Otorgan al Teatro Eddy Suñol patrocinio de la Empresa de Seguros Internacionales de Cuba 

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Carlos Rafael

Un patrocinio de póliza de seguro fue otorgado al Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol de Holguín por la Empresa de Seguros Internacionales de Cuba, S.A. (ESICUBA), para la protección de esta obra de gran valor arquitectónico y patrimonial. 

Roger Rodríguez, director del Complejo, comentó que con este seguro se cubren los daños o pérdidas que pueda sufrir el inmueble por diversas causas, como incendios y eventos meteorológicos; y abarca la construcción principal con sus decoraciones permanentes, así como instalaciones fijas de electricidad, cristalería, pasillos, patio y muros, todo esto durante un año.

Asignado con motivo de los 300 años de la fundación del pueblo de Holguín, celebrado el 4 de abril de 2020, la póliza convierte al teatro en unos de los espacios de su tipo más seguros y confortables del país, siendo el único de Cuba al que le ha sido otorgada la misma, precisó.

En la ceremonia de entrega, efectuada en la sala Raúl Camayd del Complejo, María Antonieta Piferrer, especialista y fundadora de la sucursal de ESICUBA en la provincia, significó los valores del inmueble, con estilo Art Decó, rompiendo el ambiente tradicional de sus alrededores desde su construcción en 1939 y convirtiéndose en la obra cultural holguinera de mayor trascendencia de todos los tiempos.

Como patrocinador, ESICUBA espera insertarse a las actividades organizadas por el sector durante el año, especialmente las vinculadas al teatro, además de incorporar en uno de los espacios del inmueble un diseño adecuado que contribuya a resaltar la intención de la aseguradora.

Con la presencia además de la vicegobernadora de la provincia Yunia González; Ricardo Suárez, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular en Holguín; el intendente Héctor Suárez, y Rachel García Heredia, directora del sectorial de Cultura en el territorio, la entrega de este patrocinio de póliza de seguro constituyó un momento para el realce de las tradiciones culturales de la ciudad. 

Junto al Fondo Cubano de Bienes Culturales, y la Empresa de Promociones Artísticas y Literarias (Artex), el Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol se convierte en la tercera institución de la cultura en Holguín que recibe los beneficios de la póliza de seguro de ESICUBA (Con información de la ACN).  

Falleció destacado diseñador escénico Sergio Ochoa

La Dirección Provincial de Cultura en Holguín y el Centro de Comunicación Cultural La Luz lamentan el fallecimiento este domingo 11 de abril, a los 91 años, del destacado diseñador escénico Sergio Ochoa Domenech, fundador del Teatro Lírico Rodrigo Prats de Holguín, junto a Raúl Camayd. Miembro de la Uneac y con una extraordinaria lucidez intelectual, apreciable hasta el último minuto, como escribió en su perfil de Facebook el periodista Fabio Ochoa, Sergio aportó con su trabajo al desempeño y al reconocimiento nacional e internacional del Lírico de Holguín, a lo largo de varias décadas y en las puestas más reconocidas de esta compañía. Recientemente le fue entregada la Distinción 80 aniversario del Teatro Eddy Suñol.

 

El mes del humor

Febrero, mes del amor y la amistad, para Holguín deviene además en mes del humor, debido a la realización cada año del Festival de Humor para Jóvenes Satiricón.

Lo que comenzó como modestos encuentros de aniversario en una sala pequeña devino en uno de los festivales más importantes a nivel nacional en el panorama escénico del humor.

«Contamos con exposiciones de caricaturas, casi siempre preparadas por Onelio Escalona, miembro del Dúo Caricare, prestigiosa agrupación holguinera». Foto: Carlos Rafael

Para avivar las nostalgias y mantener las expectativas porque se realice la cita de este año, suspendida por la situación epidemiológica del país, entrevistamos al presidente del comité organizador del prominente evento y director del Grupo Humorístico Etcétera, Eider Pérez, quien debuta además por estas fechas como director del Centro Promotor del Humor.

¿De dónde surge la idea de crear el Festival, cuál fue la base para organizarlo?

