Holguín, a 269 años del título de ciudad 

 

Por Erian Peña Pupo

Fotos Carlos Rafael 

Este 18 de enero se celebra el 269 aniversario del otorgamiento del título de Ciudad y Tenencia de Gobierno a Holguín. Ese día de 1752 el mariscal don Alonso de Arcos y Moreno hizo constar que, obedeciendo las órdenes del rey español Fernando VI y luego de varios intentos de los holguineros solicitando ese derecho a la Corona española, San Isidoro de Holguín dejaba de ser un pueblo para convertirse en una ciudad.

Fue la cuarta ciudad en obtener tal condición. Para esa época y según Merced de Santa Cruz, contaba con 1291 personas blancas y 135 esclavos y existían 211 casas de rústica y sencilla construcción, donde solo había una escuela pública a cargo de Don Luis González de Rivera. En 1863 ya existían 76 ingenios, 753 vegas de tabacos y cientos de fincas rústicas y atendidas por esclavos, lo que muestra el crecimiento progresivo de la urbe. 

Ese mismo año, 1752, a los originales San Isidoro y la Virgen del Rosario, se agregaron los paternos San Idelfonso y San Miguel, que dieron nombre a las actuales calles Aricochea y Luz Caballero. La ciudad contaba a partir de ese momento los vecinos pudieron gozar de todos los privilegios, honores y franquicias propias que este título poseía. 

Con motivo a esta fecha, la ciudad de Holguín celebra cada año su Semana de la Cultura.

La primera fonda o mesón

Se instaló en 1820, en una vieja casa que ocupaba parte del espacio donde está enclavado hoy el Teatro Eddy Suñol. Llevaba por rótulo La Viajera, y fue propietario Don José Canciell. Los escasos viajeros que a ella llegaban, disfrutaban, por poco dinero, de buena comida y cama. Era obligatorio despertar a los viajeros, sin importar el rango, los domingos a las 6 de la mañana. Así los huéspedes podrían cumplir con la obligación de oír misa, que se rezaba a esa hora en las iglesias de San José y San Isidoro. 

La primera iglesia fundada en el Hato de Holguín

Durante la primera centuria de la colonización española, los oficios religiosos se celebraban bajo las palmas reales o a la acogedora sombra de otros árboles. Eso fue así hasta el 5 de octubre de 1692, cuando se inauguró la primera iglesia en Managuaco. El presbítero Don Gonzalo de Lagose se encargó de oficiar la primera misa. 

El primer teatro

Surgió en 1833, en un sitio que ocupa hoy el Museo de Historia Natural en la calle Maceo. Se le bautizó pomposamente con el nombre de El Coliseo. En las temporadas entre funciones, servía también como depósito de granos y frutos. Los actores eran aficionados. Duró varios años hasta que se construyó otro en la calle Arias, con igual nombre. 

La Plaza del Mercado

Se levantó en 1829, y era conocido como La Marqueta. Para construirla hubo que desecar un enorme lagunato que abarcaba el tramo de las actuales calles Máximo Gómez, entre Martí y Luz Caballero. El sitio estaba rodeado de tupidos árboles y era lugar de cita de las comadres y amas de casa de la ciudad. Allí se comentaban las noticias de la época a falta de otros medios. En la Plaza se vendía carne, café criollo, viandas, frutas, empanadillas, churros y otros artículos de consumo popular. Hoy, luego de un proceso de restauración, ocupa el sitio el Complejo Cultural Plaza de La Marqueta.

Fuentes: Internet (Ecured y Wikipedia). 

 

Ediciones La Luz, una entrada de emergencia a la joven literatura cubana

Por Vanessa Pernía Arias

Los audiolibros Dice el musgo que brota y La joven luz: entrada de emergencia. Selección de poetas en Holguín, únicos de su tipo en Cuba, realizados por Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín, fueron presentados como parte de sus peñas habituales en el Salón Abrirse las Constelaciones.

Fotos: Wilker López

Dice el musgo…, que obtuvo la beca de creación El reino de este mundo de la AHS, parte del libro homónimo que mereció el Premio de la Crítica 2019 y que contiene una antología de poesía para niños con textos de treinta autores cubanos.

El audiolibro pretende acercar a los más pequeños a la literatura, específicamente a la expresión lírica, a través de la voz y los sonidos; y para ello se consideró oportuna la colaboración de los versátiles actores de la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento, precisó el poeta Luis Yuseff, editor jefe de La Luz.

