Derroteros historiográficos al debate

Auspiciado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y la Unión Nacional de Historiadores de Cuba, la sede provincial de la UNEAC en Holguín acogió la realización del V Taller “Derroteros Historiográficos Cubanos”, entre el 15 y 16 de noviembre.

La conferencia “Mitos, oscuridades, funciones en el nacimiento del cubano: el imposible país de la Historia”, impartida por el Dr. René Fidel González García, dio inicio al Taller que reúne a historiadores, intelectuales y profesores de la provincia y otras partes del país. Se realizó, además, el panel “La República a debate”, que reunió a los historiadores José Augusto Ochoa del Río, Filiberto Mourlot Delgado, Hernel Pérez Concepción y René Fidel González García, con moderación de Armando Cuba de la Cruz.

V Taller Derroteros Historiográficos Cubanos en la UNEAC holguinera. Foto del autor

La exposición y debate de ponencias ocupó la mayor parte del Taller y resultó, además, eje central del intercambio investigativo y académico del mismo. Entre las ponencias expuestas se encuentran: “Representación mediática de la inmigración jamaicana a Banes”, de Yurisay Pérez Nakao; “Merle David: análisis socio–histórico del cubano”, de Alejandro Torres Gómez de Cádiz Hernández; “Viaje al corazón de un libro: testimonios de los autores de United Fruit Company: un caso de dominio imperialista”, de Elia Sintes Gómez; “Martín Morúa Delgado en la historiografía cubana”, de Yoel Rodríguez Ochoa y Susel Abad Fis, y “Paráfrasis historiográfica a La Virtud Doméstica, de Rigoberto Segreo Ricardo”, de Paul Sarmiento Blanco y Leidiedis Góngora Cruz.

Además, se presentaron, entre otras, las ponencias: “Tendencias historiográficas y dogmatismo ideológico en la recepción de José Martí”, de Ariel Zaldívar Batista; “Los espacios del olvido en los estudios de las guerras cubanas”, de José Abreu Cardet; “El coleccionismo en Matanzas, de Urbano Martínez Carmenate”; de David J. Gómez Iglesias; “Deudas historiográficas sobre la ética y el legado comunista del Che”, de Alexander Abreu Pupo; “Un olvidado luminoso informe principeño”, de José Novoa Betancourt y Patricia García Concepción; “Una polémica, la ucronía y las funciones de las ciencias históricas”, de Minervino Ochoa Carballosa; “Conflicto armado y orígenes de la narrativa”, de José Rojas Bez; “Un reflejo de la vida cotidiana en la poesía holguinera durante el período 1990–2010”, del poeta José Poveda Cruz y “Ciencias sociales y literatura: diálogo entre saberes narrativos”, de José Vega Suñol.

Participaron con sus investigaciones, además, intelectuales y profesores universitarios como Carmen Montalvo Suárez, Dimelsa Rivas Dasut, Elier Córdova, Graciela Pacheco Feria, Naila Caparrós Díaz, Ana Leonor González Sánchez, Reynaldo Telmo Ramírez, Oscar Larralde Otero, Violeta Rosa Mejías Rojas, Vladimir Pita Simón, Kenia Abreu Cuenca y María Quiñonez Pantoja.

Presentación de la novela El camino de la desobediencia, del bayamés Evelio Traba. Foto del autor

Asimismo, el Taller fue momento propicio para la presentación de la novela El camino de la desobediencia (Editorial Boloña, 2017) del bayamés Evelio Traba Fonseca, por Diana Iglesias Aguilar, especialista del Centro de Comunicación Cultural Ventana Sur, en Bayamo, Granma.

La novela –editada inicialmente por la casa Verbum, de Madrid, España, en 2016– nos acerca a la figura del Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes, mientras “deshace las cubiertas que cercan al Céspedes hijo, hermano, esposo, padre, amigo, estudiante, poeta, dramaturgo y viajante, para devolverlo como el ser quebrantable y palpitante que es, como cualquiera de los mortales”, escribió al respecto la presentadora en un artículo publicado en La Campana, periódico cultural de la provincia de Granma.

