Durante su segundo viaje “El Almirante” la trajo consigo, quizás sin imaginar la repercusión de aquella planta que definiría a esta Isla, casi tanto como la primera vez que puso un pie en ella, allá por 1492.
De Asia a Europa, y del viejo continente al resto del mundo, con el transcurso de los siglos la caña conquistó nuestro paladar y, a pesar de lo perjudicial que puede ser para la salud, en la actualidad es difícil concebir un mundo sin ella.
A Cuba llegó por obra de Cristóbal Colón, y se impregnó en de tal forma en el archipiélago, que despunta como elemento indisoluble de la cultura nacional. De la cunyaya al trapiche, del Ingenio al Central, nuestra historia es de melao y azúcar.

Diecinueve ediciones constan de un empeño que se concreta en el Encuentro Nacional de Patrimonio Azucarero, el cual encontró sede en la provincia de Holguín durante los días ocho, nueve y diez del presente mes de noviembre.
El programa de actividades de la cita encontró jornada de clausura este viernes nueve con interesantes conferencias magistrales, así como la premiación de los ganadores del concurso.
Un minucioso periplo por los orígenes de la importante agroindustria en Cuba, y específicamente en Holguín, realizó el Dr. C Antonio Tope Montero, quien se encargó de pormenorizar los elementos más significativos del cultivo y producción de la planta, desde sus orígenes en Asia, hasta la actualidad.

Acto seguido, y durante la mañana en el Recinto Ferial Expo Holguín, fueron galardonados los concursantes del evento nacional en las categorías establecidas. La comisión para niños recibió 11 trabajos de los cuales el tercer lugar fue para Lianet Pérez, de Las Tunas; por su parte el segundo puesto lo alcanzaron dos holguineras, Ana Andrade y Carla Batista; y el primer peldaño fue para José Leandro Suárez Suárez, este último pionero de secundaria básica que reside en el municipio Urbano Noris, quien confesó su inclinación por el periodismo mientras se vislumbra a si mismo dentro de esta profesión en un futuro cercano:

“En el pasado encuentro provincial de patrimonio azucarero conocía a Arcel Quevedo Osorio, Héroe del Trabajo de la República de Cuba, y a partir de sus historias me inspiró a realizar este audiovisual que es una especie de historia de vida sobre esta personalidad”, destacó Suárez sobre su trabajo “Como un baño de luz: conversar con Arcel”.

Los jóvenes que concursaron en esta edición lo hicieron con dos ponencias, premiadas en igual cantidad: el segundo peldaño fue para Grethel Blanco, de Camagüey; y el primero para Dianelis Antúnez, de la provincia sede.
La comisión de obreros recibió ocho trabajos entre los que fue reconocida Elsa Hernández, de Villa Clara; el segundo lugar fue para Pedro Villavicencio; y el primero fue para el holguinero Antonio García.

Los profesionales concursaron con 40 ponencias de 13 provincias del país, de las cuales recibieron cuatro menciones repartidas entre Ciego de Ávila, Villa Clara, Cienfuegos y Las Tunas. Por su parte, el premio especial del jurado fue para Oreidis Pimentel, de la Ciudad de los tinajones. El tercer galardón fue para María Solas, de Matanzas; el segundo escaño lo obtuvieron Ariel Pupo y Odalis Pérez, ambos del Balcón del Oriente; y el primer premio fue para el Dr. C Antonio Topes y Ángela Peña, ambos de nuestra provincia.

La jornada de clausura fue momento propicio para reconocer a dos personalidades de la historiografía holguinera que han dedicado su vida por salvaguardar el patrimonio local, y en este caso específico el azucarero: el Dr. C Antonio Topes, y el Lic. Hirám Pérez, presidente de la Unión Nacional de Historiadores en Holguín.

El galardón más importante del evento constituye el Premio Especial de Patrimonio Histórico Azucarero, conferido en esta 19na edición al trabajo “Patrimonio científico del ICIDCA”, colectivo de autores que recoge la memoria histórica de 55 años de investigaciones del Instituto de derivados del azúcar.
En los preludios de la mañana fueron conferidos además 15 reconocimientos en comunicación institucional a diferentes empresas de AZCUBA que han realizado acciones relevantes en este acápite.

El cierre de todas las actividades del Encuentro Nacional de Patrimonio Azucarero, que por estos días encontró sede en la Ciudad de los parques, se realizó a través de una noche cubana, auténtica, donde el arte evocó nuestras raíces, a la vez que celebraba su influencia contemporánea. A la Sala Alberto Dávalos del Teatro Eddy Suñol arribaron el Proyecto de Narración Oral Palabras al Viento, la Compañía de Danza Contemporánea “Codanza”, y el quinteto “Feelings”: música, danza y actuación se fusionaron para despedir a los invitados nacionales que por estos días disfrutaron de la hospitalidad holguinera al tiempo que conocían un poco más sobre este terruño nororiental donde el azúcar también endulza parte de su historia.
Por Julio César