El 23 de octubre de 1993 se fundaba en Holguín un espacio necesario y vital para el intercambio cultural y la defensa de la identidad nacional. La idea era crear un proyecto donde confluyera la creación artística, la investigación y la promoción del contexto cultural cubano de entonces, sumido en el profundo Período Especial.

Con 25 años, la Casa de Iberoamérica mantiene sus esencias, no ha perdido el rumbo de tomarle el pulso a los movimientos sociales, políticos y culturales que se gestan en los países que conforman la región.
En todo este tiempo ha adquirido la experiencia necesaria para interpretar la realidad de nuestros pueblos, fortalecer las relaciones de solidaridad y de hermandad entre naciones. Y lo ha logrado por medio de diferentes eventos como la Fiesta de la Cultura Iberoamericana y por su trabajo sostenido y comprometido.
“Estos años de análisis, investigación y debate en el marco de las Fiestas, propiciado por la Casa de Iberoamérica, otras instituciones holguineras y cubanas, ha generado un conjunto de aprendizajes que nos muestran como aún en la segunda década del siglo XXI las sensibilidades pueden ser heridas si no entendemos la raíz cultural de la que se proviene”, sostiene Eduardo Ávila Rumayor, director de la institución.

Las celebraciones por los 25 años comenzaron desde octubre del año pasado. Precisamente a este aniversario se dedica especialmente la XXIV edición de la Fiesta. “Hemos desarrollado un grupo de actividades dirigidos a reconocer al sistema de instituciones que nos han acompañado; homenajes a las personalidades, que dentro y fuera de Cuba, han estado vinculadas. Hemos fortalecido las alianzas con la Universidad de Holguín, proyectándonos hacia el futuro.
“En el marco de la fiesta debatiremos sobre temas centrales como: Iberoamérica como región común; la construcción de los pueblos nuevos, de la que se habló en 1992; las raíces que nos unen; los desafíos que tiene hoy la región, que incluye tanto los problemas de la izquierda latinoamericana como el rescate de las tradiciones; la vinculación con las comunidades asociadas desde la cultura. Hablar del sentido de lo iberoamericano es una manera de enfocarnos en esta celebración”, añade Ávila Rumayor.
Dicho centro tiene por delante muchos retos, entre ellos, dice el también presidente del Comité Organizador de la Fiesta, fortalecer la capacidad de gestionar las relaciones internacionales, convirtiéndola en una fuente no despreciable fuente de ingresos. En esta nueva edición se presentará el primer número de la revista de la propia Casa, Guayza, que servirá de rico material promocional para su trabajo y la gestión de diferentes espacios.
Por Jorge Suñol Robles