Por José Abreu Cardet, Premio Nacional de Historia
Próximamente conmemoraremos una importante efemérides en el mes de agosto, el aniversario del nacimiento, el 4 de ese mes en 1839, del general independentista Calixto García. Este hecho nos acerca a un tema muy discutido desde hace años y es cómo era la situación de la guerra en 1898, ya hace algunos años, en 2018 entramos en el 120 aniversario de los muchos acontecimientos acaecidos en ese año.

Diversos estudiosos se refieren a que la guerra estaba ganada por España y fue la intervención de los Estados Unidos lo que evitó el colapso de las fuerzas libertadoras. Otro criterio es que los cubanos estaban muy cerca de la victoria. La historia analiza lo que ocurrió y no lo que hubiera podido pasar. En mi criterio es discusión bizantina entrar en tales análisis.
Queremos aportar en esta ocasión un documento que de forma objetiva nos puede acercar a la situación del ejército libertador en el territorio de Holguín en los primeros meses de 1898 y creemos que, en general, es extensivo a la situación del departamento oriental bajo el mando del Calixto García. A principios del referido año el ejército español había lanzado una poderosa ofensiva en el territorio holguinero y otros lugares del departamento. Poderosas columnas actuaban en esta zona. Calixto García en persona se encargaba de enfrentarlos en Holguín.
Una de las unidades que cumplía esta misión se encontraba bajo el mando del general de división Luis de Feria Garayalde. Veamos el informe de este mambí a su jefe.
Al Jefe del Departamento.
Operaciones practicadas durante la decena comprendida entre el 24 de enero al 5 de febrero: Acampado en Casi Blanco el 24 de enero, tuve noticias que el enemigo se encontraba en la Cuaba. Marché enseguida a la Macagua, donde llegué al amanecer, y dispuse que el Comandante Mora con 80 hombres marchase a ocupar el camino de la Cuaba a Camazán, y el Teniente Coronel Suárez, con parte de las fuerzas del Regi-miento Holguín, ocupase la altura de la Macagua, en tanto que yo, con la otra parte ocupé el camino de la Macagua a los Haticos. La columna regresó a Holguín el mismo día soste¬niendo ligero fuego con las avanzadas.
El día 25 salió otra columna con rumbo a Camazán, la que fue batida por los 80 hombres del Comandante Mora. Determiné pasar con las fuerzas que llevaba a Camazán, llegando a dicho lugar en momentos en que llegaba el enemigo, el que me recibió con fuego sin darme tiempo a disponer una emboscada. En la misma noche llegué a Don Pedro, en cuyo lugar batí el 26 al enemigo, haciéndolo retroceder hasta que entró en Holguín, dejando un muerto insepulto, varias sepulturas y grandes rastros de sangre sobre el campo.
El día 30 tuve conocimiento de que una columna venia por el rumbo de la Caoba, por lo que le ordené al Coronel M. Rodríguez que destacara fuerzas en el camino de la Cuaba a Camazán, cubriendo el camino de la Caoba a los Haticos y poderlo batir por cualquiera de los dos que tomara, y como el escogido fue el de Carnazón, allí fue batido por el Teniente Coronel Suárez hasta que gastó el último cartucho, quedando acampado el enemigo en dicho lugar, aunque antes había sostenido fuego con él en las lomas de Camazán el Comandante Arcidio al frente de 60 hombres.
El 31, teniendo las fuerzas escalonadas desde Don Pedro y en¬trada del Manguito hasta Rejondón, avanzó el enemigo, sosteniendo intensísimo fuego con las fuerzas del Comandante Bembenuto y otras que estaban emboscadas en la loma de Báguano, en donde el enemigo acampo después de babor sido hostilizado por las fuerzas del Regimiento Holguín.
El día 1° el enemigo retrocedió a Rejondón, siendo batido por fuerzas del Coronel Miniet y Escolta del General García. Después em¬prendió marcha hacia Báguano y con este movimiento sostuvo combate con el Coronel Rodríguez que ocupaba una altura en el Rejondón. AI retroceder el enemigo por segunda vez a Bá-guano, donde fue hostilizado toda la noche.
El día 2 marchó el enemigo rumbo a Alcalá, recibiendo por la vanguardia fuego de las fuerzas del Segundo Batallón del Regimiento Holguín y una sección del Regimiento Tacajó en Salsipuedes, y por retaguardia otro fuego por las fuerzas del Regimiento Holguín y parte del de Tacajó, teniendo que acampar el enemigo en las Tres Cañadas, entre Alcalá y San Juan.
El día 3 emprendió marcha la columna española por San Juan, siendo batida por la vanguardia, por fuerzas de Tacajó al mando del Coronel Gregorio Sánchez y por la retaguardia por fuerzas de Cuba a las órdenes del Comandante Bembenuto. El enemigo tomó entonces el camino de la Palma, recibiendo duro castigo en la loma de la Juba de parte de las fuerzas del Regimiento Tacajó, teniendo que acampar en Güabineyón, saliendo al día siguiente para Holguín.
