Biblioteca Provincial: libros que son historia

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Acercarse por primera vez a la literatura es abrir los ojos al mundo. Inicia así un despertar cultural para el hombre que encontrará en los libros caminos certeros o inquietudes trepidantes. En cualquier caso, lo llevarán a la sabiduría. Por eso no es casual que cuando se levantaba un proyecto social como el cubano, cuyo primer propósito fue cumplir la prédica martiana del “culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”, se pensara en promover la lectura y la literatura como bandera de ese objetivo.

Acercarse por primera vez a la literatura es abrir los ojos al mundo. Foto cortesía de la Biblioteca

Lejos de la capital, donde la vida cultural está doblemente limitada, la Revolución también fue plantando sus semillas desde el comienzo. Es así como a pocas semanas de haber triunfado, el gobierno revolucionario apoyó y se dispuso a darle a los holguineros una biblioteca. Han pasado ya 63 años de aquella fecha y la Biblioteca Provincial “Álex Urquiola” sigue siendo punto de referencia, remanso espiritual y uno de los centros de promoción cultural más importantes del territorio.

Pero la idea de una biblioteca en la ciudad de Holguín, — por no decir, la necesidad—, se venía gestando desde que William Gálvez y la Liga de Jóvenes Martianos propusieron la construcción de una biblioteca para el estudiante pobre, sin embargo, las autoridades locales nunca dieron luz verde al proyecto.

Tras el 1ero de enero, el Dr. Silvio Grave de Peralta organizó un comité pro-biblioteca, se ofreció una función en el Teatro Infante para recaudar fondos y todo el pueblo participó en una colecta de libros para crear el primer archivo bibliográfico de la nueva institución. El 28 de enero de 1959, la Biblioteca de la ciudad de Holguín quedaba inaugurada, convirtiéndose en la primera institución cultural fundada por el gobierno revolucionario.

Para los holguineros de hoy resulta muy común encontrarse frente a la Biblioteca, ubicar los lugares según su distancia con respecto a ella, que la Feria del Libro se inaugure en sus portales o que un día cualquiera lo mismo sea el escenario de un grupo teatral que de la proyección de un audiovisual.Porque más que libros, la Álex Urquiola es un centro cultural. Sin embargo, no fue el edificio que hoy conocemos donde primero se asentó.

Para los holguineros de hoy resulta muy común encontrarse frente a la Biblioteca. Foto cortesía de la institución

Su nacimiento ocurrió en uno de los salones de La Periquera hasta 1961 cuando se trasladó hasta la Sociedad Colonial Española, actual Museo de Ciencias Naturales. Allí estuvo un año más hasta que cambió a la Sociedad Unión Holguinera y con la intervención de la Sociedad Liceo, en enero del 62, la Biblioteca Provincial adoptó el nombre del mártir Álex Urquiola en el edificio que hoy ocupa.

En seis décadas de trabajo la Biblioteca Provincial ha actualizado sus dinámicas a favor de la instrucción, la educación y la promoción cultural en el territorio, alcanzando fronteras que sobrepasan el ámbito literario. Eso es parecerse a los tiempos modernos y a su gente. Con distintas salas especializadas de servicio al público y un fondo bibliográfico que sobrepasa los mil ejemplares, la institución ofrece infinitas posibilidades de acercamiento a la literatura. Sin dudas, la existencia de una sala para personas con algún tipo de discapacidad y la de Fondos Raros y Valiosos dan cuenta de la atención que ofrece a cada tipo de público.

Incluso cuando es necesario ampliar las actividades promocionales hacia otros espacios de la ciudad, los profesionales y técnicos que allí laboran están preparados para llevar la biblioteca hasta los lectores, tarea que se hace imprescindible en tiempos de comunidades digitales y dispositivos tecnológicos, donde si bien la lectura encuentra amplias posibilidades para su difusión, también se ve desplazada por contenidos de fácil gestión y consumo.

En los últimos tiempos, destaca el trabajo desde las redes sociales como plataforma para divulgar títulos y autores, promover espacios de encuentro con intelectuales de la provincia y generar contenidos de interés relacionados con la literatura. Durante el período aislamiento por la Covid-19, esta fue una solución decisiva que contribuyó a mantener el vínculo entre la biblioteca y su público.

Un grupo de promoción se encarga mensualmente de crear una programación funcional a los objetivos promocionales de la institución. Así mismo, existen lazos con otras instituciones de la provincia que posibilitan la existencia de propuestas mucho más atractivas. En este caso, destaca la Piñata de Letras, peña que junto a Ediciones La Luz, la bibliotecaria y promotora Lizue Martínez y la periodista Liset Pregorealizan en la escuela para niños débiles visuales “La Edad de Oro”. Esta ha sido una oportunidad para pensar y desarrollar una promoción de la literatura diferente, atendiendo a las necesidades de un público especial.

Un grupo de promoción se encarga mensualmente de crear una programación funcional a los objetivos promocionales de la institución.

Con cada aniversario de la Biblioteca Provincial “Álex Urquiola” celebramos también el natalicio de José Martí. Ninguna fecha mejor escogida para asegurar que “leer es crecer”.

Por Lilian Sarmiento Álvarez