La noticia marcó la mañana del pasado domingo 23 de septiembre, en un principio captó el asombro de muchos presentes, luego la nostalgia, la añoranza, y a la vez el desenfreno por disfrutar esta última semana de concurso luego de que no regresará en 2019, como tradicionalmente sucede, sino que habrá que esperar dos años para volver a disfrutar de la danza.

Hasta 2020 tendrán los jóvenes bailarines cubanos para preparar las obras que presentarán en la VI Edición del Concurso de Danza del Atlántico Norte y Grand Prix Vladimir Malakhov, pues la presente ya es parte de la historia de Holguín, de Cuba, y puede que hasta del mundo.
Noche de despedidas fue la de este sábado 29 de septiembre cuando se realizó la clausura del Festival para las artes realizado en el Nororiente cubano. Para la noche, como ya es habitual, un abarrotado Teatro Eddy Suñol, contempló la premiación de los 12 finalistas, elegidos entre un total de 30 concursantes.
El ya tradicional jurado del concurso ostentó como presidente a la estrella de la danza mundial Vladimir Malakhov, la Maestra Liliam Padrón, y el empresario Paul Seaquist.
Por su parte, los bailarines holguineros arrasaron con los premios colaterales que entregan las instituciones de la provincia, con excepción de una obra que destacó por su jocosidad, pero a la vez profesionalismo y destreza en las tablas, hablo de “Je te Haime”, de la compañía española invitada al Concurso, “HURyCAN”, quienes propusieron una pieza donde la torpeza es cuidada al detalle para recrear situaciones incómodas y risibles, pero en una coreografía bien concebida y elevadamente profesional que mereció alcanzar otros lauros, no solo la “Mejor dramaturgia”, que entrega la Uneac.
El resto de los premios colaterales fueron entregados por instituciones del patio como el Fondo Cubano de Bienes Culturales, quien otorgó el premio al “Mejor diseño” a “En el jardín de Aranjuez”, de la Compañía Codanza, obra que realmente resalta, no solo por la belleza de la música y el lugar que le dan título, sino por la sencillez, pero a la vez encantadora concepción de los detalles escenográficos e interpretativos.

La Egrem premió como la “Mejor música” a “Ofrenda de Toro”, de la Compañía Codanza, obra que destacó más en otros aspectos artísticos e interpretativos que en el fonográfico. Artex coincidió en obra para reconocer como “Mejor espectáculo” a la propia “Ofrenda de Toro”, concebida por el joven periodista Edgar Ariel. Por otra parte, y como “revelación de talento” sobresalió Leandro Domínguez Rodríguez, de Holguín, quien es además una promesa en ascenso para la danza nacional.
Antes de entregar los “Grand Prixs Vladimir Malakhov”, Paul, en un irrespeto bien fundado al guión de la velada, invitó a los participantes del Concurso a subir al escenario: frente al telón, antes vacío, una imagen avizoró que la danza no irá cuesta abajo en un futuro, y que quizás el sueño de muchos encontrará una noche eterna y un dulce despertar.
No es coincidencia que anteriormente mencionara a “Je te Haime” como una obra que mereció otros galardones, pues los ibéricos partieron hacia Europa con su equipaje repleto del reconocimiento de los presentes en estas noches únicas, quienes eligieron, con un total de 547 votos, a esta pieza como la de más popularidad o Premio del Público.
La primera persona que entró en la noche de este sábado entregó el premio de la popularidad al bailarín español y acto seguido comenzó la avalancha de lauros y ovaciones: el “Grand Prixs Vladimir Malakhov” en la categoría de “Mejor Puesta en Escena” quedó desierto, por decisión del Jurado, en su tercer y segundo lugar, así como en el Gran Premio, solo el primer lugar-que está por debajo del mencionado anteriormente-, fue compartido por las compañías Codanza y Danza del Alma.
El desempeño coreográfico fue en tercer lugar para Marien Valdés, Candelaria Anthelo & Arthur Bernard Bazin (ESP), el segundo para Vianky González (Holguín), y Norge Cedeño (La Habana), conjuntamente con Yoel González (Guantánamo), compartieron el primer lugar. De igual forma el Gran Premio quedó desierto por decisión del Jurado.
Finalmente, los mejores intérpretes fueron: en tercer lugar-compartido-, Aracelis Dianet (Guantánamo) y Julio César Rodríguez (La Habana); en segundo peldaño Liannet Díaz Silva, e Inés María Preval, ambas de Codanza; y la primera posición fue para Hermes Orestes Ferrer Clemente, de La Capital.

El Grand Prix fue para Thaís Suárez Fernández, perteneciente a la compañía “Other side”, de La Habana, alcanzado con la obra “Isla-escena del crimen”. El misterio, la intriga y la desolación, en una simbiosis de sentimientos oscuros marcados por el acontecimiento negativo, destacan en la pieza galardonada que cuenta con un sobresaliente trabajo de su protagonista, unido a la acertada elección musical, exhibiendo además una elevada factura artística, elemento reconocido por el prestigioso jurado del Concurso.
Paul por su parte aprovechó la ocasión para homenajear a una directora, coreógrafa y bailarina que los ha apoyado-a él y Malakhov-, desde el primer momento en que propusieron la idea del concurso en Cuba, y “sin la cual no hubiese sido posible llegar hasta el día de hoy”: la Maestra Liliam Padrón; el momento fue propicio además para recordar y a la vez reconocer a una institución que les recibe y les propicia desarrollar el importante evento: el Teatro Eddy Suñol, que en 2019 estará de cumpleaños y, lamentablemente-resaltó Seaquist-, no estarán para celebrarlo.
Ante las principales autoridades de la provincia, Maricel Godoy, directora de Codanza y Copresidenta del Concurso, destacó que este V Aniversario se vistió de novia con el conocimiento, el intercambio y el reencuentro con la Historia, que devendrá en rescate de lo más auténtico y genuino de la danza cubana: “Sueño en convertir a Holguín en capital de la danza a nivel del país, y no me detendré hasta lograr mi empeño si ustedes me secundan, Vladimir, mantendremos la llama encendida hasta tu regreso en 2020, solo nos queda esperar por ti”.
Malakhov, a su vez, expresó su pesar por ser esta la última función del Concurso en este año, y agardeció a los holguineros por el cariño que siempre tienen para él durante estas visitas: “Me duele al despedirme no poder decir hasta el año próximo, y en su lugar, nos vemos en 2020. Holguín es mi segunda casa y en cada regreso saludaré a todos los que me esperen con los brazos abiertos”.