Mi casita, es tu casita

Por Erian Peña y Julio César

En esa plataforma polifacética donde convergen todas las artes que es el Festival Internacional de Cine de Gibara, las tablas no podían ausentarse a la gran celebración. Habituales ya durante estas citas, la Compañía de Danza Contemporánea Codanza hizo suya la tarde de este miércoles 10 de julio.

El escenario de la Casa de Cultura de la Villa Blanca fue propicio para disfrutar de la buena interpretación danzaria de factura local, y fueron los jóvenes y talentosos pupilos de la Maestra Maricel Godoy, quienes se aventuraron a regalarnos su arte de elevada factura.

Compañía Codanza. Fotos: Kevin Manuel Noya

Con coreografía del estadounidense Robert J. Priore, “Casita” fue la obra seleccionada para la presentación vespertina. Este espacio común, metafísico, es explorado en la obra para desentramar las interioridades familiares y las dudas del individuo contemporáneo.

Partiendo de matices autobiográficos del propio creador: la relación con su familia y los seres cercanos, sus dudas como individuo y como ser social, se construye la atractiva propuesta que ha robado más de una ovación en varios escenarios del país.

En “Casita”, la música, a la par de una luz cálida que permanece casi siempre sobre el escenario, recalca la multiplicidad de espacios y mixturas culturales de una ciudad cosmopolita como Nueva York, donde vive Priore, pero que puede ser cualquier ciudad del mundo.

Renecito de la Cruz, director artístico del Festival, en los previos de la presentación, catalogó a Codanza como una revolución de las artes en la provincia desde su surgimiento: “para hablar de cultura en Holguín no debe dejar de mencionarse esta institución”, aseveró.

Un presente donde habitan todos los pasados

Por Jorge Suñol Robles

Sueño, esta es la primera palabra que marca la cronología en la pizarra, que es también un muro, una pared de relevaciones. Luego van apareciendo los encuentros, un álbum de fotos malogradas, el viaje que dejó huellas en el joven, el madre, el padre.

Grupo Argos Teatro. Obra: 10 millones. Fotos: Adrián Aguilera

Llegan la terapias de infierno, la educación en 1960, los 10 millones de 1970, la política, la masa y el poder, un último verano juntos. Invaden los recuerdos, las heridas, el silencio y los gritos, se sufren los errores, las represiones, las consignas.

Han pasado los años. La Habana, 2012. Estos letreros no son más que un epílogo apretado de una familia distante, de un testimonio profundo y autoreferencial, nacido de un diario personal y llevado cuidadosamente a escena.

10 millones es la reconocida pieza que nos entrega Carlos Celdrán  con el grupo Argos Teatro, en el contexto de FIC Gibara. La Casa de la Cultura fue escenario de esta presentación, que arrancó aplausos en la concurrida sala. El nombre de obra, de por sí, ya es una fuerte invitación a descubrir quiénes fuimos, qué somos ahora y si vale la pena o no, recordar, asumir nuestro pasado, enfrentar el presente, levantar la cabeza y hablar, aunque nos cueste caro, sea imposible.

Sí, hablamos de la zafra azucarera del 70, del reto que nunca se alcanzó. Sí, hablamos de una Cuba en Revolución, de radicales, de extremistas. Hablamos, otra vez, de emigar, y dejar atrás una vida, un pasado, hablamos de distancias.

10 millones acierta por el covencimiento de sus actores, su seguridad, la entrega absoluta al texto, a la(s) historia(s), su pasión, su desgarre. Es una puesta que a través de diálogos, narraciones y  monólogos, se logra uno de los mayores retos dentro del teatro, partir de uno mismo para hablar de otros, a todos.

En casi dos horas de presentación,  protagonizada por Daniel Romero,Caleb Casas, Maridelmis Marín y Waldo Franco, Argos Teatro, bajo la sabiduría de Celdrán, nos entrega su pasado, con luces, oscuridades y sombras, una firmeza ilimitada.

En escena los actores se niegan ellos mismos, niegan sus recuerdos, viven entre máscaras, caras sucias, entre el hambre, entre un único libro que marcó la beca “azul” del joven, momento en el que padre, después de tanto esperar, decide marcharse al “yuma”.

Vinieron entonces a juzgar. Pero el niño volvió al pueblo, a la puerta de la casa de su padre, para sentir su abrazo, respirarlo. La madre llora. Esta Capitana, la heroína, es quizá la que más le duele ser como fue ¿Valió la pena?