El Satiricón tuvo la suerte de las circunstancias favorables. Su antecedente inmediato está en las celebraciones por los aniversarios de Etcétera, que agrupaban en la sala Dávalos del Eddy Suñol, cada marzo, a varios amigos que nos tiraban una mano con su presencia, la verdad lo hacíamos con muy poco. A partir de ahí hubo un hábito de fecha y sobre todo el público se comenzó a educar, mejor dicho, adaptar, a nuestra forma de concebir el humor escénico.

Con mucha suerte, Kike Quiñones comenzó con la idea de crear un festival en  provincia y durante una reunión con todos los humoristas de Cuba nos hizo la propuesta. Para sorpresa de él, ya tenía pensado cómo lo haríamos, la fecha y su nombre. Tenía mucho tiempo libre en mi trabajo de especialista en teatro en el Consejo de las Artes Escénicas y había soñado con un Festival de Humor en Holguín. A partir de ese momento, con todo el apoyo de la figura de Kike y el Centro Promotor del Humor, comenzamos el proceso de sensibilización necesario.

 Por suerte encontramos las mejores intenciones del, en aquel momento entrante, director provincial de Cultura, Faustino Fonseca, digamos que otro de sus padres, dónde también se sumó la AHS, la UNEAC, y por supuesto el Consejo de las Artes Escénicas y su directora en ese momento, Rachel García Heredia, hoy directora provincial de Cultura.

 Definido todo, comenzamos con un festival modesto, de martes a domingo, con la presencia de muchos de los amigos que ya habían estado en los aniversarios de Etcétera, quienes se incorporaron en esa edición. Lo que siguió después ya el público lo conoce, hoy el Satiricón es esperado, no alcanza una semana para la demanda de público que tiene. Hemos logrado sensibilización con el humor y los niveles de apreciación sobre el humor escénico han mejorado, acercándose a los intereses iniciales del Festival. 

 Sobre el por qué Satiricón, bueno, es una novela de Plutarco que está muy cerca en su esencia a la estética de lo satírico y humorístico. Sobre eso todavía existe un programa de su préstamo como nombre, que creo titulé “La importancia de llamarse Satiricón”.

“El término provinciano no le cabe al Satiricón, es un evento con carácter nacional que no se hace en la capital”. Foto: Archivo

Sin dudas, en estas siete ediciones el Festival se ha convertido en un acontecimiento para la provincia, e incluso para el país, ¿cuán difícil se torna la concepción de cada cita, con su amplio programa, y qué instituciones te apoyan cada año en este empeño?

Hay mucha verdad en esa afirmación, hoy el Satiricón es referente para los festivales de su tipo en Cuba, incluso el Aquelarre no tiene el nivel de integración entre las instituciones que tiene el Satiricón, claro, es mucho más difícil, la capital funciona diferente. Ahora lo podré ver mucho mejor en la posición de director del Centro Promotor del Humor, cargo que comencé a ocupar desde el pasado 26 de enero. 

 El Festival debe agradecer sobre todo al Consejo de las Artes Escénicas, a su primera directora, Rachel García, y a la actual directora, Yanet Pérez, quien ha estado más tiempo en esta función y ha sido incondicional con nuestros propósitos. La UNEAC ha sido de lo mejor en cuanto a la organización de los eventos teóricos y demás actividades afines. La AHS con sus muy modestos recursos los ha optimizado y la verdad han sido de los más apreciados. El Teatro Suñol, su director Roger y todo su equipo técnico, auxiliares, especialistas y demás, son los que en la primera trinchera hacen que cada noche disfrutemos de un espectáculo diferente, para eso han que dedicar al menos 10 horas al día: ¡Tremenda batalla! Para ellos nuestros agradecimientos.

La universidad de Holguin y sus diferentes sedes han sido de gran apoyo también para el Festival, que estuvo pensado así desde un inicio y su eslogan lo reafirma: Festival de Humor para Jóvenes, el público universitario es fundamental en su esencia. Los medios de comunicación: la televisión, la radio, la prensa plana, han el Centro de Comunicación La Luz, son los que más aprecio; las reseñas y breves críticas han servido para el crecimiento constante del Satiricón.

Una duda particular, en vistas de algunos malos ejemplos recientes, se nota la marcada diferencia entre el humor teatral y el televisivo, este último deja mucho que desear en algunos casos; ustedes de Etcétera han hecho ambos, ¿cuál consideras que es más difícil, por qué se dan estas diferencias sustanciales?

