Pensar Cuba desde Oriente

Por Vanessa Pernía Arias

Con una conferencia inaugural a propósito del bicentenario de la patriota Lucía Íñiguez Landín, madre del héroe insigne holguinero, Calixto García; a cargo de la historiadora Maricelis Torres, quedó inaugurada la VII edición del Taller Derroteros Historiográficos Cubanos que organiza la Sección de Literatura de la Uneac y la Unión de Historiadores de Cuba en Holguín.

VII edición del Taller Derroteros Historiográficos Cubanos. Fotos: Carlos Parra

El Taller, que tiene  como finalidad pensar Cuba desde Oriente, se dedicó al bicentenario de los patriotas cubanos Lucía Íñiguez Landín y Carlos Manuel de Céspedes y al 60 aniversario del fin de la guerra civil y triunfo de la revolución antineocolonial. Además, como cada año, se recordó de manera especial la memoria del destacado docente, investigador, historiador y ensayista holguinero Rigoberto Segreo Ricardo (1951-2012).

Este evento, que contó con historiadores e investigadores de Santiago de Cuba, Bayamo y Holguín,  desarrolló sus sesiones de trabajo durante este miércoles y jueves en la sede de la Uneac holguinera a través de un amplio programa de actividades que incluyó paneles, conferencia y debates sobre la historiografía como ciencia y  las múltiples vías metodológicas para su estudio.

Entre las más destacadas estuvo la conferencia “Región de frontera, identidad y estados nacionales”, a cargo de los investigadores Samuel Oliveros Calderón y José Vega Suñol, que por su importancia se ha convertido en uno de los temas más abordados en las investigaciones académicas en distintas universidades de América Latina.

 

Asimismo, el panel “José Martí, Cuba pensada”, por los profesores Ariel Zaldívar, Eliel Gómez, Kenia Abreu, Elia Sintes y José Millet Batista, quienes profundizaron en distintos abordajes a la figura del Maestro. Además fueron incluidos otros temas como las guerras de liberación nacional, la república democrático burguesa, las fiestas patronales en la historiografía cubana y la Revolución Cubana a 60 años de su triunfo.

También, como parte del encuentro, el historiador José Novoa Betancourt presentó los libros Gómez, Maceo y Martí (discordias), de José Abreu Cardet, Ángela Peña Obregón y José Novoa Betancourt; Vicente García. Un general de Céspedes, de Carlos Tamayo; Carlos Manuel de Céspedes (biografía), de Salvador Bueno y una trilogía de textos que contiene interesantes iconografías sobre figuras prominentes de la guerras independentistas cubanas, como Calixto García, José Martí y Carlos Manuel de Céspedes.

Como colofón de la cita se realizó el novedoso panel “Historia y ficción”, sobre las maneras de literaturizar la historia y esta última como fuente necesaria para la literatura, además de la relación de estas como expresiones del pensamiento, a cargo de importantes escritores e investigadores holguineros, entre ellos: José Luis Serrano, Ronel González, José Rojas Bez y Moisés Mayan.

Mayarí tiene su son

Por Erian Peña Pupo y Vanessa Pernía Arias

Fotos Wilker López

 

Con una peregrinación a la tumba del sonero mayaricero Rolando Neyra y un homenaje a la profesora de música Altagracia Tamayo, madre del reconocido pianista Frank Fernández, inició en Mayarí el XXIX Encuentro Nacional de Agrupaciones Soneras.

El evento, que se realizará hasta el próximo domingo 10, está dedicado en esta edición al 151 aniversario del Inicio de las Guerras de Independencia, al 125 del nacimiento de Miguel Matamoros, al centenario del sonero mayaricero Crescencio Ramírez, a la agrupación Juventud Taína, a la Egrem en Holguín y a la Empresa ECOI-16, del propio municipio.

El Encuentro, conocido además como Festival del Son de Mayarí, rindió homenaje a Altagracia Tamayo frente al monumento que perpetúa su memoria en la calle Leyte Vidal.

Allí la Banda Municipal de Conciertos y los cantantes César E. Moraga, Luis A. Moreno y Adrián García interpretaron temas del importante artista Benny Moré, el Bárbaro del ritmo. El Encuentro rinde especial tributo al Benny en su centenario, al igual que al Conjunto Chapotín en su 70 aniversario, al programación de la televisión cubana Mediodía en TV, a la Empresa Nacional de Música Popular y al destacado músico Juan Formell.

