¡A reírnos en el Satiricón!

Publicado el Categorías Artes Escénicas, Holguín, Humor, Noticias

Por Erian Peña Pupo

Grupo Etcétera. Fotos: Adrián Aguilera

Cada febrero el humor en Holguín está de moda.El resto del año, salvo alguna presentación esporádica que llega a la ciudad, solo los “holguineros ausentes” de Etcétera contagian con sus presentaciones la risa colectiva que se esparce por el Eddy Suñol.

En estos días, del Festival de Humor para Jóvenes Satiricón todo el mundo habla. Digamos que se ha convertido –a fuerza de tesón de sus organizadores, calidad y también gracias a la naturaleza del cubano, que se ríe incluso de sus problemas– en uno de los eventos más esperados del año, de esos que son capaces de abarrotar salas enteras.

Todos quieren disfrutar, aunque sea, una función.Mucho más si es la gala inaugural o, en cambio, la gala de clausura. Porque así pueden ver sobre el escenario a más humoristas. Reírse el doble. Por eso las largas colas para comprar las entradas. Ya nos lo habían advertido: todas las entradas para el primer día estaban completamente agotadas.Parece que las personas –acosadas por el estrés diario– necesitan disminuir los niveles de epinefrina y cortisona en el organismo, y la risa es la mejor forma de lograrlo.

Kike Quiñones, director de la institución que lidera la vanguardia humorística en Cuba. Foto: Adrián Aguilera

La larga cola el día inaugural en la entrada de nuestro coloso art decó, a cuyos 80 años se dedica el evento, junto a los 25 del Centro Promotor del Humor, parece confirmar esto. Con su mejor ropa, porque el humor sin dudas lo merece, la gente espera el sonido de la campana, la luz encendida y Kike Quiñones, director de la institución que lidera la vanguardia humorística en Cuba, afirmando orgulloso: “Este Festival tiene un respaldo incondicional del público, que hace que también tenga esa presencia importante en la vida holguinera. Dentro de todas esas instituciones que se involucran no solo está la presencia escénica de los artistas, sino también los procesos investigativos, las ponencias, los eventos teóricos, el intercambio con jóvenes creadores”.

Esta vez Kike aprovechó para agradecer y estrechar la mano a Faustino Fonseca, director provincial de Cultura en la fecha fundacional del Satiricón, por su impulso y dedicación al evento, considerado uno de los más importantes de su tipo en Cuba. Además, agradeció a instituciones y autoridades políticas y gubernamentales presentes en la apertura, entre ellos Ernesto Santiesteban, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y su primer secretario en Holguín, y Julio Cesar Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular en la provincia.

Hay quien prefirióel humor no verbal de La oveja negra: un humor de situación a la usanza de los viejos clásicos, cargado de gestos, posturas, enredos… Otros, a los holguineros de Caricare: esta vez fue Onelio Escalona, en la piel de un chinito de Cantón,quien derrochó un humor inteligente e ingenioso. Los más rieron con Komotú y ese actor singularísimo que es Miguel Moreno, La Llave, conocido por muchos gracias a su interpretación del inspector del Taller “Bartolete Pérez” en el programa televisivo Deja que yo te cuente. Ahora, acusado del asesinato de la vaca Dionisia por tener “picadillo enriquecido” en su refrigerador a fin de mes, tiene que demostrar su inocencia…

Algunos prefirieron a Kike Quiñones dando vida a una “cantante” improvisada en más de un sentido y rieron, más que por los chistes, por el desparpajo y su cantoneo al caminar. Otros volvieron a “destornillarse” con Etcétera y sus ingeniosos sketchs, demostrando, contra los que algunos puedan pensar, que siguen siendo profetas en su tierra.

 

Varios prefirieron a Los hepáticos y disfrutaron la entrevista “en vivo” entre Rikimbili y El Colorao, “desde Holguín para toda Cuba y el resto del mundo”. Paréntesis: aún me pregunto cómo Rikimbili logra ser uno de los humoristas más “pesados” y además más gustados en Cuba. Otros rieron bastante con La leña del humor y su propuesta escénica: tres ladrones intentando robar subterráneamente un banco para comprar tequila…

Otros –al salir del teatro y dentro también– subrayaron la abundancia de chistes fuera de tono y contexto; puestas desbalanceadas; palabras groseras que poco aportan al desenvolvimiento escénico y dramatúrgico de una puesta, incluso al propio hecho humorístico en sí…

Pero en el humor –como en la viña del Señor– hay de todo. “De lo que se puede hablar y de lo que no también”, como dice la canción que, cuando bajaba el telón, quedó de fondo en el Suñol, mientras muchos partían risueños,pensando cómo conseguir una entrada para otro día cualquiera, porque quien le toma el gusto al Festival de Humor Satiricón…