Una de sus finalidades, puntualizó en las palabras de presentación en la escuela La Edad de Oro, Lisset Prego, periodista y escritora para niños, es que la poesía se aferre y eche raíces, como el musguito en la piedra, a través de las más variadas formas estróficas, como sonetos, décimas, versos libres y prosa poética.

En este compendio se incluyen, entre otros, los textos: “Anuncios”, de Ronel González; “Ayer me quedé en el aula”, de Ailín García; “Vine a verte… Cuasimudo”, de Mildre Hernández; “Que manía”, de Randoll Machado; “El cocotero”, de Rafael González; “La lluvia”, de Eduard Encina; “Élfica”, de Elaine Vilar; “Nana”, de José Manuel Paredes y “Antes de zarpar”, de Sergio García Zamora.

Por otra parte, La joven luz: entrada de emergencia. Selección de poetas en Holguín, aúna las expresiones líricas de diferentes generaciones de jóvenes poetas, miembros de la Sección de Literatura de la AHS.

Este proyecto parte del e-book homónimo que recopila los textos de autores como Erian Peña, Norge Luis Labrada, Frank Alejandro Cuesta, Lisset Prego, Elizabeth Soto, Robert Ráez, Camilo Noa, entre otros.

Además, explicó Luis Yuseff, se incluyen 15 spots de radio, uno para televisión y varios podcast para la promoción en las redes. El audiolibro se grabó en los estudios 1 y 2 de Radio Holguín y destaca el trabajo de los jóvenes Robert Ráez, Gerardo Perdomo, Héctor Ochoa, Dianelis Remedios y Aniel Santiesteban, varios de ellos alumnos de la Filial de la Universidad de las Artes en Holguín.

Estas productos constituyen una nueva manera de difundir y socializar la literatura, con un diseño de realización radial bien estructurado que permite valorar la obra como un todo, enlazado por una dramaturgia sólida con efectos sonoros armónicamente concebidos para el público meta al que se destina cada uno.

Premian en Holguín el pensamiento historiográfico

Por Vanessa Pernía Arias

Luego de intensas jornadas de paneles, conferencias y debates en torno a los principales acontecimientos, figuras históricas y movimientos de la lucha contra el coloniaje español, el Encuentro Nacional de Estudios sobre las Guerras de Independencia, concluyó este viernes con la premiación de las mejores ponencias presentadas durante el certamen.

Fotos: Wilker López

En este apartado fueron reconocidos los estudiantes Fernando David Díaz, con la investigación “La invasión a Occidente: arte militar de la Guerra” y Karla Delgado Valdés, con “Artemisa en la campaña de Occidente”, ambos de la Universidad Agraria de La Habana, así como los investigadores Nubia Ortigas Almarales, por el estudio “Literatura y antropología en Cuba durante el siglo XIX como expresión de la formación de la nacionalidad” y Yamila Vilorio Faubelo, con “El choteo en la Guerra de Independencia”.

Del mismo modo resultaron relevantes la investigación “De Varela a Martí, el concepto de la virtud en la formación del pensamiento nacional cubano” de los estudiantes Carlos Máximo y Eddy Quesada, de la carrera de Historia de la Universidad de Holguín y las historiadoras Ileana Donatien y María de los Ángeles Aguilera por “Pinceladas de huellas de amor en la colección del Museo Provincial La Periquera”.

Por otra parte, fueron otorgadas tres menciones a los historiadores Damaris Torres, Alexander Abreu y Alejandro Portales, por el aporte de sus investigaciones al desarrollo de la historiografía nacional.

Este Encuentro, que auspicia la filial de la Unión de Historiadores de Cuba y la Casa Natal de Calixto García, lanzó la convocatoria para el próximo año, el que se dedicará al 150 aniversario de la toma de Jiguaní por el ejército del Mayor General Calixto García. Además, se realizó la firma de los convenios entre las instituciones auspiciantes del evento y la Carrera de Historia de la Universidad de Holguín.

Con la finalidad de pensar las guerras de independencia desde Holguín, el evento se renueva cada año para promover las investigaciones y el pensamiento historiográfico de la isla a través de amplios programas de actividades, con la presencia de varios historiadores, investigadores y profesores de toda la isla.

Alza tu copa y brindemos, por ella

Por Julio César

Un poco de aborigen, mucho del colono hispano y negro esclavo, esa es la mezcla que nos define como cubanos, holguineros.

