Nota del Consejo Provincial de las Artes Escénicas Holguín

Fotos: Archivo Centro de Comunicación Cultural

Debido a la situación de excepcionalidad epidemiológica causada por la Covid-19 en el país, el Concurso de Danza y Grand Prix Vladimir Malakhov, que se celebra en septiembre en la ciudad de Holguín, pospone su VI edición para septiembre del 2021. En su lugar, del 21 al 25 de ese mes, se realizará “Memorias de un Festival”, un recuento de lo vivido en estas cinco ediciones, a través de diversas plataformas digitales, incluida la trasmisión en vivo desde Facebook Live, y el apoyo en la prensa escrita y programas nacionales y provinciales de radio y televisión.

Asimismo,convocamos a la VI edición en 2021 de este evento, presidido por la estrella del ballet mundial Vladimir Malakhov; la maestra Maricel Godoy, coreógrafa y directora de la Compañía de Danza Contemporánea Codanza, y el empresario internacional del ballet, Paul Seaquist.

El Concurso de Danza y Grand Prix Vladimir Malakhov surgió en septiembre de 2014 con el objetivo de estimular el trabajo de los jóvenes bailarines cubanos y latinoamericanos. Desde entonces Codanza es la anfitriona de la cita, que cuenta con la presencia del célebre bailarín ucraniano considerado por la revista Dance Magazine en varias ocasiones como el mejor bailarín del mundo. El encuentro ha posibilitado la confluencia en Holguín de bailarines, coreógrafos, estudiantes, críticos e investigadores de la danza de países como España, México, Japón, Uruguay y Estados Unidos, y reconocidas compañías y maestros de la danza en Cuba.

 

Consejo Provincial de las Artes Escénicas Holguín

Por una sonrisa en cada niño

Por Erian Peña Pupo y Vanessa Pernía Arias

Una sonrisa todo lo puede y más si es la sonrisa de un niño. Una sonrisa que destruya los miedos, haga crecer la esperanza y nos deje ser también un poquito más felices y soñadores.

Las celebraciones por el Día de los Niños hicieron posible en los infantes y sus familias muchas de estas sonrisas espontáneas. Y aunque la provincia está en fase dos de la etapa de recuperación pos Covid-19, se han organizado, con las precauciones necesarias, varias actividades para que la fecha no pase desapercibida y disfruten los pequeños.

El periódico ¡ahora! dio a conocer, en conversación con Julio Laguna Cruz, presidente de la comisión de verano en la provincia, que la intención es llegar a la mayor cantidad posible de infantes, a través de encuentros, en las comunidades, salas de video e instalaciones educativas y culturales. Así como los Joven Club de Computación presentarán la Mochila Especial, con audiovisuales especialmente dirigidos a los pequeños.

Fotos Wilker López y Erian Peña

La programación cultural también fue amplia en la jornada. El Teatro Guiñol de Holguín presentó en la sala Alberto Dávalos la obra Los tres cerditos, con las debidas acciones de protección y a la mitad del público habitual; así como compartió con los infantes reunidos en la peña de la Casa de la Trova. Mientras en la Casa de Iberoamérica, a partir de las 10 y 30 de la mañana, actuó la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento, y Ernesto Angulo,anfitrión del encuentro, conversó con Yurisnel Infante Feria, funcionario de la UJC en Holguín, y Náyade Smart García, subdirectora provincial de Cultura.

Por su parte, el Centro provincial del Libro y la Promotora Literaria Pedro Ortiz, presentaron, en la Biblioteca Provincial Alex Urquiola, varios títulos para niños, a cargo de la joven escritora holguinera Zulema Gutiérrez. En la actividad también se realizaron juegos de participación, venta de libros y materiales escolares y un pequeño concierto protagonizado por la trovadora Edelis Loyola, donde los niños compartieron varios de sus temas.

Además, la Casa de Cultura Manuel Dositeo Aguilera realizó una actividad con la participación de los talleres de canto y danza de la propia institución. Asimismo, nos informan desde la Dirección Municipal de Cultura, que el Cuarteto Resplandor se presentó en el parque Rubén Bravo, mientas en el parque 1ro de enero compartieron con los pequeños los malabaristas Eulises Marrero y Oreste Calzadilla. Además, en el Valle de Mayabe (parque de diversiones El mambisito) estuvo presente el proyecto infantil Magia e Ilusiones. También magos, payasos y malabaristas, de la Brigada José Martí, compartieron con los pequeños de las casas sin amparo familiar de la ciudad de Holguín.

Con anterioridad, el sábado, en la sala transitoria del Centro Provincial de Arte, fue inaugurada la exposición colectiva Aventureros de sábado, con obras del taller de creación infantil Antes del Alba, impartido por la artista Leticia Leyva Azze. Mientras en la Casa de la Trova, de Artex, se realizó la peña infantil Dibujando una sonrisa, de Edelis Loyola, con juegos de participación, canciones y venta de artículos varios. Estas y otras acciones distinguieron la celebración del Día de los Niños en la provincia de Holguín.

Holguín suena con bella voz

Por Abel Castro Sablón

Como parte de la incorporación del Teatro Comandante Eddy Suñol, de la ciudad de Holguín, a las actividades por el verano, se presentó en la noche de este viernes el proyecto de canto Bella Voce, adscrito al teatro lírico de Holguín, Rodrigo Pratts.

Fotos del autor

Con una presentación fresca de obras mundiales, el público pudo disfrutar de las excelentes interpretaciones de los protagonistas, quienes pusieron en sus gargantas obras reconocidas como Oh, sole mío, Granada o La traviata, entre otras.

Según las palabras de su directora, Sonia Camejo, solo tuvieron “una semana para preparar la presentación, porque fue una demanda de este tipo de trabajo de pequeño formato, ya que a causa de la pandemia no se puede realizar una labor escénica como tal”.

“Tenemos varios jóvenes en el grupo, es decir, que hay una cantera garantizada que va fluyendo y nos vamos nutriendo de ellos también”, recalcó la maestra Camejo.

Bella Voce, es un proyecto de pequeño formato perteneciente al teatro lírico, integrado en su mayoría por solistas del Rodrigo Pratts y es una agrupación que arribará a 9 años de creado el próximo noviembre.

“Para ese entonces, pretendemos realizar un espectáculo con obras totalmente cubanas, un recorrido desde las raíces, partiendo del afro, zarzuela, teatro bufo, los pregones…hasta llegar al día de hoy, ya con una proyección escénica completa”, agregó la directora.

El canto lírico estará presente durante todo el verano en la programación del teatro “Eddy Suñol” pues, además de Bella Voce, también habrá presentaciones del proyecto Ánima y otros espectáculos con figuras establecidas del teatro lírico holguinero.

Cucara Macara títere es

Por Vanessa Pernía Arias

Los Hermanos Camejo encontraron un camino –su estética, su forma de ser– que después no fue retomado en la creación titiritera nacional. Un camino artísticomultidisciplinario que bebió de la interacción con grandes figuras de las artes en Cuba como Raúl Martínez, Abelardo Estorino, Leo Brouwer, Rogelio Martínez Furé, Iván Tenorio, Martha Valdés… y que ha enriquecido el mundo del teatro, el mundo de las figuras. Fueron ellos quienes dinamitaron el ambiente titiritero en la isla, este arte milenario que surgió cuando las sombras del fuego se reflejaban en las cavernas del hombre primitivo, luego con las enigmáticas sombras asiáticas, hindúes… hasta nuestros días.

