Sonrisas y risas de Lauro Hechavarría

Publicado el Categorías Artes Escénicas, Artes Visuales, Holguín, Humor, Noticias, Uneac

Por Erian Peña Pupo

Surgida a la par del desarrollo de la presa, no sería hasta mediados del siglo XX y en las páginas de periódicos estadounidenses como The New Yorker, cuando la viñeta pasaría a llamarse caricatura, y el humorista gráfico, caricaturista. Se expandía así por todo el mundo un “nuevo estilo de hacer humor”, con renovadores del género como Chas Addams, George Price, Virgil Partch, Saul Steinberg, Chaval, Bosc, André François y Siné.

Fotos: Adrián Aguilera

En Cuba muchas de estas viñetas “costumbristas” aparecerían en la prensa colonial, como las del español Víctor Patricio Landaluce, pero no sería hasta las primeras décadas del siglo XX cuando cobraría auge en importantes publicaciones como Diario de la Marina, Bohemia, El Mundo y Carteles, a la par de nombres como Ernesto Blanco, Valls, Conrado W. Massaguer, Maribona, Eduardo Abela, David, Mario Kuchilan, y René de la Nuez.

Después del triunfo revolucionario, nuevos exponentes (José Luis Posada, Juan Padrón, Pedro Méndez, Lacoste, Ares, entre muchos otros) y publicaciones –Palante, DDT, Melaíto, Pionero, La Calle, Alma Máter, Juventud Técnica, entre tantas– consolidarían una época de oro en este tipo de expresión artística que no ha vuelto a recobrar ese esplendor.

La muestra Humor: Sonrisas y risas, de Lauro Hechavarría Osorio, expuesta en la sede provincial de la Uneac, resulta continuidad de esta tradición cubana en el humorismo gráfico.

Lauro, reconocido artífice de la escultura monumental holguinera y de las artes visuales en general, reúne una selección de piezas que traslucen un caricaturista versátil e ingenioso, dueño de una línea segura y que, además, se apropia del collage y sus posibilidades en su propuesta. Desde las típicas relaciones de pareja, situaciones cotidianas miradas a través de la ironía y la parodia, la inclusión de elementos de la cultura universal, hasta temas de ingente actualidad política, están presentes en la muestra.

Mediante el collage –desde una obra de Picasso y La gran ola de Akatanawua hasta Batman o un cuerpo profusamente femenino–, Lauro aporta ingenio y vitalidad a las piezas. Lo mismo con sus obras de humor político, de larga data en la tradición cubana: aquí Lauro Hechavarría pone en el centro de su diana al presidente estadounidense Donald Truhm y sus constantes rejuegos en la geopolítica mundial en menosprecio de la paz.