonio Herrada, el más joven de la camada.

Verónica protagoniza una suerte de gira promocional que comenzó el 29 de mayo en el Centro Dulce María Loynaz con la primera presentación de la antología en Cuba, dentro del programa de actividades del Festival de Poesía de La Habana. En el periplo están contenidas además de la capital provincias como Santiago de Cuba, Holguín, Camagüey, Villa Clara y la bellísima Trinidad en Sancti Spíritus. Lenguas de marabú es un regalo para los autores cubanos, que agradecemos a la gestión personal de Verónica Aranda y a la Editorial Polibea en este esfuerzo por difundir la literatura latinoamericana y caribeña en el Viejo Continente.

 

La comodidad es fatal para un poeta

El poeta Moisés Mayán, premio Regino Boti 2018.

El jueves 7 de junio, durante la jornada de clausura de la XL edición del Premio Regino E. Boti, volvimos a escuchar el nombre de Moisés Mayán, pues su libro Carga al machete acababa de obtener el galardón en el apartado de poesía. Entonces me propuse llevarme la primicia y entrevistarlo antes de que tuviera tiempo de rumiar sus respuestas, algo que no pude hacer el pasado febrero cuando el poeta conquistó el Premio Calendario.

Con El factor discriminante le aplicaste un violento “golpe de timón” a tu obra que inició un desmarque dentro del lirismo que caracteriza buena parte de la poesía holguinera, de momento nos sorprendes con un nuevo cuaderno que también conquista un premio nacional, ¿qué está cociéndose ahora mismo en las calderas donde generas tus versos?

“En ocasiones uno se siente confiado sobre determinada plataforma, y no quiere abandonar su zona de confort, pero esa comodidad es fatal para un poeta. Si la poesía no te importuna ten por seguro que no moverá un solo nervio en el lector. Entonces abrí las ventanas y entró un poco de aire. Eso fue lo que hice con El factor discriminante. Los autores trabajamos con lenguaje vivo, el problema está en que muchos nos esforzamos para maniatar la movilidad de la palabra y terminamos convirtiéndola en una estructura sedentaria. Ahora bien, clausurar un espacio de tu creación personal y aventurarte a lo desconocido es un riesgo que no todos están dispuestos a asumir. Ni siquiera lo recomiendo”.

¿Qué pueden esperar los lectores de Carga al machete?

“Hasta ahora Carga al machete cuenta solo con el criterio de tres pares de ojos. Me refiero a los miembros del jurado que lo premiaron: José Luis Serrano, Mireya Piñero y José Ramón Sánchez. Desde mis días de estudiante de Historia, estaba un poco conmocionado por la brutalidad de las cargas al machete, por la forma en la que una vulgar herramienta de trabajo se transformó en un arma implacable, y quería escribir sobre eso. Solo hacia el final de la escritura me percaté que estábamos celebrando el 150 aniversario del inicio de las guerras de independencia. Carga al machete es un cuaderno que pretende hacer al lector partícipe de mis inquietudes y por eso fabrico el texto como si se tratara de un tren bala. Necesito transmitir un mensaje alto y claro. No puedo andarme con circunloquios”.

Mayán ha sido galardonado con el Premio Calendario, igualmente, en este 2018. Foto: cortesía del entrevistado.

Recibes el Premio Calendario en la Feria de La Habana y solo unos meses después el Boti, una pregunta se impone ¿qué papel juegan los premios en la formación del escritor?

“Alguien ha dicho que la literatura es algo así como un deporte de alto rendimiento. Me parece que hay mucho de razón en esa frase, porque a veces te llegas a sentir presionado. Conozco de autores que se fijan cuotas de por lo menos un libro al año. Publicar es absolutamente necesario, esa es nuestra razón de ser. Y ahí están los premios, con la disyuntiva de poner a competir tu obra, como si entrenaras perros de pelea. Tu libro contra los libros de otros poetas. Ganar o no ganar, pero en fin jugárselo todo. Los concursos son una vía legítima, el camino más rápido al texto impreso. Cada vez que surge un premio en nuestro panorama literario festejo ese nacimiento”.

