El escenario hace al artista

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Trabajar mientras otros disfrutan parece, desde fuera, gozo de igual forma, sin embargo la realidad es otra y, si bien es cierto que es una de las mejores formas de “buscarse el pan”, en medio de un concierto, un espectáculo humorístico, u otra presentación cultural, cuando la responsabilidad te ata, los sentidos no alcanzan el éxtasis que en otros propina la entrega artística.

Todavía recuerda esa noche en el Bariay, aunque nunca imaginé que trascendería a escenarios europeos. Foto: Archivo

No voy mucho al Cabaret “Bariay”, y no por los falsos conceptos de la alta esfera de la farándula holguinera, sino porque no me alcanza el tiempo, o prefiero disfrutar de una noche en casa hasta que me atrape el sueño. Pero en esa ocasión con Maricel y Codanza fue diferente, esta compañía insigne trasladada de las tablas del Suñol a un escenario popular, fue llamativo hasta causar incertidumbre, pero las dudas se disiparon al compás de la música, mientras ese otro público, el de los centros nocturnos, disfrutaba de la propuesta como el más selecto y erudito académico.

Tan contagioso, popular y atractivo como el tema que le da nombre, “Don´t stop the music”, de la barbadense Rihanna, es el espectáculo que disfruté esa noche en el Bariay, el mismo que aplaudieron, ovacionaron, e incluso, por el que “patearon” los alemanes durante la gira de la compañía holguinera.

Deuda la de Baibrama con la Maestra Maricel Godoy y sus muchachos de Codanza, que hoy saldamos con esta entrevista a la prominente coreógrafa y directora de la Compañía de Danza Contemporánea del patio.

No es la primera vez que se aventuran en estas giras por el viejo continente, háblanos de esta experiencia particular…

Estuvimos allá poco más de dos meses, sobrepasando las sesenta funciones por varias ciudades alemanas, y en cuatro ocasiones por Austria, esta no es la primera vez que lo hacemos, pero para la ocasión presentamos el espectáculo “Don´t stop the Music”.

Por Cuba nos representa el Centro Nacional de Música Popular, dirigido por Víctor Rodríguez, y la compañía alemana New Metropol Concert, ambos nos contrataron para realizar estas temporadas.

“El escenario es donde realmente se forma el bailarín”. Foto: Carlos Rafael

El espectáculo es un recorrido por los géneros musicales bailables más representativos desde el surgimiento del Jazz, a finales del siglo XIX, hasta nuestros días, no es netamente norteamericano porque se incorporan géneros ingleses, pero dentro de esta variedad, los fundamentales son los estadounidenses. Pasamos por el Jazz, el Rock and Roll, el Charleston, la Disco, el Hip Hop, a través de referentes como Michael Jackson, Madonna, Lady Gaga, Rihanna, entre otros, en un recorrido bastante amplio por la evolución de la músico-danzaria desde finales del siglo XIX.

¿Más o menos difícil?, aunque con experiencia de años anteriores, ¿cómo recibió el público alemán cada presentación?

Gustó mucho, los teatros generalmente estaban muy llenos, a veces teníamos que realizar dos presentaciones en una misma ciudad, en días seguidos, porque no alcanzaban las entradas: una de ellas fue Dresden, encantadora y con un conocimiento artístico sorprendente, así como muchos espacios para la cultura: espacios para conciertos, galerías de arte… realmente la disfrutamos mucho, y de igual forma el público a nosotros, pateando el piso, eso que hacen ellos cuando se emocionan, su último recurso, por encima de los aplausos y ovaciones, es patear el piso del teatro.

En Bremen, igualmente encantadora, tuvimos mucho éxito, aunque en todas nos fue muy bien, pero estas dos particularmente resaltaron sobre las demás.

A veces nos amilanábamos un poco porque algunos públicos prácticamente no aplaudían al finalizar los números, sin embargo, cuando concluía el espectáculo, entraban en ebullición total. Llevamos tres años viajando a Alemania y todavía no deja de sorprendernos la reacción de este público.

El escenario hace al artista

Una de las cosas más importantes de estas giras de Codanza es que me voy con bailarines muy jóvenes, con un “50 por ciento de experiencia”, pero después de esas presentaciones, bailando casi todas las noches, crecen profesionalmente de una manera increíble, el escenario es donde realmente se forma el bailarín: en los entrenamientos diarios solo puedo darle la técnica, los recursos para que puedan crecer en escena, y estos bailarines que regresaron a nuestra ciudad conmigo, no son los que salieron de Cuba hace tres meses.

La experiencia es provechosa y gratificante, tanto para ellos, como para mí, sobre todo es una escuela incomparable: cada día hay que entrenarse desde las cuatro de la tarde, luego revisar vestuario, maquillaje, en fin, cuatro horas de preparación antes de cada espectáculo, al contrario de aquí, donde este proceso dura solo dos horas, allá todo el ritual previo duraba ese tiempo que se traduce en una maestría y autopreparación para salir a escena, eso es un éxito para el artista.

Don´t stop… es una propuesta de música y baile angloparlante. Foto: Archivo

Don´t stop… es una propuesta de música y baile angloparlante, con la riqueza musical que tiene nuestra isla, así como el talento interpretativo de Codanza, ¿por qué no llevan un espectáculo más autóctono a estas giras?

A nosotros nos encantaría que nuestro espectáculo fuera contemporáneo, de hecho porque es nuestro género y, si tuviésemos que hacer música cubana, sería un placer defender lo nuestro, que es en lo que somos especialistas, pero esta empresa alemana que nos contrata, mueve espectáculos del mundo entero a su país, de Cuba llevan una propuesta campesina, de la que se encarga otra compañía de Ciego de Ávila, otra de música tradicional, de la que se encarga una compañía matancera, y hasta un espectáculo de circo, interpretado por unos colegas de La Habana; a nosotros nos toca interpretar música popular estadounidense, pero desde nuestra cubanía.

Lastimosamente Cuba y el resto del mundo enfrentan una pandemia que ha paralizado todas las actividades sociales por la necesidad de quedarse en casa, ¿con qué proyectos mediatos cuenta la compañía y cuáles se han visto pospuestos por esta situación?

Teníamos en este mes de abril como invitado especial a Rubén Rodríguez, estrella de la danza contemporánea cubana, que iba a trabajar con nosotros una coreografía a estrenarse en el Malakhov de septiembre, pero por esta situación ya no podrá ser. En mayo recibimos a un joven coreógrafo cubano que trabajará igualmente con la compañía para estrenar una obra a principios del mes siguiente. En julio viene un “excodancero” que radica en México, es primera figura de una compañía de danza contemporánea en ese país, Jairo Cruz, con él estrenaremos la pieza a principio de agosto.

En septiembre llegará nuestro evento más importante, que regresa luego de un año de ausencia, al pasar a ser bienal, y que se realiza dentro de la Temporada de presentaciones de Codanza, donde asisten muchas compañías cubanas y algunas internacionales, así como bailarines independientes foráneos. Para este año tenemos invitados canadienses, estadounidenses y alemanes, hasta ahora viene también la compañía de Laura Alonso, Prodanza, pero todo eso está sujeto a cómo evolucione la pandemia.

“Nos toca interpretar música popular estadounidense, pero desde nuestra cubanía”. Foto: Archivo

Esperemos responsabilidad de todos y que cumplamos con las medidas del gobierno y salud pública para que esto no se propague y poder continuar con nuestros proyectos de vida, lo ideal sería que cada uno de nosotros cumpla las medidas para salir pronto de todo esto.