Llegan los humoristas al terreno y acto seguido sus contrincantes de la prensa le preguntan: ¿qué te pongo, lo de siempre?
Al estilo de una orden habitual en el mejor de los establecimientos de servicios se dan los partidos entre el equipo de peloteros, integrado por periodistas de Holguín, y el que conforman los humoristas que cada año nos visitan para el Festival de Humor para Jóvenes Satiricón.
Este 2020 no fue excepción y como en años anteriores, la VII edición trajo consigo una aplastante victoria del plantel local por encima de los retadores “capitalinos”.

Un entretenido espectáculo, no con tantos horrores como de costumbre-excepto los toreos de Eider en el center field-, ofrecieron ambos planteles hasta el quinto inning del juego, cuando “los cómicos” empataron el choque a cinco carreras, pero como la alegría en casa del humorista dura poco, en la propia entrada, sus rivales le apabullaron con un racimo de siete carreras, para poner el encuentro 12 por 5. En resumen, y si de masoquismo se trata, luego de recibir tal paliza en siete entradas, los retadores foráneos decidieron alargar la agonía y llevar el encuentro a nueve capítulos, así, las doce anotaciones se convirtieron en 15, y las 5 solo aumentaron en una para cuando cayó el último out.
Lo dije en ocasiones anteriores y lo sostengo aún, es admirable el empeño que ponen estos muchachos que anhelan realizar una buena actuación fuera del escenario, pero tristemente el terreno tiene una versión diferente, o por lo menos, cuando vienen al nororiente cubano, se demuestran sus pocas dotes deportivas. De igual forma sigue en pie la propuesta de que cambien de deporte y, para no llevarlo a los extremos, que no sea yaquis, mejor dominó, pero ni softbol, ni pelota, el mal que les aqueja no tiene cura y al plantel holguinero parecen no poder ganarles en un futuro mediato cuando se trata de strikes y bolas.

Más allá del choteo, y aunque en su defensa los humoristas digan que nosotros, la prensa, tergiversamos la información a nuestro favor, aunque al final se imponga la realidad…, en la tarde de este miércoles 26 de febrero, como en todas las precedentes, gana el deporte, la confraternización, el público que disfruta de un espectáculo sin telón donde sobra el humor y la diversión sana, pero, sobre todo, ganan los de siempre: la prensa.