¡¿Dónde está el arte en eso?!

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Por Julio César

Para los tradicionalistas que prefieren el realismo y la belleza estética, proporcional, fiel a lo que representa, de los grandes maestros renacentistas, la anterior es la expresión más acertada cuando se aprecian por primera vez las piezas de Wilfredo Prieto; sin embargo no es tan simple lo que se observa, ni tan aleatoria su intención.

A Gibara llegan los conceptos y yuxtaposiciones del prestigioso creador, gracias a la 15 Edición del Festival de Cine. Como un gran privilegio catalogó Jorge Perugorría (Pichi), Presidente del Evento, la deferencia de esta muestra en la costera ciudad de Holguín.

Foto: Elier Cabrera

“Ética y estética” es la propuesta aparentemente intrascendente a la percepción del visitante ingenuo, y es que precisamente son un total de once obras de dimensiones variables las que ocupan toda la sala del Museo de Historia Natural, las cuales se insertan dentro del contexto de las colecciones museables, para evocar determinados puntos de vista críticos del autor.

Desayuno con la reina, Piedra iluminada sin iluminar, o El alma se lleva la materia, son algunos de los títulos que dan pie a estas creaciones, las cuales se auxilian, además del contexto, de materiales sencillos, simples y cotidianos como un huevo, una taza, o un frasco de perfume. Sin embargo, esta aparente sutileza es trascendida a través de ciertas metáforas que reflexionan en torno al poder, las paradojas de las relaciones sociales y el efecto e incidencia de las fluctuaciones económicas y políticas.

La tarde de este miércoles 10 de julio encontró una propuesta sugerente dentro del programa de actividades del Festival, con la exposición de la obra de Wilfredo Prieto, el cual implementa indistintamente instalación, video o performance, proponiendo espacios de una peculiar poética de la escala, dotando de significado la magnitud de un objeto y la banalidad de un gesto. La cultura contemporánea, el consumo, la sociedad y el pensamiento mismo son ejes centrales en su trabajo, que en definitiva cuestiona estas estructuras básicas.

No importa el espacio o el contexto, a donde él llega transforma su obra hasta el punto de hacerla casi imperceptible, Wilfredo es un artista que se adapta absolutamente al medio, sin embargo, hay detrás de esta supuesta simplicidad un estudio minucioso de la existencia humana y todas las cuestiones socioculturales para lograr un producto pintoresco. Wilfredo es fiel defensor del arte conceptual, ese que a veces contrariadamente se piensa que no forma parte del arte, demostrando que hay arte en todas partes, más allá de que a primera vista no se note.