Cuentos y canciones con una Orquesta Sinfónica

Fotos: De la autora

La Orquesta Sinfónica de Holguín (OSH) protagonizó el espectáculo “Pedro y el Lobo y otros cuentos infantiles” junto a prestigiosas instituciones culturales del territorio como el Proyecto de Narración Oral Palabras al Viento y la Compañía Ronda de los Sueños  este 14 y 15 de abril en el Teatro Eddy Suñol.

Foto de la autora
La OSH, la más joven de Cuba, reeditó en la Ciudad de los Parques la fábula  compuesta especialmente por Serguéi Prokófiev para cultivar en los niños el gusto musical y enseñarlos a reconocer los instrumentos por su sonido.
Los personajes de esta divertida clase de apreciación musical fueron interpretados por los actores de Palabras al Viento, quienes en la jornada del 15 de abril celebraron el aniversario 14 de su surgimiento con el objetivo de rescatar la tradición oral del territorio.
Foto de la autora
La primera actriz Norma Arencibia asumió la narración de la fábula que en su versión holguinera cuenta las peripecias del intrépido Pedro, quien con la ayuda de un pajarito logra atrapar al lobo.
Foto de la autora
En la segunda parte del espectáculo, los niños de Ronda de los Sueños interpretaron temas clásicos del pentagrama infantil como “Lo feo”, “Vinagrito” y “Cae una gotica de agua” acompañados por la OSH, que dirigió el maestro Oreste Saavedra.
La obra será presentada este 17 de noviembre en la recepción del Hosipital Pediátrico de Holguín “Ocatvio de la Concepción de la Pedraja”.
Por Rosana Rivero Ricardo
Tomado de www.ahora.cu/es

La miel más dulce del Naranjo Agrio

Las abejas cuentacuentos de la Colmenita de Naranjo Agrio llegaron hasta Holguín, en los días de la fiesta literaria. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Las abejas cuentacuentos de la Colmenita de Naranjo Agrio llegaron hasta Holguín, en los días de la fiesta literaria, para contagiarnos con lo más dulce de su miel, esa que se fabrica al pie de la serranía, en el municipio holguinero de Sagua de Tánamo. Nos hicieron cómplices de una historia que sus amigos los cocuyos les contaron: la de una cucarachita que vive al pie de una ceiba rodeada de flores, olores, mariposas y mira por la ventana como las abejas fabrican la miel por las mañanas. Una cucarachita muy diferente a las demás por díscola y coqueta.

La versión de La Cucarachita Martina relatada desde la perspicacia infantil de las abejas de Naranjo Agrio, parte esencial del Proyecto Voluntad, es, sobre todas las cosas, demostración de la “cubanía” que nos hace únicos en cualquier lugar, de ese parecer que nos distingue por encima de cualquier ciudadano del resto del mundo: lo que parecemos y no somos, lo que decimos y de la forma que lo hacemos, lo bello de nuestra gente, de nuestro paisajes, la vida cotidiana del cubano de a pie…

Es un espectáculo infantil que se ambienta pertinentemente en los campos cubanos y que va contando la historia de “una cucarachita cubana” y por demás “guajira”, en el mejor sentido de la palabra. Una cucarachita muy presumida que barriendo su pequeña casa se encontró una moneda, pero “hoy día con una moneda no se resuelve mucho” y pensó en comprar polvos de arroz para “maquillarse” y sentarse a la ventana para encontrar pretendiente con quien casarse. Para lograrlo propone, algo ingenioso y actual, “un concurso de talentos”, incluso con vías para para localizarla: e–mail y celular, elementos que se insertan dentro de las propuestas televisivas cubanas actuales.

Una obra en la cual subyace, de manera metafórica, la tecnología, esa que no podemos dejar de lado en estos tiempos porque sería ir contra el propio desarrollo. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino.