“Diversas voces se entrecruzan con la de Céspedes, aportando emociones, contradicciones y elementos enriquecedores de una trama con infinitud de personajes en primeros planos y muchos otros figurantes que van dejando huellas en la travesía hasta la decisión cespediana de declinar el sendero elegido por sus ascendientes y desembocar en rebeldía e independencia, momento que definirá un antes y un después en la vida de Céspedes”, añade, además, la presentadora de El camino de la desobediencia.

Por su parte, el autor, Evelio Traba, ha obtenido, entre otros, el Premio Nacional de Poesía Fidelia, convocado por la UNEAC en Granma, con Las puertas cambian de sitio (Ediciones Bayamo, 2009), el Accésit del Premio Latinoamericano y Caribeño de Novela Alba Narrativa con la novela histórica La concordia (Arte y Literatura, 2013) y el Premio Iberoamericano de Novela Verbum 2016, con El ritual de las cabezas perpetuas (Editorial Verbum, 2016).

Finalmente se lanzó la convocatoria al VI Taller Derroteros Historiográficos Cubanos y al I Encuentro Oriental de Escritores de Literatura Histórico Social, a desarrollarse los días 21, 22 y 23 e3 noviembre del 2018.

Ascenso al buen arte

Finas piezas de loza, los detalles de las figuras atraen la atención de los visitantes. Foto: del autor

El Museo de Arte de Gibara acaba de reabrir. Casi diez años hubo que esperar por la rehabilitación que vuelve a poner a disposición del público nacional y de los visitantes de otros países un espacio revelador de costumbres cotidianas y del modo de pensar de familias residentes en esta localidad costera de la provincia de Holguín en el periodo 1880-1940.

Mostrar colecciones mayormente reunidas por lugareños y el hecho de que se corresponden con los años precisados, distingue a la institución de las otras de igual tipo en el país, que exponen objetos decorativos y utilitarios creados en la primera mitad del siglo XIX y en épocas anteriores.

Al insistir en las singularidades, María Chacón Pavón, directora del museo, aclara este es considerado por muchos expertos en arte como la Casa del Mueble Perilla.

«Estamos hablando de un estilo que predominó en Gibara desde el siglo XIX hasta el XX. Se identifica por elementos decorativos de carácter naturalista y de inspiración en la arquitectura neoclásica. Contiene, entre otras cosas, estilizadas flores y hojas de plantas, con balaustres torneados y terminaciones en forma de pequeñas perillas».

«La nuestra es una colección muy variada. Tiene, por ejemplo, los llamados Sillones de Viena, de la firma Thonet, con casa matriz en Austria».

Los objetos fueron acumulados durante años por familias que forjaron verdaderas fortunas al calor del auge comercial que tuvo Gibara en el siglo XIX. Es decir, el dinero abundante, el buen gusto y hasta la manía burguesa de presumir terminaron por favorecer el arte decorativo en esta ciudad, lo cual tiene referencias, igualmente, en los muebles de estilo artnouveau y neoclásico, así como en las colecciones de cristal Bacará procedentes de Francia, y en las de cerámica, facturadas en ese mismo país, así como en Inglaterra, Holanda, Alemania y Estados Unidos.

El museo reabrió con 13 salas expositivas. Dos constituyen dormitorios. Las demás se distribuyen entre vestíbulo, salas de estar, salones, baño, cocina y comedor, describe la funcionaria, quien agrega que, en el último de esos espacios, en elegante vitrina, exhiben parte de las 608 piezas de una vajilla Limoges, marca francesa de renombre.