 

Quince años de un mar de artes en Gibara

Por Erian Peña Pupo y Vanessa Pernía Arias

Luces, cámara…

Tras las curvas de la carretera, las montañas en el horizonte y el mar abriendo su azul, Gibara celebra el 15 aniversario de su Festival Internacional de Cine, creado por Humberto Solás en 2003.

Desfile inaugural Fotos: Kevin Manuel Noya

Del apelativo inicial de Pobre –humilde en su elaboración, pero actuante y movilizador, estético y ético–, amplió su diapasón desde hace tres ediciones para convertirse en una amplia cita internacional.

Un mar de artes, reza el slogan de esta edición. Pues en Gibara confluye, además del cine, epicentro del Festival, las artes visuales, la música, la danza, el teatro… en interacción con el pueblo.

Gibara espera el Festival, como Remedios sus Parrandas, Holguín sus Romerías, Santiago su Fiesta del Fuego… Como parte ineludible de una identidad construida en el accionar diario. Por eso acompaña el desfile inaugural a lo largo de la céntrica calle Independencia. Toma fotos, sonríe…

No hay nada parecido a este encuentro sui generis. Gibara tiene magia, mística, dicen muchos. Pocos se resisten a salir de sus casas en estos días. Los parques y la Plaza Da Silva van llenándose de vida.

Humberto Solás se enamoró de ella. Filmó aquí varias de sus películas, inició la aventura artística que ha hecho que en esta villa marítima de la costa norte de Cuba –la más próspera de la región en buena parte del siglo XIX e inicios del XX– cada año se llené de artistas de varias partes del mundo.

Hoy Jorge Perugorría, presidente del Festival, continúa el sueño.Muchas veces –como Silvio– sueña con serpientes, pero cree en el poder trasformador de la cultura.Por eso encabeza el desfile, habla a los reunidos cerca de la estatua de la Libertad… Los invita al cine, a que vean películas…

A soñar en días de Festival…

Gibara, acción…

Como en ediciones anteriores, el cine Giba fue sede de la gala de inauguración del Festival gibareño, que contó con la presencia, entre otros, de Ernesto Santiesteban, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) en la provincia, Julio César Estupiñán, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular en Holguín, y Jorge Perugorría, presidente de FIC Gibara 2019.

Codanza, compañía dirigida por la Maestra Maricel Godoy, impregnó fuerza, vitalidad y destreza a una gala que recordó la fundación, el 24 de marzo de 1959, del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (Icaic) y que tuvo entre sus conductores a los actores del cine cubano Tahimí Alvariño, Jacqueline Arenal, Néstor Jiménez y Vladimir Cruz y a la cantante Rochy Ameneiro.

Presentados por Rochy, el colectivo matancero Teatro de Las Estaciones, dirigido por Rubén Darío Salazar, recibió en manos de Perugorría un reconocimiento a propósito de su 25 aniversario. “Este es un festival único, sui generis, singular. Tienen un tesoro, cuídenlo”, comentó Rubén Darío. Teatro de Las Estaciones presentará en el Festival las obras Una niña con alas y La niña que riega la albahaca y el príncipe preguntón, esta última con dirección, además, de Zenén Calero.

 

Uno de los momentos más esperados de la gala fue la entrega del Premio Lucía de Honor a la actriz Daysi Granados y al reconocido realizador Fernando Pérez. El primero fue otorgado por la actriz María Isabel Díaz –la misma de Una novia para David, Papeles secundarios, La vida en rosa, Hello Hemingway, Las noches de Constantinopla y Volver–, mientras Laura de la Uz lo entregó a Fernando Pérez.

Daysi Granados rememoró la filmación en 1981 de Cecilia, de Humberto Solás: “Este es un premio muy importante para mí. Me hace sentir que voy a seguir adelante mientras tenga fuerzas para dar lo mejor de mí a ustedes, este público maravilloso. Esto hay que vivirlo. Es increíble. Es algo impresionante. Muchas gracias al pueblo de Gibara, es una maravilla, un honor, poder recibir este Premio aquí”, comentó la actriz de filmes clásicos en la historia del cine cubano como Memorias del subdesarrollo, Retrato de Teresa, Vidas paralelas, y Plaff o demasiado miedo a la vida.

Por su parte, Fernando Pérez agradeció a “los productores, actores, trabajadores… que en los 60 años del Icaic me han ayudado a hacer cine”. “A ellos también mi agradecimiento”, subrayó el director de Clandestino, Madagascar, La vida es silbar, Suite Habana, Madrigal y Martí: el ojo del canario.

Ambos, Daysi y Fernando, junto al editor Nelson Rodríguez, merecieron el Premio Nacional de Cine en 2007.