A dicho concurso se presenta primeramente Don Lagartijo, pero este queda descartado porque ella no quiere un marido vicioso “que fume y tome ron”. El segundo pretendiente es el chivo Antonio que cree ser más inteligente que ella, le formula adivinanzas que para ella ya estaban vencidas, pero la Cucarachita le dice: “Tumba Antonio”. El tercer pretendiente era el sapo Suárez, que era muy cobarde, y a nuestra protagonista le gustaban los “maridos valientes”.

El último postulante era el ratón Pérez, un ratón repentista que presume ser el más capaz de los pretendientes de la Cucarachita, y así le improvisa dos o tres versos y esta queda perdidamente enamorada de él. Lograron finalmente casarse. Pero lo que no sabía Martina era que el ratón era muy goloso y un día fue al mercado por unas viandas y dejó a su cuidado la olla con sopa y el ratoncito, siempre goloso, “no quería que le tocaran la puerta” porque estaba “cocinando”. Finalmente, como en el cuento original, el ratón termina metido en la sopa, pero logra salvarse gracias a la Cucarachita.

Este es un espectáculo que alterna entre la música el baile, la actuación, el canto y la interacción con el público. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino.

Este es un espectáculo que alterna entre la música el baile, la actuación, el canto y la interacción con el público. Integra de manera efectiva elementos del repertorio musical cubano: infantil (Don Lagartijo, de Lidis Lamorú), campesino (Tumba Antonio y el repentismo) y música popular bailable (El negro está cocinando, de Pedrito Calvo). Además, es una obra de tiene un fuerte matiz didáctico con un hallazgo positivo y es que mueve un universo que no es común en la escena para niños, porque los niños de hoy tienen un universo de preocupación nada lejano de la realidad de los adultos, preocupaciones reales y que va más allá de lo cotidiano. Asimismo, la estructura del cuento hace adecuada la personalización y adaptación a los oídos infantiles, es también utilizable para enseñar a los pequeños acerca de animales y sus diferentes sonidos, o para hacerlos participar imitando estos. Finalmente, algunos sentidos de peligro pueden ser percibidos por la audiencia, al mencionar objetos que pueden dañarlos o cosas con las que no deberían jugar los más pequeños.

Una obra en la cual subyace, de manera metafórica, la tecnología, esa que no podemos dejar de lado en estos tiempos porque sería ir contra el propio desarrollo. Es prudente resaltar la actuación de la pequeña Cucarachita, que lo entrega “todo” espontáneamente en la escena y no por ser la protagonista, asimismo el vestuario empleado, acorde al contexto en que es narrada la historia. Un espectáculo que demuestra que las mejores cosas, las esenciales, son esas que se hacen desde el corazón y la voluntad humana, desde el talento infantil, que es un talento original sin muchos rebuscamientos ni poses, porque los más pequeños tienen un talento innato que los hace especiales y siempre nos tocan las fibras más humanas, las fibras del corazón.

Por Vanessa Pernía Arias

 

Mensajes por el Día Internacional del Teatro

Por Erian Peña Pupo

El Día Mundial del Teatro fue creado en 1961 por iniciativa del Instituto Internacional del Teatro (ITI). Sin embargo, su primera celebración oficial fue el 27 de marzo del año siguiente.

En conmemoración a la importante fecha, profesionales, organizaciones y centros teatrales, así como las escuelas de artes escénicas en todo el mundo, rinden homenaje a esta forma de expresión que encuentra manifestaciones singulares en cada pueblo y territorio donde se desarrolla: la variedad de propuestas a nivel mundial hace de la escena un abanico expresivo de posibilidades para hacer más sólida la cultura de una Nación.

Por eso la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) emite cada año un mensaje internacional con el fin de promover el teatro a nivel internacional.

Para celebrar su 70 aniversario, el Instituto Internacional del Teatro, la organización artística más grande del mundo, creada en 1948 por artistas y expertos teatrales, que además pretende crear conciencia en los gobiernos y las instituciones de lo valioso de este arte para la ciudadanía, ha seleccionado, este año, a cinco autores para escribir los Mensajes del Día Mundial del Teatro, uno de cada una de las cinco regiones de la UNESCO: Asia Pacífico, los Países Árabes, Europa, las Américas y África.

