Por Julio César
Cuando todavía resonaban las últimas palmadas de la ovación ocasionada por su anterior concierto en el mismo escenario, se escuchó la primera nota, sutil, divina, a la medida de ese Ave María que compuso Schubert, y que en los dedos de Frank Fernández hace devoto al más ateo.

Cómo olvidar esa noche de lujo que cerró hace menos de dos años la 23 Edición de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, mucho menos si este jueves 24 de octubre, es el propio virtuoso quien retorna a su tierra para inaugurar el cuarto de siglo al que arriba el evento más prominente de la provincia en el segundo semestre del año, para la ocasión a través del Gran Concierto “De Holguín para Iberoamérica”. No podía ser menos y, con la Sala Raúl Camayd, del Teatro Eddy Suñol, abarrotada, se dejó escuchar el exquisito repertorio de la velada, imperceptible en cuanto a extensión, dado su notable atractivo. Piezas relevantes del pentagrama nacional e internacional acariciaron los sentidos, entre ellos La tarde y Perla marina, ambas de Sindo Garay, Júrame, de María Grever, la indispensable Comparsa, de Lecuona, o Esta tarde vi llover, de Manzanero, en la voz de Yuri Hernández, así como otras de la autoría del propio Frank, por solo citar algunas que devinieron homenaje a la Prima Ballerina Assoluta Alicia Alonso.

La Orquesta de Cámara, o el Orfeón Holguín, fueron el resto de los invitados que sumaron a la propuesta sui generis, donde marcó momento especial la simbiosis entre el talento musical y el danzario, este último a cargo de la Compañía de Danza Contemporánea “Codanza”; ver bailar a esta institución de la cultura holguinera es todo un privilegio, y si a ello se suma el virtuosismo del Maestro Fernández al piano, entonces el apelativo más pequeño para la noche sería: única.
Fundado en 1964 por la maestra Ana Arriaza, el Orfeón Holguín ha colaborado desde sus inicios con el Teatro Lírico Rodrigo Prats en zarzuelas y operetas. Desde 1996 está bajo la dirección de María F. Aldana, participando en diferentes encuentros y certámenes como el Festival Internacional de Coro en Santiago de Cuba y La Habana, el Festival de Música Sacra, entre otros.

Actualmente bajo la batuta del Maestro Oreste Saavedra, la Orquesta de Cámara de Holguín se encuentra a la vanguardia de la música de conciertos en nuestra provincia. En su haber constan la participación en diversos eventos de connotación local y nacional, entre los que se encuentran la Jornada de Conciertos del territorio, o el 10mo Festival Nacional de Música de Cámara, demostrando en cada escenario su sobrado profesionalismo interpretativo. Desde su fundación, por Harold Ricardo Corella, y su primera presentación en 2008, ha incorporado un repertorio de obras de alto rigor de los estilos europeo, latinoamericano, y la música cubana.


Obra consolidada y en estrecha relación con el principal escenario de la Ciudad de los Parques, ostenta el tenor Yuri Hernández Gómez (Holguín, 1978). Desde que debutó en 1995, su talento y profesionalismo lo han ubicado entre los intérpretes más importantes del canto lírico en nuestro país: Lola Cruz y María la O, de Lecuona; Los Gavilanes, de Jacinto Guerrero; Cavalleria Rusticana, de Pietro Mascagni, son algunas obras que dan fe de ello.

Sinónimo de plena cubanía es la obra del maestro Frank Fernández (Mayarí, Holguín, 1944), para quien la patria es ascensión, crecimiento, necesidad; mientras va de la mano de Manuel Saumell, Ignacio Cervantes, o Ernesto Lecuona. Graduado del famoso Conservatorio Tchaikovski de Moscú, Fernández ha compuesto más de 650 obras para diferentes formatos, entre ellos coros, orquestas sinfónicas, de cámara, cine, televisión, etc.
Premio Nacional de Música, Medalla Presidencial “Alexander Pushkin”, Maestro de Juventudes, Doctor Honoris Causa por varias casas de altos estudios, constan entre los disímiles reconocimientos y premios, ínfimos en comparación con el cariño y la admiración de su pueblo querido, ese mismo que le recibe con sobrado entusiasmo en cada ocasión, y que en el caso de Holguín, cada vez perpetúa en una ovación la visita de uno de sus hijos más ilustre.

Al momento tan especial no podían dejar de asistir las principales autoridades políticas, gubernamentales y culturales de la provincia, quienes se encargaron de agasajar al destacado compositor: de manos del presidente de la Fiesta Ibero, Eduardo Ávila Rumayor, el maestro Fernández recibió la distinción Casa de Iberoamérica; por su parte, la Empresa Provincial Comercializadora de la Música y los Espectáculos “Faustino Oramas” y la Dirección Provincial de Cultura en Holguín, entregaron reconocimientos al prominente intérprete y compositor, asimismo, el Teatro Eddy Suñol, le confirió la distinción que lleva el nombre del más importante escenario de la Ciudad de los Parques.
Veinte piezas que no sacian, pero apaciguan la sed, en una noche interminable, y es que con Frank al piano, y tú a mi lado, una y mil veces repetiría.