FIC Gibara, que cuenta con 59 películas y 15 guiones compitiendo por los principales premios, realizará una proyección espacial de Insumisas, el más reciente filme de Fernando, codirigido con Laura Cazador.

La gala –que dio paso al concierto de Kelvis Ochoa y David Torrens, con temas de Pablo Milanés y Silvio Rodríguez– concluyó con Infinito, fragmento de la coreografía Edén, de Mi compañía, dirigida por Susana Pous.

Gibara inició un 15 Festival cargado de expectativas y sorpresas: un mar de artes que lo desborda todo.

¡Bienvenidos a FIC Gibara 2019!

Andanzas hispánicas del Ballet Español de Cuba en Holguín

Por Erian Peña Pupo

Fotos Kevin Manuel Noya

Con el título Andanzas hispánicas, el Ballet Español de Cuba, con dirección del Maestro Eduardo Veitía, presentó en el Teatro Comandante Eddy Suñol de Holguín, un sugerente y abarcador espectáculo que recorre diversas regiones de España de la mano de la música, el baile y el cante jondo.

Balle Español de Cuba. Fotos: Kevin Manuel Noya

El Ballet Español de Cuba, mediante un programa integrado por catorce obras en dos partes, recorre las principales variantes o expresiones dancísticas de la danza española. Entre ellas, la escuela bolera: nacida en Andalucía y declarada Bien de Interés Histórico y Patrimonio Histórico de España, se caracteriza por su barroquismo y la complejidad en la ejecución gracias a la interacción con la danza clásica del siglo XVII mediante los bailes cortesanos franceses e italianos.

Están presentes, además, en Andanzas hispánicas, recientemente presentado con bastante éxito en el habanero Teatro Martí por el BEC, creado por la Maestra Alicia Alonso en 1988: el flamenco,originario de Andalucía, Extremadura y Murcia y declarado por la Unesco en 2010 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad; la farruca, los bailes populares y regionales…

Andanzas hispánicas –escribe el crítico Toni Piñera en el programa– “muestra las diferentes aristas de su quehacer danzario, para enseñar la mezcla profunda de nuestra idiosincrasia, con ritmo, acción y esa premisa de la agrupación, que como marca indeleble los caracteriza en el tiempo: la fuerza para vencer cualquier obstáculo, porque nada es imposible para decir en la escena. Todo ello se hará eco en las centenarias tablas, con un conjunto de obras coreografiadas por Francis Núñez, Pablo Egea, Marieta Romero, Leslie Ung, y el propio Eduardo Veitía, que siluetearán –con la elegancia, el talento y el amor que caracteriza y hace gala en la ya larga historia del BEC–, la personalidad de esta compañía de cabecera en este género en nuestra Isla. En ella vibra la danza en plural, porque, claro está, son cubanos que bailan lo español”.

 

Elegancia y telento –como escribió Toni Piñera– caracterizaron la presentación en Holguín de Andanzas hispánicas, coreografías “donde emerge una mezcla de ballet clásico, lo español, la danza y esa cubanía que sale por todas las hendijas del movimiento”, que distingue al Ballet Español.

Andanzas hispánicas se hizo acompañar en varias de las obras –siendo este uno de los atractivos del espectáculo– por de Alejandro Valdés y Palo de Agua, joven agrupación cubana de nuevo flamenco, merecedora en los Premios Cuerda Viva 2018 del galardón al Mejor Grupo Flamenco.

Valdés ha denominado a esta particular mezcla como Nuevo Flamenco de Cuba, caracterizado por el concepto musical empleado en la guitarra y el cante, con influencia de la música cubana, más la peculiaridad del bajo eléctrico y la percusión, y del sonido celta que le imprimen el violín y la gaita. “Es el resultado de lo que hemos venido desarrollando los cubanos con el flamenco por más de cuatro generaciones, más toda mi experiencia como músico flamenco cubano”, añade.

Palo de Agua está integrado, además, por Dayan Reyes (cante y gaita), Alejandro R. Serrano (bajo) y Leandro Cobas (cajón). Por su parte, el propio BEC cuenta con Daniel Martínez (pianista concertista), Annara García (flauta), José Javier Robaina (percusión) y Luis Armando Pérez (violín).