Luego de las palabras de apertura, realizadas por Aracelis Mustelier, directora del Sectorial municipal de Cultura, el pueblo y los participantes se unieron al desfile por la céntrica calle Leyte Vidal hasta la Plaza Martín Meléndez Pittaluga o Plaza del Son de Cuba. Allí se realizó el espectáculo infantil “Los niños cantan y bailan al son”, otro merecido homenaje al Bárbaro del ritmo en su centenario, realizado por jóvenes artistas, miembros de la Brigada José Martí y de la Casa de Cultura en este oriental municipio.

“Estamos el año entero pensando y organizando el Festival, pues la gente lo espera, lo tiene metido en la sangre, lo quiere, lo disfruta y lo defiende. Mayarí es son”, comentó Jorge (Tito) Cabreja, director de Taínos de Mayarí y presidente del Comité Organizador del Encuentro.

En la jornada inaugural –en la que estuvieron presentes Rachel García Heredia, directora provincial de Cultura, Doris María Vidal, directora de la Empresa Provincial de la Música y los Espectáculos, entre otros dirigentes del Partido, el Gobierno y las direcciones provincial y municipal de Cultura– fue presentado en la Casona Cultural el disco Pura música cubana, de Taínos de Mayarí, anfitriones del evento; se abrió al público una exposición en la Galería de Arte por el 29 aniversario del evento; y finalizó la noche con un concierto en la Plaza Martín Meléndez Pitaluga del Grupo Juventud Taína.

Se presentarán en Mayarí los colectivos: Caribe Girls, Juventud Taína, Mateo Rumba, el Septeto Santiaguero, Conjunto Mayacuba, la Original de Manzanillo, El Noro y Primera Clase, El Gallo y su Orquesta, Sonora Soles del Son, Taínos de Mayarí, el Septeto Mayanabo, Los Guayaberos, la orquesta Los Tanameños y la orquesta Hermanos Avilés.

El Festival propone para los próximos días: la Feria del Libro y el Disco, en el corredor del Cine Mayarí; el Coloquio Raíces y tendencias del son, en el Museo Municipal, donde el investigador Zenobio Hernández reflexionará sobre la vida y obra de Faustino Oramas, El Guayabero; la Jornada Comunitaria Cultura y Tradición, en el consejo popular Guaro; Actividad del Arte Joven, con miembros de la Brigada José Martí; el Encuentro del artista con el pueblo, en la Casa de Cultura, esta vez con Fernando Dewar, director del Septeto Santiaguero; el Encuentro de Ruedas de Casino, entre otros.

 

 

La UNHIC desde una mirada introspectiva

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Facebook de Rachel García

Con un homenaje a la recién fallecida historiadora camagüeyana Elda Cento, Premio Nacional de Historia 2015, se desarrolló en Holguín la reunión extraordinaria del ejecutivo nacional de la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC) para debatir los asuntos internos de la organización y los derroteros en los que se enrumba la investigación historiográfica en nuestro país.

Este encuentro, dirigido por Jorge Luis Aneiros, presidente nacional de la UNHIC y subdirector de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, centró sus objetivos de trabajo sobre los acuerdos tomados en pasadas citas y el trabajo previsto para el próximo año.

Entre los puntos más sobresalientes de esta agenda se destacan: el cumplimiento del presupuesto de la Unión, así como la aprobación de la modificación del presupuesto del 2019 a partir del incremento salarial y el ajuste de otros gastos; la aprobación del proyecto de subvención nacional para el 2020; la situación de la conectividad en cada una de las filiales de la organización y el trabajo con las redes sociales; la revisión del cumplimiento de las tareas del Plan Anual de Actividades del 2019, y un análisis del Plan de Actividades para el 2020.

En este último punto sobresale la filial holguinera, al ser una de las que mayor cantidad de actividades organiza en el año. Dentro de las acciones previstas para el 2020, precisó Hiram Pérez Concepción, presidente provincial de la UNHIC, se encuentra el Evento de Jóvenes Historiadores, el Encuentro de Historiografía, la Jornada por el Bicentenario de Lucía Íñiguez Landín, el Evento Nacional de Guerras de Independencia, Jornadas arqueológicas, entre otras.

Asistieron, entre otros directivos, Rachel García Heredia, directora provincial de Cultura, y Nilser Batista, funcionario del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Holguín.