Con respecto a la televisión, comparado con el teatro, que nosotros hemos tenido la oportunidad de hacer como humoristas o en actuaciones más dramáticas, ambos medios son difíciles a la hora de abordar la temática del humor porque tiene una mirada muy concentrada en el público, el resto de las artes tiene sus seguidores específicos, pero el humor es más heterogéneo, lo consume todo el mundo, tiene mucho más exigencias desde el punto de vista de la creación y eso hay que tenerlo en cuenta a la hora de valorar los resultados de la televisión con respecto a lo que pasa en el teatro.

El teatro da la posibilidad de ser un poco más libre en cuanto a temáticas e incluso en cuanto a su tratamiento, sobre todo porque en este medio puede decontruirse la realidad de una manera un poco mas exagerada, que también te permite llevarlo a planos más cómodos en el campo del humor, al menos a nosotros los de Etcétera nos resulta de esa manera.

“Con mucha suerte Kike Quiñones comenzó con la idea de crear un festival en casa provincia y en una reunión con todos los humoristas de Cuba nos hizo la propuesta”. Foto: Carlos Rafael

La televisión está dirigida a un público más variado con un mayor número de espectadores que en un teatro, hay que tener en cuenta los horarios u otros factores como sorprender, porque hoy mismo la televisión se ha convertido en un medio colateral, consumido esporádicamente, compitiendo con el paquete, donde hay humor internacional de calidad que no puede desdeñarse, la Internet, con acceso de una manera más rápida y eficiente al humor, no solo audiovisual, sino los memes, gifs, y tantos otros; por ello el medio televisivo debe acercarse más a lo que el público está viendo en esas alternativas, porque puede ocurrir que se hagan cosas que no tenga nada que ver con los intereses reales de ese público, de ahí el papel prominente de quien está diseñando y asesorando los programas.

Nosotros preferimos hacer el teatro, aunque la televisión es muy necesaria porque te da a conocer, lo que implica que muchas más personas te vayan a ver al medio que más te guste y donde mejor te sientes.

Sobre lo que está pasando hoy existen varios criterios, lamentablemente no siempre es responsabilidad del Centro guiar el destino del humor en Cuba. Se puede ver afectada la representación social, la visión que tiene el público del humor nacional, porque mucha gente no sabe lo que pasa en el teatro, sin embargo conoce lo de la televisión, de ahí saca su criterio. Hacer TV es muy difícil, hay que reconocer también el esfuerzo hecho ante tantas limitaciones y escases económica que muchas veces afectan un producto, aunque en el humor lo fundamental es un buen guión, actuación y dirección, sobre todo una buena dirección de actores, aspecto que está fallando en la televisión en los programas que salen actualmente quizás por descuido. Creo que si por ahí se enrumba pueden gozarse mejores resultados como los que en el teatro tenemos.

El humorista, como todo creador, debe respetar límites éticos o de otra índole para concebir un chiste, ¿cuáles son las principales barreras que se te presentan cuando escribes para un espectáculo?

El artista depende de una realidad que le circunscribe, el humor no tiene límites como categoría estética y no debe tener concesiones con nada, o sea, nada le es prohibido; ahora, como creador uno tiene que regular su comportamiento en cuanto a la maneras no ofensivas, el arte debe construir para bien, los artistas y humoristas en Cuba son de importancia vital porque se convierten en líderes de opinión y ella puede lastrar un poco esa representación social que se tiene de un sector determinado de la población.

El humor es transgresor de normas y eso hace que a veces en alusión al poder, en el amplio sentido de la palabra, debe atacar los comportamientos inadecuados de ese poder porque el humor es más solidario con los que sufren que con quienes están en la otra posición.

Los límites son de manera particular porque la censura parte de la solemnidad, que nosotros los cubanos no tenemos, somos más a lo “jodedor”, y esa manera de enfrentar nuestra realidad cambiante, compleja, con una sonrisa, forma parte de ese mecanismo de defensa que ha caracterizado al cubano históricamente para enfrentarse a situaciones límites. El humorista debe tener esto en cuenta, en medio de esas situaciones límites debe valorar hasta qué punto puede ayudar o afectar a la sociedad. Como líder de opinión tienes que cuidarte en tu comportamiento de no hacer alusiones racistas, homofóbicas, ni de índole generales universales; el resto está sujeto a las características de cada creador, si es sátira lo que hace, si humor negro, pero estas cuestiones parten del estilo de cada escritor.   

