Por Vanessa Pernía Arias
El 20 de octubre marca definitivamente el nacimiento de la identidad cubana. Para nuestro país es el día en que se celebra la Cultura Nacional. La fecha fue instituida en conmemoración de uno de los acontecimientos más relevantes que atesora la historia patria, la entonación por vez primera del Himno Nacional cubano, La Bayamesa, como se le llamó por el pueblo cuando tropas mambisas al mando de Carlos Manuel de Céspedes liberaron a la ciudad de Bayamo; y cuya letra fue compuesta por al abogado Pedro (Perucho) Figueredo.

Para homenajear tan significativa efeméride, una gala conmemorativa en el teatro Eddy Suñol, reunió a intelectuales, artistas, trabajadores del sector de la cultura y autoridades del Partido y el Gobierno en la provincia de Holguín.
El encuentro, dedicado especialmente a rendir tributo a la Prima Ballerina Assoluta, Alicia Alonso, transitó por los diferentes estilos y conceptos artísticos que distinguen la cultura cubana. La gala, presentada por la periodista Gretel Guetón y dirigida por Alberto Hernández demostró que la cultura nacional en estos tiempos crece lozana, fecundada de las raíces iniciales.
Por las tablas del coloso holguinero del arte desfilaron en la noche del 20 de octubre los solistas y el coro del Teatro Lírico Rodrigo Prats, quienes presentaron fragmentos de la famosa zarzuela compuesta por Ernesto Lecuona, María La O. Otro momento significativo fue la interpretación, con refinado arreglo, del histórico tema de Céspedes, Fornaris y Castillo Moreno, “La Bayamesa” en la voz de Nolberto Leyva y su grupo. Asimismo, la Compañía Codanza y su demostración del “Zapateo por derecho”, obra del maestro Frank Fernández.

A su vez, agasajaron la fecha con su creación el actor Lainier Verdecia, los solistas Lucrecia Marín, Gladis María, Dayamí Revé, Yamila Rodríguez, Nadiel Mejías, Luis Orlando; la compañía de baile Tiempos, Vocal Ánima, entre otros.
No solo los versos, que instan al combate, a luchar por la independencia y expresan la definitoria metáfora: Morir por la Patria es vivir, se avienen de manera esencial a lo que hoy se considera cubanía. Este también fue un encuentro para identificarnos con lo más genuino de nuestras raíces; y es que la cultura, en su más amplio espectro, está en el modo de vivirla, pensarla y manifestarla en todos los ámbitos de la vida.