Fotos Ernesto Herrera Peregrino

Rubén Darío Salazar, titiritero-periodista, se ha convertido, junto a su compañía Teatro de Las Estaciones, en vanguardia de la creación artística titiritera en Cuba. Su trabajo se enrumba hacia el rescate de la dramaturgia del teatro de figuras. Rubén es un niño que juega en cada espectáculo, lo disfruta y nos hace disfrutar… porque trabaja desde la ciudad de Matanzas como si pusiera sus obras en París”, pero además agradece el virtuosismo de los grandes titiriteros, porque, nos dice, la vida es también eso, agradecer”.

Rubén es un hombre que fantasea con los sueños de otros y que conquista desde su retablillo la superación humana. Es un “joven” díscolo que “aún donde innova quiere sentirse como un continuador”, un seguidor de la obra de los grandes titiriteros: de los Hermanos Camejo, de Stanislavski, maestro de la actuación en vivo, del teatro lorquiano, pero que siente la necesidad de “compartir, porque eso también te hace crecer”.

¿Cuánto toma Las Estaciones del teatro iniciático de títeres de los Hermanos Camejo?

Lo primero que quise hacer cuando comencé en el teatro de títeres fue saber sobre qué terreno estaba pisando. Una vez me encontraba en Francia con una amiga rumana, Margarita Niculescu, y me pregunta por los hermanos Camejo y yo solo tenía una referencia leve sobre el Guiñol Nacional en los años 60, y que ahora son una referencia potente para mí. Algunos profesores me hablaban de ellos,pero no de la impronta que tenían y creo que fue resultado de años de silencio, pero eso me dejó muy curioso. Al llegar a Cuba comencé a investigar y a descubrir que estaba sobre “cadáveres exquisitos”, pues eran gente que habían hecho a Fernando de Rojas, a Zorrilla y me di cuenta, además, que mi profesión era de nivel y que estaba siendo continuador de algo inalcanzable y me sentía orgulloso de saber que tenía un linaje potente. Esa fue mi vida hasta la publicación, en conjunto con Norge Espinosa, del libro sobre la historia del teatro guiñol en Cuba, pues habíamos entregado al país, a mi profesión, unlegado testimonial, gráfico, investigativo y entonces me sentí titiritero con orgullo. Yo fui una persona antes del libro y otra después del libro. Carucha ya no estaba viva cuando el libro fue impreso, pero sí estuvo en el proceso de creación y estaba al tanto de lo que sucedía con su arteen la isla. Desde entonces, para salvaguardar su legado, el concurso Uneac se llama Hermanos Camejo y mi sala lleva el nombre Pepe Camejo…

Yo tengo en mi proyecto creativo ese vínculo que da la investigación y he hecho muchas obras que ellos hicieron: El patico feo, La caperucita roja, Pinocho, La caja de los juguetes… porque su teatro tenía un componente clásico y famoso que le aporta mucho a lo que yo hago. Me llama la atención revisitar ese repertorio que ellos hicieron y saber por qué lo hacían, qué tenía de interesante y atractivo. Era meterme en esa camisa y ver que se sentía, y se sentía bien difícil, pero no imposible porque en ellos encontré elsentido esencial de la cubanía. Asumir el riesgo de comenzar un proyecto exploratorio de su obra y no tenerlo todo tan claro, tener algunas zonas de misterios que uno debe ir conquistando, eso es lo importante. Sobre todo aproveché la experiencia que ellos asumieron de trabajar con personas como Leo Brouwer, Martha Valdés, Miriam Ramos, Iván Tenorio, Raúl Martínez, y eso era el completamiento de la profesión, era enriquecer la profesión, y es lo que yo también he hecho al trabajar con la soprano Bárbara Llanes, con el trovador William Vivanco, el cineasta Marcel Beltrán, con el pintor Alfredo Sosabravo, porque las buenas influencias hay que defenderlas, asumirlas y superarlas, y en eso estamos porque la superación lleva tiempo. Acompañar la obra de los Camejo, defenderlos, continuarlos, es para es un ejercicio tremendamente hermoso.

¿Cómo asume Rubén Darío el “atrevimientoconsciente” del teatro de figuras para adultos?

El mundo entero, o casi en su mayoría, a nivel artístico respeta y tiene consideración por el teatro de figuras, que es una potencia artística en cuanto a los elementos queutiliza. Ver el espectáculo de El Rey León de Julie Taymor con un nivel artístico y tecnológico impresionante, óperascomo La isla encantada o Alicia en el país de las Maravillas, del Royal Ballet, que son espectáculos concebidos con títeres grandísimos obrados por los mismos bailarines, es un riesgo consciente creativo que se tiene que asimilar, que se debe probar… Desconocer el títere para adultos hoy es como perderse una gran parte de la teatralidad rica e imaginativa que tienen los muñecos y creo que ha sido un proyecto que no he querido abortar nunca y por eso me he tomado mi tiempo. Además, para este tipo de teatro se debe trabajar mucho y además equivocarte trabajando… y para eso hay que investigar, enamorar al colectivo con el cual trabajas para que sueñen contigo, para que viajen en ese mundo infinito de los títeres.

Las Estaciones protege las tradiciones del teatro para títeres, pero al mismo tiempo asume las técnicas de animación más experimentales y novedosas. Hablemos de dos cuestiones que no necesariamente tienen que contraponerse: tecnología y asiduidad al teatro…

Con la tecnología la tenemos difícil, competir con eso es casi imposible… He visto muchos espectáculos donde existe un derroche de tecnología y he quedado anonadado.En esos mismos espacios he presentado espectáculos donde los más adelantado ha sido la luz negra, que es de los años cincuenta, y otros elementos convencionales como títeres planos, sombras, máscaras… y nos han elogiado mucho el hecho de presentar un espectáculo artesanal en medio de un espacio donde se presentan obras totalmente auxiliadas por la tecnología. Y a veces quisiera contar con la tecnología para hacer cosas nuevas, pero a la vez la tecnología se come al ser humano y crea para su vida cosas que él pudiera crear de manera natural y el punto está en aprovechar lo hermoso que tiene el títere artesanal, lo tradicional. La tecnología hay que asumirlapoco a poco en la medida que puedas tenerla realmente. Esta es una especialidad de riesgos, sueños, investigación; de esa forma podrás lograr cosas que ni te imaginas. En las contradicciones a nivel creativo va el riesgo de equivocarte o acertar, y para suerte nuestra hemos acertado bastante y es porque hemos trabajado y experimentado mucho.

Teatro de Las Estaciones se mantiene a la vanguardia del teatro de figuras en la isla, con un estilo inconfundible y una límpida e irrepetible iconografía.¿Cómo asume este reto?

