Con las palabras de apertura, a cargo del Dr. C. Eduardo Rafael Ávila Rumayor, presidente del Comité Organizador de la XXIV Fiesta de la Cultura Iberoamericana, quedó inaugurado el XII Congreso Iberoamericano de Pensamiento, en los salones del Hotel Pernik.

La música del Cuarteto Opus precedió la conferencia inaugural “Cuba y su economía en los nuevos tiempos, retos y perspectivas”, por el Dr. Ciencias Económicas Juan Triana Cordoví, del Centro de Estudios de la Economía Cubana en la Universidad de La Habana.
En contextos de cambios y actualizaciones, Triana nos convidó a “repensar la economía”, mediante un bosquejo profundo por las peculiaridades y características de la economía cubana. El investigador subrayó cuestiones como el poco crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y la necesidad de incrementar la exportación de servicios como el turismo y la medicina. “Cuba no exporta porque no produce, no producimos lo suficiente y no sabemos exportar, además importamos más de lo que exportamos”, subrayó.

“Cuba depende mucho de sus importaciones. Tenemos una cultura importadora formada casi desde la colonia. Las exportaciones cubanas han decaído en los últimos años y las que permanecen son la farmacéutica–biotecnológica, los habanos y el ron; el país tiene que transformar su matriz de exportación, moverse de productos fáciles a otros más sofisticados”.

Triana abordó la necesidad de diversificar productos y mercados, el salario nominal y real medio mensual, “un problema serio que impacta en la equidad, en la justicia”, y la conectividad a Internet. “Cuba tiene fuerza de trabajo altamente calificada, pero invertimos muy poco en investigación y desarrollo, a riesgo de descalificación, pues tenemos a muchas personas ubicadas en puestos de trabajo muy por debajo de su calificación”, subrayó el reconocido economista cubano en su intervención, a la que asistieron, además de los participantes, autoridades políticas y gubernamentales de la provincia.
Finalmente Juan Triana se refirió a la Reforma constitucional que realiza actualmente en país, como ese complemento necesario, desde la economía, para que el país pueda desarrollarse. “Esta le dará un marco legal a la autonomía de la empresa estatal, dada la necesidad de construir una economía sólida, moderna y bien insertada en el mundo”.
Con la Bolivia plurinacional de Evo Morales
Por un diálogo multicultural en el continente americano apostó el Excelentísimo Señor Juan Ramón Quintana Taborga, embajador del Estado Plurinacional de Bolivia ante la República de Cuba, en la conferencia “La construcción del proyecto nacional comunitario en Bolivia”, como parte del Congreso Iberoamericano de Pensamiento, en el Hotel Pernik.

Quintana Taborga enfatizó al inicio de su intervención en el “apoyo incondicional al pueblo cubano y nuestra denuncia al bloqueo criminal, ruin, realizado por los Estados Unidos”.
“Sin el pueblo no encontraremos la salida a nuestros problemas históricos”, en la “Bolivia de hoy y la que queremos seguir construyendo”. Este –enfatizó el embajador boliviano– es un “proyecto nacional popular de signo indígena, campesino, obrero… con el liderazgo del presidente Evo Morales”, líder aymara que ocupa la presidencia del país desde enero del 2006 y amigo de la Revolución Cubana y la integración continental.
“Evo encarna a la mayoría del pueblo boliviano que ha sufrido una sistemática práctica de despojo cultural, social, político, incluso del imaginario. Con Evo se está cancelando esto, con sus múltiples plataformas de justicia, pues es como el cristal con el que se puede mirar la historia”; la misma historia de despojos y discriminación que nos recordó el embajador boliviano, donde prevalece su reclamo al acceso marítimo después de varios conflictos armados en los últimos dos siglos, además de la mutilación de la memoria a los que han estado sometidos los indígenas, reconocidos como ciudadanos en 1952 después de décadas sometidos por la oligarquía boliviana y que, con el gobierno nacional comunitario, han encontrado satisfacción a sus reclamos.
El embajador destacó en su intervención que Bolivia fue declarado territorio libre de analfabetismo por la UNESCO en 2008; el Banco Mundial declaró al país como de ingresos medios en 2010; se fortaleció la demanda interna; se redujo la pobreza y la desigualdad en importante grado, además de realizarse la redistribución del excedente económico, a la par de un cambio en la matiz productiva (industrialización) en proceso en el país.
Por Erian Peña Pupo