 

Teatro del viento: Hombre en el horizonte se estrena en Holguín

Por Erian Peña Pupo

Fotos José Fornet Lezcano (cortesía de Teatro del viento)

Toda experiencia teatral es un descubrimiento, un hallazgo a partir de una búsqueda. O varios hallazgos, varias búsquedas… Tanto para el espectador como para el dramaturgo, el director, los actores… el hecho teatral se convierte en una epifanía de sentidos; en una tabla de salvación a la deriva, en el medio del océano, cosida al horizonte.

Eso nos lo reafirma Hombre en el horizonte, estreno mundial de Teatro del viento, compañía camagüeyana dirigida por el también dramaturgo Freddys Núñez Estenoz. Freddys estrenó en el Teatro Eddy Suñol de Holguín la obra, pero nos advierte que, además de estreno mundial, es el work in progress. O sea, que es una obra en proceso que puede –y lo irá haciendo– sufrir variaciones, cambios… en pos de un crecimiento lógico. En dependencia de estas primeras puestas, Hombre en el horizonte irá limando sus detalles, perfeccionando el trabajo actoral, la puesta en escena, aprehendiendo en el acto…

Aun así la obra respira bocanadas de aire fresco ¿de mar? Tiende a robustecerse en el camino, en cuanto exploración constante de la psicología humana. Esa fuerza parte de la propia escritura dramática y la puesta en escena: Freddys nos ha dicho que le interesa buscar, desde la teatralidad, dentro de las causas y problemas sociales. A ellos se acerca, bisturí en mano, para representarlos en escena, como se representa a un país.

Creo que lo que sobrevuela –como los pájaros en la bahía– Hombre en el horizonte es la soledad. El miedo constante a quedarse solo, sin oportunidades, esperanzas, sueños… El miedo a que no haya otras oportunidades, a quedarnos como varados en la nada.

La escenografía es precisa, pero portentosamente visualizadora: un recuadro de arena que viene siendo un fragmento de playa; un pequeño muelle de tablas de madera; el mar, frente a los espectadores y también detrás, proyectado sobre una pantalla… En este espacio se desarrollan las tres historias que vienen a estar moldeadas por la soledad.

La primera de ellas: el encuentro de un pescador que prepara su carnada con una joven de ¿19 años? llamada Roberto-Marta-Carlos que quiere morir. Esta le pide que la lleve en el bote a la bahía para suicidarse poéticamente, como Alfonsina Storni, arrojándose al mar. “Una marimacho que quería una muerte poética”, diría después el pescador.

La segunda: dos jóvenes que se encuentran en el mismo pedazo de playa y que han venido a pescar en la costa. A pescar sin instrumentos, en el sentido marcadamente sexual que el término “pescar” pudiera tener hoy día. “Solo veo un hombre que viene a pescar”, le dice uno a otro. Y ahí, en una tirantez que, desde el principio muestra una marcada tensión sexual, terminan partiendo juntos detrás de las uvas caletas de la costa.

La tercera: una señora ¿poetisa? se explayará en un interesante monólogo rozando la locura y el desvarío, mientras espera la llegada de la Pinta, la Niña y la Santa María, capitaneadas por el mismísimo Cristóbal Colón. Además del miedo a la soledad, casi palpamos el tiempo perdido, la frustración, la necesidad de perseguir los sueños, las vidas truncadas por las situaciones políticas; somos como un papagayo, que repite consignas, nos dice. La llegada de ¿su hija? incrementa ese desvarío en una especia de juego de roles valido, consensuado, pero que termina roto, rozando varias veces los lindes del absurdo. Ella es una mujer que espera una tabla de salvación, una opción que la libere.

Estas tres historias ocurren en un mismo lugar: el coto de playa, cerca de la bahía. Incluso los personajes más de una vez tienen cierta relación entre ellos. Aunque un elemento unifica la puesta: el anciano pescando sobre una goma en la bahía, con 500 metros debajo de sí, medio kilómetro. Pescando obstinadamente, pero sin llevar nada a casa, nos dice uno de los jóvenes de la segunda historia, su nieto; o llevando cuando más pomos vacíos que recoge en la orilla, para alimentar a su familia, como antaño lo hizo. El mismo viejo que la muchacha de la primera historia ve lejos, sin llevarla en su goma, y que es amigo del pescador. El viejo ¿existe o no existe? que la mujer de la última parte, en uno de sus poemas, lo describió como “cosido al horizonte”. El mismo que siempre ha estado allí, presente como personaje, pero no en escena. Esa quizá sea una de las metáforas más hermosas –por lo dura, por lo utópica– de esta obra de Freddys Núñez: la silueta de un pescador, anciano, persistiendo en medio de una había contaminada, aun con esperanzas de alimentar a los suyos, casi siempre sin lograrlo, pero sirviendo al mismo tiempo ¿lo sabrá acaso? como símbolo de anhelo, de utopía… Saberse allí, completamente solo en el medio del mar profundo, cosido al horizonte, siendo útil.

