Por Julio César
¿Qué mejor forma de calentar el cuerpo que bailando? Las frescas noches que desde hacece algunos días nos acompañan, invitan a entrar en calor a través de un buen pasillo, mucho mejor si es de casino.
El céntrico Parque Calixto García de la Ciudad de Holguín acogió durante la noche de este miércoles 20 de noviembre el Encuentro Municipal de Ruedas de Casino.

El portal de la Casa de Cultura Manuel Dositeo Aguilera devino en escenario para la presentación de las cuatro agrupaciones concursantes: los futuros médicos de la provincia se congregan en Vidanza, artistas aficionados que ostentan la categoría de Nacional, de la Escuela Pedagógica se sumaron los Elegantes del casino, por su parte, del reparto Pueblo Nuevo arribaron los muchachos de Explosión cacinera, y del aledaño Consejo Popular San Andrés, El Tren.

Al popurrí de temas populares bailables interpretados por la Orquesta Bolero-salsa, las ruedas contrincantes hicieron gala de su talento, llamado de la sangre, del oído que no puede quedarse inerte al contagioso ritmo mientras se embullan los pies.
Al rescate de las tradiciones culturales se suma este evento, con convocatoria provincial y nacional. Para la ocasión en su variante del municipio Holguín, las cuatro agrupaciones danzarias alcanzaron reconocimientos: la Mención fue para Los elegantes del casino, el Tercer lugar fue para Vidanza, el Segundo para Explosión cacinera, y el lauro principal fue para El Tren, rueda de casino que representará a la localidad en el certamen a nivel de provincia.

Un baile de salón creado en Cuba por el pueblo, donde confluyen diversos elementos aportados por sus antecesores en un proceso evolutivo y orgánico, es el casino, que surgió como una manifestación danzaría anónima, en el seno de las clases populares urbanas.
Sobrada diversión individual y colectiva provoca el contagioso ritmo que le da pie, al tiempo que no identifica a ningún mito religioso y sus movimientos no tienen alguna significación particular: la dinámica contemporánea se ve reflejada en la gran creatividad y libertad de sus movimientos corporales y espaciales.
Este estilo de baile refleja hoy, con gran fuerza, el carácter propio del pueblo cubano, y constituye además una síntesis de los rasgos que nos caracterizan, como compendio de todos los componentes de la nación. Su popularidad y preferencia en el público se ha mantenido varias décadas, por lo que forma parte ya del patrimonio cultural.