La pregunta del millón: ¿habrá festival?

Este año quedó pospuesto el Satricón, a celebrarse normalmente en la última semana de febrero y los primeros días de marzo, debido a la situación epidemiológica, pero el público holguinero y toda Cuba necesitan un momento de esparcimiento después de este año tan terrible que fue el 2020 y este 2021 que no ha empezado nada bien con el rebrote.

“Hoy el Satiricón es esperado, no alcanza una semana para la demanda de público que tiene”.

De antemano te digo que cuando se realice va a estar dedicado especialmente a todos los trabajadores de la salud y científicos que han contribuido con el combate de esta pandemia. No te preocupes que este año vamos a jugar pelota y ya se que ganaremos los humoristas porque voy a llevar refuerzos, el equipo de Industriales.

Lo que comenzó como presentaciones en el teatro se ha ampliado a eventos teóricos y un programa colateral más abarcador, sin perder la esencia que es el disfrute del buen humor, ¿cuánto le atribuye al arte de hacer reír un evento provinciano de esta envergadura?

El término provinciano no le cabe al Satiricón, es un evento con carácter nacional que no se hace en la capital. Holguín tiene muchos eventos que lo hacen reconocido en el ámbito socio-cultural cubano, e incluso internacional; te digo más, dentro de las metas que nos propusimos para un futuro se encuentra que el Festival acoja invitados foráneos también, para de alguna forma convertir a la provincia en una capital del humor iberoamericano.

Del sistema de actividades que rodean al evento el apartado teórico es uno de los más importantes porque los trabajos presentados pasan directamente al evento “Piensa ya en el humor”, preparado por El Aquelarre, que a partir de este año se separa y se realizará a en el mes de julio, al tiempo que el Aquelarre pasa para octubre, con lo que buscamos darle más relevancia a estas investigaciones teóricas.

El humor necesita de muchas más investigaciones que tributen a él como forma de expresión, porque además transversaliza la mayoría de las artes: la plástica, el cine, el teatro, la literatura, pero es una forma de expresión que en el Centro lo defendemos con una mayor pureza. El Satiricón ha servido para agrupar toda esta serie de géneros que el humor transversaliza: contamos con exposiciones de caricaturas, casi siempre preparadas por Onelio Escalona, miembro del Dúo Caricare, prestigiosa agrupación holguinera, a lo que se le suman conferencias, talleres, clases magistrales, investigaciones a fines, no solo relacionadas con el humor, sino con la cultura en general, pero que refuerzan el carácter holístico, abarcador que tiene el festival, lo que a su vez lo convierte en un referente a nivel nacional.

Estas siete ediciones el Festival se ha convertido en un acontecimiento para la provincia, e incluso para el país. Foto: ACN

Aún nos falta la colaboración de algunos de los creadores de la provincia y la compresión de que el festival no responde a intereses individuales, responde al humor, responde al público y a la búsqueda constante de la perfección. La cultura tiene el poder de decantar por la naturaleza, con el Satiricón ha sido para bien, esperamos que así continúe.

Cuando vuelven a llamar los cuentos

Por Bernardo Cabrera

Los integrantes de la compañía de narración oral Palabras al Viento no creen en el refrán de que segundas partes nunca son buenas, pero sí en que contar cuentos alivia el alma y entretiene la mente en tiempos difíciles. Continuar leyendo «Cuando vuelven a llamar los cuentos»

Holguín, una cantera inagotable de talentos

Foto tomada de su perfil de Facebook.

Por Bernardo Cabrera

Tras ganar una mención especial y un premio en el Noveno Festival Internacional de teatro femenino “La escritura de la/s diferencia/s”, por su obra Cabo de hornos, la joven periodista y escritora holguinera Katherine Pérez Santos vuelve a ser noticia por estos días al recibir el Premio de Dramaturgia Abelardo Estorino, que convoca la Casa Editorial Tablas-Alarcos para autores menores de 35 años. Continuar leyendo «Holguín, una cantera inagotable de talentos»

Jairo Cruz y Codanza: ¿De qué estamos exentos?

