Para aprender y enseñar

Publicado el Categorías Holguín, Noticias, Teatro y Danza

En su spanglish balbucea algunas frases: completa unas o deja a la interpretación del espectador, sin embargo no encuentra barreras idiomáticas cuando de enseñar se trata.

Así llego a Holguín para regalar su arte Robert Jone Priore con motivo de la V Edición del Concurso de Danza del Atlántico Norte y Grand Prix Vladimir Malakhov.

El Taller se desarrolla dentro del programa del Concurso. Foto del autor

El bailarín, maestro, coreógrafo y director de “Priore Dance Company”, arribó desde los Estados Unidos a la nororiental provincia de Cuba, para impartir par de clases sobre Técnica Contemporánea.

Conocimientos bilingües protagonizan la mañana donde el mensaje llega por encima de la gramática, fonética, o el idioma en general, pues el cuerpo es quien al final se expresa mejor.

Con libertad de movimientos, piruetas y saltos se realizan al compás de una pieza musical, y mientras el maestro explica, los pupilos imitan, intentan acercarse al objetivo del primero, que al final no es otro sino inculcar parte de su experiencia a los jóvenes talentos.

Al prestigio del bailarín estadounidense le ha concedido, entre los principales premios y honores, el Proyecto de Comisión de Baile Local del Centro John F. Kennedy, en 2015, y al año siguiente, fue nombrado como uno de los tres coreógrafos encargados de Level-Up en el Dance Gallery Festival en la ciudad de Nueva York; ha viajado además por todo el mundo para organizar bailes y talleres en países como Argentina y Cuba, y presentando trabajos a través de su propia compañía. También es notable su ubicación entre los doce mejores del City Dance School y el Conservatory en la Final del Grand Prix de Youth America en la categoría de conjunto, por su actuación en “Fuego de Priore”.

Priore-extremo izquierdo de la imagen-, es un joven bailarín de sobrado talento. Foto del autor

Al Malakhov se le deben y agradecen momentos como estos, pues solo en septiembre la Ciudad de los Parques se convierte en un escenario gigante donde varias instituciones artísticas como la sede de la Compañía Codanza, en función del prestigioso evento, devienen en espacio para cultivar la danza y las artes en toda su magnitud.