
Por Vanessa Pernía Arias
La Orquesta Sinfónica de Holguín, dirigida por el maestro Oreste Saavedra, retomó este fin de semana el proyecto Fiesta Sinfónica, a partir de un amplio repertorio universal donde la música y la poesía coexisten en la intensión de compartir el arte en espacios urbanos.
Saavedra, director artístico y general, comentó que Fiesta Sinfónica pone a disposición de todos piezas del repertorio habitual de música de concierto, así como nuevos arreglos y temas del pentagrama latinoamericano y cubano; de esa manera, clásicos internacionales interpretados por importantes orquestas del mundo acompañan a canciones que se sumergen en la sensibilidad de nuestra nación.

Explicó que en esta propuesta el arte y espectáculo se unen en la búsqueda de un fin común: compartir el regalo de la música, sacar los instrumentos y sus intérpretes a la calle, invadir el espacio público con una propuesta que ofrezca diversas facetas del trabajo de la Orquesta; además de hacerlo en la compañía de amigos, junto a reconocidos poetas, colectivos y solistas de la esta ciudad del oriente.
Temas antológicos como “Danza ritual del fuego”, “Oh melancolía”, “Quiéreme mucho”, “Volver”, “Te extraño” y “Over the rainbowm” alternaron con los versos de los poetas holguineros Lourdes González Herrero, Eugenio Marrón, Manuel García Verdecia y Luis Yuseff.
Asimismo compartieron escenario, en el parque Carlos Manuel de Céspedes donde se realizó el concierto, el solista Nadiel Mejías y cantantes del Teatro Lírico Rodrigo Prats, el Club del Danzón y estudiantes de canto lírico de la filial de la Universidad de las Artes en Holguín.
La Orquesta es, además, un proyecto educativo que vincula directamente a estudiantes del sistema de Enseñanza Artística, por tanto Fiesta Sinfónica se torna un espacio propicio para la formación integral de estos jóvenes, cantera de las futuras generaciones de creadores, y en un futuro integrantes de las filas de la agrupación y de otras de la provincia, el país y el mundo, añadió Saavedra.
Precisó, además, que cada presentación de la Sinfónica es un acto de iniciación, un reto a la creación constante, al compromiso cívico por el bien común, y con este proyecto se demuestra la madurez artística de un colectivo que arribó recientemente a sus tres décadas.

Fiesta Sinfónica es una invitación –y un aporte en el fomento de valores y espiritualidad en la sociedad– a abstraernos, compartir el espacio común y soñar junto a sonidos, timbres y sensaciones de la música; como también lo es a no olvidar jamás de donde vinimos y las raíces que conforman nuestra identidad, destacó Oreste Saavedra (ACN).