Al fresco de la madrugada y acariciados por el rocío se reúnen en enero los amantes para celebrar su viejo amor, “que no se olvida ni muere”. Al pie de la Catedral de San Isidoro se recuerda una leyenda de pasiones y manigua entre los grises cerros que las han dormido.

Quiso la Historia que un 18 de enero de 1752, Alonso de Arco y Moreno, otorgara a este pedazo de tierra -el nuestro-, su título de Ciudad, desde esa fecha hasta hoy, los holguineros se congregan frente a la Catedral para festejar orgullosos tal concesión.

En una evocación de nuestras raíces más autóctonas, la campiña y su poesía, su música, entre boleros y tonadas, se congregaron los hijos de esta tierra durante la noche del 17 de enero a esperar un aniversario más de su Ciudad, el 268.

Fotos: Wilker López

En este terruño de aborígenes, negros y blancos cuando suena el Himno de Holguín y luego nuestro Himno Nacional, junto con las campanas jubilosas, todos alzamos las copas y brindamos, por ella…mientras minutos antes una Gran concierto con lo mejor del talento artístico del patio deleitaba los sentidos. Con la dirección artística de Legna Amel se congregaron en escena las estatuas de barro del Teatro Guiñol, el Teatro Lírico Rodrigo Prats, la Banda Provincial de Conciertos, los seguidores del flamenco Cubandaluz y la Compañía Mónica Dance, el Club del Danzón, los solistas Rafael Hernández y Nadiel Mejías, la Compañía Guabajaney Show, el Cuarteto Cubamar, el trovador Manuel Leandro, Oreste Saavedra, así como la centenaria y mambisa Orquesta Hermanos Avilés; sin dudas una simbiosis perfecta de talento experiencia y juventud para regalar a los presentes una velada tradicional y a la vez diferente.

Las estampas criollas alegóricas a la etapa fundacional, a través de la contradanza “Cecilia Valdés”, y la buena música, amenizaron la velada a la que asistieron las principales autoridades de la provincia, y que tuvo conclusión en las palabras del Club de vinicultores Bayado y el posterior brindis por la Ciudad, esa que queremos, de la que estamos orgullosos, y la que nos convierte en únicos en el mundo: holguineros.

Pasión por el arte

Por Darianna Mendoza Lobaina

Los mueve la pasión por el arte, el poder de un sueño, la sensación indescriptible al estar encima de un escenario y deleitar a un público que ovacione su presentación, por eso llegaron hasta las inmediaciones del parque central Calixto García como parte de la Gala de Artistas Aficionados en el contexto de la Semana de la Cultura Holguinera.

Esa noche asomó la lluvia, pero no impidió que se desarrollara el espectáculo, en el cualprimó el talento de muchos y las ganas de crear de otros, en un encuentro que captó la atención de quienes pasaban por el centro de la ciudad y se detenían a contemplarlos.

Fotos: Wilker López

Bajo la dirección artística de Carlos López, durante la velada se escucharon canciones del repertorio nacional e internacional, entre ellas Para que un día vuelvas, Ser de sol y Amigos para siempre.

El grupo de baile de la Asociación Nacional de Sordos de Cuba (Ansoc), el dúo Ocasión de la Asociación Nacional de Ciegos y Débiles Visuales y el dúo A corazón, entre otros artistas aficionados, demostraron el alcance y la calidad de la labor de los instructores de artes que forman la Brigada José Martí en Holguín.

A corazón tuvo en sus manos la apertura de la gala con el tema Restos de abril del trío mexicano Camila, aunque Reisander Mulet, uno de los integrantes, confiesa:“Tenemos varios temas de nuestra autoría que forman un disco producido por nosotros”.

“No estamos acreditados como profesionales, pero hacemos música y la repartimos por todas partes para que se conozca”, asegura el joven con desbordante amor hacia los géneros populares cubanos.

Este espacio fue propicio, además, para la entrega, por parte de la dirección de la Casa de Cultura Manuel Dositeo Aguilera, de un reconocimiento al ballet español de Holguín Mónika Dance por su consagrada trayectoria.

A bailar con La Avilés

Centenaria, mambisa, sin dudas un baluarte del patrimonio musical cubano es la Orquesta Hermanos Avilés, motivo de orgullo para los holguineros. Imprescindible en cada festejo que involucre a la Ciudad de los Parques, para la presente edición de la Semana de la Cultura no se hizo esperar su presentación y fue a través del Gran Concierto realizado frente a la Casa de Cultura Manuel Dositeo Aguilera-uno de sus primeros integrantes además-, que su pueblo pudo disfrutarla otra vez.