Los personajes de Freddys –bien es un recurso poético suyo, y por demás permisible en la obra– parecen seres marginales (la otredad) a primera vista: un pescador; una joven lesbiana con un lenguaje un poco grosero, que refuerza más esta marginalidad; dos jóvenes de cualquier ciudad costera, buscando el placer de la carne pescada en la costa… Pero estos personajes –y ahí lo ambiguo en primer momento– poseen una fuerte carga cultural que los aleja al mismo tiempo de esa marginalidad pensada al inicio: escriben poemas, buscan muertes líricas, usan un suéters con la imagen de una representación de ¿Buda?, ven películas tan poco perseguidas por el espectador joven como Hombre mirando al sudeste, el clásico de 1986 del argentino Eliseo Subiela, conocen a Alfonsina Storni y su trágica muerte… entre otras intertextualidades que remiten más al dramaturgo que a la propia concepción de los personajes, pero como vimos, en el teatro, terreno de amplias posibilidades, estas licencias son más que bienvenidas. Y, claro, no podemos subestimar a ningún personaje de esta obra ni de otra.

Estos seres desasidos son reflejo de una época, de una sociedad. Hombre en el horizonte nos insiste en ello y nos da varias posibilidades para creerlo. Estreno en sí, es un work in progress –así lo definió el director al presentarla–, por lo que, vimos, muchos elementos pueden cambiar: en lo personal me desorientó un poco la concepción del espacio, pero no todo –agradecible, dinámico–, sino el mar: muchas veces los personajes lo mismo rozaban el agua con sus manos que caminaban sobre esa zona; la interpretación, sobre todo la dicción, de algunos actores, aunque el director nos ha dicho que solo llevan 9 días de preparación y las subsiguientes puestas limarán esto; algunos detalles que pueden pasar desapercibidos por el público, pero que refuerzan la veracidad de los diálogos y la historia: Alfonsina, por ejemplo, no se suicidó adentrándose en el mar lentamente como dicen las versiones románticas de la historia –como sí lo hizo, pero en un río y con los bolsillos llenos de piedra, la inglesa Virginia Wolf–, sino arrojándose de la escollera del Club Argentino de Mujeres, en Mar del Plata. Aunque, versión romántica harto explayada, se justifica en el diálogo de la primera historia. Los personajes no tienen que decirnos la verdad, sino su concepción de la verdad. Eso es teatralmente lo que importa en una puesta como esta de Teatro del viento.

Por lo demás, Hombre en el horizonte es una obra sugestiva, arriesgada, desde el texto, la concepción y puesta en escena, que se regodea en una elementalidad plástica, atractivamente visual, y que, aún más por eso, explora –como ha venido haciéndolo Freddys y Teatro del viento desde hace 20 años, aniversario que celebran en este 2019– los vericuetos humanos, tratando de reflejar y también exorcizar toda soledad posible.

 

 

 

Teatro del Viento de Camagüey actuará en Holguín

Por Rosana Rivero Ricardo

Fotos Radio Cadena Agramonte y Facebook de Freddy Núñez

El colectivo escénico Teatro del Viento, de Camagüey, tras varios años sin actuar en la provincia de Holguín, actualizará al público del territorio sobre su labor, con la puesta de tres piezas en el Teatro Suñol de la Ciudad Cubana de los Parques, en las noches del 31 de octubre al 3 de noviembre.

La agrupación que representa en escena los conflictos de la sociedad cubana contemporánea desde el arte y la investigación, realizará el día 31 en Holguín el estreno mundial de la obra Hombre en el horizonte, la cual se acerca a la realidad eminente del ser humano, aunque desde una perspectiva más metafórica, según anunció Freddy Núñez, director del colectivo.

El dramaturgo expuso además que No tengo saldo, pieza que se pondrá en el “Suñol” en las jornadas del 1 y 2 de noviembre, tuvo mucho éxito en sus puestas en las ciudades de Camagüey y Bayamo, al resultar un espectáculo atractivo por su discurso y el trabajo actoral.