Siempre que escucho la palabra vanguardia para referirse a Las Estaciones siento que el pecho me palpita… porque es un compromiso bastante grande mantenerse a la vanguardia, pues significa mantenerse joven eternamente. Y los premios que hemos alcanzado han sido un resultado muy subjetivo de un jurado muy real, pero también hay que aprender que siempre no se puede tener un galardón en la mano, pero cuando no lo tienes debes luchar por alcanzarlo. Viajar también ha sido un privilegio para Las Estaciones y eso lo hemos aprovechado. Además, nos mantiene en la vanguardia nuestras aproximaciones a la danza, la pintura, la música, el cine, el circo… Pero el teatro de adultos con actores te da también una coordenada diferente que te permite no enraizarte sobre ciertos patrones preestablecidos. Pero lo que nos hace vanguardia es también no subvalorar nada y tomar de diferentes estéticas teatrales. Ser vanguardia es no aferrarte a nada y conocerlo todo del teatro de figuras, es ser auténtico en lo que haces. Pero lo más importante es saber sentarte y levantarte y saber saltar, ver el mundo a distancia y verlo también de cerca, porque para la vanguardia no hay fórmulas, y también saber que la vanguardia dura poco

Es también exploración de la cubanidad…

No imaginas cuánto… Yo le debo a Dulce María Loynaz hacer un espectáculo con el Bestiario que ella escribió cuando adolescente, son poemas perfectamente representables. Le debo a Eliseo Diego hacer teatro con sus cuentos y sus poemas. Le debo de alguna manera a Virgilio Piñera hacer una Electra Garrigó con títeres. En el mundo de lo “cubano” todavía hay cosas que yo estoy dispuesto a realizar y defender, y de ese cocinar constante salen las obras más bellas, aunque decididamente la vida no me alcanzará para hacer todo lo que sueño.

¿Cómo logra la fusión del muñeco del retablo con la presencia en vivo del actor?

Stanislavski creo que le puso un reto al actor: actuar bien en vivo… y eso marcó a la profesión, la mezcla de un buen actor y un buen titiritero, son cosas que no pueden estar en contradicción y si no eres buen actor difícilmente serás buen titiritero. Puedes manipular bien y lo harás brillantemente, pero vas a tener que salir en algún momento fuera y contactar con el público, intercambiar y tienes que hacerlo bien. Hay que demostrar siempre que los titiriteros no somos menos y que somos excelentes actores y titiriteros. La esencia está en saber aplicar una cosa en la otra. El actor titiritero debe disfrutar con el títere, lo que no es sinónimo de robarse el protagonismo del muñeco, la gracia está en creerte que el muñeco existe y es quien te está hablando. Hay que tener, además, una imaginación poderosa y eso yo se lo robo a los niños porque mantienen una organicidad tremenda cuando juegan y creen en la animación de los objetos como si fuera de verdad, ellos son los mejores maestros.

La imaginería literaria de Norge Espinosa siempre se desdobla ante el público a través del títere del Teatro Las Estaciones, entre ellas la multipremiada obra Por el Monte Carule¿Qué simboliza este acercamiento aBola de Nieve en la trayectoria de Teatro de Las Estaciones?

Uno tiene figuras en la vida que va conociendo y te van moviendo el alma; uno es Martí, que siempre vuelvo a él. Otra figura es Lorca, que leerlo es único y ya he hecho cuatro espectáculos sobre sus textos. Dora Alonso, otra figura que conocí, con la que compartí, amé y amo todavía. Y está también Bola de Nieve, un artista completamente titiritero, oírlo cantar es como oír a un títere. Las letras de sus canciones son un retablillo. Ese es un espectáculo dedicado a Raquel Villa, hermana del Bola, a quien conocí y quien nos acompañó en el público en una de las puestas. El Bola es muy rico de interpretar por sus fraseos y sus interpretaciones en inglés, francés, italiano y hasta en chino. En la cultura cubana hay personajes perfectamente representables en el mundo de los muñecos y hay que enmarcar bien la mirada en esos personajes para representar, para promocionar, porque el teatro no puede ser algo estático, tiene que promover otras cosas. Con la representación del Bola le estás legando al mundo un diapasón grandísimo de la cultura cubana y al mundo del títere porque el retablo es para aforarse no para ocultarse, y el retablo de Las Estaciones nunca ocultará nada, porque no podemos ir por la vida ocultando sensaciones, ni inspiraciones, hay que compartir con los demás lo que te hace palpitar, es de alguna manera, quizás una utopía, la forma de que no te olviden.

Hablemos del Taller Internacional de Títeres de Matanzas con más de dos décadas de creado

Si realmente crees en el arte titiritero, tienes que crear un espacio donde confluyen referencias mundiales para el desarrollo de este arte en la isla. Como puedes exigirle a la gente desarrollo y crecimiento si no le facilitas, en mi caso que conozco a grandes personalidades, esa experiencia. Durante muchos años luché para que viniera Fabrizio Montecci, uno de los grandes directores del teatro de sombras en el mundo, para que enseñara este arte en Cuba, pues lo traje y lo compartí con mis compañeros. Y el taller es eso, un espacio para dialogar, compartir, conocer, difundir… Es también abrir un proyecto como “Nuevos rostros del títere cubano”, para jóvenes de 18 a 35 años, básicamente proyectos working in progress de jóvenes interesados en hacer teatro de figuras. El Taller abre también una zona para la Unión Internacional de Marionetas (Unima) y la proyección de documentales y otros materiales relacionados al arte titiritero.

¿Cree que el teatro para títeres en estos momentos es subvalorado?

Siento mucha lástima de las personas que lo subvaloran porque es desconocimiento, no me gusta cuando mis colegas lo maltratan y no se dan cuenta de que el primer responsable de que el arte no se valore es el artista, ahí está el secreto. Si tú no te quieres a ti mismo, nadie te querrá, sino te respetas, nadie te respetará. El arte debe superarse y el éxito de uno está en uno mismo, porque la vanguardia, esa que tanto me atemoriza por efímera, es siempre inabarcable.

Si Rubén reencarnara en uno de sus personajes, si tuviera la oportunidad de insuflarle vida a uno de sus títeres, en cuál lo haría… ¿Qué personaje interpretaría a Rubén Darío?

La pregunta del siglo… No tengo hijos, mis hijos son mis muñecos y los quiero a todos por igual. Tal vez en término fantasioso y metafórico, si reencarnara en alguno me encantaría ser Pelusín del Monte y tener una abuela como María Pirulín que me hiciera boniatillo, dulce de frutabomba y mantecados, que la molestara y ella me devolviera con besos y décimas. Me gustaría poder entrar en esa imaginería fabulosa que Dora Alonso logró trasmitirle a un niño como Pelusín sin existir. Eso es una mentira entre comillas, quien conoció a Dora Alonso sabe que Pelusín era Dora: sin miedo a nada, osada, simpática, dicharachera, es que uno es también un personaje, no hay que olvidar que estamos en el gran retablo del mundo. Pienso que debo ser un títere bastante díscolo, pues siempre estoy creando y haciendo cosas. Y quisiera ser todos mis personajes, quiero vivir una vida hoy Federico y mañana Martí, luego Bola de Nieve, seguidamente Dora Alonso. Es que yo soy un personaje, un personaje que me disfruto mucho (publicada originalmente en el sitio web de la Asociación Hermanos Saíz).

Reabrió sus puertas teatro holguinero este fin de semana

Por Bernardo Cabrera

Un tocororo que busca dónde está el fin del mundo, una culebra malagradecida, dos bueyes cansados de trabajar en el surco, un mulo inteligente que finge estar cojo, un camaleón que quiere ser más bello y dos murciélagos a los que no dejan entrar en ninguna fiesta por no cumplir los requisitos de tener plumas y alas.