Para cerrar las actividades de la cita que celebra cada año el aniversario de este territorio se escogió la insigne agrupación, fundada el 16 de octubre de 1882 por Manuel Avilés Lozano, por lo que se considera la orquesta de música popular bailable más antigua de Cuba y América Latina.

Mucha Bulla ha hecho la antigua charanga integrada en aquel entonces por 12 de los 14 hijos de Avilés Lozano, sobresaliendo Mauro y Borges Avilés Cruz. Mauro fue el primer saxofonista de la ciudad y durante 60 años integró la orquesta familiar, Borges abandonó la música por la medicina, considerado un virtuoso en el piano y el órgano, que los tocaba desde los 10 años.

Entre los momentos más trascendentes de su haber cuenta la incorporación de casi todos sus miembros al Ejército Libertador, al inicio de la Guerra de Independencia de 1895, donde forman la Banda de Música del Ejército Invasor, al mando de Antonio Maceo, bajo la dirección del trombonista Manuel Dositeo Aguilera, que ostentaba en su uniforme mambí el grado de capitán del Ejército Libertador junto a Jesús Avilés Urbina (Chucho), orquestadordel Himno invasor, compuesto además por Enrique Loynaz del Castillo. Terminada la guerra la Orquesta resurgió a la vida civil amenizando las fiestas populares en distintas épocas y en 1928 adopta el formato de jazz-band, con el nombre de Orquesta Avilés.

No es de extrañar que trascendiendo la centuria de existencia hayan sido múltiples sus colaboraciones con artistas de prestigio nacional e internacional, como el violinista Claudio José Domingo Brindis de Salas, al cantante mexicano Jorge Negrete, el chileno Lucho Gatica, y a los cubanos Miguelito Valdés, Benny Moré, Fernando Álvarez, Rosita Fornés, Pacho Alonso y Rolo Martínez. A esta lista se le adiciona su actuación junto con destacadas agrupaciones, como las orquestas Los Chavales de España, Orquesta Riverside y laAragón, los conjuntos Casino y Roberto Faz, y con Pedro Izquierdo (Pello el Afrokán).

Juanito Márquez, guitarrista; Germán Piferrer, Tito Gómez y Onelio Pérez, cantantes; Miguel Villafruela, saxofonista; Jorge Varona, trompetista, son algunos de los nombres que destacan en diferentes etapas como integrantes de esta agrupación. Su primera gira nacional ocurrió en 1937, y después regresaría ya identificada como «La emperatriz del ritmo y la melodía».En 1956 realizó su primera presentación internacional que tuvo lugar en Caracas, Venezuela, donde alternó con Benny Moré y su Banda Gigante, entre otras famosas agrupaciones.

«Juanito Márquez y la Orquesta Avilés», «Mi querido Holguín»-donde se incluye el tema que hace referencia al título del disco, compuesto por el inolvidable Manuel de Jesús Leyva, Koko-, «Grandes Éxitos»-lanzado en 1995 en Portugal-, constan como las producciones discográficas más relevantes de la Orquesta, dentro de la que destaca en su etapa de encumbramiento, la inclusión en su nómina de Juanito Márquez, compositor, arreglista e instrumentista de fama internacional, quien creó para la orquesta el ritmo Pa’ca, con exitosas piezas musicales como Arrímate pa’cá, Pituka la bella y Cuidado con la vela.

Temas clásicos de su repertorio y otros de relativamente nueva factura se interpretaron en la velada de este domingo 19 donde los bailadores disfrutaron de lo lindo mientras la música de la Avilés cerraba los festejos por la 38 Edición de la Semana de la Cultura holguinera, atrás quedan jornadas para el conocimiento y la recreación, pero sobre todo, para homenajear la tierra que nos vio nacer.

Nuevas Analektas para la poesía

Por Vanessa Pernía Arias y Erian Peña Pupo

Nuevos títulos de Ediciones La Luz, publicados en la colección Analekta, fueron presentados en el espacio Abrirse las constelaciones del sello holguinero, como parte de la Semana de la Cultura.

Las contemplaciones, del holguinero Rubiel G. Labarta, Distintas formas de habitar un cuerpo, de la camagüeyana Martha Acosta Álvarez, y Cerrado por incapacidad, del habanero Ricardo Acostarana, son los más recientes títulos publicados en esta esta colección, modesta en la hechura, comparada con los demás libros de la editorial, pero necesaria también en la promoción de nuevas voces en el ámbito literario cubano, comentó Luis Yuseff, editor jefe de La Luz.