El programa estuvo compuesto por las obras: Asturias, con música de Isaac Albéniz; Alhambra, arreglo de Daniel Martínez a partir de la obra de Ernesto Lecuona, con Ricardo D. Quintana, Alian J. Pineda y Ledián J. Martínez, y coreografía de Manuel Díaz; Sonata en Re, obra de Pablo Egea; Ante El Escorial, hermosa pieza de Eduardo Veitía, homenaje a la célebre bailarina estadounidense Isadora Duncan, considerada por muchos como la creadora de la danza moderna, interpretada por Claudia González y Diancy Martínez,según los diferentes días del programa; Gigantes y Cabezudos, jota aragonesa de Martín Vargas con arreglos coreográficos de Marieta Romero; El Vito, baile, canto y música popular de Andalucía, recreada por Leslie Ung; y La Boda de Luis Alonso, obra del propio Veitía, con Diancy Martínez y Ricardo D. Quintana.

Integran, además, Andanzas hispánicaslas obras: Esencia, farruca popular flamenca; Fandango, coreografía de Eduardo Veitía con la música de fandangos populares; Duende, estreno mundial de Eduardo Veitía a partir de un arreglo para flamenco realizado por Alejandro Valdés de la partitura de La muerte del cisne, compuesta porCamille Saint-Saëns en 1866 para el ballet homónimo de Michael Fokine, interpretada por Diancy Martínez y Ricardo D. Quintana; Soleá, coreografía de Pablo Egea; Alegrías; música de Andrew Lloyd Weber, con arreglo de Valdés Reyes; Muchocalor, Vengo y Rumba pa´ti, obras de Valdés Reyes y Palo de Agua; y A orillas del río Sil, rumba flamenca creada por Leslie Ung, con los primeros bailarines y el cuerpo de baile del BEC.

Fundado en 1987, no es hasta marzo del año 1988 que se oficializa como tal bajo el nombre de Conjunto de Danzas Españolas del Gran Teatro de La Habana.Posteriormente recibiría el actual nombre. El colectivo se nutre de jóvenes valores egresados de su Unidad Artística Docente, formadora y continuadora de los valores de la Danza Española. Con un vasto repertorio que abarca desde el clásico hasta el flamenco más genuino y la fusión, esta compañía constituida en su mayoría por jóvenes arriba a su XXXII aniversario llevando a todos la tradición de las raíces hispanas.

En tres décadas de amplio quehacer el Ballet Español de Cuba ha sido reconocido como la máxima expresión del género en el país, por el respeto y la seria indagación en el trabajo técnico y coreográfico que le ha permitido crear un estilo dentro del panorama de la danza española.

 

Ballet Español de Cuba en Holguín

Por Erian Peña Pupo

Fotos Kevin Manuel Noya

El Ballet Español de Cuba, con dirección del Maestro Eduardo Veitía, presentará en el escenario del Comandante Teatro Eddy Suñol el espectáculo Andanzas hispánicas, los próximos 6, 7 y 8 de julio.

En conferencia de prensa realizada en el propio Teatro, Veitía calificó el espectáculo como “un recorrido por diversos estilos, acompañado de un amplio repertorio música, la mayor parte en vivo”.

Para ellos contarán con la presencia en escena de Palos de agua, grupo musical dirigido por Alejandro Valdés Reyes, quien realizó, entre otros, un arreglo para flamenco de la música de La muerte del cisne, compuesta por Camille Saint-Saëns en 1866 para el ballet homónimo de Michael Fokine.

Esta obra se presentó recientemente en el Teatro Martí con bastante aceptación del público y la crítica.

“En Andanzas hispánicas se presentarán los primeros bailarines y solistas de nuestro Ballet en las diferentes coreografías. Hace cinco años que no estábamos en Holguín y es muy emocionante volver a hacerlo. La última vez fue con Carmen y José Manuel Carreño. Es un honor, además, estar invitados por el 80 aniversario del Teatro, que es una joya y Holguín una plaza el público y la vida cultural son importantes”, subrayó Veitía, quien destacó que esta presentación es parte de una gira nacional que los llevará también por teatros de Camagüey y Sancti Spiritus.

Fundado en 1987, no es hasta marzo del año 1988 que se oficializa como tal bajo el nombre de Conjunto de Danzas Españolas del Gran Teatro de La Habana. Posteriormente recibiría el actual nombre. El colectivo se nutre de jóvenes valores egresados de su Unidad Artística Docente, formadora y continuadora de los valores de la Danza Española. Con un vasto repertorio que abarca desde el clásico hasta el flamenco más genuino y la fusión, esta compañía constituida en su mayoría por jóvenes arriba a su XXXII aniversario llevando a todos la tradición de las raíces hispanas.

En tres décadas de amplio quehacer el Ballet Español de Cuba ha sido reconocido como la máxima expresión del género en el país, por el respeto y la seria indagación en el trabajo técnico y coreográfico que le ha permitido crear un estilo dentro del panorama de la danza española.

