Por Rosana Rivero Ricardo
En la experiencia de Benny Moré, bonito, sabroso e igualito que las cubanas bailan el mambo las mexicanas. Mas las similitudes entre ambas trascienden a la música. Para confirmarlo, basta conocer a Ivette Ríos, yucateca que visita por segunda vez a Holguín, para participar en la XXV edición de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana.

“El año anterior me recomendaron una maestra que llegó a Mérida a trabajar. Era Conchita Casals, quien fuera directora del Teatro Lírico de Holguín. A través de ella obtuve el contacto para venir, algo que hacía mucho tiempo quería hacer.
“En 2018 solo pude asistir tres días, pero quedé muy satisfecha con la acogida. El público es exigente y conocedor y me incita a superarme. Por eso regreso. Vine acompañada en el piano por el maestro Andrés Arriaza, quien fuera director del Orfeón Holguín, y es, además, mi coach vocal”.

Ella, al igual que su tocaya espirituana Ivette Cepeda, le gustan las canciones con letras, que tengan “sustancia”. En sus palabras: “mi género es el romántico, ya sea bolero, trova o son”.
Todas esas sonoridades estuvieron presentes en el primer concierto que ofreció en la tarde del 24 de octubre, en la Casa de Iberoamérica, con un repertorio muy a propósito de la región. Hubo música cubana, por supuesto, con temas de Noel Nicola –Te perdono– y del Trío Matamoros –Lágrimas Negras–. También estuvo presente México en las letras de Armando Manzanero y Álvaro Carrillo. Hasta un vals peruano devino bolero en esta jornada en que la artista compartió escenario, improvisadamente, con el solista holguinero Nadiel Mejías.
Esta fue solo una pincelada de la actuación de Ivette en la Fiesta, quien se presentará el día 25, en el Pasacalle Iberoamericano, con el tema Bueno, bonito y barato, del cubano Mauricio Figueral.
“El domingo 27 estaré en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, con un concierto que incluye los temas Tú eres la música que tengo que cantar, de Tony Pinelli y Si yo hubiera sabido, de Orlando Bistell. Añadí tres de las más famosas canciones de José José, como homenaje tras su deceso, y otras composiciones argentinas, peruanas, mexicanas y españolas”.
Eres sicóloga de profesión, ¿cómo llegas a la música?
“Estudié la carrera, pero hace 14 años, poco antes de cumplir los 40, decidí que lo mío, lo que traía en el corazón y me hacía feliz era cantar. Empecé a buscar cómo profesionalizarme, pero soy una intérprete empírica. Tengo algunos estudios básicos de piano para entenderme mejor con los músicos”.
¿Qué crees une a Cuba y tu tierra?
“La música, el clima y la amabilidad de la gente. Ustedes son tan buenos anfitriones como nosotros. Musicalmente estamos conectados, sobre todo en Mérida. Allá la trova cubana y la trova yucateca están muy unidas. Se asemejan muchísimo”.
¿Qué te ha impresionado de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana?
“En cada esquina hay música. Eso me encanta y es diferente. En un lado hay jazz; en otro, rumba y más allá, pop. Disfruto todo”.