
Del 1ro al 7 de julio se estará celebrando la edición decimocuarta del Festival Internacional de Cine de Gibara, convocatoria que promete superarse a sí misma gracias a la feliz permanencia de músicos, teatristas, actores, productores y todo un pueblo que por estos días abraza al séptimo arte y el legado de Humerto Solás en un solo estandarte.
El panel ‟Producción, distribición, distintas miradasˮ abrió las jornadas teóricas auspiciadas por el certamen al asumir un enfoque pluralista e inclusivo en las producciones cinematográficas. Así fue defendido por los productores Nicole Rocklin (USA) y Stephen Bayly (Reino Unido), junto a los cubanos Inti Herrera y Reymel Delgado.
Bajo la atinada conducción del productor Inti Herrera se sucedió la ronda de preguntas. ¿Cómo se desarrolla el rol de productor creativo? ¿Qué alianzas institucionales activar para los mejores proyectos? ¿Cómo movilizar mecanismos de distribución eficientes?
Nicole Rocklin, productora crreativa estadounidense, apuesta por la historia ante todo. Las suyas destacan por ser socialmente comprometidas y complicadas. En su haber se presenta al Festival Spotlight (En primera plana), que narra una historia ganadora del Pulitzer. Para ella, todo inicia por esa primera idea. “Espero encontrar muchas así en Cuba.”

Como productora, la perseverancia tiene un rol clave. Han transcurrido ocho años para concretar unos de sus proyectos, que defiende a pesar de tantos NO. “He decidido contar las historias más difìciles”. Para ello se acompaña con el mejor equipo posible: guionistas, realizadores, actores. Sobre la distribución, apunta, existen múltiples opciones desde compañías especializadas hasta distribuidores privados.
Desde Reino Unido, el productor y director Stephen Bayly compartió su experiencia de trabajo desde la reconocida Escuela Nacional de Cine de Londres (NFTS). A su juicio, puede replicarse esta institución propiciadora de proyectos inclusivos. Se trata de una estrategia impulsada a nivel de gobierno, cuyo apoyo garantiza los derechos fundamentales a las minorías.
“Es una perspectiva asumida en otros países de la Unión Europea”, la que se acompaña con un enfoque inclusivo, se trata de asumir proyectos que califiquen por mostrar/concienciar sobre cualquier forma de discriminación (género, racismo, orientación sexual, religión).
Otra realidad diferente se palpa en la Isla donde productores como Reymel Delgado asumen su trabajo desde lo independiente; navegando entre lo creativo y lo comercial. “Vemos nuestros proyectos como hijos”, que nacen con el esfuerzo y tiempo doblemente invertido, siempre en búsqueda de financiamiento.”
Como particularidad, sus obras solo se distribuyen si logran ganar visibilidad en eventos y festivales internacionales. Nos preocupamos, más allá de una buena historia por concebir un producto que cumpla, primeramente, con estándares comercializables.
El público asistente se arriesgó a la interacción. A dos idiomas, en tres direcciones, dando una visión plural desde zonas creativas tan diferentes como Estados Unidos, Cuba e Inglaterra.
Por: Claudia Hernández Maden
Fotos: Carlos Rafael