Al encuentro con el conocimiento

Publicado el Categorías Entrevistas, Holguín, Instituciones, Noticias

Al encuentro con el conocimiento regresamos en cada visita al Museo de Historia Natural de Holguín “Carlos de la Torre y Huerta”, una de las instituciones insignes de la Ciudad de los Parques. Más de tres años marcaron la notable ausencia de esta institución que finalmente abrió sus puertas en los primeros días de enero del presente año.

El fósil más perfecto encontrado en Cuba exhibe su colección de paleontología. Foto: Wilker  López
El fósil más perfecto encontrado en Cuba exhibe su colección de paleontología. Foto: Wilker  López

Es un secreto a voces lo imperante que se vuelve en la actualidad el cuidado y preservación de la naturaleza, mucho más en medio de los daños provocados por la acción del hombre y el cambio climático. En esta misión se enrumban los trabajadores del museo, que a pesar de no ofrecer su función expositiva, en estos tres años cerrados al público se mantuvieron en intenso bregar: “Las causas que motivaron el cierre fue la afectación que sufren nuestras colecciones, de base material orgánica, en su inmensa mayoría, por los contaminantes ambientales que generan la obra constructiva del Hotel Saratoga, que debía concluir en dos años, pero se ha extendido en el tiempo. Durante esta etapa fueron innumerables los reclamos del público porque esta es una de las instituciones insignes en el territorio y es además uno de los más reconocidos y prestigiados de todo el país”, apuntó Yaquelín Rodríguez Blanco, directora del Museo.

Con motivo de los 300 años del pueblo de Holguín se realizó la reapertura del importante centro, aún cuando las amenazas del entorno continúan porque todavía no concluyen las acciones constructivas, pero es menor la afectación; siempre con la premisa de que «nuestra institución vuelva a ocupar el lugar que ha tenido dentro de la sociedad: contribuir a fomentar valores y formar una conciencia conservacionista hacia el medio ambiente, nuestra sala debe ser un incentivo para que el público adopte una actitud responsable hacia el medio ambiente, es el mayor anhelo de nuestros trabajadores”, destacó Yaquelín.

Durante el período de cierre, ¿qué actividades realizaron al interior de la institución?

“Fundamentalmente nos centramos en la conservación de nuestras colecciones, se enfardeló todo en papel para evitar la corrosión por medio de las partículas de polvo, y no se realizaron acciones curativas gracias a que las intervenciones de conservación fueron preventivas”.

“Continuamos con nuestra labor de animación sociocultural en las comunidades vulnerables, centros educacionales y laborales, llevando siempre nuestro mensaje y misión social que es proteger el patrimonio natural que atesoramos. Asimismo, se investigaron las colecciones que destacan por su perdurabilidad-más de cien años en algunos casos-, en las que se profundizó un poco más”.

“En nuestro modesto Centro de Información se prestó servicio sobre todo a las instituciones educativas, principales clientes que se nutren de nuestra bibliografía especializada sobre Historia natural, la biodiversidad cubana y del resto del mundo, así como de museología, además de capacitar el recurso humano para que pueda prestar un servicio de excelencia a este pueblo que así se lo merece”.

Incluida a la visita de la sala  expositiva, durante la normalidad de las condiciones del país el museo cuenta con proyectos para niños, realizados los fines de semana, en las mañanas de los sábados; se trabaja  con las Casas de abuelos, un grupo etario favorecido con la labor del museo y se realizan peñas como la de “Bonsái y medio ambiente”, “Amigos de los peces”, y “Siempre con naturaleza”, estas últimas para el público general. Se desarrollan además círculos de interés, charlas, conversatorios, conferencias y ahora la visita guiada dentro de la sala expositiva.

«Como elemento en el que tenemos que trabajar está el diseño de un proyecto para jóvenes, grupo con el que menos interactuamos. Asimismo, se presta servicio para el público internacional, que más adelante podrán visitarnos», acota la directora del Museo de Ciencias.

No solo el público holguinero tiene acceso a la sala, sino los visitantes internacionales. Foto: Wilker López
No solo el público holguinero tiene acceso a la sala, sino los visitantes internacionales. Foto: Wilker López

«Lo que nos falta en el Museo»

Nos quedan sueños por cumplir porque abrimos el museo con una exposición sin cambios en relación con la que se cerró: deseamos hacer un nuevo diseño museográfico, además de la construcción de un observatorio astronómico en nuestra azotea, y la rehabilitación del mini acuario, que será el próximo paso que demos para ofertar este servicio al público; pero estos sueños se han quedado solo en eso, no los hemos podido materializar, y entendemos nuestras carencias, aunque no perdemos la fe en que un día lo lograremos.