Por Milena García García
Nuevamente con el tradicional Desfile de coches, el homenaje a los libertadores y el concierto de Pre-Romerías con la cantautora Liuba María Hevia, tradición y modernidad confluyen en este gran espacio que es las Romerías de Mayo.

Los carruajes, esos singulares transportes que han sobrevivido desde la antigüedad hasta nuestros días, volvieron a adueñarse de la principal avenida que atraviesa la urbe holguinera, con el acompañamiento de cientos de invitados foráneos de más de 12 países y artistas de toda Cuba, quienes depositaron ofrendas florales a los próceres de la Independencia Americana.

A la gran caravana se sumaron bicitaxis, motos y autos que con gran algarabía y efectos de luces hacían ondear sus banderas y coreaban la consigna porque “No hay hoy sin ayer” en defensa de una tradición religiosa que se descontextualiza y se convierte en fiesta popular del arte.
La cabalgata llegó justo a la medianoche al Bosque de los Héroes para colocar la última ofrenda floral frente a la urna funeraria donde reposan los restos de Calixto García Íñiguez, el General de las tres guerras.

Luego allí, en tan íntimo lugar, Liuba María Hevia bendijo la noche con su voz angelical y su sosegada apariencia. Con su guitarra humedecida por la madrugada salían temas como Te doy una canción, Algo, Con los hilos de la luna, Ángel y Habanera, Si me falta tu sonrisa, entre otras letras que con exquisitez conformaron habaneras y boleros que exaltaron el valor de ser humano.
El Himno de la Alegría anuncia el fin de la velada. ¡Casi amanece! Vuelven los coches ¡Ya Estamos en Romerías!