Fotos: Wilker López

Con esas y otras historias la Compañía de Narración Oral Palabras al viento, de Holguín, celebró la función número 100 del espectáculo “Fábulas de Cuba”.

Entre danzas, actuaciones y cantos, los versátiles integrantes del colectivo narran los cuentos de animales y deidades afrocubanas de la campiña, con continuas alusiones a temas del pentagrama musical de la Isla, como Cuidadito compay gallo, El cuarto de Tula, La negra Tomasa, El son de la Ma Teodora y Lágrimas negras.

Guitarra, pandereta, maracas, claves y taburetes multipropósitos, se entremezclan en la obra, que está basada en textos del escritor Miguel Barnet y cuenta con la dirección artística y general de Fermín López.

Con ella, el conjunto fundado en el año 2004 y merecedor del Juglar de Honor de la UNEAC, ha recorrido importantes tabloncillos del país como el del Bertolt Brecht hasta intrincadas comunidades de la región oriental.

Mientras, en la sala “Alberto Dávalos”, el proyecto infantil Ronda de los Sueños presentó su espectáculo “Ven Conmigo”, para disfrute de los más pequeños del hogar.

De esa forma el teatro “Comandante Eddy Suñol” quedó oficialmente abierto al público, aunque como declaró José Luis Algecira, jefe de programación del coloso cultural holguinero, persisten varias medidas de protección “como la disposición de una fila de sillas vacías y una butaca de por medio, el uso obligatorio del nasobuco, el aseo de manos y zapatos con hipoclorito de sodio en la entrada y la exigencia de mantener el distanciamiento físico”.

El mensaje de Codanza: Quédate en casa

Por Vanessa Pernía Arias

La danza es el lenguaje del cuerpo. A través de ella el ser humano se expresa y transmite sentimientos, emociones, significados e incluso cargas ancestrales si va a una búsqueda más interna.

Fotogramas del videoarte de Codanza

El mensaje de Codanza: Quédate en casa Haciendo precisamente uso del lenguaje danzario y performático, en tiempos de aislamiento social, la Compañía de Danza Contemporánea Codanza se propuso conversar y trasmitir un mensaje de aliento al gran público que los sigue: Quédate en casa, un videoarte que consigue impactar por la utilización de recursos audiovisuales creativos acorde a los tiempos que corren.

 

Este producto desarrollado por el periodista Juan Gabriel Gordín y el realizador Pablo Méndez, compartido en diversas plataformas digitales como Facebook y YouTube, capta a través del lente en apenas dos minutos y medio, los cuerpos danzantes, el hogar y las rutinas cotidianas que han caracterizado a los cubanos durante las jornadas de cuarentena, ocasionadas por la propagación de la Covid-19 en el país.

La idea era realizar un producto original, comentó la maestra Maricel Godoy, directora de la compañía y coreógrafa del video, inspirados en el trabajo que habían realizado otras compañías como Acosta Danza y Malpaso, pero que tuviera la esencia de nuestro colectivo. Primeramente pensé, aseguró, desarrollar la coreografía a través de las décimas del poeta Ronel González, sin embargo no pudo ser; así que entonces escogimos un tema musical que fuera por la línea del humor para lograr también la necesaria sonrisa en momentos tan complejos.

Nuestro objetivo es mantenernos dinámicos, no dejar de trabajar, ni de hacer arte, destacó Maricel. Sin dudas este video lleva el espíritu de Codanza, su fuerza, vitalidad y destreza, el ánimo que se requiere en la actualidad para afrontar la batalla contra el coronavirus, esta enfermedad que te aleja de tus semejantes por miedo al contagio y la muerte. Codanza demuestra una vez más su cercanía, como en cada una de sus presentaciones, por eso, nuevamente un ¡Bravo! y miles de aplausos para esta compañía que a lo largo de más de 20 años ha logrado renovarse en pos de la contemporaneidad que distingue cada una de sus obras.

Holguín, eterna fiesta del títere

Por Erian Peña Pupo

Foto Carlos Rafael

Holguín es una de las capitales artísticas en Cuba, y también, en determinado momento del año, casi siempre a finales de mayo e inicios de junio, la capital del títere cubano, pues es anfitriona de la Fiesta del Títere, evento que nació desde el Teatro Guiñol de Holguín y es organizado por el Consejo Provincial de las Artes Escénicas y la Uneac.

La Fiesta surgió, por iniciativa del director Miguel Santiesteban, fallecido en 2012, con el objetivo de llevar a las comunidades rurales holguineras el arte titiritero en su expresión original, en contacto directo con los espectadores. Así visitaban varias comunidades rurales del municipio cabecera y otros cercanos, llevando a los niños, por primera vez, el arte de la manipulación del títere y sus misterios en una fiesta del espíritu.

Como es tradición, la Fiesta inicia con un desfile inaugural que marca el punto de partida de una jornada festiva para los niños y los amantes del teatro en sentido general.

En ella se han presentado reconocidos grupos teatrales invitados y holguineros: Andante, Océano, Teatro sobre el camino, Guiñol Nacional, Grupo Ríos, Alas, Palabras al viento, Neón Teatro, Títeres Eclipse, Tocororo, y los anfitriones del Guiñol de Holguín, quienes han estrenado varias de sus más importantes obras en días de la Fiesta. Además, el evento ha posibilitado intercambios, exposiciones, conversatorios y talleres.

Compartimos dos momentos de ediciones pasadas, con el objetivo de recordar este importante espacio del desarrollo teatral no solo en la provincia, que es la Fiesta del Títere.

Ay Margarita…

En los corredores del Eddy Suñol, el grupo Teatro Andante, de Bayamo, Granma, presentó la obra Ay Margarita. Los niños fueron llegando, las personas rodearon a los actores de Andante con su “fábula para ser contada y cantada musicalmente”, interpretada por los jóvenes actores Dailín Anaya, Roque Figueredo y Julianner Suárez Vázquez; este último Premio Caricato de Teatro Infantil 2014, en la categoría masculina, además del Premio de actuación Adolfo Llauradó que otorga la Uneac. La dirección artística y general del espectáculo fue del reconocido director Juan González Fiffe.

Ay Margarita –o La loca aventura e increíble historia del caballero que conquistó su luz, nos dicen los actores– es una obra compleja desde la propia articulación del texto, el trabajo actoral, el cambiante vestuario y la utilización, además, de instrumentos musicales (guitarra, percusión y trompeta) y la tonada campesina en su confección. Es una excelente pieza, propia del trabajo que caracteriza Andante y de la impronta de su línea estética en el teatro contemporáneo cubano. Así vemos diferentes personajes que conforman la campiña insular: una vaca, una lechuza, un cerdo, una cotorra, un gato, los cucarachones… y un cocuyo, protagonista de esta fábula de Andante: un cocuyo que, al llegar la electricidad al campo, perdió su luz natural, su identidad, pero no su esencia… Con el trasfondo de una historia de amor, Ay Margarita nos cuenta sobre la defensa de la identidad y el rescate de valores cubanos desde una trama divertida que, además, hace partícipe todo el tiempo al público infantil desde un “arte vivo” en constante evolución y crecimiento. Y realiza, además, guiños con su lenguaje a los adultos, al tratar sutilmente temas como la disponibilidad laboral, las relaciones políticas…

Quico Quirico: Armando Morales y el Guiñol Nacional

Varios niños esperan, ansiosos, el inicio de la función. Son niños de escuelas cercanas, traídos por sus profesoras… “Cuidaíto, compay gallo, cuidaíto”, en voz del inmortal Ñico Saquito, se esparce por el portal de la biblioteca provincial “Alex Urquiola”, a manera de necesario preámbulo para la obra “Quico Quirico”, del Teatro Guiñol Nacional.

