Por Bernardo Cabrera
Cuando la ciudad de Holguín despierte este 2 de mayo, a los parques, calles y plazas les faltará una fiesta.

El Bosque de los Héroes anhelará un concierto, la Avenida de los Libertadores el transitar de coches y banderas, la Periquera un desfile y un discurso, y la Loma de la Cruz el ascenso en hombros de un hacha aborigen.

El silencio y las ausencias se apoderarán del Centro de Arte, el teatro “Comandante Eddy Suñol”, la Casa de Iberoamérica, la Plaza de la Marqueta, el Gabinete Caligari y otras tantos instituciones culturales. Aunque solo cambiará eso: el lugar de encuentro, el espacio de debate, la ubicación de la galería, el local de presentaciones, el sitio de disfrute.

La pluralidad y dinamismo con que fue concebido por sus organizadores el Festival Mundial de Juventudes Artísticas en el año 1994, se trasladará en esta edición 27 a los hogares para, a través de las redes sociales, mantener vivo el espíritu de una tradición que se renueva y transforma, como también lo hace el grupo etario al que se dedica.
Los muros, perfiles y chats de Facebook, Messenger, WhatsApp, Telegram, Instagram, Twitter, Tumblr, Skype, Pinterest, Flickr y Youtube, entre otras redes sociales, se llenarán de fotos, audios, videos y mensajes para refrendar una vez más al arte como salvaguarda de la vida y la esperanza, en tiempos en que la propagación de la Covid-19 amenaza la estabilidad de Cuba y el mundo.
En esta ocasión excepcional el himno de Beethoven -devenido romero- será cantado desde tablets, computadoras y teléfonos para hacer una oda online a la alegría.

Ante el desafío que le impone el coronavirus a la vanguardia del arte joven, la Isla se convertirá en versos y en una Fiesta de abrazos que con tres “w” tampoco creerá en bloqueos.
Los conciertos de las Rockmerías y Electro Romerías nacerán desde salas, cocinas, azoteas y terrazas; y se destrabará la trova con “descargas” virtuales.

Los paisajes de la danza y los performances del teatro callejero serán interactivos y se asistirá a un Congreso de Pensamiento más conectado que nunca con la Memoria Nuestra.
Creadores, soñadores y romeros en general, tomarán la Cámara azul para rodar videos y subirlos a la nube junto a las instantáneas del FotoFest.

La mayoría de los links conducirán a Babel, habrá miles de comentarios en las bitácoras de Bloguerías y serán tantas las Palabras compartidas que se convertirán en trending topic (tendencia).
De esa forma tan interconectada, la ciudad sentirá nostalgia por el ir y venir de delegaciones nacionales; añorará recibir a artistas de todas partes del planeta; extrañará las presentaciones y exposiciones simultáneas de música, teatro, danza, artes plásticas, audiovisuales y literatura; y evocará los cambios de horario e imprevistos en el programa.

Aun cuando las XXVII Romerías de Mayo se despedirán sin izar el hacha en el edificio 18 Plantas, sin congregarse para sembrar un árbol y sin un concierto en la Plaza de la Revolución “Calixto García”, los hijos de esta tierra la recordarán por ser una tradición que más que de Holguín y de la Asociación Hermanos Saiz, ya es del mundo.

Todos se unirán esta vez desde su condición de internautas, youtubers, influencers o simplemente usuarios, para convertir al evento en un espacio para defender la cultura, intercambiar saberes, brindar esperanza, sanar tristezas y visibilizar las manifestaciones tradicionales, alternativas y emergentes; conscientes de que tampoco hay mañana sin hoy y de que el mejor hashtag siempre llevará incluida la palabra ARTE.