Los seleccionados este año por el ITI son: Ram Gopal Bajaj, director de teatro, actor, académico, exdirector de la Escuela Nacional de Teatro, en Delhi, la India; Maya Zbib, directora de teatro, performer, escritora, cofundadora de la Zoukak Theatre Company del Líbano; Sabina Berman, escritora, periodista mexicana; Wèrê Wèrê Liking, artista multidisciplinar de Costa de Marfil; y Simon McBurney, actor, escritor, director de escena, cofundador del Théâtre de Complicité, en Reino Unido. Sus mensajes serán leídos en los principales teatros y escenarios del mundo como un llamado a la permanencia y conservación de una de las formas de expresión más antiguas del ser humano.

El Departamento de Comunicación Cultural La Luz, la Dirección Provincial de Cultura y el Consejo Provincial de las Artes Escénicas, se suman a la felicitación a todos los teatristas cubanos, especialmente los holguineros, en este día especial, cuyo colofón en Holguín será la entrega del Premio Alberto Dávalos que reconoce a los creadores escénicos en el territorio.

 

 

Otorgarán Premio Alberto Dávalos en Holguín

El Premio Alberto Dávalos que se otorga por la consagración al quehacer escénico en la oriental provincia de Holguín, será entregado el próximo 27 de marzo en el teatro Comandante Eddy Suñol.

Teatro Guiñol de Holguín. Foto de archivo

En esta ocasión cinco son los aspirantes al reconocimiento que confiere el Centro Provincial de las Artes Escénicas, ellos son: Yunior García, director de la compañía Trébol Teatro; Fernando Gil, integrante del Teatro Guiñol de Holguín; Dulce María Rodríguez, del Teatro Lírico Rodrigo Prats; Vianki González, coreógrafa y bailarina de la compañía Codanza, y Armando Vielsa, director de la reconocida compañía Rompetacones.

Instituido desde el año 2000, el premio tiene carácter anual y representa un merecido homenaje al artista e infatigable creador Alberto Dávalos, quien dedicó su vida a la escena lírica y al espectáculo.

Por Yarima Lisbet Acosta Torres

Tomado de www.radioangulo.cu

Entregarán en Holguín el Premio Alberto Dávalos

Por Antonio Jesús Matos Reyes

El próximo martes 27 de marzo se entregará en la Ciudad de los Parques el Premio Alberto Dávalos, en gala que se desarrollará en el Teatro Comandante Eddy Suñol a las 9 de la noche.
El Centro Provincial de las Artes Escénicas de Holguín instituyó el premio para reconocer y estimular la dedicación, esfuerzo y entrega de los trabajadores al quehacer escénico del territorio y como homenaje al artista e infatigable creador que lleva el nombre del galardón, quien dedicó su vida a la escena lírica y al espectáculo.
Este año aspiran al premio 5 representantes de la cultura en la provincia: Dulce María Rodríguez Palomo, del Teatro Lírico Rodrigo Prats; Vianki González Miranda, coreógrafa y bailarina de la compañía Codanza; Armando Vielsa Barrabia, Director de la compañía Rompetacones; Fernando Gil Áreas, del Teatro Guiñol de Holguín y Yunior García Aguilera, Director de la compañía Trébol Teatro.
El premio tiene carácter anual y territorial y con el derecho de ser nominados artistas, técnicos, diseñadores, productores y otras personalidades con una labor destacada en las artes escénicas de Holguín.
Los colectivos artísticos así como la Asociación Hermanos Saíz, la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba en Holguín y el Centro Provincial de las Artes Escénicas, tuvieron a su cargo las nominaciones, para lo cual analizaron las diferentes propuestas y parámetros como los años de manera directa en escenarios holguineros y naciones y los aportes y resultados de su labor.
Desde el 2000 se instauró el Premio y en esta edición encabeza el jurado Alejandro Millán Fontela, ganador el año anterior quien se desempeña como bailarín y director de Ballet del Teatro Lírico de Holguín.