En primer plano valiosa pieza de una de las colecciones de cerámica, en el segundo muebles y otros objetos decorativos. Foto: del autor

La mayoría de los objetos atesorados están aquí desde 1972, cuando la institución abrió como Museo de Ambiente Cubano. Antes de la inauguración, especialistas encabezados por Francisco Prat Puig (notable restaurador español radicado en Cuba desde 1939), ejecutaron un riguroso proceso de selección de las colecciones, las cuales habían pasado a manos del Estado al ocupar mansiones de personas que abandonaron el país, inconformes con el triunfo de la Revolución Cubana.

«Proteger tantos objetos valiosos durante los cerca de diez años que permanecimos cerrados no resultó fácil, pero valió la pena porque no sufrieron daños ni hubo extravíos», dice María con acento triunfal.

Con la compleja restauración asumida como inversión por el Centro Provincial de Patrimonio Cultural se ha devuelto la funcionabilidad a un edificio de estilo neoclásico construido en 1866 con dos plantas. Entonces la parte alta, donde está el Museo de Arte, dio lugar a dos casas. La baja, sede actual del Museo Municipal de Gibara (reabierto también el 20 de octubre pasado) fue destinado a almacén de productos varios.

En el rescate, junto con las acciones multidisciplinarias de ingenieros, arquitectos y operarios que dictaminaron y ejecutaron las tareas técnicas constructivas, a lo que siguieron las labores curativas y de restauración emprendidas por artistas y artesanos del Fondo Cubano de Bienes Culturales de la provincia,  resultó decisivo el empleo de la técnica de cierre de edificios mediante tensores de acero, donados por una entidad vasca, los cuales son apropiados para reparar inmuebles construidos sin elementos de traba en las partes altas.

Por estos días no cesan las visitas de gibareños y de personas en general procedentes de otros sitios. María Chacón y las jóvenes guías del museo invitan a remontar las escaleras de madera. Atentas y conocedoras advierten que arriba aguarda el buen arte.

Por Germán Veloz Placencia

Tomado de www.granma.cu

Congreso Iberoamericano, a debate Cultura y Desarrollo local

Inicia XII Congreso Iberoamericano de Pensamiento en Holguín. Fotos Carlos Rafael
Inicia XII Congreso Iberoamericano de Pensamiento en Holguín. Fotos Carlos Rafael

El XII Congreso Iberoamericano de Pensamiento genera, desde este 25 de octubre, un espacio imprescindible para pulsar los derroteros del Desarrollo local y las industrias culturales en Holguín, u ciudad pionera en el perfeccionamiento de sus parques y plazas, lugar de rica herencia histórica, con una imagen pródiga enardecida por sus hijos intelectuales y artistas.

A la jornada de apertura se sumó la presencia de Luis Antonio Torres Iríbar, primer Secretario del Partido y miembro de su comité central, Faustino Fonseca, director provincial de Cultura junto al Dr C. Ángel Graña, director de la Fundación “Antonio Núñez Jiménez”, la Dra.C. Leonor Amaro, profesora de la Universidad de La Habana, y José Corella, único expedicionario en el viaje del Amazonas al Caribe.

Tras los acordes de la agrupación D´Cámara, sucedió el discurso de presentación a nombre de la Casa de Iberoamérica que, en su vigésimo cuarto aniversario, ofreció una calurosa bienvenida a personalidades invitadas y ponentes. En amplio preámbulo sobre los acontecimientos en pleno desarrollo que rodean la concertación del Congreso, se significó el persistente compromiso por rendir homenaje a sus iniciales protagonistas.

En sus palabras inaugurales, el Dr. C. Eduardo Ávila, presidente del Congreso y director de la Casa de Iberoamérica, significó la numerosa participación de ponencias e invitados, al tiempo que expresó su congratulación por tener siempre este Congreso una sala bien concurrida. “Ese es el fin mayor por el cual trabajamos en cada Fiesta.”

“Nos interesa divulgar lo mucho que desde Holguín se ha realizado en el contexto del Desarrollo Local".Fotos Carlos Rafael
“Nos interesa divulgar lo mucho que desde Holguín se ha realizado en el contexto del Desarrollo Local”. Fotos Carlos Rafael

“Hemos recuperado más de 135 obras en poco más de tres años—solo en el sector de la cultura. Al multiplicarlo en el resto de sectores equivale a un logro considerable. He ahí el sentido de la convocatoria lanzada por la Fiesta este año.”