Por su parte, Otoño (un melodrama), que tendrá su función número 95 en Holguín, es una obra dedicada a los conflictos que genera la ópera y a los personajes que se encuentran en las grandes urbes como Viena, capital de Austria, donde fue escrita por Núñez.

Las presentaciones de Teatro del Viento en el “Suñol” devienen homenaje por los 80 años de esta prestigiosa institución cultural holguinera, que celebró el pasado 2 de junio, fecha de cumpleaños, que comparte el colectivo camagüeyano, surgido en 1999.

 

Acogerá Mayarí XXIX Encuentro Nacional de Agrupaciones Soneras

Por Rosana Rivero Ricardo
Fotos Wilker López y cortesía Taínos de Mayarí
“El son de altura con sabrosura” y “lo mismo a prisa que suavecito” lo bailará no solo Carola, sino todo el que llegue a Mayarí entre el 6 y el 10 de noviembre, cuando se realizará en ese municipio del este de la provincia de Holguín, el XXIX Encuentro Nacional de Agrupaciones Soneras.
Jorge (Tito) Cabrejas, presidente del Comité Organizador del evento y director de los Taínos de Mayarí, agrupación anfitriona, anunció en conferencia de prensa que protagonizarán estas jornadas de concierto la Original de Manzanillo y el Gallo y su Orquesta, de la provincia de Granma; el Septeto Santiaguero, de Santiago de Cuba y Caribe Girl y El Noro y Primera Clase, de La Habana.
El programa en el que se insertan todas las instituciones culturales del territorio, también prevé la presentación de varias orquestas de Holguín como la centenaria Avilés, Los Guayaberos, Los Tanameños, Soles del Son, Mayanabo, Mayacuba y Los Taínos, próximos, estos últimos, a celebrar su aniversario 65.
Entre las 17 actividades previstas, además de los conciertos en la plaza Martín Menéndez y el centro cultural Los Munenes, se encuentran el homenaje a Altagracia Tamayo, madre del pianista Frank Fernández; la Feria del Libro y del Disco; la Peña de la Rumba, el Encuentro del Artista con el pueblo y el tradicional espacio “Los niños bailan y tocan al son”.

Sobresale la realización, por primera vez en Mayarí y en el contexto del Encuentro, del Festival Provincial de Ruedas de Casino que auspicia el Sistema de Casas de Cultura, en el que intervendrán colectivos de ocho municipios.
De austera calificó esta edición del evento Cabrejas, pero pródiga en la defensa de la cultura, la cubanía, el son y, especialmente, de la manera en que se toca el género musical cubano más conocido internacionalmente en Mayarí, que se distingue del modo en que se interpreta en otras regiones del oriente de la Isla.

El matiz de pluralidad que somos

Por Arlene Gómez Palacios y Thalia Ruiz Desdín

El pasacalle iberoamericano resultó un pórtico de identidad en la XXV Fiesta de la Cultura Iberoamericana. Fue un desfile lleno de matices desde una identidad genuina que nos define del resto y eleva lo que cada uno lleva de Iberia, África, el Gran Caribe y Latinoamérica. El colorido momento se privilegió con la presencia del Embajador Plenipotenciario de la República de Trinidad y Tobago en Cuba Dr. Lancelot Cowie y el maestro Frank Fernández junto a personalidades destacadas del arte y la cultura del país.

Pasacalle Iberoamericano. Fotos: Wilker López

Diversos ritmos inundaron las calles holguineras desde el emblemático parque El Quijote. Detuvieron al caminante, robaron la atención del joven absorto frente a un televisor o de la madre en la cocina. Muchos se asomaron a las puertas, tomaron fotos, movieron los pies al compás de la conga; otros se unieron al tradicional pasacalle y acompañaron a los artistas durante el animado trayecto.

Resultó inevitable no detenerse ante el paso de la fiesta, no cantar algún estribillo de las canciones mariachis o apreciar el talento de las bailarinas de las distintas compañías y academias de flamenco; incluso hacerse una selfie con los hombres completamente pintados o el disfrazado de españolito al frente de los integrantes de las comunidades de españoles naturales y descendientes de Holguín.