Inició oficialmente el verano en Holguín

Por Rosana Rivero Ricardo

Con un colorido desfile en el que evolucionaron artistas y diversos organismos del territorio y la selección de la canción que identificará la etapa estival en Holguín, inició oficialmente, este 29 de junio, la etapa de verano en la provincia.

Foto: Kevin Manuel Noya

Desde el inicio de la Avenida de los Libertadores en el Restaurante Mayarí hasta la populosa Terminal Baleares se desarrolló el desfile en el que se integraron diversas manifestaciones artísticas y se imbricaron las raíces africanas e hispanas.

Las compañías de Ballet español “Renacer”, “Alas” y “MónikDance”; la agrupación infantil Pulgarcito, el proyecto de Narración Oral Palabras al Viento, el de estatuas vivientes Sauce, los artistas aficionados de la Casa de Cultura Manuel Dositeo Aguilera, entre otros artistas, desfilaron y actuaron en esta jornada.

A ellos se sumaron iniciativas de organismos y organizaciones como el  Instituto de Deporte y Recreación (INDER), la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), el bloque juvenil con estudiantes del Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y el conjunto representativo de la campaña por los 300 años del pueblo de Holguín, a celebrarse el 4 de abril de 2020.

En este desfile también llegaron las cinco agrupaciones que defendieron igual número de obras que optaban por convertirse en la canción oficial del Verano en Holguín, condición que recayó en el tema “Este verano es tuyo”, del compositor David Alejandro Riverón e interpretada por M’DYVOZ.

 

La gala de competencia estuvo amenizada por la actuación de la trovadora Edelis Loyola, los grupos Kamikaze y Sabor Genuino, el solista Nadiel Mejías, entre otros artistas holguineros.

Reverencia profunda a Danza Contemporánea de Cuba en Holguín

Coil. Danza Contemporánea de Cuba. Foto: Arlene GómezTexto y Fotos: Arlene Gómez Palacios

Aplaudí hasta que se me enrojecieron las manos. Lo admito, fui con las espectativas por el piso pues solo dos fines de semana atrás la actuación del Ballet Nacional de Cuba, en el mismo escenario, no me dejó un dulce sabor. Danza Contemporánea de Cuba se presentó en la Sala Raúl Camayd del Teatro Eddy Suñol de Holguín. Dejó al público de pie y emocionado en la calurosa noche del viernes 28 de junio. Fue la primera presentación de la compañía en estas tierras siete años después.

El Aniversario 80 del coloso de los grandes acontecimientos de esta ciudad ha sido el pretexto ideal para que Danza Contemporánea de Cuba llegue hasta Holguín. Las tres presentaciones de la compañía danzaria bajo la dirección del del Maestro y Premio Nacional de Danza 2018 Miguel Iglesias, proponen las obras Coil y Mambo 3XXI de los coreógrafos Julio César Iglesias y George Céspedes respectivamente.

Un viaje hacia el interior del ser humano, a sus miedos internos, sueños y pesadillas resulta Coil. La obra, con sus remarcados patrones estéticos, proyección y sensaciones trasmitidas por el cuerpo de baile, constituye una muestra de las particularidades que distinguen a la compañía del resto de las de su tipo en el país.

 

Mambo 321. Danza contemporánea de Cuba. Foto: Arlene Gómez

Mambo 3XXI creada en el año 2009 y con más de 80 presentaciones mundiales es, a decir de su autor George Céspedes, hijo de estas tierras y ciudadano del mundo, su creación más exitosa. Catalogada por la BBC de Londres y la prensa británica como Cuatro Estrellas, la multipremiada obra ha gozado de excelente aceptación a nivel internacional. Expone la visión personal del autor acerca de la cultura cubana partiendo de los clichés y los elementos identitarios propios que han construido para el resto del mundo una imagen absoluta y distorsionada de lo que Cuba realmente es.

El excelente trabajo musical por parte de Alexis de la O y Edwin Casanova (Nacional Electrónica) es uno de los elementos que, junto al vestuario, diseñado por George distinguen a esta excelente propuesta danzaria. Según Céspedes en Conferencia de prensa, la música está escogida y empleada en función de sus objetivos como autor.

La pieza, comisionada por The Sadler’s Well, DanceEast y Dance Consortium consiguió que sus 35 minutos de duración pasaran ante mis ojos como un disparo. Fue una inyección de energía, de impulsos y sentimientos encontrados. Los códigos de la danza moderna cubana tienen su máxima expresión en el trabajo de Danza Contemporánea de Cuba. Reverencia profunda del público de Holguín, quien como aquel que asistió al Royal Concert Hall de Nottingham en Inglaterra le aplaude y agradece.