Sobre Economía de la Cultura en Cuba versó la conferencia inaugural a cargo de la MSc. Tania García Lorenzo, especialista del Centro Cubano de Investigación Cultural “Juan Marinello”, quien abordó en franco y polémico análisis el necesario maridaje entre economía y cultura.

En sus aproximaciones, García instó a potenciar la cultura como generadora de bienestar. Aguzar la visión desde la economía hacia un sector que —históricamente entendido cual gasto — se erige hoy en verdadera inversión que impulsa no pocos empeños locales y de la nación.

“Hay que ver a la cultura en su justa dimensión. Su  capacidad para la creación de nuevos bienes y servicios resulta indiscutible." Fotos Carlos Rafael
“Hay que ver a la cultura en su justa dimensión. Su capacidad para la creación de nuevos bienes y servicios resulta indiscutible.” Fotos Carlos Rafael

“En los nuevos escenarios, la cultura se erige como un  bien no monetario. Se evidencia el crecimiento de los grupos profesionales, cuya creación artística hace reconocible a Cuba por su marca y sello único en el mundo. Se deben desarrollar políticas económicas en la cultura para potenciar nuestras exportaciones y, a la vez, para impulsar la economía nacional.”

Durante la sesión vespertina se presentó el proyecto Red de Hispanistas de Cuba y del Archivo de la Palabra, por el DrC Aurelio Franco Lauredo. “Con 25 años, este proyecto ha sido invitado al Congreso por su contribución a la memoria hispana en la Isla. Hemos recorrido cada región de España entrevistando a los emigrantes que quedan en Cuba.”

A través de la Fundación Fernando Ortiz se ha concretado como resultado una colección de libros con 10 volúmenes donde se recogen los testimonios hispánicos — desde Galicia, Asturias, Valencia, Madrid, País Vasco, Andalucía, las Baleares e Islas Canarias, entre otras.

“Nos ha interesado mucho la colonia española en Holguín. Intercambiar en el Centro Ibérico con ellos reafirma que más que raíz, son tronco. Fernando Ortiz definió que la troncalidad es hispana, a la que se suma lo africano y lo asiático; y en Holguín es real,” afirmó Franco.

Otro importante aporte al evento se sustenta en el nuevo proyecto digital (www.estudioshispanicos.cu) que se organiza, conjuntamente, con la Sociedad Económica “Amigos del País” en su filial holguinera y la Sociedad Cubana de Información Científica y Técnica (SOCICT).

 

Cuba tras el lente de Italia

La artista Clarissa Collenzi, al centro, junto a las curadoras de su exposición en XXIII Fiesta de la Cultura Iberoamericana. Foto: cortesía de la entrevistada
La artista Clarissa Collenzi, al centro, junto a las curadoras de su exposición en XXIII Fiesta de la Cultura Iberoamericana. Foto: cortesía de la entrevistada

Viejos “almendrones”, focos, llantas, carrocerías, una misteriosa ventana, hojas de tabaco secas… Obras que se “bañan” con una luz especial, la del trópico. En el pequeño salón del Centro Provincial de Patrimonio las imágenes de Clarissa Collenzi hablan bien alto.

“Una visión italiana de Cuba” constituye su muestra que se presenta en la XXIII Fiesta de la Cultura Iberoamericana. Llegar a la esquina del Parque San José, pasar bajo la sombra de El Angelote y quedar encantado con las fotografías que se empeñan en dar vida a las múltiples ruinas y fachadas habaneras.

“En ellas encuentro algo mágico, me gusta trabajar con lo abstracto y sus formas. Especialmente, busco retratar todos los sentidos: el olor del tabaco, la textura de los viejos autos, el reflejo del agua. Luego, cada espectador añade su propia apreciación a mis creaciones.”, advierte la italiana residente en México.