El nuevo estado en el que se ubican El factor discriminante y Carga al machete podría entenderse como un nivel definitivo en tu poesía.

“Ni siquiera considero que estos dos libros puedan compartir el mismo estado, pero de algo si estoy seguro, no pienso que se trate de un período definitivo. Yo quería retornar a la prosa, a los ejercicios que había inaugurado con el El monte de los transfigurados, donde por momentos los textos padecían una hibridez inter-genérica que les aportaba cierto dinamismo. Pero además necesitaba desprenderme de algunas herramientas que se habían oxidado en mi taquilla, y eso significa una vuelta al lenguaje palmario, a la idea en sí, a la capacidad comunicativa del poema”.

¿Qué opinión te merece la joven poesía cubana?

“Ya cumplí 35 años. Ha iniciado mi cuenta regresiva dentro de la AHS, una organización que para mí no ha sido ningún fantasma, pues tengo mucho que agradecerle. Así que prefiero hablar de los más jóvenes. Dentro de las pasadas Romerías de mayo participé como jurado del Premio Nuevas Voces de la Poesía Cubana, y pude echarles un vistazo a fondo a 40 autores inéditos de casi todo el país. Mi opinión es que no tenemos de qué preocuparnos, hay modos y maneras bastante válidos, quizás les falte un poco de constancia para transitar de los poemas sueltos al libro, pero eso se aprende sobre la marcha”.

 

 

 

Falleció el director artístico Chino Romero

Entrega de “El Angelote” en Museo Provincial La Periquera a Chino Romero

La cultura holguinera lamenta la pronta partida de uno de los directores artísticos más consagrados: Rafael Félix Romero Corcoba (1952-2018) o el Chino Romero, como lo conocían sus amigos y cercanos.

Desde niño manifestó su vocación por el arte, especialmente, el teatro, la pintura y escultura, a cuya enseñanza se dedicó tras graduarse con resultados sobresalientes de la Escuela Nacional de Artes. Su impronta en la enseñanza artística  se reconoce en Holguín y Las Tunas, donde trabajó durante varios cursos en la Escuela Vocacional de Artes Plásticas y co- fundó la actual Escuela de Artes el Cucalambé.

En su haber profesional constó su experticia como Especialista y guionista de espectáculos musicales del Centro Provincial de la Música, del  Consejo Provincial de Artes Escénicas y Miembro del  Consejo Ténico así como del Consejo Artístico Asesor de Artex.

Licenciado en la Escuela Nacional de Arte y de la carrera en Educación Artística en la especialidad de artes plásticas, múltiples espectáculos, galas y homenajes de organizaciones juveniles llevaron su impronta. Reconocido por su dirección artística en Carnavales holguineros donde alcanzó los primeros lugares con el diseño y montaje de carrozas. Igualmente el público holguinero aplaudió sus espectáculos inaugurales en Romerías de Mayo, Fiestas de la Cultura Iberoamericana y otros.

Entre sus últimos empeños figuró el quehacer como Director Artístico del Hotel Brisas Guardalavaca y de la Compañía Cubano Flamenca “Estilo Propio.” Otos compromisos similares atendió en los emblemáticos cabarets “Bariay” y “Nocturno”. Logró compartir sus conocimientos, internacionalmente, en Canadá.

Miembro de la Uneac, ostentaba la placa conmemorativa de la Jornada Nacional Cucalambeana y la distinción Hijo Destacado de Holguín.