“Quico Quirico” –basado en un texto de la escritora Dora Alonso– es una obra necesariamente minimalista desde su propia concreción y puesta en escena por el Guiñol Nacional, bajo la dirección del maestro Armando Morales. Una obra inteligente y compleja que pone en evidencia el talento actoral y aprovecha, además, la utilización de los espacios públicos y la interacción constante con los niños, desde del legado del Guiñol Nacional, fundado el 14 de marzo de 1963 por los hermanos Camejo, Pepe Carril, y el propio Morales…

La puesta es un llamado a la no violencia y a la defensa de los valores humanos desde una fábula ambientada en la campiña cubana: la historia de Quico Quirico (Fernando Gallardo), un gallito que quiere ser famoso, salir en los periódicos y ganar dinero, y que es convencido por el cerdo Goyo gorrón (Roberto Carmenate) de participar en las sanguinarias peleas de gallo para enriquecerse… “Entre cafés y cocimientos de jazmín de cinco hojas, se clamará en contra de los aprovechadores y de los malos caminos que pueden tomar los ingenuos que solo piensan en la fama y el dinero. Los nombres rimbombantes de los personajes y los arranques criollos de los parlamentos, dan fe del encanto cubano que logra Dora al escribir para los pequeños”, escribe Rubén Darío Salazar en su libro Un retablo en el Monte.

Son partícipes en la historia, además, los personajes Pomponia (Grethel Socarrás), gallina madre de Quico; la vaca Floralia (Beatriz Soto), y el búho Don Floro, por el propio Armando Morales, de quien, además, es el diseño escénico, el vestuario y la creación de las figuras de la puesta…

“Esta obra denuncia el deporte rentado. En cuanto al formato utilizamos el títere de guante, pero donde el actor debe, de cierta manera, neutralizarse, pues el personaje no es el actor, es la figura animada. Es muy fácil ocultar al titiritero detrás de un biombo o un retablo, pero aquí no, aquí tiene que verse cómo, de pronto, la intérprete que hace la gallina Pomponia suelta el muñeco y, por supuesto, el muñeco se queda sin vida…”, explica Morales.

“Para mí el teatro no es lo que cuento, sino cómo lo cuento… cómo rescatar las leyes de la titeralidad, lo que puede hacer el títere que no lo puede hacer el actor… Este es un público que no necesita de telones negros, sino volver a ciertos orígenes del teatro popular y esto es para cualquier actor un suceso de primera importancia. El teatro de calle es fundamental, es volver a los orígenes…”, añade finalmente Armando Morales, Premio Nacional de Teatro y una de las figuras imprescindibles del teatro cubano y del arte titiritero mundial, lamentablemente fallecido cuando aún podía enseñarnos mucho.

La Campana, identidad afrocubana desde Holguín

Por Erian Peña Pupo

Fotos: Wilker López

Al compás del repique de tambores, surgió en Holguín, el 19 de julio de 1993, la Compañía Folklórica La Campana, con una línea de trabajo asentada en las raíces afrocubanas de expresión yoruba, pero también en las tradiciones campesinasy populares de nuestra identidad.

 

Liderada por Francisco Griñán Sánchez (Chichío), La Campana integró en sus inicios la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y el Centro Provincial de la Música, pero desde el año 2000, este grupo folklórico pasó a formar parte del elenco delConsejo Provincial de las Artes Escénicas, participando en los principales eventos artísticos –Semana de la Cultura, Romerías de Mayo, Fiesta de la Cultura Iberoamericana, entre otros– que se realizan cada año en Holguín.

Varios momentos importantes avalan una trayectoria de casi 27 años, entre los que podemos resumir los siguientes: en 2001, Chichío viaja a España representando a su colectivo como parte de un espectáculo junto a las primeras solistas del Teatro Lírico Rodrigo Prats, Concepción Casals y María Dolores Rodríguez, la pianista Rosario Aguilera e integrantes de la Compañía Codanza, que los lleva por los ayuntamientos de Badalona, San Fost, Rubí, San Vicente y Vilazar de Mar.Al año siguiente, La Campana integró una brigada artística por varios estados de la República Bolivariana de Venezuela, como parte de la Campaña Admirable Bolívar-Martí. Ese mismo 2002 comenzaron el intercambio con coreógrafos invitados, que propició un cambio dentro de la línea estética del grupo, con el uso de obras pertenecientes al legado cultural de las raíces africanas y franco-haitianas. Esas piezas, llevadas a escena con una base dramática, se convirtieron en un hecho artístico de trascendencia dentro del colectivo.

El coreógrafo Ciro Crombet Hurtado inicia esta nueva etapa en la compañía con el montaje de Changó de Ima en Fiesta Negra, un reto para bailarines y músicos que se enfrentaron por primera vez a este tipo de trabajo, a partir de historias del panteón yoruba. A partir del 2004, este colectivo cuenta con la asesoría directa de la Compañía Cutumba, de Santiago de Cuba, representada por el maestro y coreógrafo Juan Teodoro Florentino, quien ha propiciado el ascenso desde el punto de vista técnico, artístico y profesional del grupo, además de enriquecer el repertorio y obtener lauros de diferentes eventos que se realizan en el país. De este coreógrafo, que trabaja sobre todo las raíces afro-franco-haitianas, La Campana ha llevado a escena las obras Del tambor a la tumba francesa, Arará, Güiros y Orishas y Raíces Haitianas. Ha realizado,además, La muerte del capataz, de Víctor Savón, y Raíces cubanas, de Griñán.

 

La compañía ha participado en varios eventos de carácter nacional e internacional, entre ellos el Encuentro Internacional de Danza en Paisajes Urbanos: Ciudad en Movimiento; Trinofor, en Trinidad, Sancti Spíritus, donde han recibidovarios premios en diferentes ediciones; y la Semana de la Cultura de Holguín en Monterrey, México, donde una representación de la Compañía presentó los espectáculos Asiçan Bata y Orichas, con aceptación de público y crítica.Formaron parte del espectáculo Teatro, ven a socorrerme, del reconocido dramaturgo Nelson Dorr, y Chichío y una pareja de baile integraron una brigada cultural de la provincia a Honduras.

En la Semana de la Cultura holguinera han recibido varias veces el Premio de la Ciudad: en 2003 por Del Tambor a la tumba Francesa, que recibió también un reconocimiento especial en el Encuentro Internacional de Danza en PaisajesUrbanos; en 2005 en Interpretación Masculina para el conjunto de percusionistas, con la obra Arará, Güiros y Orishas; en 2006 a la Mejor Puesta en Escena, por Raíces haitianas… Por su parte, Griñan ha recibido reconocimientos como El escudo de la Ciudad, Diploma por su trabajo en las Tribunas Abiertas de la Revolución; firmado por el Comandante en Jefe Fidel Castro, y el Premio de la Ciudad de Holguín.