La cigarra canta en el Teatro Guiñol de Holguín

Por Erian Peña Pupo

Obra La cigarra. Foto: Ernesto Pelegrino

En saludo al Día Mundial del Títere, celebrado desde el 2003 a iniciativa de la Unión Internacional de la Marioneta, UNIMA, y recordando, en el sexto aniversario de su desaparición física, al director y renovador del trabajo de la compañía, Miguel Santiesteban, el Teatro Guiñol de Holguín estrenó la obra La cigarra, basada en el conocido cuento del escritor Onelio Jorge Cardoso.

El Guiñol holguinero, con dirección artística y general de la actriz Dania Agüero Cruz, “toma a uno de los autores cubanos que otrora plagara la escena nacional dada la teatralidad, la gracia y la espiritualidad que definen a su narrativa y facilitan los procesos de adaptación dramatúrgica”, escribe en el programa de la puesta María de los Ángeles Rodríguez González, quien realizó la adaptación teatral del texto original de Cardoso.

Si bien la compañía holguinera –que celebró el pasado 2017 sus 45 años de fundada– parte del conocido texto del autor de Taita, diga usted cómo y El cuentero, preservando los temas abordados en el original, como el abuso de poder y el papel del artista dentro de la sociedad, esta puesta del Teatro Guiñol de Holguín incorpora otra línea de acción que propicia el recurso del teatro dentro del teatro y “refiere asuntos puntuales de la contemporaneidad cubana, como el desmembramiento de la familia, la vulnerabilidad de los ancianos y, pretenciosamente filosófico, descubre en el miedo la emoción primaria y responsable de toda la negatividad y el sufrimiento de los seres vivos”, añade María de los Ángeles.

Obra: La cigarra. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

La sinopsis es sencilla, como lo es, aparentemente, la fábula de Onelio Jorge. Dos ancianos esperan la llegada del nieto en verano –un nieto que en las postrimerías anuncia la llegada con toques en la puerta, pero al que nunca vemos aparecer en escena– y para atenuar la espera, los miedos, la vejez, la soledad, ensayan una obra de teatro donde los protagonistas son animales de la campiña cubana. Así la actriz Karel Fernández nos entrega al personaje de la Vieja y además, la manipulación de los títeres de la abeja, la hormiga y el caracol. Lo mismo hace Alejandro Álvarez con su Viejo y también con el escarabajo, el sapo y el caracol. La cigarra permanece como una alegoría –más que como un personaje en sí– mediante una ilustración al fondo de la escena, que se quita en dependencia de la presencia o no de la cigarra, y la música en vivo del violín de Rogelio Mariño Padrón.

La envidia, los celos… enturbian las relaciones en la campiña insular y el canto de la cigarra parece molestarle a muchos, nos dicen los actores del Guiñol, basándose en el cuento de Onelio Jorge. Estos viejos ensayan a manera de juego y esto es importante subrayarlo, porque, además, recuerda –salvando las necesarias distancias– por momentos a Dos viejos pánicos, texto imprescindible en la dramaturgia de Virgilio Piñera: en lo lúdico, en el énfasis en el miedo, en la doble representación de una o varias realidades en la vida de dos ancianos… mediante los recursos del teatro dentro del teatro.

Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Si bien es cierto que el estreno de La cigarra reduce el protagonismo del muñeco, constante en la línea y el repertorio del grupo, y evidente, entre otras, en obras como El Ogrito, La calle de los fantasmas, Galápagos y Ruandy, lo poético e intimista de la propuesta, apoyada por el sistema de luces, que bien puede lograr mejores aciertos en dependencia del trabajo y las puestas por venir, concuerda con el diseño sobrio y esta vez menos imponente del experimentado diseñador Karell Maldonado, a cargo, desde hace unos años, de la renovación visual de la compañía.