Fulgor de empuñadura de sable

 

Por Moisés Mayán

Nos han propuesto olvidar nuestra Historia. De golpe y porrazo. Sustituir una tradición de más de un siglo por un futuro importado. Como si fuera una simple maniobra informática. Enviar la Historia de Cuba a la papelera de reciclaje, y acto seguido, vaciar esa papelera. ¿Está seguro que desea eliminar 150 años de forma permanente? La propuesta encandila o enardece, depende del combustible que transportes en tu depósito. Uno necesita armas reales. Herramientas que no se afinquen en la arenga vacía, ni el ademán sobreactuado. El apacible tono del diálogo, el arte perdido de la conversación, la lectura en medio del necesario silencio, son capaces de demoler los discursos más eufóricos.

Creo que la poesía puede desmantelar un acorazado, porque el hombre que vive bajo palabra es en sí mismo un ejército. Apuntar que Ronel González ha publicado un libro más, sería incurrir en un lugar común dentro del panorama literario cubano, pero corroborar que este autor ha construido un arma estratégica, me convierte en cómplice de las estructuras que manifiesta Teoría del fulgor accesorio (Ediciones Ácana, 2016). El resurgir de la novela histórica en un puñado de narradores cubanos, y la asimilación de esas propuestas por el público lector, demuestra quizás la necesidad de escalar nuevas alturas.

La poesía que amplifica la Historia y la revisita desde la devoción, constituye un nivel ascendente en el conocimiento de los cauces que desaguan en nuestra inmediatez, pues posibilita la apropiación de figuras y hechos afincándolos en el plano de la sensibilidad, en la raíz misma de la sangre. Estos poemas que conmueven a vuelta de página, no han sido generados por un compromiso artificial, no son despojos de las intensas contiendas de lectura, ni mucho menos producto del oficio de quien conoce el serpenteo de la décima en la manigua del lenguaje. El hombre que escribe los textos de Teoría del fulgor accesorio fue haciendo a pie su historia, rumiándola al margen de todos los discursos, de los argumentos encartonados que la pedagogía nos insufla desde las mesas de las aulas.

Desprendido de cualquier dogma, Ronel González tuvo también su 10 de octubre; el grito del poeta y el Grito de Yara se superponen en las páginas de aire, las que anteceden a la tinta impresa. En las arenas de Playitas de Cajobabo, el 11 de abril de 2015, dos hombres escudriñan la negrura con los ojos fijos en el brillo de la marea, uno de ellos es Ronel González. Dicen que se escucha el chapotear de unos remos. Él sabe que no son pescadores. El 19 de mayo de ese propio año, al pie del monumento en Dos Ríos, un poeta lee bajo el sol del mediodía El peso de la cruz. Las aguas turbias y crecidas del Contramaestre le aventajan. Antes de escribir vive, no quiere que nada apeste a plantilla, a molde, a expresión falsificada. Su casa en La Aduana, cerca del río Miradero, se transforma en campamento. Allí anuda la hamaca de los héroes, a la sombra de parapeto donde sus libros le proporcionan una vibración acompañante, casi vegetal.

La décima que cuajó como plomo en sus primeras estrofas, vuelve a borbotear. Balas, balas es lo que necesita el lector, y si no, machete. Siente un relincho, pero es solo el carretonero que recoge la basura. No sabría explicar por qué se le parece tanto al general Quintín Banderas. En ocasiones, cuando chapea el patio en las mañanas de domingo surge frente a sus ojos un barranco, la destentada boca de un barranco. Inequívoco recordatorio de su peregrinación a San Lorenzo. Solo 98 páginas, como combates, como cargas al machete, y un estremecimiento me despabila, no soy yo quien lee, es el libro quien me escudriña. Estoy mirándome al espejo de la patria en un poema de Ronel González.

Nunca había aflorado en mí semejante tironeo ¿tiroteo? El rompecabezas de la Historia no puede completarse de un modo preestablecido, el tiempo no es lineal. Hablan Céspedes, Bernabé Boza, Antonio Maceo, Agramonte, Vicente García, Perucho Figueredo, y también Lezama, Zenea y Martí. Las armas de la guerra y las armas de la palabra nos vuelven invencibles. Me reconozco en la lectura, asomo detrás de alguna guardarraya, me ubico entre un dagame y un fustete para que me abrase la frente el sol de Cuba libre. Una mano invisible arranca las páginas del 6 de mayo. El Diario de campaña del Apóstol se transforma en otro mutilado. Pero Ronel no condesciende a ese desarraigo. Hay que conocerlo para saber que no va a tolerar la omisión de un día cardinal en la marcha de Martí hacia la muerte.