La atractiva visualidad de la Compañía Ojos, proveniente hermana provincia de Santiago de Cuba encabezó el desfile junto a estudiantes abanderados de la Escuela Pedagógica José Martí. A su vez recorrieron las calles holguineras hasta el parque Carlos Manuel de Céspedes la Banda Provincial de Conciertos bajo la batuta del maestro Humberto Pino, la Academia profesional de Artes Plásticas ALBA y alumnos de la Escuela Vocacional de Arte Raúl Gómez García de Holguín.

Desfilaron también integrantes del Club del Danzón José María Ochoa, naturales y descendientes de las comunidades españolas acogidas durante la Fiesta en el Centro Cultural Ibérico, el club de vinicultores Bayado y la compañía flamenca Renacer; Mónica Dance Ballet Español de Holguín, la academia Encuentro y el Proyecto Reciclarte de la Casa de Cultura de la Ciudad Cubana de los Parques.

El Pasacalle Iberoamericano se apropió además del Mariachi Holguín, la Academia Alas, la compañía camagüeyana Renacer, el Proyecto La Colmenita de Holguín, Alas Buenas, la compañía folclórica La Campana, el Teatro Guiñol de Holguín y la Conga.

El especial momento de la XXV Fiesta de la Cultura Iberoamericana finalizó con la evolución de amigos artistas llegados de diferentes latitudes entre los que se destacaron la cantante mexicana Ivette Ríos, quien visita la ciudad de Holguín por segunda ocasión junto a Ito García también de México. Desde Costa Rica el público holguinero disfrutó del grupo 3CC y del dúo español Kiko y Sara. La hermana República de Haití se hizo sentir con la voz de Juanito Louis Pascal junto a una agrupación coral de estudiantes universitarios provenientes de Sudáfrica hizo que la tarde de este 25 de octubre adquiriera el perfecto matiz que define y nos identifica desde la pluralidad que somos. Antes de finalizar, el talento del repentista Emiliano Sardiñas se hizo notar y la presidenta del ICAP convocó a la firma por la liberación del ex presidente de Brasil Luis Inacio Lula Dasilva y con el ritmo de la Steel Band de El Cobre cerró la tarde de segunda jornada de la XXV Fiesta de la Cultura  Iberoamericana.

UNA Y MIL VECES

Por Julio César

Cuando todavía resonaban las últimas palmadas de la ovación ocasionada por su anterior concierto en el mismo escenario, se escuchó la primera nota, sutil, divina, a la medida de ese Ave María que compuso Schubert, y que en los dedos de Frank Fernández hace devoto al más ateo.

Fotos: Wilker López

Cómo olvidar esa noche de lujo que cerró hace menos de dos años la 23 Edición de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, mucho menos si este jueves 24 de octubre, es el propio virtuoso quien retorna a su tierra para inaugurar el cuarto de siglo al que arriba el evento más prominente de la provincia en el segundo semestre del año, para la ocasión a través del Gran Concierto “De Holguín para Iberoamérica”. No podía ser menos y, con la Sala Raúl Camayd, del Teatro Eddy Suñol, abarrotada, se dejó escuchar el exquisito repertorio de la velada, imperceptible en cuanto a extensión, dado su notable atractivo. Piezas relevantes del pentagrama nacional e internacional acariciaron los sentidos, entre ellos La tarde y Perla marina, ambas de Sindo Garay, Júrame, de María Grever, la indispensable Comparsa, de Lecuona, o Esta tarde vi llover, de Manzanero, en la voz de Yuri Hernández, así como otras de la autoría del propio Frank, por solo citar algunas que devinieron homenaje a la Prima Ballerina Assoluta Alicia Alonso.

La Orquesta de Cámara, o el Orfeón Holguín, fueron el resto de los invitados que sumaron a la propuesta sui generis, donde marcó momento especial la simbiosis entre el talento musical y el danzario, este último a cargo de la Compañía de Danza Contemporánea “Codanza”; ver bailar a esta institución de la cultura holguinera es todo un privilegio, y si a ello se suma el virtuosismo del Maestro Fernández al piano, entonces el apelativo más pequeño para la noche sería: única.

Fundado en 1964 por la maestra Ana Arriaza, el Orfeón Holguín ha colaborado desde sus inicios con el Teatro Lírico Rodrigo Prats en zarzuelas y operetas. Desde 1996 está bajo la dirección de María F. Aldana, participando en diferentes encuentros y certámenes como el Festival Internacional de Coro en Santiago de Cuba y La Habana, el Festival de Música Sacra, entre otros.

