Un notable impulso a las publicaciones y mundo editorial cubano les propició la creación, en agosto del año 2000, por iniciativa de Fidel Castro, del Sistema de Ediciones Territoriales (SET), no es de extrañar entonces que cada año por estas fechas los agradecidos se reúnan para conversar sobre los desandares de esta prolifera idea devenida en la base del ámbito literario nacional.
El Panel “20 años del SET: retos y realidades” fue la propuesta de Ediciones Holguín, la editorial más importante de las letras en el nororiente cubano que, al igual que sus coterráneas, recibió el notable impulso de este Sistema.

Como una idea brillante de Fidel catalogó Lourdes González, directora de Ediciones Holguin, la creación del SET, pues cada provincia fue dotada de equipamiento básico para que publicaran a sus autores, en primer momento, y luego completaran un catálogo más amplio: “Nosotros-en el caso de Ediciones Holguín-, pasamos por un proceso más complejo, quizás de retroceso, pues ya teníamos un plan de imprenta coherente que respondía a los intereses de la editorial, para luego montarnos en este novedoso Sistema”.
“A partir de 2005 todo fue desarrollándose de manera armónica hasta que en 2015 comenzaron a mermar los recursos enviados periódicamente desde La Habana para que, en su lugar, las provincias asumieran la confección íntegra de los textos, fenómeno que hasta el día de hoy se ha acrecentado en relación con los diez años precedentes de plenitud: el hoy es desesperante, tenemos dos libros pendientes de impresión del plan de 2018, once de 2019, y todo el del 2020; por ello pienso negarme hasta donde sea posible de proponer un plan para 2021, no puedo comprometerme con un autor sobre los derechos de un libro en medio de esta incertidumbre”, afirmo la prominente escritora local.
“Las provincias están acostumbradas a tener sus editoriales-continuó Lourdes-, esperemos que la situación no llegue a ser tan drástica como eliminarlas, aunque hubiese sido bueno que se cerraran las de menos desarrollo exponencial y hubieran reforzado las que evidentemente nos dan una noción de literatura cubana y universal sólida”.
Fundadora del SET en Holguín y consagrada durante 23 años de trayectoria laboral a las páginas impresas es Rebeca Pantoja, diagramadora de Ediciones Holguín, quien tuvo que cambiar “de palo para rumba”, pues llegó al Centro Provincial de Libro como informática y se convirtió en un pilar fundamental dentro de los impresos en nuestra provincia. De las tarjetas de cumpleaños para los autores holguineros y volantes con la programción de los eventos, asumió proyectos más ambiciosos y terminó produciendo el primer texto con edición digital que se conozca en el Oriente cubano, Papeles de un naufragio, de Lourdes González (1999), para marcar un antes y un después.

“Me inmiscuí en esta práctica, como intrusa, en este mundo de la literatura, que en un principio no tenía nada que ver conmigo, el cual descubrí por casualidad, pero me alegro mucho haber conocido las maravillas del diseño e impresión de un libro. Iniciamos con el SET en este nuevo local que ocupamos ahora y, aunque ya teníamos conocimiento de la diagramación y el diseño, comenzamos a aprender el proceso de impresión en la risográfica mediante el que mejoramos notablemente la calidad de las ejemplares, incluso en sus inicios, cuando eran textos impresos en las escalas del gris y no con cuadricromía, como ahora se logra”, destacó Pantoja.
Como el cuerpo de una bella mujer velado con mucha simpatía, engendrado con mucho amor, define en la actualidad Luis Yuseff, director de Ediciones La Luz, al SET: “en la medida que fue creciendo el ropaje le quedó cada vez más estrecho y lo poco que tenía no se esforzó por cambiar, por arroparlo bien”.
“El resultado de este Sistema, si alguna señal de vida está dando, se traduce en el esfuerzo de unas personas que permanecemos empeñados en que siga respirando. El personal que entra a trabajar durante principios del siglo XXI aprendió en la práctica, no hubo una capacitación para ello, había talento, una necesidad urgente de publicar a los nuevos autores, pero era un proceso desconocido. Todo ello dio como resultado el surgimiento de un personal ducho en estos quehaceres, pero a partir de su disposición, que suma más de 500 libros publicados y por encima de los 200 autores, solo en Holguín, así como un alcance nacional con tiradas por titulo de más de dos mil copias. Podemos incluso afirmar que el fenómeno del SET fue tal que en los últimos años se realizó la Feria Internacional de La Habana gracias a los textos que de este sistema salen”.
Los libros electrónicos, un nuevo reto
El Director de Ediciones La Luz asume esta nueva era en la producción de libros como una similar a la de principios de siglo XXI con la aparición de la riso…, pues las editoriales «están desmanteladas» o no poseen una plataforma para socializar esos libros: “no tenemos como justificar el pago de los títulos al autor porque no dominamos los códigos de la Internet, e incluso en el mundo editorial internacional manejan ambas formas, impresa y digital, a la vez. Es totalmente oportunista y desacertado mantener esta única idea del libro digital como salida a la crisis del impreso”, señaló Yuseff.
“Por lo menos hay buenas noticias en el horizonte y se pretenden cambiar todas estas risográficas por otras más nuevas que se encuentran en el país; además, el estado cubano ha inyectado cuatro millones de pesos para rescatar todos los títulos de 2018 y 19, para con ellos hacer la Feria del año próximo”.
Sin dudas, la creación del Sistema de Ediciones Territoriales fue un cambio radical en cuanto al quehacer de esta manifestación artística en todo el país, solo en Holguin, existen cinco casas editoras: Ediciones Holguín, La Luz, perteneciente a la Asociación Hermanos Saís, La Mezquita, de la Unión de Historiadores en el territorio, Cuadernos Papiro, y Conciencia, de la Universidad.

La lectura de poesía en la voz de Manuel García Verdecia, Moisés Mayan y Luis Yuseff, a través de textos incluidos en la nueva iniciativa de Ediciones Holguin conocida como Poesía para llevar, recopilación de diez autores holguineros que verán la luz con cada edición de la atractiva propuesta de carácter coleccionable, devino en el cierre de la jornada matutina propicia para hacer catarsis sobre nuestros derroteros editoriales y mantener la fe en el futuro, incluso en medio de una pandemia que azota al mundo entero.