Al profe siempre le brillaron los ojos cuando hablaba de su materia, de hecho, no solo a él, sino a todos los buenos que me inculcaron el amor por el conocimiento en la Universidad, aún cuando parecía indescifrable cada contenido, pero con Historia era diferente, el bichito que venía de antes se desató para convertirse en ganas de aprender e investigar, así como de cuestionarme todo cuanto me rodea.

“Los historiadores y la prensa cubana han hecho algo epopéyico, lo que no es real: era como que Fidel iba para pedir un aplauso por toda Cuba, y no hay nada más incierto que eso”.
Bajo esta sentencia nos invitó a un ameno e interesante encuentro con la Historia de Cuba el Ms. C Víctor Aguilera Nonell profesor, durante su conferencia “La Caravana de la Libertad y la unidad del pensamiento revolucionario”.
Como cierre de la Jornada de actividades por el Triunfo de la Revolución devino este encuentro en el Museo Provincial La Periquera, uno de esos sitios históricos donde el Comandante en Jefe se dirigió por primera vez a los holguineros.
“La Caravana fue una organización militar bien definida para entrar en combate en el regimiento que no se pusiera bajo las órdenes del Movimiento 26 de Julio (M-26-7), con el objetivo de que triunfara la Revolución y para que no se pudiera dar el golpe militar que se gestaba en La Habana para los primeros días de enero de 1959. Sesenta y dos años después seguimos haciendo esa caravana totalmente victoriosa, por eso las personas no entienden lo que realmente pasó, y le baja el nivel político militar del momento histórico”, apuntó Aguilera durante el encuentro matutino.

En su recorrido Fidel habló en casi todas las provincias, lo devino en el primer encuentro que tuvo con el pueblo cubano: las personas le conocían por los hechos del Cuartel Moncada, lo que leían de él en la Revista Bohemia, y por Radio Rebelde; pero es a través de este intercambio directo donde se nutrió de la sensación del pueblo y le transmitió lo que iba a suceder durante el periodo mediato posterior al triunfo.
“El primer momento de la Caravana no es-como se piensa-, en la salida desde Santiago de Cuba, sino durante el día primero de enero, con las acciones para tomar definitivamente esta Ciudad, e incluso, su conclusión-contrario a lo que las posiciones habanocentristas quieren resaltar-, no fue el 8 de enero, sino el día 17, con el arribo del Comandante a Pinar del Río: los pinareños querían que no entrara a la capital primero, sino que la bordeara hacia el extremo occidental de la Isla y luego terminara el recorrido en ella, pero la necesidad histórico del arribo a La Habana no le permitieron realizar el recorrido de esta forma. Incluso hay tres momentos importantes luego de que esta termina y es las visitas a Guantánamo, Holguín y La Isla de Pinos, lo que concluye ese intercambio con sus coterráneos”, destacó el profesor de la Universidad de Holguín.
Contradictoriamente, el Triunfo es visto además como algo epopéyico, pero todo el periodo desde el día primero de enero hasta el día 8 devino en este periplo de pacificación por toda la Isla, en medio de la difícil situación que constituía un posible golpe de estado o las posturas ansiosas de poder del Partido Socialista Popular, o el Segundo Frente Nacional del Escambray, por solo citar los más importantes para impedir que el Movimiento llegase al poder.

“La Caravana fue la que realmente propició el Triunfo de la Revolución, pero no pensemos que fue tan fácil, fue magnífico que no hubiese muertos en el camino, que el pueblo saliera a recibir a la calles a recibir y vitorear a Fidel, que le permitiera el diálogo, pero no es solo epopéyico, es una acción militar de suma importancia que tuvo el triunfo definitivo planeado por Fidel en enero de 1959”.