Actualmente bajo la batuta del Maestro Oreste Saavedra, la Orquesta de Cámara de Holguín se encuentra a la vanguardia de la música de conciertos en nuestra provincia. En su haber constan la participación en diversos eventos de connotación local y nacional, entre los que se encuentran la Jornada de Conciertos del territorio, o el 10mo Festival Nacional de Música de Cámara, demostrando en cada escenario su sobrado profesionalismo interpretativo. Desde su fundación, por Harold Ricardo Corella, y su primera presentación en 2008, ha incorporado un repertorio de obras de alto rigor de los estilos europeo, latinoamericano, y la música cubana.

Obra consolidada y en estrecha relación con el principal escenario de la Ciudad de los Parques, ostenta el tenor Yuri Hernández Gómez (Holguín, 1978). Desde que debutó en 1995, su talento y profesionalismo lo han ubicado entre los intérpretes más importantes del canto lírico en nuestro país: Lola Cruz y María la O, de Lecuona; Los Gavilanes, de Jacinto Guerrero; Cavalleria Rusticana, de Pietro Mascagni, son algunas obras que dan fe de ello.

Sinónimo de plena cubanía es la obra del maestro Frank Fernández (Mayarí, Holguín, 1944), para quien la patria es ascensión, crecimiento, necesidad; mientras va de la mano de Manuel Saumell, Ignacio Cervantes, o Ernesto Lecuona. Graduado del famoso Conservatorio Tchaikovski de Moscú, Fernández ha compuesto más de 650 obras para diferentes formatos, entre ellos coros, orquestas sinfónicas, de cámara, cine, televisión, etc.

Premio Nacional de Música, Medalla Presidencial “Alexander Pushkin”, Maestro de Juventudes, Doctor Honoris Causa por varias casas de altos estudios, constan entre los disímiles reconocimientos y premios, ínfimos en comparación con el cariño y la admiración de su pueblo querido, ese mismo que le recibe con sobrado entusiasmo en cada ocasión, y que en el caso de Holguín, cada vez perpetúa en una ovación la visita de uno de sus hijos más ilustre.

Al momento tan especial no podían dejar de asistir las principales autoridades políticas, gubernamentales y culturales de la provincia, quienes se encargaron de agasajar al destacado compositor: de manos del presidente de la Fiesta Ibero, Eduardo Ávila Rumayor, el maestro Fernández recibió la distinción Casa de Iberoamérica; por su parte, la Empresa Provincial Comercializadora de la Música y los Espectáculos “Faustino Oramas” y la Dirección Provincial de Cultura en Holguín, entregaron reconocimientos al prominente intérprete y compositor, asimismo, el Teatro Eddy Suñol, le confirió la distinción que lleva el nombre del más importante escenario de la Ciudad de los Parques.

Veinte piezas que no sacian, pero apaciguan la sed, en una noche interminable, y es que con Frank al piano, y tú a mi lado, una y mil veces repetiría.

Nelson Domínguez: Mi amiga Alicia, siempre

Por Vanessa Pernía Arias y Erian Peña Pupo

Un homenaje póstumo del pueblo y la cultura holguinera a la prima ballerina assoluta Alicia Alonso un día después de su partida, constituyó la inauguración de la exposición Mi amiga Alicia, del reconocido artista Nelson Domínguez, en la sala principal del Centro Provincial de Arte.

Lejos estaba de suponer Nelson Domínguez (Baire, Santiago de Cuba, 1947) que, mientras montaba las piezas de su exposición lo llamarían para confirmarle la fatídica noticia. “Muchos no disfrutamos el tiempo vivido en la contemporaneidad con grandes figuras y confundimos en ello su fama social con su verdadera naturaleza. Siento orgullo de haber sentido la proximidad que nos tocó vivir a mi generación; conocer a los grandes pintores, a los que guardo en sagrado recinto. Así también apareció Alicia en mi camino. La he pintado y la pintaré, porque de su grandeza se nutre la cultura de la nación cubana y universal”, asegura.

En la inauguración, una de las más concurridas de los últimos años en el Centro Provincial de Arte, alumnos de danza de la Escuela Vocacional de Arte “Raúl Gómez García” interpretaron fragmentos de obras que marcaron la carrera de Alicia: Giselle, Carmen, Coppélia, El lago de los cisnes… como un homenaje de las instituciones culturales a la fundadora, en 1948, de la compañía con su nombre, base del Ballet Nacional de Cuba y de la famosa Escuela Cubana de Ballet.