 

 

Estrena grupo Etcétera espectáculo humorístico

Por Rosana Rivero Ricardo

Los artistas llegaron ya y casi se están al ir. Sí, porque aunque el grupo humorístico Etcétera es holguinero, hace un tiempo se fueron a “probar” suerte a la capital y les gustó el sabormás que los del Coppelia.

En humor a la verdad, su actitud no es reprochable, máxime cuando mantienen cierta fidelidad amorosa con Holguín. Sus estrenos se prueban en la tierra que los vio crecer que, como madre amorosa, “le ríe todas las gracias”.

Obra “Los artistas llegaron ya”, Grupo Etcétera. Fotos: Kevin Manuel Noya

El espectáculo “Los artistas llegaron ya” no es la excepción. Su estreno es noticia desde marzo de 2019, cuando el grupo puso uno de los actosen el Festival de Humor Satiricón y Eider Luis Pérez, su fundador, actor, escritor y, otros “or”, anunció que el paquete completo se presentaría en junio, en homenaje al aniversario 80 del Teatro Eddy Suñol.

Y cumplió su palabra. Este 20 de junio la Sala Raúl Camayd se llenó para ver a “Los artistas llegaron ya”. Y no se fueron sino hasta dos horas después, duración aproximada del show humorístico que, en su primera noche, dedicaron a los trabajadores del “Suñol”.

Pero vayamos al grano, como diría el pavo, y critiquemos la puesta, porque un artista sin crítico es como una tienda sin cola para el pollo. Eider Luis Pérez ha demostrado su talento para escribir humor, actuar, escoger a sus actores, dirigir y montar quirúrgicamente una obra humorística, con elmismo fundamento con que se piensa una pieza dramática.

En “Los artistas…” vuelve a echar garra a su talento para, a través de la ironía, la sátira, el juego de palabras, el absurdo y otros recursos propios del género, hacer una valoración del arte contemporáneo desde el humor.

Las dos mejores sketch fueron colocado al inicio y final de la puesta, en una bien pensada concepción dramatúrgica. El primero, aborda “La cadena evolutiva del arte”, desde la prehistoria, hasta lo contemporáneo. A pesar de que los chistes se construyen sobre la base de los conocimientos de Historia del Arte del escritor, saberes que no están al alcance de la mayoría, la risa sí lo estuvo. Llegar a todos los públicos sin bajar el nivel, ha caracterizado el trabajo de Etcétera por más de una década.

Lo mejor se reservó para el final, con la puesta, por tercera vez en Holguín, pero igualmente disfrutable, de la obra centrada en la música. La pieza está casi a la misma altura de la que considero la más integralpieza de Etcétera: “Descarga en la década”. Esta vez, un compositor convoca a sus musas, pero“le baja” un “muso” del género alternativo y otro del género urbano.

La obra trasciende el humor y se convierte en un experimento social. La canción que entre ambos componen tiene estribillos específicos de cada muso, sobre la misma base rítmica. Sin embargo, el público solo recuerda la letra del reguetonero. Como diría Taladrid: “Saque usted…”

Interesante resultó el sketch del Bar “La alegría viene en polvo”, donde se hace una abierta crítica a los ¿humoristas? de cabaret, muchos de los cuales se decantan por los chistes fáciles con base en la homofobia, el racismo, denigrantes hacia la mujer, los pinareños y una larga lista que más recientemente incluye jutías y cocodrilos.

Menos risibles, pero igualmente inteligentes, resultaron las piezas protagonizada por el artista de la plástica donde, por cierto, se critica la relación de los creadores con los críticos; y el sketch del Artista Total.

Lo mejor de Etcétera, después de los guiones de Eider, son las posibilidades escénicas de los dos actores que lo acompañan: Yasser Velázquez Fonseca y Luis Ángel Batista Bruzón. Sobre este último recayeron los mejores papeles, entre ellos el del muso reguetonero que el público holguinero reconoció con aplausos.

El humor teatral no está divorciado de las buenas puestas en escenas. Es más, en Etcétera es un matrimonio perfecto. Aunque sobrio, se cuidó el diseño escenográfico, de luces, vestuario y banda sonora.

Aún quedan tres actuaciones de Etcétera en el Teatro Suñol: viernes, sábado y domingo. La sugerencia es a no perderse la propuesta antes de que cambie su nombre a “Los artistas se fueron ya”, probablemente, a recibir los premios que merecen por esta obra.