Este es un montaje diferente en las anteriores puestas del Guiñol: más complejo en su estructura y además, con música en vivo para semejar el canto de la cigarra, esa que, al final, con su canto, logra el desenlace feliz de la historia. “Tan es así –subraya María de los Ángeles Rodríguez en su texto– que se sustituyen los usuales cantos y bailes por la música en vivo, utilizando un único instrumento como símbolo o voz de una protagonista omnipresente. Ya eso sucedió con El Ogrito; por eso podría volver la precaución de algunos sobre la relación entre las edades de los receptores y las complejidades de los temas manejados. Quién sabe si desde los orígenes del teatro, el títere, la inteligencia y la sensibilidad estén emparentados con el amor, por aquello de no tener edades”.

Si bien La cigarra requiere limar algunos detalles propios de la puesta, incluso relacionados con la modulación de las voces de los actores y el desenvolvimiento escénico de los mismos, cuestiones que con sucesivas puestas irá logrando el joven colectivo, la concreción de una nueva propuesta del Teatro Guiñol de Holguín, en una ciudad que necesita y reclama teatro infantil en sus salas y en sus centros educaciones, conlleva al más sincero agradecimiento y al aplauso unánime por parte de todos los que escuchamos el canto de la cigarra.

 

 

 

Preservan en Holguín tradiciones españolas

Fotos: youtube
La presentación de grupos de danza ibérica y las charlas educativas en espacios públicos, forman parte de las iniciativas de la Casa de Iberoamérica para preservar las tradiciones españolas en el oriente de Cuba.
Mercedes Lores, especialista de esta institución, precisó que estas acciones se materializan a través de la inclusión en el repertorio de danzas típicas de diversas regiones de España como Cantabria, Cataluña e Islas Baleares.
Subrayó que los bailarines utilizan accesorios y joyería típica de la península, entre ellos pulsos, pañuelos, aretes y collares e instrumentos autóctonos como la guitarra y la pandereta.
Estas iniciativas, permiten la socialización de estas costumbres entre las jóvenes generaciones y se extienden también hacia los principales cultivos introducidos desde Europa y la producción de vinos artesanales, una de las tradiciones más conocidas en el oriental territorio, indicó.
danza iberica 2
Danza ibérica

El programa de conservación del patrimonio cultural en Holguín incluye además la narración oral, los cantos y bailes típicos haitianos, los juegos tradicionales cubanos y la música.

La Comunidad de Nativos y Descendientes Ibéricos en Holguín, cuenta con más de dos mil asociados de Islas Canarias, Baleares, Asturias, Cantabria, Cataluña y Castilla y León, con espacios culturales en eventos como la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, que se sesiona cada año en octubre.
Por Eileen Molina Fernández
Tomado de www.ahora.cu/es

Aún me falta mucho por bailar

Yanelis Godoy. Foto: Yuris Nórido.

Yanelis Godoy es una de las bailarinas de la compañía de Acosta Danza que inició su carrera artística en la escuela de arte de su natal Caimanera, en Guantánamo.

Su camino se lo trazó desde niña, cuando decidió que quería ser bailarina. Ahí puso todo su empeño y ha sido una luchadora, hasta lograr insertarse en las compañías que residen en la capital del país.

-Al preguntarle cómo pudo lograr sus metas nos comenta al respecto.

“El trayecto no ha sido fácil, pero las piedras en él me han dado la fortaleza para cumplir mis sueños como bailarina. Comencé en Guantánamo, el nivel elemental y el nivel medio lo realicé en Holguín. Allí tuve muy buenos maestros, me exigían mucho y luego en la noche al llegar a casa mi tía me impartía otra clase. Gracias a ella heredé toda una fuerza de voluntad, empeño y hasta un poco de carácter. Mis profesores en la escuela  igual me ayudaban mucho, ellos eran magníficosprofesionales y seres humanos. Mi etapa en Holguín fue una experiencia que no voy a olvidar nunca, allí me forjé como bailarina.

