Muerte prevista en el guion

Publicado el Categorías Festival Internacional de Cine de Gibara, Gibara, Noticias, Teatro y Danza

Por Edgar Ariel

La compañía Codanza regresa al Festival de Cine de Gibara. Esta vez–aparte de otras presentaciones colaterales– presenta Muerte prevista en el guion, que sale por primera vez, del espacio teatral tradicional. Esta pieza, de la coreógrafa argentina Susana Tambitti, a casi veinte años de su estreno  sigue en el repertorio activo de la compañía.No hay que asombrarse, veinte años no es nada, consabido, lo demuestra, en París,La cantante calva de Ionesco, que lleva sesenta años en cartelera.

Muerte prevista en el guion. Fotos: AA

El patio central de la Casa de la Cultura fue el espacio escogido. “La ruptura con el escenario convencional de las salas es una de las más provocativas búsquedas de los últimos tiempos. Ello ha tenido que ver íntimamente con la relación espectador-ejecutante”.

Con Muerte prevista en el guion nos enfrentamos a una arquitectura coreográfica plena en dificultades técnicas e interpretativas; tiene esto que ver con una de las zonas exploratorias dentro de la obra: el entrenamiento yexplotación del cuerpo del bailarín en la contemporaneidad. Muerte… ha sido hasta calificada de ballet contemporáneo y encierra dentro de sus presupuestos un notable ensayo de criterios posmodernistas sobre la muerte del Todo, ligada a la historia de la danza y la escenificación teatral.

Muerte prevista en el guion. Fotos: AA

En el posmodernismo la relación entre arte y técnica desvalorizó el antiguo concepto de lo bello plasmado en la disciplina estética para darle mayor importancia al concepto de la obra que a la obra misma. Esto hizo que la expresión interior del creador fuera más importante ante los ojos del espectador que la propia obra.

Muerte prevista en el guion es una obra eminentemente posmodernista en cuanto desarticula-deconstruye modelos de la representación trágica, mediante un desparpajo paródico que pone en evidencia apuntes a la “decadencia cultural” finisecular en que fue creada. Cultura de mezcla (y a veces mezcolanza) de todo lo que circula a través de los medios de comunicación “de masas”, que suele transitar de lo sublime a lo ridículo.