Por Erian Peña Pupo

Fotos del autor

Jairo Cruz González llegó a la holguinera Compañía de Danza Contemporánea Codanza en 2004, recién egresado de nivel medio de danza en Santiago de Cuba. “Una semana después ya estaba aquí, trabajando en Codanza con Maricel Godoy”, recuerda. Ahora regresa, desde México, donde vive hace once años, para montar su coreografía Exe (Exento).

De la llegada a Codanza hasta su trabajo en Exe sucedieron varias cosas en la vida de Jairo Cruz. Su llegada a la compañía –con un elenco predominantemente masculino– coincidió con una especie de reavivamiento: Hombres de blanco y negro, de la propia Maricel, fue estrenada en abril de 204 en el IX Encuentro Internacional de Danza en Paisajes Urbanos, en la Habana Vieja, y obtuvo el Premio de Coreografía en ese evento. Esta fue su primera obra en Codanza, le seguirían corografías emblemáticas en la trayectoria del colectivo: Espacio gnóstico americano (Esteban Peña Villagrán, 2004); La carrera del siglo (Maricel, 2005); Imagen en el lente (Gilberto Cruz, 2005); Las formas del fuego (Maricel, 2006); Memoria fragmentada (Aldo Siles, 2006), que le diera el Premio de la Ciudad de Holguín en Interpretación Masculina a Jairo ese año; y Yényere Gumá, buena noche (Maricel, 2008), con el Premio de Interpretación Masculina nuevamente para Jairo, que repetiría al año siguiente con Superficie insular (Aldo Siles).

“En Codanza me evalué como primer bailarín, y decidí comenzar a trabajar en México por la invitación de una compañía en 2009. Desde entonces hasta ahora han sido once años”.

En México, Jairo –nacido en 1985 en Nicaragua, Banes– trabajó con varias compañías, con coreógrafos mexicanos y extranjeros, y recién concluyó un contrato con el Centro de Producción de Danza Contemporánea, en la capital azteca. “Hice coreografía en la escuela, pero los años en Codanza fueron más bien para crecer como intérprete, pues me interesaba mucho aprender de sus excelentes bailarines (Vianki González, Wilber Pérez, Gilberto Pérez). Aunque seguía la inquietud de crear obras, lo que desarrollé en México”.

“Coreografiar para Codanza es un deseo que viene desde la nostalgia. Ya había impartido un curso aquí, cuando era otro elenco, y había planeado con Maricel montar algo. La Covid-19 vino a retardar todos los proyectos. En México, junto con Paulina del Carmen, mi novia, trabajé en el proceso de montaje de la pieza. Regresé a finales de año a Holguín por cuestiones familiares y el universo conspiró un poco para quedarme más y trabajar con la compañía que me forjó, que me vio nacer como profesional”, cuenta.

Exe lleva a escena a 16 bailarines de Codanza y piensa estrenarse en Holguín cuando las condiciones epidemiológicas lo permitan. “Exe es exento, pero en inglés es la abreviatura de ejecutar. La obra va sobre lo que estamos exentos de ejecutar: de qué estamos exentos en la vida, si estamos exentos de una enfermedad, de atender a las reglas de un sistema social o no, de eso se trata un poco… Les hablé a los bailarines un poco de mi etapa de emigración, que pasado un tiempo a lo mejor hubiese hecho lo mismo pero de una forma diferente que en ese momento no fui capaz. Uno piensa que estar exento de algo te va a llevar a otra cosa, luego de vas dando cuenta de lo que sucede y que las acciones tienen consecuencias, y es justo eso lo que quiero ver y plasmar en esta pieza. Qué puede suceder si tomamos la decisión de estar libres de algo, alguna regla quizá o de algo con lo que no queremos cargar pero llevamos ahí con nosotros. Más que nada sentimientos o cuestiones humanas que es lo que me llama la atención”.

“Busco que las personas decidan estar exentos de algo. Quiero provocar en los bailarines que ellos digan de que han querido estar libres y que esa provocación les haga llevar una interpretación al escenario que el público se identifique con ella”, añade.