Al terminar el nivel medio ingreso a la compañía Codanza, bajo la tutela de Maricel Godoy; destacada bailarina, coreógrafa, maestra, fundadora y directora de la compañía Codanza. Ahí estuve seis años de duro trabajo, con un elenco que veníamos desde la escuela y como ya nos conocíamos al conectarnos con la energía de la compañía fue muy gratificante.

Maricel Godoy nos exigía cada día muchísimo y a mí en particular me exigía siempre más. Sacaba de nosotros lo mejor, inclusive lo que ni pensábamos que podíamos hacer, hasta coreografiar. Y nos daba ese voto de confianza.

Recuerdo que a mí me tocó montar la coreografía de la carroza para unos carnavales y yo misma no me lo podía creer, me lo impuso, me dijo que yo sí podía, lo superé, trabajé duro y salió espectacular.

Ella  es una persona que deposita en ti tanta confianza que hace que uno crea mucho en sí mismo, y eso siempre lo voy a recordar de mi tía aunque no la tenga cerca, yo siempre cuento con ella, así sea ahora desde la distancia.

Como directora es magnífica, además es una persona que no mezcla lo profesional con lo personal y ella cuando está en el salón te exige al máximo, de la misma manera que lo hace con todos los de la clase, y eso le proporciona aún más carácter al trabajo, porque el respeto es algo que ella nos ha inculcado desde chiquitos”.

-¿Cómo logras insertarte en una compañía con residencia en la capital del país?

“En provincia hay compañías muy buenas, de primer nivel como lo es Codanza, pero yo quería abrir mis horizontes.En la capital del país hay muchas más posibilidades, sin demeritar el trabajo que se hace en las provincias, sino porque desde La Habana hay más posibilidad de trabajar con coreógrafos de distintas nacionalidades que no llegan hasta el oriente cubano.

Luego de los ensayosYanelis Godoy y Julio León, jóvenes bailarines de Acosta Danza provenientes de la zona oriental del país. (foto: Milena García)

Luego me inserté en Danza Contemporánea de Cuba, dirigida por Miguel Iglesias, allí trabajé por 4 años, que fueron también inolvidables pues todo lo que había aprendido en Codanza aquí lo pude perfeccionar e incorporarle al cuerpo muchos lenguajes que no conocías y eso te enriquece.

De Miguel Iglesias tengo buenos recuerdos porque él, al igual que un padre te enseña. Hoy estoy en la compañía de Carlos Acosta y es muy gratificante poder compartir escenarios mundiales junto a ellos”.

-Trayecto hasta Acosta Danza

“Acosta me conocía como bailarina, pues habíamos compartido escenario en Inglaterra con la coreografía Tocororo. Me presenté al casting y el aceptó.

-Luego de transitar por buenas compañías Acosta Danza ha suplido tus expectativas.

Para Acosta sus bailarines valen oro y ya llevo con ellos dos años, desde su fundación. Estoy aprendiendo ballet y verdaderamente te das cuenta que es una asignatura necesaria en danza porque le da otra finesa al cuerpo, es como otra terminación.

Ya he bailado en puntas y me he seguido superando. Pasan los años y a veces crees que tu carrera como bailarina tiene fin, que no tienes nada nuevo que aprender y eso es incierto. Siempre hay nuevos retos, algo más que aprender, aún tengo muchas cosas que hacer y disfrutar de los años que tenga en esta compañía. Siempre hay que sacarles el mayor provecho a los maestros, además devivir la experiencia de conocer a Carlos Acosta como bailarín, director y ser humano.