Recientemente La Campana celebró su cuarto de siglo en el Teatro Eddy Suñol con el estreno del espectáculo Tierra arará: el corazón del tambor, en el cual participó, además, la Academia Infantil, prueba fehaciente del relevo garantizado, el Teatro Guiñol de Holguín y el Ballet de Cámara. Fueron reconocidos por el Sectorial Provincial de Cultura, en manos de su directora Rachel García Heredia, y el Consejo Provincial de las Artes Escénicas, por su presidenta Yanet Pérez.

En la actualidad, La Campana, con sede de sus actividades en el Ilé de la Rumba, continúa investigando y trabajando el legado cultural de los ancestros africanos y haitianos, sin desdeñar las tradiciones campesinas y populares cubanas, y danzando por África desde Holguín.

Artes escénicas en Holguín, sin cederle el paso al Covid-19

Por Erian Peña Pupo

Diversas iniciativas realizan varias compañías holguineras para no detener la creación escénica, en tiempos donde es necesario el distanciamiento social como parte de las medidas ante la actual situación de excepcionalidad epidemiológica causada por la Covid-19.

“Nuestros artistas, a pesar de los actuales momentos que nos obligan a protegernos y permanecer en las casas, continúan trabajando y aportando al desarrollo de la cultura holguinera”, asegura Yanet Pérez, presidenta del Consejo Provincial de las Artes Escénicas.

Entre ellas destaca el Teatro Guiñol de Holguín, que celebró el pasado 17 de mayo su aniversario 48 y que trabaja en su próximo estreno, la obra El extraño caso de los espectadores que asesinaron a los títeres, del holguinero radicado en México Salvador Lemis. Aunque los ensayos se han suspendido en las recientes semanas, los integrantes de esta compañía no se han detenido y trabajan desde sus hogares en la preparación de la puesta.

Esto lo reafirma Karell Maldonado, quien revolucionó el diseño escénico y de muñecos en este colectivo, en obrascomo Titiriteros, contando y cantando, en 1999, hasta la reciente La cigarra, de 2018, pasando por clásicos del Guiñol holguinero, como Historia de una muñeca abandonada, La calle de los fantasmas, Un día de fiesta,Sancho Panza en la Ínsula Barataria, El ogrito, Galápago, Payasoñar, Ruandi, Silencio Orgánico, entre otras.

Desde su casa, Karell realiza parte de los muñecos de la próxima puesta, con versión de Miguel Santiesteban, quien fuera hasta su fallecimiento director de la compañía, y dirección de la joven actriz Karel Fernández. Títeres de piso y de guantes, trabajados sobre la base del papel maché para una puesta de retablo, darán vida en las manos, voces y sentimientos de los actores a Fiorinetta, Burattino, Señor Spectatore y el Doctor Galeno, personajes de El extraño caso de los espectadores que asesinaron a los títeres, de Lemis.

Con “textos originales” como este, que “van desde un imaginario personal potente y auténtico”, Lemis defiende “la tradición titiritera del mundo que no debe morir”, escribe Rubén Darío Salazar, director de Teatro Las Estaciones, en el prólogo de Retablo para múltiples paisajes, publicado por Ediciones Matanzas y que recoge también las obras Franz Kafka y la niña de la muñeca perdida y Rosete Aranda: Sueño de autómatas y titiriteros.

 

Por otra parte, el Guiñol realiza una hermosa iniciativa que comparte cada semana: “Guiños desde la casa”, cuyo “objetivo es llevar a los hogares breves representaciones teatrales, con los personajes principales de las obras en repertorio”, dice su joven directora.

“Es una manera de llegar a los niños y decirles que pueden aprovechar este tiempo libre haciendo cosas productivas y tomar las medidas para evitar el contagio de este virus. También incentiva a los pequeños a adentrarse en el mundo del teatro de títeres”, añade Karel.

“Guiños desde la casa” se trasmite cada lunes vía Facebook y también en el programa A buen tiempo, del canal provincial Telecristal: “Son historias originales creadas para lo que está pasando, partiendo de algún momento de una escena o algún texto”, añade la actriz.

Otro de los colectivos que trabaja desde sus hogares en el desarrollo de sus próximos estrenos, y en la confección de vestuario y elementos escenográficos, para que el arte no se detenga, es la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento, dirigida por Fermín López.

“Estamos creando en casa, pues no detenemos en ningún momento la creación”, dice Fermín y añade que trabajan en el próximo estreno y en la confección de vestuario y elementos escenográficos para la función número 100 del espectáculo Fábulas de Cuba, basado en textos del narrador, poeta y etnólogo Miguel Barnet, presidente de Honor de la Uneac.

“Trasladamos las máquinas para la casa y estamos confeccionando los vestuarios nuevos para Fábulas de Cuba. Cuando todo se restablezca recibiremos a nuestro público con esa función número 100. Este espectáculo nos ha llevado por todo el país y a la Cruzada Teatral Guantánamo-Baracoa”, comenta. “También en casa trabajamos los textos del estreno de este año, Wasy, el fantasma del piano, de la escritora mexicana Soco Uribe. Por correo y gracias a las redes vamos haciéndonos consultas de textos y los muchachos trabajan todos los elementos escenográficos del nuevo espectáculo”, añade Fermín.

 

Por otra parte, el colectivo holguinero ha ideado una atractiva propuesta, Cuentos de nueve a doce, como una acción para paliar, a partir de la creación, los efectos de la Covid-19.

 

Desde su sede, la Casa del Cuento, los versátiles integrantes de este colectivo merecedor del premio Juglar de Honor de la Uneac, ofrecen al público ávido de las historias y la imaginación, cuentos narrados en sus voces a través de la vía telefónica, comentó su director.

Las personas que así lo deseen, explicó, pueden marcar el número 24453304 y detrás de la línea, en ese horario de la mañana, encontrará un narrador para contarle una historia.

A disposición de la familia cubana estos actores relatarán ficciones de la literatura nacional e internacional, compartiendo, además, enseñanzas históricas que resultan útiles en los tiempos actuales y enriquecen la cultura general de quien los escucha, añadió.

Fundado en 2004, Palabras al viento alterna danza, teatro, música, entre otras manifestaciones, con la narración oral. Con Bodas de sangre, versión de la obra de García Lorca, obtuvieron el Premio de la Ciudad 2019 a la mejor puesta en escena. Su más reciente estreno, Confesiones, está inspirado en El libro de los abrazos, de Eduardo Galeano.

Además, desde las redes sociales del Consejo Provincial de las Artes Escénicas de Holguín –Twitter y Facebook– se mantiene una promoción constante del quehacer de los artistas holguineros y se comparten otros materiales de interés para la escena y la cultura cubanas.

Donde hay títeres no hay fantasmas Los 48 años del Teatro Guiñol de Holguín

Por Erian Peña Pupo

En la calle Martí, justo en uno de los laterales del Teatro Eddy Suñol, tiene su sede el Teatro Guiñol de Holguín, compañía que celebra en este 2020 su aniversario 48 en pos del desarrollo del arte titiritero y sus diferentes expresiones en la provincia y el país.

El Teatro Guiñol de Holguín representa una de sus obras en el parque Calixto García. Foto: Centro de Comunicación Cultural La Luz.

