Por Erian Peña Pupo
Hoy casi en desuso, salvo para la obtención y duplicación de obras de arte, la litografía es el procedimiento de impresión creado por el tipógrafo alemán Aloys Senefelder en 1796 que unifica la muestra La primera piedra, expuesta en el Museo de Historia de Gibara.

Más allá de las diferentes técnicas que dentro del grabado abarcan el tratamiento litográfico –la cromolitografía, por ejemplo, permite la reproducción litográfica en colores–, la exposición parte del trabajo de La lavandería, espacio para el arte, un sitio multifuncional creado y dirigido por Rafael Pérez Alonso en Playa, La Habana, donde “se trabaja en el rescate y mantenimiento de la litografía sobre piedras de Baviera como técnica tradicional de reproducción y creación de obras de arte”, comenta Max Delgado Corteguera (Max DC).
“En La lavandería se hace de todo a nivel creativo”, añade Max DC, quien nos asegura, además, que “esta exposición es el trabajo de casi un año con diferentes artistas de México, Argentina, Holanda, España, Suiza, Cuba… donde intentamos que ellos lleven a sus lugares de orígenes esa tradición como elemento de creación, y al mismo tiempo, mantenemos allí un espacio abierto de intercambio que nos ha servido para colaborar con el FICG”.

Estas piezas creadas en litografía –que etimológicamente significa “dibujo en piedra”– son ejercicios en técnicas diferentes como “resultado del trabajo experimental que realmente mantiene vivo un procedimiento con doscientos años, desaparecido hace casi cien”, añade Max.
Piezas de Eduardo Abela, Cuty Ragazzone, Rancaño, Jorge Perugorría y el propio Max DC, entre otros, ocupan las paredes del Museo de Historia gibareño para demostrarnos la validez creativa de un procedimiento que encandiló en su momento a grandes artistas como Picasso, Toulouse-Lautrec, Joan Miró, Ramón Casas, Piet Mondrian y Antoni Tápies.