Por Bernardo Cabrera
El arte lo acompaña hasta en el nombre y por su afición parece que tuvo consolas cuando niño en lugar de sonajeros. Sus composiciones van más allá del acostumbrado puk, puk, puk de las fiestas y habla en presente perfecto el lenguaje de la música electrónica.

“Desde los primeros años del preuniversitario me vinculé con mi vecino Alberto García, que tenía un equipo de audio. Juntos hacíamos chequeos de emulación y fiestas informales en las casas hasta que en el 2013 conocí al DJ productor holguinero Alexei Parra, conocido como DJ Alex6music. Tuve que quedarme a trabajar por él una vez en un club y a partir de ahí me empezó a interesar más el trabajo como profesión y no solo para poner música.
“En ese año trabajé con él y empecé a presentarme en las Romerías de Mayo, festivales del género, eventos de la ciudad y, a finales del 2013, comencé a crear por inquietudes artísticas y para exteriorizar lo que sentía”.
Para ser DJ productor en Cuba es imprescindible una gran dosis de auto preparación y superación constante pues no existe una escuela que los forme. Él ha aprendido casi todo lo que sabe de pinchar y mezclar de forma autodidacta y en Internet, donde sigue las masterclass de DJ profesionales, cursos y tutoriales en Youtube, para luego cacharrear.

“Lo más importante es la creatividad porque los equipos son necesarios, pero hay que ser creativos a la hora de hacer una sesión. La gente piensa que el DJ es el que viene a poner música, no el artista, el que crea, estudia, construye.
“La idea es llevar una historia en cada sesión desde que le das el primer play hasta el final, que sea una secuencia completa. Para ello hay que ensayar, prepararse, estudiar el público al que te vas a dirigir, la música que vas a llevar, el orden en que la vas a mezclar y la estética a definir.
“Además, siempre es bueno vincularse con otros productores y darle tus creaciones a otras personas para que las escuchen y te aconsejen desde sus perspectivas. Para mí el público es muy importante porque brinda una constante retroalimentación y con ellos es que ves si funciona o no lo que estás haciendo”.
La música electrónica desanda disímiles géneros, subgéneros y estilos que permiten explorar varias sonoridades, por lo que los temas d pueden ser para bailar y saltar, pero también para sentarse a escuchar y reflexionar.

“Me muevo por varias vertientes. Además de hacer música de club o de sala, tengo un proyecto experimental con sonidos de la naturaleza que se llama Interacción. De esa manera exploro otros espacios sonoros más ambientales, más espaciales, más abiertos. Precisamente hice así el tema down tempo Como el Agua, que solo tenía 100 BPM, y estuvo nominado el año pasado a los Premios Cuerda Viva. Lo creé con el objetivo de que se viera que en Cuba también se hace un tipo de música electrónica más experimental, para video clip, documentales”.
Artemio Vigueras, o simplemente DJ ArtE, es graduado de Estudios Socio Culturales de la Universidad de Holguín, pertenece al Laboratorio Nacional de Música Electroacústica, la Empresa Provincial de la Música y los Espectáculos y la Asociación Hermanos Saíz, y defiende que los DJ cubanos deben ponerse nombres en su idioma y no en inglés.
“Mis principales referentes en Latinoamérica son el ecuatoriano Nicola Cruz, que hace una música experimental muy orgánica y natural dedicada a los Andes, a la selva amazónica; y el chileno estadounidense Nicolas Jaar, que siempre está probando diversas direcciones musicales. En tanto, en la música más tecno sigo al británico canadiense Richie Hawtin, que es un DJ con más de 20 años de carrera que hace la música en vivo y la va construyendo allí mismo frente al público; y a los también británicos Bonobo, el dúo Gorgon City y Purple Disco Machine. A nivel nacional me gusta mucho Electrozona, el dúo de mujeres PAUZA, Djoy de Cuba y Hioll, la mayoría firmados con disqueras internacionales”.
Su proyecto Evolución HG, fundado en el 2014, busca promover el arte electrónico en las comunidades y para él las principales plazas de DJ en Cuba son La Habana y Holguín, por el auge que ha ganado este género y la cantidad de buenos productores.
“Tuve la oportunidad de participar en el Festival Proelectrónica que se realizaba en la capital con participación internacional, donde escuché bastante música experimental porque había un día dedicado por completo a eso. Además, he asistido al Festival de Música Electroacústica SONARTE, de Guantánamo; a la Jornada Nacional de Música Electrónica Beat32, de Camagüey, y al gran concierto El swing más largo, en el Pabellón Cuba, donde se presentan todos los nominados al Premio Cuerda Viva. Me invitaron este año al Festival Internacional Primavera, en La Habana, pero por la situación actual con la Covid-19 fue necesario posponerlo.

“En el caso de Holguín tiene dos festivales punteros a los cuales vienen DJ productores sde todo el país. Uno es el Nacional de Música Electrónica Stereo G, que se realiza en Caletones, y el otro el AQUAFEST, auspiciado por la Dirección Provincial de Cultura y la Asociación Hermanos Saíz. Además, lo bueno que tiene Holguín es que en todos los eventos y celebraciones incluye espacios para el género, como por ejemplo Electro Romerías en el Festival Mundial de Juventudes Artísticas y la noche bohemia en el Festival Internacional de Fotografía Autodidacta FotoFest. En ambos he podido compartir escenario con los artistas invitados de diferentes latitudes y eso te ayuda a superarte y a crecer”.
Posee más de una decena de fonogramas grabados, un contrato con la compañía discográfica independiente mexicana Indiefy y posicionamiento en las plataformas internacionales de música electrónica Beatport y Spotify. En estos tiempos de cuarentena y aislamiento social debió cambiar el escenario acostumbrado del Gabinete Caligari por la sala de su casa, desde donde comparte sus sesiones en vivo con los internautas a través de las redes sociales.

“Los DJs productores nunca paramos de crear, por ello utilizo Facebook Live, Youtube y otras plataformas para llevar un mensaje de tranquilidad a Cuba y al mundo, al mismo tiempo que comparto las producciones que estoy haciendo. Hasta ahora han tenido bastante aceptación y lo fundamental es que la gente que me sigue esté al tanto de mis creaciones y sepa en qué estoy trabajando. La última que publiqué lleva unas cuantas visualizaciones y me avisaron que se pondrá en una emisora de Puerto Rico. Creo que de eso se trata: de compartir y que la música y el arte en general nunca mueran”.
Mis aplausos lo ha logrado con muchísima constancia felicitaciones