Orígenes…

Los orígenes del Guiñol holguinero se relacionan con los antecedentes inmediatos de esta manifestación artística en la provincia, no tan fecunda en el arte del títere como otras, pero sí necesaria a la hora de historiar el panorama teatral cubano y sus múltiples convergencias.

A lo largo del siglo XIX e inicios del XX, en las ciudades de Holguín y Gibara, sobre todo, eran comunes las representaciones teatrales y musicales, en cines y teatros como el “Wenceslao Infante” y el Teatro Colonial de Gibara, de zarzuelas, operetas, vodevil, danza…

Respecto al arte titiritero, uno de los primeros referentes conocidos es el quehacer del gibareño Modesto Centeno (1913-1985), quien realizó la adaptación del cuento popular La Caperucita Roja en 1943, gracias a un concurso efectuado en la Academia de Artes Dramáticas de la Escuela Libre de La Habana (ADADEL). Tiempo después, una de las figuras tutelares de esta manifestación artística en Cuba, Pepe Carril –nacido en el central Preston, Mayarí, en 1930– crea en el propio poblado holguinero, el Teatro de Muñecos de Oriente, en 1952. Luego Carril sería uno de los fundadores en 1963, del Teatro Guiñol Nacional, junto a los hermanos Camejo (Carucha, Bertha y Pepe) y el joven Armando Morales, director de ese colectivo hasta su reciente fallecimiento (La historia de Carril y los Camejo difuminada en el tiempo y en consiguientes periodos, ha sido rescatada gracias al trabajo de creadores como Norge Espinosa, Rubén Darío Salazar y del propio Morales).

Pero no sería hasta inicios de 1959, cuando comienzan a gestarse en la ciudad de Holguín la idea de hacer teatro para niños mediante la utilización del títere en diversos formatos y estéticas.

Nacimiento: las luces del día del Teatro Yarabey

El 17 de mayo de 1959 los hermanos Arturo y Carlos Ricardo fundaron el Teatro de títeres para niños Yarabey –en voz aborigen, “luz del día”–, creando así la primera compañía teatral que se gesta después del triunfo revolucionario en la ciudad y pilar del actual Teatro Guiñol de Holguín. Iniciaban, entonces, las primeras actividades culturales en las comunidades como estrategia de masificación de la cultura de la naciente Revolución Cubana.

Aunque hoy no se encuentra en activo por problemas de salud, Arturo Ricardo, uno de los fundadores del entonces Teatro Yarabey, cuenta con más de 37 años dedicados al arte de los títeres en la provincia, una impronta que no ha sido estudiada y que se va perdiendo, inexorablemente, con el paso del tiempo: “El Teatro Guiñol de Holguín se funda por iniciativa del director de Cultura, Silvio Grave de Peralta. Después del triunfo de la Revolución inician las primeras actividades culturales, entonces mi hermano y yo nos presentamos, y allí hicimos imitaciones de voces, humor teatral, y otras cosas. A Silvio le interesó mucho las voces que hacíamos, voces de niños, viejos, animales… que formaba parte de un programa que teníamos montado. Entonces nos dijo que él tenía pensado crear un proyecto y ya que nosotros teníamos esas cualidades de hacer voces podríamos hacerlo… Nos dijo que crearía un teatro de títeres para los niños, pues aquí no había nada parecido, solo el cine con las películas de Tarzán y otras más de entonces”, comenta Ricardo.

Lo que hoy conocemos como Teatro Guiñol de Holguín sufre por largos años las mudanzas y fusiones con otros proyectos de la provincia. En la aun inédita cronología cultural de Holguín, realizada por el investigador Zenovio Hernández, se sitúa la culminación del primer cursillo de Instrucción del Teatro el 4 de noviembre de 1963, y además, refiere del inicio del cursillo de teatro de títeres impartido por Arturo y Carlos Ricardo, el 4 de abril de 1964, en los estudios de la emisora provincial CMKO Radio Angulo.

Los hermanos Ricardo se mantienen trabajando solos en Yarabey hasta 1965, cuando incorporan alumnos de secundaria básica y forman una brigada artística que actuaba dentro y fuera de la ciudad. Con esta brigada montaron obras de payasos, cuentos con muñecos y actores con máscaras: Las bodas del ratón Pirulero, La bruja que no era bruja y El hacha de oro.

Desde 1972 –fecha que marca el aniversario del Guiñol pues pasa a la categoría profesional, aunque realmente se celebren 61 años desde el originario Yarabey– hasta 1983, asumió la dirección del colectivo Felipe Betancourt del Río, quien contribuyó notablemente a la preparación del elenco, cuestión que conllevó a la calidad artística de muchas de las obras: Para reír y aprender, Lo que nos cuenta Din Don, La paloma Blanquiperla, Un día en el zoológico, De cómo la astucia venció al perro jíbaro, Las tres semillas, El conejo valiente, Armandito y las vacaciones, El rey del corral, Felo Jutía y El perro burlón.

Puesta de La cucarachita Martina por el Teatro Guiñol de Holguín en el parque Calixto García. Foto: Carlos Rafael

En 1983, tras el fallecimiento de Betancourt, la dirección del Guiñol pasó por un período inestable hasta 1991: Alejandro Hiralda, Armando Vielza, Rubén Mulet, Gilberto Gil y Marisela Espinosa, estuvieron al frente de la compañía en una época donde el teatro de títeres en Cuba se caracterizó por su marcado carácter didáctico y el reflejo de matices sociales, apoyado en adaptaciones de cuentos populares clásicos e historias cubanas, ubicadas, en su mayoría, en la campiña insular y sus delimitaciones. En esta nueva etapa presentan obras como: Quién puede más, El conejito Blas, El pájaro feo, La cucarachita Martina, El cocodrilo Tato, El caballito enano, Pedro y el Lobo, Un día en el teatro (Premio en guion en el I Encuentro Nacional de Guionistas de Espectáculos Infantiles, en 1986), El león hambriento y El chivo patijovero coliamarillo, obra que obtuvo el Premio en la categoría de música en el Encuentro Territorial Profesional de Teatro Infantil, en Ciego de Ávila, 1983, por el trabajo de Maricela Miranda, asesora musical del Guiñol desde 1982 hasta 2013.

Años de esplendor, la estética de Miguel Santiesteban

En 1992 asumió la dirección del grupo, por breve tiempo, la instructora de arte Grecia Lemus, y luego Marisela Espinosa hasta 1993, año en que el grupo se fusionó con Talismán, dirigido por Ángel Cruz. Ambos elencos acuerdan que Talismán sería un proyecto dentro del grupo fundacional; luego continúan trabajando con el nombre de Girasol. En esta etapa representaron piezas que caracterizarían nacionalmente el trabajo del Guiñol de Holguín: La Caperucita criolla, dirigidas por Ángel Cruz; Pelusín frutero, Un rayito de sol, La calle de los fantasmas, La muñeca de trapo y El sol negro, dirigido por Miriam Suárez, pieza que obtuviera en 1997 el Premio de la Ciudad de Holguín en Teatro en mano de los actores Marisela Espinosa y Mario Brito; y Los sueños de Verdolina, unipersonal de Marisela Espinosa, Premio de la Ciudad 1999 en actuación femenina, entre otras.

Varios de los títeres utilizados en las diferentes obras por el Teatro Guiñol holguinero.