Más tarde, acampado en las Minas, tuve conocimiento el día 7 de que dos fuertes columnas enemigas salían de Holguín para invadir nuestro territorio, una por la Cuaba y la otra por Viajacas. Ordené al Coronel Manuel Rodríguez que con sus fuerzas ocupase posiciones en Camazán; al Coronel Armando Rivas con el Regimiento Oriente que se colocara en San Fernando para Alcalá, donde estaba acampado el Coronel Salazar con las fuerzas del Regimiento Tacajó, y le ordené se preparase para el combate. La columna que traía el camino de la Cuaba llegó el mismo día a Camazán, donde fue batida por el Regimiento Holguín, acampado en dicho lugar.
El día 8 continuó su marcha a Bá-guano, siendo batida nuevamente por el mismo Regimiento en la Güira de Báguano, en el Rejondón y en el Cementerio de Tacámara, acampando el enemigo en este punto último.
El día 9, el enemigo emprendió marcha rumbo a Mejías donde acampó después de haber sostenido fuego con la Escolta de Caballería del General García. El Coronel Manuel Rodríguez con fuerzas del Regimiento Holguín y Escolta del General García y 90 hombres de Baracoa ocupaban las trincheras de Mejías que con anterioridad se habían preparado, a pesar de su proximidad al sitio en que acampó el enemigo y de estar a la vista del mismo no fueron atacadas ni hostilizadas.
Continuó acampada la columna en Mejías y el Coronel Rodrí-guez en las trincheras del mismo punto, cuando en la tarde del día 10 apareció en Mejías otra columna también por el camino de Holguín. La columna que ya estaba acampada hizo preparativos de marcha y tomó el camino de Barajagua, que¬dando acampada en su lugar la que acababa de entrar. Ambas columnas en su estancia en Mejías fueron hostilizadas por secciones dispuestas al efecto.
La columna que traía el camino de las Viajacas había acampado el día 7 en la loma del Potro. En la mañana del día 8 avanzó sobre San Fernando, sosteniendo rudo combate con las fuerzas del Regimiento Oriente por espacio de media hora. En la tarde del mismo día llegó el enemigo a Alcalá, siendo tiroteado en la Sabanita y trabando después rudo combate con el Regimiento Tacajó y mi Escolta por espacio de cuarenta y cinco minutos; en este en¬cuentro como en el de San Fernando, el enemigo utilizó la artillería, haciendo 24 disparos.
Después del combate de Alcalá, el enemigo siguió marcha por el camino de Tacajó, teniendo cuatro fuegos con tuerzas del Regimiento de este nombre, y acampando en la vereda de Santa Clara, lugar montañoso y que carecía de agua y de pastos. En la madrugada del día 9 el Coronel Salazar atacó el campamento enemigo y éste por retaguardia realizó una acometida, recibiendo ocho fuegos de nuestras emboscadas.
En la misma mañana, el enemigo emprendió marcha por el carretero de Santa Clara, con dirección a Güíral y, en esta marcha recibió también fuego de ocho emboscadas que a vanguardia le tenían preparadas el Comandante M. J. Ochoa con las fuerzas de Tacajó, y el Coronel Salazar, Jefe del Regimiento, lo alcanzó por retaguardia en los Cuatro Caminos haciéndole fuego que duró dieciocho minutos.
El enemigo acampó en la tarde del día 9 en el Güiral, después de un ligero tiroteo que por retaguardia le hicieron las fuerzas del Regimiento Oriente y todas las que traía a mis órdenes, acampándolas a retaguardia del enemigo en el Güiral del Macío, dando vista nuestra retaguardia a la avanzada española. En toda la noche el enemigo fue hostilizado por fuerzas del Regimiento Oriente.

El día 10, la columna enemiga avanzo sobre Mejías, recibiendo en su marcha dos fuegos, a vanguardia en la vereda del Güiral y en Tacámara por fuerzas de Tacajó y otro fuego a vanguardia en Palmarito por fuerzas de Holguín, colocadas allí por el Coronel Rodríguez, al mando del Teniente Coronel Suárez. Esta columna es la misma que confrontó en Mejías con la otra que estaba acampada.
Como queda expuesto anteriormente, la columna que llegó a Mejías por el camino de Báguano em¬prendió marcha el día 10 por el camino de Barajagua tan pronto como confrontó con la otra procedente de Alcalá. Esta última quedó el referido día 10 acampada en Mejías y el 11 tomó rumbo por la Canoa, flanqueando, a su salida la trinchera situada en el camino de dicho punto y siguiendo en todo su curso hasta San Francisco por el camino de Holguín, en el cual ya estaban apostados el Coronel Rodríguez y el Teniente Coronel Suárez, a quienes mandé a ocupar dichas posiciones después de batir al enemigo en Palmarito el día 10.
La columna fue batida en el Sitio por el Coronel Rodríguez y en la Caridad por el Teniente Coronel Suárez, siguiendo la marcha sin acampar en parte alguna hasta entrar el ene¬migo en la ciudad de Holguín.-Atentamente.
LUIS DE FERIA (1)
No hay dudas de que no podemos considerar a los mambises como una tropa derrotada. Todo lo contrario los diferentes jefes, oficiales y soldados subordinados a Luis de Feria combaten enérgicamente al enemigo que es tenaz y lucha con valor. Los mambises no es una fuerza desmoralizada y con deseos de abandonar la lucha.
Notas
1–Calixto García su campaña en el 95, Aníbal Escalante Beatón, editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1978, p 344, 345, 346 y 347
Publicado en Memoria Holguinera Radio Angulo. Link:
La escritora y las costas de Holguín (radioangulo.cu)