Amanezco enfermo: dolencia del espíritu que detiene el pulso y vuelve hosca la escritura“. Se nos pone la piel de gallina, como si alguien hubiera removido la losa de un sepulcro. Nos quedamos interrogándonos ¿acaso no son esas las auténticas páginas del diario? ¿Quiso Martí quebrar el mármol de los tiempos para que el santo grial de los historiadores cubanos terminara en manos de Ronel? No sería la primera vez que sucede algo semejante. Él dice que no, que es solo una recreación, la forma de sacarse las púas de esa dolorosa ausencia. ¿Y si hubo alguien que interceptó al poeta en sus expediciones por la Historia, un pescador que atrapaba sus carnadas bajo la noche bella de abril, o una anciana que escuchó la lectura de El peso de la cruz, y luego agradecida, le trajo aquellas hojas como mariposas sucias, o fue el mismo Martí sentado frente a él en la sala de La Aduana? No lo sé, Ronel repite que no, que es solo una mimetización del estilo martiano, un apócrifo, algo que pudo suceder pero que nadie sabe… Sin embargo los poetas mienten, y aunque este es un libro sincero, entre sus páginas 64 y 67 un insondable mecanismo se activa, un fulgor de empuñadura de sable, un misterio que acompaña.

Arrasado, como el texto de Valeriano Weyler, desemboco en la última página. No vamos a olvidar la Historia. No vamos a suprimir tantos ríos de sangre desaguando en el presente. ¿Está seguro que desea eliminar 150 años de forma permanente? Jamás. La teoría de Ronel es irrebatible. Llegue a los lectores su fulgor.

 

Prefectura de La Quinta,

entre dos arroyos sin nombre.

Fue una estrella quien te puso aquí

No es tan solitario el escenario cuando el trovador se acompaña de su guitarra. Con la noche como testigo y un encuentro aplazado como pretexto, nos canta, nos describe y atrapa en cada nota.

Sin dudas es un privilegio escuchar la música de Gerardo Alfonso. Foto: Torralbas

Como un contacto necesario con “su pueblo” define la actual Gira Nacional el cantautor Gerardo Alfonso con su Grupo. Interminables jornadas marcan el periplo del prestigioso creador por nuestro país, que comenzó el pasado lunes 28 de mayo por la provincia de Guantánamo, y que le ha llevado a otras como Santiago de Cuba.

Una vez en Holguín, no pierde tiempo el artista y acaricia a su compañera de mil noches, de ella sale una melodía que nos retrata sin complejos algoritmos ni términos rebuscados, es una música tan simple y natural como el cubano, pero sin dejar de ser profunda y compleja, como nosotros.

Caminando por las calles de “su hermosa Habana” nos encontramos con “El ilustrado caballero de Paris”, y entre un estreno u otro se percibe el olor a “sábanas blancas colgando en los balcones”.

Gerardo canta nuestra cotidianidad en un lenguaje que no nos es ajeno, y en esa fusión de géneros musicales nunca escapa de su esencia trovadoresca.

El cantautor arribó a Holguín como parte de una Gira Nacional que comenzó el pasado lunes por Guantánamo. Foto: Torralbas

“Son los sueños todavía” los que tiran de la gente, quienes degustaron este sábado de uno de los creadores más prominentes del pentagrama nacional, en un escenario que desafió la madrugada y el sofocante calor nocturno para que los fieles se congregaran en un momento como pocos: allí en la Plaza de la Marqueta no son “Las cosas que yo te cuento”, sino las que te canta Gerardo, las que te incitan a vivir.