Analekta surgió con Los mundos y las sombras, de Delfín Prats, en un momento en que era necesario visibilizar la obra de una serie de escritores jóvenes en la provincia, y su propia confección, menos difícil que otros títulos, nos permitían realizarlas con más facilidad, añadió.

El propio Yuseff presentó Las contemplaciones, de Rubiel G. Labarta, un joven autor que ha obtenido importantes premios y que publicó su primer libro, Los dioses secretos, por La Luz. Este fue un libro que, además, recibió el reconocimiento La Puerta de papel, que otorga el Instituto Cubano del Libro y por tanto tuvo una reedición en la propia editorial, subrayó Yuseff.

Fotos: Wilker López

Moisés Mayán, por su parte, destacó los cruces híbridos entre narrativa y poesía en Distintas formas de habitar un cuerpo, de Martha Acosta, quien ha obtenido premios de narrativa como el Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar, pero con una voz poética valiosa.

Mientras, Erian Peña subrayó el aire fresco, de sensibilidad y desenfado lírico que se puedeencontrar en los poemas de Cerrado por incapacidad, de Ricardo Acostarana,cuaderno que mereciera el premio en el concurso Nuevas Voces de la Poesía Cubana, realizado en su primera edición en 2018.“Acostarana va armando una arquitectura de sentidos como quien arma un mosaico epocal o una maquinaria para deglutirlo todo o casi todo sin miramientos. Eso es también la poesía: engranajes, mecanismos, piezas, estados de la mente, un dolor momentáneo que cae al cesto…donde encontramos todos sus convencionalismos y la sagrada idea de ser original, sostiene. Como en ese túnel por el cual avanzamos con los sentidos alertas leemos sus versos, sabiendo que la realidad nos espera fuera, que nada sirve tener un dios antidisturbios pendiente”, comentó en las palabras de presentación del libro.

Entre los autores publicados en la colección Analekta, ya con 37 títulos, se encuentran: Zulema Gutiérrez, Yonnier Torres, Lina de Feria, Eilyn Lombard, Frank Castell, Jamila Medina, Eldys Baratute, Irela Casañas, Reynaldo Lastre, Elaine Vilar, Israel Domínguez y Elizabeth Reinosa. Estos cuadernos de la colección Analekta integran también el catálogo que Ediciones La Luz presentará en la próxima Feria Internacional del Libro junto a otros títulos recientes.

Investigarnos y pensarnos desde la Casa Ibero

Por Erian Peña Pupo

“Esta es una colección de libros generada desde nuestra labor promocional que, sin dudas, marcará un hito”, aseguró el Dr. Eduardo Ávila Rumayor, director de la Casa de Iberoamérica, al presentarlas Colecciones Casa como parte del Ciclo de estudios de la cultura holguinera, que organiza la institución dentro de la XXXVIII Semana de la Cultura.

“Estas colecciones parten en principio del Premio Guarch, que aportó los textos iniciales en 2009, pero hemos establecido relaciones de trabajo con un grupo importante de intelectuales, ampliado nuestro trabajo editorial, incluso lanzado nuevos concursos para estimular la investigación y al mismo tiempo los fondos”, añadió.

Fotos: Wilker López

“Los concursos son un pretexto para crecer como institución e ir sumando cada año nuevas oportunidades. Además, pretendemos recuperar buena parte de la obra de Guarch, reeditar textos importantes, recopilar otros artículos dispersos”, comentó Ávila refiriéndose a la impronta del importante investigador José Manuel Guarch del Monte (1931-2001).

Entre los títulos publicados bajo el cuidado de la Casa, en coedición con sellos como La Mezquita, se encuentran: La obra musical religiosa de José María Ochoa, de Yanara Grau Reyes, que recibió el Premio Guarch en 2007; Huella y memoria hispánica en Holguín. Asturianos y baleares,de Bárbara Martínez Pupo, Yirka Rómulo Pupo y Lisbeth Pérez del Castillo, y José Manuel Acosta y el arte moderno en Cuba, de Mireya Cabrera Galán, que recibiera el prestigioso Premio Guarch que convoca la Casa en 2018.

