
Quizás uno de los momentos más emblemáticos que guarda la esencia de nuestra 36 Semana de la Cultura lo encontramos en el Museo Casa Teniente del Gobernador. Cada enero su amplio patio cobra vida alrededor de El Limonero, convertido en centro de las mejores tertulias para holguineros ausentes, presentes e incluso algún que otro foráneo sorprendido por el ceremonioso ritual.

Hasta allí llegó la guaracha inconfundible de Los Guayaberos para amenizar el debate con su socorrido “Cuidao con el perro q muerde calla’o, muy a tono con la temática que generó la calurosa advertencia musical en torno al béisbol holguinero. Con ellos el tenor holguinero Julio Proenza también compartió escena.
Otra calurosa bienvenida generaron algunas de nuestras estrellas beisboleras. Su presencia respondió a la invitación para dialogar en torno al Beisbol de ayer y hoy, extendida a antiguas figuras, especialistas del Museo del Deporte e integrantes de la peña La Campana.

Año tras año El Limonero se prestigia con la presencia de grandes hijos de esta tierra, la más hermosa, para agasajarlos justamente por sus muchos aportes como merecieron el artista de la escultura Argelio Cobiellas y el promotor cultural Jesús Téllez.
Lo que parecía ser emboscado por la lluvia se afianzó en el más memorable encuentro entre seguidores del deporte nacional quienes, de la mano de la historiadores Georgelina Miranda y Norton Méndez, recrearon la génesis de esta práctica deportiva cuando solo era un juego replegado por nuestros aborígenes y registrado por ojos y plumas españoles; o cuando el primer bate llega a la Isla allá por 1864 junto al vocabulario de acento norteamericano que a actualmente dicta las reglas.

Del juego de las bolas y los strikes pocos son indiferentes. En Cuba solo se prohibió disfrutarlo en 1868 cuando provocaba alboroto entre las tropas independentistas. Muchos y buenos exponentes resguardamos por acá como Esteban Bellán, primer isleño que integró las grandes ligas. Otras referencias significativas surgieron con el Palmar de Junco, escenario revolucionario importante y primer campo de pelota.Poseedora de una larga historia, la pelota en Holguín suma unos 137 años. Su llegada en 1881 se debe al independentista José Grave de Peralta y Cardet, hijo mayor de Julio Grave de Peralta, quien lo introdujo acá. Se dice que el reconocido veterano de la guerra del 95 era un ferviente admirador de la pelota.
De cómo fueron los avances y logros del béisbol holguinero durante la República e intervención norteamericana cuando se replica con fuerza en el oriente con exponente como el lanzador Conrado Rodríguez, lanzador estelar cuyas habilidades le valieron ser el primero en jugar profesionalmente junto al legendario equipo Almendares; y su posterior institucionalización tras el triunfo revolucionario también conocimos cuando se crean los principales parques deportivos y glorietas , hasta su auge en la década de 1980.

Por entonces, varias estrellas de la pelota en los municipios brillaban en lides internacionales Y cómo no establecer el diálogo generacional entre las antiguas glorias y el actual manager del equipo holguinero Noelvis González junto a la prensa local. Todos concurren bajo la sombre del limonero, aun joven, que precisa del cuidado y riego de los invitados para que, nuevamente, sea pactada la cita en 2019.