Nelson Domínguez, Premio Nacional de Artes Plásticas 2019 y una de las firmas más reconocidas de las artes visuales contemporáneas en nuestro país, se acerca a la Alicia bailarina: “Esta es una muestra un poco monográfica, que está hecha para un público que debe relacionar todo con Alicia. Hay una dosis figurativa muy fuerte, que no es exactamente la forma. Yo la veo como lo que es ella, como una bailarina. Una gran bailarina vista por un pintor”.

La exposición está compuesta por 60 piezas, la mayoría realizadas con su impronta expresionista en técnica mixta sobre tela, pero también en papel manufacturado, serigrafía, resina, madera… Entre ellas “Alicia, ave nacional”, firmada en 1998: Primero fue el nacimiento de una amistad”, rememora Nelson. “Un día fui a verla de bien cerca para proponerle la idea del retrato. Lo hice y al final de aquel encuentro, después que yo había partido de su oficina en el Ballet Nacional de Cuba, ella le preguntó a Miguel Cabrera, cómo era yo, pues había sentido el peso de mi mirada escudriñando detalles. Entonces supe que ella para ver no necesitaba de sus ojos. Alicia me bautizó, un día, como “El Amigo”, para orgullo mío”.

Mi amiga Alicia llega a Holguín desde Santiago de Cuba, como parte del espacio Lote, dedicado a las artes visuales en la Feria Iberoamericana de Artesanía Iberoarte 2019, de la Jornada por la Cultura Cubana y de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, que iniciará el próximo 24.La muestra, que estará un mes en Holguín, luego será exhibida en las provincias de Granma, Las Tunas, Matanzas, Pinar del Río y el Municipio Especial Isla de la Juventud, lugares dondedebe contar con nuevas obras, como ha sido habitual en las muestras anteriores.

“Pareciera que fue concebida especialmente por el suceso, pero no es así, pues ya se ha presentado en ocho provincias desde el pasado año. No es un día de tristeza, sino de alegría; somos afortunados de haber tenido entre nosotros a este fenómeno de la danza mundial”, añade Nelson sobre la muestra, realizada con curaduría de la Galería Los Oficios, el Centro Provincial de Arte, el FCBC, el propio artista y la especialista Anette Rodríguez Reyes.

Nelson Domínguez, además del Premio Nacional de Artes Plásticas 2019 por su trayectoria y aportes a las artes visuales, es miembro de la Uneac y de la Asociación Internacional de Artistas Plásticos (AIAP) y posee las órdenes por la Cultura Nacional y Alejo Carpentier.Cursó estudios en la Escuela Nacional de Arte entre 1965 y 1970 y ejerció allí como profesor hasta 1985. Ha sido, además, profesor y jefe de Departamento de Pintura del Instituto Superior de Arte (Isa).

Alicia en los artistas holguineros

 

Baibrama comparte comentarios publicados recientemente en las redes sociales por artistas holguineros, a propósito del fallecimiento de la prima ballerina assoluta Alicia Alonso. En esta provincia, entre otros reconocimientos y premios, Alicia recibió el Hacha de Holguín, entregada por la Asamblea Provincial del Poder Popular de Holguín en 1982.

 

Alicia Alonso fallece

porque la muerte es común,

pero la muerte, según

se haya vivido, ennoblece.

La inmortalidad parece

el sitio en un anaquel,

una red social infiel

que difunde la noticia.

Cierto. Ya no baila Alicia.

Está de luto Giselle.

Ronel González Sánchez (Cacocum, 1971. Poeta, narrador, investigador y promotor cultural).

 

Adiós a la gran leyenda del ballet mundial. Un millón de gracias maestra por haberme honrado con su presencia en algunas de mis funciones de Ópera en el Gran Teatro de La Habana, que lleva su nombre para siempre. Nunca olvidaré su cortesía y la de su esposo, Pedro Simón, quien fue siempre generoso yendo a ver Lucia di Lammermoor, Der Fliegende Holländer (El holandés errante) y Tannhäuser. ¡¡¡Buen viaje maestra!!!

Yuri Hernández, reconocido tenor holguinero, integrante del colectivo del Teatro de Holguín Lírico “Rodrigo Prats” e invitado por importantes compañías cubanas e extranjeras.

 

(Tomado del perfil de Facebook de Ronel González y Yuri Hernández)

Foto: Pieza del artista Nelson Domínguez que integra la exposición Mi amiga Alicia en el Centro Provincial de Arte de Holguín (foto Wilker López).