Para Jairo, Codanza es una institución de la danza contemporánea en Cuba: “La compañía está en una etapa de ansiedad y de necesidad artística en los intérpretes. Aquí hay artistas bastante maduros, pero hay etapas en las que el artista quiere y cree que toda la información que pueda tener y sacar de tu cuerpo va a ser mejor para su crecimiento, cuando a veces ninguna de esa información en realidad la procesas. Creo que esa etapa está sucediendo con los bailarines de Codanza, pero no es mala, para nada, eso es el previo a madurar una compañía. Cuando llegué yo estaba igual, quería aprender, bailar, pero tienes que ir moldeando lo que vas aprendiendo. Para un coreógrafo como yo eso quiere decir que tienes toda la materia prima disponible para trabajar con ella. Ellos necesitan de información, de trabajo, presentarse, estar frente al público. Seguimos haciendo, ahora desde Codanza, arte de la forma que sea posible”.

 

 

 

 

 

El cuento de la Casa del cuento

Fotos: Archivo.

Por Bernardo Cabrera

Los cuentos no viven por la voz que los cuenta, sino por el oído que los escucha. Así refrenda en su entrada un centro cultural de la provincia de Holguín, que invita a soñar, revisitar la infancia y escuchar historias. Tras caminar hasta la falda de la Loma de la Cruz -donde radica-, su director Yordanis Sera Rodríguez accedió a narrarnos el cuento de la Casa del cuento.

Había una vez una idea… Continuar leyendo «El cuento de la Casa del cuento»

Teatro cubano: nación y escena

Cada 22 de enero el Teatro cubano celebra su día. Esa fecha, pero en 1869 se produjeron los sucesos del Teatro Villanueva. Aquel día nuestro teatro se comprometió para siempre con el destino de la nación y la escena teatral devino arma del proceso revolucionario. Por eso en 1980, durante la celebración del Primer Festival Internacional de Teatro de La Habana, se declaró el 22 de enero como Día del teatro cubano.

El Centro de Comunicación Cultural La Luz, la Dirección Provincial de Cultura y el Consejo Provincial de las Artes Escénicas (CPAE) en Holguín se suman a la felicitación a los teatristas cubanos, especialmente los holguineros, en este día especial para la escena. Actores, dramaturgos, directores, escenógrafos, diseñadores, técnicos… reciben el saludo por el trabajo sostenido en aras del presente y el futuro de nuestras tablas.

En tiempos en que la situación epidemiológica del país y el mundo, causada por la propagación de la Covid-19, obligó al cierre de las salas, nuestros grupos teatrales no se detuvieron. Buscaron alternativas, trabajando desde sus casas y apoderándose de las redes sociales con particulares iniciativas. Además, en cuanto retornaron las tablas, varias compañías presentaron al público sus estrenos, las obras en las que habían trabajado durante el aislamiento social, como el Teatro Guiñol de Holguín con Cuentos de invierno, y la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento con Los músicos de Bremen. ¡Feliz día, éxitos y que continúe brillando el arte holguinero en nuestra escena teatral!

 

Piensa, actúa, luego existe


Por Bernardo Cabrera

Un trébol joven le dio suerte tras volar con Alas Buenas por un tiempo, pero fue entre marionetas donde encontró su verdadera casa.

Su contagioso carisma, histrionismo y desdoblamiento escénico se ganaron rápidamente la preferencia del exigente público infantil, así como el respeto y admiración de sus compañeros del Guiñol, a los que hace apenas un año comenzó a dirigir, tras mudarse a la capital cubana su anterior guía Dania Agüero. Continuar leyendo «Piensa, actúa, luego existe»

Del 14 al 19 de enero XXXIX Semana de la Cultura Holguinera 

 

Por Bernardo Cabrera

A los intelectuales Eugenio Marrón y David Gómez, a la emisora municipal Radio Holguín La Nueva y al tricentenario de la fundación del pueblo, se dedicará la Semana de la Cultura Holguinera en su edición 39, que se extenderá del 14 al 20 de enero.  Continuar leyendo «Del 14 al 19 de enero XXXIX Semana de la Cultura Holguinera «