Escuela de Arte de Holguín gradúa a sus estudiantes

Por Leila Rivero, estudiante de Periodismo

En la noche de este martes 18 de junio los estudiantes de noveno grado de la Escuela Elemental de Arte Raúl Gómez García, de Holguín , celebraron su graduación en sala Raul Camayd del teatro Eddy Suñol.

La velada estuvo dedicada al 300 aniversario de la fundación del pueblo de Holguín y a los 80 años del teatro holguinero, que durante todo el mes de junio contó con una amplia jornada de actividades para celebrar estas décadas de existencia.

La interpretación de la obra Cecilia Valdés por la joven relevo del teatro lírico Dania Laura López Fornaris dio apertura a la gala artística. De ballet, danza y música se graduaron un total de 47 estudiantes.

Fotos de la autora

De padres a hijos fue la pieza presentada por la Banda de la Escuela Elemental, bajo la dirección del maestro José Francisco Obregón. Más tarde llegaron los alumnos de quinto año de ballet Lesyanis Lores y Sergio David Pupo con el número Historia de Amor, bajo la coreografía de Yadira Sarmiento.

Los estudiantes de quinto año de danza asumieron la obra Más que 4, de la coreógrafa Vianki González Miranda  así como Estampa de mi ciudad, de Ernesto Benítez.

La especialidad de danza es reconocida por  integrantes del tribunal nacional, y por su parte, en ballet, se alcanzan los mejores resultados desde hace dos años. En música aprobaron más de 20 estudiantes,  aunque la asignatura Solfeo jugó una mala pasada.

Sin embargo, los pendientes a la segunda convocatoria de dicha materia se preparan en la provincia Las Tunas, no solo para aprobar, sino también con el fin de adquirir las habilidades necesarias de su carrera.

Hirio Vera Martínez, director general de la Escuela Elemental afirmó respecto a la formación de sus estudiantes: “A pesar de algunas situaciones, los resultados son positivos. Lo primordial en esta escuela es mantener la parte artística, pero siempre mediante lo ético y humano, desde los valores que son la esencia para formar al artista”

Noches del Ballet Nacional de Cuba en Holguín

Por Erian Peña Pupo

Ausente de escenarios holguineros desde hace un buen tiempo, el Ballet Nacional de Cuba (BNC) regresó a Holguín como parte de las celebraciones por el aniversario 80 del Teatro Comandante Eddy Suñol.

En esta jornada, el Teatro, además de realizar una digna gala el día del aniversario, el pasado 2 de junio, ha invitado a importantes compañías y colectivos escénicos a celebrar sus ocho décadas como epicentro de la vida cultural holguinera, primero como cine-teatro bajo el nombre de Wescenlao Infante luego de su apertura en 1939, y después convertido finalmente en coloso artístico. El BNC, institución paradigmática de la cultura nacional, no podía dejar de estar presente.

El BNC porta ineludiblemente un mito, ligado a la figura, mítica también, de Alicia Alonso. Al mismo tiempo, como emblema y embajadora en el mundo de la llamada Escuela Cubana de Ballet. Por lo que cualquier presentación suya arrojará, por lo bajo, todas las capacidades ocupadas.

Fotos: Kevin Manuel Noya

Ávido de ballet, aunque asiduo a las presentaciones de danza contemporánea –no por gusto la ciudad es sede desde 1992 de la Compañía de Danza Contemporánea Codanza, una de las más importantes de su tipo en el país, dirigida por la Maestra Maricel Godoy, y desde hace unos años anfitriona del Concurso de Danza del Atlántico Norte y Grand Prix Vladimir Malakhov–,el público holguineroaplaudió con creces las obras presentadas durante tres días por el BNC: Estudio para cuatro, Muñecos, Festival de las flores en Genzano, La muerte del cisne, Dideroi y La fille du Danube.

 

Si bien parte del público esperaba obras más largas y reconocidas dentro del catálogo de la compañía habanera, a pesar de las complejidades que lleva mover una producción de ese tipo fuera de su propia sede, lo que le ha hecho llevar a otras ciudades del país puestas más sencillas escenográficamente, las obras presentadas estos días caracterizan el trabajo del BNC y sobre todo, el quehacer de reconocidos coreógrafos cubanos adscritos a la propia Escuela Cubana de Ballet.

La primera de ellas, Estudios para cuatro, del Maestro Iván Tenorio (1941-2014) es una de las piezas más exitosas que el bailarín y coreógrafo, Premio Nacional de Danza en 2007, creó para el BNC.