Por Milena García García

 

Inició X Festival Nacional de Teatro Joven en Holguín

Teatro de las Estaciones. Obra: “Por el Monte Carule”
Con la obra “Por el Monte Carule”, a cargo del colectivo Teatro de las Estaciones de Matanzas, inició este 15 de marzo el X Festival Nacional de Teatro Joven en la ciudad de Holguín.
A juzgar por la calidad de esta puesta dedicada a la vida de Bola de Nieve, el evento comenzó con pie derecho. Una cuidada escenografía que acompañó a los caricaturescos y atractivos títeres de mesa; la versatilidad de los dos actores para cantar, bailar y hacer varias voces para los disímiles personajes; la música en función narrativa y la resolución de algunas dificultades en la escena con hilarantes improvisaciones son elementos que destacan en la pieza con texto de Norge Espinosa.
Hasta el próximo 18 de marzo, las dos salas del Teatro Eddy Suñol y la Plaza de la Marqueta serán los escenarios donde se presentarán diversos colectivos como Amares Social Clown, de Uruguay, quienes proponen la obra “Lucidez”, en la noche de este viernes viernes.
En esta jornada también actuarán Agón Teatro, de la provincia de Sancti Spíritu y El Portazo, de Matanzas.
Para los niños el Teatro AlasBuenas de Holguín presentará “Lucas y Lucía” a las diez de la mañana del sábado. En el mismo horario del domingo, el Teatro Guiñol de esta provincia repondrá la pieza “Ruandy”.
Festival teatro joven 2
Teatro Espacio (La Habana) y Teatro sobre el camino (Villa Clara) se suman a los colectivos que participan en el Festival con las piezas “Desamparados” y “Las bebidas son por Pearl”, respectivamente. Por su parte, el colectivo anfitrión, Trébol Teatro, repondrá su multipremiada pieza “Jacuzzi”.
El evento también propone su habitual espacio teórico que tendrá lugar en la sede de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), donde se discutirá sobre el teatro de aficionados en Cuba, la actualidad del teatro de figuras en el mundo y se realizará el taller itinerante de la crítica.
La X edición del Festival de Teatro Joven está dedicada al III Congreso de la AHS y preserva sus principios fundacionales de mostrar la pluralidad de enfoques y maneras de acercarse al hecho teatral.
Por Rosana Rivero Ricardo
Tomado de www.ahora.cu/es

La casa común: el volver de Lucas y Lucía

Por Erian Peña Pupo

El teatro para niños en Holguín abre sus perspectivas a nuevos horizontes y posibilidades expresivas, lenta pero al parecer sólidamente: el Teatro Guiñol de Holguín celebró en 2017 sus 45 años de fundado con la Fiesta del Títere, mientras Rompetacones, Neón Teatro, Títeres Eclipse, Palabras al viento y Teatro Alasbuenas, conforman este panorama visible donde existen otros colectivos que incursionan en el hecho teatral, en la amplitud de su diapasón, como el Teatro Lírico de Holguín Rodrigo Prats y la compañía Trébol Teatro, dirigida por el dramaturgo y actor Yunior García Aguilera, entre otros.

De esta productiva alquimia –Alasbuenas y Yunior García– nace la puesta Lucas & Lucía. De vuelta a casa, texto de Yunior estrenado por AlaSbuenas el pasado año, con dirección general de             Manuel Rodríguez Moreno, y presentado, además, en esta edición del Festival Nacional de Teatro Joven.

La obra se articula/ensambla su puesta en escena sobre la conocida canción del cantautor Carlos Varela y resulta una alegoría a la libertad del ser humano, como la canción misma: aquella que solo existe, como dice otro tema de Varela, cuando no es de nadie. Pero el texto de Yunior crece independiente al tema musical, lo toma como excusa, como motivo para desarrollarse y crear un discurso convincente en lo que resulta la primera experiencia del dramaturgo –autor de obras reconocidas en el panorama teatral cubano como Sangre, Asco, Semen y la reciente Jacuzzi– en la escritura para niños. Notamos, como señalaba, la independencia de la obra respecto al tema musical que le ofreció al dramaturgo una “salida salomónica” a varias de sus inquietudes; aunque la aparición, al final de la obra, de un muñeco similar a Carlos Varela acompañando la canción, ancla el referente, lo hace obligatorio a la obra, incluso en el público que, hasta ese momento, no lo había percibido o desconocía el tema.

