Por Arlene Gómez Palacios
Este jueves tuvo lugar en la Casa de la Cultura el panel “Apuntes para un guión urbano” a cargo del arquitecto Orlando Inclán, quien es además profesor y urbanista. Este resulta un proyecto interesante porque es uno de los resultados que Humberto siempre quiso para Gibara: el hecho de que a partir del Festival se genere intercambio y se encuentren soluciones por y para el bien de la villa Blanca de los Cangrejos.

Algunos apuntes para un guion urbano es un trabajo realizado grupo de jóvenes especialistas miembros del equipo de Habana (Re) Generación entre las que se encuentran la Arq. Sully Alvarez y Arq. Lisbet Villegas. “Este proyecto se intentó sacar par de festivales atrás y es algo que resulta un sueño de los fundadores del evento, de su actual presidente Jorge Perugorría y de los disfrutamos del festival porque la idea es que empiece a generar para Gibara y no al revés, sino de forma recíproca” aseguró Inclán. El Festival Internacional de Cine viene aquí por Gibara, porque la presencia y mayor atractivo está en su urbanismo, en su gente “y por eso debemos hacer que el Festival revierta y apunte hacia Gibara” dijo también.

Los apuntes presentados son parte de los estudios que se han comenzado a apropiar en función del desarrollo de Gibara sobre la base de otros estudios e investigaciones en lugares con características similares.
El grupo de especialistas pretende con el proyecto entender a Gibara en su contexto, en su geografía y particularidades socioculturales; entenderla también como destino turístico y cómo esto trae hacia la villa las miradas del mundo. Esta propuesta presenta a Gibara como un eje que puede resultar referente para analizar qué se puede y qué no se puede hacer en la ciudad en función de su desarrollo y conservación de los valores patrimoniales, uno de sus principales baluartes.
Es interesante entender todas las variables que se enfocan desde el plano urbano, el uso de los suelos y los restantes elementos que aportan al carácter de Gibara. El tema del turismo es fundamental, debido a la peculiar relación entre hostales, hoteles, lo estatal y lo privado. En Gibara se habla de una economía interior y una regeneración urbana en función de la economía local.
“Los pobladores de Gibara son el principal recurso y los principales gestores de este plan, porque esto sería incompleto si no se llevara a consulta pública. Me interesa mucho que parte de estos estudios tengan que ver con el urbanismo participativo, y es por eso que el plan de Gibara debe conformarlo su población en unión con el gobierno local en función de lo que necesita la ciudad” refirió el arquitecto.
Conseguir que lo público no caiga en ese cierto desprecio y recuperarlo, responder en todo momento a las necesidades de la Gibara y hacer de ella en el contexto internacional un referente ambiental, cultural y patrimonial, puede salvar no solo al pueblo que acoge al Festival de Cine que gestara Humberto Solás sino a la mayoría de las ciudades en Cuba.