Tenorio recreó en 1981 los tangos de Astor Piazzola –de por sí cargados de hibridismo, con exabruptos de armonía disonante, incluso alterando el ritmo, el timbre y la armonía del viejo género sureño– mediante las posibilidades expresivas de la danza clásica. Aquí es necesario subrayar la sensualidad desafiante de Sadaise Arencibia, primera bailarina el día inicial de la función, pues el elenco cambio cada una de las tres noches del BNC en el Teatro Eddy Suñol.“Estos Estudios incorporan mucho del mundo sensual que el tango comunica, en un afán de experimento y búsqueda. Hay una sugerencia de interrogante en las vidas que fluyen en la escena, en su proyección desafiante”, escribió en 1982 el crítico Pompeyo Pino Pichs en la revista Cuba en el ballet.

Por su parte, Muñecos, coreografía del Maestro Alberto Méndez, presente en Holguín también junto al BNC, sedujo al espectador más allá del lirismo y el romanticismo –propio del “cuento de hadas-ballet” El cascanueces– que destila esta pieza que obtuvo el Premio de Coreografía en el Concurso Internacional de Ballet de Japón, en 1978, y el Premio Nina Verchinina en Brasil, en 1984.

Con música de Rembert Egües y vestuario de Salvador Fernández, la pieza de Méndez –“un ballet tocado por Terpsícore” y que “todavía emociona”, como él mismo aseguró– troca estatismo en vida, fabulación y posibilidad en amor y certeza, aunque solo quede la nostalgia sobrevolándolo todo.Esa noche dieron vida a los personajes que cobran movimiento con un rayo de luz de luna (la clásica muñeca de trapo y al soldadito de plomo) los bailarines Katherine Ochoa y Roque Salvador.

El Grand pas de Festival de las flores en Genzanose destacó por la elegancia de sus movimientos, que exigen a los bailarines, por ejemplo, un complejo y exquisito uso de la técnica de los pies.Greta Yero (Rosa) y Roque Salvador (Paolo) interpretaron los papeles principales esa noche. Con versión coreográfica de Alicia Alonso, sobre el original del danés August Bournonville, y música de Eduard Helsted y Holguer Simon Paulli, este ballet se estrenó en el Teatro Real de Dinamarca, en 1858.

La muerte del cisne, breve como un destello de luz, pero sutilmente “recreado” por Sadaise Arencibia, con coreografía de Mijaíl Fokine y música de Camille Saint-Saëns, parte del tema de la mujer-cisne, perteneciente al folklore ruso y que ha originado ballets como El lago de los cisnes, y también del mito del “pájaro de fuego”, presente, además,en otras importantes obras balletísticas.

Didenoi, por su parte, es una pieza autobiográfica de Maruxa Salas, con música de la cantautora portuguesa Dulce Pontes: “Simplemente compartí con el público y con los bailarines un poco de mis vivencias, mis experiencias y, sin dudas, mis sentimientos”, aseguró la coreógrafa española. La obra, interpretada por Jessica Arechavalata, Iván Arámbula y Andrés Allende, recibió Mención en el IV Concurso Iberoamericano de Coreografía 2004, Tercer Premiodel Certamen de Creación Coreográfica de Galicia 2005 y Segundo del Certamen Internacional de Coreografía New York-Burgos 2005.

La presentación del BNC en Holguín –que además ofreció una función didáctica para los niños– cerró con una escena de La fille du Danube (La hija del Danubio) en estreno, según el programa.Alberto Méndez, quien realizó la versión coreográfica, la escenografía y el vestuario de la obra, partió del original de Filippo Taglioni, con música de Adolphe Adam y libreto de Eugéne Desmarés. Esta pieza, estrenada en el Teatro de la Ópera de París en 1836 como un “ballet-pantomime”, muestra el romanticismo característico de un periodo importante de la historia del ballet.

Aunque el grueso de la compañía se encuentra fuera del país, el BNC mostró en Holguín las esencias de la Escuela Cubana de Ballet. Esas que han hecho brillas al colectivo fundado en 1948 y que bajo el nombre de Ballet Alicia Alonso se presentó en ese mismo escenario varias décadas atrás. El público holguinero –exigente sin dudas– agradeció estas presentaciones. Aunque no estaría de más –más bien es una necesidad– la visita frecuente de colectivos de este tipo. Dígase el propio BNC, pero también otros. Es una manera de ir fomentando una cultura del ballet y la danza en las personas. Obras como estas, incluso otras de más rigor y complejidades técnicas y escénicas, pueden llegar a teatros como el Suñol y no ser exclusivas de momentos y lugares específicos, para que El lago de los cisnes, El cascanueces o Coppélia no sean solo una mera referencia.