A su formación profesional en las artes plásticas le debe mucho. “Con tan solo ver una grieta puedo jugar con los colores, hago contrastes; o inspirarme con la magia de una ventana antigua, según mi estado de ánimo,” comparte con los jóvenes estudiantes de la Escuela Profesional El Alba.

¿Aún es posible retratar nuestra Isla sin supeditarse a las típicas fotos de postal? Clarissa lo logra, y muy intimista, su exhibición ya forma parte de Holguín. Acá ha encontrado una plaza fija para mostrar ese punto de vista único. Sucedió cuando, en junio pasado, esta misma colección visitara la pequeña sala Fausto Cristo de la sede holguinera de la Uneac o las concurridas Romerías de Mayo.

Con una vasta trayectoria en la postproducción y restauro de fotografía antigua, Collenzi ha sido cautivada por temáticas muy diversas. Desde Nuevo León, en Monterrey, se ha integrado en más de una treintena de exposiciones colectivas— Exposición “Mujeres, ExpoTour 2013”, La Tierra mi casa, Cien caras, cien máscaras, Artistas Italianos en México, entre otras— alternando con el rol de jurado en varios proyectos.

Ser maestra titular de Historia del Arte le permite entablar una verdadera conexión con los aprendices de las artes visuales. Con ellos espera mantener un diálogo en esta cita de Iberoamérica donde sus creaciones aparecen como huella indiscutible del vínculo entre el Viejo y el Nuevo Mundo.

De su obra ha sido señalada, “muestra esa asimetría (sinónimo de juventud) de la que hablaba Rene Chard; estructuras roídas por el tiempo y el abandono, pero al mismo tiempo hermosos símbolos del pasado; mosaicos artesanales creados por la inventiva humana; balcones desvencijados con las típicas sábanas colgando; vitrales coloniales en diversos tonos de azules; columnas oxidadas, mohosas, roídas; adoquines gastados por el paso del tiempo y los transeúntes; viejas columnas; baldosas con motivos florales y geométricos; rejas igualmente oxidadas; fragmentos de fortificaciones… Incluso, lo que parecen ser vegas con hojas de tabaco secándose; las extrañas formas de los troncos y raíces de algún árbol; un atardecer…”

Desde Monterrey, nos visita esta artífice de la lente con raíz europea. Encantada por la Cuba hechizada por el tiempo. El ojo de Clarissa es milimétrico, detallista… No le interesa fotografiar automóviles o construcciones en pose de turista asombrada; busca, en cambio, el encuadre del elemento en la composición: no los objetos en sí, sino los fragmentos, las resonancias de esas pequeñas figuraciones insulares… las mismas que hoy le dan la bienvenida a la XXIII Fiesta de la Cultura Iberoamericana.

 

 

 

 

 

Fiesta de la Cubanía en Bayamo

Foto: Armando Ernesto Contreras Tamayo

Más de 280 actividades y ocho espacios artísticos darán vida a la XXIII edición de la Fiesta de la Cubanía en Bayamo, a celebrarse desde hoy 17 al 20 de octubre en conmemoración al Día de la Cultura Nacional.

La jornada estará dedicada al aniversario 220 del natalicio del pensador bayamés José Antonio Saco; a la rumba cubana, declarada patrimonio inmaterial de la humanidad por la Unesco; a los 45 años de la fundación del movimiento de la nueva trova; y a los pueblos conformadores de las naciones en Iberoamérica y el Caribe.

El objeto que presidirá los jolgorios será la guitarra original que perteneció al trovador Sindo Garay, quien pasó en la Ciudad Monumento una parte importante de su vida y le dedicó canciones que trascendieron, como Mujer bayamesa. El instrumento permanecerá expuesto al público en el Museo Provincial Manuel Muñoz.

