Por Erian Peña Pupo y Vanessa Pernía
Incomprendida por muchos, un fracaso de taquilla que apenas recaudó parte del presupuesto, Miedo y asco en Las Vegas (Terry Gilliam, 1998) se ha convertido en una película de culto. Basada en la novela homónima de Hunter S. Thompson, esta comedia negra transita por los mismos senderos marcados por el creador del llamado periodismo gonzo.

Ambientada en Las Vegas durante el punto álgido de la guerra de Vietnam y los últimos estertores del movimiento contracultural, Miedo y asco… sigue los pasos a alta velocidad del periodista Raoul Duke (Johnny Depp) y su abogado Dr. Gonzo (Benicio del Toro) en lo que inicialmente es una cobertura para informar sobre una carrera de motos en el desierto para una revista de deportes que rápidamente se desencadena en una explosiva travesía por Las Vegas a bordo de un convertible, mientras consumen altas cantidades de drogas, tienen múltiples alucinaciones, cometen fraudes, van destruyendo hoteles y provocando el caos.
Alucinante, surrealista y psicodélica, la fotografía, el montaje y el guion acompañan esa sensación desbordada donde escuchamos parte de la banda sonora de una generación que del amor y la paz del movimiento hippie perdió el ímpetu, la inocencia y el optimismo de sus primeros tiempos, para pasar al cinismo y al desencanto: Tom Jones, Jefferson Airplane, Bob Dylan, Big Brother and the Holding Company, The Yardbirds, Tomoyasu Hotei & Ray Cooper, Buffalo Springfield… nos dicen aquello que un Duke por momentos lúcido y melancólico asegura: “Navegábamos en la cresta de una inmensa y bellísima ola. Y ahora, menos de cinco años después, puedes ir hasta la cumbre de alguna colina en Las Vegas y mirar al Oeste, y, con la mirada apropiada, casi podrás ver el lugar donde finalmente la ola rompió contra la tierra y comenzó a retroceder”.
Los personajes de Miedo y asco… atraviesan los Estados Unidos en la búsqueda del “sueño americano”; inician un viaje sorprendente hasta el corazón de una peculiar decadencia que ellos mismos ejemplifican y que el director de The Imaginarium of Doctor Parnassus (2009) logra transmitir.

Narrada desde la paranoia, las regresiones y flash-backs por un Duke alucinado, cargada de extraños personajes y catalogada por su presentador, Benicio del Toro, como una “sátira crítica” y “una película un poco extraña”, Miedo y asco en Las Vegas parte del interés inicial de colocar el activismo radical y la cultura de las drogas de finales de los 60 en el contexto y vitrina de la cultura popular de Estados Unidos.