Además, Ávila Rumayor presentó la revista Guayza, dedicada a la investigación y la crítica social, en su número 2, correspondiente a junio de 2019. “La revista es un sueño de hace más de seis años, que hemos visto crecer y consolidarse. Tenemos el número 3 en diseño y estamos armando el colchón editorial de la próxima. Incluso pensamos presentar este número en la Feria del Libro en La Habana. La revista viene siendo una idea de cómo queremos mostrarnos a los demás: de manera crítica, a través de la investigación…”

Como parte del Ciclo de estudios de la cultura holguinera, la Casa acogió también la conferencia “El objeto portable ornamental-ceremonial de los aborígenes agroalfareros del Oriente de Cuba”, por la Dr. C. Beatriz Dávila Abreu, quien mereciera el pasado año el Premio José Manuel Guarch del Monte y cuya investigación se publicará como parte de estos esfuerzos de la Casa por difundir el pensamiento y el análisis.

Como parte de los estudios iconográficos, “esta investigación incorpora ideas actualizadas”, al mismo tiempo que es “un paso de defensa de nuestra identidad” al estudiar el objeto como práctica estética en las comunidades agroalfareros de esta parte del país.

El desafío de enseñar la historia

Por Darianna Mendoza Lobaina

La historia constituye un tesoro para las naciones y transmitirla a las nuevas generaciones resulta un desafío en la actualidad, al respecto, en el contexto de la Semana de la Cultura Holguinera, sesionó el taller “El historiador y su historia” que en esta ocasión abordó el tema “La enseñanza de la historia en el nivel medio”.

Fotos: Wilker López

Con la presencia de prestigiosos profesores e investigadores de esta especialidad, en el espacio se debatió acerca de la necesidad de promover el conocimiento de la historia local enfatizando en hechos, personalidades y procesos relevantes que acaecieron en el territorio, para de ese modo motivar y despertar el interés de los alumnos.

Olga Armas, profesora de la Universidad de Holguín, se refirió al desarrollo de habilidades en los estudiantes, el trabajo con las fuentes en busca de contrastar informaciones y criterios, así como el cúmulo de conocimientos que aporta la integración entre diferentes disciplinas afines.

Armas explicó que la historia debe cultivar el diálogo, fomentar el intercambio y la retroalimentación en las aulas, y haciendo uso de las distintas formas de organización de la docencia.

Por su parte Rebeca Rodríguez Mastrapa, enfatizó en que se debe hacer más atractiva, romper esquemas y profundizar en el hombre común, el patrimonio, aprovechar los estudios existentes para fundamentar las clases y aportar elementos novedosos.

Otros tópicos como la preparación del docente, la importancia de los Museos, el empleo de ciencias auxiliares para enriquecer los contenidos y la formación de profesionales con perfil pedagógico en la Universidad de Holguín, centraron los debates.

Durante la clausura del taller, Hiram Pérez Concepción, presidente de la filial holguinera del Unión Nacional de Historiadores de Cuba (Unhic), expresó la voluntad de contribuir con la enseñanza de la historia en todos los niveles educacionales e incorporar a los maestros al sistema de eventos que organiza la (Unhic) y la Oficina Provincial de Monumentos y Sitios Históricos.

¡Se armó el guateque!

Por Julio César

Es innegable que en lo más intrínseco del cubano están las raíces campesinas, no es de extrañar entonces que cuando se habla de nuestras tradiciones no puede dejar de mencionarse el prominente aporte cultural que nos llega desde la campiña.

Fotos: Wilker López

En ese rescate de la herencia del bohío se aferran los organizadores de la Semana de la Cultura holguinera, mucho más en esta tierra de hatos y corrales donde el jornalero del campo sudó y suda de sol a sol.

Así se armó el más puro guateque en la Plaza Camilo Cienfuegos, escenario que por estos días acoge la Feria de Tradiciones. No es de extrañar entonces que el plato fuerte de la velada de este miércoles 15 fuera la presentación de diferentes unidades artísticas que trabajan este legado en el territorio nororiental. El Grupo Alas, Sabor Genuino, los solistas Isabel Nieves, Joel y Carlos Ricardo, Carlos Ricardo, y el grupo de danza Estilo Único, fueron la propuesta artística que rindió homenaje a la altura de lo que disfrutan nuestros guajiros.

Música, competencia de bailes y pregones, el tradicional cerdo asado, en fin, todo lo que identifica las festividades de los campos, allí, precisamente, donde nace lo cubano, para la ocasión bajo la Dirección General de Odelta Álvarez Ochoa.