En el contexto de las festividades se desarrollará el evento teórico Crisol, en su edición XXV, el cual promueve la identidad de nuestro pueblo a través de su estudio e investigación. Auspiciado por la Casa de la Nacionalidad Cubana, única de su tipo en el país, contará con la presencia de Eduardo Torres Cuevas, presidente de la Academia de Historia de Cuba.

A los tradicionales espacios destinados al teatro, la moda, el danzón, la música popular bailable y de órganos, se unen esta vez la feria de tradiciones para la expoventa de productos autóctonos como ron, tabaco, café y ofertas culinarias, además de Detrás de la guitarra, con presentaciones diarias en La Ventana de Luz Vázquez, sitio donde se entonó en el siglo XIX la primera canción trovadoresca de Cuba.

Se anuncia entre los momentos más esperados la develación, en el Museo de Cera, de la figura de Sara González, una de las intérpretes más queridas y recordadas, de temas dedicados a la Revolución.

Llegarán a la ciudad de los coches reconocidos artistas como Isaac Delgado, Polito Ibáñez, Raúl Paz, Raúl Torres, Ivette Cepeda, Marta Campos, el Septeto Santiaguero, Luis Silva, Kike Quiñones, Nelson Domínguez y Alberto Lescay, a quien se le dedicarán actividades especiales, en gratitud a su obra.

La Fiesta de la Cubanía se realiza cada año en recordación a los sucesos del 20 de octubre de 1868 cuando se entonó, en la principal plaza de Bayamo, las notas de una marcha beligerante devenida Himno Nacional.

Por Lianet Suárez Sánchez

Tomado de www.trabajadores.cu

Celebrarán aniversario del Museo Casa Natal de Céspedes


Mueso Casa natal de Carlos Manuel de Céspedes/ FOTO Luis Carlos Palacios

Historiadores, personalidades de la Cultura, pobladores, y fundadores del Museo Casa Natal de Carlos Manuel de Céspedes, ubicado en el centro histórico de esta ciudad, celebrarán hoy con una velada artística el aniversario 49 de esa institución.

Arianna Carbonell Miranda, subdirectora del museo, declaró a la Agencia Cubana de Noticias que la velada tendrá lugar a partir de las ocho de la noche frente a la casa natal de Céspedes, la cual se encuentra en proceso de mantenimiento constructivo para su conservación.

Agregó que en la gala por el aniversario reconocerán la labor de Arturo Jorge Cabrales, director del cuarteto Tradición, quien es un asiduo colaborador de la institución.

Explicó que de forma general será un homenaje sencillo a quienes hacen posible la preservación de esa casa colonial y contará con la presencia de interpretes, instrumentistas, poetas y otros artistas del territorio.

Carbonell Miranda refirió que el museo tiene la misión de rescatar, proteger e investigar los bienes patrimoniales, así como también el estudio y promoción de la vida de Carlos Manuel de Céspedes, protagonista del alzamiento del 10 de octubre, considerado el inicio de la guerra independentista de los Diez Años.

Destacó que esa institución atesora más de dos mil 300 piezas patrimoniales, incluidos objetos, fotos y documentos, los cuales reflejan el accionar revolucionario del patriota bayamés.

Situado en las inmediaciones de la primera plaza denominada de la Revolución, y de donde se estrenaron las notas del Himno Nacional, el inmueble recibe cada año más de 50 mil visitantes nacionales y extranjeros, refirió la subdirectora.

Fidel Castro, Lucius Walker, Eusebio Leal, Cintio Vitier, César Portillo de la Luz, y más recientemente el teólogo brasileño Frei Betto, están entre las ilustres personalidades que han visitado la casa natal del Padre de la Patria.

La construcción data de finales del siglo XVIII y por sus condiciones patrimoniales y significación histórica, ostenta el Premio Nacional de Conservación, el Escudo de la Ciudad de Bayamo, y la réplica del Machete del Generalísimo Máximo Gómez, entre otros lauros y distinciones.

Por  Maité Rizo Cedeño

Tomado de www.lademajagua.cu