El propio Yunior asegura: “En todo caso, les agradezco a los actores de AlaSbuenas por el riesgo de llevar a escena mi primer texto para niños. Su valentía me ha ayudado a entender que escribir para esas edades es, sin dudas, la menos ingenua de las creaciones artísticas”.

La puesta, creada sobre una concepción escenográfica visualmente atractiva a cargo de Alexander Machín San, narra la historia de dos pequeños hermanos: Lucas (Elvis Hernández) y Lucía (Ileana Casanella) que buscan por el mundo, a bordo de un aeroplano, aquello que anhelan e irremediablemente solo encontrarán en el sitio que dejaron atrás y al cual deben volver en algún momento, aunque el poeta –y eso lo sabrán cuando crezcan, cuando pase el tiempo– aconseja no regresar a los lugares donde se fue feliz: un soplo inconfundible de aire fresco, busca Lucas, y una almohada que hace olvidar los malos recuerdos, Lucía…

El mundo es demasiado pequeño para Lucas y Lucía: por eso ellos buscan y, de alguna manera, encuentran, aunque no necesariamente lo que pretendían al inicio de su búsqueda. Así se suceden diversas aventuras, suerte de dinamismo escenográfico de la obra, que recuerda, en parte, por el mismo desarrollo de las historias y sus desenlaces, a las aventuras de la pequeña Dorothy Gale en el reino de El maravilloso mago de Oz, libro publicado por el estadounidense Lyman Frank Baum, en 1900.

Lucas y Lucía llegan –a bordo de un aeroplano de rostro triste– a un desierto: parece ser un desierto mexicano, incluso con cactus, donde los espera una “red” (Laura García) que todo lo sabe, como un oráculo abierto a respuestas y conocimientos de todo tipo, menos el que ellos realmente necesitan. Luego llegan al país de las cosas deliciosas, gobernado por un chef autócrata y despótico (Elier Álvarez) que tiene a todo el pueblo prisionero y, además, censurado a medio diccionario, aunque, asegura este chef, lo hace “por el bien del país” que gobierna. El otro reino al que arriban es un Supermarket, donde el dueño, hombre egoísta y millonario, les asegura que “todo el mundo vende algo”, por eso él (Elier Álvarez) solo piensa en comprar y vender, nada más…

Finalmente, los pequeños llegan al país de los juegos donde los espera, sobre una cancha de fútbol, el argentino Leo Messi (Laura García), con quien Lucas juega con una pelota de calcetines hecha por Lucía, pues “del lugar de dónde venimos todo es posible”.

La puesta sobresale por su dinamismo, incluso en el necesario y rápido cambio de escenografía para transitar por los diferentes reinos, y por el uso de la música, que en momentos parece rescatar la tradición del títere musical cubano, tan menguada por un buen tiempo, y que acentúa el carácter interactivo de la obra, además de la excelente interpretación de sus actores y la propia manipulación de los muñecos. La música original fue compuesta por Víctor Rafael Trasobares Parra y el diseño de la banda sonora y el sonido es de Francisco Zaldivar Oropesa.

Además, una de las cuestiones esenciales en Lucas & Lucía… es el cuidadoso diseño y realización de los muñecos, un trabajo casi de orfebre, confeccionados por un artista multifacético como Onelio Escalona.

La obra Lucas & Lucía. De vuelta a casa por Alasbuenas, con texto de Yunior García y dirección de Manuel Rodríguez Moreno, nos demuestran que –no solo en un mundo de magia y ensoñaciones, sino también en la vida real– lo importante no es encontrar los sueños, sino nunca dejar de buscarlos.