En 1998 asume la dirección artística Miguel Santiesteban, hasta el 21 de marzo de 2012, fecha de su fallecimiento. Bajo su dirección se abren nuevos y amplios horizontes en el teatro de títeres en Holguín, imprimiéndole mayor fuerza profesional con la línea espectacular y el trabajo con esperpentos en calles y teatros. Así se pusieron en escena obras clásicas en el repertorio del Guiñol: La cucarachita Martina, Historia de una muñeca abandonada (Premio de la Ciudad 2000, en actuación femenina, a Magali Mola), Sancho Panza en la Ínsula Barataria, obra del español Alejandro Casona, Espantajo y los pájaros, El chivo patijovero coliamarillo, El majá de Santa Manigua, El Conejito Blas, Las tres semillas, Galápagos, del holguinero radicado en México Salvador Lemis (Gran Premio del Festival de Teatro Máscaras de Caoba 2008, y Premio de la Ciudad 2009 en actuación femenina a Dania Agüero), El Ogrito, de la canadiense Suzanne Lebeau, y La calle de los fantasmas, del argentino Javier Villafañe (1909-1996). Quizá sea esta la obra más premiada del colectivo holguinero: Premio de la Ciudad 2002 en manipulación; Premios Avellaneda en actuación masculina y femenina, a Dania Agüero y Jorge del Valle, respectivamente, y en diseño a Karel Maldonado, en el Festival Nacional de Teatro de Camagüey, en 2002. Además, el Premio Caricato 2003 en actuación masculina y femenina, a los mencionados actores y los Premios en el Festival de Teatro para niños y jóvenes (Guanabacoa, 2003) en manipulación colectiva, música y diseño, así como los premios especiales de la revista Tablas, de la Unión Nacional de la Marioneta (UNIMA) y de la Asociación Internacional de Teatro para la Infancia y la Juventud (ASSITEJ). Por estos años el Guiñol realiza, además, una gira por México donde muestra parte de su repertorio.

Según Martha Proenza, actriz del antiguo bloque dramático del ICRT en Holguín y miembro del Guiñol desde 1982: “El problema recurrente que impedía una mejor concepción ideoestética del colectivo, recaía en que ninguno de los que habían dirigido espectáculos en aquella etapa eran egresados de escuela, sin formación académica. Se viene a concretar un cambio positivo cuando dirige Miguel Santisteban y con los diseños de Karel Maldonado. Una estética más encaminada a la calle y al público todo que lo potencia”.

Actriz Dania Agüero Cruz, actual directora del Teatro Guiñol de Holguín

Cuenta, por su parte, la actriz Dania Agüero Cruz, hasta hace poco directora del Teatro Guiñol de Holguín, que cuando ella se incorpora a trabajar en el Guiñol en 1999, se acerca al experimentado Armando Vielza, actor, director, clown y realizador de sonidos en la radio: “Enseguida me acerqué a él para tratar de alimentarme de su experiencia y tratar de aprender. Armando Vielza cuenta, además, con un carisma especial para el clown. Su payaso era el auténtico payaso de circo. Un payaso diferente al que nosotros tuvimos como línea de trabajo. Desarrollaba situaciones, dentro de otras situaciones, y ahí armaba su historia”.

De aquellas nuevas propuestas estéticas comenta Vielza: “Lo espectacular primaba en nuestros montajes, así como el espectáculo de calle y la luz negra como líneas ideoestéticas. Dejamos de usar los títeres atrezados, y adoptamos a los títeres de telas rellenos con polietileno o esponja”.

Obra Galápagos. Foto: Archivo Centro de Comunicación Cultural La Luz

Añade que en el proceso creativo de Santiesteban, “la creación colectiva marcó la línea de dirección del grupo; Miguel seleccionaba las mejores ideas y las ponía en función de su idea como director. Él introdujo la espectacularidad y se amplió el uso del esperpento en espacios abiertos, la luz negra, con el uso de los títeres de piso, asesorados por mí. Maricela Miranda, Maricela Espinosa, Martha Proenza, continuaron con nosotros. Al paso de los años se incorporan nuevos actores y actrices: Dania Agüero, Migdalia Albear Camejo, Roberto Cera, Yuder Ortega, entre otros más, que llegaron después que salí del colectivo”.

Al respecto nos contó el maestro Armando Morales, Premio Nacional de Teatro, cuando visitó Holguín invitado a la Fiesta del Títere, organizada por el Guiñol holguinero: “Yo recuerdo que una vez fui jurado del Premio de la Ciudad en Teatro, y en el aspecto del teatro para niños y de títeres se le dio el Premio a Maricela Espinosa, que era una actriz de primer nivel. Después, con la renovación y la llegada de Miguelito Santiesteban, que fue alumno mío en el ISA, los espectáculos que montó en el Guiñol, con la imagen de Karel Maldonado, uno de los grandes diseñadores del teatro de figuras, aunque no se diga, llevaron a esa especialización que es el teatro de figuras, a un momento de gran envergadura para el arte y la cultura teatral, sobre todo la cultura que tiene que ver con el títere”.

Ruandi, obra del dramaturgo Gerardo Fulleda León en adaptación del Guiñol holguinero.

Guiños teatrales desde el teatro, pero también desde la casa

Tras el fallecimiento de Miguel en 2012, el Guiñol continúa trabajando en la puesta en escena que el director dejara adelantada: así se estrena Ruandi, obra del dramaturgo Gerardo Fulleda León, como homenaje a su dirección artística y su legado. Asume la dirección Dania Agüero y estrenan Payasoñar (Premio de la Ciudad a la mejor puesta en escena en 2014) y Los tres cerditos. Igualmente continúan representando obras conocidas dentro de su repertorio, siguiendo la estética de Santiesteban y el trabajo de otro imprescindible para el grupo, Javier Villafañe. Las sonrisas agradecidas de los niños en cada función, aseguran ellos, es el mejor premio posible al esfuerzo y la creación artística teatral.

Dirigidos por la joven actriz Karel Fernández trabajan en su próximo estreno, El extraño caso de los espectadores que asesinaron a los títeres, del holguinero radicado en México Salvador Lemis. Aunque los ensayos se han suspendido en las recientes semanas a causa del necesario distanciamiento social como parte de las medidas ante la actual situación de excepcionalidad epidemiológica causada por el Covid-19, los integrantes de esta compañía no se han detenido y trabajan desde sus casas en la preparación de la puesta. También han realizado la hermosa iniciativa que comparte cada semana: “Guiños desde la casa”, cuyo “objetivo es llevar a los hogares breves representaciones teatrales, con los personajes principales de las obras en repertorio”, dice la propia Karel, y que se trasmite cada lunes vía Facebook y también en el programa A buen tiempo, del canal provincial Telecristal.

Hoy el Teatro Guiñol de Holguín –en una ciudad donde existen, además, grupos similares que han bebido de su savia y su experiencia, como Alasbuenas, Neón Teatro y Palabras al viento– es uno de los colectivos teatrales con una importancia medular en el escenario teatral cubano y el arte titiritero en sentido general: sus 45 años en escena y la realización de la Fiesta del Títere, evento que protagoniza cada año con el objetivo de llevar a las comunidades holguineras y al público variado, el teatro infantil y el arte titiritero en sus múltiples resonancias y estilos, lo demuestran con significativas creces. Enhorabuena, entonces, el hermoso y útil arte del Teatro Guiñol de Holguín que celebra sus 48 años de arte.