Un cuarto de siglo en defensa de nuestras raíces, de las costumbres y tradiciones aborígenes y africanas a través de las manifestaciones artísticas celebra por estos días la Compañía de danza folklórica “La Campana”.

El Complejo Cultural “Eddy Suñol” acogió este 19 de julio la celebración por los 25 años de prolífero trabajo realizado por esta institución de la cultura holguinera.
La Academia Infantil, también de “La Campana”-prueba fehaciente de un relevo garantizado-, el Teatro Guiñol de Holguín y el Ballet de Cámara de la provincia, protagonizaron el espectáculo “Tierra araba: el corazón del tambor” que centró los festejos nocturnos.
Don Fernando Ortíz fue recordado en la noche cuando definió a la cultura cubana como ese ajiaco de tradiciones, esa simbiosis perfecta que nos hace criollos, por tal motivo en la velada no podían faltar personajes prominentes como el cimarrón en su manigua que canta a la libertad o las deidades afrocubanas.
Se armó la rumba, el bembé, y son el tambor y la clave quienes protagonizan cada pieza mientras «canta la negra» estribillos simples, elaborados a base de refranes y frases de la sabiduría popular, donde lo más importante no es la letra, sino el contagioso ritmo y provocativo baile.

En esa riqueza que nos legaron nuestros antepasados no faltó el canto a los Orishas: Obbatalá, Shangó, Yemayá, Oshún, Elegguá, pues es en ese mismo ajiaco cultural donde cada santo tiene una representación dentro de la religión católica, y a su vez en la yoruba.
Al pregonero de la ayaca, las yerbas y flores, o los caramelos, se le suma un fragmento danzario de la zarzuela Cecilia Valdés, para reafirmar ese espectro polifacético de nuestra herencia cultural, ese mismo que nos permite lo mismo codearnos en las más refinadas esferas, que en el más populoso solar.
En consonancia con la fecha, la velada fue momento propicio para que Cultura Provincial, encabezada por su directora, Rachel García Heredia, y el Consejo de las Artes Escénicas en Holguín, de manos de su presidenta, Yanet Pérez Mesa, reconocieran la trayectoria de esta agrupación artística, con la entrega de una reproducción del cuadro “Fidel: como una espada reluciente”, del maestro de la plástica Cosme Proenza Almaguer. Por su parte, los agasajos fueron recibidos por Francisco Griñán, director de la compañía y uno de sus pilares fundadores.

El repique de tambores provoca centra el movimiento danzario de este colectivo artístico que posee una línea de trabajo en las raíces afrocubanas de expresión yoruba, campesina y popular. Creada el 19 de julio de 1993, la agrupación dedicó muchos años a hacerse por sí misma, a promoverse a su costa y a tratar de imponerse; participando en la vida artística de la provincia holguinera, como parte de la Asociación Hermanos Saíz(AHS) y del Centro Provincial de la Música. Por tal motivo no es extraño que la compañía folklórica “La Campana” destaque por su presencia en los eventos de la Ciudad de los Parques, y otros de carácter nacional e internacional como México o España.
Por su parte, el director general de la agrupación, Francisco Griñán, ha sido distinguido con reconocimientos como: El escudo de la Ciudad; Premios de la Ciudad de Holguín en el 2004 y el 2005; así como el Reconocimiento en la Gira “Bolívar-Martí”, por la República Bolivariana de Venezuela, entre otros.

Y la contagiosa conga se encarga de despedir la noche, anunciando el carnaval, y a la vez arrasando con cada bailador a su paso, pues en esta tierra el que no tiene de Congo, tiene de carabalí.